Articulo: La Javeriana vuelve a la Antartida con investigacion, ingenieria e innovacion - Hoy en la Javeriana
La Javeriana vuelve a la Antártida con investigación, ingeniería e innovación
Por: Vicerrectoría de Investigación
En el continente más inhóspito del planeta, donde el clima manda y el hielo desafía la tecnología, la Javeriana aterriza con cápsulas recicladas, energías limpias y diseño aeroespacial para proyectar a Colombia desde la Antártida hacia el futuro. Aquí narramos la experiencia de viaje de un javeriano y la contribución de diversas disciplinas a la ciencia del país.
Por más de 15 días, más exactamente entre el 27 de enero y el 12 de febrero de este año, Lucas Ivorra Peñafort, profesor de la Facultad de Arquitectura y Diseño y coordinador del Design Factory de la Pontificia Universidad Javeriana, viajó hacia el sur de Latinoamérica para llegar al Continente Blanco. Su misión era acompañar a la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) en la XII Expedición Antártida de Colombia y representar a la Universidad con cuatro proyectos de investigación que vienen desarrollando de manera conjunta profesores de la Facultad de Ingeniería, Design Factory e investigadores de la FAC: Hábitat Científico Análogo Espacial, Viento Sur, Hidrógeno Austral y Estación Científica Hércules.
Lucas Ivorra Peñafort, profesor de la Facultad de Arquitectura y Diseño y coordinador del Design Factory de la Javeriana
En el inicio de la Expedición, el general Alfonso Lozano Ariza, inspector general de la FAC, destacó que estos proyectos de investigación permiten establecer una base en la Antártida como Estado colombiano y, además, “tener un escenario más acorde con lo que se ve en el espacio, fortaleciendo nuestro conocimiento y experiencia para seguir proyectando nuestro país hacia el espacio”. Son apuestas de país, que vienen planificándose y trabajándose desde hace años y que contribuyen a proyectar en un futuro próximo una presencia para la ciencia colombiana.
Por eso, destaca Lozano Ariza, la importancia de la colaboración entre la academia y las Fuerzas Militares en esta misión: “como Fuerza nos sentimos muy complacidos de que la Academia y específicamente la Universidad Javeriana sea parte de este proyecto, de esta apuesta de Colombia hacia el posicionamiento global que tenemos que seguir proyectando. La Antártida es un continente que tiene muchas oportunidades para la humanidad y tenemos que ser parte de ese poder de decisión”.
La perspectiva de Liliana Sánchez Mejía, vicerrectora de Investigación de la Universidad Javeriana, transita en el mismo camino. Asegura que “estos proyectos fortalecen las capacidades de Colombia y contribuyen en el posicionamiento del país en el contexto internacional”. Según ella, “no serían posible sin el establecimiento de una relación a largo plazo que involucra el trabajo riguroso de investigadores de la Javeriana y la FAC”.
Cuatro proyectos de ciencia javeriana en la Antártida
En esta expedición se trasladó el Hábitat Científico Análogo Espacial (HACAE), la primera estructura que llega a este continente en la que el sistema estructural está hecho de reciclaje de residuos sólidos, con 56.000 empaques de Tetra Pak, detalla Federico Núñez, investigador principal de este proyecto y profesor de la Faculta de Ingeniería de la Javeriana. Esta iniciativa cuenta con antecedentes previos de investigación e innovación. El profesor Núñez con un desarrollo similar, construyó HomeEko - Home’, por ‘casa’ en inglés. Y ‘eko’, por ‘ecológica’-, una solución de vivienda sismorresistente, a bajo costo y con el uso de residuos.
La cápsula HACAE “está diseñada para el entrenamiento y simulación de espacios de confinamiento como los que encontramos en una estación espacial, un cohete, un jet o un submarino”, explica Daniel Ricardo Suárez, también profesor de Ingeniería y gestor del relacionamiento con la FAC. “Los oficiales que van a este tipo de misiones deben prepararse psicológica y físicamente para el confinamiento. Este entrenamiento se hace en hábitats que se llaman análogos porque simulan tales condiciones”, dice.
Son cuatro años de trabajo con la Fuerza Aeroespacial Colombiana para lograr que se concreten estas articulaciones que, en últimas, buscan beneficios para el país. Energías renovables, sistemas de comunicaciones satelitales, sistemas espaciales, robótica y vehículos autónomos son algunos de los temas en los que la Pontificia Universidad Javeriana está contribuyendo al desarrollo aeroespacial de Colombia.
Los otros tres proyectos que hacen parte de esta alianza son el diseño arquitectónico e ingenieril preliminar de la Estación Científica Hércules que espera albergar a más de 30 científicos; Viento Sur, que busca analizar la turbulencia y la cizalladura del viento en el territorio para mitigar riesgos en operaciones aéreas antárticas y, por último, Hidrógeno Austral, el cual está desarrollando una tecnología de generación de hidrógeno mediante electrólisis de agua para la producción de energías limpias en la Antártida.
¿Cómo un javeriano vive una expedición a la Antártida?
No es la primera vez que un javeriano viaja a la Antártida en el marco de una expedición científica. En 2019-2020, Nohelia Farías Curtidor, egresada de Biología, recorrió el océano hacia el sur de América en el Buque Rompehielos Oceanográfico Laura Bassi, de la Agencia Nacional de Nueva Tecnología y Energía de Italia, para ahondar en su investigación sobre fauna marina. Farías narró en Pesquisa Javeriana su aventura científica y compartió el diario de campo que elaboró por las nueve semanas que hizo parte de este recorrido antártico.
Ahora, seis años después, Lucas Ivorra, otro javeriano pisa la Antártida para continuar avanzando en la ciencia. Su experiencia fue una combinación de rigor científico, aprendizaje operativo y vivencia personal en uno de los entornos más extremos del planeta. Como parte del equipo de la Pontificia Universidad Javeriana, ahondó en las relaciones con la FAC y sus investigadores para fortalecer los proyectos que vienen desarrollando en temas de ingeniería, arquitectura y diseño.
Desde el inicio del viaje —a bordo de un Hércules C-130— quedó marcado por la disciplina, precisión y sentido de misión de la tripulación, así como por la diversidad de científicos, periodistas y artistas que compartían el mismo destino: fortalecer la presencia científica colombiana en el continente blanco.
El trayecto hacia la Antártida estuvo mediado por escalas en Cali, Santiago de Chile y Punta Arenas, donde el clima impuso retrasos que evidenciaron una de las principales lecciones de la expedición: la paciencia. El cruce sobre el Paso Drake y la llegada a la Isla Rey Jorge representaron momentos de asombro y exigencia técnica, tanto por la complejidad operativa del aterrizaje como por el impacto emocional de pisar el “desierto más grande del mundo”. Allí, Ivorra no solo documentó sistemas constructivos y fortaleció redes de colaboración, sino que reflexionó sobre la importancia del rapport en el trabajo de campo: construir confianza y comunidad en contextos extremos.
Las limitaciones logísticas —como las restricciones de peso máximo de aterrizaje (MLW) que impidieron algunos desplazamientos— y las rutinas compartidas con equipos internacionales reforzaron el carácter colaborativo y técnico de la misión. El regreso a Colombia cerró el ciclo con una mezcla de nostalgia y satisfacción: la sensación de misión cumplida, el reconocimiento institucional y la certeza de que, más allá de los resultados académicos, la experiencia dejó aprendizajes humanos y profesionales profundos. Para Ivorra, la Antártida quedó atrás geográficamente, pero su impacto lo acompañará en su regreso al aula y a la vida cotidiana.
Para conocer su experiencia a profundidad, sus emociones y lo que inspira la Antártida, les invitamos a seguir las redes de Design Factory y el especial que desarrolló la Pontificia Universidad Javeriana para narrar esta hazaña científica con sello javeriano.

