Articulo: Semana de la ignacianidad: comunidad que permanece - Hoy en la Javeriana
Semana de la ignacianidad: comunidad que permanece
Por: Padre Rafael Tole
Director del Centro Pastoral San Francisco Javier, Vicerrectoría del Medio Universitario
Del 31 de julio al 6 de agosto la comunidad educativa javeriana se enfocó en vivir cómo a través del encuentro, el cuidado mutuo y la construcción de vínculos se construye una comunidad que permanece inspirada en la vida y enseñanzas de san Ignacio de Loyola.
La Semana de la Ignacianidad 2026 se vivió como un tiempo de pausa y encuentro. La comunidad javeriana respondió con calidez a espacios de quietud como la Meditatón y la Oración por la paz, y llenó a más no poder la conferencia “Nuestra comunidad es misión” ofrecida por el P. José García de Castro, SJ, director del Máster Ignatiana de la Universidad Pontificia de Comillas y director de la colección Manresa, y el P. Hermann Rodríguez, SJ, Vice gran canciller de la Javeriana.
De ahí quedó una idea clara: la Universidad no es una "estación de servicio" ni un conjunto de muros fríos. La Javeriana en verdad es un proyecto vivo, donde todos somos "piedras vivas" llamadas a cuidar la vida interior, sanar heridas también ad intra y salir de las pequeñas parcelas del ego, el yo, para habitar el "nosotros".
En medio de esa riqueza espiritual también hubo gestos sencillos, pero significativos, que tocaron el corazón: el reconocimiento a tantas personas en la Universidad que encarnan el acompañar a otros. Además, el personaje digital de Nacho y las figuras de los Nachitos en diferentes partes del campus también llamaron la atención y fue motivo de encuentro entre los javerianos.
Ser comunidad es mucho más que coincidir en tareas: es cultivar la escucha samaritana, la calidez, el cuidado mutuo, y ahí está, al final, la verdadera medida del magis ignaciano.
Lo más hondo de este tiempo fue confirmar que el lema "Somos una comunidad que permanece" es en verdad una experiencia en la Javeriana. Se vive de verdad. Ser comunidad es mucho más que coincidir en tareas: es cultivar la escucha samaritana, la calidez, el cuidado mutuo, y ahí está, al final, la verdadera medida del magis ignaciano.
Esa vocación se sintió con fuerza en la respuesta solidaria e inmediata de la comunidad universitaria ante los devastadores efectos del reciente terremoto que azotó a Colombia. Fue una muestra clara de que vamos por el camino correcto, de que sabemos salir de nosotros mismos para abrazar a quienes sufren. Y al mostrar esa fraternidad tanto en la adversidad como en lo cotidiano, la Javeriana reafirma lo que es: "Una casa para siempre", donde la vida compartida se cuida y se sostiene.











