Institucional
Diplomacia
Abril 21, 2026

Diplomacia en tiempos de crisis: una conversación con el embajador de Colombia en Estados Unidos

Bajo el título ‘Manejo de la crisis: conversaciones con el embajador, estudiantes y profesores se reunieron para entender cómo se toman decisiones en escenarios de incertidumbre.

En un contexto internacional marcado por tensiones y cambios políticos, la Javeriana abrió un espacio de diálogo con el embajador Daniel García-Peña Jaramillo para acercar la teoría a la práctica. Bajo el título ‘Manejo de la crisis: conversaciones con el embajador de Colombia en Estados Unidos’, estudiantes y profesores se reunieron para entender cómo se toman decisiones en escenarios de incertidumbre. 

Durante la apertura, el decano encargado de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, Humberto Librado, planteó el tono del encuentro: “El manejo de las crisis no es solo una habilidad técnica, sino una responsabilidad ética y también política”. La invitación, dijo, era a construir una conversación “honesta entre la academia y la práctica”. 

El embajador Daniel García-Peña Jaramillo junto a María Lucía Zapata, directora del Instituto de Derechos Humanos y Construcción de Paz Alfredo Vázquez Carrizosa 


El protagonista de esa conversación fue el embajador Daniel García-Peña Jaramillo, quien llevó al auditorio a un recorrido por su experiencia reciente en Washington. Desde el inicio y de manera jocosa para romper el hielo con el auditorio, dejó clara su posición frente al espacio: “Siempre digo que me siento mucho más cómodo en un ambiente universitario que en las reuniones que me toca en el Departamento de Estado”. 

Su llegada como embajador en julio de 2023 coincidió con un momento de sintonía entre el gobierno colombiano y la administración del expresidente de Estados Unidos Joe Biden. “Había una clara coincidencia en muchos temas, como el cambio climático”, explicó. Sin embargo, ese panorama cambió con la llegada de Donald Trump al poder en 2025. 

“No estamos hablando solo de dos personas distintas, sino de dos visiones radicalmente opuestas”, señaló. Ese giro implicó redefinir la estrategia diplomática: “Nos concentramos en los temas donde podemos encontrar coincidencias y trabajar juntos, sin dejar de sostener nuestras posiciones”. 

Estudiantes con el embajador 


Entre esos temas mencionó la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional, así como la situación en Venezuela. Al mismo tiempo, insistió en que la relación entre Colombia y Estados Unidos va más allá de los gobiernos: “Hay tres millones de colombianos que viven en Estados Unidos, hay una relación educativa, científica, cultural. Eso no se rompe por una crisis”. 

Uno de los momentos centrales de la conversación fue el relato de las tensiones que marcaron la relación bilateral en 2025. El embajador recordó el episodio de enero, cuando una decisión del presidente Gustavo Petro sobre vuelos de deportación generó una reacción inmediata desde Washington. 

“Desde el primer momento acudimos a la instancia diplomática”, contó el embajador Daniel García-Peña. La situación se resolvió en cuestión de horas mediante un acuerdo que permitió a Colombia recoger a sus ciudadanos deportados en aviones propios. “Ahí vemos cómo hay un gana-gana”, afirmó. 

Sin embargo, las tensiones no terminaron ahí. Decisiones posteriores, como la descertificación en la lucha contra las drogas y desacuerdos en escenarios internacionales, fueron aumentando la presión. “Eso fue generando una crisis que se fue agudizando”, explicó el embajador. 

En ese contexto, una llamada directa entre Petro y Trump marcó un punto de inflexión. Según el embajador, la conversación fue más larga de lo esperado y permitió destrabar el momento: “Fue una conversación muy fluida, muy tranquila, muy respetuosa”. 

Ese diálogo llevó a una reunión posterior en Washington, cuya preparación implicó semanas de trabajo. “La agenda fue acordada con un criterio muy sencillo: concentrarnos en los temas donde podíamos tener acuerdo”, señaló. Incluso los detalles más pequeños fueron considerados: desde el formato del encuentro hasta los elementos simbólicos. “Todo eso fue preparado”, dijo. 
 

Para García-Peña, uno de los elementos clave fue el reconocimiento mutuo entre los líderes. “Trump respeta liderazgos fuertes”, afirmó, al tiempo que destacó que Petro “sabe muy bien que Trump es el presidente del país más poderoso del planeta”. 


Más allá de los momentos de tensión, el embajador insistió en que las relaciones bilaterales continúan en múltiples niveles. “Cada vez que hay un trino, piensan que todo se paró. Y no. El trabajo sigue todos los días”, explicó, mencionando la cooperación entre agencias de seguridad y los intercambios comerciales. 

El espacio también permitió ver el impacto de estas discusiones en quienes se están formando en el campo diplomático. Valerie Serrano, estudiante de la Academia Diplomática, destacó el valor de escuchar estas experiencias: “Tenerlo a él es muy nutritivo, de verdad, es escuchar de primera mano cómo se resuelve una crisis tan grande que hemos estudiado”. 

Para ella, el encuentro permitió conectar la teoría con la práctica: “Muchos aprendizajes, también ver en práctica lo que aprendemos en teoría. Entonces es maravilloso”. 

La conversación cerró con una invitación abierta a seguir pensando estos temas desde distintos lugares. Más que ofrecer respuestas definitivas, el encuentro dejó sobre la mesa preguntas sobre cómo se construyen las decisiones, cómo se gestionan las diferencias y qué significa hacer diplomacia en un mundo en transformación. 
 
El evento se llevó a cabo el pasado 10 de abril, en el auditorio Carlos Corredor Pereira SJ, de la Javeriana y fue convocado por la Maestría en Estudios de Paz y la Maestría en Estudios Internacionales de la Javeriana.