Articulo: Le dimos a la academia las herramientas y los vehiculos para hacer el tema misional sin reparos Javier Forero - Hoy en la Javeriana
“Le dimos a la academia las herramientas y los vehículos para hacer el tema misional sin reparos”, Javier Forero
Karem Priscila Díaz Díaz
Coordinadora de comunicación institucional
En 18 años el campus de la Pontificia Universidad Javeriana creció de manera exponencial gracias al Plan Maestro de Desarrollo Urbanístico y Arquitectónico propuesto en 2008 y que lideró el ingeniero Javier Forero.
Frente a los ojos de varias generaciones de javerianos se levantaron como gigantes el Centro Ático (2010), el edificio Gerardo Arango, SJ, de la Facultad de Artes (2013); el Jorge Hoyos, SJ, de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas (2016); el José Gabriel Maldonado, SJ, de los laboratorios de Ingeniería (2020); la Torre Sapiencia, ubicada en la calle 125 con autopista norte (2023) y el Félix Restrepo, SJ, de la Facultad de Ciencias (2024). Además de las remodelaciones y cambios de ambiente de varias de las facultades, la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal, SJ., el edificio central Emilio Arango, SJ, así como de las cafeterías y restaurantes de la Universidad.
Cada una de estas obras pasó por las manos y la dirección de Javier Forero Torres, ingeniero javeriano y quien se desempeñó como director de Recursos Físicos en la Vicerrectoría Administrativa entre enero de 2008 y diciembre de 2025. “Desde chiquito me ha fascinado que lo que pienso lo pueda dibujar y luego poder construirlo, verlo materializado. Eso me motivaba mucho”, y por esta razón llegó en 1981 a estudiar Ingeniería Civil en la Javeriana.
En ese momento nunca pasó por su mente que algún día sería el ingeniero que modernizaría y construiría varios de los edificios más emblemáticos que hoy tiene la Universidad. Y hoy, cuando ha llegado el momento de cerrar su ciclo laboral mira hacia atrás en su vida, pero hacia al frente a través de la ventana de su oficina, ubicada en el tercer piso del edificio central, desde donde puede ver gran parte del campus de la Universidad y expresa: “Hoy veo ese sueño hecho realidad. Soy el ser más feliz y orgulloso y no me voy triste. Cumplí mi sueño. Y creo que ha sido el momento más productivo y feliz de mi vida estos 18 años. Sin lugar a duda han sido mis mejores años como profesional y cómo persona”.
La vinculación de Javier con la Javeriana suma en total 27 años. Son casi tres décadas que él mismo divide así: “primero como estudiante de ingeniería civil -estudié de 1981 a 1985, me gradué en el 86-. A los seis meses comencé a ser profesor de cátedra y duré dos años en esa labor. Al tiempo trabajaba por fuera de la Universidad. En 1999 me llaman y me preguntan que si quiero ser director de la carrera de Ingeniera Civil. Ahí fue director por dos años. De ahí me fui nuevamente a la industria, y luego de ocho años me volvieron a llamar para que hiciera parte del equipo administrativo. Hice el proceso de selección y entré en 2008 nuevamente a la Universidad como director de Recursos Físicos”.
De su época de estudiante recuerda pasar mucho tiempo en Básicas, estudiando cálculo y física. Sin embargo, expresa que “hubiera querido gozarme más la Universidad como estudiante. Aprovechar todo lo que teníamos: la diversidad de actividades culturales, de deportes, porque uno paga por todo eso y no lo usa. Es como ir a un club, pagas la suscripción y solo vas a almorzar”.
Entre las anécdotas que resalta de su rol de profesor está la relación de su estatura con la materia que dictaba y la altura del tablero. En el siguiente audio puede escuchar cómo Javier Forero, entre risas, recuerda su primer día de maestro
Su momento más brillante como ingeniero se dio con la Dirección de Recursos Físicos, pues “llegué con una expectativa muy grande de qué más puedo yo hacer por la Universidad y qué puedo hacer diferente. Siempre he pensado que el cargo en el que uno está no es por el cargo, sino por lo que uno hace del cargo”. Junto con Roberto Montoya, vicerrector administrativo de ese entonces, identificaron la oportunidad de darle a la Javeriana un desarrollo en su infraestructura. Fue en ese momento que le propusieron al padre Joaquín Sánchez, SJ (q.e.p.d.), rector de la Javeriana entre 2007 y 2014, el Plan Maestro.
Plan Maestro de la Javeriana
El Plan Maestro de la Pontificia Universidad Javeriana se concibió como una estrategia de desarrollo físico y urbanístico proyectada a 20 años (2008 – 2028), enfocada en crear un campus sostenible, innovador y conectado con la ciudad. Ha integrado la modernización de la infraestructura con criterios bioclimáticos, eficiencia energética y garantizando un entorno académico de alta calidad. “Creo que el Plan Maestro es de las herramientas más poderosas que tiene la Universidad. Primero para desarrollar su infraestructura, y segundo para decirle a la academia qué necesita, qué quiere y que estamos en la capacidad de hacerlo, decirle que no hay fronteras, que no hay límites, solo diga qué quiere. Y no es hacer edificios por edificios, se trata de hacer infraestructura con un propósito. Y por eso hoy, luego de 18 años, puedo decir que la Universidad fue capaz de darle a la academia las herramientas y los vehículos para que el tema misional lo puedan hacer sin reparos: tenemos las mejores instalaciones para formar a nuestros estudiantes, tenemos los mejores laboratorios para generar conocimiento, tenemos la mejor infraestructura para prestar servicios hacia fuera de la Universidad. Se trata de darle a la academia las mejores herramientas para que haga lo mejor, como el magis ignaciano”, explica el ingeniero Forero.
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Además de lo anterior, vale la pena resaltar que el Plan de desarrollo de la infraestructura física de la Javeriana se ha distinguido por ser sostenible y cuidar el medioambiente y sus recursos naturales. “Somos conscientes del impacto cuando se hacen edificaciones. El Banco Mundial nos comentó de la herramienta EDGE, la cual hace una valoración del diseño y desarrollo de las construcciones. Nosotros comenzamos a usarla cuando era completamente incipiente en el mundo”, comenta Javier. Y así es como la Javeriana se convirtió en la primera universidad en el mundo en tener la mayoría de sus construcciones ambientalmente sostenibles con esta certificación.
La pandemia del covid-19 y más desafíos
Cuando la pandemia del virus SARS-CoV-2 sorprendió al mundo, en la Javeriana se creó el Comité del covid integrado por líderes de varias unidades, entre ellas la Dirección de Gestión Humana, la Dirección Jurídica, la Dirección de Comunicaciones, la Facultad de Medicina, el Hospital San Ignacio y la Dirección de Recursos Físicos para analizar y entender la situación por la que atravesaba el mundo y dar información precisa a la comunidad educativa javeriana, además de que la Universidad siguiera funcionando. El llamado a liderar dicho comité fue Javier Forero. “No tengo ni idea por qué, porque lo hubiera podido coordinar un médico. Entonces eso fue una labor grande, pero tuvimos un equipo muy chévere (…) al inicio venía al campus muy poco, pero luego venía casi todos los días, porque era necesario cuidarlo, limpiarlo. El hospital seguía funcionando aquí, y era un reto quitar los miedos de que, teniendo un hospital en la mitad de la Universidad, la gente estaba segura al caminar dentro de ella. Entonces tuvimos que separar los flujos de la gente que venía al Hospital y de los que venían a la Universidad. Y luego nos lanzamos a hacer el centro de vacunación; lo que nunca habíamos hecho y nadie hasta el momento tampoco había intentado (…) Esos fueron unos años muy difíciles, pero también de mucha satisfacción, porque lo logramos en medio de todas las dificultades y miedos”, recuerda Javier Forero.
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Como director de Recursos Físicos también estaba bajo su liderazgo los temas de seguridad de la Universidad, la administración del campus y sus activos fijos. Para desarrollarlos contó con un equipo de trabajo en el que cada uno aportó desde su conocimiento y experiencia. “Aprendí de seguros, de seguridad, de manejo de basuras (…) y sobre todo de las personas que tiene la Universidad que saben de estos temas y se encargaron de ellos”.
Durante sus 18 de trabajo con la Universidad, Javier Forero fue el mayor defensor de que esta pequeña ciudad que es la Javeriana continúe siendo abierta. “Hemos cerrado acceso a edificios, pero no caminos, porque creo que tenemos que seguir enviando el mensaje de que somos una universidad abierta, que en la Javeriana puede caminar cualquier persona. Eso le da amplitud, la hace acogedora. Y los indicadores de seguridad dentro del campus son dos mil veces menores de lo que pasa de la carrera séptima hacia abajo”
Javier finalizó su vinculación con la Javeriana el pasado 20 de diciembre de 2025 y para el cierre de la entrevista con Hoy en la Javeriana dejó este mensaje: “Educar es un acto de esperanza. El educador no mira al estudiante solo como lo que es ahora, sino como lo que puede llegar a ser. Educar es apostar por el futuro, incluso cuando el presente parece incierto” (Tolentino de Mendonça). “Hoy vivimos un futuro muy incierto, pero no hay que dejar de apostar a seguir educando y a seguir creciendo. Si uno se deja apachurrar por la incertidumbre y por el miedo, se estanca. A mi equipo de trabajo les digo: tienen que seguir con una visión de esperanza así la incertidumbre sea enorme, pero no hay que desfallecer. Y esto hay que seguirlo manteniendo y operando con excelencia, porque somos facilitadores de sueños”.

