Articulo: Trabajo y economia la cuerda floja que recorren las mujeres - Hoy en la Javeriana
Especial 8M | Trabajo y economía: la cuerda floja que recorren las mujeres
Camila Medina Posada
Profesional relacionamiento y prensa, Dirección de Comunicaciones
Si hay un ámbito donde la desigualdad de género se hace más evidente es en el mercado laboral. Colombia celebró en 2025 un hito histórico: por primera vez, el desempleo femenino bajó a un solo dígito —9,6 %, según el DANE—, reduciendo la brecha respecto a los hombres a su nivel más bajo en años. Pero esa buena noticia convive con una realidad extendida: las mujeres siguen participando menos, ganando menos y ascendiendo menos que sus pares masculinos.
Aunque las mujeres tienen más años de educación que los hombres, este logro no se traduce en un acceso equitativo a empleos de calidad. Las cifras oficiales (DANE) son claras: históricamente han tenido una tasa de desocupación entre 4 y 6 puntos porcentuales más alta. Esto significa que, aun cuando estudian más, menos mujeres logran entrar y mantenerse en trabajos formales, según Juliana Morad, directora del Observatorio Laboral de la Javeriana, Juliana Morad.
Las mujeres siguen asumiendo tres veces más tareas de cuidado no remunerado que los hombres. “Esto tiene un efecto inmediato en su vida laboral: trabajan más en jornadas parciales, aceptan empleos más flexibles pero peor pagados, renuncian a ascensos y cambian trayectorias para compatibilizar horarios con responsabilidades del hogar. Esto genera una penalidad por maternidad y por cuidado que se traduce en menores ingresos, menor estabilidad y menor probabilidad de cotizar semanas suficientes para jubilarse”, explica Morad.
Los Observatorios Laboral y Fiscal de la Javeriana, analizaron una década completa (2013–2023) de trabajo en Colombia, que confirmó que: la formalidad femenina aumentó, pero los salarios medios relativos al mínimo no mejoraron, y en muchos casos cayeron. Los investigadores alertan que este deterioro es más pronunciado para mujeres con hijos, especialmente aquellas que interrumpen su trayectoria laboral durante la maternidad.
Incluso en sectores formales, la brecha salarial sigue presente. Estudios recientes indican que las mujeres ganan entre 6% y 7% menos que los hombres en cargos equivalentes, y la brecha se amplía en la informalidad. La explicación no es simple: incluye discriminación, estereotipos sobre liderazgo, patrones de contratación que favorecen a los hombres, y la ya mencionada penalidad por cuidado.
Pero no solo se trata de cuánto se gana, sino dónde se gana. Las mujeres están sobrerrepresentadas en sectores peor remunerados como educación, servicios y salud y subrepresentadas en los sectores mejor pagados, como tecnología, minería o ingeniería. Esa segregación también es cultural: se alimenta de la idea de que ciertos trabajos son para mujeres y otros no.
Algunas medidas han mostrado impacto real. En Colombia, la licencia parental compartida y la licencia de paternidad ampliada, vigentes desde 2022, incrementaron la participación laboral de mujeres en los meses posteriores al posparto. El Observatorio Laboral de la Javeriana ha documentado que estos cambios facilitan el reingreso al mercado laboral y reducen la penalidad asociada a la maternidad.
Otra medida con resultados positivos ha sido permitir cotizar por debajo del mínimo en trabajos de tiempo parcial, algo que ha beneficiado especialmente a mujeres que no pueden asumir jornadas completas. Sin embargo, las expertas advierten que estas políticas, aunque valiosas, no sustituyen la redistribución del cuidado, la verdadera razón del problema.

