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Generalmente cuando oímos la palabra “capital” se nos viene a la cabeza la idea de dinero o de bienes materiales, relacionados con la cantidad de estos que un individuo o una empresa poseen. Sin embargo, hay muchos otros haberes en los que somos o podríamos ser ricos y que intercambiemos diariamente para ganar más como personas y como colectivo, se trata del capital social.

>> Consultar Boletín Capital social y Salud mental





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Empezó un nuevo año y con él la esperanza que podemos alcanzar una vida buena. ¿Es humano preguntarse si el año nuevo traerá mejores oportunidades que el anterior y si será más satisfactorio? Muchos por la curiosidad acuden a la lectura del tarot, horóscopo, o cartas adivinatorias, buscando certezas.

No tenemos respuestas, pero si, que es posible conseguir una vida buena si trabajamos en algunos propósitos colectivos que, complementados con las aspiraciones individuales, lo podremos alcanzar

 

  • En las relaciones con los otros, tómate un tiempo para entender su perspectiva. Que tu punto de vista no sea el único valedero.

 

  • Dale la vuelta a lo que te hace sufrir, crea otras posibilidades más llevaderas que transformen la situación en un mejor vivir.

 

  • Renueva tu compromiso con la naturaleza. Cuida una planta, conserva un equilibrio con el medio ambiente, sé razonable con el uso de los recursos naturales, eso nos brindará tranquilidad a largo plazo.

 

  • Sé solidario con los otros, eso te dará un sentido de vida. El mundo no gira alrededor de uno.

 

  • Cuida de los tuyos como a ti mismo. En los cuidados mantén el principio. Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre.

 

  • Cultiva tu espiritualidad, cuida tu cuerpo, equilibra tus emociones, haz las cosas lo mejor posible y mantén buenas relaciones con tu familia, amigos, colegas; ellos son el soporte de la existencia.

 

  • ¡Procura ser feliz y haz feliz a los otros! Ese es el sentido de una vida buena.

 





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En la vida cotidiana una red es un tejido con un patrón característico, como una red de pesca. Para las organizaciones es un conjunto de entidades que prestan un servicio similar, como una red de hospitales.

>> Consultar Boletín Las redes sociales y su influencia

 





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El video Viviendo Solos recoge las experiencias de dos hombres y dos mujeres mayores de 65 años que actualmente viven en la ciudad de Bogotá. A través de su voz se hacen visibles sus trayectos cotidianos, así como las formas diversas de vivir y sentir la experiencia de vivir solos. En todos ellos es posible reconocer diversos recursos personales, familiares o comunitarios necesarios para la vida. Si usted vive solo identifique y aproveche los recursos de su comunidad. Si sabe de alguien que vive solo y requiere apoyos, ayúdelo a encontrarlos y hacer uso de ellos.





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El conflicto colombiano ha dejado millones de víctimas. Muchas de ellas han tenido que vivir múltiples formas de violencia. Daira Quiñones, líder afro es una de las tantas mujeres que, a pesar del dolor, ha sido capaz de rehacer su vida y la de su comunidad. Desde su propia experiencia y en diálogo con el psiquiatra Hernán Santacruz y el filósofo William Duica , Oigan! Esto se compone se adentra por las rutas del perdón: ¿por qué y cómo perdonar? ¿Qué es lo perdonable? El programa fue emitido por Javeriana Estereo 91.9 Producción: Martha Solano Murcia, Nubia Torres Calderón, Ana María Lara Sallenave. Programa APS.





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Infancia y salud mental. La crianza es una experiencia irrepetible y por ello, fundamental para la salud mental individual y colectiva. Con psiquiatras y pedagogos conversamos en torno a las posibilidades que tenemos los adultos de establecer relaciones constructivas y de cuidado con los niños. El programa fue emitido por Javeriana Estereo 91.9 Producción: Martha Solano Murcia, Nubia Torres Calderón, Ana María Lara Sallenave. Programa APS.





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“Con la historia de Paola se conocen posibles señales de alarma que podrían indicar una tendencias suicidas. Cambios en el comportamiento, distracción constante, pérdida de interés en las actividades diarias, retraerse y repulsión a estar en compañía, pueden ser algunos síntomas comunes en los pacientes que padecen de este trastorno.

Tener conciencia de las señales de alarma que presenta una persona con tendencia al suicidio, puede ser fundamental para brindarle ayuda oportuna y especializada.”





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“Desde distintas miradas como la psicología, la ciencia política, la psiquiatría, la neurociencia se construye un concepto de salud mental en el que la vida colectiva, el capital social, las redes de apoyo y la satisfacción de necesidades básicas contribuyen al buen vivir colectivo.

Se presentan algunos resultados de la IV encuesta de salud mental realizada en el 2015, en los que se encontró que el 95% de las personas afirman tener salud mental asociándola a actividades cotidianas como comer, descansar, dormir y en algunos casos con superar momentos difíciles, tener la oportunidad de seguir adelante y sentir paz interior. de lo que se trata es de ir más allá de una noción individual para abordar la salud mental como un asunto colectivo.”





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Por: |El Diario.es

Joan Tronto (Minnesota, 1952) asiente a cada palabra. Persigue con la mirada cada movimiento y atiende, con interés extraordinario, cada consigna que la jefa de prensa del Col·legi d’Infermers i Infermeres de Barcelona –donde ha realizado una charla– lanza. “Ella me cuida hoy”, explica risueña.

Ella misma traza el paralelismo entre una anécdota tan nimia y lo robusto de su tesis de estudio: la ethics of care (ética del cuidado), teoría feminista de principios de los años 90, compete cada espacio de la vida de las personas. Ser consciente de ello es lo que hace que Tronto, doctora en la Universidad de Minnesota y acostumbrada a los viajes y simposios, muestre tanto interés en las palabras de su entorno.

Para Tronto, todo está relacionado con el cuidado: las relaciones, las estructuras… La democracia. “Por supuesto también el trabajo”, destaca la politóloga, que relaciona la ética del cuidado con el decrecimiento económica y califica el cuidado como algo “revolucionario”. Un cambio de paradigma.

Tronto apuesta por reducir las jornadas laborales e invertir menos en paliar y más en prevenir. “Cuántas horas trabaja usted?”, pregunto. “Muchas”, dice mientras ríe. “Yo tengo la posibilidad de invertir tiempo en algo que me gusta, pero no podemos obligar a la gente que trabaja en algo menos satisfactorio a que haga lo mismo”, concluye.

El concepto ética del cuidado nos acompaña toda la vida, aseguran sus estudios. Pero los términos en si no nos resultan familiares.

El cuidado es una parte esencial de lo que significa ser humano. No se puede entender la humanidad sin entender lo que significa cuidar de los demás. Existen muchos tipos de relaciones diferentes que implican el cuidado.

Define el cuidado como “antídoto contra el capitalismo”.

El cuidado no forma parte de muchas teorías políticas. Pero yo, como teórica feminista, lo pongo en el centro: ¿Qué pasaría si nos tomáramos enserio esta parte de vida? Creo que la del cuidado es la mejor crítica al capitalismo; pone en relieve la falacia que el mercado es la manera de entender la vida humana… El mercado presume que somos racionales, autónomos. Entes individuales. El capitalismo construye un patrón de persona que se corresponde a un segmento pequeño de la sociedad. Dice que sólo tenemos responsabilidad sobre nosotros mismos o, cómo mucho, sobre la familia. Esa no es una manera muy certera de entender la vida.

¿Cómo somos, según la  ética del cuidado?

Los humanos somos dependientes desde nacimiento. Necesitamos a la gente incluso para sentirnos seguros, ¿más prueba que esa? Necesitamos cuidados cada día de nuestra vida. Incluso en cosas más mundanas: comer, asearse… También cuando crecemos y enfermamos; o cuando envejecemos… Todas estas cosas pueden convertirse en algo dramático si descuidamos el cuidado en la sociedad. Cuando empecemos a reconocer cuánta de nuestra felicidad viene de los cuidados…

La especialista ha expuesto su tesis en el Col·legi de Infermeres i Infermers SANDRA LÁZARO

¿Se preocupan las sociedades por el cuidado?

No. Se preocupan por los mercados. [Larga pausa] Y a mi me preocupa lo siguiente: ¿Por qué invertimos tanto tiempo en la producción económica? Incluso en las sociedades democráticas pensamos: ‘Si tenemos más trabajo, más producción, la vida humana será mejor’. Y no es cierto. La vida de la gente, con más, no es mejor. Necesitamos una economía del cuidado.

¿Qué significa eso?

Simple: producir menos y centrarnos más en cuidarnos.

Usted defiende, bajo la teoría feminista, que debemos erradicar la idea del cuidado como algo natural. Algo dado.

De ahí viene la opresión de la mujer, de entender el cuidado como algo natural. Pues los roles sociales los creamos nosotros. Y esto es una cuestión de justicia: unos privilegiados bloquean a otros que lo son menos. Los que están arriba, fruto de su posición, hacen que los otros hagan lo que ellos no quieren. Y por esa simple razón, los hombres, que son los que están arriba, los presentes en la esfera pública, han relegado a las mujeres… A sus casas. La pregunta es: ¿Es más natural para las mujeres la cura?

No. Son enseñadas a cuidar, lo hacen por el privilegio de los hombres.

En 1987 usted escribía sobre esta cuestión: Más allá de la diferencia de género. Hacia una teoría del cuidado. ¿Hemos avanzado en algo?

Las cosas mejoraron un poco hace unos años, pero empeoraron aún más después. Cosas del capitalismo.

Balance pesimista.

[Ríe] Sí, visto con la perspectiva de la historia de las ciencias sociales modernas es dramático. Pero comparado con la historia de la humanidad, no está mal. Hace realmente poco que hablamos de los cuidados, por lo que soy optimista. Esta es una idea revolucionaria y sólo estamos al principio del cambio.

Cuando habla de cuidado lo expande a ciudades, estados… A la misma democracia.

Hay varias cosas que deben pasar. Necesitamos pensar en las necesidades humanas y medioambientales. Y pensar quién tiene esas responsabilidades: aquí entra la política. Organizamos las responsabilidades atendiendo al pasado, debemos repensarlo: qué cojo y qué no cojo. Esas elecciones están relacionadas con el cuidado, y en ello está involucrada cualquier estructura y institución de la sociedad.

Tronto califica los cuidados como un “antídoto del neoliberalismo” SANDRA LÁZARO

¿Cómo afecta esto al sistema médico, concretamente? Usted ha hablado ante un auditorio de enfermeras y enfermeros.

El sistema médico también debe repensarse. La medicina es un ejemplo claro de cómo la ciencia nos lleva, generalmente, por el mal camino. ‘Puedo hacer un nuevo medicamento que curará…’. ¡Guau! Igual deberíamos gastar menos dinero en la industria, y más en la gente. Igual pensando en la gente nos damos cuenta que necesitamos menos. Menos, sobretodo, trabajo.

¿Decrecimiento?

El capitalismo quiere traducirlo en términos de mercado. Incluso las relaciones y los cuidados. Hay un libro, Born to buy [Juliet Schor, 2004], que lo ilustra: en América la gente trabaja 50 horas a la semana. Y les preguntas: ‘¿Para qué?’. Ellos contestan que es para darle un futuro a sus hijos, para comprarles cosas a sus hijos. Lo que no nos hemos planteado es que tal vez invirtiendo más tiempo con ellos, necesitarán menos cosas. Y eso habla de lógicas de la producción, que deben ser substituidas por lógicas del cuidado.

Eso no parece competer a la mayoría de la gente, que no tiene posibilidad de decidir. ¿Qué pequeños cambios podemos hacer?

Volvamos a Marx: ¿Por qué cambiamos nuestro tiempo? Dinero? Necesitamos trabajar la mitad, 20 horas. Con mejores salarios. Pero eso será complicado. Para bajarlo a un nivel cotidiano: la gente debe democratizar y cambiar cada institución de la que forma parte. Familia, amistad, comunidad. ¿Qué puedo hacer cada día para reducir lo que consumo y a la vez mantener las relaciones con mi entorno? Aquí reside el cambio. El poder de la ética del cuidado reside en cómo entiende la vida cada uno: cuidarse es lo más importante.