Un poco más de los últimos seis años de la vida de María José Jiménez han transcurrido entre los salones de clases, el laboratorio y su trabajo de investigación en la Universidad Javeriana. Ella hace parte del grupo Micosis humana y proteómica, liderado por la profesora Claudia Marcela Parra y hoy, integra esa categoría de estudiantes de maestría graduados en el marco de las actividades del Programa GAT.

Integrantes del grupo de investigación Micosis humana y proteómica, al centro la profesora Claudia Marcela Parra.

Estudio proteómico de la inhibición de la vía Calmodulina/Calcineurina (CaM/CaL) en Candida albicans: búsqueda de nuevas dianas antifúngicas es el título del trabajo de grado con el cual está cerrando un ciclo de estudios e investigación, que comenzó en quinto semestre de su formación como licenciada.

Bacterióloga y magister en ciencias biológicas, María José sabe que está en un campo disciplinar estratégico y de punta. Es consciente de que el área seleccionada para su trabajo, la proteómica, constituye una orientación clave en el sector de la salud, al concentrar la mirada en el estudio de las proteínas que pueden estar alteradas en respuesta a una determinada condición.

Al explicar el alcance de su trabajo, detalla cómo todos los seres humanos somos portadores de bacterias, virus y hongos, “hacen parte de nuestra biota -precisa-. Queríamos ubicar una parte de esa levadura que puediera ser utilizada como un blanco terapéutico en el interés de permitir un tratamiento en condiciones de inmuno supresión”, es decir de enfermedad.

Candida albicans, imagen tomada de Passeport Santé

El trabajo de María José fue evaluado con resultado favorable por un jurado que integraron Adriana Marcela Celis, PhD en ciencias de la Universidad de Utrecht y profesora de la Universidad de los Andes; Julián Esteban Muñoz Henao, PhD en microbiología de la Universidad del Rosario, y Raquel Martínez López, PhD en microbiología y biotecnología de la Universidad Complutense de Madrid.

Al margen de la obtención de su título, la investigadora confronta una disyuntiva. Siente una particular inclinación por ser parte del liderazgo que representan hoy las ciencias ómicas y, desde luego, por avanzar en la investigación que realiza, “porque se obtuvieron resultados prometedores”.  Sin embargo, sabe que requiere hacer una pausa pues no se ha detenido desde que inició el pregrado. Conectó su licenciatura con la realización de la maestría y durante su ejecución eligió ser asistente de docencia, siempre exigiéndose más con el fin de responder al compromiso de la beca otorgada por la Universidad Javeriana.

Esa excelencia la llevó a realizar una parte de su trabajo de investigación en la Universidad Complutense de Madrid, en donde se concentró en la proteómica. Ahora, sabe que si decide continuar, deberá pensar cuidadosamente su siguiente paso, bien hacia la realización de su doctorado, o bien dedicándose a la docencia.

María José Jiménez

Para María José la docencia es una actividad que le trae a la memoria cómo un fenómeno natural inesperado le cambia la vida a cualquiera en un instante. Para ella, significó la oportunidad brindada por Mariela Bermúdez, rectora del colegio de su natal Calarcá, en Quindío, quien luego del terremoto de enero de 1999, abrió la ocasión para que pese al desastre natural y las pérdidas que significara en su familia, su hermana mayor y ella misma, concluyeran su formación secundaria en el colegio que dirigía. Conserva un sentimiento de gratitud por su generosidad.

De continuar en el ámbito de la investigación, María José sabe que requerirá lidiar con la constancia y la determinación para alcanzar las metas, así como fue formada por su mamá, así como se sobrepuso su papá durante la tragedia del terremoto, para sobrevivir junto con su familia con 16.000 pesos en el bolsillo.

 

Contacto: Camilo Palacios Á. – comunicaciongat@javeriana.edu.co 

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