Compartimos una breve reflexión del profesor Luis Fernando Echeverri, coinvestigador del proyecto Recursos Vegetales con Potencial Farmacológico (P2) del Programa GAT y profesor de la Universidad de Antioquia, a propósito de tres experiencias que plantean los desafíos enfrentados por la investigación, la transferencia tecnológica y el emprendimiento.

 

Luis Fernando Echeverri – PhD. Química Orgánica

Instituto de Química – Universidad de Antioquia

La biodiversidad es una riqueza inmensa para muchos países en los que paradójicamente abundan las enfermedades desatendidas, la economía es deficitaria, el empleo es escaso y las empresas son poco innovadoras y dependientes de la tecnología externa. Existen múltiples razones para explicar esa paradoja (Ver Why do we have so many molecules and biodiversity but so few antiparasite medicines? BLACPMA 17 (5): 414 – 425 (2018)), que incluyen aspectos estructurales, logísticos, presupuestales, educativos y organizativos. Al respecto, Colombia es el segundo país megadiverso del mundo, y pese a ese panorama, ocasionalmente es posible llegar a resultados tangibles y apropiables por la sociedad, como se describe a continuación.

Desarrollo de un colorante natural

El uso del fruto de la Jagua (Genipa americana) para tatuajes y tintes es una práctica extendida en toda América. Al duplicar en el laboratorio las reacciones que la naturaleza ejecuta en el fruto y en la piel a escala de miligramos, se desarrolló un colorante azul, hidrosoluble y estable a varias condiciones, incluyendo el pH. Sin embargo, problemas logísticos como el suministro de materia prima (plantaciones silvestres), y el escalamiento de miligramos a kilogramos y toneladas ralentizaron su desarrollo.

En la actualidad este colorante ha sido aprobado por el INVIMA, y se espera la aprobación correspondiente a la FDA para lograr su comercialización a nivel mundial. Este proceso lleva un tiempo de desarrollo de 12 años, aunque la parte técnica requirió unos 6-7 años, a partir de la compra del know-how a la Universidad de Antioquia por parte de la empresa ECOFLORA, que es la detentora de la patente. Ha exigido además la implementación de programas de reforestación y organización con las comunidades implicadas en su mantenimiento y recolección.

Descubrimiento y desarrollo de un Protectante del banano contra Sigatoka Negra

Basados en el conocimiento de la inducción de mecanismos de defensa de las plantas con fitoalexinas, se desarrolló una formulación que protege a las plantaciones de banano contra el hongo causante de la Sigatoka Negra, una terrible enfermedad que causa una defoliación masiva de esos cultivos.

Esto implicó el diseño de moléculas hipotéticas capaces de inducir mecanismos de defensa, además de ensayos de laboratorio, evaluaciones en vivero, después en campo y finalmente en fincas bananeras de varios países en América. Luego de 8 años este producto salió al mercado mundial y además de su potente actividad protectante, su frecuencia de aplicación es menor a las de los fungicidas tradicionalmente empleados en esta agroindustria.

Aunque este producto se aplica actualmente en tres continentes para proteger los cultivos de banano, su desarrollo tropezó con problemas particulares de orden institucional, al no poder suscribirse un acuerdo Universidad-Empresa por la carencia de fondos, luego por la inherente necesidad de validar los resultados en diversos ambientes, y finalmente por la evaluación por la autoridad competente, ya que este tipo de efecto protectante no estaba dentro de los manuales usualmente empleados en agroindustria. Adicionalmente, fue un reto la penetración en el mercado, campo de acción de las multinacionales que cuentan con más recursos, experiencia, tradición y apoyo logístico.

El mecanismo de acción es tan específico y universal, que además de aplicarse en banano, también ha encontrado uso en el café contra otros hongos, incluyendo la Roya.

Búsqueda y desarrollo de una formulación leishmanicida

La leishmaniasis cutánea es una enfermedad endémica de América Latina, para la cual hay pocos medicamentos, y los existentes tienen múltiples efectos secundarios e incluso un margen de toxicidad muy riesgoso.

A partir de una sustancia sintética inspirada en un producto natural, mezclada con otro producto natural, después de 18 años se desarrolló una formulación que ha superado la etapa de demostrar sus efectos leishmanicida in vitro, luego en hámster y finalmente en un reservorio natural como es el perro, que está tanto o más amenazado que el hombre por esta enfermedad. Demostrado su uso en animales, ahora se pretende dar el salto a su evaluación en humanos, pero los ensayos clínicos en Colombia aún son incipientes y los trámites y sus costos podrían ser notables y fuera del alcance del ámbito académico.

Esta formulación se encuentra patentada, mas como una vía para prevenir su monopolio que usarla para explotación comercial.

A través de estos procesos se ha demostrado que la limitante para explorar y explotar la biodiversidad no es la capacidad científica sino una sumatoria de hechos presupuestales, estratégicos, reglamentarios, institucionales, tecnológicos, y personales.

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