Los temas que han guiado la carrera académica de Donny Meertens son la tierra, la violencia y el género. Considerada una de las precursoras de la incorporación del enfoque de género en el abordaje del conflicto armado en Colombia, el trabajo de Meertens ha puesto la mirada sobre los impactos diferenciados que atraviesan las mujeres en la guerra y en la construcción de paz. Con casi cinco décadas de investigaciones que han sido citadas en decisiones judiciales trascendentales, y políticas públicas, acaba de publicar el libro Justicia esquiva. Mujeres, derechos a la tierra y transición a la paz en Colombia.
Meertens conversó con Pesquisa Javeriana en la antesala del lanzamiento de su libro, de la Editorial Javeriana, en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, el martes 28 de abril a las 7:00 p.m. en la Sala Madre Josefa Castillo. El evento también será un homenaje a la trayectoria investigativa de la antropóloga social de origen holandés, que ha trabajado sobre Colombia desde 1974, y que forjó su carrera académica entre la Universidad Nacional –donde cofundó el Programa de Estudios de Género, Mujer y Desarrollo–, la Pontificia Universidad Javeriana y la Comisión Nacional de Reconciliación.
Cuando comenzó a trabajar sobre el conflicto armado en Colombia, ¿cómo llegó a enfocarse en las experiencias de las mujeres?
Porque soy feminista. En mis primeros trabajos sobre la violencia junto a Gonzalo Sánchez —exdirector del Centro Nacional de Memoria Histórica—, siempre trataba de meter la perspectiva de mujer. Todo el mundo habla siempre de violencia sexual, pero es una pequeña parte de lo que es la violencia y la negación de derechos que viven las mujeres en el conflicto amado y después del conflicto. Los que más se matan son los hombres y las que más migran a las ciudades en condiciones supremamente difíciles son las mujeres con sus niños. Yo conocí muchas en los años 80 y 90 y ellas nunca aparecían en las estadísticas.
¿Por qué republicar este libro en español y por qué hacerlo ahora?
Es la traducción del libro que publiqué en 2019. Yo escribo mejor en español que en inglés, pero este era un compromiso. Me gané una beca para ir a Washington y yo dije: voy a investigar el tema que me apasiona, que es la restitución de tierras para las mujeres. Pensaba que podría fotocopiar todas las sentencias que se habían producido, pero no había suficiente material digitalizado, entonces me marché a la beca y me concentré en investigar la literatura internacional sobre el tema.
En ese sentido me sirvió porque yo escribí los primeros capítulos mirando otros países como Bosnia, Sudáfrica, y Guatemala. Cuando termino, tenía el compromiso de escribir el libro y me demoré bastante, porque inglés es como mi tercer idioma. Lo escribí en inglés yo misma y me demoré mucho.
Y, ¿por qué publicarlo ahora en español?
Porque, mucha gente me decía: es que aquí muy poca gente lee en inglés, tienes que traducirlo. Me parecía demasiado trabajo, pero con la embajada de Holanda conseguí financiación para la traducción, que no lo hice yo, sino Mariana Serrano.
Justamente el libro cuestiona que la justicia transicional poco se ha ocupado de los derechos económicos y sociales de las mujeres, ¿por qué ha ocurrido eso?
Porque la justicia transicional sigue siendo un concepto muy masculino: ha sido trabajada sobre todo por hombres y se ha dedicado al ámbito público y no tanto al ámbito privado, que es igual de importante. En consecuencia, las mujeres han desaparecido de esa idea de transición.
¿Por qué dice que la restitución es de sus mayores intereses?
Porque las mujeres tradicionalmente no han sido mencionadas allí. Yo decía: por lo menos han sido igual a los hombres, trabajadores de la tierra. Pero tradicionalmente ni la tierra ni la restitución se daba a las mujeres solas, sino que debía haber un hombre titular. Hasta hace muy poco se restituye tierra a mujeres solas, que es importante, porque imagínate una viuda de la violencia.
Muchas veces necesitaban apoyarse, por ejemplo, en los hijos y pagar hombres que le trabajaban y le ayudaban, pero la idea de que una mujer puede ser dueña sola de la tierra es todavía difícil en el campo, donde tradicionalmente el hombre es el trabajador y la mujer es la que hace la comida para los trabajadores, que no se ve como trabajo.
Usted trata en el libro conceptos como el proceso de retorno o de buscar una vida normal, ¿qué significan estas experiencias para las mujeres?
En casi todos los casos que yo he conocido la violencia tuvo dos efectos: o se murió el esposo o se rompió la relación marital en el desplazamiento a las ciudades, que es muy común. Entonces las mujeres tenían que sobrevivir solas con sus hijos en la ciudad y eso ha sido muy duro. Ya hay más apoyo para las personas migrantes y desplazadas, pero cuando yo comencé a hacer investigación, el término ‘desplazado’ todavía no existía.
Todo el mundo habla siempre de violencia sexual, pero es una pequeña parte de lo que es la violencia y la negación de derechos que viven las mujeres en el conflicto amado.
Donny Meertens
¿Cómo se siente cuando la llaman una de las pioneras en el enfoque de género?
Orgullosa. No sé si fui de las primeras, pero definitivamente ya no soy la única. Hay más personas que están investigando, que han trabajado el tema de las mujeres en el conflicto armado, pero cuando yo comencé hace muchos años a trabajar esto, desde el primer libro ‘Tierra, violencia y género, hombres y mujeres en la historia rural de Colombia’, ya estaban los tres temas que siempre he trabajado.
¿Cómo fue hacer esas investigaciones cuando las mujeres eran invisibilizadas o borradas del relato y de los datos del conflicto?
Como antropóloga no me fijo tanto en los datos, sino en la entrevista, en la relación directa. Después aparecen datos del registro de desplazados, pero cuando yo comencé a investigar, todavía no había ni registro de desplazados, mucho menos de las mujeres. Poco a poco comienzan a registrarse y aparecen los datos y la apertura de la misma gente de contar sus historias.
Este último libro [Justicia esquiva] no estaba basado en la entrevista a las personas, aunque hay como 10 o 15, pero básicamente era mirar sentencias y documentos de la Ley de Víctimas y del Registro Único de Víctimas. Básicamente la fuente principal de este libro son las sentencias. Y uno descubre cosas interesantes, como que una mujer estaba al frente de la solicitud de restitución y el juez luego decide devolverle la tierra a un primo porque era el único hombre de la familia, pues el marido ya había fallecido. Esto después fue reversado, pero es muy diciente de lo que un juez piensa cuando una mujer presenta la solicitud.
¿Qué hay detrás de ese tipo de decisiones?
Un machismo muy tradicional, que todavía existe. Eso fue un solo caso, hay otros. Por ejemplo, uno donde dos mujeres que eran antiguas vecinas y a una de ellas le devuelven la tierra porque su marido murió. Pero sobre la vecina, que estaba sola con sus hijos, consideran que su relato no es creíble porque había alguna inconsistencia. ¡En un relato de hace 10 o 15 año de cuando le habían quitado la tierra! Es decir, el prejuicio en general es muy importante en todo el proceso de restitución de tierras. Incluso hay jueces que argumentan que la mujer no tiene suficiente vocación agrícola para calificar a la restitución de tierras.
La Ley de Víctimas fue prolongada por otra década ¿Qué de las conclusiones de su libro invitaría a que se corrigieran para la reparación de las mujeres?
El machismo, que continúa dominando, especialmente en cuanto a las mujeres campesinas que son vistas como como minusválidas, que les dicen que no saben de los papeles y que no saben trabajar en la tierra. Esa es una mirada supremamente tergiversada, porque sobre todo en la pequeña propiedad son más las mujeres que los hombres quienes trabajan la tierra y siempre tienen la doble jornada de trabajar en la tierra y atender a la familia, sobre todo cuando está sola con los niños. Entonces, primero, hay que estimular que más mujeres presentan sus casos para devolverles la tierra a ella. Segundo, que la devolución de un pedazo de tierra no basta, sino que necesitan asistencia técnica adecuada y completa.
Lanzamiento de Justicia esquiva
Día: Martes 28 de abril
Hora: 7:00 p.m.
Invitadas: Donny Meertens, investigadora y autora del libro; María Adelaida Farah Quijano, vicerrectora académica de la Pontificia Universidad Javeriana; Jhon Jairo Rincón García, director social de la Unidad de Restitución de Tierras; Jenniffer Vargas Reina, profesora de la Universidad Nacional de Colombia
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