“La ciencia no fracasa”

“La ciencia no fracasa”

El talento y el saber son el verdadero poder. Esta es una de las premisas universales de la academia. ¿Y poder para qué? Para cambiar entornos, impactar positivamente la vida de las personas, trascender. Hoy, la universidad ya no solo es un espacio de enseñanza y aprendizaje como lo fue en sus estertores—, sino también de evolución. Se iza la bandera de la innovación como estandarte del progreso, pero ésta no ocurre de la noche a la mañana, no necesariamente debe ser radical (hay innovaciones graduales y con impacto incremental) y siempre supone evaluar sus consecuencias.  

Desde el 2005, se empezó a gestar el ecosistema innovador de la Universidad Javeriana, y en el 2012 se constituyó formalmente la Dirección de Innovación, que creó y puso en marcha el programa De la Academia al Mercado, un modelo de transferencia del conocimiento que hoy tiene múltiples frutos y es referencia nacional. En él se identifica un resultado de investigación promisorio, se evalúa, se valida, se protege con alguna modalidad de propiedad intelectual y se estructura en un producto o servicio para llevarlo al mercado. Aquí, algunas visiones de su directora sobre este proceso.

Fanny Almario, directora de Innovación de la Pontificia Universidad Javeriana (sede Bogotá).
Fanny Almario, directora de Innovación de la Pontificia Universidad Javeriana (sede Bogotá)

PESQUISA: ¿Por qué para las universidades ha sido difícil vincular la investigación con la sociedad?  

Fanny Almario: Puede haber un grado de dificultad pero también de invisibilidad. En las universidades primero se dio la enseñanza hasta madurarse y después vino la investigación, que ha tenido impacto social. El proceso de apropiación y transferencia de conocimiento no es tan sistemático ni inmediato porque las universidades están hechas para generarlo, no necesariamente comercializarloy para innovar se requieren unas competencias que ahora estamos incentivando y fortaleciendo, como la creatividad, el liderazgo, la resiliencia y el trabajo en equipo. Entre empresa y universidad hay que trabajar colaborativamente 

PESQUISA: ¿Qué hace falta para que se consolide ese engranaje? 

FA: Debe haber interés, confianza y unidades de interfaz que promuevan estas relaciones. En la década de 1990 surgieron los comités universidad-empresa. Hoy, además de entidades tipo cámaras de comercio o agremiaciones como la ANDIConnect Bogotá Región, que ayudan en ese propósito, también hay compañías que se dedican a identificar oportunidades en los distintos ecosistemas. Pero difícilmente esta construcción colectiva se puede dar si no hay una muy buena investigación de base.  El conocimiento no necesariamente es mediáticopero sí debe ser robusto e ir madurando para que no se agote.   

PESQUISA: ¿Qué mecanismos han empleado para atraer a los académicos a la cultura de la innovación? 

FA: Lo primero que hicimos fue encontrarnos con esos profesores que tenían la inquietud de saber cómo su conocimiento le podría servir a alguien y de qué manera se podría utilizar con un valor diferencial. Algunos tocaron nuestra puerta y otros los buscamos cuando advertimos investigaciones, patentes y tecnologías que podían ser atractivas para el mercado. Ellos fueron nuestros primeros promotores de la innovación y, con su espíritu, aunado a casos de éxitos que hallamos dentro de la universidad, empezamos a animar a otros docentes en esa vía. Después, visitamos cada facultad explicando qué estábamos haciendo desde la Dirección de Innovación, por qué era un gana-gana para todos (comunidad no académica, investigador y universidad) y comenzamos a divulgar, a través de congresos de investigación, asistencia a ruedas de innovación con empresas, actividades de promoción y foros, todo el andamiaje de directrices y reglamentaciones construidas para transferir el conocimiento e impulsar el emprendimiento. Trabajamos muy de la mano con la Dirección de Investigación para evaluar proyectos con potencial innovador y con los Comités de Investigación y Ética, a donde llegan los proyectos en ciernes que a mediano y largo plazo pueden tener procesos de transferencia interesantes.  

PESQUISA: ¿Cómo se incuba la innovación para que sea transversal a toda la academia? 

FA: Creando cultura de innovación y emprendimiento. Ese fue nuestro primer reto y aún continúa siéndolo. Para ello dictamos cursos, talleres y hacemos visitas focalizadas a los grupos de investigación. Desde nuestra dirección, identificamos el conocimiento con potencial de ser transferido y determinamos qué modalidad de propiedad intelectual emplear para protegerlo. Así mismo, estructuramos proyectos universidad-empresa y ayudamos a darle valor a una propuesta para que sea atractiva para el mercado, bien sea para licenciarla, venderla, patentarla o crear una nueva empresa basada en el conocimiento académico conocidas spinoff Adicionalmente, incentivamos dos ideas fundamentales: la primera, que la innovación no solo parte de la investigación, también se da en la docencia y el servicio; la segunda, la importancia de desarrollar la innovación social, es decir, crear metodologías y formas de hacer o trabajar con las comunidades, derivadas de una actividad investigativa, y que resultan en procesos de acción social y transferencia y apropiación de conocimiento con gran impacto comunitario.

PESQUISA: ¿De qué manera la Universidad ha desarrollado la innovación social? 

FA: Por su carácter misional, desde hace muchos años la Javeriana ha ejecutado proyectos centrados en aprovechar el conocimiento generado para impactar positivamente a las comunidades, vinculándolas en ese proceso. Organizaciones internas como Prosofi y Vidas Móviles, junto con las Convocatorias San Francisco Javier son, entre otros, espacios para apropiar socialmente el conocimiento en soluciones específicas. Nuestro siguiente paso será articular muchas unidades javerianas que trabajan en ello construir una directriz especialmente sobre innovación social en la que se definan parámetros y metodologías de intervención y medición del impacto de los proyectos.

PESQUISA: ¿La ciencia fracasa? 

FA: Si fracasar es tener un resultado negativo, eso no es fracaso, porque les permite a  otros investigadores advertir que no deben seguir por esa ruta. La ciencia y la investigación te ofrecen muchocaminos para descubrir algo y encontrar soluciones, pero aún basado en criterios científicos se puede llegar, inesperadamente, a una vía cerrada.

PESQUISA: ¿Qué ha sido lo más difícil en la creación de este ecosistema innovador? 

FA: Lo más complejo  como en cualquier proceso de estos es la articulación y definición de roles, es decir, saber quién está haciendo qué y cómo se pueden unir esfuerzos. Otro desafío ha sido aprender a ser muy dinámicos y versátiles para estar a la altura de lo que sucede afuera. Para que la Universidad se inserte al ecosistema de innovación nacional y regional debe tener una capacidad de respuesta acorde con los tiempos y los espacios, y eso lo hemos ido ajustando en estos años.

PESQUISA: ¿Por qué la Universidad ha sido líder en la transferencia de conocimiento? 

FA: Primero, porque ha tenido directivas no solo rectores y vicerrectores, sino otras unidades como la jurídica y financiera conscientes del rol de la academia para hacer viables soluciones, en lo posible articuladas entre varios actores de la comunidad académicaSegundo, porque la Universidad tiene muy claro que la innovación para ella no solo se mide desde el componente productivo, sino también social y la transformación de realidades de los más vulnerables. Tercero, porque se ha mantenido el apoyo continuamente y hemos sido conscientes de que este no es un proceso mediático. Cuarto, porque hemos estimulado las relaciones y el trabajo interdisciplinario consensuado para lograr que las soluciones sean más compactas y completas. Y quinto, porque hemos entendido las potencialidades del talento humano en casa y gozado de una gran materia prima (conocimiento) para trabajar. Pero en el fondo de todo esto subyace un elemento esencial: el espíritu misional de la Universidad, en el que se tiene muy claro la conciencia sobre el otro y la necesidad de buscar mecanismos para mejorar su vida. Ese compromiso social, que está en el ADN de esta alma máter, ha sido una ventaja para consolidar este ecosistema innovador.

PESQUISA: ¿En qué referentes internacionales se han inspirado? 

FA: Tenemos varios referentes porque hemos identificado y conocido sus modelos de gestión del conocimiento, en buena medida gracias al apoyo de InnpulsaEntre las universidades visitadas están Oxford, Utah, Stanford, Católica de Chile, Tec de Monterrey, Hebraica de Jerusalén y Santiago de Compostella.

La investigación y la innovación, más vivas que nunca en la Javeriana

La investigación y la innovación, más vivas que nunca en la Javeriana

La investigación y la innovación están más vivas que nunca en nuestra institución. Así lo percibí en el XIV Congreso La investigación en la Pontificia Universidad Javeriana. En esta versión, que tuve el privilegio de liderar como vicerrector, mi perspectiva se amplió para reconocer la prolífica producción intelectual de los colegas. También observé con agrado y esperanza el empoderamiento de nuestros estudiantes al presentar sus trabajos académicos frente a investigadores de par a par. Sin duda, esos cuatro días de septiembre fueron reveladores y gratificantes para mí.

Esta perspectiva guarda coherencia con el resultado de la última versión de la clasificación Times Higher Education, en donde la Universidad se ubica en el primer lugar (incluyendo Bogotá y Cali) gracias a las citaciones que reciben los trabajos de investigadores javerianos. En esta era de rankings nacionales e internacionales es valioso atender lo que nos dicen, sin la necesidad de trabajar exclusivamente centrados en ellos. Además, cuando palpamos y evidenciamos los importantes avances de la ciencia producida y gestada desde la Javeriana, se ratifica lo dinámica que está nuestra productividad académica.

En este encuentro bianual se presentaron 108 ponencias, 130 posters de investigación y 9 tecnologías y prácticas artísticas de javerianos de ambas sedes. Entre nuestros expositores estuvieron profesores de planta y cátedra, estudiantes y egresados de doctorado, maestría, pregrado; además, contamos con una participación muy nutrida de semilleros de investigación. Nuestras jornadas de ‘Vinos, cervezas, tapas y posters’ fueron un rotundo éxito. Tener la oportunidad de exponer y dialogar sobre los hallazgos científicos con un público interesado sin la presión apremiante del tiempo fue un factor relevante para promover espacios alternativos a las presentaciones formales ante auditorios numerosos.

El Congreso también permitió a los asistentes, tanto de la Javeriana como fuera de ella, encontrar nuevas alianzas y perspectivas diversas para trabajos a futuro. Por solo mencionar un caso, los profesores Helberg Asencio –del Departamento de Ciencias Básicas de la Salud en Cali, quien presentó una ponencia sobre la prevalencia en diabetes y amputación de miembros inferiores– y Martha Zequera –del Departamento de Electrónica de Bogotá, quien tiene una importante trayectoria en el manejo ergonómico del pie diabético– identificaron colaboraciones entre sus grupos. Ese es el propósito final de este tipo de eventos académicos: divulgar resultados de investigación e innovación para conocer personas y grupos con quienes podamos colaborar.

Por último, quiero resaltar nuestra apuesta temática de 2017. El Congreso fue un momento importante para reflexionar sobre el papel de la Universidad en la generación de nuevo conocimiento que interpele a nuestra sociedad aquí y ahora, con una visión propositiva de futuro. Los investigadores tenemos este reto, pero no solo a través de nuestra producción académica y la formación de nuestros estudiantes, sino a través de nuestra interlocución con los actores locales, regionales, nacionales e internacionales.

Por ello, el tema central no pudo ser otro en este momento histórico del país que la ’Investigación para la paz y la reconciliación’. De ahí la importancia de contar con el padre Francisco de Roux, S. J. como conferencista; escuchamos su experiencia y reflexión sobre la investigación en un contexto de posacuerdo. Así mismo, Flor Edilma Osorio, presidenta del XIV Congreso y profesora de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales, nos ofreció en su discurso inaugural un contexto histórico de cómo se ha desarrollado la investigación en la Universidad y nos recordó los paralelismos entre el periodo en que se hizo el primer congreso (durante la búsqueda de acuerdos de paz del gobierno de Virgilio Barco) y el momento actual. Los retos como país y como productores de conocimiento siguen sin cesar y la socialización de los avances de la ciencia son una oportunidad fundamental para que la ruta esté iluminada para los tomadores de decisión. Este puede ser nuestro grano de arena para aportar en la construcción de una nación hacia el fin del conflicto.

Quienes quieran conocer las memorias del XIV Congreso La investigación en la Pontificia Universidad Javeriana, sus conferencias, simposios, posters y demás, pueden consultar en este enlace.

 

Luis Miguel Renjifo Martínez
Vicerrector de Investigación
Pontificia Universidad Javeriana