El 27 de enero, desde el Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM), en Bogotá, despegará el icónico avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) con destino la Antártica. A bordo viaja la primera cápsula o hábitat análogo colombiano, desarrollado por ingenieros javerianos junto a profesionales de la FAC. Se trata de una estructura habitable preparada para soportar ambientes extremos análogos a los del espacio exterior, o incluso la Luna, pero en la Tierra.
Colombia en la Antártica
Una misión científica colombiana viaja nuevamente esta semana a la Antártica. Estas misiones se realizan para estudiar diversos fenómenos naturales y desarrollos tecnológicos aprovechando las particularidades climáticas y atmosféricas del polo sur. El cambio climático, la historia de la Tierra, los ecosistemas marinos, la biodiversidad, entre otros, son algunos de los temas más trabajados en las expediciones antárticas. Esta vez, en esa empresa, cuatro proyectos desarrollados en conjunto con la Pontificia Universidad Javeriana serán protagonistas.
Dentro de los proyectos desarrollados se encuentra el Hábitat Científico Análogo Espacial (HACAE), una “casa” de cuatro metros de largo, 2 de ancho y 2,30 de altura que pesa 1,8 toneladas. Fue desarrollado por profesores de la Facultad de Ingeniería e incluyó el uso de material reciclado de 56.000 empaques de tetra-pack y cuenta con cocina, baño, dormitorio para tres personas, dos maleteros iguales a los de un avión, un sistema de tratamiento de aguas y baterías para guardar energía proveniente de páneles solares y turbinas eólicas.

No es la primera vez que el país organiza este tipo de misiones. De hecho, se trata de la VIII Campaña Aérea de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la XII Expedición Antártica de Colombia. Y, en esta ocasión, Colombia quiere avanzar en cuatro proyectos, uno de ellos, desarrollar las condiciones de infraestructura para el entrenamiento de los uniformados e investigadores que trabajan en este continente.
Una cápsula hecha de tetra-pack que resiste condiciones extremas
“Es una estructura diseñada para el entrenamiento y simulación de espacios de confinamiento como los que encontramos en una estación espacial, un cohete, un jet o un submarino”, explica Daniel Ricardo Suárez, profesor titular de la Facultad de Ingeniería de la Pontificia Universidad Javeriana (PUJ) y gestor del relacionamiento con la FAC. “Los oficiales que van a este tipo de misiones deben prepararse psicológica y físicamente para el confinamiento. Este entrenamiento se hace en hábitats que se llaman análogos porque simulan tales condiciones”, dice.
Durante las próximas semanas, los diseñadores del HACAE instalarán la estructura en la Base Antártica Conjunta Marambio, una estación científica permanente de Argentina. Una vez allí, el equipo de científicos probará sus sistemas de habitabilidad, purificación y limpieza de agua, generación de energía, entre otros. Si todo sale bien, esta cápsula podrá recibir misiones análogas en el futuro. “Es el primer paso que da Colombia para tener estos hábitats en la Tierra”, destaca Suárez.
“La cápsula está diseñada para resistir temperaturas de hasta -40 °C y vientos superiores a 180 km/h”, cuenta Federico Núñez Moreno, profesor asociado del Departamento de Ingeniería Civil de la Pontificia Universidad Javeriana e investigador principal del proyecto. “Son condiciones que pretenden simular los ambientes de confinamiento extremo que se registran en el espacio exterior”, explica.
El HACAE, en ese sentido, se diseñó siguiendo una serie de lineamientos formulados por la NASA para este tipo de estructuras análogas. Sus puertas y ventanas son completamente herméticas, lo que mantiene la temperatura aislada al interior de la cápsula. El oxígeno ingresa gracias a un sistema mecánico intercambiador de condiciones de oxígeno llamado Energy Recovery Ventilator (ERV). Además, los materiales que se utilizaron al interior de la cápsula son muy parecidos a los que se utilizan en las misiones espaciales, como polipropileno y acero inoxidable.
Para el profesor Núñez, la principal innovación de la cápsula es el uso de material reciclado de cajas de tetra-pack —polialuminio termoendurecido— para la estructura principal que sostiene las fachadas, los sistemas eléctricos y sanitarios, así como las puertas y ventanas. “Es la primera estructura que llega a la Antártica en la que el sistema estructural está hecho de reciclaje de residuos sólidos”, asegura.

La Javeriana contribuye a la investigación aeroespacial colombiana
“Venimos trabajando desde hace cuatro años con la Fuerza Aeroespacial Colombiana”, afirma el ingeniero Suárez. “HACAE es apenas una de múltiples colaboraciones que estamos haciendo para el desarrollo de la industria aeroespacial de nuestro país”, dice. Energías renovables, sistemas de comunicaciones satelitales, sistemas espaciales, robótica y vehículos autónomos son algunos de los temas en los que la Pontificia Universidad Javeriana está contribuyendo al desarrollo aeroespacial de Colombia.
Los otros tres proyectos que harán parte de esta expedición a la Antártica, y en los que la Javeriana también ha participado, incluyen: en primer lugar, la Estación Científica Hércules, el diseño arquitectónico e ingenieril preliminar de una estación para albergar a más de 30 científicos. El segundo se conoce como Viento Sur y busca analizar la turbulencia y la cizalladura del viento en el territorio para mitigar riesgos en operaciones aéreas antárticas. El tercero, llamado Hidrógeno Austral, está desarrollando una tecnología de generación de hidrógeno mediante electrólisis de agua para la producción de energías limpias en la Antártica.
Esta campaña tendrá lugar entre el 27 de enero y el 12 de febrero de 2026. En concreto, además de la instalación de la cápsula análoga, los pilotos colombianos realizarán cinco cruces antárticos con destino a la Isla Rey Jorge, ubicada unos 1.000 kilómetros hacia el sur de la punta más sur de Argentina, en Ushuaia.
El general Alfonso Lozano Ariza, inspector general de la FAC, quien ha acompañado este proceso, explicó: “desarrollar estos proyectos de investigación nos va a permitir, en un futuro próximo, poder establecer como Estado colombiano una base en la Antártica y, además, tener un escenario más acorde con lo que se ve en el espacio, fortaleciendo nuestro conocimiento y experiencia para seguir proyectando nuestro país hacia el espacio”.
Asimismo, el general resaltó la importancia de la colaboración entre Academia y Fuerzas Militares en esta misión: “como Fuerza nos sentimos muy complacidos de que la Academia y específicamente la Universidad Javeriana sea parte de este proyecto, de esta apuesta de Colombia hacia el posicionamiento global que tenemos que seguir proyectando. La Antártica es un continente que tiene muchas oportunidades para la humanidad y tenemos que ser parte de ese poder de decisión”.
Liliana Sánchez Mejía, vicerrectora de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana, destacó el compromiso de la Universidad con el país a través del trabajo colaborativo con actores externos para lograr un impacto positivo en la sociedad. “Estos proyectos buscan fortalecer las capacidades de Colombia y contribuir al posicionamiento del país en el contexto internacional”, dijo. Según ella, “no serían posible sin el establecimiento de una relación a largo plazo que involucra el trabajo riguroso de investigadores de la Javeriana y la FAC”.



