Categoría: Opinión

La investigación hace múltiples contribuciones a la sociedad. De un lado, auspicia la producción de nuevo conocimiento, con lo que contribuye al desarrollo del país, al crear saber, experticia y productos, y aportar a la expansión de su capital humano, científico y tecnológico; por otro, favorece la apropiación social del conocimiento y la transferencia de este. Además, tiene un componente aplicado por el cual informa y da sustento a la toma de decisiones.

La generación de nuevo conocimiento, y no solamente su reproducción o certificación, ha formado parte de las funciones esenciales de la Universidad desde su inicio. El padre José del Rey Fajardo, S. J., comenta que esta función de indagación se hallaba presente desde los tiempos de la Javeriana colonial, de manera que es posible “llegar a las raíces del movimiento científico operado en el Nuevo Reino de Granada a través de sus universidades y, en nuestro caso concreto, por medio de la Universidad Javeriana (1623-1767)”.

El pasado 1º de octubre, día de la Universidad, el vicegrancanciller de la Pontificia Universidad Javeriana, P. Francisco de Roux, S. J., dio posesión —junto a otros dos nuevos vicerrectores— a la socióloga Consuelo Uribe Mallarino, Ph.D. en antropología social, como primera vicerrectora de Investigación de la Universidad.