Un mueble dinámico: primera patente de la Javeriana Cali

Un mueble dinámico: primera patente de la Javeriana Cali

El proyecto Oasis Unplugged, nombre que se le ha concedido a este sistema mobiliario, propone el lugar ideal para que los estudiantes pasen su tiempo fuera de clases, relajados o estudiando en grupo. El mobiliario promueve su creatividad e interacción, pues provee una experiencia diferente de trabajo cada vez que es usado, dando a los usuarios la posibilidad de construir su propio espacio con diseños personalizados y adaptados a sus necesidades.

Este mueble está compuesto por cuatro módulos que pueden apilarse en uno solo para facilitar su disposición. Tres de ellos funcionan como asientos para dos personas cada uno y el cuarto es una mesa que, incluso, se puede rayar, pues cumple el papel de tablero. Cada módulo tiene dos piernas cilíndricas en cada lado que permiten apilarlas o conectarlas para que los usuarios diseñen sus espacios de trabajo; además pueden usarse para guardar pertenencias.

El proyecto inició gracias al liderazgo de Juan Pablo García, profesor de la Facultad de Ingeniería y coordinador del Programa ME310, quien propuso a la Javeriana trabajar en el reto de “Cómo diseñar espacios de descanso y estudio para el campus de la universidad”, teniendo en cuenta que los jóvenes posiblemente pasen la mayoría del tiempo dentro del campus de la universidad, ya sea estudiando, compartiendo con amigos, comiendo, realizando actividades extra o descansando.

El diseño de módulos de Oasis permite que cada quien arme el mueble según su necesidad.
El diseño de módulos de Oasis permite que cada quien arme el mueble según su necesidad.

Cuatro estudiantes de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, escogidos entre los mejores de las carreras de Ingeniería y Diseño, se aliaron a tres alumnos del IITK (Indian Institute of Technology Kanpur) para resolver este reto usando metodologías del Curso Global de Innovación ME310 que hace parte de la red SUGAR (Stanford University Global Alliance for Redesign). Durante los nueve meses que trabajaron juntos descubrieron, además. que la falta de espacios de descanso y estudio ocurre hasta en las mejores universidades del mundo.

“Todo este proceso nos dejó muchas enseñanzas para futuros proyectos. En primer lugar, nos muestra que a nivel interno tenemos la capacidad de redactar una patente, pues no tuvimos la necesidad de acudir a una entidad externa, y en segundo lugar, el programa en general nos enseña que sí se puede”, dice García a Pesquisa Javeriana. “Sí se puede trabajar entre universidad y empresa, sí se puede innovar a través de un proceso metodológico sin necesidad de tener títulos. Un estudiante puede hacerlo, un egresado, todos podemos hacerlo”.

El reto ahora, según el profesor García, está en implementar este sistema inicialmente en los espacios de la universidad y transferirlo al mercado, con empresas de la industria de los mobiliarios o incluso de plásticos.

El programa de innovación ME310 cumple 10 años de acción en la universidad y se han ejecutado más de 30 proyectos en donde se han vinculado alrededor de 88 estudiantes, quienes han tenido que dedicar 40 horas semanales a resolver los retos empresariales durante ocho meses. 

Así lucen los muebles al apilarse, facilitando la disposición de toda la estructura.
Así lucen los muebles al apilarse, facilitando la disposición de toda la estructura.

Patente: Oasis Plug
Inventores:
Pontificia Universidad Javeriana Cali:
Profesor: Juan Pablo García, Facultad de Ingeniería
Estudiantes:
Juan Pablo Castaño – Ingeniería Industrial
José Luis Ariza – Ingeniería Electrónica
Juliana Negrete – Diseño de la Comunicación Visual
Juan José Orrego – Ingeniería Electrónica

Indian Institute of Technology Kanpur:
Profesor: Shantanu Bhattacharya, Departamento Ingeniería Mecánica
Estudiantes:
Rutu Pillai – Arquitectura
Ankit Belchanda – Ingeniería Mecánica
Apoorva Agarwal – Arquitectura

El anatomista

El anatomista

Sostengo con ambas manos el resbaladizo corazón de un cerdo recién llegado de un expendio de carnes local al Departamento de Ciencias Básicas de la Salud de la Universidad Javeriana Cali. El órgano en forma de cono es morfológicamente idéntico al de un humano, quizás algo más grande. Del otro lado de la mesa de disección, en el Laboratorio de Psicología, el profesor de anatomía Guillermo Adrián Rivera Cardona trabaja diestramente, limpiando y separando las arterias de las paredes del músculo con un par de tijeras diseñadas para cortar tejidos delicados sin perforarlos.

“Esta es la arteria interventricular anterior, pero no se puede ver, pues siempre está cubierta por grasa. Y estas otras son las coronarias; observamos que son tan delgadas como la mina de un lápiz. Esas son las que se taponan con coágulos o trozos de colesterol”, dice el profesor con la seguridad del que ha hecho esto miles de veces. “Necesitamos que los estudiantes de medicina las identifiquen fácilmente. Por eso les enseñamos lo que estamos haciendo ahora: una repleción vascular de corazón. En otras palabras, entrar a una estructura hueca con un tubo plástico e inyectar una resina con un pigmento rojo o azul para representar el color de la sangre, de tal manera que la estructura se llena y la vena o arteria se hace claramente visible”.

Tener en la mano un corazón real y tridimensional es infinitamente más valioso que verlo en un atlas de medicina o incluso en un software, por sofisticado que este sea. Por eso, la repleción de órganos es apenas una de las técnicas de preservación anatómica en las que trabaja el profesor Rivera. La más novedosa de todas reposa en el cuarto de al lado, aún empacada en cajas provenientes de la empresa Biodur, recién llegadas de Heidelberg, Alemania.

Son los equipos para la plastinación, un proceso creado en 1977 por Gunther von Hagens, el cual preserva tejidos, órganos y cuerpos enteros, reemplazando el agua y la grasa con resinas especiales. La plastinación produce muestras –como órganos o especímenes– que no huelen, no se dañan, que pueden ser manipulados por los estudiantes, y que retienen al mismo tiempo sus propiedades originales. “No la llamamos plastificación porque eso suena como fabricar juguetes”, explica Rivera. Uno de los ejemplos más llamativos de la tecnología se aprecia en el evento internacional Bodies: The Exhibition.

La plastinación produce órganos y especímenes que no huelen, no se dañan, que pueden ser manipulados por los estudiantes, y que, al mismo tiempo, retienen sus propiedades originales.

 

 Tres pasos a la eternidad

El proceso se hace en tres etapas: primero, se deshidrata el órgano usando acetona o alcohol isopropílico; luego se mete en una cámara con silicona líquida fría a -18 °C y se sella al vacío, de tal manera que la silicona impregna forzadamente los espacios donde había agua. Finalmente, se rocía con un gas de polímeros preparado especialmente para el efecto, que endurece y seca los tejidos.

“El que adquirimos para empezar es un equipo básico, de unos 20.000 euros, en el cual podremos procesar unos 30 kilos de material biológico al tiempo. Lo primero que vamos a plastinar es un cerebro humano, aunque eso no será antes de dos años”, dice Rivera, y añade que en Colombia el material biológico humano no se recibe en calidad de donación sino de custodia, y eso bajo ciertos parámetros dispuestos por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

Así luce un corazón de cerdo tras finalizar el procedimiento de plastinación.
Así luce un corazón de cerdo tras finalizar el procedimiento de plastinación.

“La Universidad va a construir un edificio paralaboratorios especiales, incluyendo el de morfología y anatomía, y ese será el más moderno del país”, revela sin ocultar su ilusión. “De momento, la Facultad de Ciencias de la Salud y el Programa de Psicología trabajan juntos para impulsar las técnicas anatómicas en la región del suroccidente colombiano”, añade. En preparación para ello, la Javeriana envió a su anatomista estrella a entrenarse en la Universidad de Santo Tomás en Santiago, Chile, una de las pioneras de la plastinación en Latinoamérica al patentar sus propios equipos.

La pasión de este payanés por el estudio descriptivo del cuerpo humano desde que tenía 20 años era tal, que se fue pagando los semestres haciendo monitorías, dictando clases particulares de anatomía y, al comienzo, hasta trabajando como vigilante en una empresa de seguridad privada para costear los primeros tres semestres de anatomía en la Universidad del Cauca. En 2013 la Javeriana lo nombró profesor de tiempo completo, y hasta hace poco fue presidente de la Asociación Colombiana de Morfología.

“Saber anatomía es como llegar a una ciudad que no conoces, pero que has estudiado bien a través de sus mapas”, comenta. “Pero el anfiteatro clásico de enseñanza de anatomía se basa en el uso de material cadavérico conservado con formol y fenol, que son sustancias cancerígenas y malas para el ambiente. Por eso, nosotros implementamos materiales no dañinos para la salud, y les damos a las piezas anatómicas una estética agradable”. Así como el bonito corazón de cerdo de 5.000 pesos que estamos trabajando.

“Saber anatomía es como llegar a una ciudad que no conoces, pero que has estudiado bien a través de sus mapas”.
Guillermo Adrián Rivera Cardona.

“Ahora que tengo limpia la arteria, le amarro dos trozos de piola: por un lado, para que no se salga la sonda y, por el otro, para que el látex no se devuelva. Hazlo tú”, ofrece el anatomista entregándome la inyección con el líquido rosado. Comienzo a empujar el émbolo y en segundos las arterias se ponen rosadas y se inflan; como por arte de magia, aparecen ramas y capilares más pequeños que antes eran totalmente invisibles: este es el corazón que uno ve en las ilustraciones médicas, solo que es un objeto real, que pesa y tiene textura.

Rivera, un perfeccionista, piensa que todavía hay espacio para mejorar: “Aún no atinamos a encontrar una tinta que pinte rojo intenso; no importa cuántos frascos usemos, siempre se ve rosado”.

Rosadas o rojas, de todas maneras las arterias no tienen pierde. El artístico corazón será ahora sumergido en una concentración mínima y no nociva de formol, mezclado con esencia de menta, para que no ofenda las delicadas narices de los estudiantes y cumpla la misión de inspirar a los aprendices.


Para leer más

  • Rivera Cardona, G. A., García, A. y Moreno Gómez, F. A. (2015). Técnica de diafanización con alizarina para el estudio del desarrollo óseo. Revista Colombiana Salud Libre, 10(2), 109-115.

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Aplicación de una técnica anatómica amigable con el medio ambiente y la salud humana, en la preservación de corazones de cerdo como apoyo a la enseñanza de la anatomía
INVESTIGADOR PRINCIPAL: Guillermo Adrián Rivera Cardona
COINVESTIGADORES: Carlos Alberto Muñoz Ardila, Martín Alonso Ruíz Orozco y Oscar Humberto Ríos Ramírez
Departamento de Ciencias Básicas de la Salud, Pontificia Universidad Javeriana Cali
Departamento de Morfología, Universidad del Cauca
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2016-2017

¿Cómo ver mejor en la oscuridad?

¿Cómo ver mejor en la oscuridad?

Las noches se convierten en una pesadilla para quienes deben liderar misiones de rescate y no cuentan con equipos sofisticados que les permitan llegar hasta donde los necesitan, incluso cuando se trata de salvar vidas. En la actualidad existen sistemas de visión nocturna que apoyan estas misiones con el fin de que los rescatistas puedan orientarse en la oscuridad, encuentren las personas que están en peligro y realicen su trabajo con menos dificultades. Estos sistemas deben entregar imágenes con detalles visuales enriquecidos, los cuales se producen combinando las imágenes que ve el ojo humano, llamadas el espectro visible, e imágenes infrarrojas, aquellas que se generan a partir del calor emitido por los objetos. Sin embargo, como el usuario final es un ser humano, es indispensable que la calidad visual de estas imágenes se pueda evaluar automáticamente, es decir, sin la intervención de una persona.

Un estudio realizado por investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana Cali y la Universidad de Texas en Austin aporta una solución al problema de evaluar automáticamente imágenes fusionadas mediante el desarrollo de una medida de evaluación de calidad de imágenes de este tipo.

“El objetivo fue fusionar lo mejor de dos mundos. Por un lado, las imágenes en espectro visible muestran ciertos detalles mientras que las de espectro infrarrojo captan ondas que no son visibles para el ojo humano. Esta fusión es un aporte importante al desarrollo de los sistemas de visión nocturna”, aseguró Hernán Darío Benítez Restrepo, profesor de la Facultad de Ingeniería de la Javeriana Cali.

La evaluación automática de la calidad de imágenes es un tema de investigación desafiante, que es abordado en la actualidad por varias universidades en el mundo y empresas como Facebook, Netflix y Apple. Luego de dos años, los profesores Hernán Benítez y Alan Conrad Bovik, de la Universidad de Texas en Austin, junto con David Moreno, egresado de Ingeniería Electrónica de la Javeriana Cali, lograron medir la calidad visual de estas imágenes fusionadas y predecir con un alto grado de confianza la precisión con la que eran percibidas por los seres humanos, a un nivel mayor que otras medidas existentes reportadas en la literatura científica actual, dicen los investigadores.

La medida puede ser un punto de partida sólido para evaluar y comparar sistemas de visión nocturna y mejorar las posibilidades de rescates exitosos en condiciones de poca luz u oscuridad.

En el estudio analizaron cinco métodos de multirresolución para la fusión de imágenes que generalmente presentan distorsiones comunes como borrosidad, ruido gaussiano −en donde los píxeles de la imagen se ven alterados y generan gránulos digitales−, compresión JPEG para lograr que las imágenes ocupen menos espacio en la memoria y no uniformidad en el sensor que capta las imágenes térmicas infrarrojas de onda larga (LWIR, por sus siglas en inglés).


El camino para lograr resultados

El método se basa en unas características de escenas naturales, como las tomadas con cámaras convencionales, lo que las hace diferentes a las escenas artificiales como las generadas por computación gráfica y las de los videojuegos. Las imágenes térmicas LWIR son producidas a través de cámaras que captan la radiación infrarroja emitida por los objetos dentro de una escena y la convierten en una señal eléctrica para generar posteriormente un valor de temperatura.

Los autores llevaron a cabo un estudio subjetivo para el análisis de imágenes fusionadas originales y degradadas −es decir, distorsionadas visualmente−, en el que participaron 27 personas que evaluaron 750 imágenes a lo largo de cinco sesiones. De esta forma, los investigadores comprobaron que su método de medición superaba a los demás.

Éste se diferencia de los ya existentes por el uso de las características matemáticas extraídas a partir de la imagen, las cuales predicen la percepción visual humana. Una de las potenciales aplicaciones de esta medida es la visión nocturna, por ejemplo, para rescates y uso militar en operaciones nocturnas de vigilancia.

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Aún existen los retos

Los investigadores esperan extender los resultados obtenidos al análisis de imágenes multiespectrales, en donde también se fusionan imágenes. Este tipo de imágenes se adquieren en diferentes bandas o segmentos del espectro electromagnético. Cada una de ellas tiene información diferente sobre lo que se está estudiando. Esto es muy útil, por ejemplo, en agricultura, pues permite analizar la salud de un cultivo. Otra ventaja es que se puede hacer monitoreo a través de dispositivos como vehículos aéreos no tripulados o drones, explicó el profesor Benítez.

Financiado por la Javeriana Cali y Colciencias, a través del programa Convocatoria para el Apoyo a Proyectos con Norteamérica 2014, el estudio es un aporte para que los desarrollos tecnológicos incidan positivamente en situaciones de riesgo, en donde prevalece la integridad del ser humano.


Para leer más

  • Moreno, D, Benítez Restrepo, H.D. y Bovik, A. (2017). Predicting the Quality of Fused Long-Wave Infrared and Visible Light Images. IEEE Transactions on Image Processing, 26(7), 3479-3491.


Fuente fotográfica

  • N. J. W. Morris, S. Avidan, W. Matusik, and H. Pfister, “Statistics of infrared images,” in Proc. IEEE Conf. Comput. Vis. Pattern Recognit., Jun. 2007, pp. 1–7.

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Evaluation of Video Distortions on Fused Infrared and Visible Videos in Surveillance Applications.
INVESTIGADOR PRINCIPAL: Hernán Darío Benítez Restrepo.
COINVESTIGADORES: David Moreno y Alan Bovik Facultad de Ingeniería Departamento de Electrónica y Ciencias de la Computación.
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2016-2017.

El rostro de la infancia en el  Valle del Cauca

El rostro de la infancia en el Valle del Cauca

Los derechos de la infancia y su incorporación en las políticas públicas han generado debates en la sociedad desde la política y la academia, en donde el bienestar de niños, niñas, adolescentes y familias juega un papel fundamental para el desarrollo del país. En el marco de esta reflexión, la Pontificia Universidad Javeriana Cali propicia la investigación con el fin de apoyar a las instituciones encargadas de coordinar las intervenciones de protección de la primera infancia, como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF.

“Pensar sobre el quehacer de la entidad pública constituye una tarea importante para la comunidad académica, que ofrece vías de interpretación y resolución de los problemas sociales que acontecen en la sociedad vallecaucana”, explica el profesor Carlos Andrés Tobar, de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales.

PESQUISA presenta los resultados de tres de las investigaciones realizadas que hacen énfasis en la relación entre la vulnerabilidad social, la niñez, la adolescencia y la familia, y que entregan elementos para comprender los factores de riesgo en el Valle del Cauca

Bien-estar en la infancia, más que bienestar

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Con base en un indicador socioeconómico que mide el bienestar de la niñez, los investigadores Ana María Osorio Mejía y Luis Fernando Aguado, de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, confirman que departamentos como Vaupés, Chocó, La Guajira, Guainía y Vichada aún tienen un gran trabajo por delante. El indicador de exclusión social desarrollado por los profesores se centra en el binomio madreinfante, y mide el uso y acceso a bienes y servicios sociales claves durante la primera infancia. Está constituido por once variables, entre ellas, el nivel de lectura de la madre, la autonomía en la toma de decisiones, los cuidados prenatales, la visibilidad jurídica ante el Estado (registro civil de nacimiento del niño), el cuidado del niño, la estimulación temprana, el acceso a libros, la lactancia materna y el esquema de vacunación.

Los principales resultados mostraron que el mejor desempeño en el índice lo tienen Bogotá, San Andrés y Providencia, Antioquia, Quindío y Boyacá.

Según el investigador Aguado, “el problema es que el bien-estar del niño es visto desde una perspectiva económica que contempla una buena educación y salud para su transición a la adultez y su integración al mercado laboral, sin contemplar que la niñez es una etapa propia de la vida, en la que el niño tiene un desarrollo y unos derechos que deben ser garantizados por la Constitución”.

En consecuencia, la exclusión en la primera infancia abarca muchas dimensiones —no solamente salud y educación— que deberían ser tomadas en cuenta por quienes generan las políticas públicas.

Crianza y socialización

Con base en una encuesta realizada en la zona urbana de Cali, entrevistas a padres o cuidadores y el análisis de canales y programas de televisión, la profesora Adriana Rodríguez de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales investigó cómo los niños menores de tres años se constituyen socialmente en audiencias televisivas. Identificó que a medida que crecen, los niños generan un mayor vínculo con la televisión y con otros medios: “los niños entran en contacto con las tecnologías de comunicación desde edades cada vez más tempranas”, dice.

El análisis realizado encontró que el 89% de los niños menores de tres años ve televisión al menos un día a la semana, principalmente programas infantiles. El 11% restante nunca lo hace.

Muchos padres piensan que los productos audiovisuales que se ofrecen como ‘educativos’ contribuyen al desarrollo y estimulación del niño, pero no necesariamente hay evidencia científica que asegure que pueden cumplir con los objetivos que prometen.

Para la profesora Rodríguez, el proceso de constitución de audiencias es el resultado de un entramando de relaciones entre el mercado audiovisual, las regulaciones del Estado sobre los medios, el reconocimiento social de la primera infancia, la lógica del cuidado infantil y las prácticas de crianza, principalmente.

Ser padres

De la misma facultad, Jacqueline Garavito y César Fabricio Torres investigan las significaciones y competencias requeridas para ejercer la parentalidad en poblaciones en situación de riesgo social, específicamente en la zona de ladera de la comuna 18 de Cali. Para esto trabajaron con diez familias e identificaron que la precariedad económica, social y educativa juega un papel decisivo en la manera como se vive la parentalidad. Hay diferentes competencias parentales que tienen que ver con el apego, la empatía, la educación y la construcción de valores, las cuales quedan reorganizadas y jerarquizadas por una serie de exigencias del contexto donde ocurren, especialmente la necesidad de resolver necesidades básicas de alimentación, salud y vivienda.

La manera como se asumen los roles de padre, madre o cuidador, explica el profesor Torres, está anclada emocional y cognitivamente a las pautas de crianza de sus familias de origen, lo cual tiende a generar patrones repetitivos, que se modifican en la medida en que se tiene acceso a otras significaciones y experiencias de parentalidad. En su diálogo con las familias, los investigadores encontraron que la dimensión personal y el desarrollo del proyecto de vida de las madres y padres en este contexto social marginal —sobre todo de las madres— pasan a un segundo plano o se redefinen en función de la parentalidad, pues los recursos necesarios para realizarlos (tiempo, dinero, oportunidades de estudio o trabajo) deben ponerse al servicio de la crianza de sus hijos.

Ciencia entre la universidad y el Distrito Especial de Aguablanca

“Estoy convencida de que la investigación es el único camino que tenemos para hacer transformaciones sociales que nos permitan avanzar”, dice Sandra Muñoz, asesora de Asistencia Técnica a la Primera Infancia y Enlace Local del Sistema Nacional del ICBF. “Si no hay investigación nos estancamos. Aguablanca necesita a la Universidad Javeriana Cali para que nos oriente en procesos de transformación en la niñez”, enfatiza.

Aunque ha habido importantes avances en las políticas públicas que garantizan los derechos de la infancia en Colombia, aún se sigue pensando el tema sin considerar la información proveniente de los contextos y los grupos de referencia. El Estado y la sociedad, en un acto de corresponsabilidad, deben asegurar el bienestar de la niñez, contemplando a la familia como una institución social importante desde la cual es posible pensar horizontes de transformación, finaliza el profesor Tovar.

Para leer más

  • Osorio, A. M. y Aguado, L. (2015). ¿Cómo medir exclusión social en la primera infancia? Una propuesta de indicador aplicado al caso colombiano. En I. Tuñón (Ed.), Desafíos del desarrollo humano en la primera infancia. Buenos Aires: Biblos.
  • Minujin, A., Bagnoli, V., Osorio, A. y Aguado, L. (2015). Primera infancia, cómo vamos: Identificando desigualdades para impulsar la equidad en la infancia colombiana. Cali: Pontificia Universidad Javeriana.
  • Rodríguez, A. (2013). La constitución social de audiencias de la temprana infancia (Cali-Colombia) (Tesis doctoral). Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, México. Recuperada de https://rei.iteso.mx/ handle/11117/1276
¿Qué hay de nuevo?

¿Qué hay de nuevo?

Predecir para prevenir

Investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana diseñan un kit para detectar el riesgo de padecer preeclampsia en mujeres embarazadas antes de que presenten síntomas.

Por: Daniela Abella Afanador | FOTOGRAFÍA DE GUILLERMO SANTOS

A partir de su investigación académica y apostando por desarrollar un producto innovador, la bacterióloga Paola Andrea Ayala, del Instituto de Genética Humana de la Pontificia Universidad Javeriana, y el médico Reggie García, de la Universidad El Bosque, propusieron crear un buen marcador que predijera la preeclampsia en etapas tempranas de la enfermedad. La aplicación de esta tecnología es singularmente novedosa por dos razones: disminuye el tiempo de entrega de resultados y confirma que los hallazgos de una investigación pueden transferirse para el desarrollo de un producto.

Desde 2009, a partir de la investigación adelantada durante su maestría en ciencias biológicas, Ayala ha estado interesada en la medicina materno-fetal. En el estudio “Hallazgos moleculares y patológicos en placentas con preeclampsia y/o restricción de crecimiento intrauterino”, llegó a la conclusión de que la trombomodulina ―una proteína con actividad anticoagulante natural― está involucrada en el mecanismo que desarrolla la preeclampsia. Con base en estos resultados, encontró que, en mujeres con menos de 20 semanas de embarazo, los niveles de esta proteína estaban altos en gestantes que posteriormente desarrollaban preeclampsia. Identificar a tiempo estas anomalías permitiría un procedimiento médico acertado y oportuno y evitaría muertes por esta enfermedad.

El kit permite medir el nivel de trombomodulina a partir de una muestra de sangre y así podría disminuir los casos que se presentan en Colombia, donde las muertes maternas por causa de la preeclampsia alcanzan una frecuencia del 42 %. La invitación de Ayala y García es a predecir para prevenir. Aplicar esta nueva tecnología en otros países de América Latina, donde la enfermedad se presenta con una frecuencia del 10 %, podría generar un avance significativo en la reducción de morbilidad perinatal y materna. Esto podría extenderse incluso a nivel mundial.

Esta nueva tecnología está en proceso de obtener la patente, gracias a la orientación de la Dirección de Innovación de la Vicerrectoría de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana.

Futuros doctores en ingeniería egresados de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali

Sede de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali abre Doctorado en Ingeniería para estimular la transformación del país hacia una economía basada en el conocimiento.

Por Daniela Abella Afanador

Dirigido a ingenieros, biólogos, físicos, químicos o matemáticos, con excelente rendimiento académico o profesional y un interés marcado por la investigación científica, teórica o aplicada, en agosto de 2015 iniciará actividades el primer programa de Doctorado en Ingeniería de una universidad privada de la región suroccidental del país.

El doctorado se enfoca en la generación de conocimiento, en la intersección entre ingeniería, ciencias naturales (físicas, de la vida y de la tierra), ciencias de la computación y matemáticas. Al programa pertenecen 37 profesores con doctorado (se estima que para finales de 2015 se vincularán otros 47), cuya producción intelectual recibe en promedio alrededor de 50 citaciones por año, de acuerdo con las cifras del Institute for Scientific Information, ISI Web of Knowledge, para los años 2000-2013.

El programa ofrece múltiples oportunidades y modalidades para la participación de sus estudiantes en proyectos de investigación financiados con fondos nacionales e internacionales, acceso a redes internacionales expertas, a más de 14 laboratorios especializados con tecnología de punta, y a un sistema distribuido de biblioteca con más de 14.000 títulos y 79 bases de datos electrónicas, entre otros beneficios.

Además, “la universidad otorgará dos becas por competencia en cada una de las primeras dos cohortes”, según informó el director del doctorado, ingeniero Andrés Jaramillo Botero.


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Pesquisa se extiende al occidente del país

Pesquisa se extiende al occidente del país

Desde hace siete años la Pontificia Universidad Javeriana se embarcó en el reto de poner a circular en los principales diarios nacionales un producto de divulgación de la ciencia, la tecnología y la innovación con sello javeriano. Bajo la premisa de que el conocimiento que no se comunica no existe, surgió Pesquisa para mostrar los resultados, procesos, análisis, reflexiones y debates derivados de la investigación realizada por profesores y estudiantes de la institución. Luego de este lapso, aumentaron los desafíos y la proyección se acrecentó.

En un comienzo, El Tiempo y El Espectador fueron los canales para que Pesquisa llegara a los colombianos, principalmente de Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla. A partir de esta primera edición de 2014 la revista abarca más regiones: se extiende hacia el occidente, el suroccidente y el oriente del país. Además, llegará al Eje Cafetero y a la ciudad de Valledupar. Igualmente, su tiraje aumenta en un 20 % con respecto al año anterior y comienza a circular a través de uno de los diarios regionales más importantes de nuestro territorio nacional: El País. Esta alianza nos permite acercarnos a nuevos lectores de Pasto, Popayán y Palmira.

A lo largo de su historia Pesquisa ha tenido un crecimiento constante y paulatino. Pasamos de 40.000 ejemplares dos veces al año a distribuir 120.000 por trimestre. Sin duda continuamos siendo el segundo suplemento científico universitario de mayor distribución en el país. Sin embargo, los números por sí solos no dan cuenta del progreso. Los procesos dentro de la universidad también han sido interesantes. Tania Arboleda, quien fue profesora de la Facultad de Comunicación y Lenguaje, fue la primera editora de la revista, y en 2010 la experimentada periodista Marisol Cano asumió este cargo. La Editorial Javeriana ha puesto su cuota en la producción, lo cual le otorga el respaldo de una sólida empresa de publicación y distribución de libros y revistas universitarios.

El año pasado Pesquisa comenzó a ser dirigida por la Vicerrectoría de Investigación. Desde sus inicios, ha publicado artículos sobre las investigaciones de interés para el público general, ha divulgado los perfiles de científicos debutantes, ha dado a conocer redes de investigación y ha contado con la colaboración de periodistas científicos de reconocida trayectoria y relevancia académica. Ahora bien, al vincular a la sede de Cali, incorporando proyectos de investigación de esta seccional, la revista pasó a ser parte de la iniciativa Javeriana Colombia, con el fin de visibilizar las investigaciones desarrolladas en diferentes regiones del país con impacto nacional.

En esta etapa del camino la publicación enfrenta importantes retos. De un lado, el propósito de incluir en sus páginas la actividad investigativa de las dos sedes de la universidad, y consolidarse como un canal de diálogo entre la academia y la sociedad, para contribuir con el objetivo de una investigación pertinente y acorde con las necesidades del entorno. De otro lado, continuar aportando al debate nacional de la ciencia, la tecnología y la innovación con la producción de conocimiento de los investigadores y creadores de la Pontificia Universidad Javeriana.

Los invitamos a seguir acompañándonos en esta apuesta por crecer y acercarnos cada vez más a la diversidad territorial a través del nuevo conocimiento y la innovación. Como bienvenida a los lectores del occidente colombiano, presentamos en este número una investigación de la Universidad Javeriana, sede Cali, sobre participación juvenil en Aguablanca (Valle del Cauca) en el marco de un año electoral. Este es el artículo central de Pesquisa 27 y está acompañado por los hallazgos de la investigación sobre la respuesta inmune hacia el virus de Epstein-Barr en pacientes con síndromes linfoproliferativos crónicos, ganadora del Premio Nacional de Medicina 2014 que otorga la Academia Nacional de Medicina; igualmente, por el proyecto colaborativo entre la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Antioquia y la Universidad Javeriana sobre la diversidad de familias de insectos en el país, y por último, por una propuesta de la Facultad de Ingeniería para el aprovechamiento de materiales de escombros en procesos del sector de la construcción.

Recordamos que también pueden explorar la producción intelectual javeriana a través de nuestro nuevo portal www.javeriana.edu.co/investigacion.

Consuelo Uribe Mallarino
Vicerrectora de Investigación
Pontificia Universidad Javeriana

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