La cepa colombiana de Helicobacter pylori y la fagoterapia como alternativa para combatirla

La cepa colombiana de Helicobacter pylori y la fagoterapia como alternativa para combatirla

María Belén Jaimes sintió dolor en el abdomen, sensación de llenura constante e indigestión, así que su médico le ordenó una endoscopia y una biopsia. El diagnóstico fue positivo para Helicobacter pylori (H. pylori), una bacteria que se adquiere en la infancia y permanece en el organismo durante toda la vida si no se trata con antibióticos para erradicarla.

Para el tratamiento se administran dos o tres antibióticos combinados con un inhibidor de bomba de protones (esomeprazol u omeprazol), durante 14 días. La primera terapia de María Belén no funcionó, y lo mismo ocurrió con la segunda, con la tercera, hasta que tuvo éxito con la cuarta. “Mi gastroenteróloga me explicó que, de no haber funcionado, hubiese tenido que seguir en controles y biopsias, pues la bacteria altera la mucosa y puede causar cáncer gástrico, eso era lo que me preocupaba”, recuerda Jaimes.

Según la Guía de práctica clínica para el diagnóstico y tratamiento de la infección por H. pylori en adultos, publicada en 2016 por la Asociación Colombiana de Gastroenterología, el 50 % de la población mundial y el 80 % de los colombianos están infectados con H. pylori. Se calcula que en el país, durante los últimos años, la prevalencia se ha reducido entre un 60 % y 70 %.

En 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) invitó a los investigadores de todo el mundo a realizar estudios para buscar alternativas, pues H. pylori hizo parte de su listado de ‛patógenos prioritarios′, que incluye doce familias bacterianas que han presentado resistencia a los antibióticos y que son peligrosas para la salud humana. “Así que, motivados por esto, empezamos a buscar nuevas estrategias para eliminar la bacteria”, cuenta Alba Alicia Trespalacios, doctora en Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Javeriana y quien lleva casi 15 años estudiando esta bacteria.

Fagoterapia: una alternativa terapéutica

A este camino de investigación también se sumó Ángela Bibiana Muñoz, quien durante los últimos cuatro años, y en el marco de su doctorado en Ciencias Biológicas en la Javeriana, ha hecho equipo con Trespalacios.

La intención era retomar las terapias emplea – das antes del descubrimiento de los antibióticos, en las que se usaban bacteriófagos o fagos (virus que infectan y matan a las bacterias).

Los fagos tienen dos mecanismos de ata – que a la bacteria: el más efectivo es aquel en el que infecta la bacteria y la lisa (o la destruye), llamado ciclo lítico, y el otro consiste en la integración del fago en el cromosoma de la bacteria sin matarla, denominado profago.

Existen algunas estrategias para activar los profagos, recuperar su actividad lítica y usar – los como terapia. En general, emplear fagos para el control de infecciones recibe el nombre de fagoterapia, “un tratamiento que cada día toma más fuerza, porque tiene un alto índice terapéutico, pues los virus seleccionan a su blanco, en este caso a la bacteria específica, y no tocan a las demás. Tampoco le hacen daño al huésped. Es una ventaja terapéutica porque evitamos efectos adversos”, ilustra Trespalacios, quien acaba de asumir como decana de la Facultad de Ciencias de la Javeriana.

Fagoterapia para tratar helicobacter pylori

Profagos con línea evolutiva propia en Colombia

Para conocer la viabilidad de esta alternativa, había que estudiar cómo son los fagos de H. pylori que circulan en Colombia. “Realizamos un análisis genómico de la bacteria y sus profagos, y utilizamos un banco de cepas que el Grupo de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Ciencias de la Pontificia Universidad Javeriana ha ido nutriendo durante diez años. Hallamos que los profagos han seguido una línea evolutiva diferente a la descrita inicialmente en Europa y en Asia. Este estudio se constituye como el primer acercamiento de análisis de profagos en H. pylori del continente americano”, señala Muñoz.

“Adicionalmente, nuestra investigación de – mostró que muchas de las cepas de H. pylori que se aíslan en Colombia pertenecen a una nueva población. No es europea, ni amerindia, ni africana, sino una mezcla de todas, con un componente genético principalmente europeo. Esas diferencias se han dado por las migraciones. Con el arribo de población europea y africana también llegaron sus patógenos y reemplazaron la población de H. pylori presente en los aborígenes americanos, dando origen a una nueva línea evolutiva. Además, el profago que venía dentro de la bacteria que llegó con los colonizadores también evolucionó”, puntualiza Muñoz.

La pandemia de la COVID-19 ha frenado la investigación en campo, lo que ha impedido que parte del estudio continúe, pues uno de los retos es encontrar el virus ideal que pueda ser usado como fagoterapia en pacientes colombianos. Para avanzar en esta línea, es necesario retomar la búsqueda de fagos líticos en aguas residuales, materia fecal y biopsias.

Hasta el momento las investigaciones han aportado conocimiento de los fagos inserta – dos en el genoma de H. pylori en Colombia, lo cual es un conocimiento de gran utilidad, no solo para entender la evolución de la bacteria en nuestro entorno, sino también para definir alternativas que activen estos virus que están en el genoma e inducir su fase lítica, lo cual sería una solución complementaria a la fago – terapia tradicional.

Esta investigación se suma a los esfuerzos por hallar moléculas que sean alternativa a los antibióticos disponibles para tratar H. pylori, ya que muchas de las terapias actuales, debido a la resistencia de la bacteria, han perdido su eficacia. La primera terapia puede fallar en 25-30 de cada 100 pacientes, lo que conlleva situaciones como la de María Belén Jaimes, en la que se reciben dos y hasta cuatro esquemas de tratamiento para eliminar la bacteria.

Varios estudios resaltan el beneficio de la erradicación de la bacteria antes de los 50 años, pues en la actualidad es la mejor estrategia para prevenir el cáncer gástrico, una importante causa de mortalidad que en el mejor de los casos tiene una sobrevida de cinco años. “El éxito de estas investigaciones puede convertirse en una nueva opción para reducir la aparición de cáncer gástrico asociado a la infección por H. pylori”, finaliza Trespalacios.

Para leer más:
Trespalacios, A. A.; Muñoz, Á. B. et al. (2020). “Bacteriophages of Helicobacter pylori”. Frontiers in Microbiology. DOI: 10.3389/fmicb.2020.549084

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: An American lineage of Helicobacter pylori prophages found in Colombia
INVESTIGADORA PRINCIPAL: Ángela Bibiana Muñoz
COINVESTIGADORAS: Alba Alicia Trespalacios y Filipa F. Vale, Grupo de Enfermedades Infecciosas, Facultad de Ciencias
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2017-2020