Lecciones de la pandemia a la luz de la Encíclica Laudato sí

Lecciones de la pandemia a la luz de la Encíclica Laudato sí

Aplanar la curva de contagios por coronavirus ha sido un asunto de particular preocupación para los gobiernos. Transversal a este escenario han surgido una serie de reflexiones en torno a la necesidad de aplanar también la curva de la pobreza, desigualdad, discriminación, polarización, indiferencia y daño ambiental. En ese sentido, y con la intención de identificar las lecciones globales durante la actual pandemia, la Pontificia Universidad Javeriana llevó a cabo el pasado 28 de mayo el seminario web ‘Aprendizajes de la crisis del Covid-19 para afrontar el cambio climático’.

En esta jornada, a la luz de la Carta Encíclica Laudato Sí, expertos nacionales e internacionales presentaron las lecciones que como peregrinos de la ‘Casa común’ debe asumir la humanidad no solo para afrontar la actual situación sanitaria y social, sino también la crisis que vive el planeta con el calentamiento global.

“Somos parte de un todo, somos parte de la ‘Casa común’ y las transformaciones que se necesitan implican retos para el Gobierno y la sociedad. Esto significa, una nueva ética con la naturaleza”, afirmó Hernando García, director del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, quien también agregó el concepto de ‘salud planetaria’ al referirse a la preservación del equilibrio ecológico, solidario, natural y espiritual del hombre con el medio ambiente.

“La especie humana es un pequeño suspiro en la vida del planeta”, reflexionó García.

 

Se requiere una decisión clara de parte de los gobiernos y mercados internacionales para invertir en restauración de ecosistemas, recuperación de la agrobiodiversidad y control de la ganadería extensiva.
Se requiere una decisión clara de parte de los gobiernos y mercados internacionales para invertir en restauración de ecosistemas, recuperación de la agrobiodiversidad y control de la ganadería extensiva.

Manuel Pulgar-Vidal, exministro de ambiente de Perú y actual lider del Programa Internacional del Clima y Energía de WWF, añadió que la pandemia de la Covid-19 se debe interpretar desde la degradación del medio ambiente, la pérdida de especies y hábitats, el calentamiento global y la precaria calidad del agua y el aire en regiones de alta densidad poblacional, lo cual incide directamente en la proliferación de enfermedades como el Zika o el Chikunguña y, en este caso, la Covid-19.

Pulgar hizo un llamado al “renacimiento de la región”, basado en los aprendizajes de la pandemia. Resaltó que no existe un futuro sostenible sin consideraciones ambientales y climáticas, ni se puede pensar en una recuperación futura si no se incorporan las necesidades sociales. Abogó por una visión de sostenibilidad a largo plazo (año 2050) y finalmente dijo que es indispensable articular la economía mundial con la conservación de la naturaleza.

“La política y la economía tienden a culparse mutuamente por lo que se refiere a la pobreza y a la degradación del ambiente. Pero lo que se espera es que reconozcan sus propios errores y encuentren formas de interacción orientadas al bien común”: Jairo H. Cifuentes, Secretario General de la Universidad Javeriana, durante la apertura de la jornada.

Por otro lado, Jimena Puyana, coordinadora de Ambiente y Desarrollo Sostenible del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la ONU en Colombia, sostuvo que las enseñanzas que ha dejado el SARS-CoV-2 en materia de formulación de políticas públicas en países en vía de desarrollo, son: priorizar las inversiones que generan múltiples beneficios y propósitos a través de una ‘economía verde’; invertir en educación, salud e infraestructura desde una perspectiva de conservación, protección y sostenibilidad de la biodiversidad; apuntarle a impuestos que desincentiven la producción excesiva del carbono; apoyar las políticas de reforestación protectora y productora; invertir en las áreas protegidas; generar respuestas integrales -factores sociales, ambientales y económicos- para superar la crisis, y tener una conciencia clara de la vulnerabilidad humanidad evidenciada en la desigualdad y pobreza.

Citando a la revista científica Nature, Puyana destacó que “la pandemia ha ocasionado que el mundo reduzca entre el 17% y el 26% la producción de gases de efecto invernadero en comparación con el año pasado”.

El egresado javeriano Mauricio Rodríguez Castro, presidente de las firmas CO2Cero y EcoLogic, nutrió la conversación a partir de una perspectiva empresarial, desde la que es necesario implementar una economía circular mediante la reutilización de recursos; es decir, que los empresarios articulen sus proyectos con ideas de negocios sostenibles, amigables con el medio ambiente. En términos coloquiales, Rodríguez señaló que “la naturaleza nos está dando una cachetada”, razón por la cual, dijo, motivado por la situación de pandemia, que la sociedad debe pensar en una transformación profunda de su comportamiento, sus hábitos y cultura.

“Previamente se creía que las personas no eran productivas con el teletrabajo, pero la actual situación ha llevado a los empresarios a considerar esta nueva alternativa”, puntualizó Rodríguez Castro.

Finalmente, Andrés Rosas, decano la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, y moderador del simposio, convocó a una rueda de respuestas alrededor de la pregunta ¿qué se puede hacer para cambiar el comportamiento de las personas frente a la crisis del cambio climático? Los panelistas afirmaron, en unanimidad, que la mejor forma para movilizar cambios sociales es entender que la humanidad es vulnerable y que la COVID-19 es un factor de sensibilización que debería llevar a las personas a conectar sus decisiones con su entorno, en este caso el medio ambiente, tal y como lo menciona la Encíclica Laudato Sí: “El cuidado de la naturaleza es parte de un estilo de vida que implica capacidad de convivencia y de comunión”.

Este simposio se llevó a cabo en el marco de la celebración del quinto aniversario de la Encíclica Laudato Sí sobre el cuidado de la casa común y el acuerdo de las Naciones Unidas de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible. Lo invitamos a revivir la jornada aquí.

Entre 1970 y 2015, la huella del hombre ha transformado más del 50% de los ecosistemas naturales en Colombia. 
Entre 1970 y 2015, la huella del hombre ha transformado más del 50% de los ecosistemas naturales en Colombia.
¿Cómo van los parques nacionales naturales de Colombia?

¿Cómo van los parques nacionales naturales de Colombia?

En poco más de la décima parte del territorio colombiano se encuentran 59 áreas protegidas con 14 millones de hectáreas. El reto, de acuerdo con el presidente Juan Manuel Santos, es expandirla a 26 millones. El mandatario quiere que lo recuerden como el que “puso un granito de arena para preservar lo más importante que tenemos en Colombia: la naturaleza, el medio ambiente y la biodiversidad”, según dijo durante el evento Parques para la vida, en el que se conmemoraron 40 años de la creación de 18 parques naturales.

Manuel Rodríguez Becerra, quien en 1994 se convirtió en primer ministro de Medio Ambiente de Colombia, aprovechó la ocasión para anunciar una iniciativa que vienen cocinando varias instituciones, entre ellas la Pontificia Universidad Javeriana, para generar, hacer seguimiento y analizar sistemáticamente la información sobre la situación de las áreas protegidas del Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia (SPNN), la cual podría llamarse ‘Parques, ¿cómo vamos?’.

Liderada y financiada por la Fundación Santodomingo, para los primeros dos años el observatorio cuenta ya con un presupuesto de $2.700 millones, de los cuales $1.500 millones están representados en el tiempo de profesionales de la más alta calidad de la Javeriana, la Universidad de los Andes y la Fundación Natura. También colaboran en esta iniciativa entidades como Dejusticia, el Foro Nacional Ambiental, la Wildlife Conservation Society (WCS), el World Wildlife Foundation (WWF), Semana Sostenible, Alisos y la Fundación Corona.

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La decana de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Javeriana, María Adelaida Farah, economista y experta en estudios del desarrollo, le dijo a Pesquisa Javeriana que son varias las unidades de la universidad que han adelantado trabajos desde diferentes enfoques sobre la conservación de los parques y áreas protegidas en general. Esa “mirada multidisciplinaria” se ha reflejado en temas que van desde entender la conservación de áreas protegidas en su aspecto social, biológico o desde los estudios ambientales y rurales en diferentes parques, como los de Chingaza, Los Nevados, Sanquianga y en varios de la Amazonia colombiana, entre otros.

“Nos interesa aliarnos con estas instituciones para potencializar el análisis sobre los Parques Nacionales Naturales”, dijo Farah, porque, aunque el SPNN tiene una trayectoria, “ha habido una debilidad en términos de ver realmente cuáles han sido los impactos, los análisis de los procesos, entender que la visión de conservación ha cambiado en el mundo y en Colombia y que uno puede pensar en parques con gente. Aunque en el SPNN ya hay una conciencia mayor, se necesitan muchos más análisis y reflexión y creemos que una iniciativa de este tipo puede contribuir de manera importante a reflexionar mucho más sobre esta temática y aportar a formulaciones de política pública en este sentido”, remató.

El observatorio iniciará actividades en los próximos meses.