Carta a la nación: ¡Por los 5 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan!

Carta a la nación: ¡Por los 5 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan!

La Carta a la nación es una hoja de ruta planteada por la Pontificia Universidad Javeriana que busca guiar un diálogo que invite a solucionar las demandas sociales expresadas desde el paro nacional del 2019 y que continuaron con las manifestaciones que comenzaron el pasado 28 de abril.

Las propuestas fueron elaboradas por académicos javerianos y reúnen ideas que abordan desde cómo garantizar el cumplimiento de la Constitución de 1991 hasta el desarrollo de políticas públicas con enfoque de género.

Durante las próximas semanas, Pesquisa Javeriana divulgará una a una las iniciativas a través de este espacio y de un micrositio especialmente creado para visibilizar el proyecto. A continuación puede leer el punto más reciente de la Carta a la nación.

Punto 4 de la Carta a la nación: las Juventudes colombianas inclusión e incidencia para la trasformación

Que las juventudes son el futuro de todas las sociedades es una idea que se convierte en paisaje cuando, con esta frase cliché, se evade la necesidad de entenderlas con sus problemáticas en tiempo presente. Por ejemplo, actualmente la juventud colombiana agrupa casi a once millones de personas, de las cuales, el 49.3 % ni trabaja ni estudia y, de estos últimos, la mitad abandona su educación por falta de recursos.

¿Qué hacer por esta población que representa al 33 % de los colombianos? Las profesoras Martha Gutiérrez, Minerva Campión y los profesores Ricardo Delgado y Mateo Ortiz plantean una hoja de ruta distribuida en cinco ejes. El primero, la protección de la vida enmarcada en un seguimiento de violencias y derechos humanos. El segundo, a través de la participación juvenil, con garantías de incidencia y confianza en las instituciones. Los demás pasan por ideas de institucionalidad pública para la juventud, trabajo, salud y derechos sexuales y reproductivos.

Si quiere saber cómo plantearon estas propuestas que ayudarían a robustecer las políticas públicas del futuro de la sociedad, no dude en hacer clic aquí o en entrar al micrositio de la Carta a la nación.

Punto 3 de la Carta a la nación: no estigmatizar la protesta social pacífica: propuestas para la transformación social colombiana

La estigmatización de las manifestaciones en Colombia y la represión estatal que en ocasiones vulnera el ejercicio de este derecho llevó a la profesora Marcela Ceballos y a los profesores Andrés Dávila y Norberto Hernández a proponer tres caminos con el objetivo de salvaguardar el derecho a ejercer una protesta pacífica.

Para superar la estigmatización, los académicos proponen reconocer la movilización y la organización social como formas de participación política legítimas y que se les garantice a quienes se movilizan el reconocimiento de ser unos interlocutores políticos válidos, para que la protesta deje de verse una amenaza para el orden público. Además, insisten en el cumplimiento de los mandatos constitucionales que protegen el ejercicio de la protesta pacífica y en la incorporación de otros documentos, como el Acuerdo de Paz y retomar la discusión sobre el Protocolo para la coordinación de las acciones de respeto y garantía a la protesta pacífica.

Entre otras ideas, Ceballos, Dávila y Hernández subrayan la urgencia de reformar la Policía Nacional, reforzando su carácter civil, revisar los protocolos del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) y abrir un diálogo con los sectores que no se sienten representados en un comité del paro.

Para conocer todo el documento puede hacer clic aquí o entrar al micrositio de la Carta a la nación creado por Pesquisa Javeriana.

Punto 2 de la Carta a la nación: ideas sobre la constitución

Bibiana Ortega, Juan Felipe García y Tania Luna, profesores de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Javeriana proponen re/activar la reflexión sobre el sujeto nacional que refrenda su voluntad política de vivir bajo el gobierno del Estado social de derecho.

Esto se lograría, según su iniciativa, entendiendo que Colombia no necesita una nueva constitución sino garantizar su cumplimiento. Además, recomiendan darles mayor poder local a las comunidades, en donde las veredas, comunas y corregimientos, por ejemplo, tengan mayor protagonismo en el ordenamiento territorial, que actualmente se basa en la dicotomía departamento/municipio.

Por otro lado, los académicos invitan a hacer un esfuerzo más profundo en devolverle la confianza a las instituciones y en ejercer la democracia más allá de solo votar, haciendo uso de la protesta pacífica y exigiéndole tanto a políticos como entidades de control y medios de comunicación que asuman sus responsabilidades con el Estado social de derecho.

Si quiere leer todo el documento puede hacer clic aquí o consultar el micrositio que Pesquisa Javeriana desarrolló para reunir todos los documentos que le apuestan a que la ciudadanía se involucre más en la acción democrática colombiana.

Punto 1: Derecho a la educación y acceso equitativo al conocimiento.

Durante décadas se ha discutido sobre las amplias brechas entre la educación rural y urbana y pública y privada en Colombia. Como si estos rezagos no fueran suficientemente problemáticos, en 2020 llegó la pandemia de la covid-19 y con ella los estudiantes, por más de un año, dejaron de asistir presencialmente a clases, lo que incrementó la desigualdad en el acceso a educación de calidad.

En esta propuesta, las profesoras Luz Karime Abadía, Alba Lucy Guerrero y la editora de Pesquisa Javeriana, Lisbeth Fog, proponen abordar una discusión planteada en seis puntos para asegurar una educación universal y de calidad que forme ciudadanos autónomos y socialmente responsables.

Las propuestas van desde implementar una formación ética, política, ciudadana y de las emociones en donde se puedan gestionar en clave de democracia emociones como el miedo y la ira, hasta impulsar unos currículos más pertinentes ante los retos actuales y ejecutar acciones para la disminución de las inequidades, educar a través del reconocimiento de la diversidad y motivar una construcción colectiva de la pedagogía nacional a través de pilares como la educación rural y el acceso equitativo al conocimiento.

Para consultar el texto completo de este punto puede entrar al micrositio desarrollado por Pesquisa Javeriana o hacer clic aquí.

Si quiere leer todo el documento puede hacer clic aquí o consultar el micrositio en el cual Pesquisa Javeriana reúne todos los documentos que invitan a la ciudadanía a involucrarse más en la acción democrática colombiana.

¿De dónde surge la motivación de la Carta a la nación?

Algunos medios internacionales como El País, de España, BBC Mundo y France 24 califican de estallido social la situación colombiana de los últimos meses. Lo que comenzó como una muestra de rechazo de la ciudadanía a una reforma tributaria que afectaba el bolsillo de la clase media, se fue escalando y acrecentando y ni el retiro del proyecto ni la renuncia del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, fueron suficientes para calmar los ánimos.

Ya los manifestantes no marchaban por la reforma tributaria, sino por la de la salud, la precariedad de las condiciones laborales, por los más de 21 millones de colombianos que viven en la pobreza y por la falta de acceso a la educación pública y gratuita, por el asesinato de líderes sociales y otras razones que al unísono conformaron un descontento nacional.

Carta a la nación colombiana
Fotografía: Shutterstock

Es la primera vez durante el siglo XXI que el país registra un paro de esta duración (más de dos meses, pues comenzó el 28 de abril), y las salidas dialogadas aún no llegan a buen término, pues ni el Comité del Paro (que reconoce que no representa a todos los ciudadanos descontentos), ni el presidente Iván Duque, quien solo cuenta con el 16 % de aprobación según la encuesta más reciente de Datexto, han encontrado la forma de hallar consensos que marquen el camino para solucionar los problemas estructurales que llevaron al país al estallido social del que hablan no solo medios internacionales, sino académicos locales.

“Colombia atraviesa por una profunda crisis social, económica y política que se expresa a través de grandes movimientos sociales de diferentes intensidades, modalidades, espacios y tiempos”, reza el preámbulo de la Carta a la Nación, un documento de siete puntos que busca crear espacios y conducir hacia un verdadero diálogo nacional e intersectorial para atender los principales problemas de esta crisis que se visibilizó en medio de la pandemia de la covid-19.

¿En qué consiste la Carta a la nación?

El estallido social en realidad no comenzó el 28 de abril. Las masivas manifestaciones de noviembre de 2019 revelaron este descontento histórico generalizado y la Pontificia Universidad Javeriana supo tomar atenta nota de lo que sucedía. A raíz de esa problemática, creó el espacio Foros javerianos sobre la coyuntura y el futuro de Colombia.

Carta a la nación colombiana

Fotografía: Shutterstock

Desde entonces (y con la pandemia en medio) se han realizado seis foros distribuidos en 22 sesiones que han abarcado temas como la inequidad de la educación colombiana, activismo y movimientos sociales, avances y enfoques para la paz.

Esos temas, sumados a otros cuantos, se encuentran en la misma línea de las sugerencias que siete rectores de igual cantidad de universidades colombianas le hicieron el pasado 5 de mayo a los diferentes actores coyunturales para superar esta crisis.

De las experiencias de los foros más la intención de los rectores por brindar aportes desde la academia surge la Carta a la nación, un documento para construir una Colombia “en paz, democrática, equitativa, incluyente y comprometida con el desarrollo sostenible, en un momento en que la sociedad reclama urgentemente la voz de la academia”.

 

Otra pandemia moderna: la basura eléctrica y electrónica

Otra pandemia moderna: la basura eléctrica y electrónica

En el 2019 los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) registraron 53,6 millones de toneladas, esto equivale a 7.3 kg por persona. Según el informe Global E-Waste Monitor 2020, de la Universidad de Naciones Unidas, los desperdicios aumentarán a 74,7 millones de toneladas y 9 kg per cápita para 2030.

En el mismo año, América produjo 13,1 millones de toneladas, de las cuales, solo 1,2 millones (9,4 %) tuvieron un proceso adecuado de recolección y tratamiento, a pesar de contener materiales preciosos como oro, plata, cobre o platino que podrían aprovecharse.

Destacado: Un hipopótamo pesa aproximadamente 1,8 toneladas. Ahora, imagínese 7,22 millones de hipopótamos. Ese sería el peso de toda la basura electrónica y eléctrica producida en el continente americano durante un año.

 “Desde un cepillo de dientes electrónico hasta una nevera o un automóvil pueden resultar siendo residuos de dispositivos eléctricos y electrónicos”, explica Sandra Méndez Fajardo, docente e investigadora de la Pontificia Universidad Javeriana.

Gestión de aparatos eléctricos y electrónicos

Fuente: informe Global E-Waste Monitor 2020 de la Universidad de Naciones Unidas.

¿Por qué contaminan?

 La respuesta rápida a esta pregunta es la mala gestión que se les da. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) los RAEE más pequeños, como los teléfonos celulares, pueden acabar en los cubos de basura de las casas y eliminarse junto a otros residuos domésticos, lo que significa que terminarían en vertederos (como el relleno sanitario Doña Juana, en Bogotá) o incinerados, sin ninguna infraestructura para la gestión de sustancias tóxicas o el aprovechamiento de los materiales valiosos.

Por otro lado, los trabajadores del sector informal que se dedican a la reparación manual, renovación o desmantelamiento, especialmente de grandes electrodomésticos, en ocasiones ejercen sin los estándares técnicos y ambientales.

“A veces pasa el reciclador en su camioncito diciendo con su megáfono que recibe chatarra y aparatos viejos. Incluso ofrece subir él mismo por ellos. Muchos no saben cómo desbaratarlos sin liberar las sustancias que son problemáticas. Por ejemplo, sacan de un televisor lo que es valioso pero no saben que pueden liberar mercurio”, comenta Méndez.

Los problemas de salud

Solo el 17,4 % de los RAEE son recogidos y tratados adecuadamente en el mundo. En estos aparatos pueden encontrarse hasta 69 elementos químicos, incluidos materiales potencialmente tóxicos como plomo, mercurio, cromo, entre otros.

La investigadora javeriana explica que “el cadmio, por ejemplo, al ser liberado de forma no controlada puede ocasionar problemas de salud o puede contaminar suelos, aguas e incluso el aire. El primer caso documentado de intoxicación masiva por cadmio ocurrió en la cuenca del río Jinzü, en Japón, en 1912, también conocido como la enfermedad de Itai.Itai. La acumulación de esta sustancia ocurrió por el uso de fertilizantes fosforados en las inundaciones de fondo de cultivos de arroz, principal alimento de la población”.

Otro riesgo es la bioacumulación. Cuando alguna sustancia tóxica llega al mar o a los ríos, los peces la absorben, la acumulan en sus órganos y después pasan a ser consumidos por comunidades que viven de la pesca o se exportan a muchos lugares del mundo, puntualiza Méndez.

“Algo similar ocurrió con el mercurio en la Bahía de Minamata, también en Japón. Las actividades industriales contaminaron el agua de la bahía en donde, por procesos de bioacumulación y bioamplificación, el mercurio pasó de los peces a los habitantes de la región, al ser estos una de sus bases alimenticias”, añade.

 

Desechar dispositivos eléctricos y electrónicos

Fuente: Pesquisa Javeriana

El informe de la Universidad de Naciones Unidas expone que son los niños y quienes trabajan con residuos electrónicos y eléctricos potencialmente peligrosos los que más riesgo tienen de presentar problemas de salud.

En los niños, según diversos estudios, las principales consecuencias son la disminución del crecimiento, la alteración en el desarrollo neurológico, afectaciones sobre la función pulmonar, pérdida de audición y coagulación súbita de la sangre.

Por otro lado, quienes manipulan los RAEE se enfrentan a diferentes peligros. Múltiples investigaciones demostraron que pueden sufrir daños en el ADN , en los niveles de glucosa en la sangre, en la función hepática  y en los genitales masculinos, además de ocasionar problemas en el embarazo.

 

RAEE

Fuente: @Ecopartner Ltd

¿Por qué no hay una mejor gestión?

Según la Universidad de las Naciones Unidas el 82,6 % del destino de los RAEE es incierto. Además, los países de renta alta exportan de manera ilegal grandes volúmenes de basura bajo la apariencia de productos reutilizados.

“Un ejemplo importante es Ghana. Allá llegan millones de desechos electrónicos etiquetados como equipos de segunda, que en realidad son residuos. El mayor inconveniente está en las precarias condiciones para su tratamiento, lo que termina convirtiéndose en contaminación ambiental y fuente de problemas de salud”, explica Sandra Méndez.

Este movimiento transfronterizo de los residuos oscila entre el 8 y 20%.

Las oportunidades de los residuos

 La recolección y tratamiento adecuado de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos puede recaudar grandes sumas de dinero por la gestión de los materiales preciosos que contienen, lo que se conoce como minería urbana. Además, son fuente para la generación de empleos.

En 2019 el valor potencial de las materias primas de los RAEE llegó a superar los 57 mil millones de dólares, pero debido a la actual tasa de reciclaje se obtuvieron apenas 10 mil millones de dólares, es decir una quinta parte.

En la generación de empleo, según la Organización Internacional del Trabajo (2019) se calcula que la gestión y el reciclaje de desechos sólidos proporciona empleo para entre 19 y 24 millones de mujeres y hombres en todo el mundo.

¿Cómo deshacerse de estos dispositivos?

Para la docente javeriana lo primero es no arrojar los RAEE en la bolsa negra de los desechos ordinarios o en las canecas de la casa. En Colombia hay diferentes planes posconsumo para entregar estos aparatos. Existe, por ejemplo, EcoCómputo, que gestiona residuos tecnológicos. También está Red Verde, que se encarga de recolectar y reciclar electrodomésticos como lavadoras, hornos microondas, aires acondicionados y neveras que han cumplido su ciclo de vida.

Además, las pilas que ya no sirven pueden depositarse en uno de los 4558 puntos de recolección de Pilas con el Ambiente, distribuidos en los 32 departamentos y 384 municipios. En cualquiera de los #PuntoLúmina más cercanos, presentes en más de 70 ciudades del país, es posible depositar bombillas ahorradoras, fluorescentes o hid (que contienen mercurio, sodio y haluro metálico).

Los celulares, computadoras y otros electrodomésticos son potenciales contaminantes ambientales cuando no tienen un buen manejo. Por eso, la recomendación de Sandra Méndez es informarse y llevar los residuos a los diferentes planes posconsumo que tiene el país.

Para conocer más sobre el sistema de gestión de RAEE en Colombia, incluidas las metas que el país se propuso para el 2035, le recomendamos consultar la Política Nacional para la Gestión Integral de RAEE, publicada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en Junio de 2017, y cuyo diseño contó con el acompañamiento metodológico de la profesora Méndez como parte de su tesis doctoral y en el marco de la cooperación de Suiza con Colombia a través del programa Empresas Sostenibles de Reciclaje (SRI, por sus siglas en inglés)

“También hay que preguntarnos a quién le estamos comprando”, sugiere, y finaliza haciendo hincapié en el hecho de que fijarse en las etiquetas y sellos verdes de los productos podría garantizar una mejor degradación de los aparatos luego de que se desechan.

Las exposiciones de arte vuelven a la Universidad Javeriana

Las exposiciones de arte vuelven a la Universidad Javeriana

Llega a la Pontificia Universidad Javeriana la exposición Vida y diferencia en el vacío de los monumentos, que presenta proyectos de investigación y creación de once universidades del país.

Estas obras dan cuenta de los estallidos sociales de los últimos tiempos, especialmente en Latinoamérica, los cuales evidencian el deseo de la sociedad por alterar una normalidad política que desatiende las necesidades de la ciudadanía, dando lugar a la manifestación de múltiples resistencias interviniendo directamente el espacio público, e incluso, de monumentos como forma simbólica de protesta.

La exposición está abierta al público en la Galería del Edificio Gerardo Arango, S.J. de la Pontificia Universidad Javeriana, del 21 de julio hasta el 5 de agosto, solo por tres días a la semana, a través de dos visitas guiadas por día, en el horario de 5:00 p.m. a 8:00 p.m.

Para asistir deberá realizar una inscripción previa (en este enlace), con el fin de controlar el aforo y acatar las medidas de bioseguridad para proteger a los asistentes.

¿Qué ver en la exposición?

Quienes visiten esta exhibición, desarrollada en el marco del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad del 2020 que se extiende al día de hoy para apostarle al desarrollo de eventos presenciales, podrán encontrar 21 obras de artistas de Cali, Pereira, Pasto, Bogotá y Pamplona, “entre ellas hay videoarte, videoinstalación, ensamblaje escultórico, despliegues de archivo, fotografía, muestras de intervenciones en espacio público, entre otros”, señala Óscar Hernández, asistente para la creación artística de la Javeriana.

Exposición universidad Javeriana
Ensayo sobre el foto trampeo. Quinaya Qumir, Universidad Tecnológica de Pereira.

El evento, que se encuentra en cabeza de la Asistencia para la Creación Artística, cuenta con la curaduría de Sylvia Suárez y Ricardo Toledo y la participación de profesores del Departamento de Artes Visuales de la Javeriana. Busca darle continuidad a la iniciativa que comenzó con muestras como Artistas al tablero (2016) y Desmárgenes (2018), exposiciones que han querido visibilizar proyectos de investigación y creación de universidades colombianas a través de la producción en artes plásticas y visuales.

“Todas las formas que saltan a la expresión en la protesta y que se han visto en los últimos días con el paro nacional cuestionan privilegios, activan afectos reprimidos, convocan saberes olvidados, abren espacios de cuestionamiento y oposición a los poderes instaurados y, además, orientan a la creación de nuevas obras artísticas”, señala Hernández. Así, los reclamos y necesidades de la sociedad pueden convertirse en distintas expresiones artísticas que se reunirán en un mismo espacio.

Si quiere ver de forma digital las obras que se exhiben en la exposición puede consultar el Catálogo de Obras Artísticas de la universidad.

Tres puntos claves de la reforma tributaria elaborada por las universidades

Tres puntos claves de la reforma tributaria elaborada por las universidades

Tras la ola de inconformismo social y las múltiples protestas que generó el proyecto de reforma tributaria presentado por el Gobierno nacional el pasado 15 de abril, el presidente Iván Duque se vio obligado a retirar dicha iniciativa y el entonces ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, tuvo que renunciar.

Según lo expresado por el nuevo ministro, José Manuel Restrepo, se necesita recaudar cerca de 16 billones de pesos en el recaudo para el 2022 y garantizar un aumento superior para el 2023, por lo que una reforma no solo es necesaria sino urgente.

Sin embargo, al día de hoy parece no haber un consenso sobre cómo debería plantearse la nueva propuesta, pero, si en algo coinciden los académicos es en que el país necesita implementar cambios para aumentar los ingresos fiscales sin afectar el bolsillo de la clase media.

¿Cómo lograr este objetivo en medio de la que, para expertos como Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana, es considerada la crisis económica más dura de la historia del país? Reyes asegura que las medidas que se adopten deben ser audaces, creativas y ambiciosas, y que no se trata de crear impuestos sobre impuestos.

La reforma tributaria de las universidades

Por eso la Red de Trabajo Fiscal, un colectivo compuesto por ocho organizaciones académicas y de investigación entre las que se encuentran el Centro Externadista de Estudios Fiscales, Dejusticia y el Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana, elaboraron el documento Una propuesta de reforma tributaria progresiva, la hoja de ruta para construir una política fiscal progresiva, es decir, una que le cobre un porcentaje más alto a quienes devenguen más dinero.

“Si yo me gano diez millones de pesos al mes y pago un millón en impuestos, y una persona que se gana cinco millones paga 500 mil pesos, la persona que gana menos paga el mismo porcentaje, así que no es un sistema tributario progresivo. Un sistema tributario progresivo implicaría que la persona que gana diez millones de pesos pague un porcentaje más alto que quien tiene menos ingresos”, explica Reyes.

La propuesta está encaminada a lograr consensos sobre puntos de gran polémica, como el impuesto a la renta de las personas naturales, de las empresas e incluye sugerencias para prevenir la evasión de impuestos, con lo que, según el documento, que se encuentra abierto al público, en el mediano plazo se podría aumentar sustancialmente el recaudo sin la creación de nuevos impuestos.

Reducción de impuestos

En esta iniciativa no se incluyen cambios significativos al impuesto al valor agregado (IVA) ni aumentos a ningún otro impuesto al consumo. Tampoco se tocan los ingresos de los trabajadores o los pensionados que ganen menos de seis millones de pesos.

Por otro lado, lo que sí propone es reducir los impuestos a las empresas pequeñas y medianas de 31 % a 24 %.

“Un elemento importante de esta propuesta es que es la única de todas las que se han presentado, con excepción de la del Gobierno, que viene con los artículos modificados; tanto así que, si el Ministerio de Hacienda tomara este articulado, lo presentara al Congreso y lo aprobaran, solucionaríamos el problema de recaudo que tenemos, obteniendo 20 billones de pesos eliminando beneficios tributarios a empresas y aumentando los impuestos de los colombianos de más altos ingresos”, agrega Reyes.

A continuación, Pesquisa Javeriana, a través de la voz de Luis Carlos Reyes, le cuenta sobre tres puntos clave de la iniciativa de la reforma elaborada por la Red de Trabajo Fiscal.

El impuesto a la renta de las personas naturales

La propuesta sobre este impuesto va encaminada en poner sobre la mesa unas condiciones más equitativas en las que las personas más ricas tributen de manera verdaderamente progresiva.

“Las personas que ganan más de un cierto monto cada año tienen que notificar al Gobierno cuáles fueron sus ingresos y tienen que pagar un porcentaje sobre sus rentas explica Luis Carlos Reyes, quien además señala que dicha renta puede provenir de muchas fuentes, no solo laborales sino las denominadas rentas de capital. Por ejemplo, “si yo soy el dueño de un local en un centro comercial y cobro arriendo por ese local, esa es una renta de capital” y debe notificarse.

Aquí la explicación:

El impuesto a la renta de las empresas

Si bien para los expertos el Gobierno planteaba una propuesta sensata en su proyecto, esta nueva versión, además de considerar los puntos positivos ya expresados en el antiguo proyecto, elimina las llamadas tarifas especiales, es decir, una serie de tratamientos preferenciales a empresas que no los necesitan; a esto se suma la eliminación del descuento del impuesto de Industria y Comercio (ICA), lo que beneficia a las pequeñas y medianas empresas y a las que no están generando utilidades.

Aquí la explicación:

Para que los que tengan que pagar, paguen

Según el director del Observatorio Fiscal de la Javeriana, la evasión o elusión de impuestos reduce de manera importante el recaudo, por lo que “la manera de combatir estas prácticas es empezar a ubicar cuáles son los tecnicismos de la ley en los cuales la gente se ha escudado para pagar menos impuestos. Esto pasa, por ejemplo, en casos como en los que algunas empresas, como las que pertenecen a las personas con más altos ingresos del país, aun siendo operadas por colombianos pero constituidas por fuera del país, son catalogadas legalmente como empresas extranjeras y reciben beneficios tributarios especiales”.

Aquí la explicación:

Para cerrar

Reyes argumenta que lo importante no solo es que esta propuesta la conozcan, por ejemplo, los congresistas, sino que la ciudadanía se pueda formar en una opinión estructurada, viendo que existen alternativas efectivas, pues la reforma que se implemente debe ser el resultado de un ejercicio de construcción colectiva en el que las voces de las personas de a pie, la sociedad civil, los pequeños y grandes empresarios y la academia aporten sus puntos de vista. “Nosotros estamos para ayudar a informar a la sociedad”, finaliza Reyes.

La Red de Trabajo Fiscal está conformada por el Centro Externadista de Estudios Fiscales, el Observatorio de Hacienda Pública y Derecho Tributario de la Universidad del Rosario; Cedetrabajo; Dejusticia; la Friedrich Ebert Stiftung en Colombia (Fescol), el Centro de Pensamiento de Política Fiscal (CPPF) de la Universidad Nacional de Colombia, la Maestría en Tributación de la Universidad de los Andes.

Para leer la propuesta completa: clic aquí.

Ciclismo: ¿comodidad o rendimiento? Esa es la cuestión

Ciclismo: ¿comodidad o rendimiento? Esa es la cuestión

¡Vaya espectáculo el que estamos viendo en este descenso, Santi! dice Rubén Darío Arcila.

Yo no soy capaz de pedalear en esa posición. Acá vemos a Froome, que no se tira más hacia adelante porque no lo admite la física, pero así va sacando más diferencia y tomando más velocidad, frente a un grupo atrás que va encabezando el team Movistar responde Santiago Botero.

[…] Está manejando esto como si fuera un triciclo, por delante el pecho en el manillar. ¡Qué manera! Para muchos causará risa, pero esto es el arriesgue total […] advierte Goga.

Esto es lo que vale un tour y una camiseta amarilla… se inventa cualquier posición. Único, exclusivo, esto no se ve todos los días recalca Arcila.

[Gana] unos 10 segundos… hay que proponer a Chris Froome para el Circo del Sol, porque eso es difícil de hacer, explica Botero.

Esta conversación entre el pedalista Santiago Botero y los comentaristas Rubén Darío Arcila y Georgina Ruiz Sandoval, Goga, destaca el impresionante descenso de montaña de Chris Froome en la octava etapa del Tour de Francia 2016. Colgada en internet, es una escena emblemática de una maniobra muy exigente y peligrosa en la que el célebre británico se bajó del sillín y quedó apoyado sobre el marco de la bicicleta para adoptar una posición ultra aerodinámica que lo convirtió en una bala humana. Logró una velocidad de 90 kilómetros por hora y conquistó el liderato de la etapa y la camiseta amarilla.

Investigadores javerianos crean metodología de medición de variables para buscar un punto medio entre el confort y el rendimiento, conforme a cada ciclista.

Su osadía fue clave para ganar la competición, pero no fue la única. El ciclismo ha dado muchas otras imágenes alucinantes y hasta suicidas que revelan esa tensión de acoger una postura agresiva y aerodinámica, sacrificando el confort y poniendo en jaque la entrega de potencia, con miras a lograr una meta. En muchas ocasiones, esas variables riñen y ponen a prueba la capacidad mental y física del ciclista, como lo vivió el mismo Santiago Botero en octubre de 2002, cuando se coronó campeón mundial de contrarreloj.

Con eso en mente, y movidos por la pasión del deporte, dos investigadores javerianos, junto con otros nacionales e internacionales, desarrollaron una metodología para integrar esas variables, en aras de definir los mejores escenarios de desempeño para un ciclista. El rendimiento se mide, fundamentalmente, en el tiempo de carrera, mientras que el confort se divide en dos indicadores: la presión en los puntos de contacto entre la persona y la bicicleta, y las vibraciones que se trasmiten a través de ellos.

“Creamos una herramienta que estima el tiempo de carrera y el confort de ciclistas para seleccionar objetivamente la mejor postura para cada uno, considerando simultáneamente su confort y desempeño”, explica Alejandra Polanco. “Fue necesario desarrollar instrumentación y adaptar métodos que cuantifican el arrastre aerodinámico, la capacidad de entrega de potencia, la presión en puntos de contacto y la transmisión de vibraciones para cada ciclista”, agrega esta ingeniera mecánica, cuyos estudios doctorales en la Pontificia Universidad Javeriana se desarrollaron bajo la guía de Daniel Suárez, coautor de la investigación.

El resultado de sus pruebas realizadas con varios ciclistas colombianos para optimizar su postura de contrarreloj individual demostró que no se puede determinar un patrón generalizado para lograr confort y rendimiento, pues estos dependen mucho de las características de la bicicleta (tamaño, materiales, componentes, entre otros) y de la persona (condiciones antropométricas y estado físico y mental).

Los investigadores hallaron que lo más importante a la hora de determinar la mejor postura es el análisis de qué tanto mejora el parámetro aerodinámico (la resistencia del viento sobre el cuerpo) respecto a la capacidad de entrega de potencia. Además, las condiciones de la carrera como la velocidad, la dirección del viento y la inclinación de la vía también son relevantes para optimizar el desempeño.

En el ámbito amateur y profesional existen diversos equipos y métodos para hacer esas mediciones, con distintos niveles de sofisticación y complejidad. Están, por ejemplo, los sensores y los túneles de viento que usan algunos de los 19 equipos de ciclismo que pertenecen al UCI World Tour (dato coctelero: en el INEOS Grenadiers, equipo al que pertenecía Froome, los test de aerodinámica se ejecutan en los túneles de viento usados en la casa Ferrari para los vehículos de Fórmula 1). “Como la disponibilidad de estas herramientas es limitada, quisimos definir métodos que pudiéramos implementar en el ámbito local y que arrojaran datos de buena calidad. Eso es un valor agregado de nuestra investigación”, afirma Polanco, triatlonista aficionada y quien arrancó el 2021 con Head of the Race Lab, su emprendimiento de ciclismo.

“Al margen de los secretos deportivos que los equipos no revelan, las herramientas existentes son muy exigentes y dispendiosas si se quieren implementar en ruta. Las que desarrollamos nosotros para medir vibraciones y resistencia aerodinámica son económicas y rápidas, y las usamos para analizar la postura sin ir en detrimento del rendimiento, que no es un asunto trivial, porque la incomodidad sostenida deriva fácilmente en lesiones que impactan la salud”, asegura Suárez, cuyos intereses en la bioingeniería y los deportes lo han llevado a estudiar otras disciplinas, como el karate y el atletismo. Añade que “el uso de la bicicleta no solo es un deporte, también un medio de transporte, y nuestra aspiración es que nuestras investigaciones tengan mayor impacto en la sociedad, al servir como insumo para diseñar equipos deportivos, estrategias de entrenamiento o ciclorrutas, y orientar políticas públicas deportivas”.

En eso coincide el entrenador y biomecánico Jairo Monroy, para quien este tipo de estudios son muy valiosos, pues le dan peso y rigor científico a una actividad acaparada por personas que no están formadas para ello y por tecnologías que se venden como soluciones milagrosas: “Hoy hay muchos instrumentos en el mercado y apps para el análisis biomecánico; estéticamente son muy vistosas pero científicamente, muy cojas”. Hay aplicaciones que hacen múltiples mediciones: la aerodinámica, a partir de una foto frontal del deportista y del cálculo de lo que ocupa su cuerpo dentro del espacio en determinada posición, los ángulos del cuerpo al montar la bicicleta (por ejemplo, ángulo tibia-peroné o fémur-espalda), el centro de gravedad del cuerpo, los tiempos de pedaleo para detectar y corregir momentos muertos en ese proceso, la antropometría de una persona con miras a comprar la bicicleta que más se ajusta a su perfil, entre muchas otras. “Pero todas son tan específicas que resultan insuficientes para capturar la globalidad y complejidad del ejercicio. Arrojan información como si fuera una verdad absoluta y eso es muy peligroso, porque ponen en riesgo la salud. No son fórmulas magistrales ni suplen la valoración humana y especializada”, sostiene Monroy.

Hay muchas apps para el análisis biomecánico para deportistas; estéticamente son muy vistosas pero científicamente, muy cojas. La valoración humana y especializada es irremplazable”. Jairo Monroy, entrenador de pista, Programa Talentos Colombia del Ministerio de Deporte

Como entrenador de pista en el programa Talentos Colombia, del Ministerio del Deporte, está de acuerdo en la necesidad de buscar un punto intermedio entre la comodidad y el rendimiento. No obstante, cuando se es deportista competitivo, el confort se busca dependiendo del objetivo: “Si la posición sobre la bicicleta mejora el rendimiento sin poner en riesgo la salud a corto y a largo plazo, el confort es lo de menos. El ciclista que corre una contrarreloj y quiere ser campeón no va cómodo, pero sabe que debe tener muy buenos abdominales y trabajo en dorsales, porque si no el dolor de espalda es insoportable. Hay que tener en cuenta la capacidad del ser humano de adaptarse a las condiciones del medio, y ahí juegan un papel muy importante el entrenador y el tiempo”. De ahí que el confort y el rendimiento sean progresivos, y deban ser guiados por un profesional.

Para leer más:

· Polanco, A. et al. (2020). “Influence of Wind Speed and Road Grade on the Estimation of Drag Area in cycling”. Sport Biomechanics. https://doi.org/10.1080/147631 41.2020.1837925
· § Polanco, A. et al. (2020). “Selection of Posture for Time-Trial Cycling Events”. Applied Sciences. https://doi. org/10.3390/app10186546
· § Doria, A. et al. (2020). “An Experimental-Numerical Method for the Prediction of On-Road Comfort of City Bicycles. Vehicle System Dynamics”. https://doi.org/1 0.1080/00423114.2020.1759810

 

                          

16 dudas sobre la vacunación contra covid-19 resueltas por expertos

16 dudas sobre la vacunación contra covid-19 resueltas por expertos

A pesar de que las vacunas contra la covid-19 están circulando cada vez con mayor rapidez por todo el territorio nacional, su ritmo es a paso de tortuga frente a la fluidez de la desinformación.

Los colombianos reciben diariamente en sus celulares videos, imágenes y noticias falsas sobre los riesgos de la vacuna si se padecen ciertas enfermedades, acerca de su impacto negativo en el organismo o su falta de efectividad.

Hablan los expertos

Recientemente Pesquisa Javeriana y El Tiempo, a través de sus cuentas de Twitter, llevaron a cabo la tuiteratón #SinMitos en la que los ciudadanos plantearon preguntas sobre la covid-19 y la vacunación para que fueran resueltas de manera confiable y rigurosa por expertos.

En este ejercicio profesores, investigadores y especialistas de la Pontificia Universidad Javeriana de la sede Bogotá y su seccional de Cali respondieron 16 dudas y desmintieron algunas de las informaciones y mitos que surgen a diario sobre estos temas.

Siga a continuación cada una de las respuestas para que desmitifique ideas erróneas o confusas y pueda explicarle a su familia y amigos cuando la desinformación quiera ganar la batalla.

Sandra Valderrama, jefe de la Unidad de Infectología del Hospital Universitario San Ignacio y directora de la especialización en Infectología de la Pontificia Universidad Javeriana; Christian Pallares Gutiérrez, médico con maestría en Epidemiología y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana de la Seccional Cali, explican cada inquietud.

  • ¿Se sabe cuál es la población que tiene más probabilidad de sufrir trombosis por la vacuna de AstraZeneca?, ¿cuántas dosis de AstraZeneca se han aplicado en el mundo y cuántos casos de trombosis se han identificado?

  • ¿Cuánto tiempo dura el efecto de la vacuna en mi organismo después de aplicarme la segunda dosis?

  • ¿Después de cuánto tiempo de haberme vacunado puedo tomar alcohol?

  • ¿Se pueden combinar vacunas de diferentes proveedores para completar el esquema?

  • Si me dio covid-19, ¿solo debo aplicarme una dosis de Pfizer?

  • ¿Una persona que ya inició sus quimioterapias debería vacunarse?

  • ¿Por qué las personas que han tenido transfusiones de sangre deben esperar para vacunarse?

  • ¿Puedo estar tomando antibióticos al momento de la aplicación de la vacuna?

  • ¿Cuál es la vacuna más efectiva para personas inmunosuprimidas?

  • ¿Qué efectos puede tener la vacunación para personas que padecen síndromes mieloproliferativos?

  • Algunas personas no se están vacunando, dicen que van a esperar la inmunidad de rebaño. El ministro de Salud, Fernando Ruiz, mencionó que es probable que la covid-19 pase a ser una enfermedad endémica, ¿Vamos a lograr la inmunidad de rebaño y cuáles son sus implicaciones en la vacunación?

  • ¿Cuáles son los riesgos de la vacuna de J&J para mujeres menores de 50 años? Si es tal vez la única opción de vacunación en el próximo año para una mujer saludable de 30 años, ¿lo recomendarían?

  • ¿Cuánto tiempo se debe esperar para recibir la vacuna después de haber tenido covid-19?

  • ¿Existe una prueba o test de inmunidad posvacuna contra covid-19 que indique que la persona respondió con éxito a la vacuna? ¿Algo así como la prueba anti hepatitis B?

  • ¿Puedo aplicarme la vacuna Sinovac y la Pfizer para tener mayor inmunidad?

  • ¿La tasa de letalidad de la covid-19 es inferior a la de la gripa? Si es así, ¿por qué es importante vacunarse?

Pesquisa Javeriana viene cubriendo los temas de salud con relación a la covid-19 desde el año 2020. En esos artículos se responden más preguntas sobre esta enfermedad. Consulte en este enlace las posibles respuestas a sus inquietudes: https://www.javeriana.edu.co/pesquisa/covid-19/

Igualmente, Pesquisa ha entrevistado a más de 20 especialistas para aclarar en un solo minuto las preguntas que como ciudadano se tienen frente a la vacunación contra la COVID-19: https://www.javeriana.edu.co/pesquisa/vacunacion-covid-19/

Así es el nuevo laboratorio de la Javeriana para investigar virus

Así es el nuevo laboratorio de la Javeriana para investigar virus

En marzo de 2020, cuando la covid-19 fue declarada por la Organización Mundial de la Salud como una pandemia, el mundo aún no estaba preparado para atender una emergencia sanitaria como la que ha vivido la humanidad desde entonces. La infraestructura médica, pero sobre todo la de investigación, se quedaba corta mientras diariamente subían las cifras de contagio.

Rápidamente las potencias mundiales iniciaron la competencia por dar resultados científicos que permitieran entender el virus y buscar una vacuna. Los demás países, con reducidas capacidades técnicas para la investigación en laboratorio, se centraron en generar estrategias para disminuir los contagios y fortalecer la atención médica de los casos graves.

Con el fin de responder a esta necesidad, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia, a través del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías, lanzó una convocatoria para aumentar la capacidad en investigación mediante el mejoramiento de laboratorios especializados.

Una propuesta de la Universidad Javeriana

Las facultades de Ciencias y de Odontología de la Pontificia Universidad Javeriana propusieron un proyecto que buscaba demostrar el potencial zoonótico (es decir, la probabilidad de que una enfermedad se transmita de animales a humanos) del virus de la leucosis bovina, una enfermedad que afecta al ganado y se asocia con cáncer de seno en mujeres.

Este proyecto resultó ganador de la convocatoria y poco más de un año después, la Javeriana ya cuenta con el primer laboratorio universitario comisionado bajo los estándares de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos de nivel de seguridad 3 – BSL3 (BioSafety Level), que permitirá hacer investigación en virus altamente infecciosos. Además, fue diseñado para monitorear y entender virus zoonóticos emergentes o reemergentes.

¿Qué es un laboratorio BSL3?

Investigar microorganismos supone una serie de riesgos tanto para los investigadores como para el entorno, por lo que los lugares en donde se trabaja con este tipo de patógenos requieren de unas medidas de bioseguridad estrictas y específicas.

La Organización Mundial de la Salud- y posteriormente los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos- clasificaron los laboratorios del 1 al 4 según el nivel de riesgo que representan los microorganismos que investigan.

Son de nivel uno los laboratorios que trabajan con patógenos para los cuales hay tratamiento, no llevan a la muerte y son de sencillo manejo. En el nivel dos están aquellos que asumen un poco más de riesgo, con microbios que pueden tener tratamiento y no son endémicos de la zona. El nivel tres son para los que no hay tratamiento, son desconocidos, no hay vacunas y pueden llevar

a la muerte en ciertas ocasiones. El nivel cuatro corresponde a los más peligrosos, que no tienen cura y presentan una tasa de mortalidad mayor al 60 %. La construcción del nuevo laboratorio de la Javeriana ha sido acompañada por la empresa World BioHazTec, que diseña y certifica este tipo de construcciones en diferentes países del mundo.

“Este laboratorio es de investigación, pero tiene que ser de servicio para la comunidad”, dijo María Fernanda Gutiérrez, investigadora principal del proyecto, a Pesquisa Javeriana. “Está abierto para que quien necesite un BSL-3 pueda presentar su proyecto para ser aprobado y logremos dar resultados no solo académicos sino también para la gente”.

Una novedad para el país

Es tan novedoso este tipo de laboratorios en el país que en materia regulatoria no hay directrices específicas. “En Colombia no hay normativa que lo reglamente o lineamientos que digan cuáles son sus características”, dice Sebastián Velandia, oficial de bioseguridad certificado e investigador del laboratorio. “Las normas colombianas son muy básicas en materia de bioseguridad y siempre referencian o dirigen hacia una norma superior internacional”, agrega.

Por esto, la decisión del equipo de trabajo fue adoptar las normativas exigidas en Estados Unidos para su construcción y funcionamiento. Al igual que allí, buscarán la certificación anual, que no solo garantiza el uso adecuado bajo estrictos protocolos de bioseguridad, sino que incluyen pólizas de seguro internacionales ante eventuales problemas que se presenten. Este proceso de certificación aplica a partir del primer año de funcionamiento del laboratorio, una vez se haya recopilado suficiente información para el ente certificador.

Los protocolos establecidos internacionalmente, además, indican que no cualquier investigador puede hacer uso de este tipo de laboratorios. Se necesita una capacitación especializada y un seguimiento y evaluación constante, pues los procesos que allí se llevan a cabo tienen riesgos importantes para la salud pública.

“No queremos que salga nada que esté adentro porque es perjudicial. Quienes entran deben tener un entrenamiento y un curso adecuado para evitar accidentes biológicos”, explica Nelly Stella Roa Molina, directora del Centro de Investigaciones Odontológicas-CIO de la Javeriana. Para esto, el laboratorio cuenta con equipamientos, manuales y protocolos de limpieza y desinfección que disminuyen dichos riesgos.

Los retos del BSL-3

Con miras hacia el futuro, este laboratorio representa varios retos para la universidad y para el equipo de trabajo. Uno de ellos es conformar un comité de bioseguridad que evalúe, avale y autorice el uso de este laboratorio. “Esas personas deben conocer las temáticas científicas, los temas de bioseguridad y de ética. Serán quienes hagan el primer filtro de selección de los trabajos”, explica la directora Roa.

Otro reto será el de facilitar el trabajo entre las unidades académicas, facultades de la universidad y los científicos del país para que puedan aprovechar esta tecnología. “A nivel internacional los laboratorios son compartidos, se alquilan a instituciones externas y este laboratorio nos obliga a abrir un poco esas barreras”, afirma Velandia.

“En lo científico, el primer reto es terminar el trabajo de leucosis bovina, y ya luego estará listo y disponible para hacer investigación en covid-19 y otros virus altamente peligrosos o desconocidos”, expone Gutiérrez.

El manejo administrativo del laboratorio estará a cargo de la Facultad de Odontología, donde está ubicado, y esperan lograr la certificación que les abra la puerta a financiación y proyectos de investigación internacional a los que antes no se tenía acceso.

Con arquitectura y soberanía alimentaria se construye la paz en el Guaviare

Con arquitectura y soberanía alimentaria se construye la paz en el Guaviare

A inicios de 2017, unos meses después de la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia, Farc, miles de guerrilleros marcharon con armas por última vez. Se dirigieron a las Zonas Veredales Transitorias de Normalización. En estos espacios comenzó su proceso de desmovilización y reincorporación a la vida civil. Uno de ellos se ubicó en la vereda Charras, a unas cuatro horas de San José del Guaviare.

“Cuando llegamos no había nada. Tuvimos que hacer campamentos como en el tiempo de lucha armada. Vivimos en pequeñas casas de plástico en plena sabana, en una zona que llega a los 32 grados centígrados”, recuerda Ricardo Semillas, actual líder de esta comunidad que recibió cuatro frentes del Bloque Oriental de las extintas Farc.

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En estas zonas de carácter temporal tendría lugar la dejación de armas y el proceso de reincorporación. Sin embargo, las dificultades de acceso y los procesos administrativos hicieron que el cronograma se retrasara por varios meses. Durante ese tiempo se creó la figura de voluntariados. Profesores y estudiantes universitarios viajaron a liderar actividades pedagógicas, de investigación y a llevar la academia al campo. “El mismo espíritu de los estudiantes de saber qué era lo que pasaba, los trajo. En 2018 tuvimos los primeros acercamientos con la Universidad Javeriana”, expresa Semillas.

Desde entonces, el Programa de Planeación Universitaria (PPU) Paz y Reconciliación de la Pontificia Universidad Javeriana, viene acompañando el proceso de paz en el Guaviare de la mano de los excombatientes. A partir del 2019, el PPU Alimento, Vida y Hábitat se unió a las actividades. Este trabajo transdisciplinario trabaja de forma integral en pro de la soberanía alimentaria y la construcción de paz con la participación de diferentes unidades académicas de la universidad.

Soñar con un nuevo hogar

Se planeó que estas zonas veredales transitorias durarían seis meses, por lo que algunos se instalaron temporalmente en terrenos con normativas especiales. Ya han pasado casi cinco años y dichas zonas han cambiado de nombre y de objetivos, pero allí siguen los firmantes del acuerdo. Once de estas comunidades en todo el país tendrán que ser relocalizadas en otros lugares, entre ellas la de Charras, pues, además de su lejanía, se encuentra en una zona de reserva forestal y las condiciones para la agricultura no son favorables.

Los excombatientes asentados en esta región formaron la Comunidad Noble y de Paz Marco Aurelio Buendía, y desde que les anunciaron que serían trasladados han creado propuestas sobre cómo quieren construir el nuevo pueblo. “Pensamos que sería interesante crear un modelo de vivienda acorde al territorio, al clima, al tipo de ecosistema, es decir, construir un hábitat”, explica Semillas.

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Foto: Equipo de comunicaciones de la Comunidad Noble y de Paz Marco Aurelio Buendía

Un vínculo entre la comunidad y la universidad

Aprovechando que contaban con el acompañamiento de académicos se acercaron a la universidad Javeriana para ser asesorados en este proceso. “Ellos nos pidieron que les ayudáramos a hacer una planeación y diseño de lo que sería el nuevo asentamiento para garantizar unos estándares de habitabilidad, de productividad y sostenibilidad”, explica Martín Anzellini García, director del Departamento de Arquitectura de la Javeriana.

Crearon un grupo interdisciplinar de profesores y estudiantes de la universidad que durante dos años ha venido trabajando con la comunidad para organizar dichas propuestas y plantear los lineamientos, desde lo urbanístico hasta lo arquitectónico, para generar una guía de cómo se debe hacer el nuevo asentamiento.

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Foto: Equipo de comunicaciones de la Comunidad Noble y de Paz Marco Aurelio Buendía.

Este trabajo permitió un análisis integral del territorio, de las necesidades de los excombatientes, de su forma de relacionarse, de los recursos con los que cuentan y de los proyectos que tienen a futuro. “No se trata de que vamos a construir unas casas, sino que en cabeza de los compañeros y con los profesores logramos construir toda una propuesta para adecuar un lugar con una mirada estratégica para nosotros y para las comunidades aledañas”, expone Semillas.

Un asentamiento por y para la paz

Producto de este trabajo se desarrolló el libro Hábitat para la paz, una guía técnica, arquitectónica y urbanística que, a manera de manual de instrucciones, plantea las sugerencias para buscar un nuevo asentamiento durable y apropiado.

“Es un libro muy gráfico que no pretende ser un documento puramente científico-académico. Allí ponemos todos sus lineamientos, unos 250, y cada uno va acompañado de ilustraciones, fotografías, planos, diagramas, tablas y textos sencillos que explican lo que se está indicando”, explica Martín Anzellini.

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Imagen del libro Hábitat para la paz.

Con este texto esperan que la comunidad pueda conocer cómo se debería hacer la construcción del nuevo pueblo. Además, es un avance importante en la primera etapa de este proceso. “Para cualquier persona que llegue a hacer los diseños, va a ser muy fácil porque además de que la comunidad ya está apropiada del proyecto, están todas las directrices para que se haga de una manera adecuada, apropiada y sostenible”, afirma Anzellini.

El libro se divide en cuatro capítulos que abordan la comprensión espacial de la comunidad en el mismo número de niveles. El primero analiza el territorio; el segundo, la configuración urbana y rural; el tercero la manzana y finalmente, la vivienda y la técnica.

Estos niveles de análisis están pensados de acuerdo al uso de cada espacio. Dentro del nuevo pueblo se plantea tener un área de bosque y potreros, en los que se cultivarán plantas medicinales, maderables, recuperadoras de suelo, ornamentales y alimenticias, entre otras. Estas plantas fueron evaluadas por expertos del PPU a partir del conocimiento indígena y campesino de la comunidad.

Contará, además, con áreas comunes para el desarrollo de los proyectos productivos, de los cuales ya hay cuatro aprobados y otros tantos en proceso. Entre ellos hay zonas de mercado, de producción agrícola, cría de animales y turismo. También se contempló un centro de salud, educativo, la estación de transportes y zonas deportivas y de entretenimiento.

En las zonas de alojamiento están pensadas unas copropiedades o manzanas que se agruparán entre 10 y 20 familias y que contarán con espacios para que cada unidad pueda hacer acciones comunitarias.

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Para las casas se planteó el diseño progresivo, un tipo de construcción en el que se entregan los espacios principales como cocinas y baños pero los demás espacios se pueden modificar a lo largo del tiempo dependiendo de las necesidades de cada familia. “Los módulos internos no son estáticos y son sencillos de adecuar”, explica Anzellini.

Todo el proyecto es sostenible para convivir en armonía con el entorno, así que temas como el manejo de residuos, cultivo, generación de energía o los requerimientos técnicos de servicios públicos, plantean alternativas de aprovechamiento y reutilización de recursos.

Actualmente, el equipo del PPU se encuentra haciendo la socialización de este libro, tanto con la comunidad como con las entidades nacionales y locales, acompañado con unas maquetas que le permiten a la comunidad visualizar e interactuar con lo que será su nuevo pueblo.

Más allá de las casas

Para Paula Caicedo, nutricionista dietista y directora de este Proyecto de Planeación Universitaria, la presencia de la Javeriana en esta comunidad de firmantes del acuerdo de paz ha sido todo un reto y la apuesta es hacer un acompañamiento integral.

Para ello ha incluido en el grupo de trabajo a arquitectos, ingenieros expertos en agua, biólogos, antropólogos, sociólogos, nutricionistas, diseñadores, bacteriólogos y microbiólogos. Todos bajo la sombrilla teórica de la soberanía alimentaria, el derecho que tienen las comunidades a definir sus propias políticas y estrategias de producción y consumo de alimentos.

Caicedo manifiesta que esa es la base de trabajo porque además de ser un derecho humano fundamental, permite construir y mantener un buen tejido social.

Imagen del libro Hábitat para la paz.
“Es todo un proceso que no solamente se traduce en lo que tienes en el plato, sino también los lugares, las personas, los actores humanos y no humanos que están involucrados en la producción de alimentos”, expresa la directora. Así que todo el proyecto se pensó desde el sistema alimentario, lo que necesita la comunidad para producir, almacenar y distribuir los alimentos.

“Esta es una apuesta javeriana para la construcción de paz porque creemos que es poner al servicio del país el activo de la universidad, que es el conocimiento; es poder entrar en un diálogo de saberes horizontal, siempre en igualdad para construir y empezar a edificar soluciones a la inmensa cantidad de problemas que hay”, sostiene Caicedo.

Los análisis de disciplinas tan diversas permitieron nutrir el debate y pensar el proyecto de forma más estratégica para que cada elemento se incluya con una intención clara. “En el libro se encuentran temas como las huertas, los cultivos de grandes extensiones, los sitios de acopio, organización, almacenamiento, pero también las casas, las cocinas y los espacios para los proyectos productivos. Es allí donde empiezan a conversar disciplinas que parecen tan distantes como la nutrición y la arquitectura”, manifiesta Caicedo.

En el mismo sentido, Niyereth Vélez, arquitecta del proyecto, resalta que aunque es importante el resultado físico final, es fundamental el trabajo con la comunidad en esta construcción colectiva. “El aporte que se logra hacer desde el PPU es ver la espacialidad, cómo es la organización de los espacios, de los sistemas productivos, de la vivienda, cómo se organiza el espacio de una manera más integral teniendo en cuenta a la comunidad y el mismo territorio”, afirma.

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Foto: Niyereth Vélez

El traslado de la comunidad

Las autoridades ya compraron el terreno donde quedará el nuevo pueblo. Está situado en Boquerón, un municipio a mitad de camino de la capital del departamento. “La ubicación del nuevo asentamiento en términos de conectividad, de transporte, se hace mucho más factible y trae más beneficios para las personas al estar más cerca del casco urbano de San José del Guaviare”, dice la arquitecta Vélez.

Sin embargo, considera que hay una serie de retos en cuanto al recibimiento de la comunidad, pues allí ya hay una población. Explica que “se debe llegar a consensos para que no existan choques en algún momento”.

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Imagen del libro Hábitat para la paz.

Para Martín Anzellini se requiere voluntad política por parte de las autoridades regionales y nacionales, pues viene la fase de diseño y licenciamientos que además necesitan recursos para su ejecución. “Hay muchos pasos por dar; con este documento y el liderazgo de la comunidad creemos que esto va a llegar a buen puerto, ¡tiene una inercia fuerte!”.

Mientras tanto los firmantes del acuerdo de paz están estudiando, trabajando en fincas cercanas o en sus proyectos productivos. Entre estos últimos hay propuestas de ecoturismo, de reciclaje, cría de gallinas y un taller de confección que ha donado miles de tapabocas a las comunidades cercanas.

Esperan el pronto traslado a Boquerón para construir su nuevo pueblo, porque desde hace años vienen trabajando en construir otras formas de vivir. “La gente está muy concentrada en su proceso de reincorporación, los niños están practicando danza, música. Buscamos tener ocupadas a las personas en su tiempo libre y trabajar muy fuerte con los niños y jóvenes para desmilitarizar y desmontar el tema de la guerra de sus cabezas”, finaliza Semillas.

 

Editorial: la vacunación: un asunto de todos

Editorial: la vacunación: un asunto de todos

El País se encuentra de lleno en el desarrollo del Plan Nacional de Vacunación contra la COVID-19, y es necesario destacar algunas buenas noticias en ese marco. Por un lado, se ha elevado de manera importante el número y ritmo de la vacunación (más de 13 millones de dosis aplicadas en el momento de la escritura de este editorial). Así mismo, ha sido autorizado el sector empresarial para apoyar la implementación de esta estrategia, con el fin de alcanzar la tan urgida inmunidad colectiva, la cual mejorará no solo la salud pública, sino también las condiciones para una estabilidad social y la recuperación económica en Colombia, aspectos que requieren atención urgente, empática, solidaria y muy bien informada en medio de unas protestas de casi ya dos meses en las calles.

Igualmente, es de destacar la articulación de diferentes sectores de la sociedad para respaldar al Estado en este Plan. La academia no está exenta de ese propósito. Por eso, en la Pontificia Universidad Javeriana realizamos recientemente el foro La Vacunación, un Asunto de Todos, en el cual 29 expertos nacionales e internacionales socializaron su conocimiento actualizado y del mayor nivel de calidad sobre los procesos de vacunación en diferentes países y sobre cómo se transita en Colombia hacia la inmunidad y los graves riesgos de no obtenerla prontamente.

Contamos con reflexiones valiosas y pertinentes de académicos en diálogo con representantes de agremiaciones, con sus propuestas y necesidades, y actores del sistema de salud, que aportaron su sentido de realidad sobre cómo se viene ejecutando el Plan. Todo ese conocimiento se reunió́ en un mismo espacio con el fin de sustentar la toma de decisiones basadas en la ciencia, en la experiencia comprobable y en las voces de quienes, día a día, están al frente de esta pandemia. Confiamos en que el debate haya contribuido a remover barreras de diferente índole, para habilitar la participación empresarial en la vacunación de los colombianos, una participación que a la fecha de publicación de esta columna aún no se ha hecho efectiva.

Con lo logrado hasta el momento, es importante reconocer el esfuerzo y el compromiso de todos los actores del sistema ―el Gobierno nacional, las EPS, las IPS y el talento humano en salud― para avanzar en la consolidación del Plan Nacional de Vacunación contra la COVID-19. Sin embargo, el Gobierno debe reforzar su apuesta por simplificar los procedimientos para que la vacunación sea más eficiente, sin perder la seguridad de los protocolos ya establecidos. También es importante que el Gobierno facilite y habilite la participación de los gremios en el proceso de la vacunación para beneficio de todo el país. Por ejemplo, estos quisieran vacunar no solo a los empleados, sino a sus familiares (con evidentes beneficios para todo el país), pero la reglamentación expedida solo permite la vacunación de aquellos con los que se tiene un vínculo contractual.

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De igual manera, se destacó que el país cuenta con más de cuarenta mil profesionales capacitados como vacunadores para esta labor, lo que permitiría atender la necesidad de que las entidades territoriales sigan incrementando el número de puntos de vacunación, para no solo alcanzar, sino superar la meta de los 35 millones de colombianos inmunizados lo antes posible.

Claramente la vacunación contra la COVID-19 se convirtió́ en la estrategia central de prevención y respuesta a la pandemia. Y si bien hoy Colombia progresa en la implementación del Plan, que- dan elementos que no se deben olvidar, como la indemnidad de los diferentes actores participantes en el proceso, la equidad en la vacunación o la generación de condiciones para producir la vacuna en Colombia, entre otros. Por ello, tener a la ciencia como aliado en la definición del rumbo ―que por cierto aún es muy incierto― seria una disposición certera para alcanzar el propósito de inmunidad que proteja a la población.

La pandemia causada por el SARS-CoV-2 apareció́ en el mundo hace año y medio y ahora comprendemos que podría haber llegado para quedarse, para transformarnos, y también para que la sociedad reconozca el valor del conocimiento como criterio en la toma de decisiones que apunten al desarrollo sostenible, el cuidado propio, del otro y del entorno. Ese conocimiento se produce tanto en laboratorios como en el territorio y en el diálogo de saberes. Por eso el foro La Vacunación, un Asunto de Todos se sumó a este momento coyuntural.

Reviva las discusiones, reflexiones y conclusiones aquí: https://bit.ly/3eG3ZOr

             

Biodiversidad y salud humana

Biodiversidad y salud humana

Foto-de-columnista123¿Qué tienen en común la degradación de ecosistemas, la pérdida de biodiversidad y la salud humana? Nuestros escenarios de desarrollo, en donde prima la productividad inmediata para satisfacer nuestras demandas y niveles de consumo ha propiciado la aparición de amenazas como la sobreexplotación de especies (tráfico y consumo ilegal de fauna silvestre) que, asociada a la contaminación, potencian la fragmentación y perdida de hábitat. Estas amenazas favorecen que los efectos del cambio climático aceleren procesos de extinción de especies lo cual tiene consecuencias sobre la perdida de funciones esenciales de los ecosistemas, entre otras, aquellas que tienen que ver con el control de enfermedades que provienen de la naturaleza, y en particular de la fauna silvestre (zoonosis).

Hace ya varios años se viene evidenciado que la aparición de enfermedades, o zoonosis, denominadas emergentes, o la reaparición de otras que se creían eliminadas y denominadas reemergentes, guarda una relación con las amenazas que estamos generando sobre la fauna silvestre, como componente fundamental de la biodiversidad.

Cuando alteramos ecosistemas y eliminamos especies de flora y fauna estamos, por así decirlo, quitando los “seguros ecológicos” que tienen estos sistemas biológicos para el control de la dispersión de microorganismos, entre otros, como los virus (Ej. Hanta, ébola, SARS, fiebre amarilla), que, al carecer de mecanismos de control natural, pueden encontrar en otros organismos, incluido el nuestro, huéspedes perfectos para multiplicarse y persistir en el tiempo. Estos mecanismos de control dependen de las relaciones ecológicas que han establecido los virus con sus ambientes y sus vectores u hospederos, entre ellos, muchas especies animales (Ej. Garrapatas, mosquitos, monos, murciélagos, pangolines), a lo largo de su historia evolutiva.

Todos los seres vivos somos portadores de una carga de virus, y ellos viven en los ambientes de todas las especies que habitamos este. Cuando estos ambientes se desestabilizan por amenazas a la biodiversidad, los virus o se extinguen, o adquieren una capacidad mayor de multiplicarse y conquistar a otros organismos, es decir otros ambientes, y es en ese momento cuando pueden volverse patógenos, o generadores de enfermedad; recordemos que se pueden mover, con sus vectores u hospederos naturales, a estos nuevos ambientes. Esta capacidad de ser patógenos se potencia en la medida que presionamos a un número cada vez mayor de virus, que estaban controlados naturalmente, y los obligamos a que exploren posibilidades de colonización de nuevos ambientes.

Estas presiones ponen en funcionamiento mecanismos de selección que promueven la sobrevivencia de variedades más resistentes a los cambios ambientales, con incrementos importantes en la diversidad de agentes patógenos y con ello posiblemente más virulencia, lo que los convierte en los futuros invasores, competidores, depredadores y patógenos, no solo de nuestras especies nativas, sino también de nuestras especies domésticas y de nosotros mismos.

Así, la pérdida de biodiversidad contribuye a la pérdida de procesos claves como el control de enfermedades, un servicio fundamental desde la naturaleza, para nuestra propia supervivencia. Esta pérdida está reduciendo nuestra calidad de vida ya que cada vez será mayor la cantidad de retos que tendremos que enfrentar en ambientes cada vez más inciertos y cambiantes, y con más enfermedades. Si seguimos confiando nuestra suerte a modelos de desarrollo inmediatistas, los cuales nos ofrecen falsas promesas de bienestar, mediadas por el deterioro que generan sobre la biodiversidad y su capacidad de ejercer sus funciones de controlador natural, entre otros, el costo social, económico, y a final de cuentas ambiental, será muy alto. Podría decirse que un mundo menos biodiverso será, seguramente, un mundo más propenso a enfermarse.

Esto nos lleva a pensar que nuestra gestión para la conservación de la biodiversidad, en medio de escenarios de desarrollo, es muy pobre y que apenas se limita a tratar de cubrir el daño con soluciones “blandas” y mal panificadas que realmente no contribuyen a recuperar procesos y especies que generan relaciones importantes para el mantenimiento de procesos biológicos y evolutivos. El control de estas enfermedades, o zoonosis, es uno de estos.

Es necesario entonces incluir la gestión hacia la conservación adecuada de la biodiversidad, asociada a nuestros modelos de desarrollo. Este tipo de acciones seguramente permitirá que aumenten nuestras probabilidades de sobrevivencia y bienestar futuros, además de las del resto de las especies que conviven con nosotros en este planeta. Es urgente y necesario acudir al llamado que nos hace la naturaleza y rectificar nuestras relaciones negativas con la biodiversidad. No podemos seguir pensando que está ahí para que la arrasemos sin esperar consecuencia alguna, ya que esta actitud ingenua y despectiva nos pone en un camino muy difícil de sortear. La actual pandemia de la COVID-19 es un claro ejemplo de lo que sucede cuando no generamos relaciones positivas con la biodiversidad.

* Germán Jiménez es profesor asociado e investigador en manejo y conservación de fauna silvestre en la Unidad de Ecología y Sistemática (UNESIS), adscrito al Departamento de Biología de la PUJ, desde 2001. Biólogo Universidad de Los Andes, con maestría en Conservación de la Biodiversidad CATIE (Costa Rica) y doctorado en Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Javeriana