La elección del próximo presidente de Colombia se fue a segunda vuelta. Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda se disputarán en las urnas el proyecto político que dirigirá el país durante los próximos cuatro años.
Desde hace varias semanas Pesquisa Javeriana ha hablado con diversos académicos sobre el contexto en el que se dan estas elecciones. Fueron conversaciones que quedaron registradas en la tercera temporada de Poder Conectado, un podcast de comunicación política dirigida por los profesores javerianos de la Facultad de Comunicación y Lenguaje, Liliana Gómez y Carlos Arias.
Estos diálogos se realizaron junto a otros expertos en comunicación, filosofía, ingeniería y ciencia política. A continuación, encontrará algunas recomendaciones que plantearon estos expertos para que piense y decida su voto en esta segunda vuelta.
Información vs. Desinformación
La primera condición para una decisión consciente es acceder a información confiable. Sin embargo, las redes sociales han facilitado la circulación acelerada de rumores, contenidos engañosos y campañas de desinformación. Como explicó el investigador Luis Gabriel Moreno, profesor de la Facultad de Ingeniería de la Pontificia Universidad Javeriana, el uso de la inteligencia artificial puede utilizarse tanto para verificar la veracidad de la información que circula por allí, como para crear información falsa.
Por ello, determinar si una información es verdadera o engañosa continúa siendo una tarea humana. El contexto, las intenciones comunicativas y la capacidad crítica de quienes reciben el mensaje son fundamentales para reconocer la veracidad de un texto, imagen o video.
En su conversación en la tercera temporada de Poder Conectado, el podcast producido en alianza con Pesquisa Javeriana para estas elecciones, el docente javeriano recomendó que, antes de compartir un contenido político, vale la pena hacerse preguntas sencillas: ¿quién lo publica?, ¿cuál es la fuente original?, ¿otros medios o instituciones confiables han confirmado la información?
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“Tratamos de hacer un algoritmo que identificara fake news, pero el proceso es muy complejo, porque al final depende de cómo se plantea la noticia”, señaló el profesor Moreno. Por eso, incluso cuando existen herramientas automatizadas, la decisión final sobre la veracidad de una información sigue dependiendo de criterios humanos.
En esta y en próximas elecciones, en las que las campañas se seguramente se moverán cada vez más por redes sociales, verificar toda información también es una forma de participación democrática.

Las emociones también entran al cubículo de votación
Juan Samuel Santos, profesor de la facultad de filosofía de la Javeriana, relató en otro capítulo de Poder Conectado que diversos estudios sobre comunicación política han mostrado que las decisiones electorales no son exclusivamente racionales. La decisión de elegir a uno u otro candidato pocas veces resulta de conocer a fondo su trayectoria política y de una lectura detenida de las propuestas de cada uno.
El miedo frente al futuro, la indignación por hechos de gobiernos pasados, la esperanza de un cambio o el entusiasmo por una candidatura influyen en la manera como el elector interpreta la realidad política. “Las emociones no son un problema en sí mismas. De hecho, movilizan la participación ciudadana y fortalecen el interés por los asuntos públicos”, dijo el profesor Santos en la conversación.
El verdadero problema es cuando se deja de analizar la información y se responde únicamente desde reacciones emocionales inmediatas. Un mensaje diseñado para producir rabia o temor puede ser más compartido que uno sustentado en datos verificables. Por eso, una práctica útil consiste en reconocer la emoción que despierta cada contenido que circula en campaña.
Los influenciadores no sustituyen el criterio propio
Los influenciadores ocupan un lugar cada vez más visible en la conversación pública. Su capacidad para conectar con audiencias amplias, especialmente jóvenes, responde a que dominan los lenguajes digitales, construyen relaciones de cercanía y comunican de manera más espontánea que muchos actores políticos tradicionales.
Sin embargo, la popularidad no debería reemplazar el análisis de cada elector. Un influenciador puede abrir debates relevantes, acercar temas complejos a nuevos públicos e incentivar la participación política, pero la responsabilidad final de evaluar la información sigue estando en los ciudadanos.
En este capítulo de Poder Conectado, los docentes javerianos recomendaron escuchar diversas voces, contrastar argumentos y exponerse a perspectivas, pues estos ejercicios siguen siendo una de las mejores herramientas para evitar la formación de burbujas informativas.
Más allá de los candidatos: los proyectos colectivos
Las elecciones presidenciales suelen centrarse en nombres propios, liderazgos y personalidades. No obstante, los investigadores recordaron que ningún gobernante actúa en solitario. Detrás de cada candidatura existen partidos políticos, coaliciones, equipos técnicos, movimientos sociales, organizaciones ciudadanas y alianzas que influyen en las decisiones de gobierno.
Por eso, una ciudadanía informada no solo evalúa las propuestas de los candidatos, sino que también observa quiénes los respaldan, qué sectores representan y qué capacidades tendrán para convertir sus promesas en políticas públicas. El punto no es únicamente quién ganará la Presidencia, también es qué proyecto colectivo ganará influencia en los próximos años.
El voto como punto de partida en la segunda vuelta
Una de las ideas centrales de esta temporada de Poder Conectado es que la democracia, ni se reduce, ni se termina el día de las elecciones. El voto popular es apenas una de las formas de participación ciudadana. Informarse, deliberar, organizarse, exigir rendición de cuentas y acompañar las decisiones públicas son prácticas igualmente importantes para la vida democrática.
6 consejos para no botar el voto
Finalmente, el Laboratorio Elecciones 2026, organizado por Pesquisa Javeriana junto s profesores del Departamento de Filosofía, reunió a estudiantes javerianos para reflexionar sobre cómo se piensa y se ejerce el voto. A partir de conversaciones entre los participantes surgió una guía colectiva que ofrece luces para votar con criterio, responsabilidad y asumir su derecho más allá del día de las elecciones.










