La Javeriana propone cómo humanizar el espacio público en Cali

La Javeriana propone cómo humanizar el espacio público en Cali

Como fruto de inquietudes surgidas en los espacios de clase, dos investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana, seccional Cali, construyeron herramientas metodológicas para darles coherencia y armonizar las decisiones del espacio público en la capital del Valle del Cauca. Hoy son decretos municipales.

Se trata del Manual de Adecuación del Espacio Público Efectivo del Municipio de Santiago de Cali (Maepe) y el Manual de Elementos Complementarios del Espacio Público (Me- coep), con los que la administración municipal reglamentó, en 2017 y 2018, distintos aspectos para lograr una ciudad mejor organizada.

El Maepe determina los parámetros de diseño y adecuación para parques, plazas, plazoletas y zonas verdes, mientras el Mecoep se ocupa de las normas para ubicar adecuadamente los elementos complementarios del espacio público, como cubiertas, fachadas, pórticos, antejardines, cerramientos, mobiliario urbano y elementos de señalización, entre otros, sin intervenir en aspectos como el dise- ño o los materiales de construcción.

“Esta es una forma de participar desde la academia en la construcción de la ciudad”, precisó Sabina Cárdenas O’Byrne, docente e investigadora del programa de Arquitectura de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, quien, junto con el también docente y funcionario del Departamento Administrativo de Planeación Municipal, Esteban Angulo, realizaron los manuales y proyectaron la reglamentación que finalmente adoptó el gobierno municipal en esta materia.

Para la arquitecta Cárdenas O’Byrne, con doctorado de la Universidad de Mendoza (Argentina), esta es una forma de trasladar las preguntas de una clase de Diseño Urbano de tercer semestre al gran laboratorio de la ciudad, donde se dan múltiples relaciones entre todos los elementos que intervienen en la construcción del espacio público.

La respuesta a cómo se diseña la ciudad pasa por metodologías, investigaciones y normas que van mostrando inconsistencias y vacíos susceptibles de ser subsanados mediante herramientas que ayudan a poner orden y que permanecen en el tiempo con eventuales actualizaciones, explicó la experta.

“Vivimos en una ciudad que cambia de apellido cada cuatro años, de acuerdo con los énfasis que quiere darle cada administración, y por eso es necesario contar con herramientas de largo plazo que no pretenden uniformar, sino armonizar, por ejemplo, la forma como organizamos un parque, una luminaria, una ciclovía, un separador vial, etcétera”, precisó la investigadora.

Recordó que Cali pasó de los grandes planes urbanísticos de los años setenta a la importancia de la memoria en la década de los ochenta y al crecimiento acelerado en los noventa, cuando comenzó a ser percibida como una ciudad peligrosa, en la que el miedo hizo que sus habitantes se encerraran. “Por eso es importante la interacción entre academia y administración pública, entendiendo las lógicas de cada uno de estos dos espacios, pues hay tiempos para operar, pero también para aprender”, puntualizó.

El trabajo incluye la revisión de manuales de distintas ciudades y el cotejo de situaciones reales frente a la normativa, con el fin de plantear soluciones viables. “Es interesante ver cómo todo el proceso le devuelve a la academia su posición crítica y enriquece la interacción con lo público”, agregó la investigadora.

Las mismas inquietudes que los llevaron a desarrollar el Maepe y el Mecoep ahora han llevado a los investigadores Cárdenas y Angulo a preguntarse por el espacio público a 95 centímetros del suelo, es decir, la visión que tienen los niños sobre la ciudad desde su propia estatura. “Estamos trabajando junto con la Fundación Obeso Mejía en un proyecto encaminado a ver el espacio público desde la primera infancia, en el contexto de una iniciativa internacional denominada Urban 95, que lidera la Fundación Bernard van Leer”, señaló la investigadora.

Recientemente, los mismos investigadores publicaron, en el Sello Editorial Javeriano, el libro Urban Space: Experiences and Reflections from the Global South, como una invitación a pensar la generación del espacio público desde las lógicas sociales y culturales de los países del hemisferio sur.


Para leer más

  • Cárdenas,S.Manual de Elementos Complementarios del Espacio Público de Santiago de Cali, Alcaldía de Santiago de Cali, 2018.
  • Cárdenas, S. y Baquero, M. Manual de Adecuación del Espacio Público Efectivo del Municipio de Santiago de Cali, Alcaldía de Santiago de Cali, 2018.

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN:
Políticas públicas de espacio público en Santiago de Cali

INVESTIGADOR PRINCIPAL:
Sabina Cárdenas O’Byrne

COINVESTIGADOR:
Esteban Angulo Daccach
Facultad Humanidades y Ciencias Sociales
Departamento de Arte, Arquitectura y Diseño
Grupo de investigación Poiesis

PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN:
2017-2018

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Antes de votar, revise a qué se pueden comprometer los candidatos

Antes de votar, revise a qué se pueden comprometer los candidatos

Quedan pocos días para que los colombianos vayan a las urnas a escoger a los próximos gobernadores y diputados departamentales, alcaldes y concejales municipales y ediles de las Juntas Administradoras Locales del país, por los siguientes cuatro años. La participación en este proceso, además de ser un derecho constitucional –Artículo 258– también es un deber ciudadano, pues es responsabilidad de cada colombiano participar democráticamente en la elección de sus mandatarios.

Para completar esta tarea efectivamente, es necesario tener una noción clara de cuáles son los ingresos y los gastos de los gobiernos locales, con el fin de saber qué tan realistas son los planes de gobierno propuestos por los candidatos a cargos públicos y evitar la corrupción. Según el informe La Integridad Pública en América Latina y el Caribe 2018-2019 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE- y el Mapa del Índice de Corrupción de Transparencia Internacional, Colombia es uno de los países más corruptos de la región.

Los municipios en Colombia tienen tres tipos de ingresos: sus recursos propios (32%), transferencias del Gobierno Nacional (43%) y recursos de capital (25%).

La Guía de Finanzas Territoriales es una reciente publicación del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana que entrega herramientas suficientes para votar de manera informada, pues presenta cómo funciona la distribución de los recursos económicos en las regiones.

Adicionalmente, el Observatorio viene trabajando desde mediados del 2019 en una serie de fichas que presentan el manejo dado a los recursos públicos por las administraciones municipales actuales de cerca de 400 municipios del país. Así, habitantes de municipios como Tuchín en Córdoba o Caucasia en Antioquia, por ejemplo, que no suelen recibir cubrimiento periodístico detallado de sus finanzas públicas, podrán encontrar información acerca cómo se ha gastado el presupuesto educación, salud y seguridad.

“Los datos vienen de los reportes enviados por los mismos municipios al gobierno central en un formato técnico y complejo que es difícil de entender incluso para los especialistas en finanzas territoriales”, dice a Pesquisa Javeriana el economista Luis Carlos Reyes, director del Observatorio. “La presentación de los datos ha sido simplificada y puesta en un formato amigable por los expertos en hacienda pública y diseño de la información del Observatorio Fiscal”.

En el siguiente video Reyes presenta un panorama general de las finanzas regionales, las fuentes de ingresos que tienen los municipios del país, y algunas recomendaciones para reconocer la veracidad de las propuestas hechas por los candidatos con base en el desempeño del actual gobierno municipal. En caso de requerir las fichas municipales, contactar al Observatorio Fiscal aquí.