¡Ya circula la nueva edición! Con ustedes: Pesquisa Javeriana 55

¡Ya circula la nueva edición! Con ustedes: Pesquisa Javeriana 55

Para su edición 55, Pesquisa Javeriana reunió la visión de diferentes investigadores javerianos y sus aportes a la creación de conocimiento en distintas áreas. Desde el campo de la salud, respondiendo al interrogante de si los vapeadores son nocivos para el consumo humano, hasta cómo comprender los riesgos a la hora de realizar inversiones internacionales.

Algunas de las innovaciones que registra esta nueva edición de Pesquisa Javeriana se encuentran en procesos de solicitud de patente, lo que confirma el valor y rigurosidad de los proyectos desarrollados que tendrían un amplio impacto de llegarse a implementar.

Puede consultar todos los artículos de Pesquisa 55 haciendo clic aquí y, si lo prefiere, también puede leer la revista en su versión en PDF.

¿Quiere saber qué se encontrará en la nueva edición? Acá le contamos.

Editorial: Luis Miguel Renjifo, vicerrector de investigación de la Pontificia Universidad Javeriana, le da la bienvenida a esta nueva lectura explicando cuáles presiones puede haber detrás de la producción científica y cómo las buenas prácticas éticas y responsables de la comunidad garantizarían un conocimiento trascendente y transformador.

Creación Artística: en este artículo titulado Creaciones indígenas: mucho más que artesanías, descubrirá cómo acercarse a los procesos de creación ancestrales de distintas comunidades en Latinoamérica permitió hacer una reflexión sobre la descategorización y la forma en la que se concibe la producción artística indígena, ¿arte o artesanía?

Ciencia y sociedad: hasta la tabacalera Phillip Morris International confiesa que los vapeadores que fabrican pueden ser potencialmente peligrosos para los consumidores. En esta publicación, investigadores javerianos hicieron una revisión de más de 90 artículos que confirman una realidad: el cigarrillo electrónico es el enemigo oculto de los pulmones.

Innovación: un aislador sísmico hecho a partir de caucho recuperado y casas elaboradas con elementos reciclados. Estas dos innovaciones javerianas están en proceso de patente y plantean soluciones alternativas y a bajo costo en construcciones sostenibles.

Ciencia profunda: ¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de calcular riesgos de inversión?, un investigador javeriano explica en qué consiste y por qué podría ser beneficioso tener un portafolio diversificado en el que se consideren tanto los factores locales como los globales, una variable que podría determinar el éxito o pérdida después de invertir.

Informe especial: la identidad como resultado de un modelo de desarrollo económico de carácter extractivo. Una guerra por el territorio, los recursos y un conflicto que, como en otras regiones del país, no acaba en el Cauca. Vivir y resistir la violencia. Además, ¿Cómo hablarles a los más de 40 millones de colombianos que no han sido víctimas ni victimarios en la historia de la violencia colombiana? Allí puede estar la clave de una verdadera reconciliación.

Huellas: Óscar de Jesús Saldarriaga es un observador acucioso, muchos lo llaman “El pisco” de la historia en Colombia y es uno de los más grandes investigadores de la educación nacional. Desde 1990 está vinculado con la Pontifica Universidad Javeriana y ha reconstruido la historia de los maestros del país.

Novedades editoriales: conozca 4 nuevas publicaciones que hablan sobre memoria colectiva en el video universitario, cómo ha sido investigar durante la pandemia, el papel de Bogotá durante la Regeneración (1886-1910) y una mirada a las aplicaciones de investigaciones en sistemas de salud en Colombia.

Minga House: arquitectura e ingeniería con sentido social

Minga House: arquitectura e ingeniería con sentido social

La palabra de origen quechua minga se refiere a la antigua tradición, en las comunidades indígenas latinoamericanas, de reunirse para realizar un trabajo comunitario que beneficia a todos. Lo anterior hace que su uso aún sea frecuente no solo en los grupos aborígenes que sobreviven, sino también en las comunidades afrodescendientes.

Y como evocación de ese sentido grupal, entre mediados de 2018 y diciembre de 2019, más de 60 personas de Cali y Brasil, entre estudiantes y docentes de 10 programas académicos relacionados con el diseño y la construcción, se unieron para participar como equipo en el Solar Decathlon Latin America & Caribbean 2019, el concurso internacional de arquitectura e ingeniería patrocinado por el Departamento de Energía de los Estados Unidos y el Laboratorio Nacional de Energías Renovables (NREL, por su sigla en inglés), también de ese país, que por segunda vez se realizaba en Cali. De la fusión entre la tradición y esta convocatoria actual surgió el nombre de Minga House para el proyecto.

Según Iván Osuna Motta, docente de arquitectura javeriano e investigador principal del proyecto, el objetivo de esta minga, que se adecuaba a las condiciones del concurso, era “hacer un prototipo de vivienda que formara parte de un proyecto urbano, también diseñado por el grupo, y que considerara 120 viviendas por hectárea. Cada una debía ser mínimo para cinco personas, tener entre 60 y 80 metros cuadrados, estar 100 % abastecida por energía solar y caber en un lote que suministra el concurso”.

La motivación para participar en el certamen, que combina diez categorías ―entre ellas, sostenibilidad, eficiencia energética, diseño urbano, comunicaciones y confort―, resultó de la confluencia de varias circunstancias: primero, además de recibir invitación y de que la sede era la capital del Valle del Cauca, la Javeriana seccional Cali tenía el antecedente de haber ocupado el segundo lugar en 2015, con el proyecto Casa Alero; segundo, en 2014 los brasileros habían participado en el concurso en Europa, y, finalmente, el proceso de aprendizaje que se podía generar resultaba muy atractivo para estudiantes, docentes e instituciones educativas, pues durante año y medio llevarían a cabo tanto la investigación como el diseño y la producción de una obra arquitectónica.

 

En cada minga house, de no más de ochenta metros cuadrados y alimentada por luz solar, caben al menos cinco personas.

 

“Muy pocas veces, en la construcción, tenemos la posibilidad de vivir el proceso completo. Las prácticas laborales muchas veces son solamente para estar en diseño o gestión de la construcción o investigación. Este proyecto permitió ir de la investigación hasta materializar el trabajo en una obra”, cuenta Ana Lucía Ordóñez, estudiante de Arquitectura que actuó como project manager de Minga House.

En lo académico, cuenta Osuna, “la Universidad ha resaltado que este proyecto representa lo que debería ser la educación javeriana: un trabajo en el que participan ocho programas académicos, de tres facultades distintas, que permite una interdisciplinariedad que no es fácil, que hace posible un proceso de aprendizaje significativo y que genera beneficios, como fortalecer nuestra red de conocimiento, al conectarnos con otras instituciones interesadas en los mismos problemas”.

 

La minga benefició a todos

El primer paso fue entregar un proyecto para clasificar en la competencia. Durante año y medio, mientras avanzaba la participación de los brasileros, que son fuertes en simulaciones y desempeño energético de edificios, el equipo javeriano se embarcó en la tarea de cumplir con las cinco etapas del concurso. “Organizamos una estructura de integración curricular, es decir, ver en qué asignaturas podíamos cruzar los objetivos del proyecto con los académicos. Tuvimos estudiantes de distintos cursos, de proyectos de grado, de prácticas profesionales y de electivas. Ese equipo se renovaba cada semestre”, comenta el docente.

Y como era un concurso, se pusieron un reto adicional: el proyecto urbano se haría específicamente para el Pacífico. “En Buenaventura, estudiamos la Isla de Cascajal y el continente, pero en consenso decidimos trabajar en la isla y en las comunas tres y cuatro, que son las zonas más vulnerables socialmente, con índices de pobreza muy altos, violencia y con riesgos de inundabilidad”, cuenta Ordóñez.

Dos pilares marcaron su línea de pensamiento, complementa Osuna, “los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que definen un compromiso con el planeta”, y la encíclica papal Laudato si’, “que recoge un factor diferenciador de la Universidad frente a otras: nuestras acciones deben estar dirigidas hacia los más vulnerables como compromiso fundamental. Por eso trabajamos en la Isla”.

El resultado no pudo ser mejor: primer puesto, con distinciones en nueve de las diez categorías, pero además importantes conocimientos generados. “Aportamos en dos temas clave: trabajar con estructuras en madera laminada para edificios en altura, algo poco desarrollado en Colombia y con muchos detractores que no lo consideran posible por nuestra condición sísmica, pero demostramos que sí se puede hacer; y desarrollar técnicas relacionadas con un mejor desempeño térmico del sistema de muros con tablas, buscando que sea un mejor aislante”, cuenta el profesor. “Esta podría ser una solución a los problemas de vivienda en altura en el Pacífico, y que conserva las características tradicionales de sus construcciones”, enfatiza.

Y como la finalidad es el beneficio colectivo, también se cumplió con los habitantes de la Isla de Cascajal. “Siempre le aclaramos a la comunidad: es un ejercicio académico en el que nos podemos comprometer a hacer visible el problema y las posibles soluciones. Muchas veces lo que necesitan son herramientas para poderse acercar a la administración pública y decirle: ‘hay otra posibilidad frente a lo que usted está planteando y puede ser esta’. Siendo claros, para la comunidad eso resulta suficiente”, concluye el profesor.

 

Para leer más: Osuna, I., Ordóñez, A., Villamil V. (2020). Minga House: propuesta para comunidades sostenibles en el clima futuro. Revista Javeriana, 156(861).


 

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: “Minga House” – Solar Decathlon Latin America & Caribbean 2019
INVESTIGADOR PRINCIPAL: Iván Osuna Motta COINVESTIGADORES: Iván Otálvaro, Orlando Cundumí, Estéfany Rey, Anita Gutiérrez, Ángela María Correa, María Claudia Villegas, Héctor Benavides, Jorge Pérez y Eugenio Tamura
Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales Departamento de Arte, Arquitectura y Diseño Grupo de investigación Poiesis, en unión con el Instituto Federal de Santa Catarina y la Universidad Federal de Santa Catarina (Brasil)
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2018-2019

 

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Las pasiones de la sexualidad humana

Las pasiones de la sexualidad humana

Daniela Garrido Ríos se graduó del programa de Psicología en la Pontificia Universidad Javeriana en 2019, pero desde que estaba en el colegio, al ver algunos embarazos adolescentes en su entorno, comenzó a hacerse muchas preguntas sobre la sexualidad. Una vez ingresó a la carrera, buscó estar cerca de quienes tienen recorrido académico en el tema, lo que la llevó a tocar la puerta de la oficina de la profesora Linda Teresa Orcasita, sin saber en ese momento qué podía pasar.

Lo primero que le recomendó la profesora fue leer reseñas de artículos y textos científicos. De allí surgieron más preguntas que la docente poco a poco respondía, de modo que esa tarea de diez reseñas semanales fue siendo cada vez más enriquecedora. Después llegaron las monitorías de investigación, y en 2017 ingresó al semillero Conversex. Después de graduarse, su interés no decayó y se presentó a una convocatoria del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias), con la que obtuvo la beca que hoy la tiene como asistente de investigación, produciendo y publicando artículos de la mano de su mentora.

Juan Sebastián Rueda Toro, por su parte, creció entre médicos: su abuelo y su padre, ambos epidemiólogos. Todo estaba servido para que siguiera por esta senda, pero sus intereses se fueron por el lado del comportamiento y la sexualidad humana. Su interés por investigar más el tema ratificó su inclinación a estudiar Psicología en la Pontificia Universidad Javeriana. También desde el comienzo de la carrera se interesó en las monitorías, y por allí comenzó su andadura como joven investigador. Pronto se vio inmerso en la dinámica de la producción académica y aceptó el reto de participar en la realización de un artículo científico sobre homoparentalidad.

En 2018, Juan Sebastián tuvo la oportunidad de realizar un semestre internacional en República Checa, y a su regreso también llegó hasta la puerta de la profesora Linda Teresa Orcasita. De la mano de su tutora, se enfocó en las dinámicas familiares. Entre abril de 2018 y diciembre de 2019 trabajó como monitor de investigación en la Línea de Familias, Género y Sexualidad. Desde febrero de 2020 es practicante de investigación del grupo Bienestar, Trabajo, Cultura y Sociedad (Bitacus), del Departamento de Ciencias Sociales de la Javeriana Cali.

Ni la curiosidad ni la disciplina han abandonado a estos dos jóvenes investigadores, que siguen trabajando en medio de las condiciones especiales de emergencia sanitaria del país, produciendo para el semillero Conversex, además de participar en el diseño de un juego didáctico para la educación sobre sexualidad.

Han aprendido a manejar la frustración que a veces genera la carrera del investigador, por ejemplo, en cuestiones como el rechazo de artículos por parte de las revistas científicas. “Uno aprende a ajustarse a los retos en el terreno, a ser paciente y a estar abierto a todas las posibilidades que se pueden presentar en un tema tan complejo como la sexualidad humana”, afirma Daniela.

Por su parte, Juan Sebastián no duda en señalar que ha crecido con la investigación y con su grupo de trabajo: “Pienso que ahora es muy difícil bajarse de la investigación, pues ya tengo un recorrido que empecé como monitor y que ahora me va a permitir, gracias a la beca de Minciencias, hacer otra pasantía internacional en la Universidad de Oldenburg, en Alemania”.

El talante de la juventud se mantiene en Daniela y Juan Sebastián. Disfrutan, como cualquiera, de las series de Netflix, la lectura, el buen cine y la pizza con los amigos. Sin embargo, saben poner límites a las distracciones sin que eso los vuelva aburridos. Ambos coinciden en una cosa: “Todo es cuestión de pasión por lo que uno quiere”.

 

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Modelo de cooperación para ‘contagiar’ la buena calidad de la educación

Modelo de cooperación para ‘contagiar’ la buena calidad de la educación

Una alianza investigativa entre los departamentos de Economía y de Ciencias Naturales y Matemáticas de la Pontificia Universidad Javeriana, seccional Cali, permitió establecer una nueva mirada en torno a la posibilidad de que colegios con buenos niveles de desempeño académico puedan ‘contagiar’ a otras instituciones educativas de su entorno, mediante acciones colaborativas.

Para tener una mejor aproximación al tema, los investigadores observaron cómo el Liceo Departamental ―institución pública de Cali―, gracias a un convenio con el colegio privado Liceo de Los Alpes, alcanzó la categoría de bachillerato internacional, con formación bilingüe y posibilidades de validación del ciclo formativo en todo el mundo.

Para el estadístico David Arango Londoño y la economista Maribel Castillo Caicedo, las preguntas partieron de no considerar la calidad de la educación únicamente desde el ‘estrato’ del colegio, sino de observar, mediante métodos basados en la georreferenciación, cómo influye el entorno del colegio en su calidad educativa.

Para el caso de Cali, hubo un hallazgo significativo, pues se cruzó la variable de homicidios en un rango de 500 metros alrededor de 363 colegios de toda la ciudad, obteniéndose una lectura de baja calidad educativa asociada a este factor. Lo mismo ocurrió en el ejercicio de georreferenciación con otras variables socioeconómicas, tales como educación de la madre, tamaño del hogar, tipo de colegio y acceso a computador. “Mejorar las condiciones de vida, subsanar las necesidades básicas insatisfechas y tener una mayor transparencia fiscal ayudarían a aumentar la calidad educativa”, señalan los investigadores.

El ejercicio estadístico denominado Aglomeración de la calidad educativa en Colombia permitió comparar la población que muestra baja calidad educativa con la que evidencia alta calidad. El resultado mostró cómo las zonas urbanas del país presentan un nivel de aglomeración compatible con los mejores desempeños de los estudiantes en las competencias evaluadas en las pruebas Saber 11 correspondientes a 2018. “La periferia en el mapa de Colombia sigue mostrando altos niveles de dispersión asociados a bajos desempeños por factores asociados a la marginalidad”, precisan los autores del estudio.

Esta nueva lectura de la calidad educativa, por vía de la georreferenciación en el país y en la capital del Valle del Cauca, permite que se puedan promover acciones entre instituciones educativas para incrementar el desempeño de los estudiantes en las pruebas de Estado.

Esta forma de ver el panorama educativo nacional tiene el potencial de ayudar a analizar mejor los aspectos de segregación que inciden en la calidad de la formación de los estudiantes. Por eso es importante que estos resultados puedan socializarse con las secretarías de educación. “Es muy difícil tener claro el concepto de calidad de la educación, porque siempre vamos a tender a identificarla con el estrato del colegio. Con este ejercicio podemos mirar la posibilidad de influenciar de manera positiva las instituciones ubicadas alrededor de los establecimientos con mejores desempeños académicos”, precisó la investigadora Castillo.

Por su parte, el profesor Arango llamó la atención sobre la forma como este estudio puede ayudar a entender la manera en que inciden en la calidad educativa aspectos como el limitado acceso a internet o las deficiencias en segunda lengua.

Ambos investigadores consideraron que el momento que vive Colombia debido a la emergencia sanitaria por el coronavirus SARS-CoV-19 plantea grandes retos para la educación. Por eso es necesario profundizar en nuevos estudios que incorporen más variables para seguir monitoreando la calidad educativa en todo el territorio nacional.

Destacan la interdisciplinariedad que surgió alrededor del ejercicio de georreferenciación, con el uso de herramientas como el software estadístico R y el Índice de Moran, por parte del grupo de investigación en Estadística y Matemáticas Aplicadas (EMAP), además del trabajo con bases de datos del Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior (Icfes) y con la información socioeconómica de los municipios, llevado a cabo por el Grupo de Investigación en Desarrollo Regional (GIDR).

Para el futuro, los investigadores no descartan integrar el componente cualitativo a esta primera mirada sobre la calidad de la educación desde la georreferenciación, con el fin de enriquecer las perspectivas acerca del problema mediante el uso de nuevos instrumentos metodológicos propios de las ciencias sociales. También manifiestan su interés por participar en futuras convocatorias del Icfes, para seguir trabajando con las bases de datos derivadas de las pruebas de Estado como un insumo valioso para construir nuevos enfoques sobre el proceso educativo en el país.

 

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Ansiedad y depresión, ‘verdugos’ de los jóvenes en la pandemia

Ansiedad y depresión, ‘verdugos’ de los jóvenes en la pandemia

No es un cuento chino. La realidad es que los jóvenes de Colombia y otros lugares del mundo están sufriendo depresión y ansiedad en esta época de aislamiento preventivo. Dos estudios evidencian los trastornos que causa la Covid-19 en la salud mental de las personas.

Mujeres y adultos jóvenes, más propensos

Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) lideraron un estudio internacional que busca poner a disposición de investigadores y de entidades de salud pública evidencia científica actualizada sobre los efectos en la salud mental en las personas durante la cuarentena.

Los hallazgos del primer informe demuestran que durante el tiempo transcurrido de la pandemia en Colombia las mujeres, los adultos jóvenes entre los 18 y los 29 años y las personas con bajos ingresos son quienes más han visto afectada su salud mental. El 35% de la población ha presentado síntomas de depresión, el 31% somáticos, el 29% de ansiedad y el 21% de soledad.

 

 

Juan Pablo Sanabria Mazo, magíster en Investigación en Psicología Clínica y uno de los coordinadores de la investigación en el país, señala que las mujeres jóvenes con bajos ingresos son el perfil poblacional en mayor riesgo al reportar 53% de síntomas de depresión, 45% de somatización y un 40% de ansiedad. En cambio, el perfil en menor riesgo son los adultos mayores hombres con altos ingresos, quienes reportaron 11% de síntomas de ansiedad, 11% depresión y 2% en somatización.

Los síntomas de depresión, de ansiedad y de somatización de la población colombiana en estos últimos meses se relacionan, entre otros factores, con las nuevas dinámicas de trabajo y la disminución de los ingresos económicos. Los resultados de la encuesta señalan que el 74% de las personas sienten amenazados sus ingresos y el 69% la continuidad de su empleo o sus estudios. Asimismo, durante la pandemia se ha visto desmejorada la actividad laboral en un 63%, los ingresos económicos en un 55%, la actividad física en un 50% y los hábitos de sueño en un 49%.

Por medio de la aplicación de encuestas anónimas en línea, el estudio ha logrado, hasta la fecha, más de 75.000 respuestas a nivel mundial, con la participación de alrededor 80 investigadores de 40 universidades. Colombia registró 18.061 réplicas en cuatro semanas y contó con la colaboración del Colegio Colombiano de Psicología (COLPSIC), investigadores de la Javeriana Cali, 25 instituciones aliadas y más de 1.500 agentes de difusión.

 

La salud mental en Bogotá

Otra investigación realizada Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana evidencia que la depresión y la ansiedad se siguen saliendo con la suya.

A través de 1.178 encuestas se evaluó la presencia estas alteraciones emocionales en los jóvenes. Uno de los hallazgos más llamativos de este ejercicio fue descubrir que el 17% de las personas encuestadas presentó niveles severos de depresión.

Teniendo en cuenta una escala de ponderación de 1 a 20, el estudio deja en evidencia que el 46,9% de los hombres y el 56,3% de las mujeres presentan niveles altos de ansiedad (en este rango los entrevistados respondieron mayor a 10).

Además, esta investigación consultó las respuestas de los jóvenes con relación a su futuro laboral, dificultades familiares, cambios en la alimentación, apoyo emocional, entre otros. (Ver gráficos)

 

Este estudio fue realizado por los departamentos de Psiquiatría y Salud Mental y de Epidemiología Clínica y Bioestadística javerianos en adultos jóvenes de 18 a 24 años durante y después del distanciamiento social obligatorio por la COVID-19 en Bogotá, Lima y Buenos Aires.

Descargue aquí el estudio completo

Los secretos de los murciélagos

Los secretos de los murciélagos

“Ya se demostró que los murciélagos son los portadores naturales de este tipo de virus, pero ellos no son los responsables de transmitirlo a los humanos”. Así defiende a estos mamíferos alados la microbióloga Claudia Cuervo, refiriéndose a la gran familia de coronavirus, al cual pertenece el SARS-CoV2, causante de la enfermedad COVID-19, que cada día suma más personas fallecidas en todo el planeta. Pero aún no se sabe cómo este virus en especial, la actual oveja negra de la familia, recorrió el largo camino que le permitió la llegada al humano.

La pandemia fue la excusa de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Javeriana para organizar encuentros con diferentes miradas sobre los temas de coyuntura. Y el murciélago ha sido uno de ellos. Por eso se unió con la Facultad de Ciencias en un webinar en el cual fue posible incluso escuchar los diferentes sonidos que emiten algunas de las diferentes especies.

El relato de infancia de la profesora Marta Cabrera, con doctorado en comunicación y estudios culturales, describe la casa de sus abuelos en Garzón, Huila, por cuyos tejados se colaban los llamados chimbes, “y con suerte podían volver a salir”, dice; “se les expulsaba a escobazos”. Desde entonces, entre “sapos y caracoles gigantes, enjambres de insectos desconocidos y culebras”, los murciélagos fueron los que captaron su atención. “Me encantaban su velocidad, sus chirridos, y cuando pude echarle mano a uno, la forma de su cuerpo y la arquitectura increíble de sus alas cuando se despliegan”, relata. Y eso fue lo que la cautivó. Luego no se perdía película donde los protagonistas fueran murciélagos y vampiros.

Ese episodio ilustra lo que dicen los biólogos: el murciélago ha ido conquistando diferentes espacios, ya sea en su originaria cueva o aleteando por los aires de casonas, ranchos o enramadas. Tienen una gran capacidad de adaptación a diferentes ambientes porque están en el planeta mucho antes de que apareciera el ser humano. Hoy se les ve en toda la Tierra, a excepción de los polos.

“Son indicadores de la salud o el estado de los ecosistemas”, afirma el biólogo Jairo Pérez-Torres. Al alimentarse de frutos, los murciélagos frugívoros ingieren y dispersan las semillas que regeneran bosques y áreas degradadas; los insectívoros consumen grandes cantidades de insectos, lo que tiene dos efectos benéficos: ayudan a controlar plagas de los cultivos y a disminuir la población de aquellos que transmiten enfermedades como el dengue o la malaria. “En las cuevas cada individuo puede llegar a consumir hasta diez gramos de insectos por noche, lo que favorece industrias como la de algodón, el maíz, el frijol y el arroz”, precisa el investigador. Y de acuerdo con datos que presentó durante el webinar, en el norte de México se calcula un ahorro entre 2.800 y 4.000 millones de pesos colombianos en plaguicidas.

Este investigador, experto en ecología de murciélagos, los conoce como la palma de su mano. Cuenta que además unas especies se alimentan del néctar de las flores, lo cual promueve la polinización de muchas plantas tropicales. Algunos comen ranas y por tanto son carnívoros, pero de las 1.421 especies que existen a nivel mundial solo tres se alimentan de sangre. Las tres están en Colombia.

Los hay sociales; a otros les gusta la soledad y solo se agrupan cuando llega la época reproductiva. Tienen diferentes formas y sus rostros tienen características muy definidas, unos son orejones, otros tienen la lengua tan larga como su propio cuerpo, unos son blancos, otros negros y también están los que lucen rayas que les sirve para camuflarse. Son longevos: pueden durar hasta 44 años.

Pérez-Torres desmitifica algunas creencias: “no son ciegos, no fuman, no son de mala suerte, no son ratones con alas, no son aves, no se enredan en el pelo, no son plagas”. Por el contrario, argumenta, ofrecen pistas que podrían beneficiar la salud humana. “La saliva de los murciélagos hematófagos tiene sustancias anticoagulantes; el control de la capacidad metabólica ayuda a la regeneración celular; tienen termo receptores para detectar sus presas y un sistema inmunológico potenciado resistente a muchos virus”.

Y hablando de mitos, el murciélago sí que ha sido protagonista en las diferentes culturas desde tiempos ancestrales: en la cultura zapoteca mexicana era el dios de la fertilidad, en la maya representaba los sacrificios, en la azteca era asociado a la muerte, mientras en otras culturas los murciélagos se vinculan a representaciones de la noche, el inframundo o la sangre. En la tradición judeo-cristiana se le considera un animal ‘impuro’.

En un plano de representación sensiblemente diferente, “los bocetos de Leonardo da Vinci reflejaron cómo la anatomía de las alas del murciélago inspiraron sus diseños de un artificio volador”, dijo el antropólogo Carlos del Cairo, demostrando que “los murciélagos son un significante muy poderoso y complejo para muchas sociedades humanas del pasado y del presente”.

Al recorrer diferentes épocas y culturas, Del Cairo explicó el “carácter liminal que muchas sociedades le atribuyen al murciélago, al clasificarlo como una especie que articula dominios tan contrastantes como el de la fertilidad y la muerte, la admiración o el temor”.

 

Murciélago y enfermedades

La investigación científica que lidera la profesora Cuervo se concentra en las enfermedades infecciosas, aquellas producidas por diferentes microorganismos y transmitidas por animales, entre ellos los murciélagos. Ha estudiado parásitos y bacterias que producen infecciones en humanos y animales como la Leptospira spp. y la Bartonella spp. Estas bacterias pueden estar presentes en los murciélagos, pero para que lleguen al ser humano necesitan de intermediarios como pulgas, piojos o garrapatas, que pican a los quirópteros y luego hacen lo mismo con el humano.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “alrededor del 60% de todas las enfermedades infecciosas en los humanos y 75% de las enfermedades infecciosas emergentes son zoonóticas, es decir que son transmitidas desde los animales a los humanos”.

Y van en aumento. Los murciélagos “tienen una característica bien interesante desde el punto de vista de las enfermedades infecciosas y es que vuelan, lo que les permite atravesar grandes barreras, (ríos, montañas) y favorece una mayor dispersión del patógeno”. Además, varios análisis señalan que los murciélagos tienen un sistema inmune que los protege muy bien de las infecciones, por eso es tan interesante su estudio, explica Cuervo.

“Con nuestra investigación queremos saber cuáles especies de estas bacterias están presentes en los murciélagos y cuáles son zoonóticas para el humano”, continúa. “Hasta el momento hemos encontrado que los murciélagos son portadores de las bacterias y que las especies de Bartonella spp. presentes en la población de murciélagos de la cueva Macaregua, que es nuestro sitio de estudio, varían de acuerdo con su dieta”,  le contó Cuervo a Pesquisa Javeriana; “si son frugívoros o insectívoros, los murciélagos tienen unas bacterias particulares”. Pero la cuarentena ha retrasado el estudio y aún no hay resultados concluyentes.

 

¿Alguna lección del coronavirus?

Por qué los murciélagos no sufren las enfermedades que producen virus, bacterias y hongos que cohabitan en su organismo es aún un interrogante. Lo que sí está comprobado es que son portadores de microorganismos que pueden producir enfermedades a los humanos.

Pero aún es incierto el origen del SARS-CoV2 y cómo llegó a infectar al primer humano. En eso está la comunidad científica mundial porque si se comprende de dónde proviene, es posible identificar y aislar la fuente, y así evitar nuevas introducciones del virus en la población humana, de acuerdo con la OMS. También ayuda a comprender la dinámica desde el comienzo del brote y el desarrollo de terapias y vacunas.

Lo que sí es cierto, advierte la profesora Cuervo, es “que las enfermedades infecciosas no son culpa del murciélago”. Sobre la pandemia que está viviendo la humanidad invita a “repensar la forma como nos relacionamos con los ecosistemas silvestres”. Y desde su mirada científica asegura que “tenemos que empezar a entender cómo evolucionan los microorganismos en estos ecosistemas. Cómo logran saltar de un animal a otro. Tenemos que ampliar la visión y empezar a estudiar a los microorganismos antes de que produzcan enfermedad en los humanos, debemos conocerlos y entender cómo conviven entre las especies silvestres”, complementa.

Por su parte, el biólogo Danny Rojas, del departamento de Ciencias Naturales y Matemáticas de la Javeriana, seccional Cali, y quien lideró la conferencia virtual Coronavirus, murciélagos, vacunas y cómo desacreditar la desinformación, asegura que “no se ha encontrado este virus en ningún individuo de esta especie animal”. Con más de 15 años de experiencia en el estudio de ecología y la evolución de murciélagos confirma que los murciélagos son portadores de esta familia de virus, pero no de este que se ha denominado SARS-COV2.

Recuerde que este 26 de julio hablaremos sobre el tema en el programa Desafíos de RCN y por Javeriana estéreo 91.9 fm el lunes 27 de julio a las 7 pm.

Consumo energético en el Valle del Cauca, ‘al tablero’

Consumo energético en el Valle del Cauca, ‘al tablero’

Investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana Cali crearon un tablero interactivo que permite conocer los cambios en el consumo de energía desde que inició el aislamiento preventivo en el país.

Aseguran que la demanda energética es una variable apropiada para proporcionar señales en tiempo real sobre el estado de la economía vallecaucana en estos meses de cuarentena. Este comportamiento refleja las condiciones económicas generadas en esta época, debido a que es directamente proporcional a la producción industrial. Como es posible conocer datos sobre el consumo de energía a corto plazo, el equipo ha podido comparar la demanda promedio de finales de marzo con los meses posteriores.

El proceso de creación

En 2015, con el apoyo del Banco de la Republica, un equipo de economistas javerianos, liderado por Pavel Vidal, Lya Paola Sierra y Julieth Cerón, desarrolló el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), el cual aporta datos en tiempo real sobre las condiciones económicas a nivel regional y municipal. Con él se realizan pronósticos trimestrales y mensuales para la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) vallecaucano, a través del monitoreo constante de la economía de la región.

Partiendo de su experiencia como líderes del IMAE y reconociendo el vacío existente de información y conocimiento sobre la actividad económica de la región, ellos crearon un tablero interactivo (Conózcalo aquí) que aporta datos en tiempo real para que los ciudadanos, las empresas y los gobernantes puedan tomar decisiones informadas y oportunas en medio de la coyuntura actual. “El DANE publica el dato del PIB a nivel departamental de forma anual y con un rezago importante, entonces lo que está pasando con la economía a raíz del COVID-19 en el Valle lo sabríamos más o menos en octubre del 2021”, señala Sierra.

A partir de esa primera creación, los tres economistas presentaron la herramienta para medir el consumo energético a través de un nuevo tablero digital, en el que se puede conocer la demanda energética del mercado regulado (residencial, de las pymes y otros consumidores de menos de dos megavatios) y del no regulado (las grandes industrias y comercios).

En él se pueden observar los cambios en la demanda de este servicio por periodos de tiempo y por municipios. Además, la herramienta informa sobre el rol de cada población en el PIB del Valle del Cauca y se comparan los datos departamentales con los nacionales. La profesora Sierra, doctora en Economía, afirma que “si el consumo de energía del sector comercial y manufacturero disminuye, quiere decir que se está produciendo y vendiendo menos. En algunos momentos se observa en la gráfica un incremento, lo que coincide con la reapertura que se ha dado de algunos sectores de la economía en medio de la pandemia”.

Los investigadores también han presentado los datos encontrados en una serie de ocho boletines temáticos publicados por el IMAE. Dos de ellos hacen un análisis del consumo energético, el cual se ilustra en el software.

En el tercer boletín se plantea que desde el inicio del aislamiento preventivo obligatorio la demanda de energía no regulada cayó un promedio de 30% en el Valle del Cauca, una contracción dos puntos mayor que la cifra nacional. Por su parte, la demanda comercial de energía regulada disminuyó, en promedio, 28%, mientras que en Colombia fue del 11%. Estos datos permiten afirmar, según los especialistas, que el impacto económico en el departamento fue más fuerte que en el resto del país. Adicionalmente, señalan que las regiones con mayores contracciones en la demanda de energía fueron Yumbo, Zarzal y Calima, con reducciones alrededor del 50%, mientras que Cali y Jamundí presentaron disminuciones del 21,6% y 24,6% respectivamente.

Dos meses más tarde, en el boletín siete se indica que hacia finales de mayo la caída de la demanda energética no regulada en el Valle del Cauca se redujo a la mitad (15,2%) por la reactivación de varios sectores industriales. En este periodo, la cifra de recuperación para el Valle fue mayor que el promedio nacional, lo que evidencia una mejora significativa, aunque parcial, de la actividad económica del departamento.

Con la totalidad de los datos analizados hasta el momento, Vidal, Sierra y Cerón estiman un decrecimiento económico anual de alrededor de 7,5% para el Valle del Cauca. La profesora Sierra señala que desde la crisis del UPAC en 1999 no se presentaba en el país una recesión económica como esta.

¿De qué depende la recuperación económica?

Para que el país se recupere de la crisis actual, los investigadores creen que el Gobierno Nacional y el Banco de la República deben impulsar políticas fiscales y monetarias expansivas, con el fin de evitar una depresión económica. DIcen que hasta el momento se le ha dado un buen manejo a la situación y estiman una recuperación progresiva. “Si siguen los decesos y los contagios de manera exponencial, la economía tardará más en recuperarse, porque está atada a la curva de contagios o posibilidades de rebrotes. Si se estabilizan los contagios, se pueden flexibilizar más rápidamente las medidas para que los sectores que aún permanecen cerrados inicien labores lo antes posible”, expresa Sierra.

El tablero interactivo diseñado por el Laboratorio de Economía Aplicada (LEA) y el equipo del IMAE se constituye en un aporte social de la Javeriana Cali a la región, pues brinda de manera transparente y gratuita datos concisos y en tiempo real, expresan los expertos en economía. Ellos creen que con este aporte científico, los ciudadanos y las empresas pueden mantenerse informados sobre la situación económica de la ciudad y del departamento durante esta coyuntura. Además, sirve como insumo para que los gobernantes tomen decisiones con más información disponible.

Ingeniería javeriana, protagonista en la preservación de la memoria artística española

Ingeniería javeriana, protagonista en la preservación de la memoria artística española

Gracias a la versatilidad que brindan las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), un ingeniero colombiano y su equipo lograron hacer el recorrido histórico de más de 16.000 obras artísticas españolas, entre ellas Las Meninas, de Diego Velásquez.

Andrés Navarro Newball, ingeniero de sistemas y computación, miembro del grupo de investigación DESTINO de la Pontifica Universidad Javeriana Cali, participó en el proyecto titulado ‘Desarrollo de un sistema de geolocalización narrativa para el seguimiento del patrimonio artístico durante la guerra civil y la posguerra española’, el cual se ve plasmado en una web participativa global con información sobre los datos básicos y características físicas de cada creación artística, con un número designado para su identificación y una lista informativa sobre organismos de incautación y devolución, propietarios, fechas, ciudades y referencias de cada una.

El profesor Navarro, especializado en Redes y Comunicaciones de la Universidad ICESI, explicó así el proyecto: “se desarrolló un mapa interactivo en tiempo real que detalla la realidad geográfica del país y permite hacer seguimiento a las obras durante este período de la historia ibérica, para conocer su recorrido y su lugar de destino. Se demarca el recorrido respectivo dentro o fuera del país, y se actualiza de manera permanente para saber si han continuado en movimiento o conocer propietarios que hayan podido quedar con ellas”.

El proyecto tiene una doble perspectiva. La primera, catalogar las obras salvadas durante le guerra y contrastarlas con su destino en la posguerra, así como hacer un seguimiento de aquellas que salieron del país durante ese período. La segunda, y como ya se mencionó, generar un sitio web de investigación participativa, que garantizara la geolocalización, digitalización, interactividad y comparación que permite la museografía hipermedia avanzada. Para Navarro, Máster en Ciencias de Computación y Realidad Virtual de University of Hull, “la relevancia de este proyecto también se aloja en que el arte español es conocido en todo el mundo, y ha marcado momentos sumamente importantes en nuestra historia como sociedad”.

De obras de arte españolas reconocidas al nivel mundial se encuentra Las Meninas, de Diego Velázquez que data del año 1656. De acuerdo con la información obtenida en el proyecto, actualmente se encuentra en el Museo El Prado, pero durante la guerra civil fue evacuada a Ginebra, Suiza, en febrero de 1939. Regresó al país en septiembre del mismo año, y desde entonces se ha conservado en el mismo museo, siendo factible ver todo su recorrido en el mapa interactivo en tiempo real.

Este patrimonio artístico se encuentra marcado por la propaganda del franquismo sobre la destrucción masiva de obras por parte de los republicanos. Por esto, se optó por realizar un análisis cuantitativo y cualitativo de las obras salvadas y su destino, para clarificar la labor desarrollada por todos aquellos que lucharon para su preservación y cuidado. Ejemplo de ello es la obra Expulsión de los Mercaderes del Templo, de El Greco, de la cual se sabe cuál fue todo su recorrido dentro y fuera de España.

Esta actualización de información permite saber por cuáles ciudades pasaron con exactitud y dónde se encuentran las obras de arte de Francisco de Goya, como La Familia de Carlos IV o La Última Comunión de San José de Calasanz, ubicadas en el Museo El Prado y Museo Calasancio de los Padres Escolapios respectivamente; evacuadas también a Ginebra, Suiza, en 1939 y devueltas a España posteriormente.

“Al llegar de mi doctorado y retornar a la universidad, fui contactado por investigadores de España, especializados principalmente en Ciencias de la Información y Narrativa Hipermedia; requerían en ese momento un responsable de tecnología, quien fuera el encargado de desarrollar diversos proyectos. El primero fue Aventura Chimú en el Museo de América de Madrid, disponible en YouTube. Dado su éxito, se continuó con este”, comenta Navarro. Así, se inició una relación entre Javeriana Cali y la Universidad Complutense de Madrid, que se materializa en una colaboración internacional e interdisciplinar mutua por el uso de las TIC. “Logramos una sincronía y entendimiento entre dos lenguajes totalmente diferentes, gracias a la disposición y trabajo con Arturo Colorado e Isidro Moreno, principales líderes el proyecto en España y miembros de la universidad, así como de diversos gestores culturales, pues se entiende también que la exigencia fue muy alta”, puntualiza el ingeniero.

Se involucraron también investigadores de Alemania, Bélgica, Brasil, Ecuador, México y Países Bajos en los cuatro años que tardaron las dos primeras fases de este proyecto. Actualmente, son alrededor de 12 personas que actualizan el mapa de manera permanente, y se puede solicitar ser miembro por medio de un formulario que se encuentra en la misma la página web.

Además, se contó con la colaboración de estudiantes de pregrado de Ingeniería de Sistemas y Computación de la Javeriana Cali, quienes encontraron una oportunidad de acercamiento y apoyo a la investigación y programación. Asimismo, tres estudiantes de México lo apoyaron, que participaron en Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del Pacífico del programa Delfín y realizaron una pasantía de investigación internacional en la universidad.

Cuando se le pregunta a Navarro por qué un ingeniero puede interesarse por la gestión del arte y la cultura, su respuesta se acompaña de buenos recuerdos: “es una influencia de mi madre, ella siempre inculcó en mí este amor por el arte, es parte de aquello que nos permite conocernos más como sociedad, así como nuestra historia”, asegura el Doctor en Ciencias de Computación de University of Otago.

Este especialista hizo una invitación a pensar y proponer más proyectos de esta índole en el país: “estos proyectos generan apropiación y pertenencia, debemos conocernos como sociedad, y qué mejor que el patrimonio cultural y artístico. En Colombia sería totalmente pertinente desarrollar uno igual, pues muchos pueden desconocer las influencias artísticas e históricas del país y de las regiones”.

La Javeriana propone cómo humanizar el espacio público en Cali

La Javeriana propone cómo humanizar el espacio público en Cali

Como fruto de inquietudes surgidas en los espacios de clase, dos investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana, seccional Cali, construyeron herramientas metodológicas para darles coherencia y armonizar las decisiones del espacio público en la capital del Valle del Cauca. Hoy son decretos municipales.

Se trata del Manual de Adecuación del Espacio Público Efectivo del Municipio de Santiago de Cali (Maepe) y el Manual de Elementos Complementarios del Espacio Público (Me- coep), con los que la administración municipal reglamentó, en 2017 y 2018, distintos aspectos para lograr una ciudad mejor organizada.

El Maepe determina los parámetros de diseño y adecuación para parques, plazas, plazoletas y zonas verdes, mientras el Mecoep se ocupa de las normas para ubicar adecuadamente los elementos complementarios del espacio público, como cubiertas, fachadas, pórticos, antejardines, cerramientos, mobiliario urbano y elementos de señalización, entre otros, sin intervenir en aspectos como el dise- ño o los materiales de construcción.

“Esta es una forma de participar desde la academia en la construcción de la ciudad”, precisó Sabina Cárdenas O’Byrne, docente e investigadora del programa de Arquitectura de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, quien, junto con el también docente y funcionario del Departamento Administrativo de Planeación Municipal, Esteban Angulo, realizaron los manuales y proyectaron la reglamentación que finalmente adoptó el gobierno municipal en esta materia.

Para la arquitecta Cárdenas O’Byrne, con doctorado de la Universidad de Mendoza (Argentina), esta es una forma de trasladar las preguntas de una clase de Diseño Urbano de tercer semestre al gran laboratorio de la ciudad, donde se dan múltiples relaciones entre todos los elementos que intervienen en la construcción del espacio público.

La respuesta a cómo se diseña la ciudad pasa por metodologías, investigaciones y normas que van mostrando inconsistencias y vacíos susceptibles de ser subsanados mediante herramientas que ayudan a poner orden y que permanecen en el tiempo con eventuales actualizaciones, explicó la experta.

“Vivimos en una ciudad que cambia de apellido cada cuatro años, de acuerdo con los énfasis que quiere darle cada administración, y por eso es necesario contar con herramientas de largo plazo que no pretenden uniformar, sino armonizar, por ejemplo, la forma como organizamos un parque, una luminaria, una ciclovía, un separador vial, etcétera”, precisó la investigadora.

Recordó que Cali pasó de los grandes planes urbanísticos de los años setenta a la importancia de la memoria en la década de los ochenta y al crecimiento acelerado en los noventa, cuando comenzó a ser percibida como una ciudad peligrosa, en la que el miedo hizo que sus habitantes se encerraran. “Por eso es importante la interacción entre academia y administración pública, entendiendo las lógicas de cada uno de estos dos espacios, pues hay tiempos para operar, pero también para aprender”, puntualizó.

El trabajo incluye la revisión de manuales de distintas ciudades y el cotejo de situaciones reales frente a la normativa, con el fin de plantear soluciones viables. “Es interesante ver cómo todo el proceso le devuelve a la academia su posición crítica y enriquece la interacción con lo público”, agregó la investigadora.

Las mismas inquietudes que los llevaron a desarrollar el Maepe y el Mecoep ahora han llevado a los investigadores Cárdenas y Angulo a preguntarse por el espacio público a 95 centímetros del suelo, es decir, la visión que tienen los niños sobre la ciudad desde su propia estatura. “Estamos trabajando junto con la Fundación Obeso Mejía en un proyecto encaminado a ver el espacio público desde la primera infancia, en el contexto de una iniciativa internacional denominada Urban 95, que lidera la Fundación Bernard van Leer”, señaló la investigadora.

Recientemente, los mismos investigadores publicaron, en el Sello Editorial Javeriano, el libro Urban Space: Experiences and Reflections from the Global South, como una invitación a pensar la generación del espacio público desde las lógicas sociales y culturales de los países del hemisferio sur.


Para leer más

  • Cárdenas,S.Manual de Elementos Complementarios del Espacio Público de Santiago de Cali, Alcaldía de Santiago de Cali, 2018.
  • Cárdenas, S. y Baquero, M. Manual de Adecuación del Espacio Público Efectivo del Municipio de Santiago de Cali, Alcaldía de Santiago de Cali, 2018.

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN:
Políticas públicas de espacio público en Santiago de Cali

INVESTIGADOR PRINCIPAL:
Sabina Cárdenas O’Byrne

COINVESTIGADOR:
Esteban Angulo Daccach
Facultad Humanidades y Ciencias Sociales
Departamento de Arte, Arquitectura y Diseño
Grupo de investigación Poiesis

PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN:
2017-2018

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Deporte y neurocognición, los beneficios de una estrecha relación

Deporte y neurocognición, los beneficios de una estrecha relación

Cuando los estudiantes universitarios hacen ejercicio, ya sea manera moderada o exigente, están mejorando el funcionamiento de sus mentes, lo que se traduce en un correcto desarrollo corporal, hormonal y metabólico del cerebro. Así lo confirman dos profesoras-investigadoras de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, quienes además sugieren que hacer actividad física puede tener un impacto positivo sobre el desarrollo cognitivo y emocional de la persona.

Las profesoras Natalia Cadavid, investigadora asociada al grupo Bienestar, Trabajo, Cultura y Sociedad (BITACUS) de la Javeriana Cali, y Beatriz Muñoz, investigadora asociada al grupo Biomédica de la Universidad ICESI  , revisaron información de las últimas tres décadas y encontraron múltiples estudios que relacionaban la actividad física con el buen funcionamiento cerebral en adultos mayores y en niños en edades escolares. Sin embargo, en esa búsqueda de antecedentes, encontraron muy pocos que hicieran este tipo de análisis en jóvenes entre los 18 a 25 años; y de esos, notaron una particular focalización en hombres. Con la identificación del vacío de conocimiento existente y al poderse apoyar en su acceso a la población universitaria, trabajaron en la propuesta con la que aplicaron a la convocatoria interna de la Javeriana seccional Cali.

Para el trabajo de campo, las profesoras realizaron un convenio con el Centro Deportivo Loyola de la Javeriana Cali, con el fin de contar con su acompañamiento y el de los estudiantes en la recolección de datos. “Esa alianza fue muy interesante pues nos permitió escuchar la experticia de los profesores del centro deportivo frente a aspectos relevantes de la investigación, lo que nos permitió revisar asuntos importantes para afinar las salidas de campo”, señala Natalia Cadavid.

Los participantes se dividieron en tres grupos: estudiantes sedentarios, de acondicionamiento (aquellos que realizaban, de forma regular alguna actividad física) y deportistas de alto rendimiento (correspondiente a estudiantes que conforman los grupos formativos y representativos de la universidad). Al respecto, Cadavid explica: “Algo muy retador fue conseguir a los alumnos sedentarios, lo que nos llevó a pensar en estrategias llamativas como hacer convocatorias a través de las redes sociales de la universidad que nos permitieran acceder a esa muestra”.

Para los otros grupos contaron con la participación de jóvenes pertenecientes a los equipos de fútbol, natación, baloncesto, kung-fu, voleibol, atletismo, rumba, cardiobox, fútbol sala y polo acuático, entre otros.  A cada participante se le tomaron dos muestras de sangre: una antes y otra después de una sesión de 30 minutos de actividad física de intensidad cardiovascular moderada. Con estos resultados, las investigadoras lograron determinar la concentración del factor neurotrófico, conocido como BDNF, una proteína que libera el cuerpo cuando se realiza actividad física de moderada a intensa, como medio para mantener el funcionamiento del sistema nervioso. También se aplicaron pruebas cognitivas de inhibición, atención y memoria a corto y largo plazo, funciones relacionadas con dos partes del cerebro: la corteza prefrontal y el hipocampo. Estas dos regiones cerebrales son importantes pues tienen una alta presencia de receptores de BDNF.

 

Trabajo en equipo

Muñoz y Cadavid destacan la participación de los integrantes del semillero de investigación Neurotrópicos en el proceso de recolección de muestras; ellos se capacitaron para acompañar a los participantes desde la aplicación de las pruebas cognitivas, la correcta realización de los ejercicios propuestos en la actividad física y la toma de las muestras de sangre.

Para Nicolás Figueroa, estudiante que hizo parte de dicha labor, “la investigación representó un reto y una responsabilidad especial, ya que implicaba generar espacios diferentes a los académicos para entrenarnos en la aplicación de las pruebas e investigar a fondo los aspectos relevantes de la actividad física y sus implicaciones en la salud mental”. Cabe resaltar, además, que uno de los profesores del centro deportivo diseñó y supervisó la realización de la rutina de actividad física aplicada a los jóvenes que conformaban cada uno de los tres grupos de participantes.

IRWD7312A partir de los datos recolectados en la sesión previa de evaluación, las investigadoras descubrieron resultados muy similares en la concentración de BDNF en sangre para los dos grupos que sí realizaban algún tipo de actividad física, ya fuera de acondicionamiento o de alto rendimiento. Esto les permitió comprobar que “no es necesario realizar jornadas extenuantes de ejercicio, pues los beneficios son los mismos mientras se haga actividad física moderada, de manera frecuente, por mínimo 30 minutos cada sesión”, afirma Natalia Cadavid.

Al analizar los resultados del nivel del factor neurotrófico después del ejercicio, determinaron que no había diferencias extremas entre los tres grupos de participantes, como sí habían observado en la pre-evaluación, lo que se traduce en que “con una sola sesión de actividad física, el sistema neurológico libera la sustancia BDNF y las personas sedentarias también pueden beneficiarse de su realización”, agrega Cadavid.

Cuando las investigadoras evaluaron los resultados cognitivos (facultad del sistema nervioso para procesar información mentalmente), descubrieron que los tres grupos presentaron un funcionamiento positivo similar, a pesar de que esperaban que hubiera diferencias entre el grupo de estudiantes sedentarios y los otros dos. Este hallazgo les hizo preguntarse por otros factores que estarían implicados como aspectos biológicos y ambientales, en particular el nivel educativo y el momento de desarrollo neurocognitivo en el que se encuentran los participantes.

Los resultados hallados fueron compartidos con los participantes y con el centro deportivo, dejando en claro que estos tenían solo fines científicos. Actualmente, las investigadoras empiezan una segunda fase con las muestras recolectadas en el proyecto, en el que analizarán los endofenotipos de los participantes, entendidos como un mecanismo bioquímico, neuroanatómico o neuropsicológico que cumple con los criterios de heredabilidad, especificidad y replicabilidad, asociados con la liberación de BDNF en la sangre, pues el componente genético de una persona puede condicionar la presencia de este factor neurotrófico independientemente de que se realice o no actividad física.