Un año lleno de ciencia e historias

Un año lleno de ciencia e historias

Acabamos de vivir un año intenso en todo sentido, en el cual no solo definimos un nuevo rumbo en Colombia para el próximo cuatrienio, también vibramos con los triunfos de nuestros deportistas, nos sorprendimos con novedosos descubrimientos, sufrimos con tragedias y trabajamos, a nivel personal, por lograr cada una de las metas propuestas.

Para Pesquisa Javeriana, 2018 fue un año lleno de inmensos retos representados en nuevos proyectos, la posibilidad de ofrecerles a nuestra audiencia nuevos formatos y la firme confianza en contar historias, con el más alto rigor periodístico, y con las cuales buscamos que la ciencia saliera del aula, del libro y del laboratorio donde se construye.

¿Con qué objeto? Para que cualquier persona, en Colombia o en otro lugar del mundo, con un saber profundo sobre ciertos temas o con una curiosidad sencilla, pueda acceder al conocimiento forjado desde la Pontificia Universidad Javeriana y aplicarlo a su vida cotidiana, con la esperanza de que así no solo encuentre las respuestas a las preguntas que lo agobian: también para que genere nuevas preguntas, y acepte el reto de responderlas.

Ha sido un año especial, en el que abordamos cuestiones tan importantes para la vida diaria como el acoso femenino en el transporte público, nuevos y esperanzadores tratamientos en salud, innovaciones en transporte lunar, los desafíos del arte, entre muchos otros temas.

Por ello, queremos compartirles nuestras mejores historias, esperando que nos sigan acompañando en este 2019 lleno de renovados desafíos y proyectos, en los que queremos seguir trayendo la ciencia javeriana al alcance de todos. Y, por supuesto, en el que nos embarcaremos en nuevas y apasionantes historias.


1.
Ciencia en Colombia, ¿una utopía?

/Lisbeth Fog Corradine
/Lisbeth Fog Corradine

Todo está dispuesto para que el presidente Iván Duque cree el nuevo Ministerio de la Ciencia. Sin embargo, desde inicios de 2018, Pesquisa Javeriana viene advirtiendo del profundo y estructurado desorden que vive el sistema de ciencia y tecnología en el país, al igual que ha analizado sus profundos retos. En su columna, Lisbeth Fog, nuestra editora general, abordó esta cuestión desde el germen mismo de esta nueva institucionalidad científica: Colciencias.


2. Efectos de hidroeléctricas: urge una visión integral

/Cortesía, The Nature Conservancy
/Cortesía, The Nature Conservancy

La emergencia de Hidroituango puso sobre la mesa el riesgo de este tipo de proyectos tanto para las poblaciones cercanas como para el medio ambiente. Por ello, destacamos las graves consecuencias ambientales que tiene para la Depresión Momposina la construcción de los proyectos hidroeléctricos en la cuenca del río Magdalena-Cauca.


3. El árbitro juega de local, ¿mito o verdad?

2018 Arbitro
/Joan Philip Charry

El Mundial de Fútbol Rusia 2018 nos llevó a indagar sobre la relación que la ciencia ha tenido con el deporte rey. Así nos sumergimos en la investigación de Andrés Rosas, decano de Economía de la Javeriana, sobre el posible favoritismo de los árbitros hacia el equipo local, el cual se manifiesta con mayor frecuencia al añadir tiempo de reposición si éste va abajo en el marcador.


4. Marco, el vehículo javeriano en la Nasa

/Cortesía, Giovanni Viteri
/Cortesía, Giovanni Viteri

Un desafío planteado por la Nasa llevó a 15 estudiantes javerianos de Diseño Industrial a desarrollar, en tiempo récord, un vehículo espacial para recorrer la superficie de cuerpos celestes en futuras expediciones espaciales. Así revivimos las vertiginosas horas de este desarrollo que concursó con otras propuestas internacionales.


5. Siguiéndole los pasos a Humboldt

/Cortesía, Editorial Javeriana
/Cortesía, Editorial Javeriana

2018 fue el año para recordar la obra del naturalista y expedicionario alemán Alexander von Humboldt. Y fue gracias a Humboldtiana neogranadina, la voluminosa reconstrucción liderada por Alberto Gómez, director del Instituto de Genética Humana, sobre los viajes que el científico europeo realizó a nuestras tierras a comienzos del siglo XIX, que Pesquisa Javeriana realizó un especial periodístico sobre su memoria.

En este podcast nos centramos en el desafío de reconstruir los pasos de Humboldt casi dos siglos después.


6. La educación no salva a las niñas

/Joan Philip Charry
/Joan Philip Charry

Ser mujer en Colombia es una labor complicada. Las constantes denuncias de violencia de género, manifestadas en cuestiones como el acoso sexual en el transporte público, han llevado al país a adoptar legislaciones especiales para proteger a la mujer, pero es un trabajo en el que falta mucho por hacer. Aún quedan problemas estructurales como esta investigación desarrollada por las investigadoras javerianas Luz Karime Abadía y Gloria Bernal, sobre la desventaja que las niñas deben enfrentar desde el salón de clase y que puede comprometer su futuro.


…Y una mención especial

/Joan Phillip Charry - María Paula Ramírez
/Joan Phillip Charry – María Paula Ramírez

Dentro de las metas que nos propusimos para 2018 estuvo siempre el desafío de construir puentes entre la comunidad científica y la población. Y una de nuestras mayores felicidades se produjo cuando Viviana Garzón, estudiante de grado Once en el Colegio Rural El Uval, en Usme, llamó a nuestras oficinas para preguntarnos sobre el retamo espinoso.

Esta sencilla indagación nos llevó a organizar, de la mano de la Escuela de Restauración Ecológica (ERE) de la Javeriana, una jornada académica en esta institución escolar, en la cual los académicos javerianos le enseñaron a la comunidad las estrategias para controlar esta especie invasora.

Marco, el vehículo javeriano en la Nasa

Marco, el vehículo javeriano en la Nasa

Cien carros diseñados para rodar sobre Marte, cada uno lleva la bandera de su país y Marco, el ‘rover’ colombiano, está listo con la tricolor. Las herramientas para recolectar muestras espaciales deben ser rápidas. En la competencia anuncian el conteo: 3, 2, 1 y se abre el partidor del Human Exploration Rover Challenge 2018 de la Nasa. La potencia de Marco, el auto creado por los futuros diseñadores industriales de la Pontificia Universidad Javeriana, depende del pedaleo de Nicolás Mondelli y Natalia Mayorga, miembros del equipo, mientras que a su costado, sobre el vehículo, una bala de oxígeno les marca el tiempo que les queda para culminar la carrera.

Son tres días de competencias y retos, pero el más importante de todos fue lograr que Marco  llegara por piezas al U.S. Space & Rocket Center, en Alabama, Estados Unidos, donde tuvo que enfrentarse a vehículos de universidades de todo el mundo para representar a Colombia y dar a conocer el trabajo que se hace en el país en términos de investigación, innovación y desarrollo de nuevas tecnologías para futuras misiones espaciales.

Fueron tres meses de trabajo y aproximadamente 40 millones de pesos lo que se requirió para que 15 estudiantes javerianos participaran en el desafío de diseño e ingeniería planteado por la Nasa. Esta propuesta empezó a inicios de 2018 cuando la Javeriana se inscribió en el concurso con el fin de que estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Diseño participaran con propuestas innovadoras a través de sus proyectos de clase.

Los directores de departamentos y de carrera de la Facultad actuaron como jurados de votación para elegir entre 16 propuestas presentadas por grupos de trabajo. El ganador fue Marco, el auto creado por estudiantes de la clase Proyecto Máquina – Herramienta, que destacó por su diseño de tres llantas.

“Los criterios de selección fueron en principio un poco extraños porque se debía cumplir con las condiciones del reto, que eran demasiado extensas. Una de ellas fue asegurar que el centro de gravedad del auto fuera lo suficientemente bajo para garantizar la estabilidad del mismo y otro fue la innovación en el diseño de sus llantas”, dice Giovanni Viteri, diseñador industrial, magíster en Estudios Culturales, especialista en Gerencia de Producto y director del Proyecto Máquina – Herramienta.

La estrategia planteada consistió en entender el vehículo como un gran sistema compuesto por subsistemas, cada uno de los cuales estuvo a cargo de diferentes grupos de trabajo en los que se dividieron los estudiantes. Unos se encargaban de la suspensión, transmisión, estructura, otros, del sistema de seguridad y rodamientos. El objetivo final era integrar cada subsistema en un mismo proceso para reducir los tiempos. Y así nació Marco.

De acuerdo con Viteri, el nombre fue una iniciativa de los estudiantes, quienes le atribuyeron a su trabajo dos connotaciones. La primera, que “corresponde a la relación de Marte y Colombia, la correspondencia de esos dos territorios tan disímiles, y por otro lado, la idea de Marco Polo, sus viajes y su espíritu aventurero, el del viajero. Una apelación a la intención que se tiene con el vehículo”.

Sin embargo, la creación de Marco significó retos importantes para los 15 estudiantes. Desde los económicos para financiar la elaboración del auto, conseguir patrocinio de empresas, pagar los tiquetes y hospedajes al concurso en Estados Unidos, hasta los físicos y académicos.

El profesor Viteri, quien ha sido docente por más de 15 años, reconoce que una vez se enteró de que su grupo había sido seleccionado para participar en el concurso, se dirigió al Centro Javeriano de Formación Deportiva donde conversó con Cheril Londoño para lograr la titánica tarea de acondicionar físicamente a sus estudiantes para la competencia. “Los obligué a ir conmigo todos los días al gimnasio, de 6:00 a.m. a 7:00 a.m. para entrenar, ya que las pruebas dependen también de la capacidad humana para mover un vehículo, así que yo necesitaba que mis estudiantes estuvieran en forma”.


Estructura y composición de Marco

El primer paso del proyecto fue hacer un cronograma de trabajo en el que los estudiantes establecieron las fechas de entrega; sin embargo, en principio, el tiempo propuesto correspondía al doble del que se tenía para participar en el concurso de la Nasa por lo cual fue necesario reducirlo a la mitad y hacer un programa de trabajo de 24 horas.

“Los estudiantes hicieron este modelo de trabajo para que no parara ni un solo momento la producción del vehículo. Asignaron grupos de trabajo por relevos, es decir, cuando unos trabajaban los otros dormían. Todo lo hacían ahí mismo, en el taller. Eso es a lo que yo llamo una innovación”, afirma el docente javeriano y líder del proyecto.

El vehículo se hizo en aproximadamente tres meses, durante los cuales los estudiantes soldaron la estructura, fabricaron las sillas a partir de fibra de vidrio y materiales compuestos con insertos de platinas de hierro y adicionaron el sistema de transmisión del carro. Además, innovaron en la creación de las llantas. “Uno de los requisitos que tiene la Nasa respecto a las ruedas es que deben contar con un alto grado de innovación, lo que significa que no pueden tener componentes estándar como rines comunes y corrientes”, menciona Viteri.

Marco fue construido por partes, diseñadas y desarrolladas por diferentes equipos de trabajo.
Marco fue construido por partes, diseñadas y desarrolladas por diferentes equipos de trabajo.

Esta exigencia fue uno de los retos más importantes del equipo, ya que se requirió la opinión de profesionales y estudiantes de ingeniería mecánica para comprender los principios sistémicos de la rueda y posteriormente asociarlos con sus comportamientos mecánicos; fue así como introdujeron fibras naturales en la composición de este novedoso modelo y un particular corte en láser en el caucho de las llantas con la forma de una iconografía precolombina, la del hombre jaguar, que permite desalojar material durante el avance del auto. “La rueda está compuesta por fibras naturales que corresponden a una mezcla de helechos, palos de mimbre, cáñamo, poliuretano y PVC para fortalecer su estructura”, dice Juan Pablo Tibaquira, estudiante de séptimo semestre de Diseño Industrial y uno de los diseñadores del grupo.

Después de un extenso trabajo en tan poco tiempo, el resultado fue Marco, un auto mecánico de aproximadamente 95 kilos, está pintado con laca naranja, gris y negro, colores relacionados con las características cromáticas de Marte y la Luna, y mide 1,40 metros de ancho por 2,40 metros de largo. Este fue un reto a la hora de cumplir con una de las exigencias propuestas por la Nasa, la creación de un ‘rover’ plegable que pudiera introducirse en una caja de 1,50 metros por 1,50 metros.

Adicionalmente, los estudiantes se encargaron de cumplir con otro de los requerimientos del concurso: realizar actividades STEM, de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, donde se impactara con Marco a un grupo poblacional de no menos de 200 personas y posteriormente enviarle reportes de estas actividades a la Nasa.

“Lo que hicimos fue buscar los modos de impacto para hacer el registro de mínimo 200 personas. Algunos estudiantes contactaron a sus colegios, llevaron el proceso del vehículo a sus instituciones, conversamos con el director de la carrera de Diseño Industrial, Martín Gómez Jaramillo, quien nos abrió un espacio para presentar el proyecto en Expojaveriana, lo cual también nos permitió recibir retroalimentación de estudiantes de otras carreras de la Universidad”, indica Viteri.

Con el apoyo de la Javeriana, patrocinadores como La Alquería, Dago García Producciones, Bowman, Indipack y Maquicardan, donaciones voluntarias y aportes de los familiares, no solo los seis estudiantes que reglamentariamente debían estar inscritos en el concurso en representación de la Universidad asistieron a Alabama sino también la totalidad de los desarrolladores de Marco.

A la fecha, la misión de Giovanni Viteri y el grupo de estudiantes de Diseño Industrial no solo ha sido dejar una puerta abierta a las nuevas generaciones para que participen en este tipo de proyectos y den a conocer su talento, también haber construido un diseño lo suficientemente competitivo como para que la identidad javeriana se vea privilegiada con una representación digna: “Somos novatos, no hemos vivido las pruebas, no sabemos qué se hace más allá de lo que dicen las guías de la Nasa, así que vamos un poco con los ojos cerrados. Creo que, si estamos dentro de la media, es un excelente balance”, reconoce el profesor javeriano.

Marco no solo ha viajado a Alabama, también se ha presenetado en colegios de Bogotá y exposiciones universitarias, ha llegado con su innovador diseño y estructura mecánica a estudiantes y egresados de diversas áreas del conocimiento para continuar con un proceso de retroalimentación sobre este trabajo con el cual pretende inspirar a personas como usted y como yo a participar en concursos nacionales e internacionales, al igual que el grupo de estudiantes de Diseño Industrial de la Javeriana lo han hecho con el ‘rover’ colombiano que está en la Nasa.

El equipo javeriano que construyó a Marco.
El equipo javeriano que construyó a Marco.