Antes de votar, revise a qué se pueden comprometer los candidatos

Antes de votar, revise a qué se pueden comprometer los candidatos

Quedan pocos días para que los colombianos vayan a las urnas a escoger a los próximos gobernadores y diputados departamentales, alcaldes y concejales municipales y ediles de las Juntas Administradoras Locales del país, por los siguientes cuatro años. La participación en este proceso, además de ser un derecho constitucional –Artículo 258– también es un deber ciudadano, pues es responsabilidad de cada colombiano participar democráticamente en la elección de sus mandatarios.

Para completar esta tarea efectivamente, es necesario tener una noción clara de cuáles son los ingresos y los gastos de los gobiernos locales, con el fin de saber qué tan realistas son los planes de gobierno propuestos por los candidatos a cargos públicos y evitar la corrupción. Según el informe La Integridad Pública en América Latina y el Caribe 2018-2019 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE- y el Mapa del Índice de Corrupción de Transparencia Internacional, Colombia es uno de los países más corruptos de la región.

Los municipios en Colombia tienen tres tipos de ingresos: sus recursos propios (32%), transferencias del Gobierno Nacional (43%) y recursos de capital (25%).

La Guía de Finanzas Territoriales es una reciente publicación del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana que entrega herramientas suficientes para votar de manera informada, pues presenta cómo funciona la distribución de los recursos económicos en las regiones.

Adicionalmente, el Observatorio viene trabajando desde mediados del 2019 en una serie de fichas que presentan el manejo dado a los recursos públicos por las administraciones municipales actuales de cerca de 400 municipios del país. Así, habitantes de municipios como Tuchín en Córdoba o Caucasia en Antioquia, por ejemplo, que no suelen recibir cubrimiento periodístico detallado de sus finanzas públicas, podrán encontrar información acerca cómo se ha gastado el presupuesto educación, salud y seguridad.

“Los datos vienen de los reportes enviados por los mismos municipios al gobierno central en un formato técnico y complejo que es difícil de entender incluso para los especialistas en finanzas territoriales”, dice a Pesquisa Javeriana el economista Luis Carlos Reyes, director del Observatorio. “La presentación de los datos ha sido simplificada y puesta en un formato amigable por los expertos en hacienda pública y diseño de la información del Observatorio Fiscal”.

En el siguiente video Reyes presenta un panorama general de las finanzas regionales, las fuentes de ingresos que tienen los municipios del país, y algunas recomendaciones para reconocer la veracidad de las propuestas hechas por los candidatos con base en el desempeño del actual gobierno municipal. En caso de requerir las fichas municipales, contactar al Observatorio Fiscal aquí.

Un año con Iván Duque

Un año con Iván Duque

Simplificación del sistema tributario para empresas y personas naturales, la no implementación de fracking en la extracción de hidrocarburos y respeto por los acuerdos de paz firmados en La Habana, fueron algunas propuestas hechas por el presidente colombiano Iván Duque Márquez durante su campaña para el periodo presidencial 2018-2022.

Dichas propuestas, así como su fidelidad al Partido Centro Democrático, en el cual ejerció como senador a partir de julio de 2014 y donde participó en la formulación de varias leyes, como la que busca impulsar en Colombia la llamada ‘economía naranja’ y la que amplía la licencia de maternidad de 14 a 18 semanas, llevaron a este abogado a convertirse en presidente de la República con 10’398.689 votos y un programa de gobierno basado en la legalidad, el emprendimiento y la equidad.

Aunque la victoria en las urnas se conoció el 17 de junio de 2018, su posesión como mandatario se llevó a cabo el pasado 7 de agosto de 2018 en la Plaza de Bolívar, de Bogotá. Hoy, a pocos días de cumplirse su primer año de gobierno, una serie de cuestionamientos acerca del cumplimiento de sus propuestas de campaña y decisiones bastante criticadas, como la radicación de la Ley de Financiamiento (reforma tributaria) que busca recaudar más de 14 billones de pesos para completar el presupuesto general de la Nación de 2020, ha generado duros juicios y viscerales defensas.
Pesquisa Javeriana conversó con Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana y especialista en temas de desarrollo económico, economía pública y microeconomía aplicada, acerca del desempeño y administración del presidente sobre el gasto público de los colombianos y el actual hueco fiscal con el recorte de impuestos a las empresas.

Experimentos económicos para evidenciar la cotidianidad

Experimentos económicos para evidenciar la cotidianidad

Juan David tiene 22 años, es un universitario de clase alta que recibe cerca de 400.000 pesos semanales para su manutención; sin embargo, él, como muchos otros estudiantes, gasta su dinero en rumbas, conciertos, salidas a cine y cenas en restaurantes de renombre. En placeres efímeros. Aunque esta práctica es común hoy día, en realidad, la apropiación de este modelo de distribución de dinero podría ser una razón por la cual con los años prevalece un común denominador en la población colombiana: el endeudamiento generalizado, que se escenifica, por ejemplo, al comprar regalos de Navidad para satisfacer necesidades inmediatas pese a las deudas adquiridas para lograrlo.

Con la intención de analizar estos casos y entender las causas que motivan a las personas a tomar decisiones en términos económicos, la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Javeriana creó en 2018 el Laboratorio de Investigación Conductual, un espacio diseñado para analizar los sesgos que afectan a los jóvenes universitarios a resolver retos financieros cotidianos —economía del comportamiento— e implementar ejercicios de toma de decisiones para evaluar veracidad de las teorías clásicas de la economía en su cotidianidad  —economía experimental—.

Dejarse llevar por primeras impresiones o referencias previas de un producto antes de comprarlo, o ser influenciado por familiares y amigos antes de invertir dinero, son algunos sesgos evaluados mediante preguntas abiertas o cerradas y a través de juegos en el Laboratorio. Por ejemplo, imagine que un estudiante tiene 20.000 pesos para comprar unas fotocopias; sin embargo, en el camino se encuentra con sus amigos, quienes lo invitan a beber algunas cervezas para celebrar el cumpleaños de uno de ellos. En ese caso, ¿qué decisión tomará el joven y por qué? ¿Qué factores contribuyen a que decida gastar su dinero en consumo en vez de invertirlo en fotocopias? ¿Qué tan importante es la influencia de su grupo?

Christian Diego Alcocer, doctor en Economía de Michigan State University, y Alexander Gotthard Real, doctor en economía de Ohio State University, son docentes de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Javeriana y líderes del laboratorio. Ellos convocan periódicamente a estudiantes javerianos quienes, frente a un computador, responden casos sobre construcción de expectativas al fijar precios, decisiones de oferta sobre estos mismos costos, valoración de precios futuros y distribución del dinero.

Con estas respuestas, Alcocer y Gotthard actualmente trabajan en una serie de investigaciones relacionadas con la equidad en la distribución de incentivos económicos por parte de la comunidad académica, las respuestas políticamente correctas que darían los estudiantes ante casos en los que el bienestar personal prima sobre el común y un análisis de las decisiones que los participantes tomarían en situaciones de riesgo e incertidumbre. Estos datos también les permiten a los investigadores tener insumos suficientes para comprender las prácticas cotidianas de la población universitaria del país y proponer debates en torno a las nuevas fronteras de las teorías clásicas económicas.

“Nuestra intención con estos experimentos es ver qué supuestos de la teoría clásica están bien y cuáles están mal, no para pelear con las teorías que ya existen sino para ver cómo extenderlas para hacerlas más realistas”, menciona Alcocer.

Por ejemplo, la teoría clásica supondría que las personas son, en general, egoístas y además infinitamente inteligentes, por lo que no cometen errores sistemáticos al momento de tomar decisiones. Sin embargo, experimentos como el ‘Overconfidence and Excess Entry: An Experimental Approach han mostrado que muchas personas tienen un sesgo optimista respecto a sus habilidades; es decir, cuenta con una tendencia a creer que sus destrezas son superiores a las que verdaderamente tienen y eso los puede llevar a tomar decisiones equivocadas, como emprender proyectos con poca probabilidad de éxito. A este caso se le denomina sobreconfianza (overconfidence, en inglés).

En los ejercicios del Laboratorio de Investigación Conductual participan estudiantes javerianos que se inscriben a través de internet y reciben en promedio 30.000 pesos por sesiones de 30 minutos a dos horas. Estos experimentos les otorgan incentivos económicos porque, según Alcocer, su intención es que los jóvenes tomen decisiones económicas reales donde sean ellos quienes escojan lo que quieren, “porque si fuera con puntos o un score de Pacman, los resultados cambiarían”.

Por el momento, los investigadores javerianos continúan en el desarrollo de experimentos para analizar los sesgos que afectan a los jóvenes al momento de tomar decisiones, crear modelos económicos y políticas públicas que se adapten a la realidad, y proponer extensiones a las teorías clásicas de la economía para incidir en nuevos escenarios a nivel nacional e internacional.

“Muchos ejercicios en economía experimental ocurren dentro de laboratorios en universidades porque es una forma relativamente económica de recolectar datos. Aunque los resultados de un solo experimento en un laboratorio no son generalizables, si esta actividad tiene resultados lo suficientemente relevantes, posiblemente se repetirá en otros países y contextos”, puntualiza Gotthard Real.

Tras la pista del delincuente financiero

Tras la pista del delincuente financiero

Eliot Ness, el agente del tesoro estadounidense que hizo posible la captura del gánster norteamericano Al Capone, es reconocido por muchos como el primer auditor forense de la historia. Corría la década del 30, y aunque la fama del descendiente de italianos era bien conocida, no había pruebas que lo vincularan claramente con la mafia, hasta que el equipo de investigadores liderado por Ness, más tarde conocidos como “Los Intocables”, fue capaz de recopilar la evidencia documental requerida para inculpar a Capone por evasión de impuestos.

De eso se trata la auditoría forense. Aunque la palabra “forense” suele asociarse con las investigaciones en medicina legal, su origen etimológico, del latín forensis, significa público. Por eso, la auditoría forense no es otra cosa más que el “método que busca obtener elementos probatorios, para aportarlos en un proceso, ajustando su trabajo a criterios legales y profesionales y presentando sus conclusiones en diferentes ámbitos”.

Sin embargo, aunque la auditoría forense es una práctica conocida y desarrollada en el mundo, en Colombia todavía es una novedad, según explica Braulio Rodríguez, director del Departamento de Ciencias Contables de la Pontificia Universidad Javeriana y coordinador de un grupo de investigación pionero en el país en abordar este método.

Desde 2002, el Departamento de Ciencias Contables puso su atención en el asunto: un equipo de académicos de distintas disciplinas se dio a la tarea de indagar sobre la auditoría forense para saber en qué consistía con el fin de reconocer una virtual aplicación de este método en Colombia. Así nació el Centro de Investigación Javeriano de Auditoría Forense (CIJAF), un grupo que desarrolló entre 2007 y 2009 el proyecto de investigación “La auditoría forense frente a la detección, prevención e investigación del lavado de activos”.

Hoy, tras conocerse los resultados del estudio, la principal conclusión es que Colombia debe avanzar en la capacitación de profesionales que, desde las entidades financieras, entes de control, vigilancia y regulación, entre otros, puedan implementar este método para prevenir, detectar e investigar el lavado de activos y la financiación del terrorismo, pues, como lo pudo determinar el grupo, la auditoría forense sí es aplicable en esos tres momentos.


La pertinencia del método

Según el más reciente informe de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), entidad adscrita al Ministerio de Hacienda, en 2009 se recibieron 9.305 reportes de operaciones sospechosas, es decir, de acciones que por sus características no encajan dentro de los sistemas y prácticas normales de una determinada actividad económica. De ese total, el 82% corresponden al sector financiero, el 11% al notariado, el 3,8% al sector vigilado por la DIAN y 1,7% a las entidades oficiales del Estado.

Estas cifras, que dan cuenta de un aumento del 11,4% entre los reportes recibidos en 2008, hacen evidente la importancia que en un contexto como el colombiano adquiere la implementación de métodos de prevención, detección e investigación de delitos financieros.

Entonces aparece la auditoría forense, pues mientras la auditoría tradicional se concentra en hacer una revisión con el fin de emitir una opinión sobre la normalidad del objeto auditado, partiendo de la buena fe, la forense va más allá de lo estrictamente pericial, y apela a una serie de técnicas y procedimientos particulares en tanto que su objetivo es precisamente analizar lo irregular, es decir, los delitos. Por eso, las pruebas recopiladas y analizadas deben ser suficientes y pertinentes, para que sirvan como prueba válida ante la ley en procesos penales.

Las entrevistas y el análisis de documentos son dos de las múltiples técnicas que usa un equipo de profesionales al que se encarga un trabajo de auditoría forense, técnicas que en el imaginario de la sociedad están más asociadas al trabajo de investigadores privados que al de los auditores. Preparación de cuestionarios de entrevista con base en la documentación de un caso, búsqueda de documentos físicos y digitales, detección de firmas y sellos falsos, lectura de documentos deteriorados, rastreo de movimientos financieros en sistemas electrónicos y clasificación de la información, son prácticas de rutina para un auditor forense.

Precisamente, en el marco del proyecto del CIJAF, el psicólogo Iván Galvis realizó un análisis conductual forense en un caso de delito financiero. Su ejercicio consistió en adaptar los mecanismos que usualmente se emplean para hacer análisis de la conducta de criminales dedicados a delitos de sangre o sexuales, para reconocer patrones en el comportamiento de una persona cuyo delito es el fraude y, a partir de ello, construir un perfil.

Con base en el protocolo de análisis que Galvis desarrolló, fue posible descubrir que un cajero de una entidad bancaria, el más eficiente, colaborador e inteligente, era el cerebro de una red de ladrones. Las evidencias sobre el tipo de víctimas, la frecuencia y modalidad del robo, los montos sustraídos y el lugar de los hechos, permitieron construir unos perfiles y llegar a unas conclusiones lo suficientemente contundentes, como para tenerse en cuenta en un proceso penal.

Vale la pena resaltar que la auditoría forense no es un método de exclusivo manejo para los especialistas en ciencias contables. Para la muestra, la interdisciplinariedad del equipo del CIJAF, conformado por abogados conocedores del derecho probatorio, contadores públicos y auditores, ingenieros de sistemas expertos en informática forense, e incluso, como en el análisis conductual, psicólogos forenses.


Se necesita formalización

Pese a la importancia que tiene trabajar en la prevención, detección e investigación de los delitos financieros, “en Colombia, la investigación en torno a estos asuntos se desarrolla de forma empírica, con base en lo que los oficiales de cumplimiento (de las entidades financieras) han aprendido de su experiencia”, según asegura Rodríguez. Ese fue el principal hallazgo que hizo el CIJAF en los años 2006 y 2007 cuando realizó dos foros sobre auditoría forense, uno internacional y otro nacional, a modo de ejercicio previo al inicio del proyecto de investigación.

Ante esta situación, el grupo de investigación vio la necesidad de empezar a consolidar una oferta académica formal y así nacieron dos diplomados que actualmente ofrece el Departamento de Ciencias Contables, a través del sub centro de Educación Continua de la Facultad, uno en Administración de Riesgos con énfasis en lavado de activos y financiación del terrorismo y otro en Auditoría Forense. Adicionalmente, el grupo trabaja ahora en el diseño curricular de una especialización en esta área, que según se estima, podría ofrecerse a partir de 2011.

Tras la finalización del proyecto, el CIJAF busca escenarios para poner en común los hallazgos de su investigación frente a los distintos entes de control, vigilancia y regulación con el fin de establecer alianzas estratégicas que den lugar a un intercambio de conocimiento para que el país cuente con profesionales capacitados para implementar la auditoría forense.

1 El grupo de investigación está conformado por: Braulio Rodríguez Castro, investigador principal del Grupo CIJAF y director del Departamento de Ciencias Contables; René Mauricio Castro Vaca, contador público titulado con especialización en impuestos; Juan Pablo Rodríguez Cárdenas, abogado experto en temas de derecho penal, ciencias criminológicas, delitos económicos y financieros; Jenith Esmeralda Linares, experta asesora, consultora y pedagoga en control interno, administración del riesgo, auditoría interna y prevención de fraude; Iván Eduardo Galvis Castañeda, psicólogo clínico forense; Carlos Fernando Gómez Rodríguez, ingeniero de sistemas; y Alejandro Laguna, contador público especialista certificado anti lavado de dinero.


Para leer más…
+Braulio Rodríguez Castro. (2007). “Aproximación a las técnicas propias de la auditoría forense, la entrevista y el análisis documental”. En revista Cuadernos de Contabilidad, núm. 23, ene-dic 2007. Universidad Javeriana. Centro de Investigación Javeriano en Auditoria Forense. (2008). Grupo de Investigación Javeriano en Auditoria Forense. www.cijaf.com. Recuperado 05/03/2010.
+The American Institute of Certified Public Accountants. (2006). The American Institute of Certified Public Accountants.
https://www.aicpa.org/members/div/mcs/exec_summ_forensic_svcs.htm. Recuperado 05/03/2010.
+Gray, Dahli. (2008). “Forensic Accounting And Auditing: Compared And Contrasted To Traditional Accounting”. American Journal of Business Education. Cuarto trimestre 2008, Vol. 1, núm. 2.
https://www.cluteinstitute-onlinejournals.com/PDFs/1182.pdf. Recuperado 05/08/2010.
 

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