Nueva ruta para la ciencia colombiana

Nueva ruta para la ciencia colombiana

Con la entrega de un documento de recomendaciones para el desarrollo de la educación, la ciencia y la tecnología durante los próximos 20 años y la firma del Decreto 2226 que establece la estructura orgánica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Colombia inicia un nuevo recorrido por el sendero que la debe llevar, de acuerdo con palabras expresadas por el propio presidente de la República, Iván Duque, a ser “la más importante potencia científica de América Latina y el Caribe”.

Luego de 10 meses de trabajo por parte de más de 40 comisionados nacionales e internacionales, y teniendo en cuenta que un muy bajo porcentaje de las recomendaciones de la pasada Misión (1994) se llevó a cabo, la actual Misión de Sabios espera que no solo este gobierno inicie su implementación, sino que tenga continuidad en los siguientes mandatos.

Dicha labor se concibe desde el comienzo como un camino que debe recorrer el país frente a los desafíos que le impone ser parte de la OCDE, lograr mejores resultados en la educación de las futuras generaciones –reto que se vuelve más apremiante con los recientes resultados de las pruebas PISA en las que a Colombia le fue mal–, las decisiones y los compromisos frente al cambio climático, entre otros. Y esa es una tarea que no se consigue en el corto plazo.

“Es la primera vez que un gobierno se compromete con metas de inversión, con seguimiento anual y con continuar la Misión”, dijo a Pesquisa Javeriana el físico y presidente de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia, Eduardo Posada, quien ha participado en las dos misiones. “Las dos experiencias han sido excepcionales y espero que las propuestas se concreten y que de verdad Colombia cambie”.

¿Qué le dijeron los sabios al país?

A pesar de que los miembros de la Misión se dividieron en ocho grupos desde el comienzo, en los últimos meses conciliaron sus conclusiones y definieron tres grandes retos para el país:

Colombia Bio_Diversa: propone identificar, conocer, documentar y aprovechar la diversidad cultural y natural del país para impulsar la bioeconomía y la economía creativa.

Colombia productiva y sostenible: busca modificar la estructura productiva del país hacia industrias y servicios con contenido tecnológico alto, empresas de economía circular con máximo aprovechamiento de residuos y con sostenibilidad ambiental.

Colombia equitativa: busca garantizar una distribución equitativa de los frutos del esfuerzo nacional, garantizando el acceso a educación, salud y servicios básicos.

Relación entre los retos de la Misión

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Fuente: Misión de Sabios

En la proclama, leída por el coordinador de coordinadores de la Misión y exdirector de Colciencias, Clemente Forero, se hace énfasis en la importancia de fortalecer las opciones de educación para la sociedad colombiana: “La misión propone como primera gran tarea de nuestra sociedad que el Estado, las familias, las empresas grandes y pequeñas, nuestros maestros y nosotros los investigadores permanezcamos vigilantes para que todos los niños y niñas desde el momento de su concepción hasta los 5 años accedan a una educación diseñada para ellos con nutrición adecuada, acceso a la salud, afecto, respeto y atención”.

Los comisionados entregaron al presidente Iván Duque y a la vicepresidente Marta Lucía Ramírez un documento de 277 páginas con las propuestas de una política de Estado para la investigación y la innovación, así como las propuestas para cada uno de los retos. Entre ellas, “que las regiones destinen el 25% de las regalías a la educación de la primera infancia, la creación de centros regionales de innovación y el impulso a la investigación y a las redes de centros comunitarios de innovación en sus regiones”.

“Hoy, los miembros de la Misión de Sabios estamos proponiéndole al presidente Duque, al gobierno nacional, que en representación de la nación entera, dé los pasos definitivos hacia la ruta que nos llevará a la Colombia del conocimiento, para que ese sea el legado que le dejemos a la próxima generación”, finalizó Forero en su intervención.

La esperanza de que las propuestas no se queden en el papel se fortalece con el anuncio del presidente Duque para que todos los diciembres de su mandato se reúnan los comisionados para hacer una evaluación sobre los avances de sus recomendaciones.

Colciencias y Ministerio de Ciencia: ¿Un simple cambio de nombre?

El Presidente de la República aprovechó la ocasión para firmar el Decreto 2226 de 2019 que reglamenta la estructura orgánica del nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, una propuesta que se materializa más de diez años después de haber sido liderada por la propia vicepresidente actual Marta Lucía Ramírez, entonces senadora de la República junto al representante a la Cámara, Jaime Restrepo Cuartas.

El senador Iván Darío Agudelo tomó las banderas y asumió el liderazgo de la iniciativa desde hace un par de años. Conjuntamente con los miembros de la comunidad científica buscaron crear este ministerio sin que desapareciera Colciencias, pero finalmente esta entidad, que cumplió 51 años en 2019, se convierte en Ministerio.

“No es simplemente un cambio de nombre”, le dijo Agudelo a Pesquisa Javeriana. “Hemos venido construyendo un sistema, una nueva narrativa de país; ese acumulado histórico de Colciencias jugará un papel importante en la proyección y el desarrollo del nuevo Ministerio”.

El nuevo organismo tendrá dos viceministerios: Conocimiento, Innovación y Productividad; y Talento y Apropiación Social del Conocimiento. Solo hasta el 24 de enero de 2020 cuando nacerá formalmente el Ministerio, con un presupuesto de $393 mil millones aprobado por el Congreso, se sabrá quién será la persona a cargo de esta responsabilidad.

Amazon Fish, el reto de consolidar la riqueza acuática de la Amazonía

Amazon Fish, el reto de consolidar la riqueza acuática de la Amazonía

Imagine que navega en una canoa por el río Caquetá, que siente humedad porque está a 27 Cº pero eso no le afecta por lo impactante e inmenso del paisaje amazónico. A su izquierda, un mono tití salta de palmera en palmera haciendo que una rana dardo, de color azul, caiga al suelo mientras que a su derecha delfines rosados se mezclan entre el agua con el atardecer de un día soleado. Magnífico, ¿no?

Probablemente esta escena es una de las tantas que se reproducen diariamente en la selva amazónica, el bosque tropical más extenso del mundo y el hogar del 20% de las especies de plantas del planeta. De ahí que sea catalogada una de las siete maravillas naturales por la fundación New 7 Wonders y motivo de estudio del profesor javeriano Javier Maldonado, un apasionado por la exploración de los peces de agua dulce distribuidos en la región neotropical.

Con más de 20 años de experiencia en investigación ictiológica, este doctor en ciencias biológicas se propuso, junto a profesionales de siete países de Latinoamérica y Europa, construir la base de datos más grande y robusta de información sobre biodiversidad de peces de agua dulce en la cuenca del Amazonas. Un reto en términos de envergadura, teniendo en cuenta que la extensión del ‘Pulmón del  mundo’ supera los seis millones de kilómetros cuadrados y conserva aproximadamente el 15% de todas las especies de peces de este tipo.

“Uno de los objetivos que queremos abordar en el proyecto es llenar los vacíos de información a través de expediciones en diferentes partes de la cuenca amazónica. La idea es que todos los datos que colectamos se pongan a disposición para todos los procesos de toma de decisión en términos de recursos hidrobiológicos del Amazonas”, indica Maldonado.

Los investigadores del proyecto, durante una de sus múltiples salidas de campo a la Amazonía.
Los investigadores del proyecto, durante una de sus múltiples salidas de campo a la Amazonía.

El proyecto inició en 2015 luego de que ERANetLac, una asociación birregional en Ciencia, Tecnología e Innovación de la Unión Europea (UE), evaluara y aprobara por un periodo de tres años la iniciativa del colombiano: Amazonian fishes and climate change.

¿El resultado? La creación de uno de los proyectos de colaboración trasnacional más importantes de Suramérica; en esta iniciativa participan, además de Colombia, Brasil, Venezuela, Bolivia, Perú, Ecuador, Francia y Bélgica, países que trabajan en el levantamiento de información sobre los peces de agua dulce de la cuenca del Amazonas. Con esta información será posible, por ejemplo, realizar análisis sobre el efecto en la distribución de las especies de peces tendiendo en cuenta algunos de los escenarios de cambio climático propuestos para 2050 y 2080.

“Con todos los datos que tenemos actualmente, sabemos que, en términos de peces, el territorio menos conocido en toda la cuenca amazónica es el colombiano, así que lo que hacemos es ir a campo para llenar esos vacíos identificados por medio de expediciones a sitios donde nadie ha ido a colectar peces”, señala Maldonado.

¿Quiénes integran el proyecto?

El Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD), de Francia; el Museo de Historia Natural y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de Perú; el Instituto Real de Ciencias Naturales, de Bélgica; y la Unidad de Ecología y Sistemática (UNESIS), de la Pontificia Universidad Javeriana, en representación de Colombia, conforman el consorcio coordinador del proyecto que, adicionalmente, cuenta con diversas instituciones colaboradoras en Colombia, Brasil, Ecuador y Estados Unidos.

La Pontificia Universidad Javeriana ha recibido varias reuniones del proyecto Amazon Fish.

 

La Pontificia Universidad Javeriana
ha recibido varias reuniones del proyecto Amazon Fish.

Luego de dos años y medio de trabajo, el grupo de Amazon Fish ha registrado alrededor de 2.300 especies de peces a través de la revisión de 14.000 localidades geográficas, 500 referencias bibliográficas, colecciones y bases de datos alrededor del mundo, y también por diferentes expedicionesa varios sectores del Amazonas en Colombia, Brasil y Perú. Según la fundación WWF, una de cada diez especies conocidas en la Tierra vive en el Amazonas.

“Aún queda una tarea enorme con el fin de llenar los vacíos de información persistentes en ríos aún no explorados”, menciona Maldonado, ecólogo y zoológo.

En ese sentido, el pasado jueves 18 de enero el rumbo de Amazon Fish tomó una nueva dirección luego de que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el ministro de Medio Ambiente, Luis Murillo, invitaran al investigador javeriano a Puerto Nariño a firmar un acuerdo de entendimiento con el fin de coordinar esfuerzos para cumplir con esta titánica tarea por un periodo de cinco años. Todo esto, en el marco de la declaración de los Lagos de Tarapoto como nuevo sitio RAMSAR en Colombia.

“Estos proyectos de protección medioambiental no solo nos permiten identificar y proteger las especies de agua dulce en el Amazonas, sino también garantizar un equilibrio en el ecosistema”, indicó Santos durante la firma.

El acuerdo se centró en cuatro puntos específicos: el desarrollo de programas para mejorar las condiciones de los recursos hidrobiológicos de la cuenca Amazónica, la creación de estrategias para el manejo y conservación de peces de agua dulce, la promoción de la investigación a través del programa Amazon Fish y, finalmente, el desarrollo de talleres y espacios de análisis sobre la conservación de la biodiversidad íctica de la Amazonía.

Acompañado de Luis F. Murillo, ministro de Medio Ambiente (izq.), y del presidente Juan Manuel Santos (centro), el profesor Javier Maldonado firmó en Puerto Nariño el acuerdo de entendimiento entre el Gobierno colombiano y las partes que integran el proyecto Amazon Fish.
Acompañado de Luis F. Murillo, ministro de Medio Ambiente (izq.), y del presidente Juan Manuel Santos (centro), el profesor Javier Maldonado firmó en Puerto Nariño el acuerdo de entendimiento entre el Gobierno colombiano y las partes que integran el proyecto Amazon Fish.

En ese sentido, esta firma no solo ratifica que la cuenca del Amazonas contiene la mayor biodiversidad de peces de agua dulce en la tierra y que el conocimiento sobre su distribución es poca, sino que garantiza la consolidación de la información de ambas partes en la base de datos de Amazon Fish para que, así, “el proyecto pueda proveer los datos e información que estamos generando para la toma de decisiones del Ministerio de Ambiente”, de acuerdo con Maldonado.

La Dirección de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos y la Dirección de Gestión Integral del Recurso Hídrico del Ministerio son las instancias encargadas de adoptar las medidas necesarias para asegurar la protección de las especies.

Así que cuando piense en peces ya no serán la trucha, la mojarra o el bagre los que lleguen primero a su mente, sino la gran variedad de especies propias del territorio que, sin saberlo, hacen parte de la riqueza biológica del país, y que con este proyecto serán cada vez más visibles y protegidas.