Santiago de Cali también es ciencia

Santiago de Cali también es ciencia

La capital del Valle del Cauca suele asociarse con salsa, caña de azúcar, movimiento, cine arte, exuberancia y calor. Pero cinco universidades de la ciudad quieren sumarle la ciencia y el desarrollo a esa imagen en el inconsciente colectivo del país. Su apuesta se llama ZONA C, con la que buscan generar espacios de divulgación y apropiación de conocimiento científico que involucren a las instituciones académicas, la ciudadanía y el sector empresarial.

Este programa, liderado por las universidades Javeriana Cali, Autónoma, Univalle, Icesi y San Buenaventura, nace para visibilizar lo que se hace en materia de investigación y desarrollo científico en sus aulas y laboratorios para contribuir al progreso local, regional y nacional, en especial en escenarios como el actual, donde, según cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, se invierte el 0,38% del PIB en actividades relacionadas con ciencia, tecnología e innovación.

ZONA C parte como una iniciativa general que incluye tres actividades principales: Simposio de divulgación de la investigación, Ruta de la ciencia y Ciencia al parque. Cada una estará enmarcada en lo que se han denominado como ejes temáticos transversales: Salud y bienestar; Educación cultura y sociedad; Desarrollo, ambiente y sostenibilidad; y Competitividad, emprendimiento e innovación.

Con el Simposio de divulgación de la investigación se pretende que investigadores, estudiantes de posgrado y semilleros presenten ante la comunidad caleña los avances obtenidos en sus proyectos investigativos a través de diferentes jornadas que se llevarán a cabo en cada una de las universidades organizadoras.

Por otra parte, la Ruta de la Ciencia tiene como objetivo que los participantes conozcan las capacidades en infraestructura y laboratorios con las que cuentan las universidades, para desarrollar proyectos de investigación que contribuyan a resolver problemáticas reales que afectan a la sociedad.

Finalmente, Ciencia al parque es un espacio dirigido a los estudiantes de los últimos años de secundaria y que están en proceso de transición a la educación superior; su objetivo es generar una experiencia interactiva de trabajo conjunto con los semilleros de investigación y sensibilizar a los futuros investigadores respecto a las problemáticas entorno a los ejes temáticos del evento.

ZONA C se presentará ante el público caleño los días 12, 13 y 14 de septiembre en los campus de las universidades organizadoras, y tendrá entrada libre.

A propósito de la generación de espacios como ZONA C, Pesquisa Javeriana habló con Iván Leonardo Cepeda Leal, nuevo director de la Oficina de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, respecto a los retos a los que se enfrenta el mundo en materia de investigación.

“No hay fondos suficientes para financiar todos los avances que se necesitan hoy en día. Países como Estados Unidos o Canadá financian solamente alrededor del 10% de los proyectos que merecen financiación. Esto no es muy diferente en la mayoría de los países del mundo”, enfatizó Cepeda, quien explicó que, ante las limitaciones de presupuesto, los investigadores deben priorizar en sus proyectos las soluciones a los problemas más relevantes, con beneficios a mayor escala.

“Un enfoque priorizado debería orientar dónde se necesita enfocar nuestros esfuerzos en cada momento”, aseguró, al mismo tiempo resaltó la importancia de una ética científica de acuerdo al contexto donde se investigue: “Se necesita fortalecer los procesos para asegurar que todos los proyectos de investigación no generen un impacto negativo en los seres humanos, los animales o el medio ambiente. Hay modelos sólidos internacionales que deben adaptarse a cada entorno del planeta donde se hace investigación”.

¿Qué hay de nuevo?

¿Qué hay de nuevo?

Biodiversidad en la memoria nacional

Por: María Daniela Vargas Nieto | Fotografia: Guillermo Santos | La Colección Biológica Javeriana contiene muestras de migroorganismos, plantas, insectos, peces, reptiles y mamíferos, entre otros.

¿Qué tienen en común el oso de anteojos, el tiburón martillo gigante, la guacamaya verde y el cangrejo sabanero? Todas son especies que enriquecen la biodiversidad del país, conservan información única y están en peligro de extinción. Para preservar todo el conocimiento que ofrece este patrimonio, la Colección Biológica Javeriana ha abierto sus puertas con una de las más grandes selecciones biológicas conocida hasta el momento.

Está compuesta por tres grandes grupos: Microorganismos, Herbario y Museo Javeriano de Historia Natural, con más de 1.808 especímenes de mamíferos, 956 de reptiles, 6.866 lotes de peces, 19.207 de artrópodos, 525 de microorganismos y 26.837 ejemplares de plantas. La muestra está a cargo de un grupo docente académicamente calificado y cuenta, además, con una infraestructura eficiente y condiciones de temperatura y humedad adecuadas que garantizan su preservación.

La colección sustenta tres ejes de trabajo en relación con los objetivos que plantea: la investigación, con el fin de incentivar el estudio científico a partir de las especies colectadas; la docencia en cuanto trabajo conjunto entre profesores y estudiantes, y, por último, el servicio, pues se comporta como una biblioteca biológica: responde inquietudes externas sobre el contenido del mismo repositorio.

A partir de un proceso de formalización ante el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, la Colección Biológica de la Universidad Javeriana se posiciona como una de las bibliotecas naturales más importantes de Colombia en permanente construcción, e incentiva la investigación, análisis y participación sobre el ecosistema nacional.

Economía del Valle por encima del promedio nacional

La economía del Valle del Cauca crece 3,8% por encima del promedio nacional, según el índice de actividad económica IMAE, desarrollado por la Universidad Javeriana Cali y el Banco de la República.

Por: Diana Milena López Duque

De acuerdo con el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), el segundo trimestre de 2015 reveló que el crecimiento del PIB en el Valle del Cauca fue ligeramente mayor que el del trimestre inmediatamente anterior. De continuar esta tendencia, el acumulado del PIB del departamento podría cerrar con un crecimiento de 4,1% en el 2015, lo cual constituye un crecimiento por encima del promedio nacional.

El IMAE es una herramienta diseñada por los investigadores Pavel Vidal y Lya Sierra de la Universidad Javeriana Cali, y Jaime Collazos y Johana Sanabria del Banco de la República. Permite elaborar un pronóstico para la tasa de crecimiento del PIB a través del monitoreo de las condiciones de la economía del Valle del Cauca y dar cuenta de la situación en tiempo real, información útil para la toma de decisiones de los diferentes sectores de la economía y del gobierno regional.

De las variables que componen el IMAE, se concluyó que los sectores de la construcción, industria y venta de vehículos jalonaron la economía del departamento, mientras que la tendencia de la caña molida, el consumo de energía del sector no residencial y el comercio exterior presentaron resultados discretos o negativos.

Según los investigadores, “aunque el PIB es usualmente utilizado para conocer las condiciones económicas de un país o región, a nivel departamental su publicación es anual y tiene un rezago de 10 meses, lo cual dificulta tener un conocimiento en tiempo real sobre la situación económica en una de las regiones que más importancia estratégica tiene para el país, pues constituye la puerta a las relaciones comerciales con Asia y toda la costa pacífica de Canadá, Estados Unidos y América Latina”.

El IMAE, que desde este año se usa en el Valle del Cauca, también puede utilizarse en otros departamentos de Colombia.


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Información clasificada para convivir con los temblores

Información clasificada para convivir con los temblores

A las 4:06 de la mañana del 15 de noviembre de 2004, los caleños se despertaron por un temblor de tierra que se originó en el océano Pacífico, a 400 kilómetros de la capital del Valle del Cauca. La onda sísmica se desplazó a 5.000 metros por segundo, atravesó la cordillera Occidental y, al llegar al valle geográfico del río Cauca, removió durante 22 segundos el suelo donde se asienta una ciudad habitada por 2.500.000 habitantes.

Lo curioso del fenómeno es que “no se originó en Cali, pero sí le causó daño”, como anota el investigador Alberto Benavides Herrán, quien, en su oficina de la Universidad Javeriana, tiene un póster con el mapa y los datos del mencionado sismo, realizado por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés). Más extraño aún es que los mayores daños se concentraran en 25 edificios y 6 clínicas de tercer nivel localizadas sobre la carrera 9.ª y la avenida Guadalupe, donde el sismo alcanzó una magnitud mayor a la registrada por los sismógrafos (6,7 en la escala de Richter).

Tanto el profesor Benavides como su colega de la Universidad del Valle y actual director de la Red Sismológica del Suroccidente Colombiano de la Universidad del Valle (Red SW), Elkin de Jesús Salcedo, explican que la porosidad del suelo en esa parte de la ciudad, originada en los procesos de sedimentación de la cuenca del río Cañaveralejo, hicieron que el suelo se “licuara” con la onda que viajó en línea recta desde Pizarro, en el departamento del Chocó.

Este sismo hace parte de una base de datos trabajada por investigadores de las dos universidades que recoge 6.945 eventos telúricos registrados entre 1993 y 2010 en un área geográfica que incluye los departamentos de Cauca, Nariño, Valle del Cauca y Chocó, y se interna en el océano Pacífico, donde las placas tectónicas de Nazca y Suramérica interactúan de forma permanente.

Con estos datos, Benavides y sus colegas pusieron a dialogar las principales variables que intervienen en la ocurrencia de un sismo. El proyecto puede observarse claramente en un mapa realizado por capas en el que aparecen las fallas geológicas que atraviesan el área objeto del estudio, y los diversos tipos de sismos clasificados por clusters o grupos de acuerdo con sus magnitudes, profundidades y energía liberada.

Las cicatrices de la tierra

Es importante aclarar que los sismos en esta parte del planeta se originan principalmente por dos factores: la actividad tectónica que tiene también una relación directa con el vulcanismo y las fallas geológicas. “Las fallas son como costuras de la tierra que se mueven durante un terremoto. La famosa falla de Romeral que atraviesa el país de sur a norte es la responsable de los terremotos más grandes de los últimos tiempos, como los de Popayán, Armenia, Pereira, Páez (Cauca) y Murindó (Chocó)”, precisa el profesor Benavides.

A simple vista, se pueden observar estas “cicatrices” de la tierra en zonas como el lago Calima, donde el profesor Benavides programa periódicamente laboratorios con sus estudiantes de ingeniería. También son visibles los daños que el movimiento de las fallas ocasiona en las carreteras, particularmente en temporadas invernales.

“Lo que no se ha movido en el último millón de años ya se queda así, pero aquellas partes de la tierra que muestran actividad en ese lapso seguirán moviéndose, y las fallas geológicas permiten apreciar cómo son esos acomodamientos del planeta”, puntualizó el investigador de la Universidad Javeriana.

Ocuparse de la catalogación de los sismos, sus características y su relación con el sistema de fallas geológicas constituye el corazón de la investigación denominada “Reconocimiento de patrones espaciales sísmicos en el suroccidente colombiano”, desarrollada por un grupo interdisciplinario conformado por un físico, ingenieros electrónicos, geofísicos y un topógrafo de las universidades Javeriana y del Valle.

Este equipo de investigadores construyó un algoritmo que permite reconocer en el territorio estudiado enjambres de sismos mediante la utilización de herramientas estadísticas y métodos probabilísticos. Esta metodología identifica patrones con los cuales se agrupan sismos de similares características en algunas áreas de la zona estudiada.

Anteriormente, explica el profesor Benavides, la interpretación de la actividad sísmica dependía de quien operaba un sismógrafo. La organización y sistematización de la información fue el gran desafío del proyecto, tal como quedó consignado en un artículo publicado por los investigadores en la revista Computers & Geosciences en julio de 2013.

Como parte de los resultados de la investigación, se confirmó la presencia de sismos de similares características (enjambres) en zonas de los departamentos del Cauca, Valle del Cauca, Quindío, Tolima y Chocó.

Gracias a investigaciones como esta, se puede aprovechar mejor la información que todos los días se origina en el monitoreo que desde 24 estaciones realiza la Red SW en el suroccidente del país.

Amenaza y vulnerabilidad

La investigación ofrece una información relevante para tomar buenas decisiones en materia de construcción de obras de ingeniería. El profesor Benavides explica que las fallas geológicas y la ubicación geográfica en la zona de influencia del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico implican una amenaza. “Es sencillamente lo que hay y eso no lo podemos cambiar”, afirma. Sin embargo, también existe la variable de vulnerabilidad en la que el hombre sí tiene injerencia. “Aquí cuentan las buenas y malas decisiones que toman los ingenieros. Eso incrementa o disminuye el grado de vulnerabilidad de las obras”, agrega.

De esta manera, la información generada por el proyecto de investigación sirve no solo para evaluar los factores de amenaza y vulnerabilidad en obras de ingeniería sino que también es una herramienta importante para los planes de ordenamiento territorial (POT). “Muchas veces no se entiende la importancia de esta información y no se ajustan las normas de sismorresistencia en los distintos municipios”, explica el profesor Elkin de Jesús Salcedo, de la Universidad del Valle.

A su vez, el profesor Benavides indica que “un edificio es como un péndulo invertido, y en su construcción es necesario aplicar el conocimiento técnico sobre sismorresistencia con todas las implicaciones éticas que esto tiene… Los ingenieros no construyen sobre el vacío, y todo lo que hacen afecta a las personas”.

Considera que en toda construcción se deben tener en cuenta los estudios de suelos, las aceleraciones máximas y la historia sísmica del terreno, así como los factores de diseño, calidad de los materiales y, sobre todo, recordar la responsabilidad de los ingenieros en las obras que construyen.

El reforzamiento de los nueve edificios que se vieron gravemente afectados por el sismo del 15 de noviembre de 2004 en Cali tardó varios años. La dolorosa lección quedó allí para los constructores y las autoridades que autorizaron construcciones de más de cuatro pisos en suelos de arcillas contracto-expansivas. La información sobre patrones sísmicos es precisamente una herramienta para tomar buenas decisiones en lugares del planeta, como este, donde los temblores son algo corriente.


Para saber más:
» Benítez, H., Flórez J. F., Puque, D. P., Benavides, A., Baquero, O. L. & Quintero, J. (2013). “Spatial Pattern Recognition of Seismic Events in South West Colombia”. Computers & Geosciences 59: 60-77.

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