Ciencia abierta para la sociedad del conocimiento

Ciencia abierta para la sociedad del conocimiento

Por: Consuelo Uribe Mallarino | Vicerrectora de Investigación | Pontificia Universidad Javeriana // Fotografía:

En un proceso investigativo, la publicación de los resultados es esencial. No se produce conocimiento para dejarlo guardado en un anaquel.

En un proceso investigativo, la publicación de los resultados es esencial. No se produce conocimiento para dejarlo guardado en un anaquel. Difundir los resultados, sin embargo, no ocurre solamente porque hay disponibles recursos para publicar o porque se cuente con una revista o una editorial, sino porque el documento es examinado por terceros que, al no tener relación con la investigación, encuentran relevante que esta vea la luz del día.

La evaluación de pares es uno de los procesos más emblemáticos del mundo de la ciencia y la academia, y todas las revistas indexadas se adhieren a él. Pero una vez se publica en estas revistas, consideradas hoy como el paradigma de excelencia en investigación, es difícil acceder a gran parte de esta producción ya que no son de suscripción gratuita. Es justo allí donde el acceso al conocimiento nuevo deja de ser público y universal.

La relevancia de una propuesta de investigación se mide, en gran parte, por la actualidad de la bibliografía y por la manera creativa como plantea el proceso investigativo. No tener acceso a estos resultados afecta la calidad de la investigación y de la ciencia. El sistema de evaluación de los investigadores está basado en publicar este tipo de artículos, en ser citados y en su impacto.

La ciencia abierta (CA) se define como el acceso libre a la literatura científica y académica, así como su difusión y conservación. La Comisión Europea adoptó en 2012 una política de CA que la aplica a todos los proyectos financiados con recursos de Horizonte 2020 para cumplir con estos objetivos: construir sobre resultados existentes y mejorar su calidad; propiciar la colaboración y evitar la duplicación de esfuerzos; acelerar el proceso de innovación y la transferencia de resultados al mercado; mejorar la transparencia del proceso científico, e implicar a los ciudadanos y a la sociedad.

Las multinacionales de bases de datos, como Elsevier y Thomson Reuters, son a la vez un sistema de indexación y un esquema comercial de acceso a un conjunto de revistas científicas. El presupuesto anual para disponer de ellas es de 200.000 dólares anuales, un costo de la ciencia cerrada. Estas compañías, conscientes del movimiento mundial a favor de la CA, están abriendo parte de su contenido para consulta libre en línea.

Para contrarrestar el carácter privado de las publicaciones científicas, las editoriales proponen una ‘opción dorada’ y una ‘opción verde’. Elsevier, en la primera opción, plantea que los autores paguen entre 500 y 5.000 dólares para que sus artículos sean consultados en línea. En la segunda opción, el acceso en línea se realiza por medio del autoarchivo en repositorios personales o institucionales. Se calcula que menos de una cuarta parte de los artículos científicos y académicos en el mundo están disponibles por acceso abierto en Web of Science (Thomson Reuters).

Una revista de primer orden como Nature decidió, desde octubre de 2014, que sus autores deben ofrecer el artículo por libre acceso. Otras, como las distintas revistas asociadas con PLOS, hacen una apuesta por el conocimiento accesible para todos. Con el lema de que todo buen trabajo merece la pena publicarse, este grupo de revistas difunde literatura como ninguna publicación en ciencias naturales y exactas había hecho antes. En Estados Unidos, los resultados de proyectos financiados por los National Institutes of Health deben ser publicados en línea un año después de su edición inicial en el repositorio de PubMed Central. De igual manera, la National Science Foundation ha aprobado una política efectiva, a partir de enero de 2016, en la que todas las publicaciones emanadas de proyectos financiados por ella deben ser de libre acceso un año después de su edición.

La métrica de un sistema de CA tiene que ser distinta a la empleada en el sistema actual, basado en revistas y editoriales donde al conocimiento se accede por pago. Esto afecta también los rankings mundiales de universidades, varios de cuyos indicadores se sustentan en citaciones obtenidas en estas publicaciones. En el modelo de medición de grupos y de investigadores de Colciencias, se concibe como el estándar de oro para los investigadores colombianos publicar y acceder a revistas en los cuartiles superiores, gran parte de las cuales no son de libre acceso.

Adoptar una política de CA es necesario para Colombia. La inversión pública en ciencia y tecnología se vería favorecida con una mayor difusión de resultados, su reutilización, citación y sinergia con otros existentes, logrando su multiplicación sin incrementar los costos. Los repositorios digitales en las universidades serían el lugar de acogida de resultados de investigación accesibles para todos. Como en la Unión Europea, este nuevo sistema de valoración del proceso de publicación implica una revisión del proceso de evaluación por pares y una métrica distinta de las capacidades de indagación de universidades, investigadores y centros de investigación.

Consuelo Uribe Mallarino
Vicerrectora de Investigación
Pontificia Universidad Javeriana

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