En el embarazo, Yanneth no tuvo náuseas ni vómitos. Pero el dolor de cabeza y la hinchazón fueron los primeros síntomas de una condición que la llevaría a la Unidad de Cuidados Intensivos, y a su hija a una incubadora, tras una cesárea de emergencia: la preeclampsia, una complicación grave del embarazo que eleva abruptamente la tensión arterial y puede causar daño en órganos vitales. Reduce el suministro de sangre al feto y, con ello, el oxígeno y los nutrientes que recibe.
Puede manifestarse con dolor de cabeza persistente, como en el caso de Yanneth, pero también ocasiona alteraciones en la visión (pérdida temporal, borrosidad o sensibilidad a la luz), dolor abdominal, dificultad para respirar, náuseas o vómito. Entre el 8 y 10 % de los embarazos en Colombia se enfrentan a la preeclampsia. Cuando evoluciona y la persona gestante presenta convulsiones o entra en coma, se denomina eclampsia. Es la mayor causa de mortalidad materno-infantil en Colombia (casi el 20 % de los casos), según el Instituto Nacional de Salud.
Prevenir este desenlace fatal es precisamente lo que busca PRETEP (prevención temprana de la preeclampsia), una prueba capaz de identificar el riesgo de preeclampsia en mujeres gestantes antes de que presenten síntomas. Esta tecnología, desarrollada por investigadores del Instituto de Genética Humana de la Pontificia Universidad Javeriana, participó como nominada el pasado 02 de junio al XV Premio Nacional al Inventor Colombiano, otorgado por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), en la categoría de Investigación.
La nominación llega justo después de su patente, otorgada el pasado mes de abril. Además de este, PRETEP suma otros dos galardones: el tercer lugar en el Premio Nacional de Innovación en Dispositivos Médicos (2023), organizado por la Cámara de Dispositivos Médicos e Insumos para la Salud de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), y una mención de honor de la Fundación Alejandro Ángel Escobar (2015).
“El reconocimiento que recibimos hoy nos da un estímulo para avanzar en el escalamiento de esta innovación, e impactar en la salud de las gestantes y sus bebés”, Reggie García, profesor investigador de la Facultad de Medicina de la Javeriana.

Monitorear para prevenir la preeclampsia
PRETEP funciona con una muestra de sangre, la cual es sometida a una prueba PCR (la misma usada para detectar el Covid-19) que mide qué tanto se expresa el gen de la trombomodulina, una proteína que se eleva considerablemente en mujeres con preeclampsia. Entre mayor sea de la expresión, mayor es el riesgo de desarrollar esta condición.
“No es una prueba diagnóstica de la enfermedad, pero sí permite hallar, en la octava semana de gestación, un riesgo aumentado de desarrollarla”, asegura el médico Javeriano Reggie García, quien, junto a la bacterióloga Paola Ayala, desarrolló la prueba. “Si se detecta el riesgo, es posible hacer un seguimiento más estricto a esa mamá en una unidad especializada de cuidado obstétrico, así como emprender algunas acciones preventivas, como el consumo suplementario de calcio y aspirina en dosis bajas”, explica.

Actualmente, PRETEP se encuentra validada en un entorno real, no obstante, hacen falta aspectos de la validación de la prueba, tales como repetibilidad en el laboratorio y dar mayor precisión a los valores de referencia en población gestante. “Lo que sigue es hacer estudios para tener mayor evidencia clínica de este dispositivo. Vamos a probar el kit en cerca de 1200 mujeres para poder escalar la tecnología y tener un registro sanitario ante el INVIMA, y que PRETEP pueda comercializarse”, comenta Ayala.
Otra meta es completar un segundo proceso de patente que se realiza en Estados Unidos, que está en la última etapa antes de su concesión, como explica el profesional del Centro de Apoyo a la Tecnología y a la Innovación de la Javeriana, Gonzalo Carreño.
Un esfuerzo por la soberanía sanitaria
El desarrollo de PRETEP no es un esfuerzo aislado, sino una pieza que se encaja en el nuevo Ecosistema Distrital de Innovación en Biotecnología y Salud Digital. Esta iniciativa, liderada por la Pontificia Universidad Javeriana en alianza con la Agencia ATENEA y la Secretaría Distrital de Salud, busca que Bogotá alcance la soberanía sanitaria, es decir, la capacidad técnica y científica de crear sus propias soluciones de salud sin depender exclusivamente de mercados internacionales.
Con una inversión superior a los 9.200 millones de pesos, este ecosistema articula a la academia, el Estado y el sector productivo para transformar la investigación en beneficios tangibles para la ciudadanía.
“Nuestro sueño es que podamos ser un hub de innovación en biotecnología y salud para Colombia y para la región”, señala Carlos Alméciga, profesor titular del Instituto de Errores Innatos del Metabolismo y director científico del Ecosistema.
Dentro de esta estructura, PRETEP se integra al componente ATLAS (Articulación, Transferencia, Liderazgo, Apropiación y Sostenibilidad), un eje diseñado para asegurar que los hallazgos científicos se conviertan en herramientas clínicas y se traduzcan en bienestar social.
El objetivo es que Bogotá deje de ser solo un cocinero de recetas ajenas — es decir, una ciudad que sólo manufacture soluciones médicas creadas afuera —, y pase a diseñar sus propias tecnologías y tratamientos. De esta manera, el sistema de salud no sólo busca reaccionar ante emergencias, sino consolidar un sistema de defensa preventivo en el que, en un futuro cercano, cualquier persona gestante, como Yanneth, pueda acceder a este tamizaje como un estándar de cuidado que abrace la vida de la madre y del feto.



