Experiencias artísticas y su aporte desconocido a la ciencia colombiana

Experiencias artísticas y su aporte desconocido a la ciencia colombiana

Una semana ha sido suficiente para confirmar que las expresiones artísticas, como medio para investigar, ofrecen la oportunidad de hacer diversas lecturas del mundo a través de elementos, materiales y resultados diferentes a los que contempla la ciencia de laboratorio tradicional.

Así lo demostraron profesores y estudiantes javerianos, quienes a través de la presentación de resultados de sus proyectos de creación experimental, durante tres jornadas de conversatorios, pusieron a reflexionar a la comunidad acerca de la necesidad de reconocer el potencial que tienen las pesquisas que se han servido de la creatividad, el diseño, la innovación, la exploración o la tecnología para visibilizar problemáticas que atañen a toda la sociedad, y proponer soluciones a las mismas.


Arte y exploración

Las demostraciones creativas que se presentaron en la primera jornada se destacaron por haber usado la exploración y el arte para pronunciarse. También se mostraron diversas apuestas investigativas en las que convergen puntos esenciales como el uso de la autobiografía (sentimientos, emociones, intereses y lo íntimo) de los investigadores, para transformarla en una obra creativa dirigida a la sociedad.

Algunas de ellas son:

Mujeres matemáticas en Colombia, una exposición de fotografías inspirada en mujeres matemáticas colombianas, que muestra la parte humana de 23 protagonistas de diferentes edades, regiones y perfiles. En una profesión reconocida como masculinizada, la investigadora Eddy Pariguan vio en el arte de la imagen la posibilidad de visibilizar el rol de ellas, que además de su profesión son madres, bailarinas, cocineras o deportistas.

La pintura como camino de sanación y conexión espiritual es una obra que nace de lo íntimo y el deseo de la investigadora Natalia Cajiao por retomar lo ancestral para plasmarlo artísticamente. De esta manera integra la pintura, la fotografía y el grabado para registrar las formas orgánicas del ser humano (desde la célula, la materia, la biofísica, la bioquímica, la biología molecular), unido a la cosmogonía. Esta creación es un acto comunicativo desde la experiencia sensible que la científica tiene con el mundo y las fuerzas que lo componen (el pensamiento ancestral, las leyes de la armonía y la energía sagrada).

A estos proyectos se suman otros que relacionan el cuerpo, el movimiento y la realidad virtual para explicar el alma del mundo; o ante la necesidad de reivindicar la concepción originaria de lo femenino surge la idea de tomar la naturaleza, las plantas y recetas que han dejado nuestros ancestros como vía para la sanación espiritual y el tejido para reconstruir relatos de miedo que se han instaurado culturalmente en la mujer. Con ello también está la exploración de la hoja de koka como insumo y materia prima para la elaboración de propuestas artísticas; al igual que el uso de elementos de construcción que cobran vida para recrear Sistemas de Accidentes en una representación artística.


Creación, sociedad, identidad

Preguntarse cómo las demostraciones y experiencias artísticas se convierten en una posibilidad para construir en comunidad, para enunciar y visibilizar luchas y unir los saberes de la academia con los culturales, hace parte del trabajo investigativo de proyectos javerianos que tomaron la creación como medio para entablar diálogos entre la ciencia y la sociedad, y así edificar conocimiento de forma bidireccional.

El estudio de expresiones artísticas relacionadas con una cultura jamaiquina está dentro de la gama de pesquisas javerianas que integra la cultura con la ciencia. Muestra cómo Colombia ha apropiado elementos característicos de movimientos traídos de Jamaica y los ha reinterpretado y transformado para hacerlos propios.

ABOS es otro proyecto que se une a esta iniciativa de hacer uso de la creación artística para el autorreconocimiento del territorio de un pueblo. Así lo hace Memorias Paralelas, una propuesta que se enmarca en un ejercicio de construcción de memoria histórica de una comunidad víctima del conflicto armado a través de la fotografía.

Como estas, hay otras investigaciones: el despertar de las semillas, más de 300 fotografías que encarnan los momentos más importantes de una de las ceremonias de la comunidad Nasa (SAAKHELU). Y, Camino al sol, un juego de mesa para reforzar y evaluar conocimientos de la arquitectura hispanoamericana en el que se valoran la cultura maya, azteca, inca y tayrona, entre otras.


Creación, tecnología y medios

En esta sección se encuentran proyectos que coinciden en el uso de la creación artística y el involucramiento tecnológico. En este sentido, los métodos de reproducción que nacen de estas iniciativas tienen la intención de expresar el conocimiento a un público amplio, aprovechando las herramientas tecnológicas que el mundo contemporáneo pone sobre la mesa.

Se destacan composiciones javerianas como:

La aplicación musical interactiva Mi Fink es una creación digital colectiva desarrollada en un pueblo del norte del Cauca, que se centra en las problemáticas de la finca tradicional que trae su comunidad. Así, los niños y jóvenes, impulsados por la academia, aprendieron técnicas para desarrollar una ‘app’ y trabajar en la solución y el conocimiento de las dificultades presentes.

Por su parte, La Tusa del 102 es una serie que mezcla la televisión abierta tradicional con la web y a través de su narrativa cuenta cómo viven los hombres adolescentes, entre los 16 y los 24 años, el desamor, todo esto bajo un proceso investigativo.

También está la experiencia ‘Dirigibles’, que convoca la integración de la danza, la música, la realidad virtual y la captura sonora, para que los usuarios puedan sumergirse en un mundo musical y audiovisual.

Ante la necesidad de seguir dando respuestas a interrogantes que aparecen en la academia, hay proyectos que buscan comunicar de formas diferentes para llegar a la comunidad general y para conservar formas artísticas tradicionales. La reinvención virtual del VI Festival Universitario de Danza Gente que Danza 2020 ejemplifica la importancia que le significó a este evento usar la tecnología en tiempos de pandemia para conservar esta práctica tradicional.

Con el fin de transmitir lo que tiende a verse complicado a nivel científico, se mostró el Libro ilustrado que explora aspectos estéticos, éticos y políticos de las enfermedades raras y huérfanas y celebra la amistad. Este producto responde al reto de usar la web para que niños, adolescentes y adultos conozcan las vicisitudes diarias de una persona con patologías de este tipo.


El llamado de los participantes

Los autores y científicos de estas obras hicieron un llamado a seguir pensando el arte como una posibilidad de encontrar respuestas. Para ello insisten en la importancia de disipar fronteras entre la academia y los mismos contextos en los que se investiga; hacer cruces entre disciplinas y expandir los espacios para crear en conjunto y sin jerarquías. Además, la mayoría concuerda con la idea que expuso el artista alemán Joseph Beuys de que “todo ser humano es un artista”, por lo que también invitan a crear y hacer arte sin importar la profundidad en cuanto a conocimientos de este tipo, pues, según sus apreciaciones, toda persona es capaz de crear y vale la pena hacerlo como una necesidad humana de expresar lo que a veces es difícil comunicar en palabras.

¿Cómo está la Investigación + Creación en Colombia?

¿Cómo está la Investigación + Creación en Colombia?

Para los integrantes del panel ‘Balance de la inclusión de la Investigación + Creación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación’, aunque el reconocimiento de la creación artística en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación es un avance significativo, aún quedan aspectos por conciliar entre las prácticas creativas y la producción de conocimiento. Uno de ellos: los imaginarios sociales relacionan a los artistas únicamente con el sector cultural y no con los aportes científicos que pueden ofrecer, afirma Tania Delgado, doctora en Diseño y explotación de tecnologías para el patrimonio cultural del Politécnico de Milán.

Durante la conversación se hizo mucho énfasis en que la Investigación + Creación es una forma de producir nuevo conocimiento. Para Alfonso Gómez, decano de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Javeriana, “que el MinCiencias reconozca que existen otras formas de producción intelectual, que no son necesariamente las atribuidas al método científico, le da el impulso que se merece a la Investigación + Creación”.

Lo primero que se debería hacer, según el director del Centro de Investigación y Creación de la Facultad de Artes de la Universidad de los Andes, David Solodkow, es reformar las fronteras disciplinarias que existen en las universidades del país “¿Cómo hacer para construir programas o escenarios en los que nos choquemos interdisciplinariamente?”, se preguntó.

Óscar Hernández, moderador del panel y asistente para la Creación Artística en la Vicerrectoría de Investigación de la Javeriana, aseguró que las prácticas artísticas llevan más de diez años preguntándose cuál podría ser el lugar de la creación dentro de las instituciones dedicadas a la generación de conocimiento.

La inclusión de la sigla I+C en el Ministerio ha tenido impactos positivos. La cifra de investigadores en las artes de 2015 a 2018 se incrementó de 183 a 463, resaltó Yadira Casas, gestora de Ciencias y Tecnología del Programa Nacional de Ciencias Humanas, Sociales y Educación de MinCiencias.

Un ejemplo de ello es la Javeriana Cali que “según la reciente pesquisa de la artista plástica, María del Pilar Vergel, de 2012 a 2019 aumentaron los grupos de investigación de manera significativa; solo en artes visuales fueron 12”, de acuerdo con María Claudia Villegas, directora del programa de Arquitectura de esta universidad en la capital del Valle del Cauca.

Varios de los panelistas concluyen que Colombia es pionera en el reconocimiento de la Investigación+Creación como otra manera de hacer ciencia. No obstante, aún quedan cercos epistemológicos y burocráticos. Un ejemplo de ello son los límites que genera el mismo nombre del MinCiencias, en el que no hay inclusión de las artes en las siglas por tratarse de una nomenclatura internacional. “¿Dónde están las artes en las siglas? Nosotros también podemos hacer investigación”, afirmó Tania Delgado.

Mire aquí el diálogo completo que se llevó a cabo en el panel ‘Balance de la inclusión de la Investigación + Creación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación’.

Igualmente le invitamos a participar este miércoles 9 de septiembre en el panel de discusión ‘Investigación + Creación en la Relación entre Arte, Ciencia y Tecnología’.

Lea también: ¿Una nueva era de ciencia en Colombia?

Vea el video completo a continuación.

Conozca y aprenda sobre el universo de la investigación+creación

Conozca y aprenda sobre el universo de la investigación+creación

Con el objetivo de reflexionar alrededor de la creación artística y su papel en la sociedad, investigadores, creadores, expertos y empresarios se reunirán de manera virtual en más de 15 espacios.

El Encuentro comenzará el lunes 7 de septiembre con la inauguración y la entrega del Premio Bienal a la Creación Artística Javeriana, galardón que reconoce la actividad creativa de los profesores de planta de la Universidad que han desarrollado proyectos de alto impacto en las áreas de las artes escénicas y visuales, música, producción audiovisual, literatura, arquitectura y diseño.

Del 8 al 10 de septiembre, de 5:00 a 7:00 p.m. tendrán lugar tres paneles que ofrecen un diálogo entre diversos sectores e instituciones gubernamentales, educativas y empresariales, así:

Balance de la inclusión de la Investigación + Creación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Este panel abordará las perspectivas sobre el impacto que ha tenido el reconocimiento de la investigación en la creación por parte de Minciencias y otras entidades, y los retos de áreas como artes, arquitectura, diseño, literatura y periodismo de cara a la generación de conocimiento y la innovación.

La Investigación + Creación en la relación entre arte, ciencia y tecnología. Aquí los panelistas reflexionarán sobre la relación entre estos tres elementos y cómo investigar y crear se propone como un puente entre la ciencia y el arte para promover la innovación.

El papel de la Investigación + Creación en la crisis de las industrias culturales y creativas con motivo de la COVID-19. En este panel los invitados conversarán sobre los efectos de la pandemia en estas áreas, el papel de la academia y la búsqueda de soluciones a la crisis.

Los conversatorios, que se llevarán a cabo en las mañanas, también serán una oportunidad para conocer la labor de otros investigadores javerianos que también le apuestan a la creación, la innovación científica y tecnológica. Desde su rol, hablarán sobre su experiencia en el proceso de creación relacionado con el arte, la sociedad, la identidad, la tecnología y los medios de comunicación.

Del 14 al 17 de septiembre será el Segundo Encuentro Internacional de Industrias Creativas y Culturales, Cultmarts, evento liderado por la Departamento de Administración, que tendrá entre sus invitados a Jeff Dorenfeld, director del Berklee Popular Music Institute, quien abordará la importancia y el desarrollo de estas industrias.

Finalmente, el 18 de septiembre, previo a la clausura del Encuentro y la presentación artística, Lisbeth Fog, editora general de la revista Pesquisa Javeriana, conversará con algunos participantes de la Misión Internacional de Sabios 2019 sobre el libro Arte, cultura y conocimiento. Propuestas del Foco de Industrias Creativas y Culturales, volumen 8.

Este evento, organizado por la Vicerrectoría de Investigación, además de ser una iniciativa para visibilizar la producción de conocimiento desarrollada por estudiantes y profesores en áreas artísticas y creativas de la Pontificia Universidad Javeriana, también demuestra el trabajo multicampus entre la sede central y la seccional Cali.

Les invitamos a inscribirse y participar activamente de los espacios del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad. Conozca aquí la programación detallada y agéndese desde ya.

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¿Cómo van los proyectos de Mincienciaton?

¿Cómo van los proyectos de Mincienciaton?

Los 25 proyectos seleccionados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación entre 531 propuestas recibidas de siete departamentos del país están en marcha y tienen poco tiempo para arrojar resultados.  Buscan enfrentar la pandemia de la COVID-19 y otras infecciones respiratorias agudas de gran impacto en la salud pública, por medio de posibles soluciones para la prevención, el diagnóstico, el monitoreo y el tratamiento de los pacientes afectados.

Los científicos colombianos han ido ejecutando esos 26 mil millones de pesos de financiación en proyectos que ya tenían un buen grado de avance en cuanto a metodologías o prototipos desarrollados para otros fines pero que eventualmente podían ser adaptados a los requerimientos de investigación demandada por la situación que generó el SARS-CoV2.

El SENA se unió más tarde con seis mil millones de pesos adicionales para beneficiar a siete proyectos más. Así, en total son 32 propuestas que en la convocatoria Mincienciaton avanzan rápidamente para lograr su objetivo y hace unos días presentaron virtualmente sus adelantos.

Como informó Pesquisa Javeriana en la edición 51, cinco proyectos que propuso la Pontificia Universidad Javeriana fueron aceptados, cuatro de la sede Bogotá y uno de la seccional Cali.

Los 32 proyectos presentados demuestran que la ciencia es motor de desarrollo, dijo la científica javeriana Susana Fiorentino; demuestran que en el país hay “capacidad para generar conocimiento propio con impacto directo en nuestra sociedad, que permita la independencia tecnológica del país”.

También el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, quien como muchos de sus colegas del gobierno escuchó las presentaciones de los científicos, resaltó “los avances importantes en construcción de ciencia” que demostraron los ponentes y su capacidad para “construir desde lo construido porque no son estrategias que aparecen de la noche a la mañana, sino que recogen las líneas y trabajos de investigación a través del tiempo”.  Confesó que se sorprendió positivamente por la capacidad de innovación y desarrollo tecnológico.

Entre otras propuestas, Pesquisa Javeriana tuvo la posibilidad de presenciar las siguientes:

 

Prevención

Ante la ausencia de vacuna para prevenir el contagio por COVID-19, los científicos consideran esencial y básico el uso de cubrebocas, el frecuente lavado de manos y el distanciamiento físico, para lo cual proponen, entre otros productos, sofisticados tapabocas y máscaras, principalmente pensando en el personal de salud.

La EAFIT bajo el lema de “Inspira, crea y transforma” desarrolla un tapabocas fabricado con nanofibras que, a través de las diferentes capas que lo componen, tiene la capacidad de filtrar más del 98% de las partículas del virus, las cuales van quedando atrapadas en esos mantos antes de llegar a la cara de quien lo porta.

La Fundación Clínica Shaio se ingenió una máscara que protege ojos, nariz y boca, e incluye unas gafas que no se empañan y un filtro respiratorio que regula tanto la inhalación como la exhalación de la persona.

En el mismo sentido trabaja la Universidad Industrial de Santander UIS) junto a la Fundación Cardiovascular, que entregarán un prototipo de protección personal respiratorio y visual reutilizable, adaptable, hermético, confortable y seguro, desarrollado con material filtrante nanométrico de alta eficiencia.

Si con alcohol o hipoclorito de sodio se limpian las superficies más expuestas al contacto, la Universidad de Antioquia trabaja en productos derivados de la biodiversidad con propiedades antifúngicas y antimicrobianas para diseñar desinfectantes que se asperjan en superficies y ambientes en general y eliminan el virus.

 

Diagnóstico

Con la experiencia de haber desarrollado sensores para detectar el virus del zika y diferenciarlo del que produce dengue, otro grupo de la Universidad de Antioquia se enfoca ahora en adaptar uno de sus biosensores para detectar el SARS-CoV-2. “Creemos que en nueve meses podremos tener un prototipo”, dijo a Pesquisa Javeriana el líder del grupo, Jahir Orozco Holguín, químico, con postdoctorado en técnicas moleculares para detección de patógenos.

Se trata de un nanobiosensor ultrasensible y específico capaz de detectar el material genético y partículas del virus, así como la proteina S que está en su parte externa. El producto que resultará será un dispositivo de bajo costo y fácil implementación que podrá transportarse hasta los sitios más remotos del país.

También trabaja en un bionanosensor el profesor javeriano Andrés Jaramillo, al que ha denominado Sensum SARS- CoV-2. Se trata de una plaqueta en donde se coloca la muestra, se inserta en un receptor portatil y en menos de cinco minutos entrega el resultado. Disminuye el tiempo de diagnóstico, es portable, de bajo costo, selectivo y directo del virus que produce COVID-19 y supersensible para ciudadanos pre y asintomáticos de riesgo, así como sintomáticos. Puede usarse eficientemente en el supermercado o a la entrada de un espectáculo, por mencionar un ejemplo.

 

Monitoreo

De nada sirve diagnosticar la enfermedad si no se practica un monitoreo constante al paciente y a la población vulnerable.

Desde la Universidad de Manizales trabajan en sistemas de apoyo para alertas tempranas de posibles contagios basados en la información que ofrecen las redes sociales y otras técnicas de análisis de datos. Desarrollan algoritmos para modelar la red social de personas contagiadas y determinar lugares con alta probabilidad de contagio.

Mientras, en la Universidad de Antioquia desarrollan una plataforma avanzada de modelación epidemiológica de libre acceso que monitorea el comportamiento de la dinámica, el potencial de dispersión y las tendencias de la enfermedad. En el futuro servirá para cualquier virus.

En la Javeriana desarrollan un sistema de monitoreo remoto de pacientes basado en Internet de las Cosas, que ofrezca seguimiento e información oportuna a los médicos tratantes a través de aplicativos en los celulares, y les permita identificar cómo  evoluciona la pandemia, sacar patrones, entender fluctuaciones de la enfermedad y tomar acciones.

 

Tratamiento

Como el aislamiento de los pacientes con COVID-19 debe ser total, y muchas veces necesitan transladarlos de un lugar a otro, la Universidad Nacional con sede en Medellín está desarrollando una camilla que consiste en una cápsula despresurizada con cubierta plástica en PVC, puertos de entrada y salida de aire y filtros que detienen la entrada de virus como el del SARS-Cov2 de un tamaño entre 100 y 300 nanómetros.

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Pero como se necesita espacio adecuado para la atención de un número de pacientes que crece exponencialmente, la Universidad de La Salle desarrolla una especie de ciudadela de iglús llamada Unidad de aislamiento epidemiológico portátil, que consiste en nueve domos articulados mediante túnel de circulación, con posibilidad de conexión a los diferentes aparatos médicos necesarios y exclusas para la entrada y salida de pacientes y personal médico, y motoventiladores de inyección de aire. Está construido en PVC y mantiene la temperatura interna igual a la exterior. Puede ubicarse en estadios y otras grandes superficies.

Para combatir la escasez de ventiladores mecánicos, varias universidades de Caldas diseñan un ventilador para terapia intensiva con el fin de sostener artificialmente la respiración del paciente y en la Universidad de Antioquia tienen el proyecto Respira, basado en nanotecnología que produce un respirador mecánico de bajo costo con un sistema de sanitización de aire, apoyado en nanotecnología, que permita que los centros de atención médica no se conviertan en focos de propagación del virus.

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También desde la Universidad del Norte diseñan dispositivos de ventilación mecánica asistida que han llamado Hopebreath, los cuales permiten obtener datos en tiempo real y cuentan con una interfase de comunicación y sistema de alarma.

Y finalmente las propuestas de medicamentos. Un estudio liderado por la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, en asocio con la Javeriana, evalúa la efectividad y seguridad de los medicamentos y reporta el caso de la hidroxicloroquina, cuyo uso ha sido muy controversial en la comunidad científica. El estudio llama la atención sobre la importancia de estar bien informado y analiza la efectividad de medicamentos como Lopinavir, que se utilizan para controlar la inflamación que desencadena el virus en el pulmón, corazón y en general en todos los tejidos. Busca con ello reducir la mortalidad, la necesidad de cuidados intensivos y acortar el tiempo de la enfermedad.

Otro estudio javeriano estudia moléculas que ya han comprobado su eficacia para disminuir inflamaciones en casos de cáncer y tienen posibilidades de actuar positivamente frente a los efectos del virus SARS-Cov2. Es un fitomedicamento a partir del dividivi, árbol de origen americano, sobre el cual los investigadores llevan 15 años trabajando y como uno de los resultados ofrecen el extracto P2Et, que modula la respuesta inflamatoria, es antioxidante y desempeña un papel importante en la modulación de respuesta inmune.

Así, diferentes propuestas colombianas han comprobado que es posible la unión Empresa-Academia-Estado a nivel de todo el país para enfrentar situaciones donde la ciencia es motor de desarrollo. El esfuerzo no termina aquí:

“El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación trabaja en las estrategias para la postpandemia”, dijo la ministra Mábel Torres, porque son muchos retos mas: “reestructuración del tejido social, reestablecimiento de la salud mental, reactivación económica y desarrollo de tecnologías e innovaciones para lograr la soberanía científica”.

Microplásticos, ¿el ‘pan de cada día’ de los peces?

Microplásticos, ¿el ‘pan de cada día’ de los peces?

“Si yo me como un pedazo de bolsa plástica, puede que no me pase nada. Pero si constantemente estoy comiendo plástico, eso sí me va a hacer daño; hasta la muerte me podría causar”.  La frase es de Andrea Luna, directora del semillero Aquasistemas, de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana, y aunque ella misma dice que la comparación puede parecer absurda, retrata un aspecto crucial sobre la presencia de microplásticos en los ecosistemas marinos y sobre los posibles impactos en la salud de los animales e incluso en la salud humana.

Estas partículas son fragmentos de plástico que miden menos de cinco milímetros. Por su tamaño, su manejo como desecho contaminante es mucho más difícil. Por eso, los microplásticos están generando un impacto muy importante en las especies marinas. Este tema es relativamente nuevo en la investigación científica, y particularmente en Colombia no se ha estudiado a profundidad. Esta cuestión llevó a Valeria Jiménez Cárdenas, ecóloga javeriana, a analizar su presencia en los peces de Isla Grande, Bolívar.

La investigación se centró en la extracción de partículas plásticas del tracto digestivo de 60 individuos de peces pertenecientes a 5 especies diferentes distribuidas en los ecosistemas de arrecife de coral y de manglar. El primer resultado es contundente: todas las especies analizadas tenían este material en su tracto digestivo. “Estas fragmentos, al ser tan pequeños, son confundidos con alimento por los peces, ya que las especies analizadas son depredadoras visuales”, explica Jiménez. Este tema es especialmente sensible para el desarrollo normal de estos animales. “Ellos se sienten satisfechos porque sus estómagos están llenos, pero en realidad no se están alimentando con nutrientes que son importantes. Así, pueden presentar deficiencias por falta de recursos energéticos, en las defensas inmunitarias, el desarrollo y la reproducción”, agrega  Luna.

Pero eso no es todo. El acopio de microplásticos en el organismo del pez causa tres impactos principales: bloqueos internos, lesiones en el tracto digestivo y exposición a químicos contaminantes.

La acumulación interna genera obstrucciones en su sistema digestivo, que no permiten la circulación normal del alimento y la expulsión de los desechos. “En uno de los individuos se encontró un fragmento con forma de esfera, como un tapón en el inicio de los intestinos, y este tenía un aspecto muy similar a un huevo de pez”, detalla Jiménez. Es precisamente a este efecto que se refería Andrea Luna con su frase. “Ya cuando uno ve cómo hay plásticos dentro de los peces y no es solo algo que está en la literatura, es impactante”, dice. Comparar esta situación que viven los peces con el cuerpo humano podría dimensionar mejor el problema.

Además de lo mencionado, se encontró mayor cantidad de plásticos en las hembras. Para Valeria Jiménez esto se puede explicar por la mayor demanda de energía que requieren los individuos de sexo femenino para el proceso de reproducción y la producción de óvulos saludables. “En algunas especies a las hembras les toma un año más madurar sexualmente, comparado con los machos. Esto hace que consuman mucho más alimento y potencialmente, más plástico”, detalla.

Pero los efectos de la acumulación de este material van más allá.  Como el organismo no puede degradar dichas partículas, las hembras en especial no se nutren adecuadamente y esa desnutrición tendrá impactos directos en la descendencia. Esto puede hacer que las crías no tengan todos los elementos requeridos para su desarrollo así, podrían nacer con ciertos problemas neurológicos, desnutridos y de menor tamaño.

Otro de los hallazgos que menciona la investigación es que los plásticos encontrados tenían puntas filosas que potencialmente pueden causar heridas a lo largo del tracto digestivo. Frente al punto de exposición a sustancias químicas contaminantes, explican que las investigaciones avanzan para conocer las consecuencias reales, pero que ya se conoce que estos químicos pueden provocar disrupción endocrina, es decir, problemas en el equilibrio hormonal de los animales.

 

Innovación en Colombia

Para las investigadoras, este trabajo tiene un componente innovador pues compara la presencia de microplásticos en dos ecosistemas: manglar y arrecife de coral. Este es el primer estudio en el país que arroja información de este tipo y los resultados demuestran que las especies de manglar presentaron mayor cantidad de plásticos.

Ellas aseveran que esto podría estar relacionado con el Canal del Dique. El constante dragado y la apertura de las compuertas aportan grandes cantidades de sedimento al agua dulce que desemboca en las Islas del Rosario. El amplio caudal de esa plataforma permite que los residuos lleguen más lejos y los plásticos, por ser livianos, tienen mayor flotabilidad. Otras fuentes más directas pueden provenir de actividades en las islas como el turismo. Incluso las corrientes también pueden contribuir a este tipo de contaminación.

Los manglares actúan como un filtro en el que las raíces de los árboles atrapan una parte considerable de plásticos. Ambas investigadoras coinciden en que aún falta ahondar más en este tema, pero que su trabajo ya da un indicio de cómo es la distribución de plásticos en el mar, dónde se están acumulando y cuáles serían los principales ecosistemas para priorizar en la mitigación de esta problemática.

Esta investigación revela que los polímeros más encontrados en los peces fueron:

  • Poliéster: muy utilizado en el sector textil.
  • PVC: usado en láminas para empaque de productos durante el transporte
  • PET: material con el que se hacen las botellas plásticas
  • Polietileno: utilizado en envolturas de plástico y bolsas

Este resultado da un mayor acercamiento a las fuentes principales. Además, casi la mitad de los plásticos dentro de los peces eran negro y verde, colores que pueden ser similares a las presas de las cuales usualmente se alimentan.

La degradación del plástico

El plástico es un material relativamente nuevo en el planeta. Su producción se inició en los años 50 y se ha generalizado por todo el mundo. Si bien permite mucha practicidad en su uso, se ha evidenciado su impacto contaminante. Desde hace algunos años,  y como alternativa a este fenómeno, se lanzaron al mercado los plásticos oxo-biodegradables. “Estas son bolsas con ciertos aditivos químicos que cuando entran en contacto con la radiación solar y el oxígeno empiezan a romperse  en pedazos pequeños como un vidrio de seguridad”, explica David Gómez, tutor del semillero de Degradación en Polímeros Plásticos Contaminantes de la Facultad de Ciencias de la Javeriana, quien también aportó en esta investigación.

En teoría este tipo de material sería un avance para reducir la contaminación, pues al fracturarse en pedazos más pequeños su degradación sería más rápida. Pero los resultados del estudio muestran consecuencias diferentes. “Esta investigación es importante porque lo que aparentemente se vende como una solución ecológica y ambiental, parece no serlo del todo” agrega Gómez.

En este semillero trabajan en la búsqueda de estrategias que permitan minimizar la contaminación por plásticos. Uno de sus proyectos es liderado por este docente, que investiga los tipos de microorganismos capaces de biodegradarlo. Entre ellos se han reportado bacterias y hongos. Para él, los lugares ideales para encontrar estos microorganismos son aquellos en donde más tiempo han permanecido en contacto con estos materiales. Su trabajo consiste en cultivarlos y estudiarlos para medir su capacidad de biodegradación. “La universidad le está apuntando a crear estrategias fisicoquímicas, biotecnológicas  para poder minimizar el impacto ambiental que hemos causado durante tanto tiempo”, explica.

Los tres investigadores coinciden en que para atacar el problema hay varios frentes. Uno de ellos es la educación ambiental, tanto de las comunidades que habitan y visitan el mar, como las de las grandes ciudades, cuyas poblaciones suelen creer que no tienen responsabilidad en el tema, pero sus residuos son transportados por corrientes hídricas hasta los océanos.

El plástico debería ser uno de los materiales menos problemáticos porque se puede reciclar, pero para lograrlo hay que hacer un adecuado manejo de sus residuos. Otro frente pasa por las políticas públicas, si bien hay muchos debates sobre el cobro de impuestos al uso de bolsas, los investigadores afirman que se deben tomar más medidas que protejan el ambiente. Pero es necesario insistir, que lo más efectivo pasa por lo personal. Cada individuo debe tomar conciencia y responsabilizarse del uso adecuado y de la disposición final.

Desvelan el metabolismo de un astro

Desvelan el metabolismo de un astro

La naturaleza es tan perfecta que el universo de lo macro contiene muchas más similitudes de lo que suponemos con el universo de lo micro. El cerebro y su bóveda son un ejemplo estelar de esa conjunción y de los misterios que entraña, tanto internamente como en su relación con lo externo. Hablando de materia gris y blanca, todos los reflectores han estado puestos sobre la neurona, la célula esencial del sistema nervioso, la unidad básica encargada de recibir, procesar y enviar información mediante señales eléctricas y químicas.

Pero hay otras células que son cruciales para el funcionamiento cerebral: son las gliales —a cuya familia pertenecen los astrocitos—, que se derivan de la misma célula madre de la que proceden las neuronas, por lo que se podrían considerar células ‘hermanas’. Además de compartir categoría familiar, también son semejantes en cantidad: la proporción total de neuronas (cuantificadas en cerca de 85 000 millones) y de células gliales es de casi 1 a 1. Los astrocitos son, nada menos, que los principales encargados de controlar el metabolismo y la homeostasis (la capacidad de autorregulación y mantenimiento de las condiciones internas, frente a los cambios externos) en el sistema nervioso central. Aunque su existencia se advirtió desde hace más de un siglo (en 1893 el húngaro Mihály von Lenhossék las bautizó así por su forma de estrella), solo a partir de la década de 1990 las células de la glía en general empezaron a brillar con luz propia en la investigación científica. Hasta entonces, se creía que su función era de mero soporte para las neuronas porque no conducen impulsos eléctricos, pero con el tiempo se ha descubierto su importancia.

Los astrocitos están encargados de regular los mecanismos antioxidantes que le permiten a la neurona defenderse de sustancias derivadas del oxígeno que la ponen en peligro; también promueven la nutrición neuronal y el control de neurotransmisores para que no actúen en exceso, entre otras funciones. De ahí su vínculo estrecho con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas o con las capacidades neuroprotectoras. Dilucidar esa relación fue lo que atrajo a la bióloga Janneth González y al neurocientífico George Barreto, quienes des- de 2007 unieron esfuerzos —ella con un largo recorrido en bioinformática y él con un amplio bagaje en neurociencia experimental— para estudiar a profundidad este tipo de célula. El resultado: “un modelo computacional a escala genómica del astrocito donde se describen sus características genéticas y reacciones metabólicas ante distintas condiciones y estímulos externos, desde la interacción con una proteína o un lípido hasta la privación de oxígeno”, explica González, directora del Laboratorio de Bioquímica Experimental y Computacional de la Pontificia Universidad Javeriana, donde nació esta idea, auspiciada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, y a la que se han unido científicos de las universidades Nacional de Colombia y de los Andes, así como de otras en Estados Unidos, España, Chile y México.

Según ella, este trabajo condensa y decanta toda la literatura existente sobre el astrocito y crea un modelo funcional de esta célula que les permite a los investigadores ‘jugar’ con distintas variables para entender mejor qué pasa en ella a nivel de sus genes (genómico), sus proteínas (proteómico), sus lípidos (lipidómico), sus metabolitos (metabolómico) y sus moléculas de ácido ribonucleico (ARN) (transcriptómico). Todos estos datos (ver glosario) fueron recolectados a partir de la experimentación en laboratorio con astrocitos humanos, realizada tanto en la Javeriana como en universidades internacionales, y del análisis teórico derivado de otros modelos digitales existentes. Solo en esta alma máter hay 45 investigaciones —la mayoría, tesis de maestría o doctorado— que soportan dicha iniciativa.

El proyecto está en constante crecimiento, a medida que la comunidad científica reporta más información, y hasta la fecha hay 10 666 datos (5007 de metabolitos y 5659 de reacciones), en una plataforma web de dominio javeriano y código abierto, construida conjuntamente con investigadores de la Universidad Nacional. Se llama Astrocyte Neuron Simulation Environment Platform (Ansep) y desde agosto de 2019 es de libre acceso para cualquier científico en el mundo que quiera hacer simulaciones o aportar sus hallazgos para nutrir o afinar la herramienta, que, conforme señala González, tiene un valor agregado: su forma de visualización, pues comúnmente se necesita tener licencias de uso de modelos diferentes e integrarlos, entender el sistema de cada uno y su lenguaje de codificación, e incluso saber de programación. “Quisimos disminuir esa curva de aprendizaje para el usuario y creamos una plataforma con una usabilidad y una visualización muy amigables, donde un investigador puede ver todas las reacciones en distintas vías y entender qué es lo que ocurre en el sistema”. Es como una detallada cartografía celular que se aproximaría hasta en un 80 % a lo que ocurriría in vivo, según estima el equipo investigador, el cual advierte, no obstante, que la información proyectiva siempre debe ser validada experimentalmente.

“Iniciativas como Ansep son muy valiosas para la neurociencia y deben ser apoyadas, pues todavía existen muchos vacíos acerca de la función de los astrocitos”, asegura el neurólogo Rodrigo González, especializado en el estudio de estas células. “La comprensión de sus funciones puede llevar al desarrollo de nuevos biomarcadores, terapias y medicamentos que amplíen la capacidad de respuesta ante patologías muy complejas, para las cuales no existen opciones curativas, como el alzhéimer o la esclerosis lateral amiotrófica, entre otras”, añade este investigador de la Universidad del Rosario.

Y justamente en esa vía empieza a caminar el grupo de científicos de la Javeriana, en alianza con los investigadores Andrés Pinzón y Johana Forero, del Laboratorio de Bioinformática y Biología de Sistemas del Instituto de Genética de la Universidad Nacional, para analizar la microbiota intestinal de 50 pacientes con párkinson, en aras de estudiar la relación microbiota-cerebro-párkinson. Se trata de la ciencia básica detrás de un objetivo aún más ambicioso: pasar al terreno de su aplicación en la salud.

Aunque para el neurocientífico rosarista el trabajo desarrollado por sus colegas javerianos es muy completo, aún hay un vasto campo de aplicación para los astrocitos, empezando por entender sus subtipos y el comportamiento de cada uno ante distintas enfermedades o procesos inflamatorios. Es una labor titánica que no se puede hacer en solitario. Pero en el cosmos celular, como quedó comprobado en el sideral, un pequeño paso del hombre puede significar un gran salto para la humanidad.

 

Glosario

  • Genómica: estudio del funcionamiento, contenido, evolución y origen de los genomas (secuencia de los pares de bases que constituyen el ácido desoxirribonucleico, ADN).
  • Lipidómica: estudio y caracterización del conjunto de los lípidos celulares, las moléculas con las que interactúa y sus funciones en el organismo.
  • Metabolómica: estudio de los procesos químicos que involucran metabolitos (sustancias más pequeñas que los genes y las proteínas, y que son el producto del metabolismo).
  • Proteómica: estudio del proteoma (todo el conjunto de las proteínas producidas por un organismo).
  • Transcriptómica: estudio del transcriptoma (todo el conjunto de las moléculas de ARN que están incluidas en las células y que son las encargadas de transcribir o copiar todo el material genético).

 


 

Para leer más
Sitio web de Ansep: https://ansep.javeriana.edu.co/login

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN:
Genome-Scale Reconstruction of the Human Astrocyte Metabolic Network

INVESTIGADORES PRINCIPALES:
Janneth González y George Barreto

COINVESTIGADORES:
Cynthia A. Martín-Jiménez y Diego Salazar-Barreto
Facultad de Ciencias
Departamento de Nutrición y Bioquímica
Laboratorio de Bioquímica Experimental y Computacional

PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN:
2007-actualmente

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Pesquisa Javeriana se adapta a las necesidades informativas de sus lectores

Pesquisa Javeriana se adapta a las necesidades informativas de sus lectores

Mantenemos nuestro compromiso de hacer visibles los avances científicos que se producen en la Pontificia Universidad Javeriana. Por eso, teniendo en cuenta las circunstancias que produjo la COVID-19, este domingo 10 de mayo publicamos la edición 51 en diversos formatos para que usted, desde su casa, conozca los aportes de investigadores, innovadores, emprendedores y creativos durante esta pandemia.

Además de la ya acostumbrada edición impresa, que circulará con un reducido número de ejemplares más adelante, pensamos en todo un ecosistema digital para que los visitantes lean cada uno de los artículos, tanto on line como off-line. Ingresando a nuestra página web www.javeriana.edu.co/pesquisa usted puede acceder a los contenidos, a solo un clic; también puede descargar la revista en formato PDF, por si desea disfrutarla posteriormente sin estar conectado a internet.

¿Qué temáticas puede encontrar en esta nueva oferta informativa?

  • A través de la editorial podrá leer una explicación muy sucinta sobre cómo la Javeriana le aporta al país durante esta época de COVID-19.
  • Sobre la pandemia por el SARS-CoV2 tendrá dos artículos con diferentes apuestas: Proyectos javerianos para mitigar la COVID-19 y Lecciones de la pandemia a la ciencia colombiana.
  • Aprenda sobre el astrocito, un tipo de célula que es fundamental para el metabolismo del sistema nervioso central y para las famosas neuronas, así como para el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.
  • ¿Por qué se volvió viral la clase media? Investigadores javerianos estudiaron cómo en un país desigual una parte de la población se fortaleció económicamente.
  • Lea un informe especial sobre ciudades, donde se plantea la evolución de la agricultura urbana y su proyección como una alternativa para el desarrollo sostenible, una propuesta javeriana para humanizar el espacio público en Cali y una comparación entre Bogotá y Seúl (Corea) en materia de crecimiento metropolitano.
  • Conozca a Daniela Abisambra, una egresada javeriana que impulsó su carrera a través de un análisis de los trinos del presidente Donald Trump, cuyo trabajo le mereció el premio del Circulo de Periodistas de Bogotá, CPB.
  • En la sección Huellas lea el perfil de Nelson Obregón, actualmente director del Instituto Javeriano del Agua.
  • Con respecto a las habituales novedades editoriales, lea tres reseñas sobre libros de historia, literatura y periferia.
Alfabetización biotecnológica

Alfabetización biotecnológica

Ya es bien conocido el llamado a nivel mundial por mejorar la calidad y aumentar la cobertura en educación especialmente en las áreas STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Este hincapié debido a los últimos resultados globales en pruebas PISA de 2018 (Programa para la medición internacional de estudiantes, por sus siglas en inglés) que reclaman un imperante cambio en el modelo educativo a nivel mundial, dado que la economía está basada cada vez más en el conocimiento.

La población colombiana, en particular, necesita urgentemente una alfabetización en biotecnología, una educación que enseñe a toda una generación actual los conceptos que serán fundamentales para comprender cómo la bioeconomía y la ingeniería genética van a cambiar nuestra forma de concebir el mundo para no errar por ignorantes en una transformación económica que se avecina.

Por ejemplo, conceptos como Crispr (que por sus siglas en inglés traduce “Repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas”), se refieren a una tecnología de edición de genes que permite cortar de una manera precisa y controlada cualquier molécula de ADN. Éste y muchos otros conceptos sofisticados de la biología molecular y la genética son ejemplos de la terminología que será fundamental para familiarizarnos con los futuros avances biotecnológicos.

Nociones como “diseño de cebadores”, “plásmidos” o “enzimas de restricción” serán tan frecuentes en nuestra cotidianidad como lo es ahora hablar de pandemia, zoonosis e inmunología. Ojalá esta urgencia de educación biotecnológica no nos coja desprevenidos como pasó con la emergencia COVID-19. La pandemia nos demostró la importancia de estar informados, comprender la terminología médica y actualizar nuestro vocabulario científico.

Así las cosas, una alfabetización biotecnológica implicará que docentes de educación primaria, secundaria y media se actualicen con fuentes de fácil acceso y cuenten con las herramientas para entender estos fundamentos en el contexto adecuado. También, los científicos deberán hacer un esfuerzo adicional para comunicar, a través de contenidos claros e interesantes, la cotidianidad de aquello que sucede día a día en un laboratorio. Y finalmente, los comunicadores y periodistas científicos podrían incentivar la lectura de estos temas en diferentes audiencias. De todos depende que estos conceptos logren una apropiación masiva.

Este es solamente un llamado de atención para avanzar en una orientación que tenemos pendiente en nuestro sistema educativo y que será cada vez más indispensable. De omitirlo, volveremos a quedar en los últimos puestos PISA y seguiremos lamentando estar rezagados porque nuestros estudiantes no comprendan una Gráfica de Secuenciación Genética (PCR)   o el planteamiento de un problema de bioética sobre edición de genes. O peor aún, seremos un país que no entendió la revolución científica y económica del siglo XXI. Por esto, Colombia necesita invertir en una alfabetización masiva en temas de biotecnología. Priorizar esta educación en nuestro sistema escolar tejerá la cuna de las ideas que unirán biodiversidad y tecnología en nuestra economía del futuro.


 

*Científico en ScienteLab, miembro de Clubes de Ciencia Colombia y líder en Educación STEM. Becario del Programa de Liderazgo en Competitividad Global de la Universidad de Georgetown, Washington D.C.

Matrimonio entre ciencia y periodismo: clave para informar en tiempos de crisis

Matrimonio entre ciencia y periodismo: clave para informar en tiempos de crisis

Columna-Thomas-SparrowCuando las crisis paralizan al mundo o cuando se habla de cambio climático, es común que las fake news o noticias falsas ronden por doquier, la información se distorsione y se convierta en una bola de nieve difícil de detener. Informar de forma responsable es uno de los retos del periodismo, y ante la situación que estamos viviendo, esta labor se hace aún más necesaria.

Pesquisa Javeriana habló con Thomas Sparrow, periodista javeriano, ex corresponsal de la BBC en Washington y actualmente corresponsal político en Berlín de Deutsche Welle, quien analiza el panorama de su oficio en estos tiempos.

Pesquisa Javeriana: ¿Cuál es el papel de los medios a la hora de cubrir crisis de forma responsable? 

Thomas Sparrow: Hay tres preguntas clave que yo me he hecho y que durante el ejercicio periodístico he tratado de responder:

  1. Cómo los medios pueden lograr atraer a las personas jóvenes e informarles de manera responsable sobre lo que está pasando en el mundo y, en particular, sobre los grandes temas globales como el coronavirus o el cambio climático. Si uno mira las protestas que ha habido durante los últimos tiempos alrededor del mundo sobre cambio climático, la mayoría son de personas jóvenes, lo que en Europa o en Estados Unidos se conoce como Fridays For Future. 
  1. Cómo se adaptan los medios de comunicación a nuevas realidades como la pandemia que estamos viviendo o el cambio climático, que no es una nueva realidad, pero ahora se está describiendo de manera más enfática como una crisis climática en todas partes del mundo por sus múltiples consecuencias. Entonces, ¿cómo los medios de comunicación responden a esto para tratar de informar de manera responsable y cuáles son los cambios editoriales que tienen que implementar?
  1. Qué tanto los medios de comunicación deben permanecer neutrales o qué tanto deberían volverse más activistas ante la crisis, porque estamos hablando de un tema global que nos afecta a todos.

PJ: Empecemos por ahí ¿Deben los medios permanecer lo más neutrales posible o deberían hacer un periodismo más activista?

TS: Cada medio, dependiendo de sus puntos editoriales, actúa de una manera u otra. Hay medios que han tomado la decisión de ser un poco más activistas, uno de ellos es The Guardian en Reino Unido; asimismo, hay medios que han decidido no poner publicidad de grandes empresas como las petroleras a sabiendas de que les puede afectar económicamente; y hay otros medios que por el contrario han dicho “es nuestra responsabilidad presentar todo tipo información”, basada, eso sí, en la ciencia, con el fin de que sean los lectores quienes decidan.

PJ: ¿Cómo se adaptan los medios de comunicación a estas nuevas realidades y cómo deciden sus políticas editoriales?

TS: Esto depende de las políticas editoriales de cada medio y de su audiencia. Pero, dentro de la implementación de dichas reglas, los medios deben pensar en los efectos que pueden tener sus decisiones en las personas. Además, otro de los elementos que tienen que considerar es el lenguaje con el que se van a dirigir a sus audiencias.

Por ejemplo, The Guardian tomó la decisión de cambiar su lenguaje, no hablar de cambio climático sino de crisis o emergencia climática; no hablar de una persona escéptica en el cambio climático, sino de un negacionista, etc. Lo mismo sucede con la imagen, por ejemplo, hay un problema cuando un medio acompaña la información sobre las temperaturas récord del planeta con una fotografía de personas disfrutando en la playa.

También es importante pensar en cómo se puede entregar la información de la forma más interactiva y multimedia posible. Un buen ejemplo fue un proyecto interactivo de la BBC, en el que las personas pueden mirar qué tanto se ha calentado su propia ciudad y le da la vuelta al mundo, y así muchos medios que ya trabajan en explicar cómo el cambio climático está afectando las diferentes localidades haciendo uso de herramientas multimedia.

PJ: ¿Cómo comunicar lo que está sucediendo a las nuevas generaciones?

TS: Si uno mira distintas encuestas de quiénes son los que más se interesan por las temáticas climáticas y del medio ambiente, tienden a ser las personas educadas y las personas jóvenes, entonces, si los medios de comunicación quieren llegarles a ellos tienen que entender cómo se informan. Y, ¿cómo lo hacen? Los jóvenes, principalmente, a través de sus celulares, aplicaciones y redes sociales; y aquí se pierde un poco el concepto de marca, que antes era muy importante para nuestros periódicos y para las audiencias.

En algunos casos los jóvenes ya no tienen la noción de quién informa de manera responsable, pues su medio de noticias son las redes sociales. Es por esto que el reto que tienen los medios es entrar en las dinámicas en las que las audiencias jóvenes se mueven, sin que eso implique que se dejen de lado las maneras tradicionales de hacer periodismo.

PJ: ¿Cuál es el papel que juegan los divulgadores de la ciencia, investigadores y profesores en este proceso?

TS:  Son absolutamente fundamentales porque los medios de comunicación en general se basan en información de los expertos, de los profesores, de las personas que conocen la realidad de la situación. Esto debe ser como un matrimonio entre los expertos en las universidades, los científicos, los diferentes institutos y los periodistas. La clave está en esa búsqueda de vínculos entre las personas que saben mucho de un tema y los periodistas que puede que no sepan a profundidad del tema, pero sí saben cómo comunicarlo.

PJ: En medio de la incertidumbre que puede generar la crisis, ¿cómo hacer para que la opinión no prime sobre la información?

TS: Desde las reglas y políticas editoriales del medio deben quedar claras esas cosas. “Aquí vamos a informar no basados en especulaciones, ni opiniones personales, sino basados en la ciencia”, afirmarán unos; otros dirán: “vamos a tratar de corroborar ciertos estudios de la mano de muchos científicos que saben sobre el tema”, etc. Hay que tener criterios, incluso, para seleccionar las investigaciones científicas que llegan a nuestras manos y corroborar que lo que está ahí tenga unas bases sólidas.

PJ: ¿Los medios deberían hacer uso del periodismo de soluciones para abordar estas temáticas?

TS: Claro. Hay una tendencia a ver el cambio climático o la actual pandemia del coronavirus como una crisis. Los periodistas claramente tenemos que poder explicar esto y darle el contexto necesario, pero a la vez no sólo mirar el punto negativo de la crisis y la emergencia, sino también buscar cuáles son las soluciones que los ciudadanos están encontrando para afrontar las dificultades. Ese es un ejercicio particularmente importante ahora con el coronavirus: qué están haciendo las personas para mejorar su entorno, ser solidarios y encontrar respuestas para ellos y para la sociedad.

PJ: ¿Cuál es el mensaje para las audiencias?

TS:  La audiencia debe cuestionarse cuando vea noticias o lea periódicos. Debe ser crítica y saber, o por lo menos buscar, qué intereses tienen los medios y cómo están informando. La relación entre periodistas y audiencias no puede ser pasiva. No es solamente una cuestión de los periodistas de informar, también es una cuestión de las audiencias de preguntarse cómo pueden encontrar buena información y a qué fuentes mediáticas les creen, para luego tomar decisiones responsables.

Reflexiones sobre algunas preguntas fundamentales

Reflexiones sobre algunas preguntas fundamentales

Casi todo el planeta está en cuarentena. Quizá nunca nos imaginamos que por fuerza mayor tendríamos que quedarnos en casa, con restricciones para salir a la calle, como lo hacíamos todos los días por costumbre, de manera incluso automática. Era una rutina ‘normal’, que no nos daba tiempo para pensar en las ‘preguntas fundamentales’.

Esas ‘preguntas fundamentales’, se las están haciendo tres profesores javerianos, quienes desde hace un par de años están invitando a la comunidad académica a que reflexione sobre ellas. Pero no por la coyuntura actual. Ellos se adelantaron para tratar de entender ¿qué estamos haciendo con la naturaleza? ¿cuál es el papel y la relación del ser humano en el cosmos? ¿cómo es el cosmos entendiendo que su existencia no depende de la nuestra sino al contrario? ¿puede el hombre en el cosmos responder a las demandas de la naturaleza?

Son preguntas que se hace el ser humano desde la antigüedad, pero nunca es tarde para continuar buscando respuestas. El padre Nelson Velandia S.J. y el físico José Alfonso Leyva Rojas propusieron la iniciativa, luego el filósofo Reinaldo Bernal se unió a la causa y completó este trío que lleva meses liderando reuniones con otros colegas de diversas disciplinas científicas para tratar de responder esas difíciles preguntas, pero que en las circunstancias actuales todos deberíamos tratar de resolver.

Del interés por las estrellas a develar la esencia humana

Los tres son físicos. El padre Velandia se interesa por los agujeros negros, también es filósofo y teólogo; al profesor Leyva le interesa la biofísica, en especial la implementación del uso de neutrones en células vivas, eventualmente para atacar enfermedades, y el profesor Bernal es físico y filósofo con varios postgrados en filosofía, e interesado en la filosofía de la mente y filosofía de la ciencia.

Pensadores por excelencia, no ofrecen recetas para seguir al pie de la letra, ni guías de comportamiento. Su proyecto, que inició con una propuesta para recuperar el telescopio que había pertenecido al hoy desaparecido Instituto Geofísico de los Andes Colombianos, se convirtió en un centro de pensamiento, lo que será un ‘think tank’ para pensarnos, para “recordar que somos frágiles, que ocupamos un lugar particular en el espacio y en el tiempo, que pertenecemos a algo mucho más amplio que nosotros mismos”, explica el profesor Bernal. Eso nos obliga a sacar un tiempito de nuestros días a pensar en ello.

“También pretendemos recuperar algo del modelo universitario central europeo” añade Leyva; en ese modelo “los estudiantes no son parte de un programa o carrera, sino que son  ‘ciudadanos’ de la universidad en el sentido de la universalidad , es decir no  pertenecen a una carrera en particular, sino mas bien están en potencia de acceder a la universidad como un todo”.

Un telescopio para los estudiantes de la Javeriana les permitirá ver las estrellas y el cosmos, y hacerse preguntas sobre lo que sucede allá arriba, “lo cual de por sí ya es importante” dice el padre Velandia. Pero más bien esa pudo ser “la excusa para llevar a los estudiantes a preguntas fundamentales por el origen del universo, el origen de la vida, la posibilidad de vida en otros planetas. Así surgió la idea de formar el Proyecto Iniciativa Telescopio”.

Las estrellas han inspirado a muchos: están en pinturas, en versos, en la música, en variadas expresiones artísticas… ¿qué tal un grupo de observación desde una perspectiva multidisciplinar? Se pregunta el profesor Leyva, ampliando cada vez más el espectro de una iniciativa que comenzó buscando el telescopio y se ha ido consolidando en un grupo que ofrece seminarios donde se analizan textos que pasan por la filosofía, la teología, las ciencias sociales y las naturales.

Teilhard de Chardin, S.J. ha sido uno de los inspiradores de las charlas en los seminarios. Con base en uno de sus textos más leídos, El fenómeno humano, fueron desmenuzando un tema, la relación del hombre con el cosmos, que da para siglos y siglos de debates, teorías, posiciones, como las que estamos viviendo ahora en pleno siglo XXI. “Las circunstancias actuales muestran la importancia, casi necesidad, de desarrollar reflexiones como las que estamos proponiendo”, insiste Bernal, planteando a los lectores preguntas que por sencillas se vuelven complejas: ¿cómo estamos viviendo? ¿cómo nos relacionamos con los demás y con el entorno? ¿cuál es el estilo de vida que llevamos? Son preguntas fundamentales que mientras vivimos la cuarentena podemos tratar de resolver en la intimidad de nuestro entorno, pero pensando en grande, en abarcar el universo, que es el que nos permite vivir.

Y ¿el telescopio?

“A partir de un proyecto apoyado por la Universidad estamos financiando la restauración del telescopio”, dice el padre Velandia. “Nuestra idea es que lo podamos inaugurar próximamente”. Todo dependerá no solo de las respuestas que demos a esas preguntas fundamentales, sino de las decisiones que tomemos frente a lo que será nuestra relación con el entorno en el futuro.