“La ciencia no fracasa”

“La ciencia no fracasa”

El talento y el saber son el verdadero poder. Esta es una de las premisas universales de la academia. ¿Y poder para qué? Para cambiar entornos, impactar positivamente la vida de las personas, trascender. Hoy, la universidad ya no solo es un espacio de enseñanza y aprendizaje como lo fue en sus estertores—, sino también de evolución. Se iza la bandera de la innovación como estandarte del progreso, pero ésta no ocurre de la noche a la mañana, no necesariamente debe ser radical (hay innovaciones graduales y con impacto incremental) y siempre supone evaluar sus consecuencias.  

Desde el 2005, se empezó a gestar el ecosistema innovador de la Universidad Javeriana, y en el 2012 se constituyó formalmente la Dirección de Innovación, que creó y puso en marcha el programa De la Academia al Mercado, un modelo de transferencia del conocimiento que hoy tiene múltiples frutos y es referencia nacional. En él se identifica un resultado de investigación promisorio, se evalúa, se valida, se protege con alguna modalidad de propiedad intelectual y se estructura en un producto o servicio para llevarlo al mercado. Aquí, algunas visiones de su directora sobre este proceso.

Fanny Almario, directora de Innovación de la Pontificia Universidad Javeriana (sede Bogotá).
Fanny Almario, directora de Innovación de la Pontificia Universidad Javeriana (sede Bogotá)

PESQUISA: ¿Por qué para las universidades ha sido difícil vincular la investigación con la sociedad?  

Fanny Almario: Puede haber un grado de dificultad pero también de invisibilidad. En las universidades primero se dio la enseñanza hasta madurarse y después vino la investigación, que ha tenido impacto social. El proceso de apropiación y transferencia de conocimiento no es tan sistemático ni inmediato porque las universidades están hechas para generarlo, no necesariamente comercializarloy para innovar se requieren unas competencias que ahora estamos incentivando y fortaleciendo, como la creatividad, el liderazgo, la resiliencia y el trabajo en equipo. Entre empresa y universidad hay que trabajar colaborativamente 

PESQUISA: ¿Qué hace falta para que se consolide ese engranaje? 

FA: Debe haber interés, confianza y unidades de interfaz que promuevan estas relaciones. En la década de 1990 surgieron los comités universidad-empresa. Hoy, además de entidades tipo cámaras de comercio o agremiaciones como la ANDIConnect Bogotá Región, que ayudan en ese propósito, también hay compañías que se dedican a identificar oportunidades en los distintos ecosistemas. Pero difícilmente esta construcción colectiva se puede dar si no hay una muy buena investigación de base.  El conocimiento no necesariamente es mediáticopero sí debe ser robusto e ir madurando para que no se agote.   

PESQUISA: ¿Qué mecanismos han empleado para atraer a los académicos a la cultura de la innovación? 

FA: Lo primero que hicimos fue encontrarnos con esos profesores que tenían la inquietud de saber cómo su conocimiento le podría servir a alguien y de qué manera se podría utilizar con un valor diferencial. Algunos tocaron nuestra puerta y otros los buscamos cuando advertimos investigaciones, patentes y tecnologías que podían ser atractivas para el mercado. Ellos fueron nuestros primeros promotores de la innovación y, con su espíritu, aunado a casos de éxitos que hallamos dentro de la universidad, empezamos a animar a otros docentes en esa vía. Después, visitamos cada facultad explicando qué estábamos haciendo desde la Dirección de Innovación, por qué era un gana-gana para todos (comunidad no académica, investigador y universidad) y comenzamos a divulgar, a través de congresos de investigación, asistencia a ruedas de innovación con empresas, actividades de promoción y foros, todo el andamiaje de directrices y reglamentaciones construidas para transferir el conocimiento e impulsar el emprendimiento. Trabajamos muy de la mano con la Dirección de Investigación para evaluar proyectos con potencial innovador y con los Comités de Investigación y Ética, a donde llegan los proyectos en ciernes que a mediano y largo plazo pueden tener procesos de transferencia interesantes.  

PESQUISA: ¿Cómo se incuba la innovación para que sea transversal a toda la academia? 

FA: Creando cultura de innovación y emprendimiento. Ese fue nuestro primer reto y aún continúa siéndolo. Para ello dictamos cursos, talleres y hacemos visitas focalizadas a los grupos de investigación. Desde nuestra dirección, identificamos el conocimiento con potencial de ser transferido y determinamos qué modalidad de propiedad intelectual emplear para protegerlo. Así mismo, estructuramos proyectos universidad-empresa y ayudamos a darle valor a una propuesta para que sea atractiva para el mercado, bien sea para licenciarla, venderla, patentarla o crear una nueva empresa basada en el conocimiento académico conocidas spinoff Adicionalmente, incentivamos dos ideas fundamentales: la primera, que la innovación no solo parte de la investigación, también se da en la docencia y el servicio; la segunda, la importancia de desarrollar la innovación social, es decir, crear metodologías y formas de hacer o trabajar con las comunidades, derivadas de una actividad investigativa, y que resultan en procesos de acción social y transferencia y apropiación de conocimiento con gran impacto comunitario.

PESQUISA: ¿De qué manera la Universidad ha desarrollado la innovación social? 

FA: Por su carácter misional, desde hace muchos años la Javeriana ha ejecutado proyectos centrados en aprovechar el conocimiento generado para impactar positivamente a las comunidades, vinculándolas en ese proceso. Organizaciones internas como Prosofi y Vidas Móviles, junto con las Convocatorias San Francisco Javier son, entre otros, espacios para apropiar socialmente el conocimiento en soluciones específicas. Nuestro siguiente paso será articular muchas unidades javerianas que trabajan en ello construir una directriz especialmente sobre innovación social en la que se definan parámetros y metodologías de intervención y medición del impacto de los proyectos.

PESQUISA: ¿La ciencia fracasa? 

FA: Si fracasar es tener un resultado negativo, eso no es fracaso, porque les permite a  otros investigadores advertir que no deben seguir por esa ruta. La ciencia y la investigación te ofrecen muchocaminos para descubrir algo y encontrar soluciones, pero aún basado en criterios científicos se puede llegar, inesperadamente, a una vía cerrada.

PESQUISA: ¿Qué ha sido lo más difícil en la creación de este ecosistema innovador? 

FA: Lo más complejo  como en cualquier proceso de estos es la articulación y definición de roles, es decir, saber quién está haciendo qué y cómo se pueden unir esfuerzos. Otro desafío ha sido aprender a ser muy dinámicos y versátiles para estar a la altura de lo que sucede afuera. Para que la Universidad se inserte al ecosistema de innovación nacional y regional debe tener una capacidad de respuesta acorde con los tiempos y los espacios, y eso lo hemos ido ajustando en estos años.

PESQUISA: ¿Por qué la Universidad ha sido líder en la transferencia de conocimiento? 

FA: Primero, porque ha tenido directivas no solo rectores y vicerrectores, sino otras unidades como la jurídica y financiera conscientes del rol de la academia para hacer viables soluciones, en lo posible articuladas entre varios actores de la comunidad académicaSegundo, porque la Universidad tiene muy claro que la innovación para ella no solo se mide desde el componente productivo, sino también social y la transformación de realidades de los más vulnerables. Tercero, porque se ha mantenido el apoyo continuamente y hemos sido conscientes de que este no es un proceso mediático. Cuarto, porque hemos estimulado las relaciones y el trabajo interdisciplinario consensuado para lograr que las soluciones sean más compactas y completas. Y quinto, porque hemos entendido las potencialidades del talento humano en casa y gozado de una gran materia prima (conocimiento) para trabajar. Pero en el fondo de todo esto subyace un elemento esencial: el espíritu misional de la Universidad, en el que se tiene muy claro la conciencia sobre el otro y la necesidad de buscar mecanismos para mejorar su vida. Ese compromiso social, que está en el ADN de esta alma máter, ha sido una ventaja para consolidar este ecosistema innovador.

PESQUISA: ¿En qué referentes internacionales se han inspirado? 

FA: Tenemos varios referentes porque hemos identificado y conocido sus modelos de gestión del conocimiento, en buena medida gracias al apoyo de InnpulsaEntre las universidades visitadas están Oxford, Utah, Stanford, Católica de Chile, Tec de Monterrey, Hebraica de Jerusalén y Santiago de Compostella.

Impuestos al capital en la era de la robotización

Impuestos al capital en la era de la robotización

 

Por años, economistas de todo el mundo han defendido la idea de que no es necesario ponerle un impuesto al capital. Es decir, si usted es dueño de una empresa, no tendría por qué contribuir monetariamente al Estado por sus activos (maquinarias, instalaciones, materias primas, trabajo, entre otros). Sin embargo, investigaciones recientes sobre el tema, han demostrado que en algunos casos podría ser apropiado, tal y como lo afirmó el profesor Iván Werning, durante su visita con motivo del evento de lanzamiento del programa de doctorado en economía de la Pontificia Universidad Javeriana.

Para comprender este argumento, Werning, quien es reconocido como uno de los economistas jóvenes más influyentes en el escenario mundial, según la revista The Economist, señaló la diferencia entre los conceptos capital y trabajo. Si los impuestos a los ingresos laborales son comunes, ¿por qué debería ser diferente con los derivados del rendimiento del capital? Por un lado, los impuestos a los ingresos juegan un rol redistributivo más directo, lo que ayudaría a mejorar la distribución de los ingresos. Por otro, la acumulación de capital proviene de ahorros e inversiones pasados. Impuestos al capital podrían generar distorsiones indeseadas que afecten negativamente al crecimiento de la economía. En estos argumentos se escudaban los economistas que recomendaban no gravar al capital, pero sí a los ingresos laborales.

Sin embargo, hay razones para reconsiderar este antiguo consenso. Si la consolidación de las firmas más exitosas se debe al esfuerzo y trabajo de los empresarios, entonces el valor de estas empresas proviene del fruto del trabajo y, como tal, debería ser gravado como los demás salarios.

Otro argumento a favor de los impuestos al capital es que, al ser utilizados para evitar que la riqueza de un país termine concentrada en pocas manos, pueden contribuir a que por la vía democrática no ascienda al poder algún gobierno con la bandera de expropiar las grandes fortunas. Esto sería aún peor para los incentivos al ahorro y al emprendimiento.

“La propuesta que estamos escuchando en los países de Latinoamérica es ponerle impuestos a la riqueza, en algunos casos hasta el 6% del patrimonio. Si no tuviéramos ningún impuesto al capital, la desigualdad en la riqueza sería muy grande e incluso crecería en el futuro”, afirmó Werning.

Iván Werning
Iván Werning. Impuestos en tiempos modernos: robots, riqueza y comercio

Impuestos a los robots

Por su parte, la utilización de robots en el proceso productivo de las empresas modernas es una forma de progreso tecnológico al que se enfrentan las economías de hoy. ¿Son bienvenidas estas tecnologías a pesar de realizar las tareas tradicionalmente a cargo de los trabajadores? ¿Deberían ser reguladas? ¿De qué forma? Los resultados de las investigaciones más recientes del profesor Werning son concluyentes en afirmar que las sociedades deberían abrazar las nuevas tecnologías, y que su efecto sobre la distribución del ingreso puede ser contrarrestado con un sistema óptimo de impuestos sobre las empresas que se beneficien de ellas. Argumentos similares pueden ser aplicados a la regulación del comercio internacional frente a la globalización.

Cabe mencionar que la participación de Werning en el lanzamiento del Doctorado en Economía busca incentivar en los candidatos a este programa el poder abordar durante el desarrollo de sus agendas de investigación, este y otros temas de relevancia social. Al respecto, el profesor Werning lamenta la escasez de doctorados en América Latina “…porque hay muchas preguntas de investigación que son particulares a los países, a sus instituciones y a su situación […] Muchas veces se ha dicho que es muy difícil competir con el resto del mundo, pero no hay que quedarse con la idea de que hay que competir en la misma dimensión, en el mismo margen; hay otras dimensiones donde los posgrados locales pueden agregar valor”, concluye.

Para conocer más remas relacionados con el impuesto al capital y la economía colombiana, lo invitamos a visitar los siguientes artículos:

La reforma tributaria que no se vio

¿Cómo va la economía en el contexto global?

Un año con Iván Duque

¿Qué es la clase media en Colombia?

Del salario mínimo y la Ley de Financiamiento

De la creación académica a las industrias creativas

De la creación académica a las industrias creativas

La cruzada ambiciosa del Gobierno nacional para robustecer la economía naranja plantea que las industrias creativas aumenten del 3,4% al 6% su participación en el producto interno bruto (PIB) a través de la producción de cine y televisión, literatura, música, artes visuales, turismo cultural y el desarrollo de software, entre otras formas de generación de contenidos. Estos temas no son ajenos a las universidades, que tenemos mucho que decir y aportar desde distintas perspectivas.

Si bien la Ley 1834 de 2017 y la creación del Consejo Nacional de Economía Naranja constituyen los principales mecanismos para cumplir ese objetivo, se deben sumar otros esfuerzos valiosos que se han adelantado en las universidades y en Colciencias en los últimos años para reconocer en la producción artística y creativa las posibilidades de trascender las fronteras del conocimiento y lograr transformaciones sociales, culturales y, por qué no, en materia económica.

Las universidades, dentro de ese ecosistema creativo, desempeñan funciones fundamentales, ya que fomentan espacios de encuentro entre diferentes actores, forman nuevos talentos, producen de manera reflexiva información sobre el quehacer artístico y la dinámica de la industria, y generan política pública que impacta al sector gracias a la conformación de la Mesa de Artes, Arquitectura y Diseño, que permitió la inclusión de los productos de creación en estas áreas en el modelo de medición de investigadores y grupos de investigación de Colombia (por solo mencionar un ejemplo).

Además, y no menos significativo, la academia es un lugar privilegiado para la creación experimental que no está ocurriendo en otros contextos en los que, por la presión de la competencia, se corre el riesgo de repetir fórmulas para responder a las exigencias del mercado. Quienes viven de su arte no siempre tienen la posibilidad de explorar con tanta libertad los límites de la creación. Por tal razón, lo que queremos en el país, y promovemos especialmente en la Pontificia Universidad Javeriana, son espacios de experimentación para que los creadores, poco a poco y a su ritmo, alimenten de nuevos contenidos las industrias creativas.

Algunas de esas apuestas las pudimos socializar en la más reciente versión del Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad realizado en 2018. Ocho universidades participantes, cuatro invitados internacionales, decenas de emprendedores creativos y más de 1.300 asistentes dialogamos alrededor de estos retos, compartimos los resultados de creación-investigación de diferentes disciplinas y algunos emprendimientos jóvenes se presentaron ante actores de la industria cultural. Fue una constante conversación desde diferentes expresiones, estilos y perspectivas con inquietudes alrededor de una forma diferente de acercarse a la producción de conocimiento.

Es claro entonces que el tema de las industrias creativas no es nuevo para nuestra universidad, como tampoco lo es para otras entidades académicas del país. Desde hace años hemos participado tanto en el impulso y la dinamización de este sector como en la reflexión sobre sus prácticas. Por eso, además de celebrar que el Gobierno nacional realce su interés en este sector, invitamos a aprovechar este contexto para que la política pública y las acciones gubernamentales se alimenten de lo que ocurre dentro de los salones y talleres universitarios.

Es posible que no sea fácil conciliar la mirada crítica y los tiempos pausados de las universidades con las velocidades de la economía. Sin embargo, no hay que descartar la necesidad de incorporar en esa articulación sectorial a la academia, ya que contamos con una riqueza de contenidos de valor para entrar en diálogo con la industria y así tender puentes entre la creación más experimental y reflexiva, y aquella orientada a públicos y usuarios, como lo hemos hecho en ocasiones anteriores y como lo estamos haciendo con una infraestructura robusta y con los recursos humanos dedicados a ello en nuestro Ecosistema de Innovación y Emprendimiento Javeriano.


Luis Miguel Renjifo Martínez
Vicerrector de Investigación
Pontificia Universidad Javeriana

A vivir la creación en el III Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad

A vivir la creación en el III Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad

‘Fronteras éticas y estéticas de la creación’ es el marco conceptual del III Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad, convocado por la Pontificia Universidad Javeriana, para que la comunidad académica participe de las diferentes actividades que reflexionan en torno a la producción de conocimiento artístico y a los procesos de creación-investigación.

Este Encuentro busca fomentar y divulgar las fortalezas de la Javeriana en áreas creativas como música, artes visuales, artes escénicas, diseño, arquitectura, literatura y producción audiovisual. Por ello, en su programación ofrece exposiciones, foros académicos, talleres de diseño y arquitectura, performances, obras de teatro, premios, diálogos con la industria cultural y conciertos, entre otros.

Al abordar las fronteras o límites de la creación se busca generar espacios para continuar la discusión frente a las transformaciones que han venido sufriendo las prácticas artísticas, especialmente en un momento en el que los límites entre arte, ciencia, tecnología e intervención social se han vuelto cada vez más difusos.

Universitarios, gestores culturales y artísticos de Bogotá, Cali y Medellín reflexionarán alrededor de la creación artística y su papel en la sociedad; además, disfrutarán de una muestra estética diversa desde las artes escénicas, pasando por la música, las narrativas literarias, audiovisuales y periodísticas, y terminando en la música.


Invitados internacionales

Anna Furse, dictará la conferencia ‘Ética en la creación’
Martes 11 de septiembre a las 8:30 a.m.

Bailarina de formación clásica en The Royal Ballet. Dirige en la Universidad de Londres la Maestría en Performance Making en Goldsmiths, un programa de laboratorio internacional en teatro/danza/creación de arte en vivo. Ha desarrollado su propia metodología de entrenamiento de movimiento basada en una variedad de influencias de sus estudios con Peter Brook en el CIRT en París, ‘paratheatre’ con Teatr Laboratorium de Grotowski en Polonia, danza postmoderna (por ejemplo, la improvisación de contacto) y las artes marciales (por ejemplo, Tai Chi, Capoeira y Aikido).


Alberto Levy
, dictará la conferencia ‘Arte, ciencia y tecnología’
Miércoles 12 de septiembre a las 8:00 a.m.

Ingeniero en computación que mezcla arte con tecnología para contar historias de formas no tradicionales. Maestro en Telecomunicaciones Interactivas por la Universidad de Nueva York. Considerado un “Innovation Evangelist” por Harvard Business Review y por el Foro Económico Mundial. Conferencista internacional, consultor de tecnología y mercadeo, estratega ejecutivo y alma creativa con la habilidad de continuamente romper paradigmas con nuevas propuestas para la innovación y la transformación en organizaciones, gobiernos, marcas y consumidores. Ha trabajado en más de 10 países, 1.500 proyectos y 300 clientes incluyendo muchas compañías Fortune 500.


Actividades más destacadas

Exposición Desmárgenes
Del 31 de agosto al 20 de septiembre. Edificio Gerardo Arango, S.J. Inauguración 31 de agosto, 5:30 p.m.

Ocho universidades de Bogotá, Medellín y Cali hacen parte de la exposición ‘Desmárgenes’, un espacio que gira alrededor del concepto de frontera, ya sea que se trate de fronteras éticas, geográficas, conceptuales, estéticas o de otra índole. Esto resuena con la reiterada visión de la generación de conocimiento nuevo como un ejercicio de “correr fronteras”. ¿Qué tipo de fronteras pretende abrir el conocimiento generado en el arte? ¿Cómo se entiende el conocimiento nuevo en un proyecto de investigación-creación? O, por otro lado, ¿hasta qué punto la renuncia a traspasar fronteras puede constituir en sí misma una resistencia a una cultura obsesionada con la innovación?


Foros académicos
11, 12 y 13 de septiembre de 8:30 a.m. a 6:00 p.m.

Incluye las conferencias de los invitados internacionales, paneles de discusión con la participación de profesores y artistas nacionales y la presentación de ponencias y poster de resultados de creación e investigación-creación de estudiantes, egresados y profesores javerianos.


Pitch de emprendimientos culturales
12 de septiembre, 5:00 p.m.

Nueve iniciativas de estudiantes, egresados, profesores y empleados administrativos de la Javeriana en las que expondrán su emprendimiento ante compradores, programadores y representantes de las industrias creativas del país.


Conversatorio sobre patrimonio jesuítico y recital en la Iglesia de San Ignacio
14 de septiembre, 9:00 a.m.

Los panelistas serán Felipe González Mora, Jorge Enrique Salcedo S.J., Gloria Zuloaga. Moderará Germán Mejía, historiador y decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Javeriana.

En el marco del conversatorio sobre la manzana jesuítica y el patrimonio cultural de la Compañía de Jesús, a cargo del Instituto Carlos Arbeláez Camacho (ICAC) de la Facultad de Arquitectura y Diseño, se interpretará la obra Trisagio al Sagrado Corazón de Jesús, del compositor Daniel Zamudio, quien fuera organista de San Ignacio en las primeras décadas del siglo XX.


Otras actividades:
talleres y muestras de arquitectura y diseño, el primer Congreso Latinoamericano de Vientos y Percusión, performance Los Mayúsculos, Festival de Sonidos Enraizados y la entrega del Premio Nacional de Novela Corta PUJ y el Premio Bienal a la Creación Artística Javeriana.

La entrada a las diferentes actividades no tiene costo, está abierto a cualquier persona interesada. Solo debe inscribirse en www.javeriana.edu.co/arteycreatividad.

Innovaciones javerianas, soluciones para los empresarios de la región

Innovaciones javerianas, soluciones para los empresarios de la región

El Open Innovation Summit se realiza esta semana por primera vez en Colombia para generar conexiones estratégicas entre empresas, universidades y emprendedores. Cientos de diálogos uno a uno de carácter académico, otros comerciales y unos más inspiradores: todos con el fin último de conocer la oferta de la academia para brindar solución a las necesidades del país. Este encuentro, que se realiza por diferentes lugares del mundo, llegó en 2017 a Colombia y reúne la Quinta Rueda de Innovación y 100 Open Startups para estar al día con las tendencias de innovación empresarial. Tendrá, entre otras actividades, la exhibición de tecnologías de punta, charlas que inspiran, citas con empresas, universidades y emprendimientos emergentes, y la presencia de los 100 mejores emprendedores de la Alianza del Pacífico.

La Pontificia Universidad Javeriana participa con 19 grupos de investigación bajo el liderazgo de la Dirección de Innovación de la Vicerrectoría de Investigación, con una oferta de proyectos que comprende desde alternativas para atender integralmente al adulto mayor hasta una tecnología de punta para mejorar los OLED. Pesquisa Javeriana entrevistó a Fanny Almario, directora de esta oficina, con el propósito de conocer la importancia de este evento y conversar sobre su percepción frente a cómo avanza el ecosistema de la innovación en Colombia.

Pesquisa Javeriana: ¿Cuál es la particularidad del Open Innovation Summit frente a otros espacios de encuentro universidad-empresa?
Fanny Almario: No será solamente el tradicional encuentro uno a uno para conversar sobre necesidades individuales de las empresas, como ocurre en este tipo de eventos, sino que se han establecido tres espacios importantes. El primero es el más familiar, que llamamos citas o rueda de negocios, en el cual empresarios establecen retos y la academia presenta sus capacidades o soluciones a esos desafíos. Cuentan con 20 minutos para plantear una alternativa y, ojalá, dejar la puerta abierta para la construcción de proyectos de consultoría o de Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i). El segundo espacio es Galería de Innovación, una exposición de las tecnologías más representativas y en estado avanzado de transferencia, con el fin de que puedan utilizarse en la solución de requerimientos nacionales e internacionales. El último espacio es una estrategia que ha venido liderando Connect Bogotá que se llama ConnecTechs: allí participa un panel de expertos, quienes escuchan las propuestas tecnológicas universitarias más maduras e identifican posibles aliados estratégicos interesados en adoptarlas.

PJ: ¿Cuáles son las necesidades del sector industrial que han identificado desde la Dirección de Innovación?
FA: La necesidad de tener una visión integral de las problemáticas. Para la empresa es importante encontrar una solución que implique trabajo conjunto de los grupos de investigación; por ejemplo, buscan alternativas que suplan las necesidades de compañía y de comunicación de las personas mayores. Allí, ingeniería podría hacer el software, pero se necesita comprender desde la psicología qué entiende una persona mayor por compañía; también se requiere saber desde la educación cómo podemos enseñarle a utilizar la aplicación en un smartphone, es decir, hay que mirar cómo y dónde se va a instalar esa aplicación y cómo le enseñamos a este público a usar la plataforma. Nos ha llamado la atención que los empresarios de la región busquen adaptar y adoptar tecnologías de la información y soluciones para el manejo logístico que brinden soluciones eficaces y rápidas a sus clientes.

“Para la empresa es importante encontrar una solución que implique trabajo conjunto de los grupos de investigación”.

PJ: Luego de participar en estos eventos, ¿qué queda para la investigación y desarrollo de conocimiento en las universidades?
FA: Yo creo que su importancia radica en varios aspectos. El primero, porque son eventos en los cuales uno siembra. Cuando empezamos estas actividades hace varios años, el público que asistía, tanto los profesores como las empresas, no era amplio porque consideraban que no se daban diálogos constructivos, pero en la medida en que hemos madurado estos espacios encontramos que las empresas están mucho más animadas a participar, definen mejor su necesidad y se comunican con la academia de manera más cualificada. Segundo, permite mostrar lo que se tiene en las universidades en cuanto a capacidades artísticas, científicas y tecnológicas para brindar respuestas a las necesidades locales. Por último, la posibilidad de generar trabajo en red entre grupos de investigación de la Javeriana y entre otras universidades. Sobre este último punto se destaca nuestra universidad, ya que fomentamos el trabajo interdisciplinario y multidisciplinario al presentar a profesores de diferentes áreas del saber en una misma reunión con empresarios para dar una solución integral. Creo fundamental trabajar de manera colaborativa y considerar que todos tenemos que sumar. Si tenemos un proyecto donde a mí me falta una capacidad que tiene la otra universidad, hay que tener la flexibilidad de vincularla y hacer proyectos colaborativos.

PJ: ¿Las ruedas de innovación son un espacio para abrir puertas?
FA: El trabajo fuerte viene después de estos encuentros. Los diálogos en las ruedas entre profesores y empresarios son una posibilidad para que se conozcan mutuamente e identificar posibilidades de resolver necesidades. Luego, comienza la Dirección de Innovación a apoyar a los profesores en el proceso de interlocución, de generación de confianza y respaldo al empresario, enviando el mensaje de que hay una unidad al interior de la Universidad para estructurar un proyecto, negociar cuidando el manejo de propiedad intelectual y buscando beneficios y relaciones de suma cero.

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Profesores javerianos en charla uno a uno durante el Open Innovation Summit 2017. / Foto: Carolina Gómez

PJ: ¿Cuáles son las diferencias entre el ecosistema de innovación nacional y el de otros países? ¿Qué tenemos para aprender en esta relación Universidad-Empresa?
FA: Obviamente las diferencias son abismales. No podemos hacer una comparación frente a países como Estados Unidos o, por ejemplo, la Universidad de Utah, con la que tenemos constante diálogo, que está inserta en un ecosistema de innovación regional muy dinámico y activo. En esa experiencia lo que se evidencia es el rol que puede jugar una universidad para dinamizar este tipo de ecosistemas. La Universidad de Utah hace varios años empezó a construir su ecosistema de innovación con la participación de inversionistas y filántropos que pusieron recursos para refinarlo. Ese tipo de articulación es el que debemos aprender acá, unirnos entre diferentes actores para jalonar nuestro ecosistema. En Colombia existe un caldo de cultivo interesante de tecnologías y soluciones innovadoras, lo que nos falta es hacernos visibles y que los empresarios reconozcan nuestras capacidades.

PJ: ¿Y el Estado cómo participa en esta dinámica del ecosistema de innovación?
FA: Creo que ha habido buenas intenciones, pero hace falta la visión a largo plazo. Me explico mejor: si hablamos de procesos de innovación desde la academia, hay que tener en cuenta que no significa que la investigación se hace en un año y queda lista para llevar un producto al mercado. La innovación requiere procesos investigativos de calidad, rigurosos y dispendiosos que implican una financiación importante desde sus primeras exploraciones. En este punto estamos fallando porque no hay recursos para fortalecer la investigación básica, y allí está la génesis de la tecnología de punta y la innovación real. Si yo produzco un desarrollo tecnológico y no tengo capacidad para mejorarlo con procesos de investigación, difícilmente seguiré aportándole al mercado mejoras para que ese producto sea más competitivo. Colciencias ha creado convocatorias para proseguir en esos procesos de avance tecnológico, desafortunadamente no ha habido continuidad en estas oportunidades de financiación. En algún momento fuimos beneficiados con una de esas convocatorias y nos sirvió bastante para madurar unas tecnologías que sabemos que, el año entrante, estarán en un nivel adecuado para ser aceptadas por una empresa o el mercado.

 “La innovación requiere procesos investigativos de calidad, rigurosos y dispendiosos que implican una financiación importante desde sus primeras exploraciones”.

PJ: Entonces, ¿falta tener una perspectiva de largo aliento?
FA: Estas son actividades de muy largo plazo. Un proceso de investigación, dependiendo la tecnología, puede demorar de dos a diez años y su proceso de trasferencia puede ser igualmente largo. Ahí es donde necesitamos herramientas e instrumentos de financiación que apoyen a los grupos de investigación para lograr ese match entre ciencia y el mercado.

PJ: ¿La innovación tiene sintonía con el posconflicto colombiano? ¿Tiene algo para aportar en este proceso de transición?
FA: Es muy importante porque hay que hacer una claridad: la innovación no son equipos, no son máquinas ni aplica solamente a empresas para hacerlas más competitivas. La innovación impacta en el día a día de cualquier organización, en la forma de hacer las cosas para convertirlas en más efectivas. Entonces, si hablamos de innovación y posconflicto, su rol es muy importante ya que aporta la creatividad y la posibilidad de tener una perspectiva diferente. Si nos basamos en nuestro conocimiento, será mejor moldeada la forma en que brindaremos soluciones para generar nuevos tipos de empresa y alternativas para trabajar con comunidades. Sin duda, esto ayudará al proceso de perdón, paz y reconciliación. Será necesaria una serie de metodologías, de procesos y de formatos que hagan que este tránsito hacia la paz sea mucho más efectivo y eficiente. Hay muchos retos que nos atañen en este momento y donde el conocimiento de las ciencias sociales, aplicados con administración y con tecnología –llámese ingeniería, ciencias u otras áreas del saber–, tiene que trabajar mancomunadamente para dar solución y respuestas a diferentes retos que nos genera este proceso de construcción de paz en el país.

La Javeriana, pionera en innovación universitaria

La Javeriana, pionera en innovación universitaria

Este diálogo se ubica, de un lado, en la reciente Política de Ciencia, Tecnología e Innovación impulsada por Colciencias y en la focalización presupuestal que hizo el gobierno nacional para impulsar aquella investigación que genera soluciones aplicadas, principalmente, la que impacta el sector productivo. Del otro lado, se enmarca en la construcción colectiva de la Planeación Universitaria 2016-2021, un escenario invaluable de conversación en torno al emprendimiento y la transferencia de conocimiento para encontrar consensos frente a lo que concebimos como innovación y, luego, explorar cómo apropiarla en nuestro ADN javeriano.

No es una discusión menor, pues tradicionalmente la PUJ ha buscado estar a la vanguardia tanto en la producción de nuevo conocimiento como en el impacto que genera este en la formación y el servicio. Contamos con diez años en la promoción e institucionalización de la transferencia de la oferta científico-técnica al sector productivo y la sociedad. Un paso significativo fue la constitución de la Vicerrectoría de Investigación, con su Dirección de Innovación y, luego, en 2014, la creación de políticas y directrices que sirvieron como pilares para fomentar y orientar la cultura hacia la innovación y el emprendimiento en la comunidad javeriana.

Estas acciones y la experiencia acumulada han permitido que nuestra universidad sea pionera en el país en procesos de transferencia de conocimiento gracias a la construcción de un propio modelo de gestión de la innovación que denominamos ‘De la academia al mercado’. Otros esfuerzos que aportan a este reconocimiento han sido la plataforma Vector, un espacio para encontrar colaborativamente la solución de necesidades del mercado y la sociedad; y la consolidación de un servicio de inteligencia competitiva, que cuenta con más de 200 estudios sobre el estado del arte de los temas de investigación y su aplicabilidad. Otra iniciativa en marcha es la estructuración de un fondo de capital semilla para apoyar experiencias emprendedoras provenientes de la actividad investigativa, de creación y de gestión de la Universidad.

El liderazgo javeriano se debe también a las 18 patentes concedidas y las 36 que están en solicitud. Sin embargo, conscientes de que el proceso de innovación no termina con el patentamiento, en la Javeriana hay tres tecnologías licenciadas y una cartera de iniciativas empresariales tipo spin-off en camino a convertirse en empresas.

Estos esfuerzos y logros no son individuales. La suma de diferentes factores, como el convencimiento del cuerpo directivo para esta apuesta, el recurso humano altamente calificado y la oferta de capacidades científicas y tecnológicas con las que contamos en las diferentes unidades académicas; todo ello ha permitido ejercer un rol destacado a nivel nacional como agente de cambio mediante la generación de conocimiento que pueda ser apropiado por la sociedad.

Así pues, mi invitación es a que entendamos la innovación con una perspectiva amplia. Según los expertos en este tema, antes se concebía a la academia para investigar y formar. Ahora, se investiga, forma y transfiere conocimiento, es decir, una mirada sintonizada a los intereses de la sociedad y de quiénes aprovecharían el conocimiento producido al interior de la Javeriana. Sin duda, estamos en un ambiente ideal para llegar a acuerdos, reconocer las experiencias exitosas y aprender de aquellas que pueden mejorarse con el fin de cumplir la meta de ser en 2021 una universidad consumida en prácticas y procesos recursivos, creativos e innovadores. Un escenario, además, indispensable para contribuir al fortalecimiento del ecosistema nacional de la innovación.


Luis Miguel Renjifo Martínez
Vicerrector de Investigación
Pontificia Universidad Javeriana