SinMitos: ¿Los pacientes con cáncer y otras condiciones especiales deben vacunarse?

SinMitos: ¿Los pacientes con cáncer y otras condiciones especiales deben vacunarse?

La primera etapa de vacunación en Colombia incluyó al personal médico de primera línea y a las personas de 80 años y más. Para la segunda se tuvo en cuenta a aquellos entre 60 y 79 años y a los profesionales de la salud en servicio social obligatorio y demás. En el tercer grupo están quienes tienen entre 16 y 59 años y presentan algunas condiciones médicas particulares, como EPOC, asma, cáncer, entre otros.

Estas personas del grupo tres de los cinco que conforman el Plan Nacional de Vacunación contra la COVID-19, han sido priorizadas en tanto diferentes estudios comprueban que son pacientes con mayor riesgo de presentar enfermedades graves al infectarse con el coronavirus.

La Organización Mundial de la Salud, OMS, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, CDC, y el Public Health England, según información reunida por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), han identificado que los más afectados por la COVID-19 pueden ser aquellos que padezcan enfermedad cardiovascular, VIH/SIDA, enfermedad renal crónica, tuberculosis (activa), enfermedad respiratoria crónica, trastornos neurológicos crónicos, enfermedad hepática crónica, trastornos de células falciformes, diabetes, consumidores de tabaco fumado, cánceres con inmunosupresión directa, obesidad severa, cánceres sin inmunosupresión directa pero con posible inmunosupresión causada por el tratamiento e hipertensión.

Al ser personas con condiciones médicas especiales, se ha especulado sobre lo pertinente que sería la aplicación de la vacuna contra el Sars-CoV-2, pues su sistema inmune podría ya estar muy afectado. En esta tercera entrega del especial #SinMitos (puede leer la primera entrega haciendo clic aquí, y la segunda acá), varios expertos en salud responden sobre si es seguro vacunarse si se presentan ciertas enfermedades.

¿Los pacientes con cáncer y enfermedades autoinmunes deben vacunarse contra la COVID-19?

El director del Centro Javeriano de Oncología del Hospital Universitario San Ignacio, Raúl Murillo, resuelve esta duda. Por otro lado, Daniel Fernández, jefe de la Unidad de Reumatología del Hospital Universitario San Ignacio, explica si los pacientes con enfermedades autoinmunes deben o no vacunarse.

¿Las personas con enfermedades cardiovasculares deben vacunarse?

Este grupo poblacional también está identificado como susceptible para sufrir complicaciones derivadas de la infección por COVID-19. ¿Es seguro vacunarse? Lo aclara Ángel Alberto García, jefe de la Unidad de Cardiología de la Pontificia Universidad Javeriana. Además, Paula Ruiz, médica internista del Hospital Universitario San Ignacio, explica si los pacientes anticoagulados también deben vacunarse.

Quienes padecen enfermedades respiratorias, ¿deben vacunarse?

Alejandra Cañas, directora del Departamento de Medicina Interna de la Pontificia Universidad Javeriana aclara cómo las personas que padecen asma y EPOC, entre otras enfermedades respiratorias, podrían beneficiarse con la vacuna.

¿Las madres gestantes, niños y bebés se tienen que vacunar?

¿Por qué estas poblaciones aún no están incluidas en el plan nacional de vacunación? María Cristina Navas, presidenta de la Asociación Colombiana de Virología; y Juanita Ángel Uribe, del Instituto de Genética Humana de la Universidad Javeriana, lo explican.

Bonus: ¿Por qué Colombia no produce sus propias vacunas para la Covid-19?

¿Qué hace falta para que el país tenga esta capacidad de producción? Responden María Fernanda Gutiérrez, del departamento de Microbiología de la Pontificia Universidad Javeriana; Juanita Ángel Uribe, del Instituto de Genética Humana de la Universidad Javeriana y María Cristina Navas, presidenta de la Asociación Colombiana de Virología.

 

SinMitos: ¿Los niños deben vacunarse contra la COVID-19?

SinMitos: ¿Los niños deben vacunarse contra la COVID-19?

Después del 17 de febrero, cuando se inició la vacunación contra la COVID-19 en Colombia, las respuestas a preguntas como ¿Cuándo es mi turno para vacunarme?, ¿Por qué empezaron con los adultos mayores? y ¿Los niños se deben vacunar?, se tornaron más urgentes.

Lo que por casi un año fue solo un anhelo, por fin estaba sucediendo. Esto provocó una avalancha de inquietudes e interés por conocer todos los protocolos, indicaciones e implicaciones que supone vacunarse, pues para algunos (primera línea de atención médica y adultos mayores), la vacunación era una realidad cercana.

Por lo menos en esta etapa, quienes conocen a un médico, enfermera o personal de salud que ya fue vacunado, o que tienen en sus familias adultos mayores que ya pasaron por este proceso, están pendientes de cómo les fue, de qué sienten, de si es seguro para así conocer de primera mano la realidad del proceso de vacunación.

Es por eso que en esta segunda entrega del especial #SinMitos (puede leer la primera entrega haciendo clic aquí), realizado en alianza con la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana y Pesquisa Javeriana, expertos de diferentes áreas respondieron en video las preguntas más comunes sobre la aplicación de la vacuna en adultos mayores, niños y otras inquietudes sobre esta primera etapa del proceso de vacunación.

¿Por qué es importante vacunarse?

El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana, Carlos Gómez-Restrepo, inicia esta segunda entrega brindando algunas razones por las que vacunarse resulta indispensable y sobre todo, confiable.

¿Cuándo será mi turno para vacunarme?

La epidemióloga Zulma Cucunubá explica en qué consisten las diferentes fases del plan de vacunación nacional. En alguna de ellas seguro se encuentra usted.

¿Qué es la inmunidad de rebaño?

Después de que comenzó la vacunación se sueña con poder retomar la cotidianidad que se vivía antes de la pandemia. La OMS, por ejemplo, le apuesta a lograrlo a través de la inmunidad colectiva (o inmunidad de rebaño), tras el proceso masivo de vacunación. Pero en palabras sencillas, ¿qué significa? Contesta la epidemióloga Zulma Cucunubá.

¿Las vacunas no son efectivas o dañan los genes?

En el siguiente video, además, podrá conocer la respuesta a otros mitos que circularon acerca de las vacunas desarrolladas, desde su efectividad hasta la falsa posibilidad de que alteren los genes de las personas, así lo aclaran Zulma Cucunubá y el genetista Ignacio Zarante.

¿Los niños deben vacunarse contra la COVID-19?

Ahora podrá encontrar la respuesta a la pregunta por la cual hizo clic en este artículo. Ana María Bertolotto, directora del departamento de Pediatría de la Universidad Javeriana, responde cómo es el proceso de vacunación para los niños. Además, el genetista Fernando Suárez aclara si existe o no relación entre las vacunas y el autismo en niños.

¿La vacunación debió empezar con los jóvenes y no con los adultos mayores?

Desde que se inició el proceso de vacunación se preguntó el porqué de ese orden en el que se priorizó a los adultos mayores y no a otra parte de la población. Carlos Cano, director del Instituto de Envejecimiento de la Universidad Javeriana, tiene la explicación, además contesta si la vacuna es segura en adultos mayores.

¿Después de cuánto tiempo de aplicarme la vacuna empieza a hacer efecto?

María Fernanda Navas, presidenta de la Asociación Colombiana de Virología, responde en qué momento el cuerpo genera la respuesta inmune después de aplicarse la vacuna.

Vacunación Covid: la tormenta perfecta en una cadena de suministro

Vacunación Covid: la tormenta perfecta en una cadena de suministro

FotoCamilo-OrtizUna frase que hemos escuchado recurrentemente en los últimos meses es que “debemos aplanar la curva”, haciendo referencia quizás a evitar un  crecimiento exponencial en la función que describe el número de contagios en el tiempo. En matemáticas, una función exponencial sencilla, que ilustra este fenómeno es 2^t: Supongamos, dejando de lado algunos factores importantes, que cada persona contagiada transmite el virus a dos personas más cada día.

En el día cero hay una persona enferma, en el día uno habría dos, en el día dos habría cuatro y así sucesivamente. Para el día diez habría aproximadamente mil personas contagiadas, pero al cabo de 30 días ¡ya se habrían superado los mil millones de contagios! Esto ilustra la rapidez con la que crece una función exponencial.

Ahora bien, la mayor preocupación sobre la rapidez de expansión de un virus usualmente se sustenta en la capacidad de respuesta que tiene el sistema de salud. Desde el comienzo de la pandemia se han registrado, según el instituto Nacional de Salud, aproximadamente 2’500.000 resultados positivos de pruebas COVID en Colombia y desafortunadamente durante varios meses los hospitales se vieron con el agua al cuello para atender a la población.

Hace unos días, con la llegada del primer lote de vacunas a Colombia se vio una luz de esperanza para dar fin a la pandemia. Al mismo tiempo se empezaron a evidenciar las difíciles decisiones logísticas y de transporte que se avecinan para lograr una eficiente vacunación de los ciudadanos colombianos. Me refiero en concreto a la noticia sobre el escaso número de vacunas y el tiempo que tardó en recibirlas el departamento del Amazonas, donde además de encontrarse en una situación apremiante por la aparición de nuevas cepas del virus, están aislados geográficamente de los siete grandes centros regionales establecidos para la gestión de las vacunas: Bogotá, Medellín, Cartagena, Pereira, Bucaramanga, Cali y Barranquilla.

Según el gobierno nacional, se recibirán unas 50’000.000 de dosis de vacunas en un año, las cuales, en casi todos los casos, requieren un manejo especial en cuanto a temperatura y tiempo de vida fuera de la cadena de frio. Adicional a esto, el ministro de Salud ha mencionado que el país tiene la capacidad de vacunar a 100.000 personas diariamente. Esto es la tormenta perfecta para una cadena de suministro.

¿Dónde se deben ubicar los centros de vacunación para tener un balance costo-cobertura optimo? ¿Cómo se cubrirá a las poblaciones más alejadas en el menor tiempo? ¿Cómo se transportarán las vacunas siendo costo-eficientes? ¿Cuántas personas capacitadas para vacunar se necesitan en cada centro? ¿Cómo gestionar el inventario global y local de vacunas y suministros necesarios del país? Todo esto, teniendo en cuenta que las vacunas tienen un tiempo de unos cinco días para ser utilizadas una vez abandonen la cadena de frio y además que se deben compartir recursos logísticos con otros bienes y servicios, que en la mayoría de los casos han incrementado su demanda, como el e-commerce.

Estas preguntas son solo algunos ejemplos de las decisiones complejas que se deben tomar de aquí en adelante. Lamentablemente, según la OMS, antes de la pandemia ya se perdía cerca del 50 % de las vacunas en la cadena de suministro por su mal manejo, así que resulta fundamental tener una planeación adecuada y bien estructurada para la toma de decisiones en este proceso de vacunación masiva y en tan corto tiempo.

Para dar respuesta a algunas de estas preguntas, en este y otros contextos, investigadores trabajan en el desarrollo de modelos de decisión y algoritmos especializados que típicamente están atados a resolver problemas de optimización combinatoria, en los cuales se define un conjunto de soluciones factibles y una función objetivo que permite compararlas para determinar cuál es la mejor.

Durante esta pandemia, ya se utilizaron, con cierto nivel de éxito, la analítica de datos descriptiva y la predictiva para entender y predecir cómo se comporta el virus en la población. Ahora, debemos hacer uso de la analítica prescriptiva (optimización) para determinar cuál es el mejor camino que conlleve una vacunación rápida y eficiente.

Paradójicamente, así como la curva de contagios, en un problema de optimización combinatoria, el tamaño del conjunto de soluciones factibles crece de manera exponencial a medida que crece el problema, lo cual dificulta enormemente hallar la mejor solución. Por eso, cuando hablamos de 50 millones de vacunas en poco tiempo, hablamos de un gran reto para dar solución a problemas de optimización matemática. No obstante, gracias al increíble desarrollo tecnológico y al entendimiento matemático que tenemos de estos problemas, hoy en día es posible resolver casos con millones de variables y restricciones en tan solo unos segundos.

En mi opinión, el reto es inmenso pero tenemos las herramientas para navegar a través de esta parte de la tormenta.

*Camilo Ortiz es profesor del Departamento de Matemáticas de la Pontificia Universidad Javeriana. Es matemático e ingeniero Javeriano con doctorado en ingeniería de la Universidad de Concordia en Montreal y estancia postdoctoral en Ciencias de la Computación de la misma Universidad y el Instituto para la Valorización de los datos (IVADO). Su área de trabajo es la optimización discreta aplicada a resolver problemas de logística y transporte.


Esta columna de opinión es la segunda entrega del especial que se suma a la conmemoración de los 50 años de la Facultad de Ciencias de la Pontificia Universidad Javeriana.

Vacunarse, la decisión es solo suya

Vacunarse, la decisión es solo suya

A raíz de la aparición de esta nueva cepa de coronavirus, la humanidad está enfrentando una pandemia que, a diferencia de otras, en otros contextos históricos, cuenta con avances en los procesos de investigación científica para afrontarla y minimizar los riesgos en la humanidad. En este caso, con base en la economía global existente, la pandemia ha dejado resultados macroeconómicos que deben ser considerados y — no menos relevantes — aparecieron o tal vez se acentuaron también aspectos comportamentales que han conllevado a decisiones individuales y colectivas relacionadas con la responsabilidad ciudadana.

Con respecto al uso de vacunas, la FDA de Estados Unidos (Food and Drug Administration por su sigla en inglés), autoridad a nivel mundial, asegura contar con altos índices de confiabilidad por sus estándares científicos soportados en calidad, eficacia y seguridad.

Con la autorización de uso de emergencia para las vacunas no culmina el proceso de control de riesgos; por el contrario, aunados a la FDA están otros organismos que garantizan un proceso post- control y se encargan del seguimiento y los datos de reclamaciones de otros actores del sistema de salud. El proceso lleva a corregir los riesgos propios o internos de la producción de la vacuna.

Estas actividades, que hacen parte de los procesos de control pre, durante y posterior a la vacunación, reducen a un mínimo los riesgos externos (preventivos) que en este caso provienen de la respuesta del cuerpo humano frente a la vacuna; de allí la relevancia del porcentaje de eficacia, o sea del porcentaje de reducción de la incidencia de una enfermedad en sujetos que fueron vacunados con respecto al general que no fue vacunado (Tejeiro R, 2020).

En lo concerniente al riesgo económico, la implementación de la estrategia de inmunización de la población aumenta los índices de confiabilidad en la economía de los países, teniendo en cuenta su reactivación a partir del aumento del consumo interno de forma estable y del consumo externo de forma paulatina al retirar las medidas de restricción en movilidad de personas o de bienes y productos.

El Banco Mundial, en su informe “Perspectivas económicas mundiales”, pronostica que la pandemia generará una contracción del 5,2 % en el producto interno bruto mundial en 2020, lo que constituye la recesión mundial más profunda que se ha experimentado en décadas. Los ingresos per cápita en la mayoría de las economías emergentes y en desarrollo tuvieron una contracción significativa en el 2020 lo cual está relacionado con el índice de crecimiento económico de cada nación.

Frente a este panorama, los países deben adoptar medidas de gestión de riesgo económico soportadas en desarrollar políticas sociales para disminuir los efectos en todos los grupos poblacionales, en especial los más vulnerables.

Económicamente se observará a nivel mundial la carrera por propiciar un crecimiento sostenible, para lo cual los gobiernos deben considerar políticas fiscales y monetarias atractivas para la inversión directa interna y externa que permita cubrir los compromisos extraeconómicos adquiridos durante la pandemia y futuros para garantizar el desarrollo de todos los sectores productivos y así disminuir índices de desempleo, informalidad, evasión y elusión.

Para esto un factor que garantice credibilidad es la implementación de la campaña de inmunización gratuita para toda la población en cada país que permita desencadenar la inmunización natural tipo rebaño y propiciar la nueva normalidad económica.

Si la implementación de la vacuna, así como el desarrollo de políticas económicas y sociales acordes con la situación no son admitidas y empoderadas por los ciudadanos mediante un comportamiento social responsable, las medidas de mitigación de riesgos no tendrán resultados positivos.

A lo anterior se suma que los ciudadanos deben asumir y mantener las medidas de autocuidado responsable y los nuevos hábitos en el relacionamiento con otros en el día a día, para disminuir la letalidad en los rebrotes o segundas, terceras y demás olas de picos epidemiológicos que puedan aparecer, mientras se da cobertura a la mayor cantidad de población inmunizada por las vacunas.

Al optar por ser vacunados, los ciudadanos deben considerar que todo procedimiento médico, aun esté estandarizado y con suficiente evidencia médica, deja entrever una ventana de riesgo, de lo cual no se exime en un acto como la inmunización. Ahora bien, por otra parte, se debe considerar el contrarrestar con el costo-beneficio social de no hacerlo, que es más elevado, en este caso para toda la humanidad, pero de mayor evidencia en los países en desarrollo.

* Doctora en Ciencias Empresariales, Docente Universitaria y Consultora en Sostenibilidad Corporativa, Administración del Riesgo, Transparencia y anticorrupción.

Es hora de hablar sobre vacunas

Es hora de hablar sobre vacunas

El avance de los movimientos antivacunas, la reemergencia de enfermedades que se consideraban erradicadas y la extensa información errada, en muchos casos sin sustento científico, que pulula por internet y redes sociales, han reabierto el debate en América Latina sobre la importancia de la vacunación.

Por ello, Pesquisa Javeriana, en alianza con los medios especializados SciDev.Net y Directo Bogotá, realizará hoy jueves, 6 de diciembre de 2018, a las 2:00 p.m. (hora colombiana) un conversatorio a través de la plataforma Facebook Live para analizar el panorama regional de este desafío a la salud.

Moderado por Lisbeth Fog, editora general de Pesquisa Javeriana y corresponsal en Colombia de SciDev.Net, contará con la participación de Gina Tambini, representante de la Organización Mundial de la Salud para Colombia, y de Diego Alejandro García, coordinador del Grupo de Gestión Integrada de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud y Protección Social.

Para seguir esta conversación, puede conectarse en las página de Facebook de SciDev.Net, al igual que en el portal de Directo Bogotá. También puede participar en la conversación a través de nuestra cuenta de Twitter con los hashtags #VacunasAlDía y #SciDevDebate.

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Vacunas: un pinchazo necesario

Vacunas: un pinchazo necesario

Lisbeth

Ya sabemos la respuesta cuando preguntamos cuál es la causa de los cánceres: los médicos entran a sugerir recomendaciones para tener una vida saludable, sin saber exactamente si algunas de nuestras costumbres son las que lo promueven. Pero el día que llega, simplemente llegó y lo hace sin avisar, sin un poquito de compasión. No pasa lo mismo con el cáncer de cuello uterino: tanto nuestra médica epidemióloga caleña, Nubia Muñoz, como el Premio Nobel de Medicina en 2008, Harald zur Hausen, han demostrado con sus investigaciones que el Virus del Papiloma Humano (VPH) es el culpable.

No se explica uno aún por qué hay dudas. Empecemos por el principio: todas las vacunas tienen efectos secundarios, así que no es raro que el organismo humano reaccione ante una sustancia que le está siendo inyectada. La vacuna triple viral, que desde hace más de 40 años se aplica en bebés, los defiende contra el sarampión, las paperas y la rubeola, y aunque las cifras demuestran la reducción de casos casi hasta cero, todavía no se puede hablar de la erradicación de estas enfermedades porque hay personas que no le tienen confianza a las vacunas y son las primeras que se enferman. Países como Australia ‘castigan’ a los padres que no vacunan a sus hijos con multas quincenales.

Un antecedente que marcó quizás el nacimiento de los grupos antivacuna fue el artículo publicado en la revista científica The Lancet en 1998, en el que el cirujano británico Andrew Wakefield asociaba la vacuna triple con casos de autismo. Si bien el artículo fue retractado por contener información errónea, el daño estaba hecho: de boca en boca estos resultados habían llegado a la comunidad, las tasas de vacunación disminuyeron y las enfermedades resurgieron.

En el caso de la vacuna contra el VPH, más del 95% de los estudios realizados a nivel mundial hablan de que es segura. Incluso aquellos que la defienden a ultranza y han estudiado los efectos secundarios, mencionan la posibilidad de que las niñas vacunadas sufran dolores de cabeza y de pecho, desmayos, mareos, alergias. Las estadísticas reportan que tres de cada millón de niñas vacunadas pueden sufrir un shock anafiláctico, que es para preocuparse, y por eso la importancia de que sea administrada con todas las seguridades médicas exigidas.

Lo que ocurrió en Carmen de Bolívar en 2014, ampliamente divulgado a través de los medios de comunicación nacionales y del vecindario, ha sucedido de manera muy similar en los primeros años de esta década en países como Brasil y Perú, y, sorprendentemente, en Japón y Dinamarca, donde se supone que la ciudadanía tiene más acceso y posibilidades de informarse que en países en desarrollo.

De hecho la OMS, la OPS y la base de datos en cáncer —Globocan— demuestran que la tasa de mortalidad por cáncer de cérvix o cuello uterino es doce veces más alta en Bolivia que en Canadá. ¿Qué ha ocurrido? Unos 40 expertos reunidos en Bogotá este mes dieron varias explicaciones: la influencia de los movimientos antivacuna, los episodios colectivos de niñas entrando a los servicios de urgencia de los hospitales luego de haber sido vacunadas, las informaciones ‘negativas’ de los medios de comunicación, el impacto de las redes sociales, el hecho de que el personal de salud aún no está convencido de recomendarla a sus pacientes porque buena parte de los estudios científicos alientan a adelantar más investigación que confirmen los datos encontrados.

El peso del rumor cuando se enfrenta a los estudios científicos inclina la balanza sin misericordia. Y en este punto se concentraron los asistentes a la reunión sobre Prevención y control del VPH y los cánceres relacionados al VPG en Colombia: lecciones aprendidas y el camino a seguir, porque encontraron como una gran debilidad la comunicación de los expertos con los padres de familia, con los maestros, con el personal médico clínico. Robb Butler, científico social de Unicef, recomendó usar más la emoción que la información y los datos, y contar historias más que hablar de estadísticas porque “cuando perdemos la confianza, es extremadamente difícil recuperarla”.

Lo secundó otro experto, el médico Mark Kane, hoy consultor internacional, quien explicó que más que educar con datos e información, la evidencia científica debe ser contada a las diferentes audiencias de tal manera que llegue a esa parte del cerebro que genera diferentes reacciones, como miedo, rabia, felicidad.

Estrategias de comunicación en la propia Dinamarca, en Irlanda, incluso en Perú, han empezado a recuperar esa confianza. ¿Cómo lo haremos en Colombia? Nos urge encontrar una respuesta porque, de acuerdo con Muñoz, con los índices actuales de atención solo se evitarán 220 casos de cáncer de cérvix pero si la cobertura de vacunación vuelve a estar alrededor del 90%, se evitarán al menos 4.000 casos y 1.900 muertes en mujeres que vivirían hasta los 75 años.

 


Los invitamos a unirse al Facebook Live que, en conjunto con los medios especializados SciDev. Net y Directo Bogotá, realizaremos sobre el panorama de la vacunación en Colombia. Únanse a nuestra cuenta de Facebook mañana, 6 de diciembre de 2018, a las 3:00 p.m. (hora de Colombia).

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