Modificar nuestra información genética para tratar enfermedades raras es viable

Modificar nuestra información genética para tratar enfermedades raras es viable

Carlos Javier Alméciga Díaz

Durante el último año hemos escuchado diferentes mitos alrededor de las vacunas para la covid-19, siendo el de la posibilidad de que estas modificaran nuestra información genética uno de los más recurrentes. Aunque ninguna de las vacunas aprobadas para el manejo de la COVID-19 en la actualidad alteran nuestra información genética, este mito puso sobre la mesa nuevamente la pregunta sobre la posibilidad y efectos de la modificación del material genético en humanos.

¿Qué es la terapia génica?

La modificación de nuestra información genética con fines terapéuticos, también conocida como terapia génica, es una alternativa que se viene explorando desde finales del siglo pasado. Esta terapia busca la modificación, transitoria o permanente, del material genético de un individuo con el objetivo de tratar o curar una enfermedad.

Modificar nuestro genoma puede permitir, por ejemplo, la cura de enfermedades genéticas o de otras enfermedades adquiridas como el cáncer o algunas enfermedades infecciosas como el VIH.

Desde la primera prueba en humanos, a principios de la década de los 90, la terapia génica se ha evaluado en cerca de 150 enfermedades mostrando resultados prometedores en la gran mayoría de ellas. Sin embargo, como cualquier otra intervención terapéutica, la terapia génica no está exenta de riesgos, y estos están principalmente asociados con la posibilidad de modificar otras regiones dentro del ADN o de que el sistema inmunológico reconozca como extraño el material genético administrado.

En este aspecto, durante las últimas tres décadas se han realizado importantes avances para mejorar su seguridad y eficacia, lo que ha permitido la aprobación de productos basados en esta tecnología. Es importante aclarar que la modificación de nuestra información genética con fines cosméticos o de mejoramiento de la especie, no son considerados como terapia génica y se encuentran regulados por diferentes organizaciones a nivel internacional.

Para el caso de las enfermedades raras o poco frecuentes, la posibilidad de modificar o corregir el material genético puede representar la única opción de tratamiento para un paciente. Este es el caso de Alissa, una paciente con una enfermedad rara que afecta principalmente su sistema nervioso central y para quien la modificación de su material genético representa la única oportunidad de cambiar el curso de su enfermedad.

Hallazgos similares se han observado para un tipo de ceguera hereditaria, en la que los pacientes han recuperado su visión tras la administración de la terapia, o en la enfermedad de células falciformes, una enfermedad de los glóbulos rojos, que ha permitido que los pacientes no requieren las transfusiones de sangre a las que frecuentemente son sometidos.

La terapia génica en la actualidad

Propuesta inicialmente hacia la mitad del siglo pasado, no fue sino hasta el año 2003 que el primer producto aprobado de terapia génica, Gendicina, llegó al mercado. Desde entonces 16 productos se han aprobado para el tratamiento de diferentes enfermedades raras y algunos tipos de cáncer. Sin embargo, ninguno de ellos se encuentra aprobado para su comercialización en Colombia.

En los últimos cinco años hemos visto un rápido crecimiento de productos aprobados, y se espera que cerca de 40 nuevos productos lleguen al mercado. Esto representa una gran esperanza para muchos pacientes y sus familias afectados por enfermedades raras y para las que los actuales tratamientos no presentan la eficacia necesaria.

Los retos

A pesar de los avances, aún existen muchos retos que deben ser superados para extender los beneficios de estas terapias a más países y más enfermedades raras. El primero de ellos es la necesidad de desarrollar estrategias que permitan ampliar el número de enfermedades con tratamiento. De acuerdo con el Centro de Información para Enfermedades Raras y Genéticas, de los Institutos de Salud de los Estados Unidos, tan solo 5 % de las cerca de 7000 enfermedades raras descritas cuentan con algún tipo de tratamiento y de estos, solo cinco están basados en terapia génica.

El segundo es continuar entendiendo la biología de los vectores, esas herramientas empleadas para entregar el material genético a las células de los pacientes, así como optimizar sus procesos de producción, purificación y caracterización. El tercero es poder emplear los resultados de estudios previos sobre la seguridad y eficacia de estos vectores, con el objetivo de poder acelerar el desarrollo de terapias para otras enfermedades.

Otro aspecto muy importante es el acceso a las terapias génicas, y el temor de que las actuales barreras puedan aumentar la brecha entre países de altos y bajos ingresos. En la actualidad, las terapias génicas que se comercializan están disponibles en Estados Unidos, China, la Unión Europea, Canadá, Rusia, Ucrania, Filipinas, Suiza, Japón, y Turquía.

Para el caso de Latinoamérica, Brasil es el único país que cuenta con terapias génicas aprobadas. Una de las limitantes para el acceso es su costo que puede alcanzar los dos millones de dólares por paciente tras una única administración. Estos costos suelen estar asociados principalmente a los procesos de producción y el bajo número de pacientes de cada enfermedad, hecho que podría dificultar la recuperación de la inversión realizada.

Para producir estas terapias génicas es necesario contar con una infraestructura para la administración y seguimiento de la terapia, y en algunos casos para la producción de las células modificadas que serán implantadas en los pacientes, lo cual también puede ser un limitante. En este sentido, la creación de iniciativas público-privadas o de empresas biotecnológicas sin ánimo de lucro representan dos de las alternativas para reducir los costos y facilitar el desarrollo y acceso. Adicionalmente, la búsqueda de nuevos mecanismos de pago o cambios en las rutas de desarrollo y aprobación de estos medicamentos puede reducir costos a mediano y largo plazo. Estas, y otras estrategias, requieren de una estrecha cooperación entre organizaciones de pacientes, investigadores, médicos, gobiernos y la industria farmacéutica.

Lo que queda por hacer…

Es importante que cada país defina una agenda para el desarrollo de terapias avanzadas, como es el caso de la terapia génica, que lleven a la construcción de las capacidades humanas, así como de investigación y de producción. Esto no solo permitirá adaptar las terapias desarrolladas en otros países, sino el desarrollo de terapias para enfermedades que afectan a la población de cada país.

Por ejemplo, de acuerdo con el portal Clinicaltrials.gov, a la fecha no hay ensayos clínicos de terapia génica en Colombia, y tan solo 15 se han llevado a cabo en países de Suramérica. En este aspecto, es importante destacar que, para Colombia, la Misión de Sabios del año 2019 realizó diferentes propuestas que de ser implementadas deberían fortalecer la innovación y soberanía en salud. Esto, sumado a la Ley de Enfermedades Huérfanas (Ley 1392 de 2010), muestran la existencia de unas bases conceptuales y legales para favorecer el desarrollo de tecnologías como la terapia génica en nuestro país, en especial para las enfermedades raras. Por lo tanto, es necesario que todos los actores involucrados unamos nuestros esfuerzos para garantizar que los pacientes y sus familias puedan verse beneficiados con los crecientes desarrollos en este campo de la biotecnología en salud.

Las asociaciones de pacientes juegan un papel muy importante para promover el desarrollo de nuevas terapias, pues son ellas las que pueden no solo recoger las necesidades de los pacientes y sus familias y las experiencias en el manejo de determinada enfermedad, sino conectar diferentes actores interesados, movilizar recursos económicos y gestionar cambios en las políticas públicas.

Asociaciones como la National MPS Society o la National Tay-Sachs & Allied Diseases Association, son solo un ejemplo de cómo los pacientes y sus familias pueden cambiar la historia de una enfermedad a través de la concientización, la investigación y el trabajo colaborativo. Estas asociaciones han logrado impulsar el desarrollo de terapias génicas para diferentes enfermedades patrocinando investigaciones básicas y aplicadas y logrando una efectiva comunicación con empresas biofarmacéuticas y con el sector gubernamental.

Para Colombia, iniciativas como la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (FECOER), el Cluster de Enfermedades Raras o la asociación de pacientes con errores innatos del metabolismo (ACPEIM), son algunos de los ejemplos de las asociaciones que trabajan por mejorar la calidad de vida de los pacientes y aumentar la divulgación de estas enfermedades en el país. Sin embargo, es necesario continuar empoderando estas asociaciones y promover el trabajo colaborativo con otros actores como investigadores y la industria farmacéutica.

* Carlos Javier Alméciga Díaz, QF, PhD. es profesor asociado de la Pontificia Universidad Javeriana y director del Instituto de Errores Innatos del Metabolismo.

16 dudas sobre la vacunación contra covid-19 resueltas por expertos

16 dudas sobre la vacunación contra covid-19 resueltas por expertos

A pesar de que las vacunas contra la covid-19 están circulando cada vez con mayor rapidez por todo el territorio nacional, su ritmo es a paso de tortuga frente a la fluidez de la desinformación.

Los colombianos reciben diariamente en sus celulares videos, imágenes y noticias falsas sobre los riesgos de la vacuna si se padecen ciertas enfermedades, acerca de su impacto negativo en el organismo o su falta de efectividad.

Hablan los expertos

Recientemente Pesquisa Javeriana y El Tiempo, a través de sus cuentas de Twitter, llevaron a cabo la tuiteratón #SinMitos en la que los ciudadanos plantearon preguntas sobre la covid-19 y la vacunación para que fueran resueltas de manera confiable y rigurosa por expertos.

En este ejercicio profesores, investigadores y especialistas de la Pontificia Universidad Javeriana de la sede Bogotá y su seccional de Cali respondieron 16 dudas y desmintieron algunas de las informaciones y mitos que surgen a diario sobre estos temas.

Siga a continuación cada una de las respuestas para que desmitifique ideas erróneas o confusas y pueda explicarle a su familia y amigos cuando la desinformación quiera ganar la batalla.

Sandra Valderrama, jefe de la Unidad de Infectología del Hospital Universitario San Ignacio y directora de la especialización en Infectología de la Pontificia Universidad Javeriana; Christian Pallares Gutiérrez, médico con maestría en Epidemiología y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana de la Seccional Cali, explican cada inquietud.

  • ¿Se sabe cuál es la población que tiene más probabilidad de sufrir trombosis por la vacuna de AstraZeneca?, ¿cuántas dosis de AstraZeneca se han aplicado en el mundo y cuántos casos de trombosis se han identificado?

  • ¿Cuánto tiempo dura el efecto de la vacuna en mi organismo después de aplicarme la segunda dosis?

  • ¿Después de cuánto tiempo de haberme vacunado puedo tomar alcohol?

  • ¿Se pueden combinar vacunas de diferentes proveedores para completar el esquema?

  • Si me dio covid-19, ¿solo debo aplicarme una dosis de Pfizer?

  • ¿Una persona que ya inició sus quimioterapias debería vacunarse?

  • ¿Por qué las personas que han tenido transfusiones de sangre deben esperar para vacunarse?

  • ¿Puedo estar tomando antibióticos al momento de la aplicación de la vacuna?

  • ¿Cuál es la vacuna más efectiva para personas inmunosuprimidas?

  • ¿Qué efectos puede tener la vacunación para personas que padecen síndromes mieloproliferativos?

  • Algunas personas no se están vacunando, dicen que van a esperar la inmunidad de rebaño. El ministro de Salud, Fernando Ruiz, mencionó que es probable que la covid-19 pase a ser una enfermedad endémica, ¿Vamos a lograr la inmunidad de rebaño y cuáles son sus implicaciones en la vacunación?

  • ¿Cuáles son los riesgos de la vacuna de J&J para mujeres menores de 50 años? Si es tal vez la única opción de vacunación en el próximo año para una mujer saludable de 30 años, ¿lo recomendarían?

  • ¿Cuánto tiempo se debe esperar para recibir la vacuna después de haber tenido covid-19?

  • ¿Existe una prueba o test de inmunidad posvacuna contra covid-19 que indique que la persona respondió con éxito a la vacuna? ¿Algo así como la prueba anti hepatitis B?

  • ¿Puedo aplicarme la vacuna Sinovac y la Pfizer para tener mayor inmunidad?

  • ¿La tasa de letalidad de la covid-19 es inferior a la de la gripa? Si es así, ¿por qué es importante vacunarse?

Pesquisa Javeriana viene cubriendo los temas de salud con relación a la covid-19 desde el año 2020. En esos artículos se responden más preguntas sobre esta enfermedad. Consulte en este enlace las posibles respuestas a sus inquietudes: https://www.javeriana.edu.co/pesquisa/covid-19/

Igualmente, Pesquisa ha entrevistado a más de 20 especialistas para aclarar en un solo minuto las preguntas que como ciudadano se tienen frente a la vacunación contra la COVID-19: https://www.javeriana.edu.co/pesquisa/vacunacion-covid-19/

De los agujeros negros a los corales del Caribe colombiano: Pesquisa 56

De los agujeros negros a los corales del Caribe colombiano: Pesquisa 56

Los pasados 29 de abril y 4 de mayo la Pontificia Universidad Javeriana realizó el foro La Vacunación, un asunto de todos, en el que participaron académicos y expertos de otros sectores para analizar cómo avanza la inmunización contra la covid-19 en Colombia y qué aportes podría brindar cada actor desde su especialidad.

Para Luis Miguel Renjifo, vicerrector de Investigación de la Javeriana, el conocimiento producido tanto en laboratorios como en el territorio resulta clave en esta coyuntura y, precisamente, es el tema que aborda en su editorial de la edición 56 de Pesquisa Javeriana. Aunque Renjifo toma como ejemplo el foro sobre vacunación, los demás artículos presentados en esta edición también responden al diálogo entre la academia y diferentes problemáticas en salud, deporte y ciencia, que requieren de la investigación y la innovación para ser resueltos.

Si quiere leer la revista en su versión en PDF puede hacer clic aquí, o si prefiere, navegue por el micrositio de la edición 56 de Pesquisa Javeriana a través este enlace.

Sin más preámbulo, ¡Acá le contamos cuáles son los temas de la nueva edición de Pesquisa Javeriana!

Portada:

¿Cómo mejorar el confort sobre la bicicleta para conseguir mejores tiempos en carrera? Esta investigación permite brindar orientaciones para que los pedalistas, a través de su postura, encuentren mejores condiciones aerodinámicas que los lleven a superar sus propios registros.

Ciencia profunda:

Explicar con palabras sencillas cómo funcionan los agujeros negros no es tan simple. Este artículo se propuso encontrar las palabras adecuadas para entender uno de los grandes misterios del universo, al mismo tiempo que se pregunta qué pasa si algo cae adentro de uno de ellos.

Ciencia y sociedad:

80 % de los colombianos pueden estar infectados con Helicobacter pylori, una bacteria que está asociada a la aparición de cáncer gástrico. Investigadoras javerianas son pioneras en el estudio de la fagoterapia (un tratamiento con virus) como posible alternativa para erradicar esta bacteria.

Salida de campo:

¿El turismo puede ser una amenaza para los corales del Caribe colombiano? Dos investigaciones javerianas indican que hay una relación entre esta actividad y la salud de sus ecosistemas.

Investigar el país:

¿Qué significado le dan las comunidades indígenas de Sibundoy a las fotos de sus ancestros tomadas por extranjeros hace cien años? Esta investigación es un ejercicio de volver a mirar cómo fue registrada “la historia” y qué nuevos aprendizajes se pueden obtener en el presente.

Innovación:

La lucha contra el licor adulterado es un asunto de salud pública. Así lo asumieron investigadores javerianos y la Gobernación de Cundinamarca en un trabajo articulado, crearon un dispositivo para detectar estas bebidas en menos de un minuto.

Jóvenes que investigan:

Esta es la historia de Yerson Penagos, un médico de la comunidad nasa que decidió estudiar esta carrera para mejorar el acceso a la salud de su natal Jambaló, ubicada en el Cauca.

Creación artística:

Preservar la memoria del cuidado del territorio en el campo podría ser una forma de preservar prácticas agropecuarias que se ven amenazadas ante el avance del monocultivo de caña de azúcar en el norte del Cauca. Mi Fink le apuesta a conservar las tradiciones agropecuarias a través de una aplicación.

Novedades editoriales:

¿Cómo usar la sistematización de experiencias para contribuir a la generación, difusión y uso de nuevo conocimiento? En el libro titulado Siembra y cosecha de conocimiento. Suyusama: 15 años de construcción de la vida querida con campesinos e indígenas en Nariño, escrito por Rosalba Frías-Navarro, la autora estudia las ventajas de adaptar modelos de creación de conocimiento organizacional en territorios rurales aquejados por el conflicto armado y problemas sociales.

¿Qué debo saber de la vacunación contra la covid-19 en Colombia?

¿Qué debo saber de la vacunación contra la covid-19 en Colombia?

Que si mejor escojo la vacuna que debo aplicarme, que cuál es el tiempo ideal entre las dosis, que si mi empresa podrá traer vacunas a Colombia para combatir la covid-19, que si tendré efectos secundarios delicados al vacunarme. Estas y más preguntas son las que siguen rondando en las conversaciones familiares del país. Muchas de ellas resueltas a través de fuentes que desinforman y confunden. Por eso, el diario El Tiempo y la Pontificia Universidad Javeriana se unieron para aclarar las dudas sobre la covid-19 y la vacunación.

Expertos epidemiólogos, infectólogos, pediatras, oncólogos y otros especialistas explican, en un minuto, lo que se debe tener en cuenta mientras la vacunación continúa en Colombia.

El Plan Nacional de Vacunación se encuentra en su tercera etapa, enfocada en los ciudadanos entre 50 y 59 años y mayores de 16 años con alguna comorbilidad. También incluye a los directivos, docentes y personal de apoyo logístico de los establecimientos de educación inicial, básica primaria, básica secundaria, educación media y superior; a las madres y padres comunitarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y a los miembros de la Fiscalía, las Fuerzas Militares y la Policía.

¿Qué preguntas tiene sobre la covid-19 y las vacunas?

Frente a las secuelas de las vacunas, la relación con otras enfermedades crónicas y la decisión de vacunarse, expertos javerianos rompen las barreras de la desinformación y desmitifican ideas que circulan en nuestras redes sociales con el propósito de tomar mejores decisiones.

● SinMitos: las preguntas más comunes sobre vacunación y la COVID-19

¿Generan algún daño la vacuna en los genes?, ¿qué es efecto rebaño?, ¿cuándo comienza a hacer efecto la vacuna después de habérmela aplicado? Estas y otras preguntas las atienden los expertos javerianos aquí:

¿Los niños deben vacunarse contra la COVID-19? | Revista Pesquisa Javeriana

Pacientes con cáncer, enfermedades autoinmunes, respiratorias y madres gestantes ¿también deben vacunarse? Respuestas a cada una de estas preguntas:

SinMitos: ¿Los pacientes con cáncer y otras condiciones especiales deben vacunarse?

Durante esta semana las redes de El Tiempo y de la Pontificia Universidad Javeriana publicarán los videos con las respuestas a todas estas preguntas. Igualmente, se desarrollará el miércoles 3 de junio la tuiteratón con la etiqueta #SinMitos para romper la barrera de la desinformación sobre covid-19 y el proceso de vacunación.

Cualquier nueva pregunta transmítala a las cuentas de Twitter @eltiempo o @pesquisajaveriana y un experto la resolverá.

Se necesita robustecer el personal médico para mejorar la vacunación

Se necesita robustecer el personal médico para mejorar la vacunación

Una falla en la manipulación de la cadena de frío, es decir, un error humano, generó la pérdida de 7020 dosis de la vacuna de Pfizer en Cundinamarca el pasado 6 de mayo. Dos días antes, durante el panel titulado Logística para una adecuada vacunación, organizado por la Pontificia Universidad Javeriana, expertos concluyeron que la falta de personal y su respectiva capacitación es un factor que podría demorar el proceso de vacunación.

En la última conversación del foro La vacunación, un asunto de todos, se analizaron los desafíos para convertir el Plan Nacional de Vacunación en un proceso masivo, seguro y sencillo en el que se tengan en cuenta los retos en la capacitación del talento humano para hacer más eficiente el proceso que conlleve a la inmunidad de rebaño.

“El proceso de vacunación es el pilar de la reactivación económica y por eso debemos entenderlo como el proyecto de país que tenemos a corto plazo”, aseguró Mauricio Serra, gerente ejecutivo de Compensar y uno de los panelistas invitados.

Logística para las nuevas vacunas

La implementación de la fase 1 de vacunación estuvo dirigida a personas mayores de 80 años y al personal médico de primera línea. Esta apuesta tuvo como objetivos reducir la mortalidad, disminuir la incidencia de casos graves y proteger el talento humano. Julio Castellanos, director del Hospital Universitario San Ignacio y panelista del foro, analizó los requerimientos en la logística de esta primera fase.

Primero señaló que el proceso estuvo determinado por el laboratorio que produce la vacuna. “En esta pandemia hubo un nuevo requerimiento para la vacunación y fue la ultracongelación del biológico a -70°, diferente a la refrigeración normal de -20°”. Esto implicó la modificación y ampliación de la infraestructura para manejar los dos tipos de almacenamiento.

De igual forma, el médico Castellanos resaltó que fue necesario capacitar al talento humanopersonal para la manipulación de estas nuevas vacunas durante los días siguientes a su descongelación, además de su aplicación en dosis únicas (monodosis) y en dos dosis (multidosis).

Según el experto, debido a la velocidad en el desarrollo de las vacunas, se introdujo una última etapa de seguimiento y control a efectos secundarios de las personas vacunadas. Esta exigencia involucró por primera vez realizar agendamientos en un plan de vacunación masivo para evitar aglomeraciones.

Dificultades en la distribución de las vacunas

De manera paralela a la logística técnica condicionada por las casas farmacéuticas, Castellanos analizó otros elementos que también determinaron la lentitud en la velocidad de vacunación.

Los sistemas de vacunación deben tener un sistema de registro. Para el caso colombiano, el Ministerio de Salud y Protección Social dispuso el Programa Ampliado de Inmunización (PAI Web 2), un software de uso exclusivo de las entidades de salud. Sin embargo, “tenemos un lío con la articulación de la cantidad de la información donde se está almacenando. Se ralentiza y se vuelve inestable la plataforma. A eso hay que sumarle el consentimiento informado extra que tiene la aplicación de esta vacuna”, aseguró el director del HUSI.

También se adicionaron una serie de requisitos de opinión. Estos incluyen la posibilidad de filmar el proceso y la obligación de preparar la vacuna bajo la supervisión del paciente y su acompañante.

Al respecto, el doctor Mauricio Serra, quien ha tenido a su cargo la logística de los puestos de vacunación Compensar, indicó que los puntos a resolver de manera inmediata tienen que ver con la puesta en línea para la gestión de la inestable plataforma Pai Web 2, con la nivelación de la cobertura fuera de las ciudades y el fortalecimiento en la articulación público-privada.

¿Y la capacitación del personal de salud?

Los errores en el proceso de vacunación, como la pérdida de las 7.020 dosis de Pfizer puede generar desconfianza, además de preguntas sobre quiénes administran la vacuna, o quiénes coordinan los equipos de vacunación y qué tan capacitados se encuentran.

Otra de las panelistas, Pilar García, directora de la carrera de Enfermería de la Javeriana, aseguró que el talento humano tiene que apropiarse del Plan Nacional de Vacunación. “Debe haber un conocimiento específico y en permanente actualización de cada vacuna, además de un conocimiento de la cadena de frío”.

Resaltó que es necesario preparar al personal de salud y los diferentes actores en la cadena de distribución de las vacunas para identificar y atender los eventos adversos que puedan presentarse durante el seguimiento y vigilancia posvacunación.

“Han sido capacitados profesionales y auxiliares de enfermería. Se han unido otros profesionales que hacen parte del equipo de salud. Pero hay que robustecer el personal”, afirmó García.

Ya comenzó la etapa tres de vacunación y para los expertos participantes del panel es necesario capacitar otros profesionales de la salud, especializados o no, estudiantes de las carreras de salud y hasta personas con conocimientos en primeros auxilios.

“El déficit de personal de enfermería en Colombia es grave y ocurre desde hace varios años. Nos puede llegar a pasar lo que sucedió con las unidades de cuidados intensivos (en donde se ha alertado por la insuficiencia de profesionales capacitados para asistirlas). El factor crítico no es la disponibilidad de cama, el ventilador o los medicamentos sino es el personal. El factor crítico es el talento humano”, concluyó Castellanos.

Indemnidad y efectos adversos: ¿quién debería responder si los privados vacunan?

Indemnidad y efectos adversos: ¿quién debería responder si los privados vacunan?

El sector privado ha manifestado su deseo de participar en la oferta y aplicación de vacunas al interior del país, actividad que se autoriza bajo la resolución 507, expedida el 19 de abril del presente año por el Ministerio de Salud y Protección Social, y que inicialmente estuvo restringida dentro del Plan Nacional de Vacunación contra el SARS-CoV-2.

Sin embargo, hay puntos del documento que han generado controversia por parte del sector privado y para los cuales, algunos representantes propusieron hacer reformas que le permitan dar continuidad al proyecto, aportar al objetivo de vacunar al 70 % de la población y así alcanzar la inmunidad de rebaño. Esto ocurrió durante el panel La vacunación, un asunto de todos, organizado por la Pontificia Universidad Javeriana.

El esqueleto de la resolución

Dentro de los aspectos esenciales a considerar de la resolución 507, a través de la cual el sector privado podrá negociar, importar y adquirir vacunas contra la Covid-19 de manera complementaria al Plan Nacional de Vacunación, es que la vacunación en cabeza de los privados iniciaría una vez el gobierno haya realizado aproximadamente el 65 % del agendamiento de la etapa III, explicó el abogado y máster en Derecho Internacional Mauricio Ángel, quien además se desempeña como director de gobierno de asuntos corporativos de la Cámara de Comercio Colombo Americana.

La resolución dice además que el sector privado estará en libertad de priorizar el orden en el que vacunará a sus beneficiarios, sin estar ligado al cronograma establecido por el Plan Nacional de Vacunación. Ahora bien, las vacunas que podrán importarse al país serán aquellas que tengan autorización sanitaria de uso de emergencia (ASUE) otorgada por el INVIMA.

Esta es una autorización para medicamentos biológicos de diagnóstico, prevención y tratamiento para la Covid-19, que se encuentren en fase experimental y cuenten con estudios clínicos que respalden la eficacia y seguridad del producto. “En este caso, para Colombia aplican los biológicos de AstraZeneca, Pfizer y Sinovac”, señaló Ángel.

Asimismo, la aplicación de estas vacunas deberá hacerse únicamente a través de los prestadores de servicios de salud que hayan sido habilitados por la Secretaría de Salud departamental o distrital o la entidad que haga sus veces, “lo que implica la ampliación o habilitación de nuevos puestos de inmunización, porque el Gobierno tiene que garantizar que el sistema de salud no vaya a colapsar y que la infraestructura y el talento humano que llegasen a usar los privados no sean los mismos utilizados por el Gobierno Nacional. En este sentido, el prestador de servicios debe crear puntos de inmunización adicionales que le permitan brindar y ampliar esa capacidad”, expresó el abogado.

El punto que ha causado más revuelo en las entidades privadas es el tema de las responsabilidades que asume el Estado, frente a las que tendría que asumir el sector privado respecto a los posibles efectos adversos derivados de la vacuna.

Según señaló Ana María Vesga, directora de la Cámara de la Industria Farmacéutica ANDI y coordinadora de la iniciativa de participación del sector privado en la vacunación desde la misma entidad, “los privados tendrán que hacerse cargo de las mismas responsabilidades que está asumiendo el Estado al comprar los biológicos, por ejemplo, del manejo y la custodia de las vacunas, que siempre estará en cabeza de quien las compre; los errores que puedan haber en la aplicación; y los eventos adversos derivados de la aplicación de la vacuna”. La abogada señaló que eso significa una desigualdad entre un sector y el otro.

¿Cuál es el rol del Estado y los privados ante la presencia de efectos adversos derivados de la vacuna?

La ley 2064 del 2020, por medio de la cual se declara de interés general la estrategia para la inmunización colombiana contra la pandemia, señala que las farmacéuticas estarán libres de responsabilidad en cuanto a los efectos adversos que puedan provocar las vacunas, mientras los biológicos estén en uso de emergencia. De esta manera, son los Estados los que deben responsabilizarse de tal situación.

“Los efectos adversos a mediano y largo plazo han obligado a las farmacéuticas a exigir a los Estados someterse a una cláusula de indemnidad, que respondan por los daños que eventualmente pueda generar alguna de las vacunas”, explicó el abogado y profesor javeriano Juan Carlos Rodríguez.

Así libran su responsabilidad, ya que los laboratorios fueron claros al decir que, si bien se hicieron estudios muy rigurosos en la primera fase de aplicación de los biológicos, no se pudieron adelantar investigaciones a largo plazo

Los fabricantes de vacunas contra la Covid-19 adquiridas y suministradas por el Gobierno Nacional solo serán responsables por acciones u omisiones dolosas o gravemente culposas, o por el incumplimiento de sus obligaciones de buenas prácticas de manufactura o de cualquier otra obligación que le haya sido impuesta en el proceso de aprobación”. Art. V, ley 2046 del 2020

Así, en caso de que ocurran daños derivados de la aplicación de la vacuna, el Estado colombiano resuelve, en la ley 2046 del 2020, asumir esa responsabilidad que puede derivar en la indemnización económica a través de un fondo designado por el Estado para hacer esta cobertura. No obstante, esto no se extiende a los privados, lo que quiere decir que en caso de que la aplicación de un biológico suministrado por el área privada tenga un efecto adverso, deberá ser la misma entidad la que asuma la indemnidad.

En igualdad de condiciones se llegaría a la inmunidad de rebaño

Ante esta situación, Ana María Vesga, como representante de los privados, dijo que “si hoy los privados no existiéramos con esta propuesta, el Estado colombiano igualmente tendría que responder por los eventos adversos de la vacunación de esa población”.

En esa medida, la solicitud de los privados es que la indemnidad dispuesta en el artículo V de la ley 2064 se extienda a las vacunas que serán adquiridas por el sector privado.

Para el internista y epidemiólogo javeriano, Oscar Mauricio Muñoz, lo que está sucediendo con el tema de la indemnidad y las limitaciones del Estado hacia el sector privado, no son más que trabas injustificadas que lo que hacen es demorar un proceso que requiere celeridad como lo es la vacunación.

El experto reconoce la posibilidad de que se presenten efectos adversos según el tipo de vacunas y su tecnología, pero asegura que son más los beneficios que los riesgos, por cierto, poco probables.

Dentro de las manifestaciones adversas más comunes están las relacionadas con el sitio de inyección, como puede suceder en las vacunas de Pfizer o Moderna; algunas otras como dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos y fiebre. “De estas reacciones a corto plazo y que pueden aparecer en los primeros 30 minutos de aplicar la vacuna, es una que llamamos anafilaxia sistémica, la cual puede producir que a la persona se le baje mucho la tensión o que tenga síntomas de dificultad para respirar, pero es poco frecuente y puede revertirse rápidamente y de forma eficaz”, explicó Muñoz.

Entre otras posibles afecciones están la trombosis y la trombocitopenia, por lo que fue suspendida por un tiempo la administración del biológico de AstraZeneca y Janssen. Al respecto Muñoz explicó que “se ha visto que esa manifestación es mucho más común en mujeres jóvenes y que se presenta normalmente entre siete a diez días después de la aplicación de la vacuna. Pero más importante que eso es que estas reacciones son muy poco frecuentes. Es más, la probabilidad de hacer trombos, por ejemplo, con la vacuna de AstraZeneca es más o menos de 1 en 10.000; es más probable que te caiga un rayo”.

nota ximena
Lo que debe quedar claro, según el doctor Muñoz es que, en primer lugar, los riesgos de las vacunas siempre van a ser inferiores a los beneficios, razón por la que extiende una invitación a vacunarse: “Es más alta la probabilidad de que uno termine hospitalizado o muera por la enfermedad, y todos los tipos de vacunas evitan esto con una alta protección”.

A su vez, comenta que la discusión acerca de la indemnidad se polariza aún más ante lo difícil que puede llegar a ser determinar si los posibles efectos adversos efectivamente provienen de la aplicación y no de otros antecedentes. “Lo realmente importante es agilizar la vacunación y no poner trabas a los beneficios de los biológicos, pues está claro que cualquier mecanismo que escojamos es mejor que no aplicarlo”.

Reformas para estimular a los privados y avanzar en la vacunación

Por su parte, los abogados Galindo, Vesga y Ángel, coinciden en que desde el punto de vista jurídico, lo que el Estado debe tener en cuenta es hacer claridad sobre aspectos concernientes a la cláusula de indemnidad, la póliza o fondo para cubrir los posibles efectos adversos, y, en última instancia, incorporar en la ley en la que se convino el favorecimiento de la indemnidad respecto de las vacunas aplicadas por el Gobierno Nacional (ley 2064), las mismas disposiciones para la aplicación de vacunas por parte del sector privado.

“Debemos buscar esos mecanismos que nos permitan garantizar que el sector privado pueda insertarse efectivamente dentro de esta dinámica, de lo contrario, no va a haber un incentivo claro para que eso pase y se va a generar un desestimulo riesgoso en la inmunización por parte de los privados”, finaliza Mauricio Ángel.

Actualización 3 de junio: recientemente el Ministerio de Salud autorizó que las empresas privadas puedan empezar a vacunar desde el 15 de junio. El Gobierno asumió la adquisición con las farmacéuticas y también responderá por los eventuales casos de efectos adversos.

¿Podrán los privados empezar a vacunar en Colombia contra la Covid-19?

¿Podrán los privados empezar a vacunar en Colombia contra la Covid-19?

Tras dos meses de iniciar la vacunación en Colombia, el gobierno nacional expidió la Resolución 507 de 2021, en la cual autoriza y reglamenta el proceso para que actores privados puedan adquirir vacunas contra la Covid-19. Dicha decisión ha desatado polémicas en la opinión pública por las repercusiones que esto pueda tener en el proceso de vacunación masiva en el país.

La reactivación económica estará muy ligada al avance en la vacunación, por lo que algunos empresarios planean vacunar a sus empleados para retomar sus actividades con normalidad. Así, el gobierno nacional ha dado vía libre para que este proceso se dé en paralelo con el Plan Nacional de Vacunación.

La Resolución del Ministerio de Salud establece que las vacunas importadas por privados deben contar con la autorización sanitaria de uso de emergencia del Invima. También asumirán los costos de manejo desde su importación hasta su aplicación, sin representar ningún costo para el beneficiario. Tendrán que contar con una póliza todo riesgo y ser aplicadas en espacios y por prestadores de servicios de salud diferentes a los que están funcionando actualmente, entre otros lineamientos.

Ante estas directrices y en el marco del foro La vacunación, un asunto de todos, organizado por la Pontificia Universidad Javeriana, varios expertos profundizaron en las implicaciones y retos que tiene esta decisión. Para los expertos invitados al panel La velocidad en la vacunación, llamó la atención el impacto y desconfianza que provocó el anuncio. Reconocen que el mismo sistema de salud en el país, desde hace casi tres décadas, funciona articulando actores públicos y privados, por lo que no sería extraño que ahora también pudieran participar en la vacunación.

Esfuerzos público-privados

Para el médico internista y especialista en medicina nuclear, Roberto Esguerra, docente titular de la Universidad de los Andes y exdirector de la Fundación Santa Fe, el papel del sector privado ha sido importante no solo en los últimos años, sino también durante la emergencia sanitaria.

“Esta pandemia nos encontró con casi 5.500 camas de cuidado intensivo. Con un esfuerzo monumental, se ha logrado más que duplicar esa oferta. Hoy Colombia tiene 12.667 camas. Eso hubiera sido imposible si uno u otro sector lo hubiera querido hacer solo”.

Aseguró que, si bien desde el punto de vista ético algunos hablan de inequidad en el acceso a las vacunas, si el sector privado empieza a vacunar a muchas personas, automáticamente se liberan esos cupos para quienes solo pueden acceder a las del sector público.

Para Esguerra la resolución impone muchas limitantes para los privados que quieran hacer el proceso. “En mi opinión, esa resolución se queda muy corta para lo que el país necesita en estos momentos, que es acelerar el ritmo de vacunación porque vamos muy lento”. Dijo también que, con el apoyo de los privados, Colombia podría vacunar a 200.000 personas diarias, cifra que, para él, sería la ideal a mantener entre mayo y diciembre.

Incluso, hizo un llamado para que la participación de los privados pueda ser mucho más amplia e integral en la negociación, la importación, la vacunación y el seguimiento de los pacientes vacunados. Resalta que así sucede con otras vacunas incluidas en el Plan Ampliado de Inmunizaciones, PAI, en el que también tienen que cumplir las reglamentaciones establecidas. Pidió reducir los procesos burocráticos y mantener sistemas de información sólidos a fin de incrementar la velocidad de aplicación de los biológicos.

“No hay competencia ni en la adquisición de los biológicos”, Ana María Vesga

Por su parte, Ana María Vesga, directora ejecutiva de la Cámara de la Industria Farmacéutica de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, explicó que Colombia llegó tarde a la compra de las vacunas porque tenía un marco jurídico muy limitante alrededor de la adquisición de biológicos en fase experimental. Mientras se hizo la modificación a la ley estatutaria, otros países se adelantaron en el turno de compra. Por eso se han reunido con el gobierno para apoyar en la vacunación.

Explicó que la polémica se generó por una lectura errónea de la propuesta del sector privado. “Ha habido una sensación de competencia, pero la propuesta está basada en la solidaridad, eso quiere decir que no se riñe, se respetan las priorizaciones que están establecidas. No hay competencia ni en la adquisición de los biológicos, ni en la compra de insumos como jeringas o sueros de dilución. Esperamos trabajar de forma coordinada con el gobierno”.

Sin embargo, manifestó que la resolución mantiene dos grandes restricciones. Los laboratorios de las tres vacunas autorizadas por el Invima (Pfizer, AstraZeneca y Janssen) han privilegiado la venta a los gobiernos y no a privados. Hay otras vacunas disponibles en el mercado, pero estas no tienen autorización para ser aplicadas en Colombia. Así entonces los privados están en una sin salida, por lo que pidió celeridad a la agencia sanitaria para tener más opciones.

El segundo impedimento tiene que ver con la responsabilidad derivada de la aplicación de las vacunas. Por su condición de uso de emergencia, los laboratorios farmacéuticos han declarado que no responden por eventos adversos diferentes a culpa grave, dolo o mala práctica de manufactura. Esta responsabilidad está siendo asumida por el Estado colombiano. Sin embargo, la resolución sí exige que los particulares asuman dicha responsabilidad por eventos adversos de las vacunas.

Como vocera de la ANDI, Vesga manifiesta preocupación pues el grueso de la población productiva activa del país, está dentro de la etapa cinco de la fase dos (entre 16 y 59 años sin comorbilidades), por lo que solo hasta ese momento podrán gestionar las vacunas.

“Entendemos el racional ético que hay detrás de la priorización de las poblaciones con riesgo, pero en la medida en que se va alargando la ejecución del plan, la población productiva se nos queda atrapada al final” afirmó.

Una resolución que desarticula esfuerzos

Francisco García, miembro de la junta directiva de la IPS Eusalud, fue mucho más tajante ante la resolución del Ministerio. Para él, el documento lo que hace es desarticular los esfuerzos del sector público y del sector privado, pues pone unos límites que no permite trabajos en conjunto.

“Lo que hizo el gobierno fue decirle al privado: usted puede vacunar, pero en su pista. Usted no se mete en la mía, yo no le doy mis vacunas, ni puede usar mi infraestructura y aparte tiene que asumir el riesgo”. Para el cirujano, los requisitos que pone el gobierno son demasiado altos y los particulares no podrán cumplirlos.

Pese a ello, hizo un llamado a aprovechar la figura de las asociaciones público-privadas que se ha usado en el pasado y que en este contexto, la Ley 2064 de 2020, en su segundo artículo, faculta al gobierno para hacer ese tipo de alianzas ante la amenaza pandémica.

Resaltó que, en vacunación para otras enfermedades, durante 2019, los hospitales públicos aplicaron más de 15 millones de dosis, mientras que el sector privado aplicó más de siete millones. O que en Bogotá hay tres hospitales que funcionan bajo esta figura. O que el mismo sistema de salud colombiano, al que denominó como la alianza público-privada más grande del país, maneja 40 billones de pesos, todas ellas son muestras claras que ambos tipos de actores pueden trabajar en conjunto en temas de salud, y la vacunación no debería ser una excepción.

Ante este panorama, el investigador de la Universidad Johns Hopkins, Andrés Vecino, planteó la discusión hacia buscar alternativas que le permitan a los particulares apoyar el Plan Nacional de Vacunación. “Los países con buen crecimiento en la vacunación, como Uruguay, Israel y Chile, tienen sistemas de salud primaria muy fuertes. Colombia no los tiene., Estados Unidos se enfocó en utilizar las droguerías que tienen una cadena logística bien desarrollada y están bien distribuidas”, explicó.

Al final, todos los expertos de este panel estuvieron de acuerdo en que la participación de los privados sería un impulso importante en el aumento de las vacunas aplicadas, por lo que llamaron al gobierno a ser más abierto y brindar condiciones que permitan trabajar de forma articulada.

Actualización 3 de junio: recientemente el Ministerio de Salud autorizó que las empresas privadas puedan empezar a vacunar desde el 15 de junio. El Gobierno asumió la adquisición con las farmacéuticas y también responderá por los eventuales casos de efectos adversos.

Los retos de la velocidad en la vacunación en Colombia

Los retos de la velocidad en la vacunación en Colombia

Actuar rápidamente sí es un factor importante para los procesos de inmunización que se están llevando a cabo en el mundo, según expertos en salud que se reunieron para hablar en Velocidad en la vacunación, uno de los seis paneles del foro La vacunación, un asunto de todos.

“Este es un reto que nos acoge a todos, los académicos, los científicos, la sociedad en general, la empresa privada y el gobierno”, dijo la neumóloga Alejandra Cañas, moderadora del panel y directora del Departamento de Medicina Interna de la Pontificia Universidad Javeriana.

“Cuando observamos las cifras de vacunados por cada 100 habitantes, países de la región como Chile reportan 73 vacunados por cada 100 y Colombia 8.65, lejos de esta cifra y de algunos países vecinos”.

Velocidad de vacunación

En el panel participaron Juan Carlos López, profesor de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana, Israel Rosario, médico cardiólogo del Hospital Hadassah, de la Universidad Hebrea de Jerusalén; Sandra Valderrama, directora de la Unidad de infectología de la PUJ, y Diego Roselli, profesor del Departamento de Epidemiología Clínica y Bioestadística de la PUJ.

Los retos están en sostener el sistema de salud

Vacunar a más de 35 millones de personas contra la Covid-19 supone un reto, no solo de recursos, sino también de cobertura sanitaria para el país. Sin embargo, mantener la calidad de la salud en medio de una emergencia, ha sido el verdadero desafío.

“Lo que nos lleva a esta crisis mundial son las muertes, las hospitalizaciones y no tener una capacidad de respuesta desde el sistema de salud”, aseguró la infectóloga Sandra Valderrama.

Según un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, que monitoreó la cantidad de recursos invertidos por 168 gobiernos para enfrentar la pandemia, el gasto fiscal a nivel global se acerca a los US$7.2 billones. Y en relación con el PIB, los países ricos invirtieron 6.7 %, mientras que en América Latina fue del 2.4 %.

Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe(CEPAL) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) expuso la vulnerabilidad de la región por sus niveles de informalidad laboral, pobreza y desigualdad.

“Son sistemas fragmentados con barreras para el acceso y limitaciones en cuanto a los recursos”, dijo. La disponibilidad promedio de médicos es de 20 por cada 10.000 habitantes, el número de camas disponibles por cada 1.000 habitantes es de 2.0 y en 2016 solo el 52 % de los asalariados estaban afiliados a un sistema de salud o contaban con cotizaciones.

El problema de las variantes

El SARS-CoV-2 tiene una variabilidad genética amplia. Las tres variantes de las que más información se conoce por su rápida transmisibilidad, continuó la profesora Valderrama, son la B.1.1.7 (variante inglesa), la B.1.351(variante surafricana) y la P1 (variante brasileña).

“De la variante inglesa y surafricana ya hay datos contundentes que se asocian con diseminaciones más rápidas y mayor transmisibilidad, eso es muy probable que lo compartan con la variante brasileña porque tienen mutaciones parecidas. La variante inglesa tiene un aumento de mortalidad de 1.65 y la surafricana puede evadir la detención de pruebas diagnósticas cuando estas detectan un solo gen”, explicó.

Lo que más preocupa es la susceptibilidad de ambas variantes a agentes terapéuticos como mAbs (anticuerpos monoclonales, que se utilizan para identificar y neutralizar bacterias o virus) y el plasma convaleciente. De igual forma presentan, en ciertos casos, evasión de inmunidad natural o vacunal, dice Valderrama.

¿Por qué se requiere una mayor velocidad en la vacunación?

“Hay diferentes razones pero la primera es para evitar mortalidad y hospitalizaciones; y segundo, para evitar una emergencia sanitaria y la transmisión de variantes”, dijo la directora de la Unidad de Infectología.

Una de las formas de frenar la diseminación de las variantes es tener un mayor número de personas vacunadas.

Hasta el momento, Colombia ha aplicado cerca de 4.714.640 dosis acumuladas y 1.505.225 segundas dosis contra el nuevo coronavirus, lo que equivale al 6.31 % de la población. A este ritmo el país podría demorarse hasta 789 días en lograr que el 70 % de los habitantes estén vacunados, mientras que en países como Chile, se tardarían 87 días.

Por otro lado, los países que han conseguido una alta cobertura en vacunación han reducido el número de muertes por habitantes a 0.23, como es el caso de Israel y Reino Unido.

Sin embargo, “se calcula que una de cada 500 personas de países de bajos ingresos ha sido vacunada, mientras que en los países ricos, una de cada 4 personas está inmunizada total o parcialmente”, afirmó la doctora Cañas.

Vacunación en Colombia

 

Para el neurólogo Roselli, la disminución de muertes en Israel coincide con el aumento del número de personas vacunadas. Mientras que Colombia registraba su tercera ola, Israel ya contaba con más del 50 % de sus habitantes inmunizados. Por eso, aunque los dos presentaron un pico de muertes parecido en febrero de este año y una disminución en marzo, Israel continuó en descenso mientras que Colombia llegó a un nivel de muertes por día sin precedentes.

La velocidad también incluye a los niños

En el mundo viven 2.200 millones de niños y niñasy en Colombia representan el 22.5 % de la población.

Aunque muchos son asintomáticos o presentan una infección leve, el SARS-CoV-2 puede ser un riesgo para quienes padecen comorbilidades, obesidad o inmunosupresión. Además, pueden sufrir de complicaciones como el síndrome inflamatorio multisistémico asociado a Covid-19 (SIMS-TAC).

“Los niños representan un rol muy importante en la transmisión que probablemente estábamos subestimando”, explicó el infectólogo pediatra Juan Carlos López. “Tendemos a hacer menos pruebas en los niños. Y con las variantes de propagación que son más rápidas, cuando los niños regresen a los colegios o cuando tengan mayor contacto con la comunidad, van a ser un punto de contagio que hace parte de la inmunidad de rebaño con la que no vamos a contar”.

Vacunar a los niños, continuó López, puede tener beneficios directos e indirectos. Directos porque los protege de formas graves de la enfermedad y condiciones posinfecciosas, e indirectos porque reducen la propagación y los costos familiares en cuanto a la prevención de contagio de los padres. También podrán retornar al colegio y a sus actividades.

Existen varios estudios en curso, algunos diseñados para adolescentes y otros para niños menores de doce años, estos en una menor medida. “BioNTech tiene un estudio en fase tres en adolescentes entre doce y 15 años con una eficacia del 100 % y una robusta respuesta de anticuerpos. La vacuna es bien tolerada y los efectos adversos son similares a población de 16 a 25 años. Además pueden requerir dosis menores”, aseguró el profesor López.

En el caso de las mujeres embarazadas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan vacunarse pero advierten que los estudios frente a esta población son limitados. Según la misma organización, las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades severas por la Covid-19, o tener partos prematuros. Por eso, recomiendan evaluar los riesgos individuales con el personal de salud.

“Hay estudios que han determinado qué tanto se pasan esos anticuerpos de la madre al bebé y qué protección hay en él. Por ahora, se ha demostrado que hay un traspaso de anticuerpos al recién nacido, estos son más efectivos en el tercer trimestre, pero aún nos faltan más datos y estudios en esa población para dar recomendaciones más precisas. De todas formas, hay unos beneficios y riesgos que hay que consensuarlos de forma individual”, expresó el pediatra.

La velocidad de Israel

El país del Medio Oriente inició su vacunación el 19 de diciembre de 2020 y un mes después el 27.14 % de la población ya contaba con al menos una dosis de la vacuna. Hasta el 28 de abril, el 62 % de la población se encuentra inmunizada.

Según el doctor Israel Rosario, el éxito de la vacunación en Israel centró en los más de 700 puntos de distribución de la vacuna, la aplicación de más de 200.000 biológicos al día y el plan de acción que consistía fundamentalmente en tres factores: la cadena de distribución, el buen manejo y control del ciclo de la vacuna y la optimización de recursos.

“Solo alrededor de 600 mil personas, lo que representa un 2 % de la población, no han acudido a la vacunación. Ellas caen en algunas ideologías religiosas que prefieren no vacunarse. Lo que sí se ha aplicado y ha funcionado muy bien es la tarjeta verde. Toda persona que quiera hacer una reserva en un restaurante, entrar al cine, viajar y no hacer cuarentena o incluso ir de fiesta, debe tener la tarjeta. Eso ha empujado a las personas a vacunarse”, informó el médico del Hospital Hadassah, de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Pasaporte covid

Fuente: CNN

Aplazar la segunda dosis: una forma de aumentar la velocidad

Para la doctora Sandra Valderrama, aplazar la aplicación de la segunda dosis podría traer efectos positivos como sucedió en Israel, Escocia y Reino Unido.

“Esta es una discusión que se debe dar. Es mirar que no somos un país con tan altos recursos, ni tenemos una gran cantidad de vacunas disponibles como quisiéramos y como necesitamos. Entonces, se debería pensar si cambiar la estrategia y pensar en colocar una dosis en los biológicos que hay evidencia de eficacia y ver el efecto de disminución que tendrá en hospitalización y mortalidad”, puntualizó.

Según Valderrama, hay evidencia de la efectividad de una sola dosis en vacunas de Pfizer BioNTech y Oxford-AstraZeneca hasta las 12 semanas. Con la de Oxford la eficacia mejoraba un 78.3 % y no encontraron casos severos después de los 21 días. Y con la de Pfizer se demostró la prevención de un 91% de la hospitalización.

El Ministerio de Salud y Protección Social expuso que en los estudios de fase II de la vacuna de Sinovac, se observó que los anticuerpos eran mayores a los 28 días de la primera dosis, en comparación a cuando se aplicaba a los 14 días.

Los retos 

Para Roselli se deberían tener en cuenta tres aspectos relacionados con la velocidad de la vacunación: “primero, el suministro de la vacuna, que está en manos de los fabricantes y los tiempos que han prometido; segundo, la velocidad y la capacidad del sistema de salud para el almacenamiento, logística y distribución de las vacunas; y el tercero, la disposición de las personas en aceptar la vacuna y presentarse a las citas”.

También es importante aceptar todos los biológicos disponibles. “Preocupa mucho que haya negativas a ciertas vacunas y se pierden esas oportunidades de evitar hospitalizaciones y mortalidad”, dijo Valderrama.

En Colombia, a medida que avancen los procesos de vacunación, se irá reduciendo la velocidad de aplicación. Esto se debe a las distancias que hay en el país y la falta de conectividad e infraestructura vial, concluyeron algunos de los panelistas.

“Se tiene un sistema de inmunización exitoso, el PAI (Programa Ampliado de Inmunización) con muy buenas tasas de cobertura vacunal y una capacidad de hacer programas de vacunación en zonas remotas”, expuso Roselli. “Pero una de las críticas es la capacidad que tiene de mantenernos informados a los investigadores y al público en general. No tenemos claridad de a quiénes se les está aplicando la vacuna, quiénes son profesionales de la salud o sus edades”.

Por ahora, se espera que los informes de la vacunación mejoren y que los académicos puedan hacer aportes sobre los datos que se presenten.

SinMitos: ¿Los pacientes con cáncer y otras condiciones especiales deben vacunarse?

SinMitos: ¿Los pacientes con cáncer y otras condiciones especiales deben vacunarse?

La primera etapa de vacunación en Colombia incluyó al personal médico de primera línea y a las personas de 80 años y más. Para la segunda se tuvo en cuenta a aquellos entre 60 y 79 años y a los profesionales de la salud en servicio social obligatorio y demás. En el tercer grupo están quienes tienen entre 16 y 59 años y presentan algunas condiciones médicas particulares, como EPOC, asma, cáncer, entre otros.

Estas personas del grupo tres de los cinco que conforman el Plan Nacional de Vacunación contra la COVID-19, han sido priorizadas en tanto diferentes estudios comprueban que son pacientes con mayor riesgo de presentar enfermedades graves al infectarse con el coronavirus.

La Organización Mundial de la Salud, OMS, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, CDC, y el Public Health England, según información reunida por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), han identificado que los más afectados por la COVID-19 pueden ser aquellos que padezcan enfermedad cardiovascular, VIH/SIDA, enfermedad renal crónica, tuberculosis (activa), enfermedad respiratoria crónica, trastornos neurológicos crónicos, enfermedad hepática crónica, trastornos de células falciformes, diabetes, consumidores de tabaco fumado, cánceres con inmunosupresión directa, obesidad severa, cánceres sin inmunosupresión directa pero con posible inmunosupresión causada por el tratamiento e hipertensión.

Al ser personas con condiciones médicas especiales, se ha especulado sobre lo pertinente que sería la aplicación de la vacuna contra el Sars-CoV-2, pues su sistema inmune podría ya estar muy afectado. En esta tercera entrega del especial #SinMitos (puede leer la primera entrega haciendo clic aquí, y la segunda acá), varios expertos en salud responden sobre si es seguro vacunarse si se presentan ciertas enfermedades.

¿Los pacientes con cáncer y enfermedades autoinmunes deben vacunarse contra la COVID-19?

El director del Centro Javeriano de Oncología del Hospital Universitario San Ignacio, Raúl Murillo, resuelve esta duda. Por otro lado, Daniel Fernández, jefe de la Unidad de Reumatología del Hospital Universitario San Ignacio, explica si los pacientes con enfermedades autoinmunes deben o no vacunarse.

¿Las personas con enfermedades cardiovasculares deben vacunarse?

Este grupo poblacional también está identificado como susceptible para sufrir complicaciones derivadas de la infección por COVID-19. ¿Es seguro vacunarse? Lo aclara Ángel Alberto García, jefe de la Unidad de Cardiología de la Pontificia Universidad Javeriana. Además, Paula Ruiz, médica internista del Hospital Universitario San Ignacio, explica si los pacientes anticoagulados también deben vacunarse.

Quienes padecen enfermedades respiratorias, ¿deben vacunarse?

Alejandra Cañas, directora del Departamento de Medicina Interna de la Pontificia Universidad Javeriana aclara cómo las personas que padecen asma y EPOC, entre otras enfermedades respiratorias, podrían beneficiarse con la vacuna.

¿Las madres gestantes, niños y bebés se tienen que vacunar?

¿Por qué estas poblaciones aún no están incluidas en el plan nacional de vacunación? María Cristina Navas, presidenta de la Asociación Colombiana de Virología; y Juanita Ángel Uribe, del Instituto de Genética Humana de la Universidad Javeriana, lo explican.

Bonus: ¿Por qué Colombia no produce sus propias vacunas para la Covid-19?

¿Qué hace falta para que el país tenga esta capacidad de producción? Responden María Fernanda Gutiérrez, del departamento de Microbiología de la Pontificia Universidad Javeriana; Juanita Ángel Uribe, del Instituto de Genética Humana de la Universidad Javeriana y María Cristina Navas, presidenta de la Asociación Colombiana de Virología.

 

SinMitos: ¿Los niños deben vacunarse contra la COVID-19?

SinMitos: ¿Los niños deben vacunarse contra la COVID-19?

Después del 17 de febrero, cuando se inició la vacunación contra la COVID-19 en Colombia, las respuestas a preguntas como ¿Cuándo es mi turno para vacunarme?, ¿Por qué empezaron con los adultos mayores? y ¿Los niños se deben vacunar?, se tornaron más urgentes.

Lo que por casi un año fue solo un anhelo, por fin estaba sucediendo. Esto provocó una avalancha de inquietudes e interés por conocer todos los protocolos, indicaciones e implicaciones que supone vacunarse, pues para algunos (primera línea de atención médica y adultos mayores), la vacunación era una realidad cercana.

Por lo menos en esta etapa, quienes conocen a un médico, enfermera o personal de salud que ya fue vacunado, o que tienen en sus familias adultos mayores que ya pasaron por este proceso, están pendientes de cómo les fue, de qué sienten, de si es seguro para así conocer de primera mano la realidad del proceso de vacunación.

Es por eso que en esta segunda entrega del especial #SinMitos (puede leer la primera entrega haciendo clic aquí), realizado en alianza con la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana y Pesquisa Javeriana, expertos de diferentes áreas respondieron en video las preguntas más comunes sobre la aplicación de la vacuna en adultos mayores, niños y otras inquietudes sobre esta primera etapa del proceso de vacunación.

¿Por qué es importante vacunarse?

El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana, Carlos Gómez-Restrepo, inicia esta segunda entrega brindando algunas razones por las que vacunarse resulta indispensable y sobre todo, confiable.

¿Cuándo será mi turno para vacunarme?

La epidemióloga Zulma Cucunubá explica en qué consisten las diferentes fases del plan de vacunación nacional. En alguna de ellas seguro se encuentra usted.

¿Qué es la inmunidad de rebaño?

Después de que comenzó la vacunación se sueña con poder retomar la cotidianidad que se vivía antes de la pandemia. La OMS, por ejemplo, le apuesta a lograrlo a través de la inmunidad colectiva (o inmunidad de rebaño), tras el proceso masivo de vacunación. Pero en palabras sencillas, ¿qué significa? Contesta la epidemióloga Zulma Cucunubá.

¿Las vacunas no son efectivas o dañan los genes?

En el siguiente video, además, podrá conocer la respuesta a otros mitos que circularon acerca de las vacunas desarrolladas, desde su efectividad hasta la falsa posibilidad de que alteren los genes de las personas, así lo aclaran Zulma Cucunubá y el genetista Ignacio Zarante.

¿Los niños deben vacunarse contra la COVID-19?

Ahora podrá encontrar la respuesta a la pregunta por la cual hizo clic en este artículo. Ana María Bertolotto, directora del departamento de Pediatría de la Universidad Javeriana, responde cómo es el proceso de vacunación para los niños. Además, el genetista Fernando Suárez aclara si existe o no relación entre las vacunas y el autismo en niños.

¿La vacunación debió empezar con los jóvenes y no con los adultos mayores?

Desde que se inició el proceso de vacunación se preguntó el porqué de ese orden en el que se priorizó a los adultos mayores y no a otra parte de la población. Carlos Cano, director del Instituto de Envejecimiento de la Universidad Javeriana, tiene la explicación, además contesta si la vacuna es segura en adultos mayores.

¿Después de cuánto tiempo de aplicarme la vacuna empieza a hacer efecto?

María Fernanda Navas, presidenta de la Asociación Colombiana de Virología, responde en qué momento el cuerpo genera la respuesta inmune después de aplicarse la vacuna.