Juan Sebastián Correa Moreno

Juan Sebastián Correa Moreno

Por: Vanessa Molina Medina // Fotografía: Guillermo Santos

Para este economista, investigación es sinónimo de creatividad y libertad. La economía experimental y la economía del comportamiento son algunos de sus principales intereses.

Paciente, observador y reflexivo. Para Jorge Alberto Restrepo Torres, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Javeriana, esas son las características que hacen de Juan Sebastián Correa Moreno, un exitoso investigador en ciencias económicas. El profesor Restrepo, hoy colega de Juan Sebastián, fue durante 2009 el tutor del trabajo de Correa como Joven Investigador de Colciencias.

Para este joven economista egresado en 2008, la investigación, más que una elección, fue el resultado de una suma de factores. Muy temprano, como estudiante de pregrado, fue monitor y luego, al avanzar en su carrera, se unió a un proyecto como asistente de investigación. Eso, sumado a su buen promedio y a su gusto por el ambiente académico, definió la ruta de Juan Sebastián hacia la investigación.

Así, después de hacer su práctica profesional, presentó ante Colciencias, con el apoyo de su facultad, el proyecto: “¿Aprendizaje en el Beauty Contest?”, por el que fue becado por un año como Joven Investigador. El trabajo consistió en mirar los niveles de razonamiento de las personas con un juego que propuso John Keynes en 1936 conocido como Beauty Contest, que buscaba explicar las fluctuaciones de precios en el mercado de valores, y que sugiere que, en el contexto de un juego en el que hay un premio de por medio, las personas basan sus respuestas en lo que sospechan que los otros concursantes van a decir.

El experimento consistió en pedirle a un grupo de estudiantes que cada uno escogiera un número entre cero y cien. Quien escogiera el número más cercano a los dos tercios del promedio de las decisiones de todos los participantes ganaría el juego y recibiría una retribución. Juan Sebastián explica que si todo el mundo fuera perfectamente racional, que es lo que dice la teoría, todo el mundo habría escogido el cero, o el mínimo valor posible, y todos habrían ganado. Sin embargo, el ejercicio permitió identificar que nadie es infinitamente racional, sino que existen dos etapas de racionalidad, en las que las personas anticipan lo que piensan que los demás concursantes van a decir. Pese a que el ejercicio se repetía hasta quince veces, muy poca gente escogía el cero.

Este trabajo se enmarca en lo que se denomina economía experimental, uno de los principales intereses de investigación de Juan Sebastián, y que consiste en “encontrar evidencia a favor o en contra de diferentes teorías económicas”. En este campo se usan métodos experimentales, bien sea en el laboratorio o directamente en campo, para intentar explicar cómo y por qué la gente toma determinadas decisiones.

Hoy Juan Sebastián es profesor de tiempo completo de la Facultad de Economía de la Universidad Javeriana y trabaja en su tesis de Maestría en Economía. Sigue explorando la economía experimental y su próximo proyecto es una investigación que busca analizar de qué forma las normas sociales afectan lo que la gente registra en su declaración de impuestos, es decir, si en el momento de declarar impuestos los ciudadanos se preocupan por lo que piensan de ellos, o si independientemente de la norma social, hacen lo que consideran más conveniente para sí mismos.

Desde el aula, en sus clases de Principios de Economía, Microeconomía Intermedia y Teoría de Juegos, Juan Sebastián trata de motivar a sus alumnos para que reconozcan el valor de la investigación en economía. “Ese es un poco el sentido de lo que uno está haciendo ahí”, señala. Sin embargo, tanto Juan Sebastián como el profesor Restrepo coinciden en que es difícil atraer a los estudiantes a la investigación.

“Los estudiantes de economía, como muchos jóvenes, son relativamente cortoplacistas y buscan retribuciones monetarias mayores a las que ofrece la investigación. No existe demasiado apoyo en Colombia para la investigación, hay que decirlo. Además, la investigación exige preparación, sacrificios y dedicación. No todos están dispuestos a dar eso”, asegura Restrepo.

Pese a esa dificultad, Juan Sebastián le apuesta a que cada vez más estudiantes se interesen por la investigación. La libertad y la posibilidad de ser creativo que le brindan esta actividad y la docencia son lo que más valora del área profesional por la que optó. Su recomendación para los más jóvenes es que se mantengan conectados con la academia y estén en permanente contacto con los temas de economía que se están debatiendo, tanto en Colombia como en el resto del mundo.


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