Sofisticado laboratorio para estudiar zoonosis en la Javeriana

Sofisticado laboratorio para estudiar zoonosis en la Javeriana

Por: Lisbeth Fog Corradine // Fotografía: Istock

La experiencia en el estudio de un virus del ganado vacuno enriquece el conocimiento de los microorganismos que del animal pasan al ser humano, clave para entender un poco más sobre la COVID-19.

Gracias al coronavirus que causó la pandemia mundial en este año, los presupuestos y los científicos para investigarlo han aumentado en cuestión de semanas. María Fernanda Gutiérrez, del grupo de virología de la Pontificia Universidad Javeriana, y Nelly Stella Roa Molina, del Centro de Investigaciones Odontológicas (CIO) de la misma universidad, acaban de recibir una grata noticia: el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación apoyará un proyecto de investigación de más de 3.600 millones de pesos para montar o adecuar tres laboratorios que estudiarán uno de los tantos aspectos que aún exigen respuestas más concretas: la zoonosis, que significa el paso de una infección de un animal al ser humano.

En realidad son tres los laboratorios que se benefician: el de la Javeriana y el de la Universidad ECCI, donde se instalarán laboratorios de bioseguridad nivel 3, el primero se encargará del manejo de muestras humanas y el segundo de las muestras animales, para estudiar las zoonosis. En el laboratorio de inmunología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de Colombia se montarán las pruebas para determinar los cambios en las membranas de las células infectadas, así como las pruebas serológicas con las cuales se buscarán los individuos afectados.

Que los laboratorios sean nivel 3 significa que “el ambiente y la temperatura son controlados, la presencia de contaminantes es muy baja y se trabaja con cámaras de bioseguridad que tienen unos filtros más potentes de tal manera que el ambiente que pasa por las cámaras de flujo laminar es totalmente estéril”, explicó la investigadora Gutiérrez.

Esta viróloga que lleva más de 15 años estudiando el Virus de Leucosis Bovina VLB, un microorganismo que está presente en las vacas y podría tener relación con el cáncer de mama en el humano, continuará esta investigación y usará la experiencia y el conocimiento adquirido para trabajar con el coronavirus que está causando centenares de muertes a nivel mundial: el SARS –CoV2. Al cabo de un año, cuando haya terminado el proyecto, los laboratorios estarían en capacidad de estudiar cualquier agente infeccioso de origen animal que contagie al ser humano.

“Los virus relacionados con pandemias son en su mayoría zoonóticos”, dice Gutiérrez, evidenciando que “la pandemia actual mostró una gran deficiencia en laboratorios de diagnóstico y de investigación dotados y con capacidades de manejar agentes infecciosos altamente peligrosos como lo es este virus actual”. Con el laboratorio nivel 3 sería posible manejar el virus activo, con capacidad de replicarse en las células demostrando su capacidad infecciosa.

La idea original, un virus en las vacas

Esta enfermedad del ganado vacuno, descrita en Europa a finales del siglo XIX, ha captado la atención de los científicos en los últimos 20 años por su posible relación con el cáncer de seno en humanos. La hipótesis de Gutiérrez y de su grupo de investigación es que se trata de una zoonosis, pero aún no ha sido posible comprobarlo por falta de una infraestructura básica para el desarrollo de los ensayos que requieren estrategias de seguridad para evitar el riesgo biológico que estos patógenos pueden tener sobre los investigadores que la estudian.

Para considerar que un agente infeccioso es zoonótico la comunidad científica ha propuesto ocho evidencias, siete de las cuales ya tienen respuesta por parte de los científicos javerianos que en estos años de trabajo han logrado comprobar, como por ejemplo conocer la prevalencia del patógeno en su hospedero natural así como en el ser humano, saber que la transmisión del virus ocurre cuando se usan instrumentos contaminados de una vaca a otra o demostrar que existen receptores celulares compartidos en las células del animal con las células humanas lo cual permite el ingreso viral al ser humano. Lo que aún falta por descubrir es la vía de transmisión exacta entre la vaca y el hombre.

Pareciera que la leche cruda es el principal vehículo de transmisión pero aún no ha sido posible dilucidar cómo llega el virus desde la leche a los linfocitos o a las células mamarias.

“En un futuro inmediato terminamos de mostrar la capacidad zoonótica del VLB e iniciamos el apoyo en el diagnóstico de SARS-2 COVID 19 que llegó para quedarse y requiere muchos mas que los laboratorios actualmente habilitados”, explica la viróloga Gutiérrez.

La contingencia actual: el SARS-CoV2

La alianza con el CIO tiene en cuenta que son los odontólogos, higienistas y asistentes unos de los profesionales que más están expuestos al contagio con este virus “por la cercanía con pacientes y contacto con fluidos orales como la saliva por el manejo intrínseco en la práctica dental y la generación de aerosoles”, dijo la odontóloga Roa. Las medidas que han debido tomar para atender a sus pacientes son las más exigentes, razón por la cual la investigación ha tomado fuerza. Así, la propuesta de este proyecto, titulado Mejoramiento de las capacidades en Ciencia, Tecnología e Innovación en tres instituciones de educación superior localizadas en la capital del país para atender problemáticas asociadas con zoonosis, usando como modelo el Virus de la Leucosis Bovina, es apoyar el diagnóstico temprano de COVID-19 en pacientes asintomáticos como protocolo previo a la atención médica y odontológica, así como un diagnóstico temprano sobre todo en pacientes con alto riesgo de desarrollar complicaciones serias de la enfermedad. Eso significa realizar pruebas moleculares de diagnóstico de infección y cuantificación de SARS CoV2 desarrolladas por investigadores del CIO y pruebas serológicas en sangre y saliva en pacientes y en profesionales de la salud asintomáticos buscando anticuerpos para la enfermedad, explican Gutiérrez y Roa.

“También se están proponiendo diversos proyectos de investigación que pretenden mitigar la enfermedad de manera local y preventiva como el uso de enjuagues orales, prototipo de filtros y eyectores, así como alternativas de tratamiento”, dijo Roa.

Del Distrito Capital, el Instituto Nacional de Salud y la Universidad Nacional de Colombia fueron otros dos laboratorios seleccionados en la Convocatoria del Fondo de CTeI del SGR para el fortalecimiento de laboratorios regionales con capacidad de prestar servicios científicos y tecnológicos para atender problemáticas asociadas con agentes biológicos de alto riesgo para la salud humana. En todo el país quedaron elegibles 89 propuestas para financiación, de las 122 que recibió Minciencias.

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