La ciudad de múltiples miradas

La ciudad de múltiples miradas

Montado a caballo y con su espada desenvainada, seguido de cerca por las miradas aterradas de indígenas y rodeado de frases entrecortadas en muysccubun, el idioma nativo. Así, el 6 de agosto de 1538, en nombre del emperador Carlos V, el conquistador español Gonzalo Jiménez de Quesada tomó un pequeño asentamiento en medio de las montañas, y en una ceremonia religiosa frente a 12 bohíos, dirigida por el fraile Domingo de las Casas, le entregaba a la Corona y al catolicismo la que sería la punta de lanza de un nuevo Virreinato. La llamó Santa Fe, y para reclamarla como suya y diferenciarla de los poblados que iban surgiendo en el nuevo continente, la bautizó también “de Bogotá”.

Aquel villorrio, que el 27 de abril de 1539 recibiría su fundación jurídica, no ha parado de crecer. Hoy, 481 años después, se ha convertido en una urbe que va devorando poblados vecinos, que para 2018 sumaba 7,18 millones de personas, de acuerdo a cifras del DANE, y, para el mismo año, produjo una riqueza conjunta de más de $250.500 millones, aportando el 25,6% del Producto Interno Bruto de toda Colombia.

Bogotá es también una ciudad de continuos choques, de diferencias culturales, políticas, ideológicas, religiosas, etc. Una ciudad que le muestra una cara al ciudadano que reside en ella, otra al empleado o empresario que se gana la vida entre sus límites, otra al turista que quiere conocerla, otra a quien llega a ella buscando refugio.

Pesquisa Javeriana le ha seguido la pista a estas múltiples facetas de Bogotá, la capital colombiana, desde las investigaciones que la academia ha producido para descifrar sus secretos. Hoy, cuando conmemoramos un año más de su fundación, compartimos con ustedes nuestra visión de esta ciudad que evoluciona año a año y se muestra muy diferente a lo que creemos que es.

Esta es una pequeña lista de las diferentes caras de Bogotá:

  • Movilidad social: Cómo los estratos dividieron para siempre a la capital y a sus habitantes.
  • Salud y desplazamiento: Diferentes ideas sobre cómo atender a una población vulnerable.
  • Industria y diseño: La unión de pymes de marroquinería y calzado para potenciar sus diseños y venderlos en el exterior.
  • Historia industrial: La reconstrucción de una de las primeras fábricas de loza en la ciudad.
  • Trancones: El proyecto que, a través del conteo, propone solucionar los problemas del tráfico vehicular.
  • Le Corbusier: Así fue la capital que imaginó el afamado arquitecto belga a mediados del siglo XX.
  • Teatros: Los lugares donde los bogotanos construyeron su visión de lo público en los siglos XIX y XX.
  • Clima: Una investigación conjunta de las universidades Javeriana y Nacional para predecir mejor el clima bogotano.
  • Guapucha: La investigación liderada por el desaparecido ictiólogo Javier Maldonado para salvar a un pez endémico del rio Bogotá.
  • Paisaje sonoro: Así suena la capital colombiana desde sus cerros orientales.
  • Monumentos: Recorrido por las esculturas que le dan forma e identidad a la ciudad.
  • Vallenato: La historia de cómo uno de los ritmos más representativos de Colombia encontró su audiencia, y su impulso musical, en Bogotá.
Conocimiento y educación, la fórmula de los sabios para Colombia

Conocimiento y educación, la fórmula de los sabios para Colombia

Luego de cuatro meses de deliberaciones, los ocho grupos que conforman la Misión internacional de sabios, convocada por el presidente Iván Duque en febrero pasado, se reunieron en el Parque Explora de Medellín a comienzos de esta semana para entregar sus primeras recomendaciones.

Se destaca el énfasis en la necesidad de una educación diferente, en la que haya diálogo de saberes, en un contexto que requiere maestros mejor preparados frente a la primera infancia y la formación de alto nivel. Una economía basada en las riquezas naturales y culturales para lograr un desarrollo sostenible, una evolución tecnológica para responder a los retos de la Industria 4.0, la reconversión del actual sector productivo para reorientar y aumentar su productividad o el estímulo a los emprendimientos.

En esta Primera Cumbre de la Misión Internacional de Sabios, sus 47 integrantes no solo discutieron sobre los temas de los grupos, también manifestaron su posición frente a la coyuntura actual del país en dos cuestiones puntuales: la implementación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que debe entrar en funcionamiento en enero de 2020, y la financiación de la investigación científica.

En la actualidad “estamos invirtiendo 0,27% del PIB en ciencia y tecnología, algo inaceptable tanto para países de la región como para los de la OCDE”, aseguró Silvia Restrepo, coordinadora de ‘Biotecnología, Bioeconomía y Medio Ambiente’, uno de los ocho focos temáticos de la Misión que convoca el Gobierno Nacional para construir herramientas en el ámbito territorial, productivo e institucional que faciliten soluciones prácticas a los desafíos del desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación aplicada en el país.

Para que Colombia avance en esta materia, la inversión es vital. Por eso, la propuesta de eliminar la obligatoriedad de los gobernadores de destinar un 10% de regalías a este rubro preocupa a la vicerrectora de Investigación de la Universidad de los Andes, Silvia Restrepo, quien espera que dicha iniciativa no surta efecto en el Congreso.

“Si queremos aumentar no podemos dar pasos atrás porque, si no, quedamos en nada. Este país tiene que apostarle a la ciencia, la tecnología, la innovación y a la economía basada en conocimiento”, enfatizó la investigadora, quien aseguró además que en la actualidad una universidad pública o privada invierte más de sus propios fondos que lo que invierte Colciencias para todo el sistema de universidades. Por ejemplo, para programas de investigación solo destina 200.000 millones de pesos.

“Creo que tenemos que mejorar esto y hacer un programa muy robusto. Ahora, se va a crear el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y ese tiene que ser el que dé las pautas de política pública, pero tenemos que tener una agencia (como la que hoy es Colciencias) que reparta esos recursos de mejor manera”, le manifestó Restrepo a Pesquisa Javeriana.


Universalización de la educación de calidad y en contexto

La educación es el eje transversal de la Misión Internacional de Sabios para conceptualizar hacia el futuro la ciencia, la tecnología y la innovación en Colombia. En este sentido, desde el foco ‘Ciencias Sociales, Desarrollo Humano y Equidad’, coordinado por el economista Clemente Forero, se proponen dos estrategias: la universalización de la educación de 0 a 5 años, y también de la educación secundaria de calidad.

En relación con la primera, el economista enfatizó en que antes de los tres años se forma el 90% de todas las conexiones neuronales en los niños. En otras palabras, el llamado es a que haya equidad en las oportunidades de acceso a la educación por parte de todos los colombianos desde esa instancia de la vida.

A propósito de las equidades e inequidades, para Sara Alvarado, psicóloga javeriana e integrante de dicho foco, estas tienen distintas raíces, pero una específica en el país es la no atención a la primera infancia. Al subrayar la importancia de un trabajo articulado en esta etapa, incluso desde la gestación, centrado en la familia y en la comunidad, destacó la idea de crear centros de investigación y desarrollo familiares y comunitarios en las cabeceras municipales donde se produzca investigación de alto nivel en territorio con las madres, familias y comunidades.

De otro lado, también se propone articular la formación en maestría y doctorado que existe en las regiones, pero con anclaje en el entorno. Acerca de la formación de alto nivel, Forero cree pertinente relanzar el programa nacional de investigación y estudios científicos de la educación en Colciencias, un programa que para él imprimió una dinámica interesante en los años 90 y comienzos de la década del 2000, pero que “se volvió a fundir con ciencias sociales y perdió mucho de su dinámica”.

En cuanto a la segunda estrategia, la educación secundaria de calidad, la idea es que los estudiantes de todas las regiones del país estén muy conectados con la producción, la economía y el desarrollo de sus comunidades locales.

Al respecto, el neurofisiólogo Rodolfo Llinás, médico javeriano e integrante del foco ‘Ciencias de la Vida y la Salud’, manifestó que después de dos décadas de la anterior Misión de Sabios la situación del país en materia de educación no ha cambiado mucho y “seguirá siendo mala hasta que no se haga en contexto”. Llinás explicó que bajo el esquema actual se utiliza la parte del cerebro que tiene que ver con memorizar, pero no con entender y utilizar las ideas en otros aspectos.

Esto tiene una implicación en la educación de los maestros, que han sido educados para formar en contenido; la nueva apuesta sería formar en procesos de desarrollo, señaló Alvarado, quien enfatizó además en la importancia del bienestar personal como estrategia, ya que tiene que ver con el desarrollo de la emocionalidad, la capacidad humana de sentir y conmoverse con el otro, pero además de sentirse bien consigo mismo.

Roberto Llinás (izq.), neurocientífico colombiano, y Jhon Jairo Arboleda, rector de la Universidad de Antioquia.
Rodolfo Llinás (izq.), neurocientífico, y Jhon Jairo Arboleda, rector de la Universidad de Antioquia.


Ciencia de siguiente generación

Desde el foco ‘Océano y Recursos Hidrobiológicos’ se reconoce a Colombia como un país de tres mares: Pacífico, Caribe y  continental (ríos, lagos, lagunas, estuarios, humedales, aguas freáticas y subterráneas), una perspectiva clave porque la educación dentro de este enfoque abarca más allá de la frontera continental, expresó su coordinador el biólogo marino Andrés Franco, director del Departamento de Ciencias Biológicas y Ambientales y de la Sede Santa Marta de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, para quien el conocimiento debe favorecer la conectividad regional y la calidad de la educación y de los ecosistemas del país.

Teniendo en cuenta que los departamentos con mayor riqueza marítima, como La Guajira, Chocó y San Andrés, poseen los más altos índices de analfabetismo y desnutrición, los expertos recomiendan a la educación media como el punto donde centrar esfuerzos, mostrando el conocimiento como un proceso en construcción y no como algo que debe contemplarse, indicó Juan Armando Sánchez, biólogo marino y líder del Grupo Biommar de Uniandes. En el centro de esta idea los profesores juegan un papel estratégico.

Así mismo, en dicho esfuerzo es necesario incorporar el criterio de regionalización, ya que no se les puede enseñar ciencias biológicas de igual manera a un chico del Amazonas que a otro de La Guajira, señaló Franco, ya que el desarrollo territorial sustentable en el país y en sus regiones debe abarcar no solo la riqueza ambiental sino también la intelectual.

A esto se suma, acotó Franco, que el 50% del territorio colombiano son mares y muchos de los procesos que se están dando asociados con el cambio climático tienen respuesta en los océanos, como también sucede en las nuevas estrategias para brindar seguridad alimentaria.


Un ministerio de conocimiento más allá de lo científico

Para el músico Óscar Hernández, asistente de Creación Artística de la Vicerrectoría de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana e integrante del foco ‘Industrias Creativas y Culturales’, es importante la transversalidad en la educación desde la primera infancia hasta la formación de alto nivel, pero sobre todo con retroalimentación mutua de distintas formas de conocimiento, es decir, no se trata solo de que los científicos complementen su formación con arte y cultura, sino que los artistas también aprendan de ciencias. Por eso, recomendó que en todos los niveles de la educación debe haber un trabajo colaborativo permanente entre distintas formas de conocimiento.

Por otra parte, dicho foco ve a las industrias creativas inmersas nutriéndose de la producción cultural de las tradiciones, es decir, de lo que construye las identidades. De ahí que su invitación sea a entender la diversidad de las formas de producción de conocimiento, la creación y el arte no solo como unas actividades subsidiarias o complementarias, sino que producen unas formas de conocimiento centrales en la industria creativa, lo que para este investigador debe estar presente en la concepción del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación.

Precisamente, con base en esa concepción, “nuestra propuesta es pensar la nueva institucionalidad más como un ministerio de Conocimiento, que vaya más allá de lo científico y, si es posible, cambiarle incluso el nombre, aunque sabemos que la Ley habla explícitamente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación”, expresó Hernández, para quien esta fórmula puede propiciar un diálogo de saberes que conecten esas otras formas de conocimiento tradicionales del patrimonio cultural con la producción científica, para así potenciar el desarrollo del país.

Por su parte, Édgar Puentes, coordinador del foco ‘Industrias Creativas y Culturales’, destacó la relevancia de la formación básica en arte y cultura desde edades tempranas que contribuya con la construcción de audiencias y públicos para estas industrias. También aseguró que hay una escasez de formación de alto nivel (maestrías y doctorados) en disciplinas creativas. Las cifras de Colciencias muestran que, entre 2009 y 2017, solo se dieron 20 apoyos (en becas de doctorado) para formación en arte frente a 965 en ingenierías y 754 en ciencias básicas.

Además, Puentes señaló que en Colombia existe una política artística nacional, pero “lo más curioso es que los ministerios no la conocen, ni el de Cultura ni el de Educación, y no se ha implementado. Muchas veces desarrollamos las políticas, pero no las ponemos en práctica”.

De izquierda a derecha: Édgar Puentes, compositor; Óscar Hernández, músico; y Jorge Humberto Pelaez, S.J., rector de la Pontificia Universidad Javeriana.
De izquierda a derecha: Dolly Montoya, rectora de la Universidad Nacional de Colombia; Édgar Puentes, compositor; Óscar Hernández, músico; y Jorge Humberto Pelaez, S.J., rector de la Pontificia Universidad Javeriana.


Reconvertir el sector productivo

María del Pilar Noriega, ingeniera química y coordinadora del foco ‘Tecnologías Convergentes –Nano, Info y Cogno- Industrias’, afirmó que combinar este tipo de tecnologías, como biotecnología, nanotecnología, tecnologías de la información y las ciencias cognitivas, llevaría a la cuarta revolución industrial, la industria 4.0, donde el país tiene una gran oportunidad.

“Podemos involucrar a la gente joven a través de emprendimientos, spin off y start up, pero también se puede contribuir con la modernización de las industrias del sector productivo colombiano, de la academia, de las universidades y de institutos de investigación. Creemos que es algo prometedor. También es una estructura básica y crítica que, en conjunto con los otros siete focos, puede hacer una sinergia importante para el progreso del país, que es lo que realmente queremos como gran contribución de la Misión”, dijo.

Este foco le apunta a reconvertir el sector productivo de la actualidad para reorientar y aumentar su productividad con la ayuda de estas tecnologías, por ejemplo, en manufactura avanzada y manufactura aditiva (impresión 3D, desde kínder hasta la universidad), en nuevos materiales con apoyo de la biotecnología, en química e industria verde, en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, o lo que el ingeniero mecánico Tim Oswald, integrante de este foco, denominó como una arquitectura crítica para la oportunidad global, es decir, una conectividad de alta velocidad en internet para todo el país con el fin de contribuir con la educación digital y el aprendizaje activo.

Así mismo, este foco le apuesta a que se creen nuevas empresas, es decir, apoyar a la gente joven con todas las herramientas empresariales y, además, a la retención del talento humano, para lo que se necesita avanzar en la tecnología.


Experimentación permanente

Crear centros de investigación para resolver grandes problemas colombianos que, más que edificios, consistirían en una conexión de relaciones virtuales con capacidad de reducir los costos de financiación de los investigadores individuales en su relación con la sociedad, es una de las estrategias propuestas por Juan Benavides, ingeniero eléctrico y coordinador del foco ‘Energía Sostenible’.

Este investigador también destacó cuatro retos a los que Colombia le debe apuntar en este campo: primero, configurar un portafolio balanceado de todas las energías, cada una aportado en la proporción adecuada en costo, firmeza, confiabilidad y calidad de servicio; segundo, crear unos centros de investigación en energías transversales como instrumentación, control, en microrredes, entre otros, para que sean utilizados por todas las formas energéticas.

Tercero, aumentar el presupuesto de investigación en energía, posiblemente con un porcentaje corporativo gravable de las grandes compañías; y cuarto, tener un esquema regulatorio que sea favorable a las nuevas tecnologías y nuevas modalidades de negocio, y que permita la experimentación como se hace en Estados Unidos e Inglaterra, donde se da de una forma permanente porque no se sabe para dónde va la evolución tecnológica y hay que aprender mediante la experimentación.


Bioeconomía como programa emblemático de Colombia

Para lograr una bioeconomía transversal no solo es necesaria la formación ambiental y de la biodiversidad desde la primera infancia, sino entender que es un tema regional. De ahí la importancia de la regionalización en la bioeconomía y en la educación, así como de llevar esos contenidos a las escuelas de todo el país, planteó Silvia Restrepo, coordinadora del foco ‘Biotecnología, Bioeconomía y Medio Ambiente’, quien destacó que las universidades acreditadas deben generar conocimientos y llevar esos contenidos a las regiones más apartadas.

De esta manera, Restrepo propuso que Colombia debe adoptar la bioeconomía como un programa emblemático que se basa en el conocimiento y la conservación de los medios naturales, así como en darles un uso sostenible. “Esa es la riqueza que tiene Colombia. El petróleo, el carbón y todos los métodos extractivistas se acaban en algún momento y el país puede pensar en sus recursos naturales usados con conciencia, con base en los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, afirmó.

Por otra parte, Restrepo aseguró que ya es hora de que Colombia tenga un Museo Nacional de Historia Natural y Cultural, lo que contribuiría a establecer una cultura de la ciencia a todo nivel porque, explica, el país tiene que tener una sociedad con poder de discernimiento, que entienda para qué es la ciencia, la tecnología y la innovación.

Elizabeth Hodson, investigadora javeriana y miembro del foco 'Biotecnología, Bioeconomía y Medio Ambiente'.
Elizabeth Hodson, investigadora javeriana y miembro del foco ‘Biotecnología, Bioeconomía y Medio Ambiente’.


Salud: nuevas tecnologías y gestión de la ciencia

Crear una red de centros de educación para la formación en ciencias e investigación dirigida a la formación de docentes, con presencia en las ciudades más desarrolladas y en varias regiones del país, y que vincule a los niños, a los jóvenes y a los profesionales, es una propuesta emblemática del foco ‘Ciencias de la Vida y la Salud’.

De otro lado, el uso de nuevas tecnologías en la educación en salud, de acuerdo con el médico Pablo Patiño, integrante de este foco, requiere que los profesionales, los investigadores y la población en general las conozcan, por ejemplo, las de diagnóstico molecular para poder determinar su costo-beneficio en los sistemas de salud.

Además de que se requiere personal formado que entienda la gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación, un factor fundamental en este punto es el papel como formador por parte del médico y del profesional de la salud. Este es uno de los retos para dar respuesta desde los sistemas de salud no solo desde el acceso a las nuevas tecnologías, sino para disminuir las presiones que ejercen las poblaciones a la demanda de servicios que muchas veces son de alto costo y que no son necesariamente los más adecuados, resaltó Patiño.

Este investigador indicó que existe una brecha en la orientación de la política científica y tecnológica, en la perspectiva de la educación en ciencia, tecnología, innovación y cultura, y en la carencia de políticas éticas y condiciones éticas que regulen el quehacer de la ciencia y la tecnología.


Compromiso para que se acojan las recomendaciones

En relación con ‘Ciencias Básicas y del Espacio’, el reto de este foco para su coordinador, Moisés Wasserman, exrector de la Universidad Nacional de Colombia, es convencer a la gente de que son importantes no solo para la formación de los individuos y de la sociedad sino para los desarrollos tecnológicos y, en definitiva, para el progreso cultural, económico y social de Colombia.

Desde este foco aspiran a que el país construya políticas de largo plazo y no de un gobierno. “Hay gobiernos que solo tienen tres políticas dentro de su mandato y lo ideal es que sean políticas de Estado, que permanezcan a lo largo del tiempo”, aseguró Wasserman. “Tanto en educación, en ciencia y en desarrollo social las cosas no se hacen en corto tiempo sino a largo plazo. Y uno de nuestros problemas son las discontinuidades, las reversas, los cambios de foco y los cambios de prioridades”.

“La Misión anterior hizo recomendaciones y muchas de ellas no se realizaron, es una preocupación que compartimos con todo el mundo. Por eso, muchos de nosotros pensamos que al final de esta Misión vamos a exigir un poco de compromiso, más explícito y claro por parte del Gobierno, de que algunas de esas recomendaciones por lo menos se acojan y que podamos delinear algunas vías, algunos procedimientos que, si se implantan nada se garantice, pero que por lo menos generen un marco en el cual sea posible realizar las recomendaciones que hacemos”, concluyó Wasserman.

 


*Colaborador de Pesquisa Javeriana desde Medellín. Periodista científico y profesor de la Pontificia Universidad Bolivariana.

El año que dedicamos al ambiente

El año que dedicamos al ambiente

Visitamos el mar profundo, atravesamos los ríos amazónicos, recorrimos senderos ecológicos, plantamos nuevas especies en las montañas andinas. El 2018 fue un año de desafíos ambientales para Pesquisa Javeriana, uno en el que nos empleamos a fondo para contar las intensas investigaciones que científicos javerianos han venido realizando en aras de preservar y proteger nuestros ecosistemas.

De esa forma fuimos testigos de excepción de expediciones submarinas, analizamos los efectos convulsos que el desarrollo hidroeléctrico ha tenido sobre Colombia, indagamos por la salud de especies submarinas, como los tiburones, conversamos con las comunidades que protegen las especies nativas en su territorio, entre muchas otras actividades, con las cuales produjimos historias sobre la huella que vamos dejando en nuestro planeta.

Aquí les presentamos nuestros mejores trabajos, y renovamos así nuestro compromiso en 2019 para seguir indagando sobre las transformaciones que el hombre ha realizado en el planeta, al igual que sus consecuencias.


1.
Encuentran pequeños peces en aguas subterráneas de los Llanos

/Alexander Urbano, Jhon Zamudio y Jorge García.
/Alexander Urbano, Jhon Zamudio y Jorge García.

Un sencillo ejercicio de observación en una finca del pie de monte llanero les permitió a los científicos javerianos descubrir, con gran asombro, la presencia de pequeños bagres (parecidos a lombrices) de origen amazónico en la cuenca del Orinoco. En este reportaje, acompañamos a los ictiólogos javerianos en su identificación.


2. Turismo ecológico, con sello de calidad

/Cortesía, Juan Ricardo Gómez.
/Cortesía, Juan Ricardo Gómez.

El avance del ecoturismo llevó al biólogo Juan Ricardo Gómez a centrar su tesis doctoral en las certificaciones ecológicas concedidas a los hoteles. De su mano, analizamos las enseñanzas que el modelo costarricense ha consolidado y la forma en la que las autoridades colombianas lo vienen implementando.


3. Amazon Fish, el reto de consolidar la riqueza acuática de la Amazonía

/Tiago Carvalho
/Tiago Carvalho.

La inquietud de académicos europeos, estadounidenses y suramericanos sobre los peces de la Amazonía los llevó a crear el proyecto Amazon Fish, la base de datos con la que pretenden recabar la mayor información sobre la fauna subacuática de esta región. En este artículo, y a partir del memorando de entendimiento firmado con el gobierno colombiano para implementarlo, reconstruimos los pasos de ecólogos e ictiólogos por los ríos selva adentro.


…Y una mención especial

/Diederik Ruka.
/Diederik Ruka.

Cundinamarca se ha convertido en un bastión para los viveristas que cultivan orquídeas nativas. Por ello, la Pontificia Universidad Javeriana se alió con el Instituto Humboldt y el Jardín Botánico de Bogotá para, por medio de capacitaciones, desarrollar buenas prácticas con las comunidades locales. Nuestros periodistas consignaron en video sus aprendizajes y experiencias.