¡Del Continente Blanco al trópico!

¡Del Continente Blanco al trópico!

Mientras escribo las líneas de esta columna, estamos en medio de la pandemia del coronavirus, el cual ha venido en ascenso exponencial. Además, me entero de que Colombia cerraron la frontera y yo aún estoy en el extranjero. No logré entrar a mi país. Sin embargo, creo que lo mejor que podemos hacer es no entrar en pánico, estar en unión familiar, tranquilizarnos, respirar, pensar positivo, disfrutar cada día que la vida nos brinda y acatar las medidas necesarias para no seguir dispersando el virus.

Les quiero compartir la última aventura que la vida me regaló. Luego de terminar mi increíble experiencia en el lugar más hermoso de la Tierra, la Antártica, fui a un lugar un poco más cálido y un poco más cerca de nuestro país. Visité otro magnífico territorio, el archipiélago de Puerto Rico, localizado en el Caribe Tropical. Logré visitar la isla principal y dos más pequeñas: Vieques y Culebra.

La hermosa San Juan y sus fuertes
La hermosa San Juan y sus fuertes

Allí tuve la oportunidad de caminar por la hermosa capital, San Juan. Su arquitectura me recordó un poco a Cartagena, probé el famoso y delicioso mofongo, parecido a un puré, pero de plátano o de yuca. Además, en la isla Culebra, realicé una de las cosas que más me gusta hacer: bucear. Pude observar diferentes especies de peces y de corales, éstos últimos son invertebrados marinos que viven en colonias, conformadas por muchos individuos idénticos llamados pólipos, los cuales miden pocos milímetros de diámetro y pocos centímetros de longitud. Cuando estaba estudiando biología, tomé una electiva en ecología marina y pude aprender mucho sobre los corales. En esta ocasión, me llamó mucho la atención una en especial, Montastraea cavernosa (fotografía del banner). Es realmente hermosa y común en el Caribe; desafortunadamente, me llama la atención ver varias colonias con signos de blanqueamiento.

Coral Montastraea cavernosa con blanqueamiento.
Coral Montastraea cavernosa con blanqueamiento.

Los arrecifes de coral son muy importantes para los ecosistemas marinos y para las personas cumplen varias funciones; una de ellas es servir como barrera, protegiendo así las costas de la erosión. Se calcula que son hábitat para el 25% de las especies marinas, incluyendo las que consume el hombre. El blanqueamiento de coral es una enfermedad que sufren cuando las condiciones de su hábitat se ven afectadas, como el aumento de la temperatura del océano por el calentamiento global, la contaminación, el incremento de la radiación solar y las tormentas. Todo esto les causa un estrés considerable. Un coral saludable mantiene una relación simbiótica de mutualismo (interacción biológica estrecha entre dos organismos, en la cual ambos se benefician) con una especie de alga; cuando ocurre algún cambio en el ambiente el alga abandona el coral, el cual se torna blanco, débil y más susceptible a enfermedades. Si los corales desaparecen, se verían afectados todos los ecosistemas y animales marinos de todo el planeta.

También pude oír el hermoso canto de la ranita coquí durante la noche. Es endémica de Puerto Rico y recibe su nombre por la llamada que hacen los machos de dos especies, las cuales suenan como “co” y “qui”. La que se puede observar con mayor frecuencia es la coquí común (Eleutherodactylus coqui). Este anfibio se ha convertido en un símbolo para la isla y su canto aparece en algunas canciones de varios artistas como Rubén Blades y Calle 13.

Ranita coquí (Eleutherodactylus coqui).
Ranita coquí (Eleutherodactylus coqui).

Además, realicé una caminata por el Parque Nacional El Yunque, un bosque lluvioso tropical muy bonito y lleno de vida. Tiene un área de 113 km2, con más de 39 kilómetros de senderos ecológicos. En uno de ellos pude observar un reptil nativo de la isla llamado comúnmente anolis, porque pertenece a este género. En la foto pueden ver el anoli de hierba de tierras altas (Anolis kugri). Esta especie se alimenta de insectos como cucarrones y hormigas, arácnidos como garrapatas y arañas y pequeños gusanos. Los pude ver saltando entre las hojas de los arbustos y árboles. Cuando me acercaba para tomarles fotografías se quedaban totalmente inmóviles.

El recorrido por Puerto Rico, verde y sonoro, fue realmente enriquecedor y totalmente diferente a la experiencia de la Antártica.

El agua en Colombia: retos y desafíos para la gestión integral, conservación y usos del recurso hídrico

El agua en Colombia: retos y desafíos para la gestión integral, conservación y usos del recurso hídrico

Colombia cuenta con una riqueza hídrica excepcional, lo que ha permitido la formulación y ejecución de diversos proyectos de desarrollo en torno al agua, que implican grandes desafíos en su gestión diferencial e integral dentro del territorio dada la complejidad de los escenarios donde se desenvuelven. Proyectos tales como la hidroeléctrica de Ituango (Antioquia), la ampliación de la vía Santa Marta – Barranquilla, las actividades mineras del Cerrejón (Guajira), el fracturamiento hidráulico, la navegabilidad del río Magdalena y la construcción de un megapuerto en el Golfo de Tribugá (Chocó), traen consigo importantes afectaciones a los cuerpos naturales de agua y a los sistemas de que dependen de ella, causando daños irreparables en su estructura y función, para satisfacer a una sociedad en constante crecimiento.

Esto, no solo representa un riesgo para el ciclo hidrológico, ya que son cada vez más son más marcadas las transformaciones en todo el territorio nacional, sino que además se convierte en un riesgo para la salud humana y de los ecosistemas, especialmente por la aparición de enfermedades como el dengue, la alteración de los hidrosistemas, los conflictos por el uso y manejo del recurso hídrico y la falta de acceso en algunas zonas del país. Por tanto, es necesario avanzar en su conocimiento y puntualizar en decisiones fundamentadas por parte de los actores sociales e institucionales, que garanticen la sostenibilidad de los ecosistemas y el agua en el largo plazo, lo cual representa un desafío trascendental en la gestión y sostenibilidad del recurso. En este contexto, el ciclo de seminarios del Doctorado de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana, invitó a distintos expertos para presentar sus percepciones y avances sobre el tema.

Es claro que la gestión del agua debe ser integrada con el territorio, donde exista una planificación participativa y articuladora que permita incluir los diversos intereses y necesidades de los actores, percepciones y conocimiento de este recurso, ya que las presiones sobre este, dependen de las dinámicas socioeconómicas y culturales en las que se encuentra inmerso. Por ejemplo, en la Represa del Cercado ubicado entre los municipios de Distracción y San Juan del Cesar (Guajira) y en el Distrito de Riego a Gran Escala de María La Baja, región de Montes de María (Bolívar), el agua es percibida como un recurso necesario en escenarios extractivos principalmente, de monocultivos como el arroz y la palma. Para lograrlo, se han construido infraestructuras al servicio de estas actividades, muchas veces con poca rigurosidad técnica y con una visión cortoplacista, afectando el acceso, uso y control del recurso de manera sostenible.

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De igual manera, la Ciénaga Grande de Santa Marta (Magdalena), ha tenido un proceso histórico de transformación del agua producto de diversos intereses de actores políticos y sociales. Desde las canalizaciones para cultivos, pasando por la ampliación de la frontera agropecuaria, la deforestación, la implementación de grandes obras de infraestructura (carreteras, diques) y la consolidación de distritos de riego, se han modificado los afluentes del sistema. Esto resulta, en una fuerte modificación del complejo cenagoso, alterando su funcionalidad y resiliencia frente a cambios futuros, limitando la oferta de servicios ecosistémicos, fundamentales para la subsistencia y cotidianidad de las comunidades, cuyos medios de vida dependen de este ecosistema.

Hablando de proyectos futuros, el Golfo de Tribugá ha tomado una relevancia reciente, por la iniciativa del gobierno actual, de desarrollar un puerto multipropósito de aguas profundas en el Chocó. Su ubicación geográfica estratégica (en el Pacífico Norte de Colombia) le confiere particularidades oceanográficas que lo diferencian del Centro y Sur del Pacífico colombiano, además de la inmensa riqueza biológica que allí se concentra. Aunque son claros los intereses de algunos sectores económicos y políticos en la construcción de este puerto, existe una preocupación por la alteración e impacto negativo que se puede generar hacia este ecosistema. Esto trae consigo desafíos en la gestión del territorio por parte de las autoridades ambientales y académicas, en el sentido de generar una planificación y gobernanza articuladora y cooperativa, que busquen garantizar la integridad del sistema.

Por otra parte, los procesos de urbanización y de expansión urbana, también alteran el ciclo hidrológico, debido a la eliminación de cobertura vegetal, la generación de residuos sólidos y líquidos, al incremento de áreas impermeables que reducen la infiltración y otras actividades asociadas. La concentración de la población en los centros urbanos y la facilidad en el acceso al recurso, gracias a la infraestructura de acueducto y alcantarillado, influyen en el comportamiento humano frente al manejo del agua en las ciudades, lo que puede llevar por una parte al uso insostenible del recurso y por otra, al almacenamiento de agua para diversos usos, que en algunos casos es mal manejado, favoreciendo la aparición de vectores que trasmiten enfermedades como el Dengue, Chikunguña y Zika, entre otras.

Es así como modelos matemáticos desarrollados por el Dr. Mauricio Santos Vega y su equipo del Grupo de investigaciones en biología matemática y computacional, de Ingeniería Biomédica de la Universidad de los Andes, buscan ayudar a entender cómo y porqué en la ciudad de Ibagué, por ejemplo, las poblaciones humanas almacenan agua para usos sanitarios y de reserva, muchas veces sin las medidas de manejo adecuadas, favoreciendo la proliferación del mosquito, vector de enfermedades virales que representan un riesgo para la salud pública de la población.

Adicionalmente, frente a las diferentes formas de ver el agua y los impactos generados sobre ella, existe la necesidad de plantear soluciones para su gestión integra y uso sostenible. Desde el análisis de narrativas y la ecología política, se puede tener una aproximación a otras formas de analizar el agua, según la profesora Catalina Quiroga y su equipo del grupo de investigación Cultura y Ambiente de la Universidad Nacional de Colombia. Más allá de tener una mirada en función de su uso del recurso hídrico para las actividades económicas, las comunidades también tienen un rol importante en asignar un significado propio en donde se ve expresada su cotidianidad, lo que les permite tanto a estas como al Estado, reconocer estas percepciones, en ocasiones antagónicas, pero que coinciden en ofrecer soluciones técnicas y políticas más acertadas de acuerdo con la realidad socioecológica de cada territorio.

Además, la Dra. Sandra Vilardy y su equipo del grupo de investigación de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes, resaltan la necesidad de comprender las dinámicas dentro de los hidrosistemas abordando la gestión con base en las complejidades del territorio, a partir de la construcción de la capacidad de resiliencia de los mismos, por medio de lo cual se permita negociar los intereses y necesidades de los diversos actores que usan el recurso. Necesariamente, se debe tener una forma de gobernanza articuladora y cooperativa que incluya elementos basados en la memoria e identidad del territorio, la diversidad ecológica, las innovaciones, el aprendizaje y la adaptación.

Asimismo, resalta la necesidad de consolidar redes de interacción hacia esferas policéntricas, multinivel, multidisciplinarias y con los habitantes, que complementen las debilidades institucionales, reconociendo las limitaciones y sesgos en la comprensión de los fenómenos ecológicos, sociales y culturales, para generar y divulgar información, así como para el diseño de herramientas de política pública y gestión territorial, como insumos para asesorar a los tomadores de decisiones, y que permita revitalizar el capital social, humano y el bienestar de los pobladores.

Otro aspecto a considerar es la búsqueda de alianzas estratégicas con universidades, organizaciones locales y otras instituciones de investigación, que permitan generar estudios científicos con mayor rigurosidad y de alta calidad, a fin de obtener información más acertada, que complemente la evaluación de impactos y riesgos ambientales para la toma de decisiones. Este es el propósito de la Dra. Natalia Botero, directora de la Fundación Macuáticos, durante su estancia postdoctoral en la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana, quien en conjunto con otras instituciones, como la Universidad de los Andes, la Comisión Colombiana del Océano y Applied Ocean Sciences, busca realizar estudios que permitan obtener informaciones de línea base para los tomadores de decisiones sobre los impactos que pueden tener contaminantes como el mercurio o como el ruido generado por el tráfico marítimo en la salud de las ballenas jorobadas, en áreas estratégicas para su reproducción como es el Golfo de Tribugá.

También es importante promover espacios de discusión con distintos actores sociales dentro de los cuales se visibilicen los impactos ambientales que pueden ocasionar los diferentes proyectos de infraestructura, minería, hidrocarburos, urbanísticos y asociados, tanto para las comunidades locales como para los ecosistemas. Es aquí, donde cobra importancia el enfoque socioecológico que incluye la complejidad del sistema: sociedad y entorno natural, y que aún hoy, se continua en proceso de exploración y entendimiento, donde exista una mirada sistémica y no sectorial para generar soluciones a los problemas relacionados con el agua. Además, debe existir una interdisciplinariedad en el análisis, que permita articular los marcos conceptuales y tratar de acercarse a la realidad de los impactos y relaciones causales, con el fin de entender los mecanismos por los cuales se generan estos problemas.

En este contexto, según el Dr. Nelson Obregón, director del Instituto Javeriano del Agua, resulta necesaria la evaluación de los impactos ambientales ex-ante dentro de un marco de sistemas socioecológicos, utilizando las herramientas tecnológicas disponibles con el fin de tratar de modelar los efectos que pueden generar los proyectos y actividades humanas en diferentes escenarios sociales y naturales, articulando los instrumentos de política pública, algunos como planes de ordenamiento territorial, planes de riesgos ambientales, planes de gestión y conservación del recurso hídrico. Este nivel de análisis permite cuestionarse si los instrumentos establecidos son realmente eficientes o si, por el contrario, a pesar de que se cuenta con un amplio número de ellos, en la práctica, son inoperantes.

En definitiva, el agua debe entenderse como un eje articulador del territorio, que soporta el funcionamiento de los ecosistemas, la diversidad biológica y el desarrollo social, y por ello, su gestión integral debe ser prioritaria, pues a partir de ella se construyen realidades socioculturales y se moldean los socioecosistemas. Referirse a la sostenibilidad del territorio en torno al agua, y a su relación con la esfera socioeconómica y cultural de las regiones a diferentes escalas, en un marco de análisis de los sistemas socioecológicos, permite comprender al agua, no sólo como un servicio ecosistémico de suministro, sino como un componente fundamental para hablar de planeación ambiental del territorio, estructura ecológica y servicios ecosistémicos. De manera complementaria, incorporar nuevas formas de trabajo en redes, que articulen los instrumentos de planificación del agua y el territorio desde lo local, lo regional hasta lo nacional, es una necesidad para crear una coordinación interinstitucional que aporte a la sostenibilidad ambiental de los hidrosistemas de nuestro territorio.


* Autores: Rosa Hernández-Gómez, Clara Morales-Rozo, Hélmer Llánez, José María Castillo, Natalia Espinosa, Andrés Blanco, Andrea Luna-Acosta.

¡Hasta pronto, Antártida!

¡Hasta pronto, Antártida!

En los últimos días tuve la oportunidad de conocer la base italiana Mario Zucchelli. Nos organizaron por grupos para poder bajar y pisar por primera vez la Antártida. En aproximadamente dos horas hicimos un recorrido para conocer las instalaciones de la base y a algunas personas que trabajan allí; nos llevaron también a una casita de madera donde todos los que visitan la base escriben lo que quieran y plasman su firma. Fue una experiencia diferente e interesante, pues llevábamos más de un mes abordo, sin hacer mucho ejercicio y con el movimiento constante del barco.

Luego llegó el día del adiós. Dejamos el ‘Continente Blanco’ y tomamos rumbo a Nueva Zelanda. En ese instante me di cuenta de que el tiempo se había acabado. No sé en qué momento se pasaron casi 30 días en ese paraíso. Nos encontrábamos en frente de la estación italiana cuando la jefe científica de la expedición hizo sonar la bocina del barco en tres ocasiones, en señal de despedida. Yo simplemente me quedé afuera, observando el hermoso paisaje, mirando por última vez al volcán Melbourne, un volcán activo de alrededor 2700 metros de altura. En ese momento empecé a tomar fotos de la espectacular Antártida y me embargaron muchos sentimientos, no pude evitar que las lágrimas rodaran por mis mejillas. Sentí mucha alegría por haber tenido esta mágica experiencia, pero mucha tristeza por dejar el que, para mí, es el lugar más hermoso de la Tierra. Tengo mucha gratitud con el universo y con todas las personas que hicieron posible que este sueño se hiciera realidad. Hay muchos deseos de repetirlo.

Volcán Melbourne
Volcán Melbourne.

Así empezamos seis días de navegación con rumbo a Lyttelton (Nueva Zelanda). Desafortunadamente nos tocó pasar entre dos tormentas en el Pacífico Sur, por lo cual el movimiento se hizo más fuerte a medida que salíamos del mar de Ross. Tengo que confesar que no fueron días muy placenteros, de nuevo muchos de los investigadores se sintieron mal y tuvieron que pasar el mayor tiempo del viaje en cama. Yo sentía un poco de dolor de cabeza, pero lo malo es que no se puede hacer ninguna actividad, no podía sentarme a trabajar en el computador porque me mareaba, solo estuve los dos primeros días en el puente de la embarcación tratando de ver algún mamífero marino, luego me tocó estar en la parte más baja del barco, conversando con otros investigadores, tratando de tocar guitarra, tratando de hacer que el tiempo pasara rápido. Sin embargo, le dije a un investigador que si ese era el precio que tenía que pagar para ir a la Antártida, estaba dispuesta a pagarlo todas las veces que fuera necesario.

Cuando nos encontrábamos llegando a Nueva Zelanda, el clima se calmó un poco y pude volver a retomar los avistamientos. Así fue como observé saltando el lobo marino de Nueva Zelanda (Arctocephalus forsteri), sacando su cabeza del agua para ver el bote y nadando en varias ocasiones.  Su distribución se restringe a Nueva Zelanda y al suroccidente de Australia; puede llegar a medir entre 1.5 y 2 metros; tienen orejas externas y aletas traseras que rotan hacia delante; pueden bucear de 10 a 15 minutos y bajar a profundidades de hasta 300 metros. En la isla sur de Nueva Zelanda hay varias colonias de esta especie.

 

Lobo marino de Nueva Zelanda (Arctocephalus forsteri)
Lobo marino de Nueva Zelanda (Arctocephalus forsteri)

El último avistamiento que tuve fue el de los delfines de Héctor (Cephalorhynchus hectori). Fueron solo dos minutos en los que cuatro individuos se acercaron a la embarcación, luego jugaron en la proa y desaparecieron. Esta especie es endémica, es decir que solo la podemos ver en Nueva Zelanda. Desafortunadamente esta especie se encuentra en peligro de extinción, las mallas de pesca han sido las principales responsables de su estado de amenaza ya que muchas son hechas con materiales muy delgados y que en muchos casos estos animales no detectan cuando se alimentan. Este es uno de los cetáceos más pequeños, llegando a medir aproximadamente 1.5 metros y a pesar aproximadamente 50 kilogramos.

Delfín de Héctor (Cephalorhynchus hectori)
Delfín de Héctor (Cephalorhynchus hectori)

Quiero agradecer a la Facultad de Ciencias de la Pontificia Universidad Javeriana, especialmente al director del Departamento de Biología, Carlos Rivera Rondón, y a la productora general de la revista Pesquisa Javeriana, Claudia Marcela Mejía Ramírez, por su trabajo, apoyo y compañía, para vivir este sueño conmigo. También al jefe de la expedición, Riccardo Scipinotti, quien con su esfuerzo y alegría constante generó un muy buen ambiente de trabajo abordo; además, gracias a toda la tripulación del buque Laura Bassi y a los  investigadores con los que compartí momentos que quedarán por siempre en mi memoria.

>> Conoce aquí la aventura completa.


* La participación de la egresada javeriana en biología Nohelia Farías Curtidor a esta expedición cuenta con la financiación de la Facultad de Ciencias de la Pontificia Universidad Javeriana.

Resolución sobre cuotas globales de pesca no promueve el ‘aleteo’ dice experto en tiburones

Resolución sobre cuotas globales de pesca no promueve el ‘aleteo’ dice experto en tiburones

Las imágenes de tiburones y los llamados de atención para que se protejan inundaron las redes sociales y los espacios de los medios de comunicación, debido a la expedición de la Resolución 350 del 25 de octubre de 2019 por parte del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, que establece las cuotas globales de pesca para el año 2020, entre ellos los tiburones sedosos.

Aunque desde 2017 se prohíbe la pesca de estos animales en aguas colombianas, hay muchas amenazas para esta especie. Una de ellas es el mercado asiático ya que sus aletas son muy apetecidas en ese continente.

Por eso expertos, ambientalistas, organizaciones no gubernamentales, instituciones públicas y ciudadanos han expuesto sus argumentos a favor y en contra sobre esta resolución (de la cual el Ministerio de Agricultura hará algunas precisiones en los próximos días). Por tal motivo dialogamos con el profesor Fabio Gómez, del departamento de biología de la Pontificia Universidad Javeriana, quien desde hace más de 10 años investiga sobre tiburones, ofrece a los lectores de Pesquisa Javeriana su propia interpretación sobre la norma que ha causado tanto revuelo.

Pesquisa Javeriana: ¿Cuál es su opinión con relación a la resolución 350 del 25 de octubre de 2019 sobre las cuotas globales de pesca para el año 2020?

Fabio Gómez: Lo primero que tengo que aclarar es que todo este revuelo se suscita por una versión amarillista de la noticia. No es que esta resolución esté permitiendo la pesca de tiburón, lo que está haciendo es regular la pesca sobre la base de lo que ya está estipulado en normas anteriores. En 2017 salió lo que nosotros llamamos la ‘Ley del aleteo’, que prohíbe la pesca de tiburón en territorio nacional (los tiburones y las rayas están protegidos por esta norma). Sin embargo, es importante reconocer que hay una pesca incidental que es imposible de evitar: cuando un barco hace pesca industrial o un pescador artesanal lanza una red no puede evitar que se capturen tiburones. Cuando se saca la red y se sube al barco pueden salir tiburones que llegan moribundos o muertos con la pesca objetivo. Por eso la norma estableció que para garantizar que no se haga el aleteo (entendido como el corte de las aletas y el desecho del resto del cuerpo) hay una cuota de pesca incidental equivalente al 35% de la pesca total. Adicionalmente existe una cuota de pesca artesanal dirigida en Colombia. En un trabajo que hicimos entre todas las personas e instituciones que trabajamos con tiburones en el país, publicamos un libro de aportes al conocimiento de la biología de las diferentes especies de tiburones en Colombia, en el que hicimos visibles nueve puntos del Caribe colombiano donde existe la pesca dirigida como parte de la seguridad alimentaria de estas comunidades, por eso hay una salvedad en dicha norma: estas comunidades que tienen al tiburón como parte de su seguridad alimentaria, también son reguladas con esta reglamentación, quedando incluidas en la cuota máxima de captura. En realidad, con esta nueva resolución se establece la forma regulatoria para la pesca en 2020, lo cual debe hacer todos los años la Autoridad Nacional de Pesca (Aunap) y los ministerios de Agricultura y Ambiente, solo así se puede mantener regulada la actividad y evitar la captura excesiva de tiburones y otras especies. Esta es una norma regulatoria, no permisiva.

Profesor Fabio Gómez

PJ: ¿Esto quiere decir que está de acuerdo con las aclaraciones que hace el Ministerio de Agricultura con respecto a esta resolución?

FG: Exacto. De hecho, en la resolución 0744 del 9 octubre de 2012 se prohíbe la pesca dirigida en el territorio nacional, la resolución 0375 del 17 de abril de 2013 prohíbe el aleteo y en 2017 salió una nueva norma unificadora de las anteriores. Esta nueva directriz garantizó que se entendiera muy bien cómo debe llegar a puerto el tiburón producto de la captura incidental. En esencia, el animal no se puede “aletear”; tiene que llegar con sus aletas adheridas naturalmente al cuerpo. Se pueden hacer cortes parciales para que se puedan doblar las aletas y así se puedan guardar en las bodegas de los barcos. De esta manera se favorece la pesca objetivo: si un barco pesquero tiene, ejemplo, 10 toneladas de atún, no puede ocupar demasiado espacio con pesca incidental como el tiburón. Es claro que se estableció la prohibición de pesca de tiburones y rayas desde 2012 y 2017.

 

PJ: ¿Qué valor tiene la aleta de los tiburones?

FG: Como la norma establece que no se puede “aletear”, el tiburón tiene que llegar completo a puerto. Eso permite garantizar un aprovechamiento total del individuo. Si lo miramos a nivel mundial el interés principal que tienen los tiburones es su aleta: en diferentes países asiáticos se vende la sopa de aleta de tiburón a precios muy altos. Queda claro, entonces, que en esas 125 toneladas de tiburón que establece la resolución 350 del 25 de octubre de 2019 están incluidas las 5,2 toneladas de aleta. Éstas no son adicionales. Así se obliga a consumir la totalidad del animal. Con esto quiero decir que no se está promoviendo el ‘aleteo’.

 

PJ: ¿Se pone en riesgo la subsistencia del tiburón sedoso o sí se puede hablar de aprovechamiento sostenible de esta especie?

FG: La norma establece qué especies son susceptibles de aprovechar, lo cual se describe incluso con sus nombres científicos, para garantizar que no haya equivocaciones en ningún sentido. De estas especies establecidas en el decreto, algunas se encuentran en el apéndice II del CITES, y son las especies que usualmente hacen parte de la pesca incidental y que es necesario regular su comercio para evitar que lleguen a niveles de peligro de extinción. Esto quiere decir que las especies que no están en los listados quedan potencialmente utilizables bajo la idea de la pesca incidental y pueden ser aprovechables para la seguridad alimentaria de los pescadores artesanales. Pero también hay que recordar que hay otras estrategias, además de estas resoluciones, que buscan proteger a los tiburones: los Parques Nacionales ubicados en las costas y las Áreas Marinas Protegidas (AMP) como Corales del Rosario, el Plan de Acción Nacional (PAN Tiburones) que da a conocer la biología, la ecología y el aprovechamiento de estas especies para garantizar un proceso real de conservación y es un instrumento de política sobre el recurso tiburón.

 

PJ: ¿Se tienen identificadas las comunidades que se benefician de esta pesca para su alimentación y el aprovechamiento de los subproductos?

FG: Sí. Ya establecimos para el Caribe colombiano en qué zonas se hace pesca de tiburón. También hay otras zonas no identificadas en ese listado donde el pescador sale a hacer su faena y en su red puede salir un tiburón, el cual también se aprovecha. Si miramos esos valores, no son altos. Por eso, las cuotas establecidas obedecen a promedios históricos y el aprovechamiento que las comunidades le están dando a estos tiburones es completo, sin aleteo, es un recurso bien aprovechado que provee de alimento a innumerables familias que dependen de este. Se consume su carne, se aprovecha el hígado para extraer su aceite, se utilizan los dientes para hacer artesanías y se aprovecha hasta la piel para lijar botes de fibra.

 

PJ: Insistimos en la pregunta, ¿no se ponen en riesgo las especies que se mencionan en la resolución?

FG: Hablar de riesgo no es fácil en ese sentido porque uno de los problemas que tenemos en el país es el conocimiento de la biología y la ecología de todas las especies. Debemos hablar si en la pesca se están respetando las tallas mínimas de captura. Como es pesca incidental, estas tallas no son fáciles de regular. Sí se pueden estar capturando individuos por debajo de las tallas mínimas, sin embargo, se espera que los barcos pesqueros estén haciendo su actividad en zonas en donde habiten tiburones adultos y eso reduciría el riesgo. De igual manera en la pesca artesanal. Hay que tener claro que no se deben capturar hembras en épocas reproductivas. Deberíamos pensar que la norma se establece bajo el criterio de la conservación, aunque la dificultad radica en poder generar un registro completo porque la autoridad ambiental no tiene la capacidad operativa para tener personal en todos los lugares donde se hace pesca artesanal.

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PJ: ¿Son rigurosas las instituciones en materia de vigilancia y control?

FG: En términos generales sí, pero principalmente en los puertos de desembarco. Sabemos que en esas zonas de pesca industrial se está haciendo una revisión permanente de la pesca y allí se hacen los principales registros. A estos datos eventualmente se suman los que los investigadores obtenemos en territorios donde no hay presencia institucional por la limitante operativa. Así nosotros nos convertimos en un apoyo para la autoridad porque podemos compartirles la información.

 

PJ: Como investigador, y según su labor permanente, ¿a qué conclusión llega en sus trabajos con los tiburones?

FG: El tiburón tiene muchos problemas. Hay un riesgo alto y por eso trabajamos con fuerza para lograr que se expidiera la ley de prohibición de la pesca del tiburón. Son especies que se reproducen de manera lenta y con unas tasas de madurez sexual de largo plazo. Eso genera que su capacidad reproductiva sea baja comparada con la extracción y por lo tanto esto las pone en alto riesgo. Por eso vemos con beneplácito que se haya generado la norma de prohibición y que además se establezcan las cuotas. Eso nos da una voz de alivio frente a la conservación, aunque recalco que no es la única estrategia de conservación y que debemos generar otras más fuertes como el fortalecimiento de las áreas marinas protegidas y mejorar los procesos comunitarios para tener alternativas productivas y así disminuir la presión pesquera sobre el tiburón. Una opción que trabajamos en Isla Fuerte, en donde llevo a cabo mis investigaciones, es fomentar la pesca del pez león. Se podrían tener canales de comercialización de esta especie, lo que contribuye a disminuir la presión y la captura incidental de los tiburones. Necesitamos generar cadenas productivas de gran valor para los pescadores.

La ciudad de múltiples miradas

La ciudad de múltiples miradas

Montado a caballo y con su espada desenvainada, seguido de cerca por las miradas aterradas de indígenas y rodeado de frases entrecortadas en muysccubun, el idioma nativo. Así, el 6 de agosto de 1538, en nombre del emperador Carlos V, el conquistador español Gonzalo Jiménez de Quesada tomó un pequeño asentamiento en medio de las montañas, y en una ceremonia religiosa frente a 12 bohíos, dirigida por el fraile Domingo de las Casas, le entregaba a la Corona y al catolicismo la que sería la punta de lanza de un nuevo Virreinato. La llamó Santa Fe, y para reclamarla como suya y diferenciarla de los poblados que iban surgiendo en el nuevo continente, la bautizó también “de Bogotá”.

Aquel villorrio, que el 27 de abril de 1539 recibiría su fundación jurídica, no ha parado de crecer. Hoy, 481 años después, se ha convertido en una urbe que va devorando poblados vecinos, que para 2018 sumaba 7,18 millones de personas, de acuerdo a cifras del DANE, y, para el mismo año, produjo una riqueza conjunta de más de $250.500 millones, aportando el 25,6% del Producto Interno Bruto de toda Colombia.

Bogotá es también una ciudad de continuos choques, de diferencias culturales, políticas, ideológicas, religiosas, etc. Una ciudad que le muestra una cara al ciudadano que reside en ella, otra al empleado o empresario que se gana la vida entre sus límites, otra al turista que quiere conocerla, otra a quien llega a ella buscando refugio.

Pesquisa Javeriana le ha seguido la pista a estas múltiples facetas de Bogotá, la capital colombiana, desde las investigaciones que la academia ha producido para descifrar sus secretos. Hoy, cuando conmemoramos un año más de su fundación, compartimos con ustedes nuestra visión de esta ciudad que evoluciona año a año y se muestra muy diferente a lo que creemos que es.

Esta es una pequeña lista de las diferentes caras de Bogotá:

  • Movilidad social: Cómo los estratos dividieron para siempre a la capital y a sus habitantes.
  • Salud y desplazamiento: Diferentes ideas sobre cómo atender a una población vulnerable.
  • Industria y diseño: La unión de pymes de marroquinería y calzado para potenciar sus diseños y venderlos en el exterior.
  • Historia industrial: La reconstrucción de una de las primeras fábricas de loza en la ciudad.
  • Trancones: El proyecto que, a través del conteo, propone solucionar los problemas del tráfico vehicular.
  • Le Corbusier: Así fue la capital que imaginó el afamado arquitecto belga a mediados del siglo XX.
  • Teatros: Los lugares donde los bogotanos construyeron su visión de lo público en los siglos XIX y XX.
  • Clima: Una investigación conjunta de las universidades Javeriana y Nacional para predecir mejor el clima bogotano.
  • Guapucha: La investigación liderada por el desaparecido ictiólogo Javier Maldonado para salvar a un pez endémico del rio Bogotá.
  • Paisaje sonoro: Así suena la capital colombiana desde sus cerros orientales.
  • Monumentos: Recorrido por las esculturas que le dan forma e identidad a la ciudad.
  • Vallenato: La historia de cómo uno de los ritmos más representativos de Colombia encontró su audiencia, y su impulso musical, en Bogotá.
Conocimiento y educación, la fórmula de los sabios para Colombia

Conocimiento y educación, la fórmula de los sabios para Colombia

Luego de cuatro meses de deliberaciones, los ocho grupos que conforman la Misión internacional de sabios, convocada por el presidente Iván Duque en febrero pasado, se reunieron en el Parque Explora de Medellín a comienzos de esta semana para entregar sus primeras recomendaciones.

Se destaca el énfasis en la necesidad de una educación diferente, en la que haya diálogo de saberes, en un contexto que requiere maestros mejor preparados frente a la primera infancia y la formación de alto nivel. Una economía basada en las riquezas naturales y culturales para lograr un desarrollo sostenible, una evolución tecnológica para responder a los retos de la Industria 4.0, la reconversión del actual sector productivo para reorientar y aumentar su productividad o el estímulo a los emprendimientos.

En esta Primera Cumbre de la Misión Internacional de Sabios, sus 47 integrantes no solo discutieron sobre los temas de los grupos, también manifestaron su posición frente a la coyuntura actual del país en dos cuestiones puntuales: la implementación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que debe entrar en funcionamiento en enero de 2020, y la financiación de la investigación científica.

En la actualidad “estamos invirtiendo 0,27% del PIB en ciencia y tecnología, algo inaceptable tanto para países de la región como para los de la OCDE”, aseguró Silvia Restrepo, coordinadora de ‘Biotecnología, Bioeconomía y Medio Ambiente’, uno de los ocho focos temáticos de la Misión que convoca el Gobierno Nacional para construir herramientas en el ámbito territorial, productivo e institucional que faciliten soluciones prácticas a los desafíos del desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación aplicada en el país.

Para que Colombia avance en esta materia, la inversión es vital. Por eso, la propuesta de eliminar la obligatoriedad de los gobernadores de destinar un 10% de regalías a este rubro preocupa a la vicerrectora de Investigación de la Universidad de los Andes, Silvia Restrepo, quien espera que dicha iniciativa no surta efecto en el Congreso.

“Si queremos aumentar no podemos dar pasos atrás porque, si no, quedamos en nada. Este país tiene que apostarle a la ciencia, la tecnología, la innovación y a la economía basada en conocimiento”, enfatizó la investigadora, quien aseguró además que en la actualidad una universidad pública o privada invierte más de sus propios fondos que lo que invierte Colciencias para todo el sistema de universidades. Por ejemplo, para programas de investigación solo destina 200.000 millones de pesos.

“Creo que tenemos que mejorar esto y hacer un programa muy robusto. Ahora, se va a crear el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y ese tiene que ser el que dé las pautas de política pública, pero tenemos que tener una agencia (como la que hoy es Colciencias) que reparta esos recursos de mejor manera”, le manifestó Restrepo a Pesquisa Javeriana.


Universalización de la educación de calidad y en contexto

La educación es el eje transversal de la Misión Internacional de Sabios para conceptualizar hacia el futuro la ciencia, la tecnología y la innovación en Colombia. En este sentido, desde el foco ‘Ciencias Sociales, Desarrollo Humano y Equidad’, coordinado por el economista Clemente Forero, se proponen dos estrategias: la universalización de la educación de 0 a 5 años, y también de la educación secundaria de calidad.

En relación con la primera, el economista enfatizó en que antes de los tres años se forma el 90% de todas las conexiones neuronales en los niños. En otras palabras, el llamado es a que haya equidad en las oportunidades de acceso a la educación por parte de todos los colombianos desde esa instancia de la vida.

A propósito de las equidades e inequidades, para Sara Alvarado, psicóloga javeriana e integrante de dicho foco, estas tienen distintas raíces, pero una específica en el país es la no atención a la primera infancia. Al subrayar la importancia de un trabajo articulado en esta etapa, incluso desde la gestación, centrado en la familia y en la comunidad, destacó la idea de crear centros de investigación y desarrollo familiares y comunitarios en las cabeceras municipales donde se produzca investigación de alto nivel en territorio con las madres, familias y comunidades.

De otro lado, también se propone articular la formación en maestría y doctorado que existe en las regiones, pero con anclaje en el entorno. Acerca de la formación de alto nivel, Forero cree pertinente relanzar el programa nacional de investigación y estudios científicos de la educación en Colciencias, un programa que para él imprimió una dinámica interesante en los años 90 y comienzos de la década del 2000, pero que “se volvió a fundir con ciencias sociales y perdió mucho de su dinámica”.

En cuanto a la segunda estrategia, la educación secundaria de calidad, la idea es que los estudiantes de todas las regiones del país estén muy conectados con la producción, la economía y el desarrollo de sus comunidades locales.

Al respecto, el neurofisiólogo Rodolfo Llinás, médico javeriano e integrante del foco ‘Ciencias de la Vida y la Salud’, manifestó que después de dos décadas de la anterior Misión de Sabios la situación del país en materia de educación no ha cambiado mucho y “seguirá siendo mala hasta que no se haga en contexto”. Llinás explicó que bajo el esquema actual se utiliza la parte del cerebro que tiene que ver con memorizar, pero no con entender y utilizar las ideas en otros aspectos.

Esto tiene una implicación en la educación de los maestros, que han sido educados para formar en contenido; la nueva apuesta sería formar en procesos de desarrollo, señaló Alvarado, quien enfatizó además en la importancia del bienestar personal como estrategia, ya que tiene que ver con el desarrollo de la emocionalidad, la capacidad humana de sentir y conmoverse con el otro, pero además de sentirse bien consigo mismo.

Roberto Llinás (izq.), neurocientífico colombiano, y Jhon Jairo Arboleda, rector de la Universidad de Antioquia.
Rodolfo Llinás (izq.), neurocientífico, y Jhon Jairo Arboleda, rector de la Universidad de Antioquia.


Ciencia de siguiente generación

Desde el foco ‘Océano y Recursos Hidrobiológicos’ se reconoce a Colombia como un país de tres mares: Pacífico, Caribe y  continental (ríos, lagos, lagunas, estuarios, humedales, aguas freáticas y subterráneas), una perspectiva clave porque la educación dentro de este enfoque abarca más allá de la frontera continental, expresó su coordinador el biólogo marino Andrés Franco, director del Departamento de Ciencias Biológicas y Ambientales y de la Sede Santa Marta de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, para quien el conocimiento debe favorecer la conectividad regional y la calidad de la educación y de los ecosistemas del país.

Teniendo en cuenta que los departamentos con mayor riqueza marítima, como La Guajira, Chocó y San Andrés, poseen los más altos índices de analfabetismo y desnutrición, los expertos recomiendan a la educación media como el punto donde centrar esfuerzos, mostrando el conocimiento como un proceso en construcción y no como algo que debe contemplarse, indicó Juan Armando Sánchez, biólogo marino y líder del Grupo Biommar de Uniandes. En el centro de esta idea los profesores juegan un papel estratégico.

Así mismo, en dicho esfuerzo es necesario incorporar el criterio de regionalización, ya que no se les puede enseñar ciencias biológicas de igual manera a un chico del Amazonas que a otro de La Guajira, señaló Franco, ya que el desarrollo territorial sustentable en el país y en sus regiones debe abarcar no solo la riqueza ambiental sino también la intelectual.

A esto se suma, acotó Franco, que el 50% del territorio colombiano son mares y muchos de los procesos que se están dando asociados con el cambio climático tienen respuesta en los océanos, como también sucede en las nuevas estrategias para brindar seguridad alimentaria.


Un ministerio de conocimiento más allá de lo científico

Para el músico Óscar Hernández, asistente de Creación Artística de la Vicerrectoría de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana e integrante del foco ‘Industrias Creativas y Culturales’, es importante la transversalidad en la educación desde la primera infancia hasta la formación de alto nivel, pero sobre todo con retroalimentación mutua de distintas formas de conocimiento, es decir, no se trata solo de que los científicos complementen su formación con arte y cultura, sino que los artistas también aprendan de ciencias. Por eso, recomendó que en todos los niveles de la educación debe haber un trabajo colaborativo permanente entre distintas formas de conocimiento.

Por otra parte, dicho foco ve a las industrias creativas inmersas nutriéndose de la producción cultural de las tradiciones, es decir, de lo que construye las identidades. De ahí que su invitación sea a entender la diversidad de las formas de producción de conocimiento, la creación y el arte no solo como unas actividades subsidiarias o complementarias, sino que producen unas formas de conocimiento centrales en la industria creativa, lo que para este investigador debe estar presente en la concepción del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación.

Precisamente, con base en esa concepción, “nuestra propuesta es pensar la nueva institucionalidad más como un ministerio de Conocimiento, que vaya más allá de lo científico y, si es posible, cambiarle incluso el nombre, aunque sabemos que la Ley habla explícitamente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación”, expresó Hernández, para quien esta fórmula puede propiciar un diálogo de saberes que conecten esas otras formas de conocimiento tradicionales del patrimonio cultural con la producción científica, para así potenciar el desarrollo del país.

Por su parte, Édgar Puentes, coordinador del foco ‘Industrias Creativas y Culturales’, destacó la relevancia de la formación básica en arte y cultura desde edades tempranas que contribuya con la construcción de audiencias y públicos para estas industrias. También aseguró que hay una escasez de formación de alto nivel (maestrías y doctorados) en disciplinas creativas. Las cifras de Colciencias muestran que, entre 2009 y 2017, solo se dieron 20 apoyos (en becas de doctorado) para formación en arte frente a 965 en ingenierías y 754 en ciencias básicas.

Además, Puentes señaló que en Colombia existe una política artística nacional, pero “lo más curioso es que los ministerios no la conocen, ni el de Cultura ni el de Educación, y no se ha implementado. Muchas veces desarrollamos las políticas, pero no las ponemos en práctica”.

De izquierda a derecha: Édgar Puentes, compositor; Óscar Hernández, músico; y Jorge Humberto Pelaez, S.J., rector de la Pontificia Universidad Javeriana.
De izquierda a derecha: Dolly Montoya, rectora de la Universidad Nacional de Colombia; Édgar Puentes, compositor; Óscar Hernández, músico; y Jorge Humberto Pelaez, S.J., rector de la Pontificia Universidad Javeriana.


Reconvertir el sector productivo

María del Pilar Noriega, ingeniera química y coordinadora del foco ‘Tecnologías Convergentes –Nano, Info y Cogno- Industrias’, afirmó que combinar este tipo de tecnologías, como biotecnología, nanotecnología, tecnologías de la información y las ciencias cognitivas, llevaría a la cuarta revolución industrial, la industria 4.0, donde el país tiene una gran oportunidad.

“Podemos involucrar a la gente joven a través de emprendimientos, spin off y start up, pero también se puede contribuir con la modernización de las industrias del sector productivo colombiano, de la academia, de las universidades y de institutos de investigación. Creemos que es algo prometedor. También es una estructura básica y crítica que, en conjunto con los otros siete focos, puede hacer una sinergia importante para el progreso del país, que es lo que realmente queremos como gran contribución de la Misión”, dijo.

Este foco le apunta a reconvertir el sector productivo de la actualidad para reorientar y aumentar su productividad con la ayuda de estas tecnologías, por ejemplo, en manufactura avanzada y manufactura aditiva (impresión 3D, desde kínder hasta la universidad), en nuevos materiales con apoyo de la biotecnología, en química e industria verde, en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, o lo que el ingeniero mecánico Tim Oswald, integrante de este foco, denominó como una arquitectura crítica para la oportunidad global, es decir, una conectividad de alta velocidad en internet para todo el país con el fin de contribuir con la educación digital y el aprendizaje activo.

Así mismo, este foco le apuesta a que se creen nuevas empresas, es decir, apoyar a la gente joven con todas las herramientas empresariales y, además, a la retención del talento humano, para lo que se necesita avanzar en la tecnología.


Experimentación permanente

Crear centros de investigación para resolver grandes problemas colombianos que, más que edificios, consistirían en una conexión de relaciones virtuales con capacidad de reducir los costos de financiación de los investigadores individuales en su relación con la sociedad, es una de las estrategias propuestas por Juan Benavides, ingeniero eléctrico y coordinador del foco ‘Energía Sostenible’.

Este investigador también destacó cuatro retos a los que Colombia le debe apuntar en este campo: primero, configurar un portafolio balanceado de todas las energías, cada una aportado en la proporción adecuada en costo, firmeza, confiabilidad y calidad de servicio; segundo, crear unos centros de investigación en energías transversales como instrumentación, control, en microrredes, entre otros, para que sean utilizados por todas las formas energéticas.

Tercero, aumentar el presupuesto de investigación en energía, posiblemente con un porcentaje corporativo gravable de las grandes compañías; y cuarto, tener un esquema regulatorio que sea favorable a las nuevas tecnologías y nuevas modalidades de negocio, y que permita la experimentación como se hace en Estados Unidos e Inglaterra, donde se da de una forma permanente porque no se sabe para dónde va la evolución tecnológica y hay que aprender mediante la experimentación.


Bioeconomía como programa emblemático de Colombia

Para lograr una bioeconomía transversal no solo es necesaria la formación ambiental y de la biodiversidad desde la primera infancia, sino entender que es un tema regional. De ahí la importancia de la regionalización en la bioeconomía y en la educación, así como de llevar esos contenidos a las escuelas de todo el país, planteó Silvia Restrepo, coordinadora del foco ‘Biotecnología, Bioeconomía y Medio Ambiente’, quien destacó que las universidades acreditadas deben generar conocimientos y llevar esos contenidos a las regiones más apartadas.

De esta manera, Restrepo propuso que Colombia debe adoptar la bioeconomía como un programa emblemático que se basa en el conocimiento y la conservación de los medios naturales, así como en darles un uso sostenible. “Esa es la riqueza que tiene Colombia. El petróleo, el carbón y todos los métodos extractivistas se acaban en algún momento y el país puede pensar en sus recursos naturales usados con conciencia, con base en los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, afirmó.

Por otra parte, Restrepo aseguró que ya es hora de que Colombia tenga un Museo Nacional de Historia Natural y Cultural, lo que contribuiría a establecer una cultura de la ciencia a todo nivel porque, explica, el país tiene que tener una sociedad con poder de discernimiento, que entienda para qué es la ciencia, la tecnología y la innovación.

Elizabeth Hodson, investigadora javeriana y miembro del foco 'Biotecnología, Bioeconomía y Medio Ambiente'.
Elizabeth Hodson, investigadora javeriana y miembro del foco ‘Biotecnología, Bioeconomía y Medio Ambiente’.


Salud: nuevas tecnologías y gestión de la ciencia

Crear una red de centros de educación para la formación en ciencias e investigación dirigida a la formación de docentes, con presencia en las ciudades más desarrolladas y en varias regiones del país, y que vincule a los niños, a los jóvenes y a los profesionales, es una propuesta emblemática del foco ‘Ciencias de la Vida y la Salud’.

De otro lado, el uso de nuevas tecnologías en la educación en salud, de acuerdo con el médico Pablo Patiño, integrante de este foco, requiere que los profesionales, los investigadores y la población en general las conozcan, por ejemplo, las de diagnóstico molecular para poder determinar su costo-beneficio en los sistemas de salud.

Además de que se requiere personal formado que entienda la gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación, un factor fundamental en este punto es el papel como formador por parte del médico y del profesional de la salud. Este es uno de los retos para dar respuesta desde los sistemas de salud no solo desde el acceso a las nuevas tecnologías, sino para disminuir las presiones que ejercen las poblaciones a la demanda de servicios que muchas veces son de alto costo y que no son necesariamente los más adecuados, resaltó Patiño.

Este investigador indicó que existe una brecha en la orientación de la política científica y tecnológica, en la perspectiva de la educación en ciencia, tecnología, innovación y cultura, y en la carencia de políticas éticas y condiciones éticas que regulen el quehacer de la ciencia y la tecnología.


Compromiso para que se acojan las recomendaciones

En relación con ‘Ciencias Básicas y del Espacio’, el reto de este foco para su coordinador, Moisés Wasserman, exrector de la Universidad Nacional de Colombia, es convencer a la gente de que son importantes no solo para la formación de los individuos y de la sociedad sino para los desarrollos tecnológicos y, en definitiva, para el progreso cultural, económico y social de Colombia.

Desde este foco aspiran a que el país construya políticas de largo plazo y no de un gobierno. “Hay gobiernos que solo tienen tres políticas dentro de su mandato y lo ideal es que sean políticas de Estado, que permanezcan a lo largo del tiempo”, aseguró Wasserman. “Tanto en educación, en ciencia y en desarrollo social las cosas no se hacen en corto tiempo sino a largo plazo. Y uno de nuestros problemas son las discontinuidades, las reversas, los cambios de foco y los cambios de prioridades”.

“La Misión anterior hizo recomendaciones y muchas de ellas no se realizaron, es una preocupación que compartimos con todo el mundo. Por eso, muchos de nosotros pensamos que al final de esta Misión vamos a exigir un poco de compromiso, más explícito y claro por parte del Gobierno, de que algunas de esas recomendaciones por lo menos se acojan y que podamos delinear algunas vías, algunos procedimientos que, si se implantan nada se garantice, pero que por lo menos generen un marco en el cual sea posible realizar las recomendaciones que hacemos”, concluyó Wasserman.

 


*Colaborador de Pesquisa Javeriana desde Medellín. Periodista científico y profesor de la Pontificia Universidad Bolivariana.

Los peces de agua dulce vistos con otros ‘ojos’

Los peces de agua dulce vistos con otros ‘ojos’

Para estudiar a los animales es necesario conocerlos, verlos en vivo, seguirlos día tras día, descubrir sus costumbres, incluso tocarlos. ¿Y qué pasa cuando se trata de los peces de agua dulce que, por lo general, no los vemos en su ambiente natural y son tan rápidos y escurridizos que literalmente se ‘escapan entre los dedos’, como por ejemplo estas miniaturas?

/ Jorge Enrique García-Melo
/ Jorge Enrique García-Melo

Estos peces, muy pequeñitos y transparentes (Belonion dibranchodon y Gymnorhamphichthys rondoni), se encuentran en las remotas aguas del río Bita (Vichada), uno de los primeros afluentes protegidos en el mundo. Son especies que por sus características muy pocas veces han sido documentadas en vivo.

Para describirlas científicamente, los ictiólogos (biólogos dedicados al estudio de los peces) regularmente lo hacen a través de especímenes de museo, pero características como los colores o la forma de nadar pueden no ser tan evidentes debido a la falta de métodos estandarizados en campo que permitan su documentación en vida, especialmente en áreas apartadas.

Esta situación impide ver la multitud de formas, colores y adaptaciones de las casi 1.500 especies con las que cuenta el país, posicionándolo como el segundo grupo vertebrado más diverso después de las aves. Pero, ¿qué se puede hacer para VER todas sus características?

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

Investigadores javerianos, docentes de las universidades del Tolima y de Ibagué y de la Institución Educativa Técnica Ismael Santofimio Trujillo, de la capital tolimense, desarrollaron un sistema de fotografía de peces y otros organismos acuáticos usando un innovador acuario para capturarlos en acción, obteniendo fotos de alta calidad y con un alto grado de detalle. ¿Alguna vez había pensado, por ejemplo, en las diferentes bocas de los peces?

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

La posición y la forma de la boca es una característica muy especial; se relaciona con sus costumbres alimenticias —no todos los peces tienen los mismos gustos gastronómicos— y son datos importantísimos para clasificar las especies, es decir, para realizar su taxonomía.

Por ejemplo, el siguiente detalle  fue revelador para los científicos, pues muestra la disposición de los poros del sistema latero-sensorial de su cabeza, que, en el caso de este pez eléctrico (Sternopygus aequilabiatus), les permite detectar a su presas y potenciales depredadores.

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

Con esta innovación técnica es mucho más fácil  fotografiar diferentes especies que regularmente viven en los mismos ambientes de los ríos. El movimiento —o baile— captado por la cámara expresa la naturalidad y el dinamismo que tienen los peces; así se convierte en una herramienta clave para la difusión, educación y conservación.

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

Llegó el momento de conocer este equipo que han bautizado con el nombre de Photafish. De acuerdo con el biólogo y fotógrafo Jorge E. García-Melo, es un sistema práctico, portátil, versátil y económico que puede implementar en campo cualquier persona con conocimientos mínimos de fotografía. Puede llevarse a lugares lejanos durante expediciones biológicas y se instala en tan solo 15 minutos.

“El sistema tiene tres componentes esenciales: el equipo fotográfico (cámara, lente, trípode); el Acuario Ensamblable para Fotografía (APP), construido en acrílico y vidrio templado; y la iluminación (flashes y fondos). Además, cuenta con algunos accesorios que facilitan la obtención de imágenes en sitios remotos donde es difícil acceder a agua transparente, como, por ejemplo, un sistema de filtrado para reutilizar el agua y una lámpara conectada a una batería recargable para hacer fotos en la noche, con la posibilidad de alternar entre fondos negros y blancos de manera rápida”, explica García-Melo.

Los investigadores pensaron en todo: explican que los fondos homogéneos de las fotos permiten enfocar la mirada del espectador solo en el pez y contemplarlo en toda su dimensión, eliminando aquellos elementos distractores  que lo rodean. Pero también concluyeron que es importantísimo el uso de fondos negros y blancos, porque cada uno puede acentuar un color diferente en alguna estructura del cuerpo, como las aletas. Además, sugieren intercambiar los fondos para conseguir información más precisa.

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

De esta forma, los autores introducen el término Fotos Taxonómicamente Informativas, o TIPs por sus siglas en inglés (Taxonomically Informative Photos), para referirse a “una imagen auténtica y de alta calidad tomada en campo, de la cual es posible extraer información útil para la identificación o descripción precisa de un organismo con un alto nivel de confianza. El sistema permite obtener TIPs gracias a que el uso del acuario facilita la toma de una gran cantidad de fotos de los organismos en diferentes planos. Así, el pez permanece vivo mientras se fotografía con diferentes niveles de detalle”, explica García-Melo.

/Cristian Granados
/Cristian Granados

Este producto es parte del estudio de doctorado del ictiólogo javeriano Jorge E. García-Melo, en cuya investigación también participaron sus hermanos, el biólogo Luis J. García-Melo y Jesús D. García-Melo; la bióloga Diana K. Rojas-Briñez y el ecólogo Giovany Guevara, así como el profesor investigador Javier A. Maldonado-Ocampo (QEPD).

Todos ellos son autores del artículo Photafish system: An affordable device for fish photograhpy in the wild, publicado en febrero de 2019 en la revista Zootaxa.

Fotografías como esta son posibles gracias a Photafish.

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

“Sin el Photafish System, conseguir la imagen de la boca desde una vista dorsal hubiese sido casi imposible”, explica Jorge García-Melo. La especie —Gnathodolus bidens— “se caracteriza por tener una boca muy extraña, de forma invertida, poco común entre los peces, con una modificación que les permite alimentarse en sitios asociados a raudales con muchas rocas y donde son notoriamente difíciles de muestrear, como lo son los hábitats en el río Vaupés”.

Y tiene razón: lo lograron con la ayuda de la comunidad local indígena donde se encontraban el pasado mes de marzo, “entre ellos, niños que tenían claramente más habilidad que nosotros para pescar. Fue una de las últimas fotos hechas junto a Javier Maldonado utilizando el Photafish System, precisamente el día de nuestro accidente”.

Phota 11

Para ellos lo importante no es solamente aportar nuevo conocimiento a la ciencia, sino compartirlo con otras audiencias, mejor aún si es con las mismas comunidades que les ayudan a realizar su trabajo en campo. García-Melo recuerda a Maldonado diciendo que el Photafish “era un gran aporte a la ictiología neotropical porque permite democratizar la fotografía de peces”. En esa salida al Vaupés también cumplieron con ese objetivo: “Hacer las fotografías en campo y, con la ayuda de un panel solar, una impresora portátil y una laminadora, entregar las fotografías impresas a las comunidades locales (en este caso, indígenas), para apropiarles de ese intercambio de conocimientos que se estaba generando de manera inmediata. No pueden imaginar la forma en que se sorprendían estos pescadores viendo sus peces más diminutos o coloridos, ‘vistos con otros ojos’”.

El equipo ya se encuentra trabajando en la versión 1.1 del sistema y el desarrollo de una posible patente, la cual incluye varias mejoras en cuanto a portabilidad, comodidad para el transporte y uso. Lo presentarán durante el XV Congreso de Ictiólogos Colombianos y el V Encuentro de Ictiólogos Suramericanos, que se realizará los días 15 y 16 de julio de 2019 (Enlace a) en Medellín, en donde rendirán un homenaje póstumo al profesor Maldonado; allí, los investigadores dictarán un curso sobre el Photafish System.

El año que dedicamos al ambiente

El año que dedicamos al ambiente

Visitamos el mar profundo, atravesamos los ríos amazónicos, recorrimos senderos ecológicos, plantamos nuevas especies en las montañas andinas. El 2018 fue un año de desafíos ambientales para Pesquisa Javeriana, uno en el que nos empleamos a fondo para contar las intensas investigaciones que científicos javerianos han venido realizando en aras de preservar y proteger nuestros ecosistemas.

De esa forma fuimos testigos de excepción de expediciones submarinas, analizamos los efectos convulsos que el desarrollo hidroeléctrico ha tenido sobre Colombia, indagamos por la salud de especies submarinas, como los tiburones, conversamos con las comunidades que protegen las especies nativas en su territorio, entre muchas otras actividades, con las cuales produjimos historias sobre la huella que vamos dejando en nuestro planeta.

Aquí les presentamos nuestros mejores trabajos, y renovamos así nuestro compromiso en 2019 para seguir indagando sobre las transformaciones que el hombre ha realizado en el planeta, al igual que sus consecuencias.


1.
Encuentran pequeños peces en aguas subterráneas de los Llanos

/Alexander Urbano, Jhon Zamudio y Jorge García.
/Alexander Urbano, Jhon Zamudio y Jorge García.

Un sencillo ejercicio de observación en una finca del pie de monte llanero les permitió a los científicos javerianos descubrir, con gran asombro, la presencia de pequeños bagres (parecidos a lombrices) de origen amazónico en la cuenca del Orinoco. En este reportaje, acompañamos a los ictiólogos javerianos en su identificación.


2. Turismo ecológico, con sello de calidad

/Cortesía, Juan Ricardo Gómez.
/Cortesía, Juan Ricardo Gómez.

El avance del ecoturismo llevó al biólogo Juan Ricardo Gómez a centrar su tesis doctoral en las certificaciones ecológicas concedidas a los hoteles. De su mano, analizamos las enseñanzas que el modelo costarricense ha consolidado y la forma en la que las autoridades colombianas lo vienen implementando.


3. Amazon Fish, el reto de consolidar la riqueza acuática de la Amazonía

/Tiago Carvalho
/Tiago Carvalho.

La inquietud de académicos europeos, estadounidenses y suramericanos sobre los peces de la Amazonía los llevó a crear el proyecto Amazon Fish, la base de datos con la que pretenden recabar la mayor información sobre la fauna subacuática de esta región. En este artículo, y a partir del memorando de entendimiento firmado con el gobierno colombiano para implementarlo, reconstruimos los pasos de ecólogos e ictiólogos por los ríos selva adentro.


…Y una mención especial

/Diederik Ruka.
/Diederik Ruka.

Cundinamarca se ha convertido en un bastión para los viveristas que cultivan orquídeas nativas. Por ello, la Pontificia Universidad Javeriana se alió con el Instituto Humboldt y el Jardín Botánico de Bogotá para, por medio de capacitaciones, desarrollar buenas prácticas con las comunidades locales. Nuestros periodistas consignaron en video sus aprendizajes y experiencias.