La Javeriana responde al país en tiempos de la COVID-19

La Javeriana responde al país en tiempos de la COVID-19

Uno de los mejores ejemplos de la misión de las universidades al servicio de la sociedad se ha vivido en estos tiempos de pandemia por el SARS-CoV2, que ronda en el ambiente planetario y amenaza la salud humana. La enfermedad que produce, COVID-19, se convirtió en el reto para los científicos por las consecuencias, no solamente en el área de la salud, sino en la política, la economía, la sociología, la tecnología, la innovación y la creatividad.

Con su conocimiento y trayectoria, investigadores, innovadores, emprendedores y creativos de la Pontificia Universidad Javeriana aportan a las múltiples necesidades que se sienten en todo el territorio nacional.

A través de las direcciones de Investigación y de Innovación de la Vicerrectoría de Investigación, los científicos prepararon y presentaron proyectos a la convocatoria abierta por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación que se denominó Mincienciatón. Entre la sede Bogotá y la seccional Cali presentamos 18 de las 531 propuestas que buscaban contribuir a la solución de problemáticas actuales de salud relacionadas con la pandemia. Minciencias las recibió en un plazo récord de siete días y aprobó solo 25 proyectos, de los cuales cuatro son liderados por la sede Bogotá y uno por la seccional Cali. En otro proyecto, liderado por la Universidad Nacional de Colombia, la Javeriana es coejecutora. Eso nos convierte en la Universidad con más proyectos aprobados. En el artículo de esta edición titulado “Proyectos javerianos para mitigar la COVID-19” encontrarán más información sobre estas iniciativas.

La Javeriana también respondió al llamado que hizo el Instituto Nacional de Salud (INS) con el fin de preparar sus laboratorios para hacer diagnóstico de la COVID-19. Nuestros profesores de la Facultad de Ciencias recibieron capacitación en el INS, que está siendo replicada a los del Instituto de Genética Humana y del Hospital Universitario San Ignacio (HUSI), único hospital que hace parte de la red de laboratorios para el diagnóstico de la COVID-19, en la que también participan otras universidades, y que es coordinada por la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá.

La Javeriana presentó cuatro propuestas a otra convocatoria de Minciencias, que, con recursos de regalías, busca fortalecer laboratorios regionales para prestar servicios científicos y tecnológicos en problemáticas asociadas con agentes biológicos de alto riesgo para la salud humana. Dichas propuestas pasaron a primer corte y siguen a la segunda etapa.

Los Miércoles de Historias es un proyecto del Centro de Emprendimiento Javeriano, en el que expertos y emprendedores dialogan sobre el manejo de los diferentes tipos de iniciativas durante la cuarentena, con el objetivo de inspirar a otros emprendedores.

Este Centro también apoya la coordinación de equipos de trabajo interdisciplinarios de personal médico del HUSI y de profesores de las facultades de Medicina, Enfermería, Ingeniería, Arquitectura y Diseño, y Ciencias Económicas y Administrativas, para el desarrollo de ventiladores, gafas de protección y réplica de partes para equipos de ventilación.

La Asistencia para la Creación Artística, en colaboración con el Centro de Gestión Cultural, lanzó una convocatoria para que la comunidad universitaria exprese sus experiencias de confinamiento en cortometrajes, piezas musicales, canciones, cuentos, poemas, crónicas, ensayos o ilustraciones. Las creaciones propuestas se mostrarán de manera virtual a través de redes durante la Semana Javeriana y en el Encuentro de Arte y Creatividad.

Finalmente, la página web de PESQUISA JAVERIANA ha publicado historias sobre salud mental en tiempos de cuarentena, los efectos del confinamiento en la economía del país, la situación de contagio en las cárceles del país, los cuidados en los adultos mayores y en quienes padecen párkinson, los ejercicios para evitar el sedentarismo y cómo se piensa la Iglesia católica en tiempos de coronavirus, por mencionar solamente la diversidad de temas que hemos ofrecido a los navegantes de la red que buscan información con base científica.

Con estas iniciativas la Javeriana demuestra que es una universidad con vocación de servicio al país, que trabaja para unir fortalezas con otras universidades e instituciones por el bienestar de la ciudadanía.


 

* Vicerrector de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana.

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Momento histórico de la ciencia que requiere decisión política

Momento histórico de la ciencia que requiere decisión política

La ciencia atraviesa un momento histórico en el país. Se unieron dos hitos que sitúan el nuevo conocimiento científico en el primer nivel de las preocupaciones de Estado y, espero, como hoja de ruta para nuestro desarrollo económico, ambiental y social. Me refiero a la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, con la Ley 1951 de 2019, y a la conformación de la Misión Internacional de Sabios, que en su reunión de junio volvió sobre los requerimientos básicos: una educación de calidad desde la primera infancia, la inversión en investigación y desarrollo, y el fortalecimiento de una ciudadanía crítica e innovadora.

Estas apuestas conllevan desafíos de mayor envergadura, especialmente en un país que resuelve sus desbordados afanes de manera reactiva. Además, le otorgan a la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (CTI) la importancia que tiene para brindar soluciones creativas y de largo aliento. Ambos eventos son de aplaudir e invito a no desfallecer en el intento histórico por encontrar en el conocimiento científico el complemento para una visión integral de reconstrucción de país.

El solo hecho de que la CTI haya escalado al primer nivel del Gobierno nacional con un espacio en el Consejo de Ministros es la oportunidad tanto para incidir tanto en la agenda de país como para facilitar la articulación de actores de la academia, la política, la economía y la sociedad. Además, permitirá aportar una perspectiva crítica e informada, alimentada por la evidencia científica.

En Iberoamérica, países como España, Brasil, Costa Rica, Chile, Argentina y Cuba han contado con carteras similares al Ministerio de Ciencia y Tecnología, otros lo han conjugado con educación o productividad. Unas naciones más han ubicado la CTI en viceministerios, consejos u órganos consultivos de las presidencias. No existe un único camino ni una fórmula infalible para replicar o apropiar en nuestro contexto. Sin embargo, se deben tener en cuenta factores significativos para que esta oportunidad de carácter histórico –enfatizo– no se pierda en el universo de los buenos deseos ni se diluya entre las urgencias nacionales.

El presupuesto es un factor que genera incertidumbre. La misma ley indica que no habrá recursos adicionales a los que tiene actualmente Colciencias. Justamente la Misión de Sabios reflexionó sobre este particular: es inadmisible que en Colombia se siga invirtiendo menos del 1% del PIB en CTI.

Además, desde la academia existe temor ante el cambio nominal de Colciencias a ministerio, ya que implicaría desconocer funciones complementarias de ambas instancias. Mientras que el ministerio tendría la responsabilidad de la discusión en política pública y estratégica de la ciencia, así como la articulación con otros sectores, Colciencias continuaría su labor de gestión técnica para el fomento de la investigación y la articulación con el ecosistema científico.

Los dineros de la ciencia no se pueden destinar únicamente a procesos de gestión y diseño de política pública. La actividad investigativa requiere recursos para avanzar y trascender las fronteras del conocimiento y hacer presencia en todos los frentes: laboratorios, salidas de campo, diálogos con empresas y comunidades y con el entorno científico internacional para brindar soluciones sostenibles y efectivas, tanto en lo local como en lo global.

Países con contextos similares al nuestro muestran resultados muy concretos con una apuesta de largo aliento en investigación, desarrollo y emprendimiento: es el caso de Chile, ad portas de ser el primer país desarrollado en Latinoamérica y el Caribe.

Esperamos que este momento, junto con las recomendaciones de la Misión Internacional de Sabios, sea un hito real para propiciar giros relevantes en las decisiones para la ciencia que impacten en el destino del país.


Luis Miguel Renjifo Martínez
Vicerrector de Investigación
Pontificia Universidad Javeriana