Las aves que Colombia perdió de vista

Las aves que Colombia perdió de vista

El Libro rojo de aves de Colombia trae noticias desalentadoras porque habla de aquellas especies que están en riesgo de extinción. Lo positivo es que advierte sobre el tipo de amenazas que vive cada una de las identificadas y hace propuestas para frenar su desaparición.

El volumen II analizó en detalle 114 especies, de las cuales 82 se encuentran bajo amenaza de desaparición y una se registra como “extinta” (ver recuadro). Pesquisa Javeriana presenta una galería de algunas de ellas con un alto grado de amenaza.


Podiceps andinus

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Ilustración: Robin H. Schiele.

La última vez que se vio a este zambullidor cira (Podiceps andinus), especie endémica colombiana, fue en 1977 en el Lago de Tota. Frecuentaba las lagunas de la sabana cundiboyacense, pero parece que la erosión, la contaminación, el drenaje y el deterioro en la calidad de las aguas la fue acabando. También se le atribuye su desaparición al cambio de vegetación en los hábitats que frecuentaba. Es la única que reportan los investigadores que está completamente extinta.


Thryophilus sernai – Scytalopus perijanus

Cucarachero paisa (izqu.) y tapaculo de Perijá.
Cucarachero paisa (izq) y Tapaculo de Perijá. Fotografías: Daniel Uribe y Juan Pablo López O.

No acababan de encontrar al tapaculo de Perijá (Scytalopus perijanus) y al cucarachero paisa (Thryophilus sernai) −dos especies nuevas para la ciencia−, cuando los investigadores descubrieron que ya están amenazadas. El primero habita en los bosques de niebla y páramos bien conservados y su desaparición responde, principalmente, a la pérdida y fragmentación de estos ecosistemas del Caribe colombiano por la extracción de madera y actividades agrícolas y ganaderas. Al cucarachero paisa le gusta volar a ambos lados del río Cauca, en el bosque seco tropical. Su canto lo delata pero ya no se oye con frecuencia, pues su población disminuye con rapidez.


Heliangelus Zusii

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Ilustración: Robin H. Schiele.

Es posible que este colibrí, también llamado heliangelus (Heliangelus zusii), de Bogotá, esté ya extinto. Solo se conoce un espécimen colectado en 1909, pero los investigadores intuyen que aún existen poblaciones en algún enclave seco de la cordillera Oriental o del Macizo colombiano. Poco se sabe de él.


Eriocnemis godini

Rojo 4
Ilustración: Robin H. Schiele.

Como el heliangelus, este colibrí llamado zamarrito gorjiturquesa (Eriocnemis godini) está en peligro crítico, casi extinto. Se le conoce por tres especímenes disecados en el Museo Americano de Historia Natural y otro en el Museo Británico de Historia Natural, aparentemente provenientes de los departamentos de Nariño y Cauca.


Netta erythrophthalm

Rojo 5
Ilustración: Robin H. Schiele.

Si bien el pato negro (Netta erythrophthalm) se encontraba fácilmente en Colombia y en gran parte de Suramérica, durante décadas desapareció en el país hasta que, en 2012, un grupo de funcionarios del Santuario de Fauna y Flora de la Ciénaga Grande de Santa Marta reportó cuatro individuos surcando sus cielos. La cacería y el deterioro de humedales puede ser la causa de que esta especie se encuentre amenazada.


Crax Alberti

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Fotografía: Daniel Uribe.

A este paujil o pavón colombiano también se le llama paujil de pico azul (Crax Alberti). Es endémico de Colombia y se encuentra, cuando se le avista, en cuencas medias y bajas de los ríos Cauca y Magdalena, generalmente por debajo de los 800 metros sobre el nivel del mar. La mayoría de los registros corresponden a machos que emiten pujidos de cortejo y, por otro lado, a hembras solitarias. Hoy en día habita en tres reservas regionales: el cañón del río Alicante y Bajo Cauca Nechí, ambas en Antioquia, y en la Reserva El Paujil, entre Boyacá y Santander.


Vultur gryphus

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Fotografía: Rodrigo Gaviria Obregón.

No podía faltar −desafortunadamente− el majestuoso cóndor de los Andes (Vultur gryphus), en peligro crítico de extinción y, dice el libro, que, de continuar la situación, pronto desaparecerá. Siendo el ave emblemática del escudo de Colombia, la población silvestre actual no alcanza los cien individuos y los reintroducidos son menos de 50. El deterioro y transformación de los hábitats por acción humana son sus principales amenazas, además de la cacería, por considerarse −equivocadamente− como un peligro para el ganado.

Números que deben preocupar

‘El libro rojo de aves de Colombia’ analiza el turbio panorama de la fauna en el país, encontrando:
1 especie extinta
2 especies en peligro crítico, probablemente extintas
9 especies en peligro crítico
30 especies en peligro
31 especies vulnerables
10 especies casi amenazadas
7 especies con datos insuficientes

De ellas, 29 son endémicas.


Leptotila jamaicensis
  Icterus leucopteryx

Tortolita caribeña (izq.) y turpial jamaiquino. Fotografías: Mikko Pyhälä y Daniel Uribe.
Tortolita caribeña (izq.) y turpial jamaiquino. Fotografías: Mikko Pyhälä y Daniel Uribe.

Estas dos especies −la tortolita o paloma caribeña (Leptotila jamaicensis) y el turpial jamaiquino o caribeño (Icterus leucopteryx)− se encuentran solamente en la isla de San Andrés. Su distribución es cada vez más reducida por la pérdida de hábitat y la vulnerabilidad a los huracanes. El macho y la hembra del turpial caribeño construyen nidos colgantes en forma de bolsa, que van tejiendo pacientemente con materiales flexibles como fibras de hojas de palmas y pelo de caballo.


Cistothorus apolinari
 – Pseudocolopteryx acutipeonis

Cucarachero de apolinar (izq.) y doradito oliváceo.
Cucarachero de apolinar (izq.) y doradito oliváceo. Fotografías: José Oswaldo Cortés Herrera y Daniel Uribe.

En los humedales y lagunas de la cordillera Oriental, especialmente en el altiplano cundiboyacense, se ven aún algunos individuos de este cucarachero de pantano o cucarachero de apolinar (Cistothorus apolinari). Pero la contaminación de los humedales y posiblemente la acción del cambio climático global parecen estar afectando las poblaciones. Los autores del Libro rojo de aves de Colombia llaman la atención sobre el control poblacional de ratas, gatos y perros para evitar su extinción. El doradito oliváceo (Pseudocolopteryx acutipeonis), por su parte, vive una situación similar a la del cucarachero: los registros son escasos en los humedales de la Sabana de Bogotá. Se desplaza mediante vuelos cortos entre los juncos de los humedales.


En los dos volúmenes del Libro rojo de aves de Colombia se encuentran la totalidad de las especies de aves residentes en el país de forma permanente o estacional; en el volumen II, los autores recomiendan encarecidamente proteger las montañas del Darién que albergan, junto con la Sierra Nevada de Santa Marta, la mayor concentración de especies amenazadas.

 

Medalla ambiental

La Fundación Alejandro Ángel Escobar otorgó el Premio Nacional Alejandro Ángel Escobar en la categoría “Medio ambiente y desarrollo sostenible”, a los investigadores que lideraron la publicación del Libro rojo de aves de Colombia.

En su fallo, la Fundación resaltó que este trabajo de más de 10 años de investigación, publicado en dos volúmenes, sirve “como soporte para definir prioridades de conservación, declaración de áreas protegidas, formular políticas, planes de manejo, asignar recursos y concientizar a la sociedad sobre la vulnerabilidad de la naturaleza”.

Coordinada por Luis Miguel Renjifo, vicerrector de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana, la investigación contó con los valiosos aportes de Ángela María Amaya, Juan David Amaya, Jaime Burbano (investigadores asociados a la Javeriana), Gustavo Kattan (científico de la Javeriana, sede Cali), María Fernanda Gómez (de ONU Medio Ambiente) y Jorge Iván Velásquez (del Instituto Humboldt).

El reconocimiento se entregará a los ganadores el 4 de octubre de 2017.

 

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Para leer más sobre este tema:

Novedades editoriales

Novedades editoriales

Pasados y presentes de la violencia en Colombia. Estudio sobre las comisiones de investigación (1958-2011)

Jaramillo Marín, Jefferson. Pasados y presentes de la violencia en Colombia. Estudio sobre las comisiones de investigación (1958-2011). Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2014. 280 páginas.


Tres momentos claves de la historia moderna y contemporánea colombiana son retratados en este libro, versión de la tesis doctoral del sociólogo Jefferson Jaramillo Marín: el de la Comisión Investigadora de las Causas de la Violencia, en los comienzos del Frente Nacional; el de la comisión de la era preconstituyente, conocida como “comisión de los violentólogos”; y, por último, el más reciente, emprendido por el Grupo de Memoria Histórica. Pero no se trata de un trabajo de recopilación histórica o documental (aunque el lector encontrará una muy buena síntesis de antecedentes y hechos); más bien, y al mejor estilo de la sociología francesa, se trata de un trabajo juicioso y comprensivo de un fenómeno singular.

La investigación buscó entender cómo tales grupos han sido capaces de “procesar y gestionar oficialmente las secuelas de la violencia” (p. 23) y de qué manera han contribuido “a la selección dominante sobre el pasado y el presente de la violencia”. Eso de por sí hace apasionante la lectura. Pero hay más: el autor resalta algo que estaba implícito en la mirada de
los observadores, es decir, de los miembros de las comisiones: el papel de los expertos, de
los que se resalta su talante académico: se trataba de personas como Orlando Fals Borda, Eduardo Pizarro o Gonzalo Sánchez, por solo citar tres nombres, uno por cada comisión. Sin embargo, el autor los ubica en una esfera más limitada y los llama “intelectuales para la democracia” (p. 126).

Lo más interesante del trabajo es el diagnóstico de las comisiones como “dispositivos rituales y espacios de sentido”. Primero, se les confiere el valor de treguas definitivas contra el olvido, ese permanente mal colombiano.

Muchos de los asuntos no se explicitaron o se olvidaron intencionalmente, y varias de las recomendaciones de las comisiones no fueron acatadas por los gobiernos siguientes (el caso de los violentólogos es muy singular). Aun así, el ejercicio de comprensión de estos tres momentos fue, sin dudas, apasionante. Como este libro.

Libro rojo de aves de Colombia

Renjifo, Luis Miguel; Gómez, María Fernanda; Velázquez-Tibatá, Jorge; Amaya-Villarreal, Ángela María; Kattan, Gustavo H; Amaya-Espinel, Juan David y Burbano-Girón, Jaime.Libro rojo de aves de Colombia. Vol. I: Bosques húmedos de los Andes y la costa pacífica. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2014. 466 páginas.


Después de más de once años de publicar la primera versión del Libro rojo de aves de Colombia, un grupo de más de 133 colaboradores y 7 editores presenta el primer volumen del Libro rojo de aves de Colombia. Bosques húmedos de los Andes y la costa pacífica, en el que se da a conocer la “lista roja” de especies de aves consideradas bajo algún tipo de amenaza de extinción, en estas regiones del país.

A partir de dicha lista llevan a cabo un análisis detallado y riguroso de las razones por las cuales estas especies se encuentran en peligro y proporcionan elementos para poder evitar la desaparición gradual de las especies catalogadas en el libro. Así, la iniciativa se inscribe no solo como una denuncia, sino también como una puesta en común con miras a proteger la supervivencia de las aves de nuestro país.

El desarrollo: aporte y límite a la solución del conflicto armado en Colombia

Germán, S. J. y Escorcia, Melina, editores. El desarrollo: aporte y límite a la solución del conflicto armado en Colombia. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2013. 182 páginas.

En este libro el grupo de investigación Cosmópolis analiza las nociones de desarrollo más relevantes para América Latina y las contextualiza, en el caso colombiano, con el Informe de desarrollo humano para Colombia 2003 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Para ello, trabaja de la mano de la teoría sobre el desarrollo del teólogo canadiense Bernard Lonergan. El libro asume una posición crítica al identificar las posibilidades y límites que la noción de desarrollo como satisfacción de necesidades puede provocar en la resolución del conflicto armado en Colombia. Todo esto atravesado por la pregunta por la religión como mediadora en los temas de violencia y desarrollo social en el país.

 

Psicopatología básica

Hernández Bayona, Guillermo. Psicopatología básica. 5.ª edición corregida y aumentada. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2013. 457 páginas.

A través de una caracterización metódica, fiel a la línea de la psiquiatría descriptiva que ha guiado a profesionales de la salud por más de cien años, Guillermo Hernández explica el método semiológico para detectar los signos y síntomas de un trastorno mental y hace de su descripción un arte. Los relatos de los pacientes, los detalles psicopatológicos y clínicos, además de ejemplos provenientes de situaciones y personajes de la historia de la literatura (como Hamlet) ayudan a presentar en forma didáctica los conocimientos de esta ciencia del funcionamiento psicológico, en los aspectos patológicos de la conducta del ser humano.

Esta obra, que ya llega a su quinta edición, y que en esta ocasión se presenta cuidadosamente revisada, replanteada, corregida y aumentada, contiene cinco secciones que buscan hacer un aporte a la comprensión (a la luz del conocimiento actual) de conceptos psicopatológicos que intentan reiterar que el psiquismo humano, producto de una sofisticada evolución, funciona de manera unitaria, global, profunda y compleja.

Pretende, pues, integrar en forma comprensiva la base biológica que sustenta cada función psicológica con el correspondiente funcionamiento en la vida cotidiana. Además, busca mostrar que esta síntesis se traduce en el funcionamiento global de la personalidad en el escenario privilegiado y en el observatorio singular de lo cotidiano. La premisa a partir de la cual se construye lo psicopatológico es sencilla: la perturbación de una función psicológica será tanto más grave si logra alterar el funcionamiento global del psiquismo, y si dicha alteración logra a su vez modificar el funcionamiento de la personalidad en la vida cotidiana y perturbar, en última instancia, el proceso global de adaptación del individuo.

De esta manera, espera que el lector tenga un acercamiento a una forma particular del conocimiento de la mente enferma, en el contexto de un área de estudio que hasta hace poco estaba, en su mayor parte, inexplorada.

Hernández Bayona, Guillermo. Psicopatología básica. 5.ª edición corregida y aumentada. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana,  2013. 457 páginas.
 

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