Pesquisa Javeriana se adapta a las necesidades informativas de sus lectores

Pesquisa Javeriana se adapta a las necesidades informativas de sus lectores

Mantenemos nuestro compromiso de hacer visibles los avances científicos que se producen en la Pontificia Universidad Javeriana. Por eso, teniendo en cuenta las circunstancias que produjo la COVID-19, este domingo 10 de mayo publicamos la edición 51 en diversos formatos para que usted, desde su casa, conozca los aportes de investigadores, innovadores, emprendedores y creativos durante esta pandemia.

Además de la ya acostumbrada edición impresa, que circulará con un reducido número de ejemplares más adelante, pensamos en todo un ecosistema digital para que los visitantes lean cada uno de los artículos, tanto on line como off-line. Ingresando a nuestra página web www.javeriana.edu.co/pesquisa usted puede acceder a los contenidos, a solo un clic; también puede descargar la revista en formato PDF, por si desea disfrutarla posteriormente sin estar conectado a internet.

¿Qué temáticas puede encontrar en esta nueva oferta informativa?

  • A través de la editorial podrá leer una explicación muy sucinta sobre cómo la Javeriana le aporta al país durante esta época de COVID-19.
  • Sobre la pandemia por el SARS-CoV2 tendrá dos artículos con diferentes apuestas: Proyectos javerianos para mitigar la COVID-19 y Lecciones de la pandemia a la ciencia colombiana.
  • Aprenda sobre el astrocito, un tipo de célula que es fundamental para el metabolismo del sistema nervioso central y para las famosas neuronas, así como para el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.
  • ¿Por qué se volvió viral la clase media? Investigadores javerianos estudiaron cómo en un país desigual una parte de la población se fortaleció económicamente.
  • Lea un informe especial sobre ciudades, donde se plantea la evolución de la agricultura urbana y su proyección como una alternativa para el desarrollo sostenible, una propuesta javeriana para humanizar el espacio público en Cali y una comparación entre Bogotá y Seúl (Corea) en materia de crecimiento metropolitano.
  • Conozca a Daniela Abisambra, una egresada javeriana que impulsó su carrera a través de un análisis de los trinos del presidente Donald Trump, cuyo trabajo le mereció el premio del Circulo de Periodistas de Bogotá, CPB.
  • En la sección Huellas lea el perfil de Nelson Obregón, actualmente director del Instituto Javeriano del Agua.
  • Con respecto a las habituales novedades editoriales, lea tres reseñas sobre libros de historia, literatura y periferia.
Alfabetización biotecnológica

Alfabetización biotecnológica

Ya es bien conocido el llamado a nivel mundial por mejorar la calidad y aumentar la cobertura en educación especialmente en las áreas STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Este hincapié debido a los últimos resultados globales en pruebas PISA de 2018 (Programa para la medición internacional de estudiantes, por sus siglas en inglés) que reclaman un imperante cambio en el modelo educativo a nivel mundial, dado que la economía está basada cada vez más en el conocimiento.

La población colombiana, en particular, necesita urgentemente una alfabetización en biotecnología, una educación que enseñe a toda una generación actual los conceptos que serán fundamentales para comprender cómo la bioeconomía y la ingeniería genética van a cambiar nuestra forma de concebir el mundo para no errar por ignorantes en una transformación económica que se avecina.

Por ejemplo, conceptos como Crispr (que por sus siglas en inglés traduce “Repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas”), se refieren a una tecnología de edición de genes que permite cortar de una manera precisa y controlada cualquier molécula de ADN. Éste y muchos otros conceptos sofisticados de la biología molecular y la genética son ejemplos de la terminología que será fundamental para familiarizarnos con los futuros avances biotecnológicos.

Nociones como “diseño de cebadores”, “plásmidos” o “enzimas de restricción” serán tan frecuentes en nuestra cotidianidad como lo es ahora hablar de pandemia, zoonosis e inmunología. Ojalá esta urgencia de educación biotecnológica no nos coja desprevenidos como pasó con la emergencia COVID-19. La pandemia nos demostró la importancia de estar informados, comprender la terminología médica y actualizar nuestro vocabulario científico.

Así las cosas, una alfabetización biotecnológica implicará que docentes de educación primaria, secundaria y media se actualicen con fuentes de fácil acceso y cuenten con las herramientas para entender estos fundamentos en el contexto adecuado. También, los científicos deberán hacer un esfuerzo adicional para comunicar, a través de contenidos claros e interesantes, la cotidianidad de aquello que sucede día a día en un laboratorio. Y finalmente, los comunicadores y periodistas científicos podrían incentivar la lectura de estos temas en diferentes audiencias. De todos depende que estos conceptos logren una apropiación masiva.

Este es solamente un llamado de atención para avanzar en una orientación que tenemos pendiente en nuestro sistema educativo y que será cada vez más indispensable. De omitirlo, volveremos a quedar en los últimos puestos PISA y seguiremos lamentando estar rezagados porque nuestros estudiantes no comprendan una Gráfica de Secuenciación Genética (PCR)   o el planteamiento de un problema de bioética sobre edición de genes. O peor aún, seremos un país que no entendió la revolución científica y económica del siglo XXI. Por esto, Colombia necesita invertir en una alfabetización masiva en temas de biotecnología. Priorizar esta educación en nuestro sistema escolar tejerá la cuna de las ideas que unirán biodiversidad y tecnología en nuestra economía del futuro.


 

*Científico en ScienteLab, miembro de Clubes de Ciencia Colombia y líder en Educación STEM. Becario del Programa de Liderazgo en Competitividad Global de la Universidad de Georgetown, Washington D.C.

Los peces de agua dulce vistos con otros ‘ojos’

Los peces de agua dulce vistos con otros ‘ojos’

Para estudiar a los animales es necesario conocerlos, verlos en vivo, seguirlos día tras día, descubrir sus costumbres, incluso tocarlos. ¿Y qué pasa cuando se trata de los peces de agua dulce que, por lo general, no los vemos en su ambiente natural y son tan rápidos y escurridizos que literalmente se ‘escapan entre los dedos’, como por ejemplo estas miniaturas?

/ Jorge Enrique García-Melo
/ Jorge Enrique García-Melo

Estos peces, muy pequeñitos y transparentes (Belonion dibranchodon y Gymnorhamphichthys rondoni), se encuentran en las remotas aguas del río Bita (Vichada), uno de los primeros afluentes protegidos en el mundo. Son especies que por sus características muy pocas veces han sido documentadas en vivo.

Para describirlas científicamente, los ictiólogos (biólogos dedicados al estudio de los peces) regularmente lo hacen a través de especímenes de museo, pero características como los colores o la forma de nadar pueden no ser tan evidentes debido a la falta de métodos estandarizados en campo que permitan su documentación en vida, especialmente en áreas apartadas.

Esta situación impide ver la multitud de formas, colores y adaptaciones de las casi 1.500 especies con las que cuenta el país, posicionándolo como el segundo grupo vertebrado más diverso después de las aves. Pero, ¿qué se puede hacer para VER todas sus características?

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

Investigadores javerianos, docentes de las universidades del Tolima y de Ibagué y de la Institución Educativa Técnica Ismael Santofimio Trujillo, de la capital tolimense, desarrollaron un sistema de fotografía de peces y otros organismos acuáticos usando un innovador acuario para capturarlos en acción, obteniendo fotos de alta calidad y con un alto grado de detalle. ¿Alguna vez había pensado, por ejemplo, en las diferentes bocas de los peces?

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

La posición y la forma de la boca es una característica muy especial; se relaciona con sus costumbres alimenticias —no todos los peces tienen los mismos gustos gastronómicos— y son datos importantísimos para clasificar las especies, es decir, para realizar su taxonomía.

Por ejemplo, el siguiente detalle  fue revelador para los científicos, pues muestra la disposición de los poros del sistema latero-sensorial de su cabeza, que, en el caso de este pez eléctrico (Sternopygus aequilabiatus), les permite detectar a su presas y potenciales depredadores.

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

Con esta innovación técnica es mucho más fácil  fotografiar diferentes especies que regularmente viven en los mismos ambientes de los ríos. El movimiento —o baile— captado por la cámara expresa la naturalidad y el dinamismo que tienen los peces; así se convierte en una herramienta clave para la difusión, educación y conservación.

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

Llegó el momento de conocer este equipo que han bautizado con el nombre de Photafish. De acuerdo con el biólogo y fotógrafo Jorge E. García-Melo, es un sistema práctico, portátil, versátil y económico que puede implementar en campo cualquier persona con conocimientos mínimos de fotografía. Puede llevarse a lugares lejanos durante expediciones biológicas y se instala en tan solo 15 minutos.

“El sistema tiene tres componentes esenciales: el equipo fotográfico (cámara, lente, trípode); el Acuario Ensamblable para Fotografía (APP), construido en acrílico y vidrio templado; y la iluminación (flashes y fondos). Además, cuenta con algunos accesorios que facilitan la obtención de imágenes en sitios remotos donde es difícil acceder a agua transparente, como, por ejemplo, un sistema de filtrado para reutilizar el agua y una lámpara conectada a una batería recargable para hacer fotos en la noche, con la posibilidad de alternar entre fondos negros y blancos de manera rápida”, explica García-Melo.

Los investigadores pensaron en todo: explican que los fondos homogéneos de las fotos permiten enfocar la mirada del espectador solo en el pez y contemplarlo en toda su dimensión, eliminando aquellos elementos distractores  que lo rodean. Pero también concluyeron que es importantísimo el uso de fondos negros y blancos, porque cada uno puede acentuar un color diferente en alguna estructura del cuerpo, como las aletas. Además, sugieren intercambiar los fondos para conseguir información más precisa.

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

De esta forma, los autores introducen el término Fotos Taxonómicamente Informativas, o TIPs por sus siglas en inglés (Taxonomically Informative Photos), para referirse a “una imagen auténtica y de alta calidad tomada en campo, de la cual es posible extraer información útil para la identificación o descripción precisa de un organismo con un alto nivel de confianza. El sistema permite obtener TIPs gracias a que el uso del acuario facilita la toma de una gran cantidad de fotos de los organismos en diferentes planos. Así, el pez permanece vivo mientras se fotografía con diferentes niveles de detalle”, explica García-Melo.

/Cristian Granados
/Cristian Granados

Este producto es parte del estudio de doctorado del ictiólogo javeriano Jorge E. García-Melo, en cuya investigación también participaron sus hermanos, el biólogo Luis J. García-Melo y Jesús D. García-Melo; la bióloga Diana K. Rojas-Briñez y el ecólogo Giovany Guevara, así como el profesor investigador Javier A. Maldonado-Ocampo (QEPD).

Todos ellos son autores del artículo Photafish system: An affordable device for fish photograhpy in the wild, publicado en febrero de 2019 en la revista Zootaxa.

Fotografías como esta son posibles gracias a Photafish.

/Jorge Enrique García-Melo
/Jorge Enrique García-Melo

“Sin el Photafish System, conseguir la imagen de la boca desde una vista dorsal hubiese sido casi imposible”, explica Jorge García-Melo. La especie —Gnathodolus bidens— “se caracteriza por tener una boca muy extraña, de forma invertida, poco común entre los peces, con una modificación que les permite alimentarse en sitios asociados a raudales con muchas rocas y donde son notoriamente difíciles de muestrear, como lo son los hábitats en el río Vaupés”.

Y tiene razón: lo lograron con la ayuda de la comunidad local indígena donde se encontraban el pasado mes de marzo, “entre ellos, niños que tenían claramente más habilidad que nosotros para pescar. Fue una de las últimas fotos hechas junto a Javier Maldonado utilizando el Photafish System, precisamente el día de nuestro accidente”.

Phota 11

Para ellos lo importante no es solamente aportar nuevo conocimiento a la ciencia, sino compartirlo con otras audiencias, mejor aún si es con las mismas comunidades que les ayudan a realizar su trabajo en campo. García-Melo recuerda a Maldonado diciendo que el Photafish “era un gran aporte a la ictiología neotropical porque permite democratizar la fotografía de peces”. En esa salida al Vaupés también cumplieron con ese objetivo: “Hacer las fotografías en campo y, con la ayuda de un panel solar, una impresora portátil y una laminadora, entregar las fotografías impresas a las comunidades locales (en este caso, indígenas), para apropiarles de ese intercambio de conocimientos que se estaba generando de manera inmediata. No pueden imaginar la forma en que se sorprendían estos pescadores viendo sus peces más diminutos o coloridos, ‘vistos con otros ojos’”.

El equipo ya se encuentra trabajando en la versión 1.1 del sistema y el desarrollo de una posible patente, la cual incluye varias mejoras en cuanto a portabilidad, comodidad para el transporte y uso. Lo presentarán durante el XV Congreso de Ictiólogos Colombianos y el V Encuentro de Ictiólogos Suramericanos, que se realizará los días 15 y 16 de julio de 2019 (Enlace a) en Medellín, en donde rendirán un homenaje póstumo al profesor Maldonado; allí, los investigadores dictarán un curso sobre el Photafish System.

El gigante mundo microbiológico

El gigante mundo microbiológico

Col Marcela Franco

Cuando se escucha la palabra “microbiología”, la primera expresión es: ¿Micro qué? ¿Qué es eso? ¿Para qué sirve? Es, en realidad, un área de las ciencias biológicas que ha permitido entender muchos comportamientos de la vida en general. Un mundo gigante, invisible a nuestros ojos. Un mundo que nos protege de enfermedades, aunque creamos que todos los microorganismos son los que las causan, debido a que la microbiología tradicional se dedicó a estudiar solamente aquellos que nos enferman.

Con el fin de profundizar en los aspectos positivos de estos seres tan minúsculos, de la Pontificia Universidad Javeriana realizó una exposición en la Biblioteca General Alfonso Borrero Cabal, S.J., del campus universitario, presentando los múltiples beneficios que traen los microorganismos a nuestras vidas, aspectos que se estudian en los énfasis de la carrera. . Son muchas las investigaciones que se realizan con los microorganismos, poniendo al servicio de la industria (farmacéutica, agrícola, de alimentos, entre otras) o del medio ambiente, los compuestos que ellos producen o sus mismas células para un desarrollo a nivel biotecnológico.

Aunque los científicos llevan más de tres siglos estudiando los microorganismos, aún falta mucho por conocer, teniendo en nuestras manos la capacidad de investigar e innovar en diferentes aspectos de desarrollo y beneficios que se pueden obtener a partir de estos seres microscópicos. Se estima que solamente conocemos el 1% de los microorganismos, y tenemos la posibilidad de explorar el otro 99%.

En el marco de la celebración del día del microbiólogo, la exposición honró las primeras publicaciones de Anthon van Leeuwenhoek sobre los animáculos , como él mismo los denominó, o microorganismos que observó en unas lentes improvisadas que fueron el arranque del desarrollo del microscopio. Sin la existencia de estos microrganismos efectivamente no tendríamos muchas enfermedades, pero tampoco tendríamos antibióticos, antitumorales, inmunoestimuladores, etanol, cerveza, vino, pan, vacunas, quesos madurados, yogurt, probióticos, vitaminas, ácidos orgánicos, entre otros; no contaríamos con un potencial para descontaminar las aguas residuales o los derrames de petróleo en nuestros suelos y aguas, para disminuir agroquímicos en los cultivos; no entenderíamos las diversas posibilidades que existen de adaptarse a condiciones medio ambientales extremas que presentan algunos microorganismos y que nos permiten determinar formas alternas de vida o soluciones a situaciones adversas.

La Javeriana cuenta con la Colección de Microrganismos, donde se conservan los hongos y las bacterias de interés clínico, biotecnológico, industrial y ambiental. Es un espacio que permite garantizar la viabilidad de las cepas obtenidas en investigación y docencia por largos periodos de tiempo.

Tener la posibilidad de que nuestros estudiantes, basados en los conocimientos adquiridos, se diviertan generando dibujos a partir del crecimiento de las bacterias en diferentes medios de cultivo, o produzcan tejidos que visualicen los hongos o las rutas metabólicas, demuestra la pasión que genera la microbiología en cada una de las áreas en que se puede estudiar, llegando a convertirse en grandes científicos/investigadores, ejemplificado en muchos de nuestros egresados que continuamente nos remiten sus logros profesionales.

 


* Microbióloga, PhD. Directora Carrera de Microbiología Industrial.