Oxigene sus conocimientos sobre la Covid-19

Oxigene sus conocimientos sobre la Covid-19

Mantener estable la oxigenación en la sangre de los pacientes con la Covid-19 es uno de los retos a los que se enfrenta el personal médico a diario, todo para evitar llegar a la intubación y dar manejo en la Unidad de Cuidado Intensivo (UCI). Juan David Botero, Médico Internista y Fellow de Neumología del Hospital Universitario San Ignacio, explica algunas generalidades del manejo de pacientes altamente comprometidos por el virus.

Cuando César*, de 54 años, fue diagnosticado con la Covid-19, no presentaba síntomas. Seis días después de saber que el virus estaba en su cuerpo, en medio del aislamiento, empezó a experimentar dificultad para respirar. Cuenta que sentía ahogo y una fatiga extenuante, acompañada de una leve presión en el pecho. Según la organización Mayo Clinic, aunque la mayoría de las personas que contraen el SARS-CoV-2 tiene señales entre leves y moderadas, la enfermedad puede llevar a complicaciones graves, una de estas incluye problemas para respirar.

Este signo de alarma obligó a César a dirigirse a un centro hospitalario. En cuestión de horas fue trasladado a la UCI, porque su saturación de oxígeno en la sangre estaba por debajo de 90 (hipoxemia), cuando en valores normales se espera que esté entre 95 y 100%, y tras evaluar la complejidad de su caso tuvo que ser intubado. Sin embargo, según el pronóstico de cada persona, hay alternativas que pueden evitar llegar a estas instancias, dice el médico Botero.

¿Por qué la falta de oxígeno?

Comúnmente enfermedades como el asma, la Enfermedad Obstructiva Crónica (EPOC) o la falla cardiaca pueden ser las causantes de la saturación de oxígeno deficiente, la cual suele ir acompañada de una sensación de falta de aire por parte de quien la sufre, incluso debe llevar al paciente a consultar inmediatamente a un especialista. Ante estos síntomas la persona recibe oxígeno y siente una mejoría considerable.

Sin embargo, la particularidad en algunos pacientes con Covid-19, comenta Botero, es que pueden presentar este signo sin haber tenido molestias respiratorias previas, es decir, sin estar acompañadas de la sensación de ahogo; a esto lo han denominado “happy hipoxemia”: aunque a la persona le falta el oxígeno y su cuerpo se está viendo afectado por esto (su corazón tiene que trabajar más, las células sufren por su carencia), no lo siente. Esa es una de las razones por las cuales los pacientes consultan tarde y ya está avanzada la infección.

Por lo tanto, como ya lo han sugerido algunas publicaciones, estas personas deben recibir oxígeno de formas no tan invasivas antes de ser intubados, y monitorear su saturación intentando estabilizarla. “De esta manera se evita, en la medida de lo posible, la atención de manejo crítico con ventilación mecánica (intubación)”, complementa.

Medir la saturación de oxígeno y ajustar la administración del mismo puede significar menos muertes. Esto lo demostró un estudio en una provincia de China, en donde después de hacer seguimiento a la oxigenación y su respuesta a la administración de oxígeno suplementario en concentraciones crecientes, clasificaban si el paciente era de alto o bajo riesgo y definían el tipo de atención que necesitaba (uso de líquidos, movimientos de la persona para mejorar la respiración a través de técnicas como la pronación, cánulas de alto flujo, ventilación no invasiva o, como última opción, la intubación). De esta forma demostraron tener una mortalidad inferior comparada con el resto de las provincias en la región, comenta este especialista, después de haber hecho un análisis permanente de los avances científicos hasta ahora reportados en la literatura.

Acostar a los pacientes boca abajo puede salvar vidas

Ante la falta de oxígeno, una forma de aumentar su generación es haciendo uso de la antigua técnica no invasiva de mover el diafragma, colocando al paciente boca abajo y con la cabeza de lado para mejorar la respiración. A esto médicamente se le denomina pronación Al respecto, el internista explica que el pulmón tiene unas áreas que son más ventiladas que otras y el cambio de posición permite que éstas varíen y mejore la oxigenación reduciendo el trabajo respiratorio y mejorando el acople del corazón.

No obstante, esta alternativa solo debe ser realizada por expertos.

La evidencia científica reciente indica que los pacientes pronados de manera correcta tienen mejoría en su oxigenación y el 50% de ellos logra que su alivio se mantenga, evitando la intubación. Botero aclara que esto no es para todos los pacientes y hay unas contraindicaciones médicas que deben ser revisadas con lupa antes de hacer uso de esta técnica, pues usarla en algunos pacientes puede incluso aumentar su riesgo de morir.

 

Dexametasona, el medicamento que disminuye la mortalidad en la Covid-19

Mucho se ha hablado de la “tormenta de citoquinas”, una de las causas de muerte en pacientes con el SARS-CoV-2. Las citoquinas son unas proteínas que se encargan de luchar contra el virus y contra cualquier infección. Gracias a su liberación, el virus puede ser bloqueado y eliminado, dando oportunidad al organismo para que venza la Covid-19 sin mayor complicación. Sin embargo, en casos particulares la intensa liberación de éstas puede actuar como enemiga.

Esta es la llamada “tormenta de citoquinas”: cuando se hace presente, en lugar de proteger, ataca al propio cuerpo y provoca inflamación en órganos como el hígado, riñones y, específicamente en el pulmón puede generar acumulación de líquido que dificulta la capacidad respiratoria. Es por esto que muchas personas han recurrido a medicarse con la hoy famosa dexametasona, una medicina (esteroideo) comúnmente usada para desinflamar y reducir la respuesta inmunitaria que puede causar daño hacía sí mismo.

Científicos de la Universidad de Oxford confirmaron los beneficios del medicamento en el manejo de casos de alta gravedad de la Covid-19. Después del ensayo realizado en 2.000 pacientes que recibieron dexametasona, frente a 4.000 que no la recibieron, se encontró que en las personas con necesidad de oxígeno suplementario o ventilación mecánica del primer grupo se redujo su riesgo de muerte entre 28% y 40%, comparado con aquellos que estaban en el grupo de tratamiento habitual.

Después de esto, las ventas del esteroide, que oscila en Colombia entre los 3.000 y 25.000 pesos y tiene venta restringida bajo fórmula médica, se incrementaron de manera exponencial. El llamado del doctor Botero es a hacer un uso adecuado del fármaco, pues no tiene el mismo efecto en todos los pacientes.

Como lo comunica la Organización Mundial de la Salud (OMS), este no se debe tomar para prevenir la Covid-19 ni tratar síntomas ligeros, pues “el fármaco resulta beneficioso para pacientes graves y críticos, no para enfermos con síntomas leves”. A esto el doctor Botero agrega que los pacientes que sufren Covid-19 se benefician de la dexametasona solo si están requiriendo oxígeno.

“La clave de la medicina es la prevención. Nuestro deber es promover el aislamiento y uso de elementos de protección hasta que contemos con vacunas efectivas y la clave del éxito en los pacientes con Covid-19 es optimizar y dar tratamiento oportuno a la hipoxemia”, finaliza el internista.

*Nombre cambiado por solicitud de la fuente.

¿Cómo van los proyectos de Mincienciaton?

¿Cómo van los proyectos de Mincienciaton?

Los 25 proyectos seleccionados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación entre 531 propuestas recibidas de siete departamentos del país están en marcha y tienen poco tiempo para arrojar resultados.  Buscan enfrentar la pandemia de la COVID-19 y otras infecciones respiratorias agudas de gran impacto en la salud pública, por medio de posibles soluciones para la prevención, el diagnóstico, el monitoreo y el tratamiento de los pacientes afectados.

Los científicos colombianos han ido ejecutando esos 26 mil millones de pesos de financiación en proyectos que ya tenían un buen grado de avance en cuanto a metodologías o prototipos desarrollados para otros fines pero que eventualmente podían ser adaptados a los requerimientos de investigación demandada por la situación que generó el SARS-CoV2.

El SENA se unió más tarde con seis mil millones de pesos adicionales para beneficiar a siete proyectos más. Así, en total son 32 propuestas que en la convocatoria Mincienciaton avanzan rápidamente para lograr su objetivo y hace unos días presentaron virtualmente sus adelantos.

Como informó Pesquisa Javeriana en la edición 51, cinco proyectos que propuso la Pontificia Universidad Javeriana fueron aceptados, cuatro de la sede Bogotá y uno de la seccional Cali.

Los 32 proyectos presentados demuestran que la ciencia es motor de desarrollo, dijo la científica javeriana Susana Fiorentino; demuestran que en el país hay “capacidad para generar conocimiento propio con impacto directo en nuestra sociedad, que permita la independencia tecnológica del país”.

También el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, quien como muchos de sus colegas del gobierno escuchó las presentaciones de los científicos, resaltó “los avances importantes en construcción de ciencia” que demostraron los ponentes y su capacidad para “construir desde lo construido porque no son estrategias que aparecen de la noche a la mañana, sino que recogen las líneas y trabajos de investigación a través del tiempo”.  Confesó que se sorprendió positivamente por la capacidad de innovación y desarrollo tecnológico.

Entre otras propuestas, Pesquisa Javeriana tuvo la posibilidad de presenciar las siguientes:

 

Prevención

Ante la ausencia de vacuna para prevenir el contagio por COVID-19, los científicos consideran esencial y básico el uso de cubrebocas, el frecuente lavado de manos y el distanciamiento físico, para lo cual proponen, entre otros productos, sofisticados tapabocas y máscaras, principalmente pensando en el personal de salud.

La EAFIT bajo el lema de “Inspira, crea y transforma” desarrolla un tapabocas fabricado con nanofibras que, a través de las diferentes capas que lo componen, tiene la capacidad de filtrar más del 98% de las partículas del virus, las cuales van quedando atrapadas en esos mantos antes de llegar a la cara de quien lo porta.

La Fundación Clínica Shaio se ingenió una máscara que protege ojos, nariz y boca, e incluye unas gafas que no se empañan y un filtro respiratorio que regula tanto la inhalación como la exhalación de la persona.

En el mismo sentido trabaja la Universidad Industrial de Santander UIS) junto a la Fundación Cardiovascular, que entregarán un prototipo de protección personal respiratorio y visual reutilizable, adaptable, hermético, confortable y seguro, desarrollado con material filtrante nanométrico de alta eficiencia.

Si con alcohol o hipoclorito de sodio se limpian las superficies más expuestas al contacto, la Universidad de Antioquia trabaja en productos derivados de la biodiversidad con propiedades antifúngicas y antimicrobianas para diseñar desinfectantes que se asperjan en superficies y ambientes en general y eliminan el virus.

 

Diagnóstico

Con la experiencia de haber desarrollado sensores para detectar el virus del zika y diferenciarlo del que produce dengue, otro grupo de la Universidad de Antioquia se enfoca ahora en adaptar uno de sus biosensores para detectar el SARS-CoV-2. “Creemos que en nueve meses podremos tener un prototipo”, dijo a Pesquisa Javeriana el líder del grupo, Jahir Orozco Holguín, químico, con postdoctorado en técnicas moleculares para detección de patógenos.

Se trata de un nanobiosensor ultrasensible y específico capaz de detectar el material genético y partículas del virus, así como la proteina S que está en su parte externa. El producto que resultará será un dispositivo de bajo costo y fácil implementación que podrá transportarse hasta los sitios más remotos del país.

También trabaja en un bionanosensor el profesor javeriano Andrés Jaramillo, al que ha denominado Sensum SARS- CoV-2. Se trata de una plaqueta en donde se coloca la muestra, se inserta en un receptor portatil y en menos de cinco minutos entrega el resultado. Disminuye el tiempo de diagnóstico, es portable, de bajo costo, selectivo y directo del virus que produce COVID-19 y supersensible para ciudadanos pre y asintomáticos de riesgo, así como sintomáticos. Puede usarse eficientemente en el supermercado o a la entrada de un espectáculo, por mencionar un ejemplo.

 

Monitoreo

De nada sirve diagnosticar la enfermedad si no se practica un monitoreo constante al paciente y a la población vulnerable.

Desde la Universidad de Manizales trabajan en sistemas de apoyo para alertas tempranas de posibles contagios basados en la información que ofrecen las redes sociales y otras técnicas de análisis de datos. Desarrollan algoritmos para modelar la red social de personas contagiadas y determinar lugares con alta probabilidad de contagio.

Mientras, en la Universidad de Antioquia desarrollan una plataforma avanzada de modelación epidemiológica de libre acceso que monitorea el comportamiento de la dinámica, el potencial de dispersión y las tendencias de la enfermedad. En el futuro servirá para cualquier virus.

En la Javeriana desarrollan un sistema de monitoreo remoto de pacientes basado en Internet de las Cosas, que ofrezca seguimiento e información oportuna a los médicos tratantes a través de aplicativos en los celulares, y les permita identificar cómo  evoluciona la pandemia, sacar patrones, entender fluctuaciones de la enfermedad y tomar acciones.

 

Tratamiento

Como el aislamiento de los pacientes con COVID-19 debe ser total, y muchas veces necesitan transladarlos de un lugar a otro, la Universidad Nacional con sede en Medellín está desarrollando una camilla que consiste en una cápsula despresurizada con cubierta plástica en PVC, puertos de entrada y salida de aire y filtros que detienen la entrada de virus como el del SARS-Cov2 de un tamaño entre 100 y 300 nanómetros.

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Pero como se necesita espacio adecuado para la atención de un número de pacientes que crece exponencialmente, la Universidad de La Salle desarrolla una especie de ciudadela de iglús llamada Unidad de aislamiento epidemiológico portátil, que consiste en nueve domos articulados mediante túnel de circulación, con posibilidad de conexión a los diferentes aparatos médicos necesarios y exclusas para la entrada y salida de pacientes y personal médico, y motoventiladores de inyección de aire. Está construido en PVC y mantiene la temperatura interna igual a la exterior. Puede ubicarse en estadios y otras grandes superficies.

Para combatir la escasez de ventiladores mecánicos, varias universidades de Caldas diseñan un ventilador para terapia intensiva con el fin de sostener artificialmente la respiración del paciente y en la Universidad de Antioquia tienen el proyecto Respira, basado en nanotecnología que produce un respirador mecánico de bajo costo con un sistema de sanitización de aire, apoyado en nanotecnología, que permita que los centros de atención médica no se conviertan en focos de propagación del virus.

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También desde la Universidad del Norte diseñan dispositivos de ventilación mecánica asistida que han llamado Hopebreath, los cuales permiten obtener datos en tiempo real y cuentan con una interfase de comunicación y sistema de alarma.

Y finalmente las propuestas de medicamentos. Un estudio liderado por la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, en asocio con la Javeriana, evalúa la efectividad y seguridad de los medicamentos y reporta el caso de la hidroxicloroquina, cuyo uso ha sido muy controversial en la comunidad científica. El estudio llama la atención sobre la importancia de estar bien informado y analiza la efectividad de medicamentos como Lopinavir, que se utilizan para controlar la inflamación que desencadena el virus en el pulmón, corazón y en general en todos los tejidos. Busca con ello reducir la mortalidad, la necesidad de cuidados intensivos y acortar el tiempo de la enfermedad.

Otro estudio javeriano estudia moléculas que ya han comprobado su eficacia para disminuir inflamaciones en casos de cáncer y tienen posibilidades de actuar positivamente frente a los efectos del virus SARS-Cov2. Es un fitomedicamento a partir del dividivi, árbol de origen americano, sobre el cual los investigadores llevan 15 años trabajando y como uno de los resultados ofrecen el extracto P2Et, que modula la respuesta inflamatoria, es antioxidante y desempeña un papel importante en la modulación de respuesta inmune.

Así, diferentes propuestas colombianas han comprobado que es posible la unión Empresa-Academia-Estado a nivel de todo el país para enfrentar situaciones donde la ciencia es motor de desarrollo. El esfuerzo no termina aquí:

“El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación trabaja en las estrategias para la postpandemia”, dijo la ministra Mábel Torres, porque son muchos retos mas: “reestructuración del tejido social, reestablecimiento de la salud mental, reactivación económica y desarrollo de tecnologías e innovaciones para lograr la soberanía científica”.

El tabaco en tiempos de COVID-19

El tabaco en tiempos de COVID-19

El SARS-CoV-2 es un virus que por alguna razón escogió al pulmón como su órgano objetivo y los fumadores, como ya está comprobado, tienen lesionados los tejidos de su aparato respiratorio. “No hay que ser un genio para darse cuenta de que el tabaco y el virus pueden ser una combinación letal para cualquier persona”, asegura el oncólogo Carlos Castro, director médico de la Liga Colombiana Contra el Cáncer y exviceministro de Salud.

Después de una investigación basada en pruebas in vitro con células del sistema nervioso central y otro estudio realizado con un grupo de 46 personas diagnosticadas con la COVID-19, las noticias, al parecer alentadora para los fumadores activos y hasta para quienes adquieren el vicio, empezaron a revolotear con gran velocidad en diferentes medios, pues estos estudios defendían la hipótesis de que la asociación entre la enfermedad por coronavirus y el tabaco como agravante del diagnóstico era inexistente e incluso, alcanzaron a difundirse afirmaciones como que el virus tendría menor incidencia en fumadores gracias a los efectos ‘positivos’ que podría tener la nicotina sobre el mismo.

Para entidades como la Organización Mundial para la Salud (OMS), esta información no es más que otra de las ‘noticias falsas’ que circulan por estos días, generando daños tan graves como los que trae la pandemia. Así, con motivo del Día Mundial sin Tabaco, en el marco del conversatorio virtual organizado por la Universidad Javeriana: Tabaco y COVID-19, el riesgo continúa, realizado el 28 de mayo, investigadores colombianos se unieron a la iniciativa de la OMS de educar cuidadosamente, reflexionar alrededor de esta problemática de salud pública, combatir la información falsa acerca de la relación entre el tabaquismo y el coronavirus y allí confirmaron que si bien el riesgo de enfermedades es alto para los fumadores, con la presencia de la COVID-19 el peligro se intensifica.

Contrario a las afirmaciones de los estudios mencionados, investigadores javerianos como Alejandra Cañas, neumóloga y especialista en enfermedades avanzadas del pulmón, afirmó durante el encuentro que “la exposición al tabaco se puede convertir en un factor de riesgo para que la severidad por la COVID-19 sea mayor”. ¿Por qué? Esta científica afirma que eso se debe a la manipulación mano-boca y mano-saliva, y por el retiro del tapabocas que hacen las personas que fuman, quedando aún más expuestas. “Esto sucede con el cigarro, el cigarrillo electrónico y de vapeo, poniendo especialmente a los jóvenes en un estado de vulnerabilidad por ser quienes más hacen uso de estos nuevos elementos”, explicó.

Por otro lado, Cañas confirmó la evidencia científica de estudios recientes mucho más robustos que los mencionados, los cuales prueban que las personas que fuman cuando padecen de la infección por el SARS-CoV-2, requieren más hospitalización, hacen neumonías más graves y tienen una mayor mortalidad en comparación con el resto de la población. Y dio sus razones: implica la manipulación de estos artefactos durante la pandemia, los daños que genera el cigarrillo en el sistema respiratorio en general como la dificultad que tiene el pulmón para crear mecanismos de defensa ante infecciones por virus y bacterias, entre muchos otros; y porque además el consumo del tabaco es un factor de riesgo para la adquisición de enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, el cáncer, algunas enfermedades respiratorias y la diabetes. “Así como otras transmisibles (el aumento de la incidencia de tuberculosis, neumonía por neumococo, gripes y resfriado común)”.

 

¿Incremento o disminución del tabaquismo durante la cuarentena?

Según Lorena Calderón, representante del equipo de promoción y prevención social del Ministerio de Salud, en Colombia la tendencia del consumo de tabaco está bajando, pasando del 13% de la población consumidora en 2009, a un 7% u 8% en población mayor a 18 años para el 2018 y 9% aproximadamente en población joven. No obstante, hay que saber que según la OMS el tabaquismo es responsable de la muerte de más de ocho millones de personas cada año. Más de siete millones de esos decesos se deben al consumo directo del tabaco y aproximadamente 1,2 millones al humo ajeno al que están expuestos los no fumadores. Los científicos coinciden en que esta cifra tiende a incrementar por los nuevos sistemas electrónicos para fumar, pero además por las sensaciones que genera la pandemia en las personas.

Al respecto, el médico magíster en Epidemiología Clínica y director del Departamento de Medicina Preventiva y Social de la Pontificia Universidad Javeriana, Andrés Duarte, explicó que si bien el confinamiento genera aislamiento social para tratar de contener la epidemia, esta circunstancia a su vez genera distrés mental, en otras palabras, un estrés desagradable que produce cargas con efectos en el cuerpo y que aparece como respuesta a una amenaza.

Esto, según Duarte, “contribuye a que las personas dentro del encierro se aíslen y para alguien que ha sido consumidor o tiene expectativas de consumir tabaco se abre un escenario en el que aparece un incremento de la necesidad de consumo y muchos van a volver a consumir o a empezar a hacerlo”. A esto se le suma otro agravante: “la mayor prevalencia de consumo de tabaco está en los grupos socioeconómicos menos favorecidos, lo que supone quiénes pueden ser los más afectados”, advirtió.

Así, este científico pronostica que habrá más fumadores cuando termine la cuarentena, pues “uno debería pensar que las personas al estar reunidas en la casa tienden a consumir menos sustancias y pasa todo lo contrario”, dijo.

 

¿Soluciones para dejar de fumar?

Ya se han adelantado tratamientos para sustituir la nicotina como los chicles, los parches o fármacos para la cesación, pensando en ayudas para que los consumidores dejen de fumar, pero aún hay mucha expectativa frente a la efectividad del sistema de salud para suministrarlo.

“El acceso no es fácil y para el sistema también resulta un reto poderlo proveer”, comentó Duarte. A modo de reflexión, Castro concluyó que “los gobiernos tienen que ver estas posibilidades con proyección, habrá un gasto millonario que tendrán que costear por cerca de diez años, pero van a evitar el incremento en apariciones de enfermedades cerebrovascular, cardiovascular y demás que van a implicar gastos mucho mayores”.

Por su parte, la OMS recomienda a los fumadores intentar dejar de fumar lo antes posible mediante métodos de eficacia comprobada, como líneas de atención telefónica gratuitas para ese fin, programas que se basan en mensajes de texto por móvil y tratamientos de sustitución. Como beneficios inmediatos, los expertos indicaron que abandonar esa conducta revive el olfato y el gusto, hay más calidad en la piel. Además, disminuye las complicaciones respiratorias después de los 30 días de haberlo dejado; baja la frecuencia de neumonías y de intubaciones orotraqueales. A mediano y largo plazo, previene las afecciones cardiovasculares y el riesgo de cáncer.

El tabaquismo es una enfermedad y un problema de salud pública que para el Ministerio de Salud, como afirmó Lorena Calderón, merece un abordaje sanitario, pero que exige la participación de actores gubernamentales, científicos, académicos y de la sociedad civil como una responsabilidad social.

 

Sobre los cigarrillos electrónicos

Frente a las estrategias del mercado para promover el consumo de cigarrillos electrónicos o sistemas de administración de nicotina y de no nicotina, el doctor Castro mencionó que “el 20% de los universitarios están hoy vapeando porque se tragaron el cuento de que eso era menos dañino que el cigarrillo”.

Por su parte, el epidemiólogo Duarte sostuvo que la industria tabacalera es supremamente agresiva y que tiene una década promocionando estos elementos que están utilizando actualmente las personas y hay una gran similitud con las propagandas que han utilizado en el pasado (libertad, alternativas saludables, gustos), todo esto como método para despertar sensaciones y emociones atrayentes. Pero, hay que saber que, “son malos 10 miligramos pero un miligramo también lo es. No dejan de existir riesgos, unos daños llegarán más rápido que otros según la persona, pero a largo plazo puede terminar en una adicción, inclusive igual o más fuerte que la que puede provocar la cocaína”.

La toma de conciencia alrededor de los múltiples problemas que provoca el consumo de tabaco, independientemente del medio que se use para hacerlo, ha sido por largo tiempo una batalla que ha tratado de lidiar y acompañar el sistema de salud y prevención social. Y durante la pandemia las alertas se incrementan, pues los expertos insisten que abandonar el tabaquismo durante esta época podría ayudar a disminuir la transmisión comunitaria y a mejorar el pronóstico de una persona que sea diagnosticada con la afección y sea fumadora activa.

Esperanza y soluciones para bebés con defectos congénitos

Esperanza y soluciones para bebés con defectos congénitos

Hay situaciones que se salen de las manos. Pero cuando se trata de la salud de un bebé que viene en camino, todo lo que se pueda hacer para prevenir cualquier anomalía resulta vital.

Si en el mundo la causa de que el 9 % de los bebés muera antes de los cinco años tiene que ver con problemas que aparecen durante el periodo prenatal, es decir, con defectos congénitos, en América Latina y el Caribe la cifra sube al 21 %.

Desde 2017, como resultado de un evento mundial organizado por la Javeriana Colombia, se produjo un documento de consenso sobre la situación de la región para que tomadores de decisiones, el sector de la salud y las familias tomaran conciencia para reducir estos porcentajes. Porque se puede. Solo es cuestión de informarse y actuar.

Previamente, en 2013, la Universidad Javeriana ―sede Bogotá y seccional Cali— participó activamente en la redacción de la guía de práctica clínica Detección de anomalías congénitas en el recién nacido, gracias al conocimiento generado en los proyectos de investigación adelantados desde hace varias décadas, pero además por el impulso de integrarse a un grupo que en la región adelanta estudios similares: el Estudio Colaborativo Latino Americano de Malformaciones Congénitas (ECLAMC).

A eso se suma la trayectoria en este campo del Instituto de Genética Humana, en Bogotá, así como del Departamento de Ciencias Básicas de la Salud, en Cali, que se han aliado con las respectivas secretarías de salud. Con base en los datos del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila), que desde 2012 incluye los defectos congénitos como de vigilancia obligatoria, la mirada de los investigadores Ignacio Zarante, de Bogotá, y Paula Margarita Hurtado, de Cali, se especializa más cada año. “La secretaría de salud recibe los datos del Sivigila y nos los entrega; nosotros capacitamos, favorecemos la vigilancia, y publicamos en conjunto”, explica Zarante.

¿Cuál ha sido el aporte?

Los defectos congénitos pueden ser de dos tipos: unos alteran la forma ―labio o paladar que no alcanzaron a unirse, carencia de una oreja o de un dedo― y otros modifican la función ―errores innatos del metabolismo―. La Javeriana tiene decenas de publicaciones sobre muchos de ellos. A PESQUISA JAVERIANA le interesó especialmente la investigación realizada en aquellos niños que nacen con una malformación en su boca (hendiduras orofaciales). La noticia alentadora es que hoy en día la medicina ofrece soluciones integrales.

Puede suceder que el bebé nazca con labio fisurado, con o sin el paladar hendido, o solo con el paladar hendido. Son malformaciones diferentes. “En Bogotá nacen mensualmente nueve niños con alguna de estas malformaciones y en Cali, más o menos dos o tres”, dice Zarante.

Si anteriormente se creía que la altura sobre el nivel del mar incidía en mayor número de casos, los estudios de Zarante y su grupo demuestran que no es tan cierto. Lo que sí menciona el investigador como un hallazgo novedoso es que efectivamente hay más niños que niñas con labio y paladar hendido, pero solo en paladar las niñas resultan más afectadas.

Existen además tres diferentes tipos de afectación. Los más frecuentes son los niños y niñas que nacen con labio fisurado y paladar hendido. El segundo tipo son los que presentan malformaciones adicionales, y el tercero corresponde a aquellos que sufren un síndrome más grave y de mal pronóstico. Los primeros deben ir de inmediato a tratamiento. “Hoy en día, un niño con labio y paladar hendido puede no tener secuelas estéticas, nutricionales ni del lenguaje”, continúa Zarante. “Debe quedar perfecto”.

Y para lograrlo hay que superar algunas barreras, como por ejemplo, el acceso al sistema de salud para un tratamiento integral que demanda un abanico de especialistas. La consigna: empezar a trabajar desde el primer día. Eso significa un hospital que ofrezca todas las opciones para las necesidades de estos bebés.

“El problema es que las EPS no contratan con estas clínicas de alta complejidad porque dicen que les sale más caro, pero en el largo plazo es más costo-efectivo tratarlos con un equipo multidisciplinario capacitado para esto y en un solo lugar”, dice Zarante.

Durante el embarazo, cuando la ecografía prenatal muestra que el niño no está creciendo bien, es una señal de alarma y un llamado de atención para el personal de salud. De acuerdo con Zarante, solo el 30 % de los casos de labio y paladar hendido se diagnostica en las ecografías debido a diferentes razones: porque se usan equipos de baja calidad, porque las personas no están adecuadamente entrenadas o porque se les paga por ecografía tomada y por tanto proceden demasiado rápido.

Labio leporino - Interna
Las cardiopatías congénitas son la mayor causa de muerte infantil en Colombia y la que más impacto causa porque cuesta mucho dinero.

La prevención como herramienta

Como medidas preventivas, Zarante menciona no fumar, no tomar bebidas alcohólicas, evitar infecciones, ciertos medicamentos y consumir ácido fólico antes del embarazo. Estos factores ambientales o sociales actúan en las primeras ocho semanas, y el labio y el paladar se cierran entre la sexta y la octava semana, cuando probablemente la mujer no sabe que está embarazada. Así que el consejo es: “cuando deje de usar método anticonceptivo, considérese embarazada; no cuando llegue el retraso”, aconseja el investigador.

La prevención, entonces, puede iniciar desde antes de siquiera pensar en tener un bebé. “Cuando se tiene un familiar ―inclusive un primo en segundo grado― con labio y paladar hendido, se sube el riesgo un 9 %”. Nunca sobra preguntar y hacer una evaluación de los antecedentes familiares.

Los estudios genéticos de la Javeriana también han demostrado que, si al bebé que nace con el labio fisurado o el paladar hendido le falta un pedacito del cromosoma 22, significa que sufre un síndrome especial que compromete además la voz, el corazón y el desarrollo psicomotor. “Si se le diagnostica temprano”, afirma Zarante, “es posible hacer procedimientos más agresivos para que el bebé tenga menos problemas”.

Si se suma el documento de consenso a todas las demás actividades de investigación y generación de política pública que en este campo ha desarrollado la Javeriana en sus dos sedes, Colombia y la región Latinoamericana cuentan con herramientas para prevenir y curar en la mayoría de los casos esta malformación congénita que, por presentarse en la cara, puede atemorizar a los padres, pero que es cada vez más controlada por la medicina moderna.

“El Programa de vigilancia y seguimiento a defectos congénitos en Cali ha significado una oportunidad para generar investigación aplicada en este campo, involucrando estudiantes de pregrado y médicos graduados”, remató la científica caleña Hurtado. “Adicionalmente ha tenido impacto en espacios académicos dado por diferentes capacitaciones y eventos de divulgación y actualización, locales, nacionales e internacionales. Es un ejemplo de trabajo multidisciplinario que reúne el sector público y privado en torno a una problemática”.


Para leer más:

  1. Zarante et al., A consensus statement on birth defects surveillance, prevention and care in Latin America and the Caribbean”, en Revista Panamericana de Salud Pública, 43(1), 2019. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/31093226
  2. Zarante, K. Sarmiento, C. Mallarino, G. Gracia, “Description of Bogotá Birth Defects Surveillance and Follow-up Program”, en Journal of Registry Management, 41(3). Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28121311

Detalles de la investigación académica:

Título de la investigación: Javeriana Colombia liderando programas de investigación y prevención en niños(as) con defectos congénitos en Bogotá y Cali.
Investigadores principales: Ignacio Zarante (PUJ Bogotá), Paula Margarita Hurtado Villa (PUJ Cali).
Coinvestigadores: Karen Sarmiento (PUJ Bogotá), Natalia Caicedo (PUJ Cali), Claudia Marcela López (PUJ Cali), Secretaria de Salud de Bogotá, Secretaria de Salud Pública Municipal de Cali.
Instituto de Genética Humana (Javeriana sede Bogotá) y Departamento de Ciencias Básicas de la Salud (Javeriana seccional Cali).
Periodo de las investigaciones: 2016 – 2018.


 

 

Combatiendo al virus silencioso

Combatiendo al virus silencioso

Tras cumplir los 45 años, toda mujer enfrenta una fase de alto peligro para su salud. Esto no se debe a cambios hormonales en su cuerpo o a una baja de defensas, sino a que en esta etapa es más propensa a sufrir una de las enfermedades que, en Colombia, más vidas femeninas cobra. Según el estudio Globocan 2012, de la Organización Mundial de la Salud, el cáncer cervical ocupa el segundo lugar de incidencia y mortalidad por cáncer en mujeres; los expertos calculan que alrededor de 500 casos se reportan al año.

Lo más preocupante es que este cáncer es sumamente difícil de predecir, en esencia porque es asintomático. La forma de prevenirlo es a través de una citología, prueba que los expertos recomiendan a todas las mujeres hacerse anualmente tan pronto inicien su vida sexual. Es gracias a este procedimiento que se pueden evidenciar las lesiones que, de no tratarse, derivarían en cáncer.

“La mujer no siente nada: son lesiones silenciosas, muy diferente a una gonorrea u otra infección donde hay evidencia de un síntoma”, explica Adriana García, doctora en Ciencias Biológicas y docente de Odontología de la Pontificia Universidad Javeriana, quien desde el inicio de su doctorado en 2011 investiga el papel que juega el virus del papiloma humano (VPH) en esta enfermedad y las formas de prevenirlo.

El VPH es, de hecho, un serio problema para la salud sexual. Aparece debido a una infección del aparato reproductor, tanto masculino como femenino, pero en éste último encuentra las condiciones óptimas para que ocasione lesiones. Los científicos han determinado 100 tipos virales distintos de este virus y consideran que son 15 los más propensos a ocasionar cáncer.

Aunque se han encontrado casos en los que el VPH ha derivado en cáncer de pene y anal en hombres (asociado por relaciones homosexuales), en Colombia las mujeres son sus principales víctimas debido al alto número de casos reportados de cáncer cervical y de cuello uterino (el 99% de esta estadística se debe al virus).

Por eso es tan importante la práctica de la citología. Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud de 2015, promovida por Profamilia y el Ministerio de Salud y Protección Social, en Colombia el 94,6% de las mujeres entre los 21 y los 69 años se ha realizado una en algún momento de sus vidas.

Pero más allá de esta realidad, el peligro se mantiene latente. “Tal vez una de las causas por las que la incidencia de cáncer cervical no ha disminuido es que la lectura de lesiones tiene un 60%, o menos, de sensibilidad. O sea, una mujer puede ir cada año a la citología y le pueden decir que es negativa cuando, en realidad, es positiva”, afirma García, cuya tesis doctoral se centró en la búsqueda de biomarcadores genéticos más precisos que indiquen la presencia de esta enfermedad.

Años más tarde, cuando entró a trabajar en la Javeriana, su trabajo de investigación se centró en un área menos documentada: la incidencia del VPH en el cáncer de cabeza y cuello.

Desde 2014, y gracias a una convocatoria de la Universidad Javeriana, la doctora García, en conjunto con Alveiro Erira, magíster en Bioquímica y docente de posgrado de Odontología, y Fredy Gamboa, doctor y docente de Microbiología, iniciaron su trabajo de investigación sobre esta materia.

Tras publicar algunos artículos sobre el estado del arte de esta enfermedad, donde encontraron unos 200 casos reportados en el país y una incidencia del 30% relacionada con VPH, se dieron a la tarea de contactar a los 21 cirujanos que en todo el territorio atienden a quienes la padecen, pues se considera que la intervención quirúrgica es la primera línea para tratarla antes que la quimio y la radioterapia.

Este tipo de cáncer suele presentarse por la aparición de pequeñas masas en la cavidad oral. “Si está presente en la encía, amigdala y ha comprometido el hueso, hay que quitarla. Por eso muchas veces se debe remover media mandíbula o el paladar; en ocasiones, por cercanía al pulmón, puede hacer metástasis”, explica Erira.

De igual manera que el cáncer cervical, el de cabeza y cuello es mucho más difícil de detectar en su forma temprana porque los odontólogos no suelen tener protocolos de identificación y tratamiento de estas lesiones. Por esta razón es muy poco lo que se sabe sobre su origen, salvo que, en los casos en los que está relacionado con el VPH, se debe a prácticas de sexo oral. Pero no es la única causa: las bacterias, la ingesta de alcohol y el consumo del cigarrillo también pueden generarlo.

En su investigación, los docentes recolectaron pruebas de pacientes con esta enfermedad en Bogotá, Manizales y Bucaramanga, en las cuales, tras un análisis genético, determinaron que en cáncer de cabeza y cuello el 24% era positivo para la infección con VPH. Además, consultaron la expresión genética del virus e identificaron su presencia en las células de forma mixta: integrado (como parte del cromosoma) y episomal.

Aún en sus fases iniciales, los cinetíficos esperan que estas investigaciones les permitan halar biomarcadores para, en el futuro, prevenir eficazmente el cáncer de cabeza y cuello asociado a VPH.
Aún en sus fases iniciales, los científicos esperan que estas investigaciones les permitan halar biomarcadores para, en el futuro, prevenir eficazmente el cáncer de cabeza y cuello asociado a VPH.

Estos hallazgos quedaron registrados en la revista indexada Universitas Odontologica, de la Universidad Javeriana y en la revista Biomédica. Sin embargo, el interés de los autores persiste en un proyecto derivado, cuyo principal objetivo es el hallazgo de biomarcadores para predecir la presencia de cáncer de cabeza y cuello en pacientes.

El proyecto aún se encuentra en fase de investigación, pero de momento han identificado tres genes estadísticamente significativos para la enfermedad, los cuales esperan estudiar a fondo en Alemania, donde realizarán pruebas de metilación de ADN para entender, y tal vez proponer, un set de genes como marcadores para predecir qué pacientes tienen mayor probabilidad de desarrollar el cáncer. Asimismo, Erira trabaja en el hallazgo de biomarcadores para la saliva: “Cuando las células se vuelven cancerígenas, malignas, comienzan a secretar unas proteínas. Posiblemente ellas puedan detectarse tempranamente”, explica.

A futuro, esperan que los pacientes puedan contar con un método acertado y rápido para detectar el cáncer de cabeza y cuello, el cual podría manifestarse en una plataforma que leyera los biomarcadores de la saliva o, incluso, proponer el uso de la vacuna que inhiba el VPH también en los hombres, pues la actual está diseñada para mujeres debido a los altos casos reportados de cáncer cervical.

Pero se trata de un futuro muy lejano. Por eso, para concentrarse en la problemática del presente, ambos investigadores coinciden en la importancia de la medicina preventiva: por un lado, que el paciente tome conciencia de que ciertos hábitos, como el consumo del cigarrillo, son mucho más dañinos de lo que cree; y por otro, entrenar muy bien al personal médico y odontológico en formas efectivas de detectar los primeros indicios de la enfermedad.

“El equipo médico también debe tomar conciencia de que su paciente debe hacerse la prueba de VPH, y hacer fuerza para que la vacuna cobije a hombres”, resume García.


TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN (1): Genotipificación, niveles de expresión y estado de integración del virus del papiloma humano en el carcinoma orofaríngeo de células escamosas.
INVESTIGADORA: Adriana García.
COINVESTIGADORES: Leidy Angélica Motta, Alveiro Erira y Andrés Chalá.
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2014-2016.

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN (2): Evaluación de biomarcadores pronósticos en cáncer cervical y carcinomas orofaríngeos de células escamosas asociados a infección por Virus de Papiloma Humano(VPH) en población colombiana.
INVESTIGADORA: Adriana García.
COINVESTIGADORES: Alveiro Erira y Fredy Gamboa.
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2015-actual.

Facultad de Odontología.
Pontificia Universidad Javeriana.

¿Qué hay de nuevo?

¿Qué hay de nuevo?

Predecir para prevenir

Investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana diseñan un kit para detectar el riesgo de padecer preeclampsia en mujeres embarazadas antes de que presenten síntomas.

Por: Daniela Abella Afanador | FOTOGRAFÍA DE GUILLERMO SANTOS

A partir de su investigación académica y apostando por desarrollar un producto innovador, la bacterióloga Paola Andrea Ayala, del Instituto de Genética Humana de la Pontificia Universidad Javeriana, y el médico Reggie García, de la Universidad El Bosque, propusieron crear un buen marcador que predijera la preeclampsia en etapas tempranas de la enfermedad. La aplicación de esta tecnología es singularmente novedosa por dos razones: disminuye el tiempo de entrega de resultados y confirma que los hallazgos de una investigación pueden transferirse para el desarrollo de un producto.

Desde 2009, a partir de la investigación adelantada durante su maestría en ciencias biológicas, Ayala ha estado interesada en la medicina materno-fetal. En el estudio “Hallazgos moleculares y patológicos en placentas con preeclampsia y/o restricción de crecimiento intrauterino”, llegó a la conclusión de que la trombomodulina ―una proteína con actividad anticoagulante natural― está involucrada en el mecanismo que desarrolla la preeclampsia. Con base en estos resultados, encontró que, en mujeres con menos de 20 semanas de embarazo, los niveles de esta proteína estaban altos en gestantes que posteriormente desarrollaban preeclampsia. Identificar a tiempo estas anomalías permitiría un procedimiento médico acertado y oportuno y evitaría muertes por esta enfermedad.

El kit permite medir el nivel de trombomodulina a partir de una muestra de sangre y así podría disminuir los casos que se presentan en Colombia, donde las muertes maternas por causa de la preeclampsia alcanzan una frecuencia del 42 %. La invitación de Ayala y García es a predecir para prevenir. Aplicar esta nueva tecnología en otros países de América Latina, donde la enfermedad se presenta con una frecuencia del 10 %, podría generar un avance significativo en la reducción de morbilidad perinatal y materna. Esto podría extenderse incluso a nivel mundial.

Esta nueva tecnología está en proceso de obtener la patente, gracias a la orientación de la Dirección de Innovación de la Vicerrectoría de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana.

Futuros doctores en ingeniería egresados de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali

Sede de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali abre Doctorado en Ingeniería para estimular la transformación del país hacia una economía basada en el conocimiento.

Por Daniela Abella Afanador

Dirigido a ingenieros, biólogos, físicos, químicos o matemáticos, con excelente rendimiento académico o profesional y un interés marcado por la investigación científica, teórica o aplicada, en agosto de 2015 iniciará actividades el primer programa de Doctorado en Ingeniería de una universidad privada de la región suroccidental del país.

El doctorado se enfoca en la generación de conocimiento, en la intersección entre ingeniería, ciencias naturales (físicas, de la vida y de la tierra), ciencias de la computación y matemáticas. Al programa pertenecen 37 profesores con doctorado (se estima que para finales de 2015 se vincularán otros 47), cuya producción intelectual recibe en promedio alrededor de 50 citaciones por año, de acuerdo con las cifras del Institute for Scientific Information, ISI Web of Knowledge, para los años 2000-2013.

El programa ofrece múltiples oportunidades y modalidades para la participación de sus estudiantes en proyectos de investigación financiados con fondos nacionales e internacionales, acceso a redes internacionales expertas, a más de 14 laboratorios especializados con tecnología de punta, y a un sistema distribuido de biblioteca con más de 14.000 títulos y 79 bases de datos electrónicas, entre otros beneficios.

Además, “la universidad otorgará dos becas por competencia en cada una de las primeras dos cohortes”, según informó el director del doctorado, ingeniero Andrés Jaramillo Botero.


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