¡Ya circula la nueva edición! Con ustedes: Pesquisa Javeriana 55

¡Ya circula la nueva edición! Con ustedes: Pesquisa Javeriana 55

Para su edición 55, Pesquisa Javeriana reunió la visión de diferentes investigadores javerianos y sus aportes a la creación de conocimiento en distintas áreas. Desde el campo de la salud, respondiendo al interrogante de si los vapeadores son nocivos para el consumo humano, hasta cómo comprender los riesgos a la hora de realizar inversiones internacionales.

Algunas de las innovaciones que registra esta nueva edición de Pesquisa Javeriana se encuentran en procesos de solicitud de patente, lo que confirma el valor y rigurosidad de los proyectos desarrollados que tendrían un amplio impacto de llegarse a implementar.

Puede consultar todos los artículos de Pesquisa 55 haciendo clic aquí y, si lo prefiere, también puede leer la revista en su versión en PDF.

¿Quiere saber qué se encontrará en la nueva edición? Acá le contamos.

Editorial: Luis Miguel Renjifo, vicerrector de investigación de la Pontificia Universidad Javeriana, le da la bienvenida a esta nueva lectura explicando cuáles presiones puede haber detrás de la producción científica y cómo las buenas prácticas éticas y responsables de la comunidad garantizarían un conocimiento trascendente y transformador.

Creación Artística: en este artículo titulado Creaciones indígenas: mucho más que artesanías, descubrirá cómo acercarse a los procesos de creación ancestrales de distintas comunidades en Latinoamérica permitió hacer una reflexión sobre la descategorización y la forma en la que se concibe la producción artística indígena, ¿arte o artesanía?

Ciencia y sociedad: hasta la tabacalera Phillip Morris International confiesa que los vapeadores que fabrican pueden ser potencialmente peligrosos para los consumidores. En esta publicación, investigadores javerianos hicieron una revisión de más de 90 artículos que confirman una realidad: el cigarrillo electrónico es el enemigo oculto de los pulmones.

Innovación: un aislador sísmico hecho a partir de caucho recuperado y casas elaboradas con elementos reciclados. Estas dos innovaciones javerianas están en proceso de patente y plantean soluciones alternativas y a bajo costo en construcciones sostenibles.

Ciencia profunda: ¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de calcular riesgos de inversión?, un investigador javeriano explica en qué consiste y por qué podría ser beneficioso tener un portafolio diversificado en el que se consideren tanto los factores locales como los globales, una variable que podría determinar el éxito o pérdida después de invertir.

Informe especial: la identidad como resultado de un modelo de desarrollo económico de carácter extractivo. Una guerra por el territorio, los recursos y un conflicto que, como en otras regiones del país, no acaba en el Cauca. Vivir y resistir la violencia. Además, ¿Cómo hablarles a los más de 40 millones de colombianos que no han sido víctimas ni victimarios en la historia de la violencia colombiana? Allí puede estar la clave de una verdadera reconciliación.

Huellas: Óscar de Jesús Saldarriaga es un observador acucioso, muchos lo llaman “El pisco” de la historia en Colombia y es uno de los más grandes investigadores de la educación nacional. Desde 1990 está vinculado con la Pontifica Universidad Javeriana y ha reconstruido la historia de los maestros del país.

Novedades editoriales: conozca 4 nuevas publicaciones que hablan sobre memoria colectiva en el video universitario, cómo ha sido investigar durante la pandemia, el papel de Bogotá durante la Regeneración (1886-1910) y una mirada a las aplicaciones de investigaciones en sistemas de salud en Colombia.

Capillas doctrineras: a prueba del tiempo y de la historia

Capillas doctrineras: a prueba del tiempo y de la historia

Hoy en día, en la zona cundiboyacense, existen 125 capillas doctrineras, muchas construidas entre los siglos XVI y XVIII. De acuerdo con los relatos de los cronistas, numerosas capillas erigidas en esta época desaparecieron o se vieron seriamente afectadas por movimientos telúricos. A pesar de este riesgo, apenas 14 han sido declaradas como monumentos nacionales y cuentan con medidas de protección y preservación.

La mayor parte de estas construcciones fueron edificadas con las técnicas de la época, entre las cuales, como es de imaginar, no se tenía en cuenta la sismorresistencia, lo que significa que los templos, testimonio vivo de nuestra historia, están en riesgo.

Conscientes del reto que implica la conservación de este patrimonio a nivel técnico, la arquitecta Cecilia López y el ingeniero Daniel Ruiz, de la Pontifica Universidad Javeriana, desarrollaron una investigación en la que dialogan las dos disciplinas y cuyos resultados plantean estrategias para que estos tesoros históricos sobrevivan al paso del tiempo y a la fuerza de la naturaleza.


Tesoros hechos de tierra

Con la llegada de los españoles a nuestro territorio, la vida de los indígenas cambió de manera radical: se instauró un nuevo orden social, político y cultural de la mano del adoctrinamiento en la fe cristiana. Entre los años 1500 y 1800 las iglesias fueron las construcciones más importantes de los nuevos pueblos; constituían uno de los ingredientes fundamentales del corazón de los territorios y fueron claves en la transformación que dio paso a una fusión cultural, de la cual somos fruto como nación.

Estos templos son vestigios en los que es posible escrutar la transformación de buena parte del territorio colombiano. La capilla doctrinera y la plaza central formaban un eje a partir del cual se desarrollaba la disposición de las calles y manzanas. “Las capillas eran lugares de encuentro social, puntos de referencia urbana, lugares de eventos culturales y de participación en actividades religiosas. Adicionalmente, eran el punto de partida de los misioneros para extender las actividades de adoctrinamiento en los nuevos territorios conquistados”, explica Cecilia López.

Según las Leyes de Indias, las capillas doctrineras Para la cubierta se usaba el sistema de par y nudillo, es decir, eran cubiertas a dos aguas, soportadas sobre estructuras de madera que, a su vez, sostenían un tendido hecho con cañas, cubierto con barro y tejas.
Según las Leyes de Indias, las capillas doctrineras se soportaban sobre estructuras de madera que, a su vez, sostenían un tendido hecho con cañas, cubierto con barro y tejas.

De acuerdo con lo establecido en las Leyes de Indias y en los contratos de construcción, los colonos tenían instrucciones claras sobre cómo debían edificarlas: tener entre 8,4 y 10,1 m de ancho, entre 42 y 45 m de largo y una altura aproximada de 5 m. Para la cubierta se usaba el sistema de par y nudillo, es decir, eran cubiertas a dos aguas, soportadas sobre estructuras de madera que, a su vez, sostenían un tendido hecho con cañas, cubierto con barro y tejas. La capilla mayor debía ser cuadrada u ochavada (que formaba un polígono de ocho ángulos). En cuanto a la iluminación, debían tener diez ventanas: seis para el cuerpo de la iglesia y cuatro para el presbiterio.

“Las capillas eran lugares de encuentro social, puntos de referencia urbano, lugares de eventos culturales y de participación en actividades religiosas. Adicionalmente, eran el punto de partida de los misioneros para extender las actividades de adoctrinamiento en los nuevos territorios conquistados”.

Cecilia López
Arquitecta y docente, Universidad Javeriana

Aunque no todas cumplían al pie de la letra con estas reglas, en lo que sí coincidían era en que todas estaban construidas en adobe y tapia pisada, lo que hoy se conoce como ‘construcción en tierra’. Significa que se levantaban a partir de adobes o segmentos de muros hechos de una mezcla de tierra y otros materiales sin cocer, es decir, secados al sol. “Hoy en día esta técnica está prohibida en la construcción, pues se ha demostrado que es poco segura, especialmente en caso de que ocurran sismos y terremotos”, explica Ruiz.

Sorprendentemente, muchas de nuestras capillas doctrineras aún se encuentran en pie; sin embargo, son vulnerables a los terremotos, sucesos en los que estarían en peligro no solo los inmuebles, sino, sobre todo, las vidas humanas. Por este motivo, los investigadores se dieron a la tarea de poner a prueba versiones a escala de 1:50 de las iglesias reales utilizando técnicas descritas en otros estudios, como recubrir los muros con estructuras de mallas de acero o de madera. Cada una de estas técnicas fue probada en dos condiciones: por la cara interna y externa de los muros y solo por la cara externa.

En la mesa vibratoria del Laboratorio de Pruebas y Ensayos de la Javeriana se puso a prueba la sismorresistencia de las pequeñas capillas; allí fueron sometidas a un movimiento equivalente al de un sismo de 7,6 de magnitud y con epicentro a 40 km, acorde con la amenaza sísmica real de Bogotá.

Se constató que, tanto si el refuerzo estaba por dentro y por fuera o solo por fuera, la mejor técnica para preservar la construcción es el refuerzo en madera. Ruiz explica que esta técnica de maderas de confinamiento logró que los muros reforzados por una sola cara tuvieran un nivel de desplazamiento menor a la mitad del desplazamiento frente al de los modelos sin refuerzo.

Por su parte, cuando se reforzaron con madera ambas caras de los muros, los niveles de desplazamiento se redujeron a la séptima parte de los movimientos de los muros sin refuerzo. “Así, ante un sismo con una magnitud mayor a 7,0 en la escala de Richter, el movimiento de las capillas reforzadas se reduce en al menos el 50 %, y en ninguno de los casos la estructura reforzada colapsaría”.

En la mesa vibratoria del Laboratorio de Pruebas y Ensayos se probó la sismorresistencia de las capillas construidas a escala, una vez los investigadores aplicaron técnicas de recubrimiento en sus muros.
En la mesa vibratoria del Laboratorio de Pruebas y Ensayos se probó la sismorresistencia de las capillas construidas a escala, una vez los investigadores aplicaron técnicas de recubrimiento en sus muros.

Esta investigación es el culmen de 15 años de trabajo en aspectos históricos, arquitectónicos, de análisis del material y comportamiento estructural. “Todos estos años hemos trabajado juntos de forma continua y aunque estos son los resultados de la última investigación, no se habría podido llegar al conocimiento tan preciso que ahora tenemos si no hubiéramos realizado todas las investigaciones previas”, expone López.

Este trabajo conjunto es un buen ejemplo de cómo, al tender puentes entre disciplinas, se pueden hallar respuestas a problemas cotidianos, como preservar la memoria arquitectónica y cultural, sintetizada en las capillas doctrineras, así como en otras edificaciones patrimoniales construidas en tierra que deben ser protegidas. “Con la información obtenida se pretende implementar estos sistemas de refuerzo en distintas tipologías que igualmente tiene gran valor arquitectónico y cultural para nuestra nación”, concluye López.


TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Ensayos en mesa vibratoria de capillas doctrineras a escala, con o sin refuerzo
INVESTIGADORES PRINCIPALES: Cecilia López Pérez y Daniel Ruiz Valencia
Grupo de investigación Materiales y Estructuras
Departamentos de Arquitectura y de Ingeniería Civil
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2014-2015