Bogotá y Seúl: bajo el lente del crecimiento metropolitano

Bogotá y Seúl: bajo el lente del crecimiento metropolitano

Por: María Daniela Vargas Nieto // Fotografía: David Burbano

Además de compartir un crecimiento demográfico y económico históricamente similar, las áreas metropolitanas de Corea del Sur y Colombia aún tienen mucho que aprender una de la otra para potenciar un desarrollo urbano sostenible.

Mulas que atraviesan la ciudad rodando sobre rieles de madera y placas de acero eran la imagen que tenían los bogotanos de uno de sus primeros sistemas de transporte durante 1820: el tranvía. Aunque icónico, este desarrollo colonial fue remplazado una década después por el Tren de la Sabana, que conectaba a los cachacos con el Magdalena a la altura de Puerto Salgar y con pueblos aledaños, como Facatativá, Funza, Madrid, Mosquera, Soacha y Engativá.

Con los años, el crecimiento urbano de la capital y el desarrollo de su infraestructura vial y de vivienda hicieron que se sustituyeran estas alternativas de movilidad por un sistema de transporte masivo: Transmilenio y flotas de buses públicos y privados, que conectan Bogotá con su área metropolitana ―22 municipios, entre ellos La Calera, Sopó, Cajicá y Chía―. De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), esta área pasó de tener siete millones de habitantes en 2005 a nueve millones en 2015.

Así, con el propósito de comparar el sistema de planificación urbana de Bogotá con el de países ya experimentados y proyectar su crecimiento, el arquitecto David Burbano, con Doctorado en Periferias y Sostenibilidad Urbana y docente de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Javeriana, seleccionó a Seúl por ser una ciudad semejante a la capital colombiana en materia de crecimiento poblacional, demográfico y económico, pero disímil en cuanto a la formulación de proyectos de infraestructura.

Burbano contactó a sus colegas Choi Junyoung, Ph.D. en Planeación Urbana de la Universidad de Hanyang, y Vanessa Velasco, magíster en Administración y Planeación Urbana de la Universidad de Seúl, para conocer más de cerca la historia urbana de Corea del Sur, la caracterización de macroproyectos de vivienda en la capital coreana, entre ellos el proyecto urbanístico Pangyo, ubicado en la ciudad de Seongnam, muy cerca de la capital, y su impacto en las zonas metropolitanas.

Con estos datos, Burbano elaboró una matriz cualitativa para comparar las divergencias y similitudes entre Bogotá y Seúl, y entre los proyectos Pangyo, en Seongnam, y Ciudad Verde, en Soacha, a partir de las siguientes categorías: arquitectura, tiempo de construcción del proyecto, población habitante, sostenibilidad medioambiental y tecnologías empleadas.

Luego de un año de trabajo, el docente javeriano encontró que, si bien ambos países com- parten una densidad poblacional similar, los colombianos tienen más espacio para habitar que los coreanos. Esta información responde- ría a los altos niveles de densificación que tiene Seúl en comparación con Bogotá: proyectos de más de 20 pisos de altura para poblaciones superiores a las 100 000 personas, es decir, más personas en menos espacio.

En materia de planificación urbana, Burbano halló una discrepancia significativa entre ambas ciudades. A diferencia de la desarticulada administración del área metropolitana de Bogotá, de acuerdo con el investigador, el gobierno de Seúl es el responsable de liderar megaproyectos intermunicipales: adquirir tierras; formular, ejecutar y supervisar las obras; e interconectar cada una con la infraestructura de las periferias, lo que garantiza acceso a sistemas de transporte público, alcantarillado, zonas verdes y mercados.

Los municipios del área metropolitana de Bogotá son Bojacá, Cajicá, Chía, Cogua, Cota, El Rosal, Facatativá, Funza, Gachancipá, La Calera, Madrid, Mosquera, Nemocón, Soacha, Sibaté, Sopó, Subachoque, Tabio, Tenjo, Tocancipá, Zipacón y Zipaquirá.

Lo anterior sugiere la necesidad de que el gobierno distrital diseñe modelos de asociación municipal para potenciar el desarrollo, el crecimiento y el alcance urbano de Bogotá. Uno de los resultados de la investigación, por ejemplo, arrojó que el proyecto Ciudad Verde no ha impactado positivamente en el crecimiento de la metrópoli ―a diferencia de Pangyo, en Seongnam―, debido a la precaria articulación con sistemas estructurantes metropolitanos, la inexistencia de una adecuada infraestructura de transporte público masivo y la poca preservación de estructuras ecológicas.

En la actualidad, Bogotá cuenta con extensas zonas verdes que le permiten proyectar megaobras articuladas con sus periferias y amigables con el medio ambiente, lo que no ocurre en Seúl, debido a su alta emisión de CO2, producto de su industria tecnológica. Esta es una buena noticia para el país, según Burbano, en la medida en que se aceleren los planes de desarrollo municipal consignados en la Ley 9.ª de 1989, las megaobras no superen los seis años de ejecución y se diseñen mecanismos de concertación regional entre los municipios
y las grandes ciudades para garantizar un crecimiento sostenible y equilibrio territorial.

“Es necesario tener una voluntad política fuerte para generar mecanismos de integración metropolitana a nivel de decisiones de políticas integrales repartidas entre municipios”, concluye Burbano.


 

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN:
Estudio comparativo entre los macroproyectos formulados en Colombia, con los new town o nuevas ciudades, desarrollados por operadoras urbanas en Corea

INVESTIGADOR PRINCIPAL:
David Burbano González

COINVESTIGADORES:
Choi Junyoung y Vanessa Velasco
Facultad de Arquitectura y Diseño

PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN:
2015-2016

Página-anterior                    Siguiente-página                    Regresar-a-p51

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *