16 dudas sobre la vacunación contra covid-19 resueltas por expertos

16 dudas sobre la vacunación contra covid-19 resueltas por expertos

A pesar de que las vacunas contra la covid-19 están circulando cada vez con mayor rapidez por todo el territorio nacional, su ritmo es a paso de tortuga frente a la fluidez de la desinformación.

Los colombianos reciben diariamente en sus celulares videos, imágenes y noticias falsas sobre los riesgos de la vacuna si se padecen ciertas enfermedades, acerca de su impacto negativo en el organismo o su falta de efectividad.

Hablan los expertos

Recientemente Pesquisa Javeriana y El Tiempo, a través de sus cuentas de Twitter, llevaron a cabo la tuiteratón #SinMitos en la que los ciudadanos plantearon preguntas sobre la covid-19 y la vacunación para que fueran resueltas de manera confiable y rigurosa por expertos.

En este ejercicio profesores, investigadores y especialistas de la Pontificia Universidad Javeriana de la sede Bogotá y su seccional de Cali respondieron 16 dudas y desmintieron algunas de las informaciones y mitos que surgen a diario sobre estos temas.

Siga a continuación cada una de las respuestas para que desmitifique ideas erróneas o confusas y pueda explicarle a su familia y amigos cuando la desinformación quiera ganar la batalla.

Sandra Valderrama, jefe de la Unidad de Infectología del Hospital Universitario San Ignacio y directora de la especialización en Infectología de la Pontificia Universidad Javeriana; Christian Pallares Gutiérrez, médico con maestría en Epidemiología y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana de la Seccional Cali, explican cada inquietud.

  • ¿Se sabe cuál es la población que tiene más probabilidad de sufrir trombosis por la vacuna de AstraZeneca?, ¿cuántas dosis de AstraZeneca se han aplicado en el mundo y cuántos casos de trombosis se han identificado?

  • ¿Cuánto tiempo dura el efecto de la vacuna en mi organismo después de aplicarme la segunda dosis?

  • ¿Después de cuánto tiempo de haberme vacunado puedo tomar alcohol?

  • ¿Se pueden combinar vacunas de diferentes proveedores para completar el esquema?

  • Si me dio covid-19, ¿solo debo aplicarme una dosis de Pfizer?

  • ¿Una persona que ya inició sus quimioterapias debería vacunarse?

  • ¿Por qué las personas que han tenido transfusiones de sangre deben esperar para vacunarse?

  • ¿Puedo estar tomando antibióticos al momento de la aplicación de la vacuna?

  • ¿Cuál es la vacuna más efectiva para personas inmunosuprimidas?

  • ¿Qué efectos puede tener la vacunación para personas que padecen síndromes mieloproliferativos?

  • Algunas personas no se están vacunando, dicen que van a esperar la inmunidad de rebaño. El ministro de Salud, Fernando Ruiz, mencionó que es probable que la covid-19 pase a ser una enfermedad endémica, ¿Vamos a lograr la inmunidad de rebaño y cuáles son sus implicaciones en la vacunación?

  • ¿Cuáles son los riesgos de la vacuna de J&J para mujeres menores de 50 años? Si es tal vez la única opción de vacunación en el próximo año para una mujer saludable de 30 años, ¿lo recomendarían?

  • ¿Cuánto tiempo se debe esperar para recibir la vacuna después de haber tenido covid-19?

  • ¿Existe una prueba o test de inmunidad posvacuna contra covid-19 que indique que la persona respondió con éxito a la vacuna? ¿Algo así como la prueba anti hepatitis B?

  • ¿Puedo aplicarme la vacuna Sinovac y la Pfizer para tener mayor inmunidad?

  • ¿La tasa de letalidad de la covid-19 es inferior a la de la gripa? Si es así, ¿por qué es importante vacunarse?

Pesquisa Javeriana viene cubriendo los temas de salud con relación a la covid-19 desde el año 2020. En esos artículos se responden más preguntas sobre esta enfermedad. Consulte en este enlace las posibles respuestas a sus inquietudes: https://www.javeriana.edu.co/pesquisa/covid-19/

Igualmente, Pesquisa ha entrevistado a más de 20 especialistas para aclarar en un solo minuto las preguntas que como ciudadano se tienen frente a la vacunación contra la COVID-19: https://www.javeriana.edu.co/pesquisa/vacunacion-covid-19/

Editorial: la vacunación: un asunto de todos

Editorial: la vacunación: un asunto de todos

El País se encuentra de lleno en el desarrollo del Plan Nacional de Vacunación contra la COVID-19, y es necesario destacar algunas buenas noticias en ese marco. Por un lado, se ha elevado de manera importante el número y ritmo de la vacunación (más de 13 millones de dosis aplicadas en el momento de la escritura de este editorial). Así mismo, ha sido autorizado el sector empresarial para apoyar la implementación de esta estrategia, con el fin de alcanzar la tan urgida inmunidad colectiva, la cual mejorará no solo la salud pública, sino también las condiciones para una estabilidad social y la recuperación económica en Colombia, aspectos que requieren atención urgente, empática, solidaria y muy bien informada en medio de unas protestas de casi ya dos meses en las calles.

Igualmente, es de destacar la articulación de diferentes sectores de la sociedad para respaldar al Estado en este Plan. La academia no está exenta de ese propósito. Por eso, en la Pontificia Universidad Javeriana realizamos recientemente el foro La Vacunación, un Asunto de Todos, en el cual 29 expertos nacionales e internacionales socializaron su conocimiento actualizado y del mayor nivel de calidad sobre los procesos de vacunación en diferentes países y sobre cómo se transita en Colombia hacia la inmunidad y los graves riesgos de no obtenerla prontamente.

Contamos con reflexiones valiosas y pertinentes de académicos en diálogo con representantes de agremiaciones, con sus propuestas y necesidades, y actores del sistema de salud, que aportaron su sentido de realidad sobre cómo se viene ejecutando el Plan. Todo ese conocimiento se reunió́ en un mismo espacio con el fin de sustentar la toma de decisiones basadas en la ciencia, en la experiencia comprobable y en las voces de quienes, día a día, están al frente de esta pandemia. Confiamos en que el debate haya contribuido a remover barreras de diferente índole, para habilitar la participación empresarial en la vacunación de los colombianos, una participación que a la fecha de publicación de esta columna aún no se ha hecho efectiva.

Con lo logrado hasta el momento, es importante reconocer el esfuerzo y el compromiso de todos los actores del sistema ―el Gobierno nacional, las EPS, las IPS y el talento humano en salud― para avanzar en la consolidación del Plan Nacional de Vacunación contra la COVID-19. Sin embargo, el Gobierno debe reforzar su apuesta por simplificar los procedimientos para que la vacunación sea más eficiente, sin perder la seguridad de los protocolos ya establecidos. También es importante que el Gobierno facilite y habilite la participación de los gremios en el proceso de la vacunación para beneficio de todo el país. Por ejemplo, estos quisieran vacunar no solo a los empleados, sino a sus familiares (con evidentes beneficios para todo el país), pero la reglamentación expedida solo permite la vacunación de aquellos con los que se tiene un vínculo contractual.

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De igual manera, se destacó que el país cuenta con más de cuarenta mil profesionales capacitados como vacunadores para esta labor, lo que permitiría atender la necesidad de que las entidades territoriales sigan incrementando el número de puntos de vacunación, para no solo alcanzar, sino superar la meta de los 35 millones de colombianos inmunizados lo antes posible.

Claramente la vacunación contra la COVID-19 se convirtió́ en la estrategia central de prevención y respuesta a la pandemia. Y si bien hoy Colombia progresa en la implementación del Plan, que- dan elementos que no se deben olvidar, como la indemnidad de los diferentes actores participantes en el proceso, la equidad en la vacunación o la generación de condiciones para producir la vacuna en Colombia, entre otros. Por ello, tener a la ciencia como aliado en la definición del rumbo ―que por cierto aún es muy incierto― seria una disposición certera para alcanzar el propósito de inmunidad que proteja a la población.

La pandemia causada por el SARS-CoV-2 apareció́ en el mundo hace año y medio y ahora comprendemos que podría haber llegado para quedarse, para transformarnos, y también para que la sociedad reconozca el valor del conocimiento como criterio en la toma de decisiones que apunten al desarrollo sostenible, el cuidado propio, del otro y del entorno. Ese conocimiento se produce tanto en laboratorios como en el territorio y en el diálogo de saberes. Por eso el foro La Vacunación, un Asunto de Todos se sumó a este momento coyuntural.

Reviva las discusiones, reflexiones y conclusiones aquí: https://bit.ly/3eG3ZOr

             

¿Qué debo saber de la vacunación contra la covid-19 en Colombia?

¿Qué debo saber de la vacunación contra la covid-19 en Colombia?

Que si mejor escojo la vacuna que debo aplicarme, que cuál es el tiempo ideal entre las dosis, que si mi empresa podrá traer vacunas a Colombia para combatir la covid-19, que si tendré efectos secundarios delicados al vacunarme. Estas y más preguntas son las que siguen rondando en las conversaciones familiares del país. Muchas de ellas resueltas a través de fuentes que desinforman y confunden. Por eso, el diario El Tiempo y la Pontificia Universidad Javeriana se unieron para aclarar las dudas sobre la covid-19 y la vacunación.

Expertos epidemiólogos, infectólogos, pediatras, oncólogos y otros especialistas explican, en un minuto, lo que se debe tener en cuenta mientras la vacunación continúa en Colombia.

El Plan Nacional de Vacunación se encuentra en su tercera etapa, enfocada en los ciudadanos entre 50 y 59 años y mayores de 16 años con alguna comorbilidad. También incluye a los directivos, docentes y personal de apoyo logístico de los establecimientos de educación inicial, básica primaria, básica secundaria, educación media y superior; a las madres y padres comunitarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y a los miembros de la Fiscalía, las Fuerzas Militares y la Policía.

¿Qué preguntas tiene sobre la covid-19 y las vacunas?

Frente a las secuelas de las vacunas, la relación con otras enfermedades crónicas y la decisión de vacunarse, expertos javerianos rompen las barreras de la desinformación y desmitifican ideas que circulan en nuestras redes sociales con el propósito de tomar mejores decisiones.

● SinMitos: las preguntas más comunes sobre vacunación y la COVID-19

¿Generan algún daño la vacuna en los genes?, ¿qué es efecto rebaño?, ¿cuándo comienza a hacer efecto la vacuna después de habérmela aplicado? Estas y otras preguntas las atienden los expertos javerianos aquí:

¿Los niños deben vacunarse contra la COVID-19? | Revista Pesquisa Javeriana

Pacientes con cáncer, enfermedades autoinmunes, respiratorias y madres gestantes ¿también deben vacunarse? Respuestas a cada una de estas preguntas:

SinMitos: ¿Los pacientes con cáncer y otras condiciones especiales deben vacunarse?

Durante esta semana las redes de El Tiempo y de la Pontificia Universidad Javeriana publicarán los videos con las respuestas a todas estas preguntas. Igualmente, se desarrollará el miércoles 3 de junio la tuiteratón con la etiqueta #SinMitos para romper la barrera de la desinformación sobre covid-19 y el proceso de vacunación.

Cualquier nueva pregunta transmítala a las cuentas de Twitter @eltiempo o @pesquisajaveriana y un experto la resolverá.

Se necesita robustecer el personal médico para mejorar la vacunación

Se necesita robustecer el personal médico para mejorar la vacunación

Una falla en la manipulación de la cadena de frío, es decir, un error humano, generó la pérdida de 7020 dosis de la vacuna de Pfizer en Cundinamarca el pasado 6 de mayo. Dos días antes, durante el panel titulado Logística para una adecuada vacunación, organizado por la Pontificia Universidad Javeriana, expertos concluyeron que la falta de personal y su respectiva capacitación es un factor que podría demorar el proceso de vacunación.

En la última conversación del foro La vacunación, un asunto de todos, se analizaron los desafíos para convertir el Plan Nacional de Vacunación en un proceso masivo, seguro y sencillo en el que se tengan en cuenta los retos en la capacitación del talento humano para hacer más eficiente el proceso que conlleve a la inmunidad de rebaño.

“El proceso de vacunación es el pilar de la reactivación económica y por eso debemos entenderlo como el proyecto de país que tenemos a corto plazo”, aseguró Mauricio Serra, gerente ejecutivo de Compensar y uno de los panelistas invitados.

Logística para las nuevas vacunas

La implementación de la fase 1 de vacunación estuvo dirigida a personas mayores de 80 años y al personal médico de primera línea. Esta apuesta tuvo como objetivos reducir la mortalidad, disminuir la incidencia de casos graves y proteger el talento humano. Julio Castellanos, director del Hospital Universitario San Ignacio y panelista del foro, analizó los requerimientos en la logística de esta primera fase.

Primero señaló que el proceso estuvo determinado por el laboratorio que produce la vacuna. “En esta pandemia hubo un nuevo requerimiento para la vacunación y fue la ultracongelación del biológico a -70°, diferente a la refrigeración normal de -20°”. Esto implicó la modificación y ampliación de la infraestructura para manejar los dos tipos de almacenamiento.

De igual forma, el médico Castellanos resaltó que fue necesario capacitar al talento humanopersonal para la manipulación de estas nuevas vacunas durante los días siguientes a su descongelación, además de su aplicación en dosis únicas (monodosis) y en dos dosis (multidosis).

Según el experto, debido a la velocidad en el desarrollo de las vacunas, se introdujo una última etapa de seguimiento y control a efectos secundarios de las personas vacunadas. Esta exigencia involucró por primera vez realizar agendamientos en un plan de vacunación masivo para evitar aglomeraciones.

Dificultades en la distribución de las vacunas

De manera paralela a la logística técnica condicionada por las casas farmacéuticas, Castellanos analizó otros elementos que también determinaron la lentitud en la velocidad de vacunación.

Los sistemas de vacunación deben tener un sistema de registro. Para el caso colombiano, el Ministerio de Salud y Protección Social dispuso el Programa Ampliado de Inmunización (PAI Web 2), un software de uso exclusivo de las entidades de salud. Sin embargo, “tenemos un lío con la articulación de la cantidad de la información donde se está almacenando. Se ralentiza y se vuelve inestable la plataforma. A eso hay que sumarle el consentimiento informado extra que tiene la aplicación de esta vacuna”, aseguró el director del HUSI.

También se adicionaron una serie de requisitos de opinión. Estos incluyen la posibilidad de filmar el proceso y la obligación de preparar la vacuna bajo la supervisión del paciente y su acompañante.

Al respecto, el doctor Mauricio Serra, quien ha tenido a su cargo la logística de los puestos de vacunación Compensar, indicó que los puntos a resolver de manera inmediata tienen que ver con la puesta en línea para la gestión de la inestable plataforma Pai Web 2, con la nivelación de la cobertura fuera de las ciudades y el fortalecimiento en la articulación público-privada.

¿Y la capacitación del personal de salud?

Los errores en el proceso de vacunación, como la pérdida de las 7.020 dosis de Pfizer puede generar desconfianza, además de preguntas sobre quiénes administran la vacuna, o quiénes coordinan los equipos de vacunación y qué tan capacitados se encuentran.

Otra de las panelistas, Pilar García, directora de la carrera de Enfermería de la Javeriana, aseguró que el talento humano tiene que apropiarse del Plan Nacional de Vacunación. “Debe haber un conocimiento específico y en permanente actualización de cada vacuna, además de un conocimiento de la cadena de frío”.

Resaltó que es necesario preparar al personal de salud y los diferentes actores en la cadena de distribución de las vacunas para identificar y atender los eventos adversos que puedan presentarse durante el seguimiento y vigilancia posvacunación.

“Han sido capacitados profesionales y auxiliares de enfermería. Se han unido otros profesionales que hacen parte del equipo de salud. Pero hay que robustecer el personal”, afirmó García.

Ya comenzó la etapa tres de vacunación y para los expertos participantes del panel es necesario capacitar otros profesionales de la salud, especializados o no, estudiantes de las carreras de salud y hasta personas con conocimientos en primeros auxilios.

“El déficit de personal de enfermería en Colombia es grave y ocurre desde hace varios años. Nos puede llegar a pasar lo que sucedió con las unidades de cuidados intensivos (en donde se ha alertado por la insuficiencia de profesionales capacitados para asistirlas). El factor crítico no es la disponibilidad de cama, el ventilador o los medicamentos sino es el personal. El factor crítico es el talento humano”, concluyó Castellanos.

Indemnidad y efectos adversos: ¿quién debería responder si los privados vacunan?

Indemnidad y efectos adversos: ¿quién debería responder si los privados vacunan?

El sector privado ha manifestado su deseo de participar en la oferta y aplicación de vacunas al interior del país, actividad que se autoriza bajo la resolución 507, expedida el 19 de abril del presente año por el Ministerio de Salud y Protección Social, y que inicialmente estuvo restringida dentro del Plan Nacional de Vacunación contra el SARS-CoV-2.

Sin embargo, hay puntos del documento que han generado controversia por parte del sector privado y para los cuales, algunos representantes propusieron hacer reformas que le permitan dar continuidad al proyecto, aportar al objetivo de vacunar al 70 % de la población y así alcanzar la inmunidad de rebaño. Esto ocurrió durante el panel La vacunación, un asunto de todos, organizado por la Pontificia Universidad Javeriana.

El esqueleto de la resolución

Dentro de los aspectos esenciales a considerar de la resolución 507, a través de la cual el sector privado podrá negociar, importar y adquirir vacunas contra la Covid-19 de manera complementaria al Plan Nacional de Vacunación, es que la vacunación en cabeza de los privados iniciaría una vez el gobierno haya realizado aproximadamente el 65 % del agendamiento de la etapa III, explicó el abogado y máster en Derecho Internacional Mauricio Ángel, quien además se desempeña como director de gobierno de asuntos corporativos de la Cámara de Comercio Colombo Americana.

La resolución dice además que el sector privado estará en libertad de priorizar el orden en el que vacunará a sus beneficiarios, sin estar ligado al cronograma establecido por el Plan Nacional de Vacunación. Ahora bien, las vacunas que podrán importarse al país serán aquellas que tengan autorización sanitaria de uso de emergencia (ASUE) otorgada por el INVIMA.

Esta es una autorización para medicamentos biológicos de diagnóstico, prevención y tratamiento para la Covid-19, que se encuentren en fase experimental y cuenten con estudios clínicos que respalden la eficacia y seguridad del producto. “En este caso, para Colombia aplican los biológicos de AstraZeneca, Pfizer y Sinovac”, señaló Ángel.

Asimismo, la aplicación de estas vacunas deberá hacerse únicamente a través de los prestadores de servicios de salud que hayan sido habilitados por la Secretaría de Salud departamental o distrital o la entidad que haga sus veces, “lo que implica la ampliación o habilitación de nuevos puestos de inmunización, porque el Gobierno tiene que garantizar que el sistema de salud no vaya a colapsar y que la infraestructura y el talento humano que llegasen a usar los privados no sean los mismos utilizados por el Gobierno Nacional. En este sentido, el prestador de servicios debe crear puntos de inmunización adicionales que le permitan brindar y ampliar esa capacidad”, expresó el abogado.

El punto que ha causado más revuelo en las entidades privadas es el tema de las responsabilidades que asume el Estado, frente a las que tendría que asumir el sector privado respecto a los posibles efectos adversos derivados de la vacuna.

Según señaló Ana María Vesga, directora de la Cámara de la Industria Farmacéutica ANDI y coordinadora de la iniciativa de participación del sector privado en la vacunación desde la misma entidad, “los privados tendrán que hacerse cargo de las mismas responsabilidades que está asumiendo el Estado al comprar los biológicos, por ejemplo, del manejo y la custodia de las vacunas, que siempre estará en cabeza de quien las compre; los errores que puedan haber en la aplicación; y los eventos adversos derivados de la aplicación de la vacuna”. La abogada señaló que eso significa una desigualdad entre un sector y el otro.

¿Cuál es el rol del Estado y los privados ante la presencia de efectos adversos derivados de la vacuna?

La ley 2064 del 2020, por medio de la cual se declara de interés general la estrategia para la inmunización colombiana contra la pandemia, señala que las farmacéuticas estarán libres de responsabilidad en cuanto a los efectos adversos que puedan provocar las vacunas, mientras los biológicos estén en uso de emergencia. De esta manera, son los Estados los que deben responsabilizarse de tal situación.

“Los efectos adversos a mediano y largo plazo han obligado a las farmacéuticas a exigir a los Estados someterse a una cláusula de indemnidad, que respondan por los daños que eventualmente pueda generar alguna de las vacunas”, explicó el abogado y profesor javeriano Juan Carlos Rodríguez.

Así libran su responsabilidad, ya que los laboratorios fueron claros al decir que, si bien se hicieron estudios muy rigurosos en la primera fase de aplicación de los biológicos, no se pudieron adelantar investigaciones a largo plazo

Los fabricantes de vacunas contra la Covid-19 adquiridas y suministradas por el Gobierno Nacional solo serán responsables por acciones u omisiones dolosas o gravemente culposas, o por el incumplimiento de sus obligaciones de buenas prácticas de manufactura o de cualquier otra obligación que le haya sido impuesta en el proceso de aprobación”. Art. V, ley 2046 del 2020

Así, en caso de que ocurran daños derivados de la aplicación de la vacuna, el Estado colombiano resuelve, en la ley 2046 del 2020, asumir esa responsabilidad que puede derivar en la indemnización económica a través de un fondo designado por el Estado para hacer esta cobertura. No obstante, esto no se extiende a los privados, lo que quiere decir que en caso de que la aplicación de un biológico suministrado por el área privada tenga un efecto adverso, deberá ser la misma entidad la que asuma la indemnidad.

En igualdad de condiciones se llegaría a la inmunidad de rebaño

Ante esta situación, Ana María Vesga, como representante de los privados, dijo que “si hoy los privados no existiéramos con esta propuesta, el Estado colombiano igualmente tendría que responder por los eventos adversos de la vacunación de esa población”.

En esa medida, la solicitud de los privados es que la indemnidad dispuesta en el artículo V de la ley 2064 se extienda a las vacunas que serán adquiridas por el sector privado.

Para el internista y epidemiólogo javeriano, Oscar Mauricio Muñoz, lo que está sucediendo con el tema de la indemnidad y las limitaciones del Estado hacia el sector privado, no son más que trabas injustificadas que lo que hacen es demorar un proceso que requiere celeridad como lo es la vacunación.

El experto reconoce la posibilidad de que se presenten efectos adversos según el tipo de vacunas y su tecnología, pero asegura que son más los beneficios que los riesgos, por cierto, poco probables.

Dentro de las manifestaciones adversas más comunes están las relacionadas con el sitio de inyección, como puede suceder en las vacunas de Pfizer o Moderna; algunas otras como dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos y fiebre. “De estas reacciones a corto plazo y que pueden aparecer en los primeros 30 minutos de aplicar la vacuna, es una que llamamos anafilaxia sistémica, la cual puede producir que a la persona se le baje mucho la tensión o que tenga síntomas de dificultad para respirar, pero es poco frecuente y puede revertirse rápidamente y de forma eficaz”, explicó Muñoz.

Entre otras posibles afecciones están la trombosis y la trombocitopenia, por lo que fue suspendida por un tiempo la administración del biológico de AstraZeneca y Janssen. Al respecto Muñoz explicó que “se ha visto que esa manifestación es mucho más común en mujeres jóvenes y que se presenta normalmente entre siete a diez días después de la aplicación de la vacuna. Pero más importante que eso es que estas reacciones son muy poco frecuentes. Es más, la probabilidad de hacer trombos, por ejemplo, con la vacuna de AstraZeneca es más o menos de 1 en 10.000; es más probable que te caiga un rayo”.

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Lo que debe quedar claro, según el doctor Muñoz es que, en primer lugar, los riesgos de las vacunas siempre van a ser inferiores a los beneficios, razón por la que extiende una invitación a vacunarse: “Es más alta la probabilidad de que uno termine hospitalizado o muera por la enfermedad, y todos los tipos de vacunas evitan esto con una alta protección”.

A su vez, comenta que la discusión acerca de la indemnidad se polariza aún más ante lo difícil que puede llegar a ser determinar si los posibles efectos adversos efectivamente provienen de la aplicación y no de otros antecedentes. “Lo realmente importante es agilizar la vacunación y no poner trabas a los beneficios de los biológicos, pues está claro que cualquier mecanismo que escojamos es mejor que no aplicarlo”.

Reformas para estimular a los privados y avanzar en la vacunación

Por su parte, los abogados Galindo, Vesga y Ángel, coinciden en que desde el punto de vista jurídico, lo que el Estado debe tener en cuenta es hacer claridad sobre aspectos concernientes a la cláusula de indemnidad, la póliza o fondo para cubrir los posibles efectos adversos, y, en última instancia, incorporar en la ley en la que se convino el favorecimiento de la indemnidad respecto de las vacunas aplicadas por el Gobierno Nacional (ley 2064), las mismas disposiciones para la aplicación de vacunas por parte del sector privado.

“Debemos buscar esos mecanismos que nos permitan garantizar que el sector privado pueda insertarse efectivamente dentro de esta dinámica, de lo contrario, no va a haber un incentivo claro para que eso pase y se va a generar un desestimulo riesgoso en la inmunización por parte de los privados”, finaliza Mauricio Ángel.

Actualización 3 de junio: recientemente el Ministerio de Salud autorizó que las empresas privadas puedan empezar a vacunar desde el 15 de junio. El Gobierno asumió la adquisición con las farmacéuticas y también responderá por los eventuales casos de efectos adversos.

Ética y desigualdad: la vacunación en Colombia con participación de privados

Ética y desigualdad: la vacunación en Colombia con participación de privados

“No se priorizó la economía durante la pandemia”, dijo Sergio Iván Prada Ríos, subdirector de Investigación e Innovación de la Fundación Valle del Lili, “pues fue el peor año de crecimiento económico desde que hay registro; pero tampoco se priorizó la salud, porque con 74.477, al 3 de mayo, ocupábamos el lugar once en el mundo”.

“El dilema entre salud y economía sí existe”, y medidas como las cuarentenas funcionan para “aplanar la curva de contagios, pero esto genera otros problemas, como pobreza y desempleo, sin contar con la angustia del encierro”, se apresuró a decir Jairo Humberto Restrepo, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Antioquia y presidente de la Asociación Colombiana de la Economía de la Salud (ACOES).

“Al inicio de la pandemia ya se empezaron a notar desigualdades e inequidades en la forma como la pandemia estaba afectando las poblaciones”, aseguró Javier Hernando Eslava Schmalbach, MD, anestesiólogo, vicedecano de Investigación y Extensión de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia. “Hay inequidades de letalidad por covid-19 en Colombia. Los indígenas, los afiliados al régimen subsidiado y los de nivel 1, estrato socioeconómico muy bajo, tuvieron más mortalidad”.

Estas fueron algunas de las intervenciones que dieron inicio a la primera charla del segundo día del foro La vacunación, un asunto de todos, organizado por la Pontificia Universidad Javeriana y que comenzó con la presentación de Luis Miguel Renjifo, vicerrector de investigación de la PUJ, quien puso sobre la mesa la discusión de equidad en el proceso de vacunación en el país y abrió el debate sobre el rol de las empresas privadas en la posibilidad de gestionar vacunas para la Covid-19.

 

Desempleo, pobreza, salud y desigualdad

Una crisis económica conlleva mayor carga de enfermedad. Así lo expresó Sergio Iván Prada Ríos. “El desempleo y la pobreza son los mayores determinantes sociales de la salud. En este escenario, las IPS tienen mayor presión sobre el personal asistencial, mayores problemas con los enfermos crónicos descompensados, mayores problemas financieros y las EPS tienen cuentas Covid-19 que no se han pagado, acentuando su deterioro patrimonial, lo que retrasa el pago a las IPS”.

Este contexto, sumado a otros índices que revelan las profundas desigualdades en Colombia, como el de pobreza monetaria que, según el DANE, en 2020 llegó al 42,5 % de la población, revelan un acceso inequitativo tanto a servicios de salud como al proceso de vacunación nacional.

Aunque el Plan Nacional de Vacunación contempló en sus cuatro fases de implementación principios de beneficencia, solidaridad, equidad y justicia y primacía del interés general, entre otros, para Jorge Humberto Restrepo el camino de la priorización podría ir en otra dirección, en la que se atienda preferencialmente a aquellos que son más vulnerables por múltiples factores y no solo por la edad o la exposición al virus, como el personal médico de primera línea.

Restrepo sustentó su postura, en parte, apoyándose en la publicación Framework for equitable allocation of Covid-19 vaccine, en donde se señala que “en los Estados Unidos, y en todo el mundo, la pandemia está teniendo un impacto desproporcionado en las personas que ya se encuentran en desventaja en virtud de su raza y etnia, edad, estado de salud, residencia, ocupación, condición socioeconómica u otros factores contribuyentes”.

Este mismo estudio sugiere que para la fase uno se priorice desde los trabajadores en alto riego de infección hasta pacientes con edades y comorbilidades con más riesgo, además de adultos mayores que convivan con otros, como en el caso de los ancianatos. En la segunda fase estarían los profesores y trabajadores de industrias esenciales, personas con comorbilidades de riesgo medio, habitantes de la calle, prisioneros y adultos mayores no incluidos en la fase uno.

En la fase tres se ubicarían los adultos jóvenes, los niños y trabajadores que no estuvieran incluidos en las otras fases, y la fase cuatro incluiría al resto de la población.

“Estas fases son distintas a las que se plantearon en Colombia. En el estudio se asume que la equidad es una construcción interdisciplinaria reconociendo que en cada grupo poblacional, el acceso a la vacuna debe ser priorizado por áreas geográficas que se identifiquen mediante un índice de vulnerabilidad social. He sido de la idea de que no hay porqué salir a vacunar a las personas en criterio de edad donde estén si seguimos la propuesta del índice de vulnerabilidad”, explicó Restrepo.

¿Los privados ayudarían a reducir las desigualdades en el proceso de vacunación?

Para Sergio Iván Prada, la participación de las empresas privadas puede ser fundamental siempre y cuando complemente el plan del gobierno y no sea un rival, es decir, que no compitan por las vacunas en el mercado en donde prevalece la escasez.

A esa preocupación se sumó Javier Hernando Eslava, quien puso en consideración las desigualdades que en general padece Colombia en temas de salud y aseguró que la mayoría de los casos positivos de Covid-19 se concentran en ciertas poblaciones de alto riesgo y no tanto en sectores con mejor acceso a servicios de salud y mayores ingresos económicos. En otras palabras, quienes pueden pagar fácilmente por una vacuna, son quienes menos vulnerables se encuentran.

Así que Eslava propuso que las estrategias de un trabajo con privados no deberían rivalizar con las desarrolladas en salud pública, pues de hacerlo van a “aumentar las inequidades existentes, porque (las vacunas) estarán disponibles entre quienes tienen más capacidad de pago, que es donde menos casos hay”.

¿Qué tan real es en la práctica que las empresas privadas empiecen a vacunar?

Los tres expertos compartieron las dificultades de llevar a cabo este proceso. Primero porque las vacunas son escasas, los gobiernos compiten por su obtención y, además, varias farmacéuticas como AstraZeneca, Sinovac y Pfizer se niegan a venderle a los privados.

Además, para Sergio Iván Prada, la resolución que existe actualmente “es restrictiva. En este contexto no es operativamente fácil; la gente tiene en su cabeza que son dos manos (las del gobierno y de los privados) que entran al supermercado a ver quién agarra más vacunas. Los privados no tienen ultracongeladores ni la logística. Solo podrían hacerlo las empresas muy grandes”.

“Si tienes un gobierno que compra cinco o diez millones de vacunas, y los empresarios necesitarán 1.000 o 2.000, para las compañías farmacéuticas sería como vender migajitas, no es práctico. Deberían hacer cuentas, de pronto sale más barato ir a vacunarse a Estados Unidos que negociar las vacunas”, añade Prada.

Para Jairo Humberto Restrepo, de llegar a darse el rol de los privados en este proceso de vacunación, tendría que suceder bajo la condición de que las vacunas no sean para comercializar sino para aplicarle a sus empleados y poder reactivar la economía, así no competirían con el plan del gobierno.

El lento proceso de vacunación en Colombia, donde aún no se supera el 6 % de la población inmunizada, hace que se contemplen iniciativas en la búsqueda de una mayor velocidad. “Al gobierno no le ha quedado fácil el alcance y distribución de vacunas; tenemos que enfrentar el tema de la salud pública como un asunto de todos y si los privados pueden negociar mejor, podría darse una estrategia complementaria desde que no entre en la estrategia de mercado formal”, añadió Javier Eslava.

Los tres expertos concluyeron que hay que sumar esfuerzos desde la academia (en temas de asesoría que eventualmente inviten a replantear la cobertura de las distintas fases del plan de vacunación en vista del hallazgo de nueva información, como la que se ha recogido en temas de desigualdad y vulnerabilidad); desde el gobierno en acceso a información que permita monitorear mejor el proceso; y desde los privados para avanzar en el proceso de inmunización.

Continúa la falta de transparencia en el manejo de dineros de la pandemia

Continúa la falta de transparencia en el manejo de dineros de la pandemia

El 17 de marzo de 2020 se declaró el estado de emergencia económica, social y Ecológica, una figura jurídica que se aplica en casos excepcionales que constituyan una grave calamidad pública, y que le permite al Gobierno nacional modificar los procesos normales en que se mueven los dineros de la nación. En este caso, se dio por la pandemia de la Covid-19.

Para hacer frente a un reto de semejante magnitud, el Gobierno creó el Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME), administrado por el Ministerio de Hacienda. Su misión es atender las necesidades en salud, los efectos adversos en la actividad productiva, mantener el empleo y buscar el crecimiento económico.

El FOME obtiene sus recursos de tres fuentes principales: el Fondo de Ahorro y Estabilización (FAE) , el Fondo de Pensiones Territoriales (Fonpet) y del Presupuesto General de la Nación. Con corte al pasado 7 de abril se habían desembolsado 30,8 billones de pesos.

¿Transparencia en el gasto?

Al cumplirse un año de la declaración del Estado de Emergencia y de la creación del FOME, el Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana presentó un informe que evalúa la transparencia en el manejo de los recursos públicos asociados a la pandemia.

Este informe actualiza la información publicada en 2020, en donde el Observatorio ya le había dado una mirada a la transparencia de estos recursos.

En esta revisión se le hizo seguimiento a los movimientos presupuestales del FOME, según los documentos reflejados en la página web del Ministerio de Hacienda y el Portal de Transparencia Económica.

El informe prende las alarmas en cuanto al cumplimiento de los principios de la ley de transparencia. “No es posible conocer el destino específico de los recursos ejecutados – peso por peso”, señala. Esto porque los resultados presentados son del nivel nacional y por sector (agricultura, justicia, trabajo, comercio, etc.) pero no se especifican los gastos de los programas de cada sector.

El documento también recalca que es importante conocer esta información, ya que algunos sectores han administrado recursos que en condiciones normales estarían a cargo de otros sectores, como el caso de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, adscrita a la Presidencia de la República, que está administrando la mayoría de recursos de salud pública, incluyendo el plan de vacunación. Lo mismo ocurre con los dineros del programa Ingreso Solidario, que están a cargo del Departamento para la Prosperidad Social, pero que en un principio fueron administrados por el Ministerio de Hacienda.

La publicación advierte que la información de todas las entidades que están ejecutando presupuestos del FOME no están unificadas en una sola base de datos. Si bien esto no es una infracción a la Ley de Transparencia, hace un llamado para que se facilite el proceso de seguimiento y control.

“Para que la información sobre el gasto del Gobierno sea verdaderamente transparente, no solo tiene que ser técnicamente pública, sino que no debe requerir de días enteros de trabajo para que un ciudadano conozca su desglose”, se señala en el informe.

Por esta razón, el Observatorio Fiscal, junto a dos programadores informáticos, desarrollaron una herramienta que permite compilar todos los datos en una base de datos unificada que está disponible para facilitar esta búsqueda del destino y a la que puede acceder en este enlace.

Las páginas web que exponen esta información no incluyen documentos del proceso de contratación ni los contratos o las modificaciones a dichos documentos. Por lo tanto, no es posible hacer el seguimiento de forma detallada.

El informe es contundente al afirmar que en el FOME no están todos los recursos disponibles, contrario a su objetivo inicial que era ser un fondo común para la atención de esta emergencia. Esto ha llevado a que varias entidades de nivel nacional hayan tenido que emplear dineros propios.

Asimismo, advierte sobre la ausencia de un plan de gasto detallado de los billonarios recursos presupuestados a futuro.

“En el Observatorio Fiscal hemos documentado cómo la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos para atender la emergencia ha sido sistemática”, se lee en informe. Es clara la falta de transparencia por la opacidad en el reporte del gasto, especialmente en los procesos del Ministerio de Hacienda, la limitada información disponible y los formatos de difícil acceso.

“Tras un año de la declaración del Estado de Emergencia, no es claro por qué el Gobierno nacional no ha publicado un registro de información completo y unificado. Tampoco se sabe por qué acceder a la información disponible es una tarea imposible por lo dispendiosa para la ciudadanía en general” finaliza el documento.

Puede encontrar el informe completo aquí.

En este video, Juan David Oviedo, asesor de finanzas públicas del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana, cuenta más detalles del informe.

¿Podrán los privados empezar a vacunar en Colombia contra la Covid-19?

¿Podrán los privados empezar a vacunar en Colombia contra la Covid-19?

Tras dos meses de iniciar la vacunación en Colombia, el gobierno nacional expidió la Resolución 507 de 2021, en la cual autoriza y reglamenta el proceso para que actores privados puedan adquirir vacunas contra la Covid-19. Dicha decisión ha desatado polémicas en la opinión pública por las repercusiones que esto pueda tener en el proceso de vacunación masiva en el país.

La reactivación económica estará muy ligada al avance en la vacunación, por lo que algunos empresarios planean vacunar a sus empleados para retomar sus actividades con normalidad. Así, el gobierno nacional ha dado vía libre para que este proceso se dé en paralelo con el Plan Nacional de Vacunación.

La Resolución del Ministerio de Salud establece que las vacunas importadas por privados deben contar con la autorización sanitaria de uso de emergencia del Invima. También asumirán los costos de manejo desde su importación hasta su aplicación, sin representar ningún costo para el beneficiario. Tendrán que contar con una póliza todo riesgo y ser aplicadas en espacios y por prestadores de servicios de salud diferentes a los que están funcionando actualmente, entre otros lineamientos.

Ante estas directrices y en el marco del foro La vacunación, un asunto de todos, organizado por la Pontificia Universidad Javeriana, varios expertos profundizaron en las implicaciones y retos que tiene esta decisión. Para los expertos invitados al panel La velocidad en la vacunación, llamó la atención el impacto y desconfianza que provocó el anuncio. Reconocen que el mismo sistema de salud en el país, desde hace casi tres décadas, funciona articulando actores públicos y privados, por lo que no sería extraño que ahora también pudieran participar en la vacunación.

Esfuerzos público-privados

Para el médico internista y especialista en medicina nuclear, Roberto Esguerra, docente titular de la Universidad de los Andes y exdirector de la Fundación Santa Fe, el papel del sector privado ha sido importante no solo en los últimos años, sino también durante la emergencia sanitaria.

“Esta pandemia nos encontró con casi 5.500 camas de cuidado intensivo. Con un esfuerzo monumental, se ha logrado más que duplicar esa oferta. Hoy Colombia tiene 12.667 camas. Eso hubiera sido imposible si uno u otro sector lo hubiera querido hacer solo”.

Aseguró que, si bien desde el punto de vista ético algunos hablan de inequidad en el acceso a las vacunas, si el sector privado empieza a vacunar a muchas personas, automáticamente se liberan esos cupos para quienes solo pueden acceder a las del sector público.

Para Esguerra la resolución impone muchas limitantes para los privados que quieran hacer el proceso. “En mi opinión, esa resolución se queda muy corta para lo que el país necesita en estos momentos, que es acelerar el ritmo de vacunación porque vamos muy lento”. Dijo también que, con el apoyo de los privados, Colombia podría vacunar a 200.000 personas diarias, cifra que, para él, sería la ideal a mantener entre mayo y diciembre.

Incluso, hizo un llamado para que la participación de los privados pueda ser mucho más amplia e integral en la negociación, la importación, la vacunación y el seguimiento de los pacientes vacunados. Resalta que así sucede con otras vacunas incluidas en el Plan Ampliado de Inmunizaciones, PAI, en el que también tienen que cumplir las reglamentaciones establecidas. Pidió reducir los procesos burocráticos y mantener sistemas de información sólidos a fin de incrementar la velocidad de aplicación de los biológicos.

“No hay competencia ni en la adquisición de los biológicos”, Ana María Vesga

Por su parte, Ana María Vesga, directora ejecutiva de la Cámara de la Industria Farmacéutica de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, explicó que Colombia llegó tarde a la compra de las vacunas porque tenía un marco jurídico muy limitante alrededor de la adquisición de biológicos en fase experimental. Mientras se hizo la modificación a la ley estatutaria, otros países se adelantaron en el turno de compra. Por eso se han reunido con el gobierno para apoyar en la vacunación.

Explicó que la polémica se generó por una lectura errónea de la propuesta del sector privado. “Ha habido una sensación de competencia, pero la propuesta está basada en la solidaridad, eso quiere decir que no se riñe, se respetan las priorizaciones que están establecidas. No hay competencia ni en la adquisición de los biológicos, ni en la compra de insumos como jeringas o sueros de dilución. Esperamos trabajar de forma coordinada con el gobierno”.

Sin embargo, manifestó que la resolución mantiene dos grandes restricciones. Los laboratorios de las tres vacunas autorizadas por el Invima (Pfizer, AstraZeneca y Janssen) han privilegiado la venta a los gobiernos y no a privados. Hay otras vacunas disponibles en el mercado, pero estas no tienen autorización para ser aplicadas en Colombia. Así entonces los privados están en una sin salida, por lo que pidió celeridad a la agencia sanitaria para tener más opciones.

El segundo impedimento tiene que ver con la responsabilidad derivada de la aplicación de las vacunas. Por su condición de uso de emergencia, los laboratorios farmacéuticos han declarado que no responden por eventos adversos diferentes a culpa grave, dolo o mala práctica de manufactura. Esta responsabilidad está siendo asumida por el Estado colombiano. Sin embargo, la resolución sí exige que los particulares asuman dicha responsabilidad por eventos adversos de las vacunas.

Como vocera de la ANDI, Vesga manifiesta preocupación pues el grueso de la población productiva activa del país, está dentro de la etapa cinco de la fase dos (entre 16 y 59 años sin comorbilidades), por lo que solo hasta ese momento podrán gestionar las vacunas.

“Entendemos el racional ético que hay detrás de la priorización de las poblaciones con riesgo, pero en la medida en que se va alargando la ejecución del plan, la población productiva se nos queda atrapada al final” afirmó.

Una resolución que desarticula esfuerzos

Francisco García, miembro de la junta directiva de la IPS Eusalud, fue mucho más tajante ante la resolución del Ministerio. Para él, el documento lo que hace es desarticular los esfuerzos del sector público y del sector privado, pues pone unos límites que no permite trabajos en conjunto.

“Lo que hizo el gobierno fue decirle al privado: usted puede vacunar, pero en su pista. Usted no se mete en la mía, yo no le doy mis vacunas, ni puede usar mi infraestructura y aparte tiene que asumir el riesgo”. Para el cirujano, los requisitos que pone el gobierno son demasiado altos y los particulares no podrán cumplirlos.

Pese a ello, hizo un llamado a aprovechar la figura de las asociaciones público-privadas que se ha usado en el pasado y que en este contexto, la Ley 2064 de 2020, en su segundo artículo, faculta al gobierno para hacer ese tipo de alianzas ante la amenaza pandémica.

Resaltó que, en vacunación para otras enfermedades, durante 2019, los hospitales públicos aplicaron más de 15 millones de dosis, mientras que el sector privado aplicó más de siete millones. O que en Bogotá hay tres hospitales que funcionan bajo esta figura. O que el mismo sistema de salud colombiano, al que denominó como la alianza público-privada más grande del país, maneja 40 billones de pesos, todas ellas son muestras claras que ambos tipos de actores pueden trabajar en conjunto en temas de salud, y la vacunación no debería ser una excepción.

Ante este panorama, el investigador de la Universidad Johns Hopkins, Andrés Vecino, planteó la discusión hacia buscar alternativas que le permitan a los particulares apoyar el Plan Nacional de Vacunación. “Los países con buen crecimiento en la vacunación, como Uruguay, Israel y Chile, tienen sistemas de salud primaria muy fuertes. Colombia no los tiene., Estados Unidos se enfocó en utilizar las droguerías que tienen una cadena logística bien desarrollada y están bien distribuidas”, explicó.

Al final, todos los expertos de este panel estuvieron de acuerdo en que la participación de los privados sería un impulso importante en el aumento de las vacunas aplicadas, por lo que llamaron al gobierno a ser más abierto y brindar condiciones que permitan trabajar de forma articulada.

Actualización 3 de junio: recientemente el Ministerio de Salud autorizó que las empresas privadas puedan empezar a vacunar desde el 15 de junio. El Gobierno asumió la adquisición con las farmacéuticas y también responderá por los eventuales casos de efectos adversos.

Los retos de la velocidad en la vacunación en Colombia

Los retos de la velocidad en la vacunación en Colombia

Actuar rápidamente sí es un factor importante para los procesos de inmunización que se están llevando a cabo en el mundo, según expertos en salud que se reunieron para hablar en Velocidad en la vacunación, uno de los seis paneles del foro La vacunación, un asunto de todos.

“Este es un reto que nos acoge a todos, los académicos, los científicos, la sociedad en general, la empresa privada y el gobierno”, dijo la neumóloga Alejandra Cañas, moderadora del panel y directora del Departamento de Medicina Interna de la Pontificia Universidad Javeriana.

“Cuando observamos las cifras de vacunados por cada 100 habitantes, países de la región como Chile reportan 73 vacunados por cada 100 y Colombia 8.65, lejos de esta cifra y de algunos países vecinos”.

Velocidad de vacunación

En el panel participaron Juan Carlos López, profesor de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana, Israel Rosario, médico cardiólogo del Hospital Hadassah, de la Universidad Hebrea de Jerusalén; Sandra Valderrama, directora de la Unidad de infectología de la PUJ, y Diego Roselli, profesor del Departamento de Epidemiología Clínica y Bioestadística de la PUJ.

Los retos están en sostener el sistema de salud

Vacunar a más de 35 millones de personas contra la Covid-19 supone un reto, no solo de recursos, sino también de cobertura sanitaria para el país. Sin embargo, mantener la calidad de la salud en medio de una emergencia, ha sido el verdadero desafío.

“Lo que nos lleva a esta crisis mundial son las muertes, las hospitalizaciones y no tener una capacidad de respuesta desde el sistema de salud”, aseguró la infectóloga Sandra Valderrama.

Según un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, que monitoreó la cantidad de recursos invertidos por 168 gobiernos para enfrentar la pandemia, el gasto fiscal a nivel global se acerca a los US$7.2 billones. Y en relación con el PIB, los países ricos invirtieron 6.7 %, mientras que en América Latina fue del 2.4 %.

Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe(CEPAL) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) expuso la vulnerabilidad de la región por sus niveles de informalidad laboral, pobreza y desigualdad.

“Son sistemas fragmentados con barreras para el acceso y limitaciones en cuanto a los recursos”, dijo. La disponibilidad promedio de médicos es de 20 por cada 10.000 habitantes, el número de camas disponibles por cada 1.000 habitantes es de 2.0 y en 2016 solo el 52 % de los asalariados estaban afiliados a un sistema de salud o contaban con cotizaciones.

El problema de las variantes

El SARS-CoV-2 tiene una variabilidad genética amplia. Las tres variantes de las que más información se conoce por su rápida transmisibilidad, continuó la profesora Valderrama, son la B.1.1.7 (variante inglesa), la B.1.351(variante surafricana) y la P1 (variante brasileña).

“De la variante inglesa y surafricana ya hay datos contundentes que se asocian con diseminaciones más rápidas y mayor transmisibilidad, eso es muy probable que lo compartan con la variante brasileña porque tienen mutaciones parecidas. La variante inglesa tiene un aumento de mortalidad de 1.65 y la surafricana puede evadir la detención de pruebas diagnósticas cuando estas detectan un solo gen”, explicó.

Lo que más preocupa es la susceptibilidad de ambas variantes a agentes terapéuticos como mAbs (anticuerpos monoclonales, que se utilizan para identificar y neutralizar bacterias o virus) y el plasma convaleciente. De igual forma presentan, en ciertos casos, evasión de inmunidad natural o vacunal, dice Valderrama.

¿Por qué se requiere una mayor velocidad en la vacunación?

“Hay diferentes razones pero la primera es para evitar mortalidad y hospitalizaciones; y segundo, para evitar una emergencia sanitaria y la transmisión de variantes”, dijo la directora de la Unidad de Infectología.

Una de las formas de frenar la diseminación de las variantes es tener un mayor número de personas vacunadas.

Hasta el momento, Colombia ha aplicado cerca de 4.714.640 dosis acumuladas y 1.505.225 segundas dosis contra el nuevo coronavirus, lo que equivale al 6.31 % de la población. A este ritmo el país podría demorarse hasta 789 días en lograr que el 70 % de los habitantes estén vacunados, mientras que en países como Chile, se tardarían 87 días.

Por otro lado, los países que han conseguido una alta cobertura en vacunación han reducido el número de muertes por habitantes a 0.23, como es el caso de Israel y Reino Unido.

Sin embargo, “se calcula que una de cada 500 personas de países de bajos ingresos ha sido vacunada, mientras que en los países ricos, una de cada 4 personas está inmunizada total o parcialmente”, afirmó la doctora Cañas.

Vacunación en Colombia

 

Para el neurólogo Roselli, la disminución de muertes en Israel coincide con el aumento del número de personas vacunadas. Mientras que Colombia registraba su tercera ola, Israel ya contaba con más del 50 % de sus habitantes inmunizados. Por eso, aunque los dos presentaron un pico de muertes parecido en febrero de este año y una disminución en marzo, Israel continuó en descenso mientras que Colombia llegó a un nivel de muertes por día sin precedentes.

La velocidad también incluye a los niños

En el mundo viven 2.200 millones de niños y niñasy en Colombia representan el 22.5 % de la población.

Aunque muchos son asintomáticos o presentan una infección leve, el SARS-CoV-2 puede ser un riesgo para quienes padecen comorbilidades, obesidad o inmunosupresión. Además, pueden sufrir de complicaciones como el síndrome inflamatorio multisistémico asociado a Covid-19 (SIMS-TAC).

“Los niños representan un rol muy importante en la transmisión que probablemente estábamos subestimando”, explicó el infectólogo pediatra Juan Carlos López. “Tendemos a hacer menos pruebas en los niños. Y con las variantes de propagación que son más rápidas, cuando los niños regresen a los colegios o cuando tengan mayor contacto con la comunidad, van a ser un punto de contagio que hace parte de la inmunidad de rebaño con la que no vamos a contar”.

Vacunar a los niños, continuó López, puede tener beneficios directos e indirectos. Directos porque los protege de formas graves de la enfermedad y condiciones posinfecciosas, e indirectos porque reducen la propagación y los costos familiares en cuanto a la prevención de contagio de los padres. También podrán retornar al colegio y a sus actividades.

Existen varios estudios en curso, algunos diseñados para adolescentes y otros para niños menores de doce años, estos en una menor medida. “BioNTech tiene un estudio en fase tres en adolescentes entre doce y 15 años con una eficacia del 100 % y una robusta respuesta de anticuerpos. La vacuna es bien tolerada y los efectos adversos son similares a población de 16 a 25 años. Además pueden requerir dosis menores”, aseguró el profesor López.

En el caso de las mujeres embarazadas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan vacunarse pero advierten que los estudios frente a esta población son limitados. Según la misma organización, las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades severas por la Covid-19, o tener partos prematuros. Por eso, recomiendan evaluar los riesgos individuales con el personal de salud.

“Hay estudios que han determinado qué tanto se pasan esos anticuerpos de la madre al bebé y qué protección hay en él. Por ahora, se ha demostrado que hay un traspaso de anticuerpos al recién nacido, estos son más efectivos en el tercer trimestre, pero aún nos faltan más datos y estudios en esa población para dar recomendaciones más precisas. De todas formas, hay unos beneficios y riesgos que hay que consensuarlos de forma individual”, expresó el pediatra.

La velocidad de Israel

El país del Medio Oriente inició su vacunación el 19 de diciembre de 2020 y un mes después el 27.14 % de la población ya contaba con al menos una dosis de la vacuna. Hasta el 28 de abril, el 62 % de la población se encuentra inmunizada.

Según el doctor Israel Rosario, el éxito de la vacunación en Israel centró en los más de 700 puntos de distribución de la vacuna, la aplicación de más de 200.000 biológicos al día y el plan de acción que consistía fundamentalmente en tres factores: la cadena de distribución, el buen manejo y control del ciclo de la vacuna y la optimización de recursos.

“Solo alrededor de 600 mil personas, lo que representa un 2 % de la población, no han acudido a la vacunación. Ellas caen en algunas ideologías religiosas que prefieren no vacunarse. Lo que sí se ha aplicado y ha funcionado muy bien es la tarjeta verde. Toda persona que quiera hacer una reserva en un restaurante, entrar al cine, viajar y no hacer cuarentena o incluso ir de fiesta, debe tener la tarjeta. Eso ha empujado a las personas a vacunarse”, informó el médico del Hospital Hadassah, de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Pasaporte covid

Fuente: CNN

Aplazar la segunda dosis: una forma de aumentar la velocidad

Para la doctora Sandra Valderrama, aplazar la aplicación de la segunda dosis podría traer efectos positivos como sucedió en Israel, Escocia y Reino Unido.

“Esta es una discusión que se debe dar. Es mirar que no somos un país con tan altos recursos, ni tenemos una gran cantidad de vacunas disponibles como quisiéramos y como necesitamos. Entonces, se debería pensar si cambiar la estrategia y pensar en colocar una dosis en los biológicos que hay evidencia de eficacia y ver el efecto de disminución que tendrá en hospitalización y mortalidad”, puntualizó.

Según Valderrama, hay evidencia de la efectividad de una sola dosis en vacunas de Pfizer BioNTech y Oxford-AstraZeneca hasta las 12 semanas. Con la de Oxford la eficacia mejoraba un 78.3 % y no encontraron casos severos después de los 21 días. Y con la de Pfizer se demostró la prevención de un 91% de la hospitalización.

El Ministerio de Salud y Protección Social expuso que en los estudios de fase II de la vacuna de Sinovac, se observó que los anticuerpos eran mayores a los 28 días de la primera dosis, en comparación a cuando se aplicaba a los 14 días.

Los retos 

Para Roselli se deberían tener en cuenta tres aspectos relacionados con la velocidad de la vacunación: “primero, el suministro de la vacuna, que está en manos de los fabricantes y los tiempos que han prometido; segundo, la velocidad y la capacidad del sistema de salud para el almacenamiento, logística y distribución de las vacunas; y el tercero, la disposición de las personas en aceptar la vacuna y presentarse a las citas”.

También es importante aceptar todos los biológicos disponibles. “Preocupa mucho que haya negativas a ciertas vacunas y se pierden esas oportunidades de evitar hospitalizaciones y mortalidad”, dijo Valderrama.

En Colombia, a medida que avancen los procesos de vacunación, se irá reduciendo la velocidad de aplicación. Esto se debe a las distancias que hay en el país y la falta de conectividad e infraestructura vial, concluyeron algunos de los panelistas.

“Se tiene un sistema de inmunización exitoso, el PAI (Programa Ampliado de Inmunización) con muy buenas tasas de cobertura vacunal y una capacidad de hacer programas de vacunación en zonas remotas”, expuso Roselli. “Pero una de las críticas es la capacidad que tiene de mantenernos informados a los investigadores y al público en general. No tenemos claridad de a quiénes se les está aplicando la vacuna, quiénes son profesionales de la salud o sus edades”.

Por ahora, se espera que los informes de la vacunación mejoren y que los académicos puedan hacer aportes sobre los datos que se presenten.

¿Qué se necesita para lograr la inmunidad de rebaño? Expertos responden

¿Qué se necesita para lograr la inmunidad de rebaño? Expertos responden

El camino hacia la inmunidad de rebaño, aquella etapa en la que la población logra la protección frente a una enfermedad (ya sea por haberse contagiado y recuperado, o por haber recibido una vacuna), avanza en todo el mundo mientras, a la par, se multiplican las noticias falsas, aparecen nuevas variantes, se reconocen nuevos hallazgos científicos en el estudio de la efectividad de las vacunas y ocurre un lento y desigual proceso de distribución y aplicación de las mismas.

¿Cómo se puede avanzar de forma ilustrada para analizar y responder de la mejor forma a la complejidad de esta problemática? Bajo esa idea, el rector de la Pontificia Universidad Javeriana (PUJ), el padre Jorge Humberto Peláez S.J., dio inicio al foro La vacunación, un asunto de todos, organizado por la Javeriana, y que reúne en cada uno de sus seis paneles a expertos académicos y representantes del sistema de la salud con el fin de discutir los temas coyunturales del proceso de vacunación en Colombia.

Efecto rebaño: ¿qué es y cómo conseguirlo en Colombia?

El Plan Nacional de Vacunación contempla que para llegar a la inmunidad de rebaño se debe alcanzar al 70 % de la población, lo que significa, vacunar a 35 millones 734 mil 649 personas.

Según el mismo plan, y de acuerdo con la adquisición de vacunas, Colombia tiene la capacidad de aplicar 277 mil 200 dosis al día. Sin embargo, “diariamente se vacunan alrededor de 120 mil personas habiendo algunos días que se ha logrado una mayor vacunación”, comenta Carlos Gómez-Restrepo, decano de la Facultad de Medicina de la PUJ, antes de presentar al primer panel de expertos del foro La vacunación, un asunto de todos.

En esta conversación, titulada Efecto rebaño, Óscar Franco, director del Instituto de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Berna, Suiza; Carlos Álvarez, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia y asesor de la Presidencia de la República en Covid-19; y Zulma Cucunubá, profesora de Epidemiología Clínica y Bioestadística de la PUJ, conversaron, entre otras cosas, sobre el concepto de inmunidad de rebaño, cómo lo han aplicado algunos países y qué retos representa.

 

“Si seguimos como vamos, no vamos a lograr la inmunidad de rebaño”, Óscar Franco

El director del Instituto de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Berna, en Suiza,
Óscar Franco, señaló que para lograr la inmunidad de rebaño hay que tener en cuenta factores de comportamiento (tanto del virus, como de la gente), y la velocidad en el proceso de vacunación.

Mientras Israel ha vacunado al 62.3 % de su población, señala Franco, en Colombia solo se ha llegado al 6 % con una sola dosis, lo que podría conllevar a que la Covid-19 se instale definitivamente en el país y se vuelva endémica.

“Quizás no se va a eliminar de muchas zonas, como pasó con otros cuatro coronavirus que causan el resfriado común. Vimos cómo hace unos meses Nature hizo una encuesta a 119 investigadores y, de estos, el 89 % cree que quizás se va a volver endémico. Mientas el virus circule en alguna región del mundo, todos estamos en riesgo. No estamos a salvo hasta que no podamos proteger a toda la población mundial”.

Franco puso sobre la mesa el caso de India, que en las últimas semanas ha visto cómo alcanza récords mundiales en el número de nuevos casos positivos de Covid-19 (el pasado 28 de abril registró más de 378 mil), debido a lo que los medios han llamado la “doble mutante”, una variante del SARS-CoV-2, aclara el experto, que es similar a la variante de California y a la sudafricana, “que es más transmisible y puede, quizás, ocasionar una enfermedad más severa”. Esta variante ahora es predominante en la India y ya tiene la misma proporción de la de sudafricana en Reino Unido, añadió.

En su explicación, el experto habló de llegar a una inmunidad de rebaño alcanzando el 60 % de la población inmunizada e hizo énfasis en que es necesario el aumento en la velocidad de la vacunación, pues, según la plataforma Time to Herd, que pronostica en cuánto tiempo cada país lograría la inmunidad de rebaño según su porcentaje de población vacunada, mientras hay países de la región, como Chile, que la alcanzarían en 87 días, faltarían 722 para que Colombia llegara a la inmunidad de rebaño frente a la Covid-19.

“No se puede hablar de inmunidad de rebaño si no se han vacunado los niños”, Carlos Álvarez

“Del billón de vacunas producidas en el mundo, solo se distribuyeron 120 millones, las otras 880 estaban en 10 o 14 países”. Esta fue una de las primeras ideas que Carlos Álvarez, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia y asesor de la Presidencia de la República en Covid-19, usó para evidenciar otros matices que tiene la vacunación global.

No solo el tema inequitativo de la distribución de vacunas ataña el debate de la vacunación y el objetivo de conseguir la inmunidad de rebaño. Para Álvarez es clave analizar con cuidado los reportes de seroprevalencia, aquellos que determinan la presencia de anticuerpos en la sangre para responder a los virus.

“La primera secuencia de estudios que se hicieron (en Colombia) de seroprevalencia mostraba que las principales ciudades del país oscilaban entre 20 % y 50 %. Ahí empiezan los cantos de sirena diciendo: ‘Si estamos en 50 y la meta es 70, un poquito más y ya llegamos’. Esto puede crear una falsa sensación de seguridad. Tener anticuerpos no significa que protejan en todos los casos. Muchas de estas maneras de hacer estudios de seroprevalencia probablemente no estén hablando de que las personas estén protegidas 100 %; habría que ver de qué tanto es esa protección, que no es un tema menor para tener en cuenta”.

Y para complicar la ecuación, dice Álvarez, no tener anticuerpos tampoco quiere decir que no se tenga protección.

“Puede que la mejor manera sea la inmunidad celular. Sabemos que las personas asintomáticas, o que tienen síntomas leves, producen menos anticuerpos que las personas con síntomas severos y su inmunidad se mantiene en el tiempo a pesar de que no tengan anticuerpos. Hay más preguntas que respuestas, pero no es tan simplista la posición que se puede tener con respecto a cómo medimos la inmunidad para saber qué tanto las personas que se recuperaron de la enfermedad pueden mantenerla”.

Agregó que como aún no hay estudios de largo plazo sobre inmunidad, no hay datos y por tanto es difícil predecir el logro de inmunidad.

Pero si hay dudas sobre la inmunidad causada luego de infectarse, “con las vacunas también”, explica Álvarez y recuerda que se está hablando de una tercera dosis para algunas vacunas como la de Pfizer.

Finalmente, Álvarez planteó si en verdad es posible hablar de inmunidad de rebaño cuando no se están vacunando a niños y adolescentes; para el experto, solo cuando esto comience a suceder, se podría decir que el virus dejará de circular de forma importante.

“No sabemos cuándo podamos pasar a la fase postpandémica en la cual tengamos algunas personas contagiadas pero rodeadas de personas recuperadas o vacunadas y que probablemente haga que la transmisión no tenga un impacto importante en la salud pública”.

Inmunidad de rebaño: podría depender de las variantes

La tercera ponente del panel fue Zulma Cucunubá, profesora de Epidemiología Clínica y Bioestadística de la PUJ – Hospital Universitario San Ignacio. La experta habló de los dos caminos por los cuales se puede llegar a la inmunidad de rebaño, ya sea por infección natural del virus y su posterior recuperación, como por efecto de una vacunación controlada.

Cucunubá señaló que para ver la inmunidad reportada luego de la infección por el virus, hay dos grandes estudios. El primero es del Reino Unido, que contó con 25 mil 600 participantes y en el que se encontró que el 84 % tenía una protección de siete meses donde la mayoría de los casos de reinserción fueron leves. “Ese 84 % nos indica que hay un 16 % de personas que potencialmente se pueden reinsertar a los siete meses”, describe la experta.

El segundo fue realizado en Dinamarca y participaron cuatro millones de personas. Entre los hallazgos se encuentra que el 80 % presentó protección a reinfección durante seis meses; sin embargo, en personas mayores de 65 años puede disminuir al 47 %. “Esto nos habla de una heterogeneidad y una dependencia en la edad en la capacidad en que se conserva la inmunidad”.

Cucunubá habló del rol que pueden desempeñar las variantes para escapar de la inmunidad. En ese punto recordó el caso de Manaos, en Brasil. “A pesar de que hubo una ola inicial grande donde se alcanzaron niveles altos de infección en la población, más del 60 % para noviembre de 2020, en diciembre y enero se presentó un segundo pico mayor al primero. La explicación más plausible, hasta ahora, es que se debió a una variante que tiene capacidad de escape inmunitario”.

Para alcanzar el 70 % estimado de la inmunidad de rebaño hay que continuar haciendo el seguimiento de las variantes, pues “ciertas variaciones como P.1 o B.1.1.7., pueden incrementar entre un 50 y 70 % la transmisibilidad; Y si a esto le sumamos el hecho de que las vacunas no son 100 % efectivas frente a infección, se ponen más altos los límites de la inmunidad de rebaño”.

Otra variable que podría cambiar o afectar el momento en el cual se llegue a una inmunidad de rebaño es la social, pues “en sociedades típicas de países desarrollados, el tipo de contacto sucede de forma ordenada en grupos de edad, hay poca mixtura, es muy distinto al contacto en sociedades de países en vías de desarrollo donde es más heterogéneo. Entonces, en India o ciertos países de América Latina, se requerirán niveles más altos de inmunidad de rebaño comparados con aquellos donde hay un contacto ordenado”.

Para calcular qué porcentaje se debe alcanzar para lograr la inmunidad de rebaño, Zulma Cucunubá, habló de cuatro variables: población infectada, susceptible a ser contagiada, eficacia de la vacuna frente a la infección y el valor teórico de la inmunidad de rebaño frente a cierto número reproductivo.

¿Se puede llegar a un efecto rebaño en Colombia?

Óscar Franco insistió en que lo importante es mejorar la comunicación en la educación con la población: “Que las vacunas son importantes, seguras, efectivas. Hay que aplicárselas. Además, hay que mantener las medidas de protección. Las vacunas solas no nos van a resolver el problema. El enfoque debería ser llegar al máximo posible de la población, más allá de la discusión de la inmunidad de rebaño”.

Por su parte, Carlos Álvarez concluyó que teniendo en cuenta el impacto sobre la mortalidad, hospitalización grave y secuelas poscovid, “mientras más rápido nos vacunemos, mejor; trabajar todos en vacunar y que cuando le toque (a uno) el turno, no pase que no vaya porque le dio miedo”.

Zulma Cucunubá también habló de alcanzar la mayor proporción de población vacunada con los criterios de priorización que se establecieron y, pensando a largo plazo, la estrategia “va a depender de (lo que suceda en) varios meses para saber exactamente cuál será al camino. Ya hay al menos dos farmacéuticas (Pfizer y Moderna) que dicen que será necesaria una tercera dosis y es probable que se requieran para mantener una inmunidad de rebaño a largo plazo”.

¿Es preferible tener una vacuna para todo el mundo?

Esta pregunta cerró el primer panel del foro La Vacunación, un asunto de todos. Óscar Franco aseguró que lo ideal sería tener “la vacuna más eficaz y que se pudiera aplicar como una tercera, cuarta, quinta dosis, si esto continúa en el tiempo. Las de Pfizer y Moderna serían las más beneficiadas en ese sentido porque las que tiene vectores presentan problemas para una tercera dosis. Sin embargo, el precio de estas vacunas es muy alto, en un futuro, los estudios que están mirando las mezclas de vacunas, por ejemplo, dicen comenzar con AstraZeneca y continuar con Pfizer podría traer beneficio para alcanzar una gran cantidad de la población sin gastar todo el dinero en Pfizer para toda la población”.

El segundo punto que resaltó Franco fue la capacidad que debe tener cada país para fabricar las vacunas. “Esto va a ser a largo plazo y no podemos depender de las compañías farmacéuticas o de otros países o de cadenas de suministro, que son bastantes sensibles a cualquier conflicto, para que lleguen vacunas al país”.

Álvarez se unió al llamado de Franco para obtener independencia de las farmacéuticas en la producción de vacunas porque “no es la única pandemia que llega, desafortunadamente, pueden llegar otras y eso hace que tengamos que trabajar en ese tema como país”.

Para cerrar, Zulma Cucunubá resaltó los esfuerzos a nivel mundial en investigación para la producción alternativa de vacunas de RNA mensajero, “que son las que parecen más fácil de responder a nuevas variantes, y unas de estas son las vacunas de RNA mensajero autorreplicantes, que podrían producirse en países en vías de desarrollo porque requieren menor cantidad y capacidad de manufactura. Ver hacia esos horizontes y anticiparnos sería una excelente estrategia para no depender de la escasez de la vacuna a nivel mundial”.