Una cita para comprender la creación como conocimiento

Una cita para comprender la creación como conocimiento

Estamos en vísperas del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad, que se realiza este año entre el 7 y el 18 de septiembre. Para esta ocasión, el tema de conversación en los paneles y presentaciones de obras artísticas rondará la permanente discusión sobre la relación entre lo diseñado en el papel (deber y querer) y las prácticas (hacer) que habitan la cotidianidad del mundo de la creación artística, cultural y creativa. Tanto en escenarios de orden gubernamental como en iniciativas privadas, se reflexionará sobre las condiciones necesarias para desarrollar nuevas obras que cuenten con los circuitos correctos de circulación y que tengan el reconocimiento adecuado en las diferentes instancias.

Con el Encuentro, la Pontificia Universidad Javeriana aporta en esta discusión como una oportunidad de ahondar en las relaciones que se dan de ida y vuelta entre las prácticas y las políticas. Por ello, los paneles de este año generan diálogos en los siguientes ejes: “La investigación + creación (I+C) en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI)”, “El papel de la I+C en la crisis de las industrias culturales y creativas con motivo de la COVID-19” y, por último, “La I+C en la relación entre arte, ciencia y tecnología”.

Con una larga lista de preguntas orientadoras, por medio del Encuentro pretendemos conocer las diversas miradas sobre los aportes de la investigación + creación en el entorno académico y en las industrias culturales y creativas (ICC): ¿Cómo puede ayudar la I+C a poner en relación las artes y las áreas creativas con otros campos de conocimiento? ¿De qué manera la relación entre arte, ciencia y tecnología puede impulsar procesos de innovación? ¿Cuáles son los principales retos a futuro en relación con la I+C y su presencia en el SNCTI? ¿De qué maneras específicas ha afectado el aislamiento obligatorio a las industrias culturales y creativas? ¿Cuáles son en este momento los principales retos de las empresas y organizaciones del sector?

Estas inquietudes y otras más plantean aspectos complejos y también grandes oportunidades. Se trata de reflexiones que se encuentran en sintonía con lo trabajado en el Foco de Industrias Culturales y Creativas de la Misión Internacional de Sabios, que tuvo como uno de sus resultados el libro Arte, cultura y conocimiento, el cual se presenta en el marco del Encuentro.

Esta publicación, editada por la Editorial Pontificia Universidad Javeriana, contiene las recomendaciones al Gobierno nacional sobre este sector y evidencia claramente las tensiones entre lo propuesto y las realidades. Es toda una apuesta que, no obstante, podría correr el riesgo de convertirse en letra muerta si sus sugerencias no logran apropiarse a partir de las prácticas.

Tanto el libro de la Misión como las conversaciones del Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad ponen sobre la mesa unas discusiones que esperamos convoquen a la sociedad, la empresa, el Estado y el sector cultural y artístico, para transitar caminos que le agreguen valor a la ciencia a través de otras formas de conocimiento. Así es como también se presenta esta semana una serie de textos, cortometrajes, canciones y otros formatos que ganaron la convocatoria Historias en Cuarentena. Estas obras se destacan por sus cualidades técnicas, poder expresivo y su aporte a la memoria de lo que ha significado estar en cuarentena durante este largo 2020 en medio de una pandemia.

A pesar de los contextos actuales, es necesario continuar haciendo pedagogía sobre estos temas, reconocer la generación de conocimiento desde el arte y la creación, y ampliar la visión de la cultura como creadora de identidades, como fuente de valor simbólico y, en algunos casos, como generadora de valor económico.

Estamos convencidos de que la articulación entre la educación, la ciencia y la cultura genera alternativas que transforman la sociedad e impulsan el desarrollo de las regiones en el país. Debemos dejar de concebir como universos separados la ciencia y la creación. Desde las universidades debemos continuar preguntándonos sobre cómo potenciar la ciencia y la innovación a través de un diálogo más fluido, permanente y de ida y vuelta con el arte y la creación. De esta manera, la conversación entre políticas y prácticas se daría en doble vía y se retroalimentaría constantemente para generar impacto a largo plazo.

* Vicerrector de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana.

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¡Del Continente Blanco al trópico!

¡Del Continente Blanco al trópico!

Mientras escribo las líneas de esta columna, estamos en medio de la pandemia del coronavirus, el cual ha venido en ascenso exponencial. Además, me entero de que Colombia cerraron la frontera y yo aún estoy en el extranjero. No logré entrar a mi país. Sin embargo, creo que lo mejor que podemos hacer es no entrar en pánico, estar en unión familiar, tranquilizarnos, respirar, pensar positivo, disfrutar cada día que la vida nos brinda y acatar las medidas necesarias para no seguir dispersando el virus.

Les quiero compartir la última aventura que la vida me regaló. Luego de terminar mi increíble experiencia en el lugar más hermoso de la Tierra, la Antártica, fui a un lugar un poco más cálido y un poco más cerca de nuestro país. Visité otro magnífico territorio, el archipiélago de Puerto Rico, localizado en el Caribe Tropical. Logré visitar la isla principal y dos más pequeñas: Vieques y Culebra.

La hermosa San Juan y sus fuertes
La hermosa San Juan y sus fuertes

Allí tuve la oportunidad de caminar por la hermosa capital, San Juan. Su arquitectura me recordó un poco a Cartagena, probé el famoso y delicioso mofongo, parecido a un puré, pero de plátano o de yuca. Además, en la isla Culebra, realicé una de las cosas que más me gusta hacer: bucear. Pude observar diferentes especies de peces y de corales, éstos últimos son invertebrados marinos que viven en colonias, conformadas por muchos individuos idénticos llamados pólipos, los cuales miden pocos milímetros de diámetro y pocos centímetros de longitud. Cuando estaba estudiando biología, tomé una electiva en ecología marina y pude aprender mucho sobre los corales. En esta ocasión, me llamó mucho la atención una en especial, Montastraea cavernosa (fotografía del banner). Es realmente hermosa y común en el Caribe; desafortunadamente, me llama la atención ver varias colonias con signos de blanqueamiento.

Coral Montastraea cavernosa con blanqueamiento.
Coral Montastraea cavernosa con blanqueamiento.

Los arrecifes de coral son muy importantes para los ecosistemas marinos y para las personas cumplen varias funciones; una de ellas es servir como barrera, protegiendo así las costas de la erosión. Se calcula que son hábitat para el 25% de las especies marinas, incluyendo las que consume el hombre. El blanqueamiento de coral es una enfermedad que sufren cuando las condiciones de su hábitat se ven afectadas, como el aumento de la temperatura del océano por el calentamiento global, la contaminación, el incremento de la radiación solar y las tormentas. Todo esto les causa un estrés considerable. Un coral saludable mantiene una relación simbiótica de mutualismo (interacción biológica estrecha entre dos organismos, en la cual ambos se benefician) con una especie de alga; cuando ocurre algún cambio en el ambiente el alga abandona el coral, el cual se torna blanco, débil y más susceptible a enfermedades. Si los corales desaparecen, se verían afectados todos los ecosistemas y animales marinos de todo el planeta.

También pude oír el hermoso canto de la ranita coquí durante la noche. Es endémica de Puerto Rico y recibe su nombre por la llamada que hacen los machos de dos especies, las cuales suenan como “co” y “qui”. La que se puede observar con mayor frecuencia es la coquí común (Eleutherodactylus coqui). Este anfibio se ha convertido en un símbolo para la isla y su canto aparece en algunas canciones de varios artistas como Rubén Blades y Calle 13.

Ranita coquí (Eleutherodactylus coqui).
Ranita coquí (Eleutherodactylus coqui).

Además, realicé una caminata por el Parque Nacional El Yunque, un bosque lluvioso tropical muy bonito y lleno de vida. Tiene un área de 113 km2, con más de 39 kilómetros de senderos ecológicos. En uno de ellos pude observar un reptil nativo de la isla llamado comúnmente anolis, porque pertenece a este género. En la foto pueden ver el anoli de hierba de tierras altas (Anolis kugri). Esta especie se alimenta de insectos como cucarrones y hormigas, arácnidos como garrapatas y arañas y pequeños gusanos. Los pude ver saltando entre las hojas de los arbustos y árboles. Cuando me acercaba para tomarles fotografías se quedaban totalmente inmóviles.

El recorrido por Puerto Rico, verde y sonoro, fue realmente enriquecedor y totalmente diferente a la experiencia de la Antártica.