Las ‘conversaciones inusuales’ de los científicos javerianos

Las ‘conversaciones inusuales’ de los científicos javerianos

Este jueves 15 de octubre, a las 5:00 p.m., varios expertos en ciencia de la Pontificia Universidad Javeriana participarán en las ‘Conversaciones inusuales’, que realiza el museo Interactivo Maloka cada jueves.

En esta ocasión, los ‘Científicos sin bata’ Susana Fiorentino, Carlos Javier Alméciga, Sandra Baena y Carlos Rivera dialogarán sobre sus experiencias en el campo de las ciencias en el entorno de la Universidad Javeriana. Con ellos estará Lisbeth Fog Corradine, editora general de Pesquisa Javeriana, quien sin ser científica, desde hace décadas se dedica a contar las historias de los proyectos de investigación que realiza la comunidad científica colombiana y sobre sus protagonistas, los científicos del país.

A través de estos enlaces puede seguir la transmisión:

Facebook Pesquisa JaverianaFacebook Maloka y Youtube Maloka

Reviva aquí la transmisión.

Programas de conservación de especies y legislación: ¡sí funcionan!

Programas de conservación de especies y legislación: ¡sí funcionan!

Muere el último ejemplar de una especie y hasta ahí llegó su existencia en el planeta. Desaparece y solo queda en el recuerdo, en los últimos registros fotográficos, en pinturas, en colecciones biológicas o en museos de historia natural. Con la especie desaparecen también algunas de las funciones que cumplen en los ecosistemas. Pero cuando se les sigue la pista, se monitorean, se identifican las causas que conllevan la disminución en sus poblaciones y se inician acciones para conservarlas, la historia toma otro rumbo.

Un estudio que revisó las especies de aves y mamíferos reportadas en estado inminente de extinción encontró que los programas de conservación y las legislaciones que protegen la biodiversidad funcionan: entre 28 y 48 especies que estaban en el riesgo más crítico de desaparecer aún están vivas y se han ido recuperando, como el loro orejiamarillo colombiano, el charrán chino o la cigueñuela negra neozelandés, entre las aves, y de los mamíferos el hurón patinegro de Norteamérica, el lince ibérico o el conejo ribereño surafricano.

En el caso del loro colombiano, la especie no se extinguió “por una combinación de medidas de conservación en las tres cordilleras y el hallazgo de nuevas poblaciones en la cordillera oriental”, de acuerdo con el vicerrector de investigación de la Pontificia Universidad Javeriana y coautor del estudio, Luis Miguel Renjifo.

Para definir las especies a estudiar, los 46 autores del artículo científico, publicado en Conservation Letters, tomaron como base 1993, año en el que entró en vigor el Convenio sobre Diversidad Biológica, así como el 2010, cuando se define el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica (más conocido como las 20 metas Aichi), cuya Meta 12 indica que para 2020, “se habrá evitado la extinción de especies en peligro identificadas y su estado de conservación se habrá mejorado y sostenido, especialmente para las especies en mayor declive”.

“La tasa de extinción habría sido entre tres y cuatro veces mayor para el período 1993 – 2020, y entre 12 y 26 veces mayor en el período 2010 – 2020”, si no se hubieran adoptado medidas para salvarlos, concluyen los investigadores.

La información de las listas rojas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que muestra el grado de amenaza de las especies, fue el primer insumo para incluir las especies candidatas. Luego fueron reduciendo la muestra a aquellas que contaban con menos de 250 individuos maduros en 1993, quedando 368 aves y 263 mamíferos.

De ellas identificaron las que tenían amenazas persistentes y alguna medida de conservación vigente, quedando 48 aves y 25 mamíferos. Con toda la información recopilada, y luego de consultar a más de 130 expertos sobre el estado de esas poblaciones y la posibilidad de que se hubieran extinguido de haberlas dejado sin medidas de conservación, quedaron de finalistas 39 especies de aves y 21 de mamíferos.

Entre las acciones para protegerlas los autores destacan el control de especies invasoras, programas de conservación en los zoológicos, la protección del ecosistema, legislación al respecto y la reintroducción de las especies a sus hábitats naturales.

El estudio podría incluso subestimar los efectos de la conservación, dice Renjifo, porque es posible que otras excluidas de la muestra también se pudieron haber extinguido en el período 1993 – 2020. “Lo que pasa es que no fueron analizadas porque se escogieron las especies que estaban en la mayor inminencia de extinción”, agrega.

La afectación a los ecosistemas por la agricultura y la acuicultura, las especies invasoras y la caza son las principales amenazas que sufren aves y mamíferos, es decir, todas ellas son actividades producidas por la actividad humana.

En Colombia, dice María Piedad Baptiste Espinosa, investigadora adjunta del programa de Ciencias de la Biodiversidad del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, “tenemos programas nacionales o estrategias de conservación, siempre guiados por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible”, para el oso andino, el manatí, el cóndor andino, y otros que agrupan varias especies como el de felinos de Colombia o el de mamíferos acuáticos, por mencionar algunos ejemplos.

Los resultados del estudio “evidencian y hacen tangible cómo contribuyen ciertas herramientas de conservación en aves y mamíferos, lo cual es valioso porque demuestra que han funcionado”, dice Baptiste.

En diálogo con Pesquisa Javeriana, Phil McGowan, investigador de la Universidad de Newcastle en Inglaterra y líder del estudio con su colega Rike Bolam, llamó la atención sobre la tasa de extinción natural que, dijo, es muy baja comparada con la forma como el planeta está perdiendo especies actualmente por culpa de la actividad humana: “se estima que la tasa es cien o mil veces mayor a la tasa natural”.

Las especies vivas interactúan entre ellas y proveen beneficios para la humanidad, coinciden los tres entrevistados, y mencionan como ejemplo la polinización y la dispersión de semillas. “Si la tasa de extinción sigue siendo mucho más alta que el nivel natural de extinción”, explicó McGowan, “corremos el riesgo de perder tantas especies que cumplen funciones críticas en nuestro planeta, pérdidas que se pueden sentir a nivel local, regional o potencialmente global, y pueden ser de forma lenta e incremental, en lugar de una sola gran llamada de alarma”.

El informe de la Quinta Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica de Naciones Unidas, presentado el pasado 15 de septiembre, destaca los resultados del estudio cuando menciona los avances realizados en la implementación de las 20 metas Aichi para la biodiversidad en el 2020 que, dicho sea de paso en su mayoría no se han cumplido.

“El estudio demuestra que trabajar por la conservación de esas especies evitó su extinción”, concluye Renjifo; “o sea, vale la pena hacerlo”.

“Es posible tejer desde la diferencia”, Edgar Puentes

“Es posible tejer desde la diferencia”, Edgar Puentes

Cuatro miembros del Foco de Industrias Creativas y Culturales de la Misión Internacional de Sabios estarán este 18 de septiembre a las 4:00 p.m. en un panel previo a la clausura el IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad.

Edgar Puentes Melo, Lina Rodríguez Fernández, Oscar Hernández Salgar y Eliécer Arenas Monsalve conversarán sobre el libro Arte, cultura y conocimiento. Propuestas del Foco de Industrias Creativas y Culturales, volumen 8 el primero que fue publicado de los ocho focos en los que se dividió el trabajo de la Misión durante 2019.

Pesquisa Javeriana dialogó con el Maestro Edgar Puentes Melo, coordinador del Foco ICC, encargado de trazar la hoja de ruta para incluir los procesos de creación como formas de generación de conocimiento, desarrollo tecnológico e innovación. Habló sobre recomendaciones, retos, desafíos y articulaciones para hacer realidad todo lo planteado en este documento de 256 páginas.
Pesquisa Javeriana: ¿Cómo se articulan en la sociedad colombiana las recomendaciones del Foco de Industrias Creativas y Culturales?

Edgar Puentes: La misión planteó tres grandes retos de país: Colombia productiva y sostenible (Crecimiento basado en ciencia), Colombia Bio diversa (Innovación basada en la diversidad natural y cultural) y Colombia Equitativa (Conocimiento y educación para la inclusión social), los cuales serán implementados a través de cinco misiones emblemáticas. Dentro de las apuestas fundamentales para su realización se requiere, como objetivos fundamentales, el reconocimiento de los colombianos de su patrimonio cultural y natural, la generación de valor agregado a partir de la diversidad y el conocimiento, para lograr la transformación de la estructura productiva del país hacia un modelo sostenible y equitativo.

Se proponen varios frentes; el primero y tal vez el más importante, es la búsqueda de su implementación a través de la generación de políticas de estado en el desarrollo del modelo previamente descrito; por otro lado, la articulación con el estado en la ejecución de las diversas recomendaciones de la misión.

Igualmente, seguimos buscando dar a conocer en diversos niveles de la sociedad las recomendaciones de la Misión y de nuestro foco, con el propósito de permear, de permitir el acceso de cada colombiano a esta propuesta; es importante resaltar que nuestro propósito, si bien ha sido generar un modelo de país en el más alto nivel del Estado, también propone que su construcción y apropiación depende de un modelo “bottom – up”, donde su incorporación y reflexión en la vida cotidiana de cada colombiano, es fundamental para su desarrollo.

 

PJ: ¿Cuáles son los mayores desafíos?

EP: En el contexto de nuestro foco, son varios aspectos; uno de los más importantes, es el desarrollo de una política de formación artística y cultural para el país. Esta es una de las recomendaciones fundamentales, vinculada directamente con la propuesta de implementar la formación artística y cultural de manera obligatoria en todo el sistema educativo; plantear modelos de apropiación de nuestro patrimonio, el reconocimiento de nuestra historia y nuestra identidad como colombianos, la diversidad y riqueza cultural y biológica de nuestras regiones, la aceptación de la diferencia como valor de crecimiento son aspectos fundamentales con miras a cumplir los tres grandes retos propuestos por la misión.

Como un modelo de complejidad, es importante establecer vínculos y puentes entre las diversas manifestaciones culturales de nuestro país. En la medida que esto ocurra, el lenguaje particular y colectivo se enriquecerá, permitiendo un fortalecimiento cultural y el desarrollo de iniciativas, propuestas, emprendimientos con amplias posibilidades de circulación y apropiación nacional e internacional.

Finalmente, el gran reto es lograr que las recomendaciones de la Misión sean acogidas por el gobierno nacional; una vez logrado esto, un reto mayor será su implementación y articulación con los diversos estamentos de la sociedad colombiano desde el ámbito política hasta la comunidad.

 

PJ: ¿ Cómo ha reaccionado el sector cultural?

EP: Siento que el sector cultural ha recibido este ejercicio de diversas maneras. Si bien nuestro trabajo estuvo enmarcado en el contexto de lo que se definió como Industria Creativa y Cultural, el énfasis fue dado en nuestras discusiones tanto en factores fundamentales de este enunciado, como en discusiones profundas en torno al reconocimiento patrimonial y cultural, a la importancia de la formación artística en todos los niveles, al desarrollo de una postura profunda en una formación estética y sensible, a la implementación y validación de los modelos de creación e investigación – creación como líneas de generación de conocimiento entre otros temas.

De igual manera, se plantearon temas como por ejemplo, una reflexión fundamental sobre los puntos de encuentro entre el arte y la ciencia, en el contexto de un sistema nacional de ciencia tecnología e innovación. En este sentido, percibo en general en nuestro sector y en otros, una amplia aceptación e interés por el trabajo que realizamos al interior de nuestro foco.

 

PJ: ¿ Cómo se articula la parte cultural y creativa con la ciencia?

EP: Muy importante, y creo que uno de los temas centrales de nuestro foco ha sido posicionar a la creación e investigación – creación (i+c), como modelos fundamentales de investigación y generación de conocimiento. Al hablar de un ecosistema ampliado, y de una sociedad del conocimiento, el papel del pensamiento artístico y su desarrollo a través de la creación son fundamentales, mucho más en el contexto de amplia diversidad cultural de Colombia. De igual manera, plantear las relaciones posibles entre diversas formas del conocimiento y los resultados posibles de estos entrecruzamientos, son dinámicas fundamentales y necesarias para la investigación del país y del mundo.

Por otro lado, desarrollar en los modelos de formación de nuestro país la práctica y formación artística en todos los niveles, fundamentará y fortalecerá los procesos propios del pensamiento científico, mucho más cuando se abordan conceptos como la creatividad o la innovación. Tan importante como esto, es la generación de una nueva conciencia, sobre el papel transformador de la ciencia y la cultura, en la construcción de nuevos imaginarios de sociedad, en los que conceptos como la preservación, la protección, el reconocimiento y la validación de los ecosistemas, ocupen un lugar fundamental. No es posible apreciar y apropiar el conocimiento científico, sin un pensamiento sensible y profundo desde lo estético; de igual manera, no es posible validar y apropiar nuestras manifestaciones culturales y artísticas, sin un conocimiento profundo de sus orígenes, su historia, sus técnicas y sus posibilidades de diálogo, con los campos de la ciencia. Es vital retornar a un nuevo concepto de cultura, donde el arte y la ciencia sean comprendidos de manera equitativa, dentro del mismo ecosistema, siendo necesarios el uno para el otro, tal como ha ocurrido en muchos momentos de la historia y siendo tal vez el más reconocido, el renacimiento.

 

PJ: Teniendo en cuenta el tiempo que lleva dedicado al desarrollo cultural del país, ¿por qué considera importante que se Incluyera el Foco ICC dentro de la Misión de Sabios?

EP: Creo que ha sido un aspecto crucial y fundamental para nuestro sector. El ser incluidos en una reflexión de país para la construcción de política de Estado a 30 años, propone automáticamente el reconocimiento de la importancia del sector cultural, artístico y creativo para el desarrollo de nuestra sociedad. Si revisas el contexto de los tres grandes retos de país y las cinco misiones para su cumplimiento, es posible observar el papel trascendental que ocupan la diversidad natural y cultural, la diversidad territorial, en la construcción de modelos innovadores de desarrollo para el país. Lograr modelos de aprovechamiento y uso consciente y sensible de nuestros recursos, requiere de un profundo conocimiento de nuestro patrimonio, nuestra historia, nuestro entorno natural y nuestros ecosistemas, como de la amplia diversidad de nuestras manifestaciones artísticas y culturales.

 

PJ: ¿Qué significó coordinar y lograr articularse con los otros focos?

EP: Creo que ha sido un ejercicio increíblemente valioso y significativo, dado el proceso de aprendizaje, de construcción como equipo y finalmente de experiencia colectiva al integrar los ocho focos de la Misión en una visión. Existieron tensiones naturales pero la gran lección al final de este proceso, fue cuando pudimos compartir con la Presidencia de la República nuestras conclusiones siendo la que narro a continuación una de ellas, una de las que me llevo en mi corazón con profunda esperanza:

“Colombia es un país posible…uno en el que si logramos superar nuestros temores naturales, nuestra incapacidad a la tolerancia, nuestra arrogancia y pretensión desde las orillas particulares de conocimiento a tener la razón, el futuro será simplemente el resultado de la suma y multiplicación de particularidades e individualidades, distantes y diversas, que en su tejido, como fue parte de la construcción social de nuestras comunidades indígenas, permitirá el desarrollo de una sociedad en la que exista un lugar para todos, un lugar que acepte y valide las diferencias y que permita desde estas distintas orillas, la construcción de una nueva nación”.

Para mí, este fue uno de los grandes logros de la Misión y un ejemplo para un país históricamente dividido como el nuestro. Es posible tejer desde la diferencia entendiendo que ella es nuestro mayor patrimonio, nuestro mayor tesoro, nuestra mejor posibilidad.

A continuación vea la transmisión completa del conversatorio.


* Estudiante de la maestría en Periodismo Científico, Pontificia Universidad Javeriana

Creatividad y arte, esenciales para los proyectos de ciencia y tecnología

Creatividad y arte, esenciales para los proyectos de ciencia y tecnología

El sueño de ir a la luna, plasmado durante siglos en obras musicales, esculturas y pinturas, se logró materializar gracias al desarrollo científico. Este es solo uno de los casos que demuestra la relación entre arte, ciencia y tecnología y la Investigación+Creación, tema sobre el cual dialogaron cinco expertos colombianos en diferentes áreas del conocimiento durante el IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad que se desarrolla en esta semana.

Uno de ellos fue el ingeniero electrónico javeriano Gustavo Adolfo Ramírez Espinosa, quien además de poner el ejemplo de la llegada del hombre a la luna y de mencionar los inventos de Leonardo Da Vinci, destacó que la relación entre ciencia, arte y tecnología es histórica y ocurre gracias a la fusión entre imaginación y pensamiento crítico. Recalcó, además, que esos procesos creativos deberían partir de un conjunto de necesidades identificadas que se satisfacen en el largo plazo.

El arquitecto Felipe César Londoño, decano de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, llamó la atención sobre el legado que dejó el líder la Expedición Botánica en el siglo XIX, Francisco José de Caldas. “Él nos dio una lección de apropiación de la ciencia a partir de un trabajo con la naturaleza con una perspectiva muy creativa. Él decía que todo lo que nuestros sentidos puedan detectar debe ser asimilado y estudiado”, explicó.

El diseño, otra de sus áreas de experiencia, también fue objeto de discusión. Londoño explicó que esta disciplina está tendiendo puentes y está sirviendo para que se vuelvan a encontrar el humanismo y las tecnologías.

Desde el campo de la medicina, el doctor Julio César Castellanos puso sobre la mesa varios casos en los que se combinan ciencia, arte y tecnología, partiendo de que la creatividad es la base de esos tres universos, además de la innovación. En el Hospital Universitario San Ignacio, el cual dirige, hacen radioterapia de una manera novedosa. “Estamos usando máscaras de superhéroes en los niños y así se disminuye la anestesia y el estrés en ellos”, detalló.

Este médico es insistente cuando afirma que la creatividad humana se puede materializar en productos de investigación con método científico clásico, productos de investigación con método de ciencias humanas, productos de innovación y productos de creación artística, con el fin de que las instituciones identifiquen talentos y los relacionen con otros sistemas.

El experto en sonido y miembro del equipo que diseñó el programa Maleta Pedagógica Viajeros de la Música, Édgar Leonardo Puentes, resaltó técnicas que se vienen aplicando para unir ciencia, arte y tecnología. “Usamos la interpretación de instrumentos musicales como posibilidad alternativa terapéutica en recuperación de pacientes que han sufrido traumatismos, alteración de su funcionamiento cerebral o pérdida de sus miembros”, detalló. Incluso destacó que vienen trabajando con médicos en la Universidad Nacional en materia de sensibilización (llamada Cerebrarte y del que hace parte Rodolfo Llinás), donde el desarrollo de la estética forma parte esencial de su lenguaje para la comunicación con el paciente, lo que puede mejorar, entre otros, la etapa de diagnóstico.

El moderador del panel, Roberto Cuervo, profesor del departamento de Diseño de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Javeriana concluyó: para que arte, ciencia y tecnología predominen en los procesos de investigación y creación es fundamental la comprensión y el respeto por las ideas del otro, además de darle más importancia a las creaciones colectivas.

Recuerde que este jueves a las 5:00 p.m. puede ver el panel Investigación+Creación en la crisis de las industrias culturales y creativas con motivo del Covid-19.

Vea a continuación el video completo de este panel.

¿Cómo está la Investigación + Creación en Colombia?

¿Cómo está la Investigación + Creación en Colombia?

Para los integrantes del panel ‘Balance de la inclusión de la Investigación + Creación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación’, aunque el reconocimiento de la creación artística en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación es un avance significativo, aún quedan aspectos por conciliar entre las prácticas creativas y la producción de conocimiento. Uno de ellos: los imaginarios sociales relacionan a los artistas únicamente con el sector cultural y no con los aportes científicos que pueden ofrecer, afirma Tania Delgado, doctora en Diseño y explotación de tecnologías para el patrimonio cultural del Politécnico de Milán.

Durante la conversación se hizo mucho énfasis en que la Investigación + Creación es una forma de producir nuevo conocimiento. Para Alfonso Gómez, decano de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Javeriana, “que el MinCiencias reconozca que existen otras formas de producción intelectual, que no son necesariamente las atribuidas al método científico, le da el impulso que se merece a la Investigación + Creación”.

Lo primero que se debería hacer, según el director del Centro de Investigación y Creación de la Facultad de Artes de la Universidad de los Andes, David Solodkow, es reformar las fronteras disciplinarias que existen en las universidades del país “¿Cómo hacer para construir programas o escenarios en los que nos choquemos interdisciplinariamente?”, se preguntó.

Óscar Hernández, moderador del panel y asistente para la Creación Artística en la Vicerrectoría de Investigación de la Javeriana, aseguró que las prácticas artísticas llevan más de diez años preguntándose cuál podría ser el lugar de la creación dentro de las instituciones dedicadas a la generación de conocimiento.

La inclusión de la sigla I+C en el Ministerio ha tenido impactos positivos. La cifra de investigadores en las artes de 2015 a 2018 se incrementó de 183 a 463, resaltó Yadira Casas, gestora de Ciencias y Tecnología del Programa Nacional de Ciencias Humanas, Sociales y Educación de MinCiencias.

Un ejemplo de ello es la Javeriana Cali que “según la reciente pesquisa de la artista plástica, María del Pilar Vergel, de 2012 a 2019 aumentaron los grupos de investigación de manera significativa; solo en artes visuales fueron 12”, de acuerdo con María Claudia Villegas, directora del programa de Arquitectura de esta universidad en la capital del Valle del Cauca.

Varios de los panelistas concluyen que Colombia es pionera en el reconocimiento de la Investigación+Creación como otra manera de hacer ciencia. No obstante, aún quedan cercos epistemológicos y burocráticos. Un ejemplo de ello son los límites que genera el mismo nombre del MinCiencias, en el que no hay inclusión de las artes en las siglas por tratarse de una nomenclatura internacional. “¿Dónde están las artes en las siglas? Nosotros también podemos hacer investigación”, afirmó Tania Delgado.

Mire aquí el diálogo completo que se llevó a cabo en el panel ‘Balance de la inclusión de la Investigación + Creación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación’.

Igualmente le invitamos a participar este miércoles 9 de septiembre en el panel de discusión ‘Investigación + Creación en la Relación entre Arte, Ciencia y Tecnología’.

Lea también: ¿Una nueva era de ciencia en Colombia?

Vea el video completo a continuación.

Conozca y aprenda sobre el universo de la investigación+creación

Conozca y aprenda sobre el universo de la investigación+creación

Con el objetivo de reflexionar alrededor de la creación artística y su papel en la sociedad, investigadores, creadores, expertos y empresarios se reunirán de manera virtual en más de 15 espacios.

El Encuentro comenzará el lunes 7 de septiembre con la inauguración y la entrega del Premio Bienal a la Creación Artística Javeriana, galardón que reconoce la actividad creativa de los profesores de planta de la Universidad que han desarrollado proyectos de alto impacto en las áreas de las artes escénicas y visuales, música, producción audiovisual, literatura, arquitectura y diseño.

Del 8 al 10 de septiembre, de 5:00 a 7:00 p.m. tendrán lugar tres paneles que ofrecen un diálogo entre diversos sectores e instituciones gubernamentales, educativas y empresariales, así:

Balance de la inclusión de la Investigación + Creación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Este panel abordará las perspectivas sobre el impacto que ha tenido el reconocimiento de la investigación en la creación por parte de Minciencias y otras entidades, y los retos de áreas como artes, arquitectura, diseño, literatura y periodismo de cara a la generación de conocimiento y la innovación.

La Investigación + Creación en la relación entre arte, ciencia y tecnología. Aquí los panelistas reflexionarán sobre la relación entre estos tres elementos y cómo investigar y crear se propone como un puente entre la ciencia y el arte para promover la innovación.

El papel de la Investigación + Creación en la crisis de las industrias culturales y creativas con motivo de la COVID-19. En este panel los invitados conversarán sobre los efectos de la pandemia en estas áreas, el papel de la academia y la búsqueda de soluciones a la crisis.

Los conversatorios, que se llevarán a cabo en las mañanas, también serán una oportunidad para conocer la labor de otros investigadores javerianos que también le apuestan a la creación, la innovación científica y tecnológica. Desde su rol, hablarán sobre su experiencia en el proceso de creación relacionado con el arte, la sociedad, la identidad, la tecnología y los medios de comunicación.

Del 14 al 17 de septiembre será el Segundo Encuentro Internacional de Industrias Creativas y Culturales, Cultmarts, evento liderado por la Departamento de Administración, que tendrá entre sus invitados a Jeff Dorenfeld, director del Berklee Popular Music Institute, quien abordará la importancia y el desarrollo de estas industrias.

Finalmente, el 18 de septiembre, previo a la clausura del Encuentro y la presentación artística, Lisbeth Fog, editora general de la revista Pesquisa Javeriana, conversará con algunos participantes de la Misión Internacional de Sabios 2019 sobre el libro Arte, cultura y conocimiento. Propuestas del Foco de Industrias Creativas y Culturales, volumen 8.

Este evento, organizado por la Vicerrectoría de Investigación, además de ser una iniciativa para visibilizar la producción de conocimiento desarrollada por estudiantes y profesores en áreas artísticas y creativas de la Pontificia Universidad Javeriana, también demuestra el trabajo multicampus entre la sede central y la seccional Cali.

Les invitamos a inscribirse y participar activamente de los espacios del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad. Conozca aquí la programación detallada y agéndese desde ya.

Banner-EJAC-1200x350

¿Cómo van los proyectos de Mincienciaton?

¿Cómo van los proyectos de Mincienciaton?

Los 25 proyectos seleccionados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación entre 531 propuestas recibidas de siete departamentos del país están en marcha y tienen poco tiempo para arrojar resultados.  Buscan enfrentar la pandemia de la COVID-19 y otras infecciones respiratorias agudas de gran impacto en la salud pública, por medio de posibles soluciones para la prevención, el diagnóstico, el monitoreo y el tratamiento de los pacientes afectados.

Los científicos colombianos han ido ejecutando esos 26 mil millones de pesos de financiación en proyectos que ya tenían un buen grado de avance en cuanto a metodologías o prototipos desarrollados para otros fines pero que eventualmente podían ser adaptados a los requerimientos de investigación demandada por la situación que generó el SARS-CoV2.

El SENA se unió más tarde con seis mil millones de pesos adicionales para beneficiar a siete proyectos más. Así, en total son 32 propuestas que en la convocatoria Mincienciaton avanzan rápidamente para lograr su objetivo y hace unos días presentaron virtualmente sus adelantos.

Como informó Pesquisa Javeriana en la edición 51, cinco proyectos que propuso la Pontificia Universidad Javeriana fueron aceptados, cuatro de la sede Bogotá y uno de la seccional Cali.

Los 32 proyectos presentados demuestran que la ciencia es motor de desarrollo, dijo la científica javeriana Susana Fiorentino; demuestran que en el país hay “capacidad para generar conocimiento propio con impacto directo en nuestra sociedad, que permita la independencia tecnológica del país”.

También el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, quien como muchos de sus colegas del gobierno escuchó las presentaciones de los científicos, resaltó “los avances importantes en construcción de ciencia” que demostraron los ponentes y su capacidad para “construir desde lo construido porque no son estrategias que aparecen de la noche a la mañana, sino que recogen las líneas y trabajos de investigación a través del tiempo”.  Confesó que se sorprendió positivamente por la capacidad de innovación y desarrollo tecnológico.

Entre otras propuestas, Pesquisa Javeriana tuvo la posibilidad de presenciar las siguientes:

 

Prevención

Ante la ausencia de vacuna para prevenir el contagio por COVID-19, los científicos consideran esencial y básico el uso de cubrebocas, el frecuente lavado de manos y el distanciamiento físico, para lo cual proponen, entre otros productos, sofisticados tapabocas y máscaras, principalmente pensando en el personal de salud.

La EAFIT bajo el lema de “Inspira, crea y transforma” desarrolla un tapabocas fabricado con nanofibras que, a través de las diferentes capas que lo componen, tiene la capacidad de filtrar más del 98% de las partículas del virus, las cuales van quedando atrapadas en esos mantos antes de llegar a la cara de quien lo porta.

La Fundación Clínica Shaio se ingenió una máscara que protege ojos, nariz y boca, e incluye unas gafas que no se empañan y un filtro respiratorio que regula tanto la inhalación como la exhalación de la persona.

En el mismo sentido trabaja la Universidad Industrial de Santander UIS) junto a la Fundación Cardiovascular, que entregarán un prototipo de protección personal respiratorio y visual reutilizable, adaptable, hermético, confortable y seguro, desarrollado con material filtrante nanométrico de alta eficiencia.

Si con alcohol o hipoclorito de sodio se limpian las superficies más expuestas al contacto, la Universidad de Antioquia trabaja en productos derivados de la biodiversidad con propiedades antifúngicas y antimicrobianas para diseñar desinfectantes que se asperjan en superficies y ambientes en general y eliminan el virus.

 

Diagnóstico

Con la experiencia de haber desarrollado sensores para detectar el virus del zika y diferenciarlo del que produce dengue, otro grupo de la Universidad de Antioquia se enfoca ahora en adaptar uno de sus biosensores para detectar el SARS-CoV-2. “Creemos que en nueve meses podremos tener un prototipo”, dijo a Pesquisa Javeriana el líder del grupo, Jahir Orozco Holguín, químico, con postdoctorado en técnicas moleculares para detección de patógenos.

Se trata de un nanobiosensor ultrasensible y específico capaz de detectar el material genético y partículas del virus, así como la proteina S que está en su parte externa. El producto que resultará será un dispositivo de bajo costo y fácil implementación que podrá transportarse hasta los sitios más remotos del país.

También trabaja en un bionanosensor el profesor javeriano Andrés Jaramillo, al que ha denominado Sensum SARS- CoV-2. Se trata de una plaqueta en donde se coloca la muestra, se inserta en un receptor portatil y en menos de cinco minutos entrega el resultado. Disminuye el tiempo de diagnóstico, es portable, de bajo costo, selectivo y directo del virus que produce COVID-19 y supersensible para ciudadanos pre y asintomáticos de riesgo, así como sintomáticos. Puede usarse eficientemente en el supermercado o a la entrada de un espectáculo, por mencionar un ejemplo.

 

Monitoreo

De nada sirve diagnosticar la enfermedad si no se practica un monitoreo constante al paciente y a la población vulnerable.

Desde la Universidad de Manizales trabajan en sistemas de apoyo para alertas tempranas de posibles contagios basados en la información que ofrecen las redes sociales y otras técnicas de análisis de datos. Desarrollan algoritmos para modelar la red social de personas contagiadas y determinar lugares con alta probabilidad de contagio.

Mientras, en la Universidad de Antioquia desarrollan una plataforma avanzada de modelación epidemiológica de libre acceso que monitorea el comportamiento de la dinámica, el potencial de dispersión y las tendencias de la enfermedad. En el futuro servirá para cualquier virus.

En la Javeriana desarrollan un sistema de monitoreo remoto de pacientes basado en Internet de las Cosas, que ofrezca seguimiento e información oportuna a los médicos tratantes a través de aplicativos en los celulares, y les permita identificar cómo  evoluciona la pandemia, sacar patrones, entender fluctuaciones de la enfermedad y tomar acciones.

 

Tratamiento

Como el aislamiento de los pacientes con COVID-19 debe ser total, y muchas veces necesitan transladarlos de un lugar a otro, la Universidad Nacional con sede en Medellín está desarrollando una camilla que consiste en una cápsula despresurizada con cubierta plástica en PVC, puertos de entrada y salida de aire y filtros que detienen la entrada de virus como el del SARS-Cov2 de un tamaño entre 100 y 300 nanómetros.

Minciencias4

Pero como se necesita espacio adecuado para la atención de un número de pacientes que crece exponencialmente, la Universidad de La Salle desarrolla una especie de ciudadela de iglús llamada Unidad de aislamiento epidemiológico portátil, que consiste en nueve domos articulados mediante túnel de circulación, con posibilidad de conexión a los diferentes aparatos médicos necesarios y exclusas para la entrada y salida de pacientes y personal médico, y motoventiladores de inyección de aire. Está construido en PVC y mantiene la temperatura interna igual a la exterior. Puede ubicarse en estadios y otras grandes superficies.

Para combatir la escasez de ventiladores mecánicos, varias universidades de Caldas diseñan un ventilador para terapia intensiva con el fin de sostener artificialmente la respiración del paciente y en la Universidad de Antioquia tienen el proyecto Respira, basado en nanotecnología que produce un respirador mecánico de bajo costo con un sistema de sanitización de aire, apoyado en nanotecnología, que permita que los centros de atención médica no se conviertan en focos de propagación del virus.

Minciencias1

También desde la Universidad del Norte diseñan dispositivos de ventilación mecánica asistida que han llamado Hopebreath, los cuales permiten obtener datos en tiempo real y cuentan con una interfase de comunicación y sistema de alarma.

Y finalmente las propuestas de medicamentos. Un estudio liderado por la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, en asocio con la Javeriana, evalúa la efectividad y seguridad de los medicamentos y reporta el caso de la hidroxicloroquina, cuyo uso ha sido muy controversial en la comunidad científica. El estudio llama la atención sobre la importancia de estar bien informado y analiza la efectividad de medicamentos como Lopinavir, que se utilizan para controlar la inflamación que desencadena el virus en el pulmón, corazón y en general en todos los tejidos. Busca con ello reducir la mortalidad, la necesidad de cuidados intensivos y acortar el tiempo de la enfermedad.

Otro estudio javeriano estudia moléculas que ya han comprobado su eficacia para disminuir inflamaciones en casos de cáncer y tienen posibilidades de actuar positivamente frente a los efectos del virus SARS-Cov2. Es un fitomedicamento a partir del dividivi, árbol de origen americano, sobre el cual los investigadores llevan 15 años trabajando y como uno de los resultados ofrecen el extracto P2Et, que modula la respuesta inflamatoria, es antioxidante y desempeña un papel importante en la modulación de respuesta inmune.

Así, diferentes propuestas colombianas han comprobado que es posible la unión Empresa-Academia-Estado a nivel de todo el país para enfrentar situaciones donde la ciencia es motor de desarrollo. El esfuerzo no termina aquí:

“El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación trabaja en las estrategias para la postpandemia”, dijo la ministra Mábel Torres, porque son muchos retos mas: “reestructuración del tejido social, reestablecimiento de la salud mental, reactivación económica y desarrollo de tecnologías e innovaciones para lograr la soberanía científica”.

Alfabetización biotecnológica

Alfabetización biotecnológica

Ya es bien conocido el llamado a nivel mundial por mejorar la calidad y aumentar la cobertura en educación especialmente en las áreas STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Este hincapié debido a los últimos resultados globales en pruebas PISA de 2018 (Programa para la medición internacional de estudiantes, por sus siglas en inglés) que reclaman un imperante cambio en el modelo educativo a nivel mundial, dado que la economía está basada cada vez más en el conocimiento.

La población colombiana, en particular, necesita urgentemente una alfabetización en biotecnología, una educación que enseñe a toda una generación actual los conceptos que serán fundamentales para comprender cómo la bioeconomía y la ingeniería genética van a cambiar nuestra forma de concebir el mundo para no errar por ignorantes en una transformación económica que se avecina.

Por ejemplo, conceptos como Crispr (que por sus siglas en inglés traduce “Repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas”), se refieren a una tecnología de edición de genes que permite cortar de una manera precisa y controlada cualquier molécula de ADN. Éste y muchos otros conceptos sofisticados de la biología molecular y la genética son ejemplos de la terminología que será fundamental para familiarizarnos con los futuros avances biotecnológicos.

Nociones como “diseño de cebadores”, “plásmidos” o “enzimas de restricción” serán tan frecuentes en nuestra cotidianidad como lo es ahora hablar de pandemia, zoonosis e inmunología. Ojalá esta urgencia de educación biotecnológica no nos coja desprevenidos como pasó con la emergencia COVID-19. La pandemia nos demostró la importancia de estar informados, comprender la terminología médica y actualizar nuestro vocabulario científico.

Así las cosas, una alfabetización biotecnológica implicará que docentes de educación primaria, secundaria y media se actualicen con fuentes de fácil acceso y cuenten con las herramientas para entender estos fundamentos en el contexto adecuado. También, los científicos deberán hacer un esfuerzo adicional para comunicar, a través de contenidos claros e interesantes, la cotidianidad de aquello que sucede día a día en un laboratorio. Y finalmente, los comunicadores y periodistas científicos podrían incentivar la lectura de estos temas en diferentes audiencias. De todos depende que estos conceptos logren una apropiación masiva.

Este es solamente un llamado de atención para avanzar en una orientación que tenemos pendiente en nuestro sistema educativo y que será cada vez más indispensable. De omitirlo, volveremos a quedar en los últimos puestos PISA y seguiremos lamentando estar rezagados porque nuestros estudiantes no comprendan una Gráfica de Secuenciación Genética (PCR)   o el planteamiento de un problema de bioética sobre edición de genes. O peor aún, seremos un país que no entendió la revolución científica y económica del siglo XXI. Por esto, Colombia necesita invertir en una alfabetización masiva en temas de biotecnología. Priorizar esta educación en nuestro sistema escolar tejerá la cuna de las ideas que unirán biodiversidad y tecnología en nuestra economía del futuro.


 

*Científico en ScienteLab, miembro de Clubes de Ciencia Colombia y líder en Educación STEM. Becario del Programa de Liderazgo en Competitividad Global de la Universidad de Georgetown, Washington D.C.

Reflexiones sobre algunas preguntas fundamentales

Reflexiones sobre algunas preguntas fundamentales

Casi todo el planeta está en cuarentena. Quizá nunca nos imaginamos que por fuerza mayor tendríamos que quedarnos en casa, con restricciones para salir a la calle, como lo hacíamos todos los días por costumbre, de manera incluso automática. Era una rutina ‘normal’, que no nos daba tiempo para pensar en las ‘preguntas fundamentales’.

Esas ‘preguntas fundamentales’, se las están haciendo tres profesores javerianos, quienes desde hace un par de años están invitando a la comunidad académica a que reflexione sobre ellas. Pero no por la coyuntura actual. Ellos se adelantaron para tratar de entender ¿qué estamos haciendo con la naturaleza? ¿cuál es el papel y la relación del ser humano en el cosmos? ¿cómo es el cosmos entendiendo que su existencia no depende de la nuestra sino al contrario? ¿puede el hombre en el cosmos responder a las demandas de la naturaleza?

Son preguntas que se hace el ser humano desde la antigüedad, pero nunca es tarde para continuar buscando respuestas. El padre Nelson Velandia S.J. y el físico José Alfonso Leyva Rojas propusieron la iniciativa, luego el filósofo Reinaldo Bernal se unió a la causa y completó este trío que lleva meses liderando reuniones con otros colegas de diversas disciplinas científicas para tratar de responder esas difíciles preguntas, pero que en las circunstancias actuales todos deberíamos tratar de resolver.

Del interés por las estrellas a develar la esencia humana

Los tres son físicos. El padre Velandia se interesa por los agujeros negros, también es filósofo y teólogo; al profesor Leyva le interesa la biofísica, en especial la implementación del uso de neutrones en células vivas, eventualmente para atacar enfermedades, y el profesor Bernal es físico y filósofo con varios postgrados en filosofía, e interesado en la filosofía de la mente y filosofía de la ciencia.

Pensadores por excelencia, no ofrecen recetas para seguir al pie de la letra, ni guías de comportamiento. Su proyecto, que inició con una propuesta para recuperar el telescopio que había pertenecido al hoy desaparecido Instituto Geofísico de los Andes Colombianos, se convirtió en un centro de pensamiento, lo que será un ‘think tank’ para pensarnos, para “recordar que somos frágiles, que ocupamos un lugar particular en el espacio y en el tiempo, que pertenecemos a algo mucho más amplio que nosotros mismos”, explica el profesor Bernal. Eso nos obliga a sacar un tiempito de nuestros días a pensar en ello.

“También pretendemos recuperar algo del modelo universitario central europeo” añade Leyva; en ese modelo “los estudiantes no son parte de un programa o carrera, sino que son  ‘ciudadanos’ de la universidad en el sentido de la universalidad , es decir no  pertenecen a una carrera en particular, sino mas bien están en potencia de acceder a la universidad como un todo”.

Un telescopio para los estudiantes de la Javeriana les permitirá ver las estrellas y el cosmos, y hacerse preguntas sobre lo que sucede allá arriba, “lo cual de por sí ya es importante” dice el padre Velandia. Pero más bien esa pudo ser “la excusa para llevar a los estudiantes a preguntas fundamentales por el origen del universo, el origen de la vida, la posibilidad de vida en otros planetas. Así surgió la idea de formar el Proyecto Iniciativa Telescopio”.

Las estrellas han inspirado a muchos: están en pinturas, en versos, en la música, en variadas expresiones artísticas… ¿qué tal un grupo de observación desde una perspectiva multidisciplinar? Se pregunta el profesor Leyva, ampliando cada vez más el espectro de una iniciativa que comenzó buscando el telescopio y se ha ido consolidando en un grupo que ofrece seminarios donde se analizan textos que pasan por la filosofía, la teología, las ciencias sociales y las naturales.

Teilhard de Chardin, S.J. ha sido uno de los inspiradores de las charlas en los seminarios. Con base en uno de sus textos más leídos, El fenómeno humano, fueron desmenuzando un tema, la relación del hombre con el cosmos, que da para siglos y siglos de debates, teorías, posiciones, como las que estamos viviendo ahora en pleno siglo XXI. “Las circunstancias actuales muestran la importancia, casi necesidad, de desarrollar reflexiones como las que estamos proponiendo”, insiste Bernal, planteando a los lectores preguntas que por sencillas se vuelven complejas: ¿cómo estamos viviendo? ¿cómo nos relacionamos con los demás y con el entorno? ¿cuál es el estilo de vida que llevamos? Son preguntas fundamentales que mientras vivimos la cuarentena podemos tratar de resolver en la intimidad de nuestro entorno, pero pensando en grande, en abarcar el universo, que es el que nos permite vivir.

Y ¿el telescopio?

“A partir de un proyecto apoyado por la Universidad estamos financiando la restauración del telescopio”, dice el padre Velandia. “Nuestra idea es que lo podamos inaugurar próximamente”. Todo dependerá no solo de las respuestas que demos a esas preguntas fundamentales, sino de las decisiones que tomemos frente a lo que será nuestra relación con el entorno en el futuro.