‘Sembrar nos une’, ¿es suficiente para salvar los bosques colombianos?

‘Sembrar nos une’, ¿es suficiente para salvar los bosques colombianos?

Por: Diederik Ruka | Miguel Martínez // Fotografía: Diederik Ruka

El gobierno colombiano se propuso la meta de sembrar 180 millones de árboles para el año 2022. Con motivo del Día Internacional de los Bosques, que se celebra este sábado 21 de marzo, Pesquisa Javeriana habló con varios expertos para analizar los procesos de restauración de ecosistemas que deberían tenerse en cuenta en dicha iniciativa.

Debido a la contingencia sanitaria ocasionada por el COVID-19, fue postergada la jornada Sembrar Nos Une, de Minambiente, que pretendía la siembra de cinco millones de árboles durante este fin de semana.

No obstante, teniendo presente el Día Internacional de los Bosques, es una buena ocasión para reflexionar sobre la acelerada pérdida de bosque en el país y en el mundo. Evidencia de ello es que en 2019 se afectaron dos millones de hectáreas por incendios forestales en la Amazonia, según el Instituto Nacional de Investigaciones Especiales de Brasil (INPE).

La sucesión natural es la manera como los diferentes ecosistemas renuevan las especies que lo conforman a lo largo del tiempo. La restauración ecológica asiste los procesos de renovación de biosferas que han sido perturbadas por causas naturales o antrópicas (acciones humanas). Es válido el esfuerzo del gobierno nacional de comprometerse con la siembra de 180 millones de árboles en dos años. Sin embargo, eso no es restauración, según afirman los expertos de la Universidad Javeriana que fueron entrevistados (Ver video).

Esa masiva reforestación no lleva necesariamente a la recuperación de los ecosistemas, dado que esa asistencia a los procesos de sucesión natural debe tener en cuenta la integralidad y la simultaneidad de las acciones restauradoras. Cabe tener en cuenta que Colombia posee 70 tipos de ecosistemas naturales que se relacionan entre sí y por consiguiente cualquier impacto en uno de estos genera repercusiones en los que los rodean. Por eso, el Plan Nacional de Restauración Ecológica, Rehabilitación y Recuperación de Áreas Degradadas busca orientar las acciones para recobrar la diversidad de los ecosistemas impactados en el país. Una inadecuada implementación durante la restauración ecológica no solo es una pérdida de recursos, sino que además puede generar otro tipo de impactos y afectaciones a dicho territorio.

Ignacio Barrera, coordinador de la Maestría en Restauración Ecológica; y los profesores Sofía Basto y Fabio Gómez, del Departamento de Biología, aclaran cómo los procesos mencionados deben realizarse de forma integral y simultánea entre los diferentes ecosistemas y resaltan la importancia de implementar el Plan Nacional de Restauración a nivel territorial, con apoyo de los gobiernos locales, las corporaciones autónomas regionales y las comunidades.

Imágenes de apoyo Pesquisa Javeriana | Videezy | Pixabay | Pexels

Una experiencia de restauración ecológica integral

La Escuela de Restauración Ecológica de la Universidad Javeriana diseñó un plan de rehabilitación de los ecosistemas que fueron impactados por la construcción del embalse Amaní y de la Central hidroeléctrica La Miel 1, al nororiente de Caldas, municipio de Samaná. Esta iniciativa incluyó un elemento innovador durante su implementación: la recuperación del tejido social afectado también por el conflicto armado.

 

Fragmentos de oportunidad: restaurando arrecifes de coral

Los ecosistemas de coral son los encargados de regular la acidez del océano. La pérdida de estos altera la capacidad que tiene el mar de regular la temperatura del planeta. El profesor Fabio Gómez comparte parte de su experiencia como restaurador de corales a través de una técnica llamada Fragmentos de oportunidad.

Imágenes cortesía Procoreef

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