¿Es la mentira política diferente a las otras mentiras?

¿Es la mentira política diferente a las otras mentiras?

Se vive una nueva temporada de campaña para elecciones de alcaldes y gobernadores en el país. Ciudadanos, instituciones académicas, candidatos, medios de comunicación, el aparato estatal, entre otros actores, son llamados a reflexionar sobre su responsabilidad en la erradicación de un fenómeno común en la democracia: la mentira política.

Aprovechando tal coyuntura, a partir de diferentes puntos de vista, los filósofos Juan Samuel Santos, Andrea Catalina Zárate y Gustavo Gómez plantean la necesidad de dar una mirada seria a la concepción de la mentira en la democracia y al papel que desempeña entre las personas y en las instituciones.

El profesor Santos aclara que la definición tradicional de mentira (una persona le dice a otra algo falso con la intención de que esta última crea que lo que se le dice es verdadero) es insuficiente para comprender la mentira que suele tener lugar en el ámbito político. La definición tradicional no cubre ciertos casos de mentira, muy comunes en las democracias. “Por ejemplo, cuando los políticos salen en los medios de comunicación afirmando hechos que la audiencia sabe que no son ciertos. No cubre tampoco otros casos en que el político dice mentiras, no con el ánimo de engañar, sino con la intención de levantar ciertas emociones o para producir ciertos efectos en actores”, explica el docente.

Así, Santos reflexiona sobre las singularidades de la mentira política. Esta clase de mentira no solo transmite creencias falsas, sino que fractura la confianza social y estropea la calidad de las discusiones sobre los problemas que afectan a la sociedad.

“¿Es eficiente la mentira política?”, se pregunta la estudiante de doctorado Andrea Catalina Zárate, y explica que, en el ámbito de lo social, la mentira no se limita a la intencionalidad del mensaje proferido o al autoengaño, sino que más bien implica que lo dicho allí produce “efectos de verdad”. “Hay muchas mentiras en la política, pero me interesa saber por qué creemos más en unas o en otras y cuál es la eficacia de este tipo de engaño”, expresa.

Uno de los planteamientos centrales en su reflexión es por el ‘quién’, entendido como el individuo que emite mensajes mentirosos o ‘contraverdades’, hasta el receptor como validador o ‘creyente’ del mensaje.

“Como una cuestión de nuestra época, no es sencillo determinar quién habla allí. Máxime cuando la información no solo continúa siendo transmitida por los medios tradicionales y masivos de comunicación (televisión, radio y prensa), sino en cuanto a que ahora el decir se comparte y se replica por todo aquel que tiene acceso a un dispositivo electrónico (redes sociales, plataformas web, etc.). En consecuencia, y pese a sus efectos en el lazo social, cada vez parece más difícil responsabilizar a una persona o a un grupo por la palabra enunciada”, concluye la investigadora.

Gustavo Gómez, por su parte, toma como punto de partida algunos diálogos de Platón, el filósofo griego, para reflexionar sobre la relación entre capacidad y mentira, y sobre los complejos vínculos que se dan entre verdad y mentira en la democracia, los cuales a veces no son evidentes y suelen derivar en una mezcla de fenómenos muy diversos, como la ficción, la invención, el engaño y la distorsión.

Ejemplo de ello es cómo los medios de comunicación pueden en cierto sentido crear hechos y producir un efecto de verdad al publicar una información, independientemente de que la noticia sea verídica o no. Según su análisis, el problema de la mentira no depende solamente del actor político que miente, sino también de las audiencias, que deben ser críticas con la información que reciben para que puedan reconocer la diferencia entre ficción o distorsión, entre lo que es verdad y lo que produce un efecto de verdad, por ejemplo.

“En política no solamente es relevante la capacidad para decir algo que es realmente cierto o falso, sino la capacidad de determinar la mejor manera para que lo cierto aparezca como cierto o para que la mentira opere como mentira, y también la capacidad para determinar las posibilidades interpretativas de la comunidad o comunidades con las que se interactúa”, concluye Gómez.

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El papel de las audiencias

En una democracia, ¿sobre quién recae la responsabilidad de evitar y corregir los perjuicios que causan las mentiras políticas? Los tres investigadores coinciden en que la responsabilidad es tanto de quien emite la información como de quien la recibe.

“Se cree que cuando los políticos les mienten a los ciudadanos están transmitiendo información a una masa más o menos ignorante”, dice Santos. “Cuando se reflexiona sobre la mentira en política no se presta mucha atención a cuál es la responsabilidad que tiene la audiencia como receptora de la información que recibe de los políticos”.

Zárate centra su atención en el protagonismo de los medios de comunicación, que, a su juicio, ayudan a la producción de las verdades de hecho (aquellas que son ‘falsificables’), a diferencia de las verdades de razón, las de la ciencia, que son más difíciles de encontrar.

“Tomo como caso la toma del Palacio de Justicia en 1985 y otros eventos en los que se demuestra que los medios de comunicación inciden en cómo la información llega a las audiencias y en cómo se replica”, señala. Y menciona la famosa frase del coronel Luis Alfonso Plazas Vega, quien dirigió la retoma del Palacio tras las acciones del M-19: “Aquí defendiendo la democracia, maestro”, para cuestionar los actos que se hacen en nombre de la democracia y por qué los noticieros y los periódicos publicaron tales palabras sin ponerlas en tela de juicio.

Gómez sostiene que las personas deben cuestionar los lugares comunes y las comprensiones triviales del fenómeno del engaño, aclarando que el análisis de este tema no se debe reducir a un esquema simple de oposición entre verdad y mentira, y debe tomar en consideración puntos intermedios. “El filósofo Jacques Derrida muestra cómo los medios de comunicación producen un efecto de verdad. Más allá de que haya una verdad sustancial, cuando se reproduce una noticia ya hay un efecto de verdad, independientemente de que lo sea o no”, aclara.

Además del papel de los medios de comunicación, este docente explica que los ciudadanos tienden a replicar ciertos puntos de vista de otras personas con quienes sienten empatía, los puntos de vista de aquellas personas que hacen eco a sus pensamientos, lo que se hace particularmente evidente en las redes sociales.

El contrasentido de la democracia

Los tres investigadores coinciden en que en el ejercicio de la democracia siempre está latente el peligro de la mentira, la cual puede ser más dañina para este sistema político. “Hay alternativas a la democracia, pero no son las mejores si queremos defender valores como la libertad de prensa y la igualdad. No hay que desestimar el poder crítico de los individuos”, dice Santos.

Para los investigadores Zárate y Gómez, la relación entre democracia y verdad se debe volver a repensar, cuestionando las aproximaciones superficiales al asunto y teniendo en cuenta los aportes que puede hacer el pensamiento filosófico, que, como queda demostrado por ellos, intenta acercarse a los problemas de los ciudadanos.

Para leer más:

J. S. Santos Castro, “Políticos mentirosos y tramposos democráticos: ¿es la mentira política diferente de otras clases de mentiras?”, en Universitas Philosophica, 36(72), 2019.

La paz está en manos de la ciudadanía

La paz está en manos de la ciudadanía

Una semana después del video con el que Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, anunció su rearme y el de otros exguerrilleros en una nueva disidencia política de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el estupor en el país se mantiene. No solo por la amenaza que este grupo puede ejercer sobre el Acuerdo de Paz entre los excombatientes y el gobierno colombiano, también porque, a través de nuevos manifiestos, los rebeldes han anunciado una nueva operación contra la corrupción, la política y la oligarquía a través de una política clandestina.

Desde entonces, han sido múltiples las voces que han pedido desde la terminación total de lo acordado hasta un llamado a la calma, resaltando que, más allá de las disidencias que se presentan, el 90% de los desmovilizados siguen apostándole al proceso.

Para analizar y ahondar sobre este tema, Pesquisa Javeriana reunió a Manuel Salamanca, director del Instituto de Derechos Humanos ‘Alfredo Vásquez Carrizosa’, de la Pontificia Universidad Javeriana, y a Carlos José Herrera, doctor en Estudios de Paz, Conflictos y Democracia, y docente de la misma alma máter, para conversar sobre los anuncios enviados por esta disidencia política, el curso que debe tomar el gobierno colombiano y la respuesta que debe asumir la ciudadanía para defender la paz alcanzada.

Los pasos a una democracia sin mentira ni engaño político

Los pasos a una democracia sin mentira ni engaño político

A dos meses de que los colombianos vayan a las urnas para elegir a los próximos alcaldes, gobernadores, diputados y concejales del país para el periodo 2020 – 2023, y teniendo en cuenta que la primera generación de los llamados centennials podrá ejercer su derecho al voto, la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad de los Andes organizaron el ‘Simposio internacional sobre mentira y engaño en política’, evento diseñado para la reflexión pública y académica sobre estos temas como prácticas comunes en la política contemporánea.

¿Cuáles son las características que definen la mentira y el engaño en la política? ¿Qué riesgos corre una democracia con estas actividades? ¿Qué actitud deberían asumir los ciudadanos frente a estas mentiras? Estas fueron algunas de las preguntas que articularon el encuentro realizado entre el 26 y el 30 de agosto pasados.

Iván Ramón Rodríguez, docente de la Universidad de la Salle y conferencista de la charla ‘Miedo y engaño en la política’, dijo que “el uso del miedo hace parte de la dominación social, pues no hay nada más eficaz para gobernar al pueblo que la superstición y, particularmente, la idea de que los soberanos no disponen de la libertad para gobernar como creen”. De ahí, que la mentira política sea “un discurso lógico, suficientemente coherente, dicho con autoridad, capaz de movilizar a la gente para alcanzar un objetivo político y preparado para tomar tranquilamente distancia de lo ocurrido”, en palabras de Francisco de Roux, sacerdote jesuita y presidente de la Comisión de la Verdad

Desde una mirada crítica de la filosofía, la profesora emérita de la Javeriana, Ángela Calvo de Saavedra, reconoció que, en efecto, hay una relación intrínseca e histórica entre la religión y la política, pues “su semejanza no solo corresponde a un origen común sino a la importancia que ocupa en ambas el término ‘creencia’”.

Es decir, la creencia social que en algunos casos es ejercida por el miedo, tal como lo afirmó Rodríguez al recordar las prácticas del gobierno romano, basadas en “una estrategia que no expira hoy sino que permite leer el presente desde el miedo y hace que los ciudadanos confíen ciegamente en sus gobernantes, aquellos que parecen comprender los asuntos de Estado desde una inteligencia superior que la población no posee”.

Por eso, uno de los riesgos que vive la democracia con la mentira y el engaño es que “las personas dejen de acceder a la información necesaria para tener opiniones sólidas; que recurran únicamente a aquellos que piensan lo mismo, originando polarización y violencia, evitando confiar en un sistema político que se basa en el diálogo y discusión ciudadana, y dudando, además, de la sociedad en su conjunto”, de acuerdo con Juan Samuel Santos, profesor de la Facultad de Filosofía de la Javeriana. No en vano, solo 19’636.714 colombianos de 36’783.940 habilitados asistieron a las urnas para depositar su voto durante las elecciones presidenciales 2018.

La mentira política consiste en organizar un discurso lógico, con un interés de conseguir poder, suficientemente coherente y capaz de movilizar a un pueblo para alcanzar un objetivo político”.
Francisco de Roux.

Por último, para entender el comportamiento de los colombianos ante el engaño, De Roux afirmó que, aunque los gobernantes pueden alcanzar sus posiciones políticas con mentiras o miedo, la tendencia de los colombianos es buscar al culpable, ver cómo destruirlo y acabarlo políticamente, ya que “la sociedad entera ha sido tremendamente herida por un periodo de violencia prolongado, lo cual la carga de traumas, problemas y conflictos, especialmente cuando surge un gobernante que maneja el discurso político”, puntualizó.

Así, es urgente despertar a una ciudadanía crítica que tome distancia de la ira, indignación y odio producidos por la mentira política para identificar a quiénes están moviendo las pasiones y emociones del país; una ciudadanía capaz de comprender la realidad histórica, que sea hábil para interpelar a sus gobernantes y sus propuestas y, sobre todo, que combine la discusión académica tradicional con la experiencia de representantes de movimientos sociales e instituciones gubernamentales para instaurar la práctica diaria de la verdad como lema de gobernanza y democracia.

Como, por ejemplo, en las próximas elecciones regionales.

Desde hoy, la edición 43 de Pesquisa Javeriana

Desde hoy, la edición 43 de Pesquisa Javeriana

Las elecciones para Congreso y Presidencia han marcado el inicio de este 2018. Siendo un tema de trascendencia, Pesquisa Javeriana le ha dedicado su informe especial de la edición 43, la primera del año, al análisis académico sobre cómo los partidos y los candidatos han configurado la actual campaña y qué pueden esperar los votantes en el corto plazo.

También lo invitamos a leer en este número:

  • Nuestra editorial sobre el papel que la ciencia está jugando en el actual panorama político.
  • Un reportaje sobre cómo se está transformando la Amazonía andina por cuenta de los proyectos hidroeléctricos en su cuenca.
  • La investigación que recaba información genética para prevenir o tratar tempranamente el cáncer de seno y de ovario en las mujeres.
  • El Proyecto Tramas, iniciativa de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, que rastrea las prácticas de prevención del VIH en la comunidad homosexual femenina.
  • La crónica sobre la transformación del teatro costumbrista colombiano al teatro moderno.
  • Analizamos cómo el cine documental está representando a las víctimas de la violencia.
  • La iniciativa académica de Colombia, Argentina y México para fortalecer la democracia en torno al manejo de los recursos naturales.
  • Infografía sobre los aportes que las investigadoras javerianas han realizado a la ciencia y el arte del país.

Si usted desea acceder a estos contenidos y no es suscriptor de El Espectador, puede descargar la edición digital (PDF) de nuestro número 43 en este enlace.

Un cubrimiento electoral aún por mejorar

Un cubrimiento electoral aún por mejorar

La elección de Donald Trump como presidente en 2016 cambió la forma en que se pensaba la política en Estados Unidos. Que un candidato polémico, sin experiencia en cargos públicos, con una retórica sin límites y que acusara a sus adversarios sin reserva alguna ocupara la Oficina Oval puso de manifiesto no solo el descontento del electorado con la política tradicional en el país del norte, también que algo había cambiado para siempre en su cultura electoral.

A tal punto se llegó que los académicos comenzaron a estudiar si los medios sociales y el exceso de las llamadas fake news (noticias falsas) en internet tuvieron que ver en el resultado electoral. Sin embargo, una investigación publicada en el Columbia Journalism Review, la publicación indexada de esa universidad especializada en temas periodísticos, encontró todo lo contrario: fueron los reportajes de campaña de los considerados medios serios (The New York Times, The Washington Post, The Chicago Tribune, entre otros), centrados más en las acusaciones y rumores de campaña, al igual que las historias personales de los candidatos, y no en sus propuestas programáticas de gobierno, los que incidieron en la decisión de los votantes.

Guardadas las proporciones, Colombia parece estar viviendo una situación similar. La actual campaña presidencial se ha centrado en las acusaciones de uno u otro candidato hacia sus contrincantes, en pronunciamientos salidos de la diplomacia que marcaba este tipo de procesos décadas atrás y en una exacerbación de los ánimos gracias a las redes sociales, los cuales han llevado a seguidores de uno u otro partido a protagonizar ataques contra contendientes políticos.

Ante esta situación, Pesquisa Javeriana habló con Mario Morales, profesor asociado del Departamento de Comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana y Director del Observatorio de Medios –adscrito a la Facultad de Comunicación y Lenguaje–, sobre cómo los medios de comunicación están cubriendo la actual campaña presidencial, los temas que están privilegiando en la contienda y aquellos a los que deberían darle un mayor despliegue periodístico.

Francisco de Roux: la ruta para construir una nueva Colombia

Francisco de Roux: la ruta para construir una nueva Colombia

La paz y una nueva Colombia. Esos son los dos temas que hoy en día obsesionan al padre Francisco de Roux, jesuita, licenciado en Filosofía y Letras de la Pontificia Universidad Javeriana, doctor en economía y uno de los hombres que ha contribuido con su trabajo y su visión a construir la paz en Colombia: primero, desde la dirección del Cinep; luego, junto a los pobladores del Magdalena Medio, y recientemente, con los excombatientes de un lado y de otro, siempre buscando proyectos que conlleven a la reconciliación. Esa trayectoria le hizo merecedor del Premio Nacional de Paz en 2001.

Este miércoles, durante el XIV Congreso La Investigación en la Pontificia Universidad Javeriana, el padre De Roux será uno de los conferencistas principales. Su charla se centrará no solo en el papel que la Academia debe asumir en la nueva etapa de posconflicto, sino en las acciones que la población civil debe emprender para construir una nación sin odios ni temores.

“Es muy importante que encontremos, a través de la universidad, la posibilidad de escapar de las peleas y encontrarnos con el ser humano colombiano, más allá de esas posiciones interpretativas que nos dividieron”, propone el religioso, quien asegura que esa nueva sociedad debe construirse desde el plano democrático, ético y económico.

Su conferencia tendrá lugar el próximo miércoles, 13 de septiembre, a las 8:00 a.m. en el auditorio Alfonso Quintana S.J. del Edificio Jorge Hoyos S.J. (número 20 del campus universitario).

Aquí puede inscribirse para participar en el Congreso.

Novedades Editoriales

Novedades Editoriales

La fábrica del hombre. Historias de viajes y usos de los libros del Nuevo Reino de Granada en el siglo XVII

Guevara Salamanca, José Luis. La fábrica del hombre: historias de viajes y usos de los libros del Nuevo Reino de Granada en el siglo XVII. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 180 páginas.

Este texto es una invitación a los lectores a mirar las historias que rodean la creación de los libros que nacieron en el Nuevo Reino de Granada durante gran parte del siglo XVII. A partir de esta motivación, el autor ha reunido historias de impresores, objetos, materias primas y libros, con el fin de entender el pasado de la creación de estos en una sociedad que parece enfrentarse a ciegas a los profundos cambios en la forma de conocer y entender el mundo. Seguramente los interesados en conocer sobre la historia y la dimensión material de las publicaciones, editores de todas las áreas e historiadores culturales y de la comunicación encontrarán en estas páginas insumos para enriquecer sus discusiones y reflexiones sobre sus preocupaciones.

En tierras paganas.Misiones católicas en Urabá y en La Guajira, Colombia, 1892-1952

Córdoba-Restrepo, Juan Felipe. En tierras paganas. Misiones católicas en Urabá y en La Guajira, Colombia, 1892-1952. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 322 páginas.

Esta obra examina en detalle la presencia de dos comunidades españolas en territorio colombiano: los capuchinos en el Vicariato Apostólico de La Guajira, Sierra Nevada y Motilones (1905-1952); y los carmelitas descalzos activos en la Prefectura Apostólica de Urabá (1918-1941). Ofrece una visión panorámica y comparada de la labor de estos religiosos que, más allá de la mera esfera de la catequesis, fueron intermediarios que propiciaron una serie de transformaciones culturales. La intención es ver el encuentro de este par de comunidades religiosas con la población local, en dos remotas y agrestes regiones de frontera, desde la perspectiva de un sistema religioso concebido como sistema cultural. Tomando la modificación de las creencias como centro, el análisis abarca las demás esferas afectadas por los misioneros, tras un largo proceso de negociación cultural: el lenguaje, las prácticas alimenticias, el atuendo, las normas de higiene y arreglo personal, la noción del tiempo, las rutinas cotidianas, las actividades productivas, las formas de construcción, los espacios habitacionales, los sitios de culto, los modos de sociabilidad, el empleo del ocio, el uso de la música y las imágenes visuales.

Estados de excepción y democracia liberal en América del Sur.Argentina, Chile y Colombia (1930-1990)

González Jácome, Jorge. Estados de excepción y democracia liberal en América del Sur: Argentina, Chile y Colombia (1930-1990). Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 376 páginas.

Esta investigación cuenta cómo las críticas al liberalismo y a la democracia, propias del siglo XX, impactaron las construcciones teórico-constitucionales de los estados de excepción en Argentina, Chile y Colombia entre 1930 y 1990. El autor propone una mirada a la historia de las ideas jurídicas en la región a partir de un marco interpretativo de dos niveles: el primero conecta la política y el derecho, y el segundo integra la construcción global y local del derecho. Esto implica que, por un lado, los argumentos constitucionales sobre los estados de excepción se conectaron de diversas formas con las distintas ideologías políticas que se difundieron por la región en el siglo pasado; y por otro lado, que esas estructuras de pensamiento constitucional se fueron creando en el marco de lenguajes globales genéricos, que si bien fueron hegemónicos, al mismo tiempo permitieron a los juristas e intelectuales articular disímiles interpretaciones sobre sus realidades locales. Con el uso de herramientas de derecho comparado, estudios jurídicos críticos e historia de las ideas, el libro es una interpretación específica de la forma en que el derecho constitucional construyó su propio espacio político en donde los abogados se enfrentaron, algunas veces de manera irreconciliable, durante el siglo pasado.

Masonería, Iglesia, Revolución e Independencia

Ferrer Benimeli, S. J., José Antonio. Masonería, Iglesia, Revolución e Independencia. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 226 páginas.

Gran desconocida de la historia, la masonería ha suscitado y todavía suscita inquietud, reservas y oposición. Desde los constructores de catedrales hasta los masones contemporáneos defensores de la fraternidad universal, la masonería, sociedad iniciática y secreta, ha tenido serios problemas sociales, políticos y religiosos. Este estudio analiza, en una primera parte, las causas y consecuencias del enfrentamiento entre la Iglesia católica y la masonería desde la primera condena pontificia en 1738 hasta la publicación del actual Código de Derecho Canónico de 1983. En la segunda parte se acerca a la historia de la masonería en cuanto escuela de formación humana, con especial énfasis en la del siglo XVIII, y su presencia o ausencia tanto en la preparación y desarrollo de la Revolución francesa como en la Independencia de las Américas; además, analiza el real o presunto protagonismo desempeñado por la masonería a través de los Libertadores y las logias Lautaro.

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