Desde la primera vez, siempre sí al preservativo

Desde la primera vez, siempre sí al preservativo

Era un jueves de enero. Día caluroso, pese a que el gris de las nubes anunciaba tormenta. Pero eso no le importaba a Marcela, pues en sus ojos ya llovían con fuerza las lágrimas. Su mirada estaba ida. Casi ni parpadeaba. Solo apretaba con la mano derecha un sobre donde se encontraba la causa de su desconsuelo. El timbre de su celular la hizo volver a la realidad. No alcanzó a decir “aló”, porque al escuchar la voz de Luisa el llanto silencioso de hace unos segundos se desbordó del modo más desgarrador. Y cómo no entenderla, si había sido diagnosticada con VIH y estaba a punto de contárselo a su pareja, quien con toda seguridad también portaba el virus.

Como Marcela, hay muchas mujeres más atravesando por esta situación. Se suele pensar que en las relaciones homosexuales femeninas, por no haber penetración, los riesgos son nulos. Según un informe realizado por Joint United Nations Programe on HIV/AIDS (UNAIDS), el contagio del VIH está afectando cada vez más a la comunidad joven femenina, al tiempo que señala que esta constituye el 50 % de la población mundial afectada.

Este hallazgo fue corroborado por investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali y la Universidad del Valle. “Todo inició con mi tesis doctoral, centrada en identificarla función del riesgo o la manera en que los jóvenes lo conciben en distintas áreas, y una de ellas era la sexualidad. En 2009 coincido con el grupo de la Javeriana de Cali, quienes llevaban más de diez años abordando este tema. Empezamos a trabajar en saber por qué, si la gente conocía la importancia del uso del preservativo, en su práctica cotidiana no aplicaba este conocimiento”, explica Teresita Sevilla, directora de la Oficina de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Pontificia Universidad Javeriana Cali e investigadora del Proyecto Tramas. Y añade: “lo que buscábamos era develar las tramas de acción y las lógicas de sentido que subyacen en la adopción de prácticas protectoras y preventivas frente al VIH en jóvenes”.


Qué condiciona las prácticas sexuales de los jóvenes

Entre los principales hallazgos de la investigación, circunscritos al ámbito familiar, es que existen problemas de comunicación entre padres e hijos a la hora de hablar de sexo, a los que se suman la violencia de género en el hogar y dinámicas asociadas a situaciones de convivencia que se terminan viendo reflejadas en las vivencias y expresiones de la sexualidad. “La madre sigue siendo reconocida y delegada como principal transmisora de valores y disciplina en el abordaje de la sexualidad, pero ahora la figura del padre toma fuerza, por las distintas configuraciones familiares que existen. Por ejemplo, familias monoparentales, ensambladas, homoparentales,etc.”, afirma Linda Teresa Orcasita, docente de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de Javeriana Cali y coinvestigadora de Tramas.

Otro de los hallazgos está en el debut sexual. “Encontramos que esa primera vez es muy importante, por el valor que se le da y porque marca la trayectoria posterior. Si en esa primera vez la persona me dice que no es necesario usar condón, yo empiezo a incorporar esos elementos para el resto de mis experiencias sexuales”, agrega la psicóloga Orcasita. Las considerables transformaciones en las dinámicas sociosexuales entre hombres y mujeres, así como los avances en las creencias sobre el uso de preservativo, constituyen otra conclusión significativa del estudio.

Sin embargo, persisten los imaginarios de género que limitan la participación de las mujeres. “Este fenómeno se debe a quesocialmente hay una baja percepción de riesgo de transmisión del VIH en las relaciones homosexuales femeninas, ya sea por prejuicios de género, por falta de comunicación o por concepciones heteronormativas, es decir, que la idea de sexualidad se basa en los patrones, comportamientos y creencias heterosexuales”, continúa Orcasita.

Entonces, ¿Marcela es portadora de VIH por carencia de información y por ser estigmatizada? No es fácil responder a esta pregunta. Lo que sí queda claro es cómo pudo llegar a contraer la enfermedad. “La transmisión del VIH en las mujeres homosexuales se da a través del contacto con la mucosa vaginal, el intercambio de secreción y sangre menstrual que contenga el virus. Incluso, puede ocurrir mediante la inseminación artificial, cuando se realiza sin un control médico”, argumentan Elías y Teresita Sevilla, con base en estudios anteriores.

Por su lado, Proyecto Tramas también valoró el riesgo en la sexualidad de los jóvenes frente al VIH-Sida y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) e “identificó que dos terceras partes de los jóvenes se clasificaron en peligro medio y alto, y las relaciones de mayor vulnerabilidad están referidas a tener prácticas sexuales con parejas ocasionales teniendo una relación estable, con desconocidos y bajo el efecto del alcohol”, comenta Sevilla.


De la teoría a la práctica

Para recopilar pruebas, el equipo de Tramas se enfocó en tres universidades de Cali escogidas según parámetros como clase social, demografía y carácter público o privado. “Seleccionamos una pública, que tiene dos campus, y dos privadas. Orientados por una lógica descriptiva – interpretativa, desarrollamos tres componentes metodológicos de una estrategia integrada. En un primer momento se construyeron 30 relatos de vida de jóvenes hombres y mujeres de los tres entornos universitarios; paralelamente, durante seis meses, se desarrollaron ejercicios de microetnografías en los tres entornos en los que hubo participación activa de investigadores y estudiantes”, explica Sevilla.

Al mismo tiempo, a partir de los resultados de estos primeros componentes, y apoyadas en hallazgos de algunos estudios previos, las investigadoras diseñaron la encuesta ‘Reconociendo mi salud sexual y reproductiva’, que en su segunda versión fue administrada a 1704 estudiantes de los cuatro campus. El proyecto vinculó asimismo a investigadores, asistentes y estudiantes de distinto nivel de formación y diversas áreas de conocimiento, entre ellas, sociología, psicología, enfermería, salud pública, epidemiología, comunicación, ingeniería de sistemas y estadística.

“En 2015 se presentaron 840 reportes de enfermos de sida y 198 fallecimientos por esta causa en Cali, lo que significa una tasa de incidencia del 35,4 personas y una tasa de mortalidad de 8,4 personas por cada 100 000 habitantes”.
‘Así va la lucha contra el VIH Sida en Cali’ (El País, diciembre de 2016).


Tareas pendientes

“El trabajo con las universidades lo seguimos haciendo, al igual que con los servicios de salud y las familias. Ahora queremos devolvernos a los colegios, porque, según otro estudio vinculado a Tramas, el inicio de la vida sexual está cerca de los 14 años de edad. Entonces, ¿cuál es ese momento de preparación? De allí que queramos empezar a hacer un trabajo previo urgente, no solo con los adolescentes, sino con todos los actores, para que reconozcan las diversas opciones sexuales y la información no sea limitada”, justifica Orcasita.

Mientras el equipo continúa investigando, Marcela, a pesar de su situación, se declara feliz, porque su familia la acepta tal y como es, y además puede dar testimonio para que los jóvenes tomen conciencia del uso del condón. “Mi papá me dijo que, si esa era mi felicidad, tenía que ser también su felicidad, y mi mamá me expresó que yo iba a ser su hija para siempre y que eso no iba a cambiar nada en mí”, dice con voz esperanzadora.


TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Tramas de acción y de sentido en las prácticas preventivas frente al VIH/Sida en jóvenes universitarios de Cali
INVESTIGADORAS PRINCIPALES: Teresita María Sevilla Peñuela, Gladys Eugenia Canaval Erazo y Claudia Patricia Valencia Molina
COINVESTIGADORA: Linda Teresa Orcasita
Pontificia Universidad Javeriana Cali: Grupo de Medición y Evaluación Psicológica, Grupo de Investigación Bienestar, Cultura, Trabajo y Sociedad (bitacos), Escuela de Enfermería
Grupo de Investigación en Estudios Doctorales en Ingeniería (GEDI)
Centro de Investigaciones de la Universidad Santiago de Cali
Universidad del Valle – Grupo Promesa
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2013-2015

¿Víctimas en el arte o víctimas del arte?

¿Víctimas en el arte o víctimas del arte?

A principios de 2015, los profesores Juan Carlos Arias y José Alejandro López, de la Facultad de Artes de la Pontificia Universidad Javeriana, en Bogotá, retomaron un tema que parecía finalizado: las construcciones discursivas en lo audiovisual. En 2008 habían desarrollado un proyecto de investigación y creación sobre el documental y los límites entre la ficción y la realidad. En ese entonces llegaron a la conclusión de que todas las imágenes son ficción, pero algunas se muestran ‘objetivas’, porque el autor las construye a partir de su técnica de montaje –o sea, seleccionando y ajustando los elementos para que parezcan ‘reales’–.
Así, pues, publicaron dos textos académicos y crearon una pieza audiovisual, con lo que cerraron el proyecto. Después cada uno viajó fuera del país a ocuparse de sus propios problemas académicos. Arias se fue a la Universidad de Illinois, Estados Unidos, a hacer su doctorado en Historia del Arte, y López partió a la Universidad Federal de Río de Janeiro, en Brasil, a hacer su doctorado en Artes Visuales.

“Estábamos finalizando nuestros estudios y empezamos a intercambiar correos electrónicos”, cuenta Arias. “Yo le conté a José Alejandro sobre una inquietud que me estaba rondando, a propósito del diálogo de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y a él le interesó. “Entonces compartimos bibliografía y coincidimos en que queríamos crear algo y decidimos formular un proyecto de investigación”.

Apenas volvieron a Bogotá se presentaron a la convocatoria de Creación de la Asistencia para Creación Artística, resultaron beneficiados e iniciaron el proyecto –o lo reiniciaron– que se llamó “Las ‘víctimas’ en el arte: procesos de visibilización y representación”. Así como en la investigación de 2008 se preguntaron en términos discursivos qué definía al cine documental, buscaron precisar –de nuevo en términos discursivos- cómo definía este a la víctima. La intención no era cuestionar su realidad, sino la noción de “víctima” y su experiencia en las representaciones del medio.

“Nuestro trabajo no pretender esolver un problema
–cerrarproyectos–, sino darle  cara a unproblema…
Eso es lo que debehacer la inve stigación en arte”.
Juan Carlos Arias.

“Nuestro interés radicó en cuestionar un supuesto fundamental del cual parten la mayoría de representaciones audiovisuales de las víctimas en Colombia: su preexistencia como realidad autónoma por fuera de sus mismas representaciones”, dice Arias, y ejemplifica el asunto a través de los microdocumentales de la iniciativa La Ruta Unidos, de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas. Estas piezas narran –a través del testimonio de las víctimas– cómo la guerra llegó a ciertos territorios del país.

La forma en que se logra lo anterior es simple: un personaje describe el lugar en el pasado (idílico, tranquilo, en paz), luego el argumento gira para contar cómo irrumpió la violencia en las vidas de los habitantes, provocando el desplazamiento y el miedo entre ellos; finalmente, luego de la tempestad, una voz narra el cambio y la esperanza puesta en el futuro, después de la guerra. Esto se repite una y otra vez dentro y en cada pieza documental: las víctimas interpretan el mismo papel. Las experiencias no dan cuenta de una singularidad –de un contexto– mientras que la repetición de los códigos –la música, el discurso, la narración- invisibiliza la voz. Al final las voces resultan sobre expuestas.

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“Este es el tipo de oportunidades que puede asumir la academia… No es cuestión de destruir por destruir, sino de desarmar, para dar cuenta de la complejidad de las relaciones”, aclara el profesor Arias. Para lograr lo anterior, los investigadores desarrollaron la crítica de la categoría “víctima” en dos artículos de investigación –uno que se publicará el primer semestre de 2018 y otro que está en proceso de redacción– y también problematizaron el tema mediante dos piezas de arte. Una de ellas se llamó Copistas y se exhibió en la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, en Bogotá, en 2016. La otra pieza, una videoinstalación creada por Arias, se llamó En la ventana y fue expuesta en la sección de Documental Expandido, de la Muestra Internacional Documental de Bogotá, en 2016.

“Las obras no aplican los conceptos de los artículos. No. No se trata de que una sea el resultado de la otra”, dice Arias: “Hay cosas que no da lo académico, pero sí lo visual. Así mismo, hay cosas que no nos da la imagen, como sí ofrece la performance. En ese sentido, las obras artísticas fueron una estrategia para que la voz se dislocara, para mostrar distintos modos de visibilización y deconstrucción: afectar la voz de la víctima y mostrar su complejidad”. Hace una pausa y termina: “Nuestro trabajo no pretende resolver un problema –cerrar proyectos–, nuestro trabajo pretende darle cara a un problema… Eso es lo que debe hacer la investigación en arte”.


TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Las “víctimas” en ela rte: procesos de visibilización y representación
INVESTIGADOR PRINCIPAL: José Alejandro López
COINVESTIGADOR: Juan Carlos Arias
Facultad de Artes, Departamento de Artes Visuales
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2015-2017

El otro mensaje del Génesis

El otro mensaje del Génesis

La falta de conciencia ecológica ha sido toda una bofetada a la creación, a nuestra casa común, como la identifica el Papa Francisco: “Esa que es como nuestra hermana con la cual compartimos la existencia, y como una madre que nos acoge entre sus brazos”. En tiempos donde los progresos científicos, las proezas tecnológicas y el crecimiento económico vienen acompañados del derroche desmesurado, del deterioro del planeta y una fuerte crisis ambiental, la encíclica Laudato si` (alabado seas), escrita por el pontífice y publicada en 2015, hace un llamado a la humanidad a cuidar el planeta y volver a la sabiduría de los relatos ancestrales de los pueblos y culturas, en los cuales se invita a cuidar la relación con el ser creador, el prójimo y la tierra.

Tras diferencias teológicas entre judíos y cristianos, la propuesta de regresar a las voces ancestrales llevó al docente de teología Hernán Cardona (católico-cristiano), investigador de la Pontificia Universidad Javeriana, y a su colega Memo Ánjel, rabino (judío) investigador de la Universidad Pontificia Bolivariana, a unirse en un diálogo insertado en la reflexión de las diferentes interpretaciones del Antiguo Testamento, de expresiones que no son de comprensión inmediata y que derivan en el cuidado del medio ambiente.

¿Qué dicen los grandes relatos bíblicos sobre la relación entre el ser humano con la creación, su historia y el mundo circundante? Es la pregunta de la cual parten los docentes Cardona y Ánjel en su investigación El cuidado de la casa común (una conversación con Génesis 1-4), adelantada por la Javeriana en relación con el impacto de la encíclica Laudato si`.

“Cuando apareció, dijimos: ‘Bueno, la encíclica invita a valorar la vida, los recursos naturales y, como lo llama el Papa Francisco, al cuidado de la casa común’. Ahí convergemos todos, no solo católicos y judíos sino incluso muchos movimientos religiosos”, recuerda Cardona al hablar de los comienzos de la investigación.

El proyecto tuvo sus inicios en 2016 motivado por el texto del papa Francisco, el cual imprime sus raíces en los pasos de Francisco de Asís, quien mostró especial interés por la creación de Dios e inspiró la encíclica con un mensaje que sensibiliza a todo ser humano. Esta iniciativa de diálogo, antes inimaginable entre judíos y cristianos, parte de un reto interdisciplinar e interreligioso que se despliega de una lectura cuidadosa y detallada del Génesis, y un trabajo de campo con dos grupos de jóvenes, uno de judíos en Medellín y otro encabezado por católicos en Bogotá, ambos enfocados en descifrar los criterios de vida presentados en el primer libro bíblico, y pensarlo más allá de la fe.

Cardona explica que “para los judíos, Jesús es un judío sin más; en cambio, para nosotros, los católicos, es el hijo de Dios. Esa es la única diferencia, pero en lo demás nos podemos encontrar; por ejemplo, en el sentido de que la vida es sagrada y que debemos cuidar la casa común. Tanto judíos como católicos defendemos la vida, la familia, los recursos, el hábitat. Es posible defender unos valores y es posible suscitar unas actitudes éticas independientemente de la religión”.

Y es así, pues los designios presentados en el Génesis van más allá de la fe en sí misma. El ejercicio de hermenéutica bíblica, planteado por los investigadores, se cimenta en la idea de considerar este relato del inicio de la creación como un modelo a seguir para repensar el actuar del ser humano en el hogar de todos, procurando generar espacios de reconocimiento del cuidado de la casa común. Un mandato que, sin importar credo o religión, fue dado a todos. “Nos compete el bienestar del lugar que habitamos y nos aquejan las mismas preocupaciones”, dice Cardona, afirmando también que judíos, budistas, islamitas, incluso ateos, tienen intereses comunes.

Génesis 1

El profesor Memo Ánjel añade: “El asunto, más que una cuestión de fe, es una cuestión de conciencia. Y en esta conciencia del hombre en la tierra, como hechos necesarios, el primero dando y el segundo recibiendo, se hace la sociedad, no solo de hombres entre hombres sino de hombres con la creación. La propuesta, entonces, es la de volver a la conciencia de la vida”.

En el Antiguo Testamento, seis días de creación y uno de descanso bastan para reflejar toda posibilidad de entendimiento de la relación del hombre con la tierra. En los primeros tres días se crea lo que permite la vida: la luz, el firmamento, el agua, la tierra y la hierba, eso mismo que hoy recibe el nombre de hábitat y se extingue a diario. Después, la creación del sol y de la luna, y luego la vida del ser humano. En el artículo de avance ya publicado de esta investigación, se menciona que la humanidad es lo último que Dios crea y, por lo tanto, tiene la responsabilidad de proteger y velar por la vida.

El Génesis promueve la sabiduría del saber vivir, una invitación a pensar dentro de muchas cosas, en la toma de conciencia, como lo proponen los investigadores. Pero, ¿cómo se toma conciencia? La respuesta está en el amor y respeto por la creación, dicen, que recae en cambiar estilos de vida: recuperar el día de descanso, en el que hace énfasis el rabino Ánjel apoyado por Cardona, ese día que termina por convertirse no solo en un día de acción de gracias sino de pausa para la naturaleza misma. También en el cuidado del agua y de los alimentos que consumimos, “los vegetales fueron dados para alimentar al hombre más que los animales”; así lo hace saber el Antiguo Testamento, donde se menciona que:

“No comerás carne con sangre, refiriéndose a que la sangre de un animal o de un hombre no debe estar presente en la vida. Si bien se permite la muerte de animales, se le da primacía al uso de esos animales antes que matarlos: la oveja dará la lana y la leche, la vaca la leche y su fuerza para tirar del arado, el caballo será caballo y no se podrá comer (…)” (Cardona, Hernán & Ánjel, M, 2017).

A esa búsqueda de conciencia se suma, como consenso del diálogo a dos voces del Génesis, la idoneidad del ser humano por el buen hacer y su capacidad para aceptar la diferencia, dentro de lo que se inserta el saber gobernar e implantar políticas ambientales favorables. Al respecto, Cardona afirma: “Uno de los problemas de fondo ha sido de base estructural, en el sentido de que las políticas no solamente administrativas y económicas, sino la política en general del mundo ha sido mal suministrada. Desde el momento en el cual entramos al supermercado estamos contaminando. Estamos en un modelo que nos lleva solo a consumir y no a pensar”.

En términos de la investigación, resulta difícil pensar lo teológico como un modelo de carácter científico, pero el papa Francisco asiente que “los relatos ancestrales tienen la posibilidad de dialogar con las ciencias para pensar lo humano”, según se menciona en su encíclica; a lo que Cardona se une diciendo que “si nos encontramos con el ser humano en la familia, en la defensa de la vida, en la defensa de los recursos, hay cabida para todos, incluso para la ciencia”.

Los investigadores afirman que es encontrándonos en el ser humano donde podemos empezar a formularnos preguntas por la vida y por el sentido de la vida, del sentido del hogar y de lo que se quiere entregar a los hijos. Y el papa se lo pregunta en la encíclica: qué le vamos a entregar a los otros.

El reto es grande, y el cuidado de la casa común incluye el apoyo de todo el núcleo humano trabajando por un solo propósito: el desarrollo sostenible e integral. La invitación de este diálogo es a hablar sobre el reconocimiento de la crisis que enfrenta el medio ambiente y a promover una ecología armónica; en otras palabras, un estilo de vida que ayude a la protección de la naturaleza, al respeto por la diversidad, la promoción de solidaridad y la construcción cálida de la casa común. Nuestro destino está, como lo sugieren Cardona y Ánjel, en aceptar la invitación del papa Francisco, pero también en aprender a construir ya no desde el antropocentrismo sino desde el biocentrismo, es decir, desde la vida, entendida como todo cuanto en la tierra se contiene, más que en el egoísmo del yo.

 

La confianza en la ciencia

La confianza en la ciencia

“La confianza es el principio fundamental de la comunidad científica”, le dijo Ara Tahmassian, doctor en radiología, a un auditorio de investigadores javerianos que participaron en el evento ‘Construcción de capacidades para la investigación internacional’.

Responsable de la supervisión, el desarrollo y la implementación de políticas relacionadas con el cumplimiento de regulaciones para actividades de investigación en la Universidad de Harvard, Tahmassian recalca: no es solamente la confianza entre la comunidad científica, sino también porque el público general confía en los científicos y en la ciencia.

Insiste que es necesario promover “la cultura de la responsabilidad”, donde la confianza desempeña un papel crucial: “La conducta responsable en ciencia es una responsabilidad compartida que debe convertirse en un pilar valioso de la comunidad científica”.

De acuerdo con encuestas realizadas entre 1986 y 2005, la frecuencia en fabricación o falsificación de datos en la investigación científica varía entre dos y 10 por ciento. “Una vez todos practican la cultura de la responsabilidad, esta se convierte en ‘la cultura’”, dijo.

Pesquisa Javeriana habló con Ara Tahmassian durante su estadía en Colombia. Así fue el diálogo:

La trasescena del teatro moderno en Colombia

La trasescena del teatro moderno en Colombia

En los albores del teatro en Colombia, los intelectuales y amantes del arte y la cultura se reunían para la lectura de obras teatrales, algunas de las cuales también eran representadas. En aquel entonces –entre 1900 y 1950– los dramas abordaban temas folclóricos, costumbristas y problemas cotidianos, como la tragedia familiar por el embarazo de una joven que aún no contraía matrimonio o la preocupación por el ‘naciente feminismo’, que llevaba a las mujeres a querer expresar sus ideas o salir solas a la calle.

Poco tiempo después ocurre algo inesperado: a partir de 1960 el teatro colombiano da un salto sin precedentes y se ubica en la vanguardia internacional. Aparece entonces el llamado Nuevo Teatro y con él se consolida el teatro moderno en el país. Se crean varios grupos de teatro independiente que trascienden el entretenimiento y que entienden el arte más como una herramienta poderosa de transformación de la realidad social y política.

Pero, ¿qué fue lo que ocurrió entre 1950 y 1960 para que el teatro colombiano pasara del costumbrismo a convertirse en un referente regional? Hacer frente a este ‘misterio’ fue el propósito de la socióloga e historiadora Janneth Aldana, líder del grupo de investigación Cultura, Conocimiento y Sociedad, de la Pontificia Universidad Javeriana, quien a través de una minuciosa revisión de prensa logró comprender los antecedentes de esta transformación. “Sobre esto se ha escrito bastante, pero la historia contada recae en los recuerdos y en los intereses de las personas. Nosotros, a través de la revisión de los periódicos, reconstruimos el proceso en el momento en el que estaban ocurriendo los hechos”, explica Aldana.

La investigación se remontó a lo publicado sobre teatro en los periódicos El Espectador, El Tiempo, El Siglo y a documentos del archivo del Teatro Colón entre 1930 y 1950. Uno de los hallazgos más reveladores es que los intelectuales colombianos vivieron un verdadero remesón al intercambiar ideas con sus colegas extranjeros, quienes empezaron a llegar al país, al tiempo que ellos mismos viajaron a países como Francia, Alemania y Estados Unidos; esto les permitió experimentar en directo el teatro moderno de otras latitudes. Así, durante la década del 50 se dio una explosión de grupos teatrales independientes.

En prensa, Aldana y su equipo se toparon con cuadernillos que exponían cómo se formaban los grupos, quiénes los componían y cuál era su intensión, material con el que reconstruyeron cada historia. De la lista sobresalieron El Búho –primer grupo de teatro independiente en Colombia– y la Casa de la Cultura de Bogotá –que en 1972 se convirtió en el legendario Teatro La Candelaria–.


Salen a escena ‘Los independientes’: El Búho

Entre 1930 y 1940, a través de la Radio Nacional, los colombianos conocieron a Shakespeare, el teatro isabelino del Siglo de Oro y, en general, a los clásicos, que hasta ese momento nunca habían sido representados en el país. Posteriormente, entre 1950 y 1960, hizo su aparición el teatro experimental. De sus viajes al exterior, los amantes del arte dramático trajeron las obras de la vanguardia mundial. El reto era representarlas y consolidar un espacio de trabajo donde ensayar y poder presentarlas al público.

En esa década los temas dieron un vuelco total: se pasó de ‘la damisela que llora por suamor perdido’ a obras como la Conversación sinfonieta, de Jean Tardieu, en la que se traían a escena temas del existencialismo, expresado en el canto incoherente de seis coristas. En prensa se registraba la perplejidad de los espectadores: “aparecían opiniones como ‘Qué interesante ver el existencialismo francés’ o ‘Esto a todo el mundo lo aburre, aquí qué vamos a ser como los franceses […] esto es muy snob’ ”, indica Aldana. La incomprensión del público condujo a los nóveles directores a explorar otras formas de montaje, que es donde reside en gran medida su carácter experimental.

Estas exploraciones, a su vez, eran posibles en la medida en que los grupos lograran autofinanciarse, es decir, ser independientes. Surgieron entonces cantidad de grupos experimentales e independientes, entre los cuales se destacó El Búho, entre otras razones, porque fue el que más tiempo se sostuvo gracias a sus mecenas. Desde el punto de vista artístico, El Búho se preocupó por traer teatro de vanguardia que en Colombia nunca se hubiera visto. “Adicionalmente, son los primeros que cuentan con personas que están pensando exclusivamente en la creación teatral: el montaje y la formación. Ellos realmente estaban innovando”, comenta la investigadora.

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La Casa de la Cultura de Bogotá

Por su parte, la Casa de Cultura de Bogotá, posteriormente La Candelaria, se formó con exintegrantes de El Búho que también buscaban “la independencia en todo sentido: creativa, ideológica, política”. Como indica Aldana, sus fundadores finalmente “tuvieron su propio espacio y buscaron la sostenibilidad del mismo”. A partir de allí, se extendió por el país un teatro de creación colectiva, como el que caracterizó a la Casa de Cultura.

Interesada desde sus comienzos en los problemas que aquejaban a los sectores más vulnerables de la sociedad –  por ejemplo, luchas populares como las de los comuneros–, la Casa de la Cultura implementó una metodología consistente en elegir un tema, investigarlo, hablar con expertos, viajar, para posteriormente hacer improvisaciones y armar varias escenas, de las que el director elegía algunas con las cuales construía un todo coherente; finalmente, se presentaba la obra y se la calibraba y ajustaba.

Este es el principal antecedente del teatro de creación colectiva, políticamente comprometido, que entre 1960 y 1970 se consolidó como el Nuevo Teatro. Solo desde entonces se habla propiamente de un arte dramático colombiano, interesado en nuestras problemáticas, que además innova en los métodos de creación artística y marca de manera definitiva la historia del teatro en Colombia.

Con esta investigación, que esclarece aspectos poco conocidos de los antecedentes del teatro moderno, se abren nuevos horizontes de interés, por ejemplo sobre el teatro universitario, y aparecen inquietudes hasta ahora no resueltas, para por fin entender por qué, si se hace teatro de calidad, la gente no asiste a las salas. Temáticas que seguramente seguirá explorando el grupo Cultura, Conocimiento y Sociedad en futuras indagaciones sobre la dinámica social del arte dramático en el país.

 


TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: “El desarrollo experimental del grupo de teatro El Búho y la Casa de la Cultura de Bogotá. Transformaciones culturales en la sociedad colombiana a mediados del siglo XX.
INVESTIGADORA PRINCIPAL: Janneth Aldana | Facultad de Ciencias Sociales | Grupo de investigación Cultura, Conocimiento y Sociedad.
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2012

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El cambio climático también afecta a las semillas

El cambio climático también afecta a las semillas

¿Sabía que de 1880 a 2012 la temperatura mundial aumentó 0,85 °C, que los océanos se han calentado, las cantidades de nieve y hielo han disminuido y el nivel del mar ha subido aproximadamente 19 cm durante los últimos cien años? Aunque esta información es alarmante, los datos recogidos por la docente Sofia Basto, de la Facultad de Ciencias de la Pontificia Universidad Javeriana, exponen una realidad insospechada sobre uno de los componentes de los ecosistemas que pasan inadvertidos para muchos y, por lo mismo, se encuentran menos estudiado: las semillas.

Esta bióloga dedicada al estudio del banco de semillas –aquellas viables que no han germinado y que se acumulan sobre el suelo, debajo de la capa de hojas que lo recubre o de su superficie– y su comportamiento, logró identificar los efectos del cambio climático en el número de semillas y de especies bajo la tierra y sus implicaciones en la capacidad de recuperación de los ecosistemas.

Basto realizó sus estudios de doctorado en Ciencia Animal y Vegetal en la Universidad de Sheffield, Inglaterra, con una beca otorgada por la Unión Europea para estudiantes de América Latina y con el apoyo de la Javeriana. Así evidenció los graves efectos que tienen diferentes disturbios generados por los humanos en los bancos de semillas. Una de sus investigaciones se llevó a cabo a través de experimentos para evaluar los efectos del cambio climático en la cantidad de lluvias , hallazgo que fue publicado en una de las revistas del grupo Nature con el fin de llamar la atención ante este inminente problema global. Su investigación más reciente, Severe effects of long-term drought on calcareous grassland seed banks, se publicó el pasado mes de febrero en la revista npj Climate and Atmospheric Science.

La investigadora encontró que la sequía, ocasionada por el cambio climático, reduce el número de semillas y de especies presentes en el suelo. Esto significa que en caso de sufrir eventos climáticos devastadores las semillas no restituirán la vegetación adulta, lo cual es alarmante teniendo en cuenta que “estos bancos son reservorios de biodiversidad que mantienen el equilibrio en los ecosistemas”.

El proyecto investigativo terminó de consolidarse durante una conversación con el ecólogo y experto en cambio del clima Philip Grime, quien le comentó a Basto sobre un hallazgo en las especies de pastos que analizaba. Según sus resultados de investigación, aquella vegetación era resistente al cambio climático porque no evidenciaba alteraciones en sus parcelas; sin embargo, posteriormente se dio cuenta de que este mismo estudio, hecho a escalas de análisis más pequeñas, mostraba que “algunas especies se movían de las áreas más profundas del suelo a las más superficiales y viceversa”, recuerda Basto, lo que significaba que las condiciones del cambio climático sí afectaban de alguna u otra forma a la vegetación.

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Parcelas del experiemento del profesor Grime, en Inglaterra, donde Sofía Basto realizó su investigación.

Con esta información, la colombiana consideró que algo similar podría estar ocurriendo con las semillas y que probablemente los estudios a gran escala y a corto plazo habrían estado sesgados debido al poco tiempo de análisis que tenía cada uno. Por eso,  retomó el proyecto preliminar que uno de sus colegas había hecho en 1998 sobre el estudio de las semillas en las parcelas del experimento de Grime, el cual no evidenció efectos adversos ocasionados por las alteraciones del clima en condiciones de sequía y humedad.

“El experimento del profesor Grime fue instalado en 1994 en parcelas en las que se estudia el efecto de la sequía, del incremento de las precipitaciones en verano y del aumento de la temperatura en la vegetación, en comparación con parcelas que no han recibido manipulación del cambio climático”, dice Basto.

Esta investigación de la docente javeriana inició en 2008. Para ese momento, las parcelas de un pastizal calcáreo cerca de la ciudad de Buxton (Inglaterra) ya llevaban 14 años desde su montaje, ya que, al tratarse de una evaluación a largo plazo, los resultados obtenidos son mucho más robustos y las conclusiones, basadas en mejores evidencias. “Fui muy afortunada al encontrar un proyecto en el que se ha simulado el cambio climático por más de una década. Precisamente, por esta razón logré evidenciar que las respuestas de las semillas ocurren a un ritmo más lento del que los estudios a corto plazo permiten identificar”, explica Basto.

El primer paso para estudiar los efectos del cambio climático en los bancos de semillas fue empaparse de literatura científica y hallar los vacíos, hasta ahora no descubiertos, sobre conocimiento de las semillas. Posteriormente realizó el trabajo de campo.  Según cuenta: “Establecí subparcelas al interior de las áreas experimentales y, al azar, tomé 10 muestras de suelo en cada una de ellas, luego las dividí en intervalos de 2 cm y medí la profundidad del suelo en cada punto de muestreo para así analizar el posible efecto de su variación en la respuesta del banco de semillas frente a las alteraciones en las precipitaciones; en otras palabras, para identificar la profundidad en la que se encontraban las especies y cuáles se estaban moviendo en respuesta al cambio climático”, añade.

Luego, Basto tomó las 524 muestras recolectadas y debidamente marcadas según su profundidad del suelo  y parcela de origen (sequía, exceso de precipitación y condición ambiental natural), las tamizó y extendió en una capa de uno a tres milímetros de grosor sobre las bandejas de germinación, las cuales contenían turba previamente humedecida. También identificó y registró las plántulas que germinaron a partir de las muestras de suelo.

El proceso de análisis lo realizó a partir de una comparación entre las especies de semillas y su abundancia en las parcelas sometidas a sequía y exceso de lluvia, con las que se encontraban bajo condición ambiental natural. Con esta información fue posible notar que el número de especies y de semillas en suelos secos, ocasionados por el cambio climático, sufrió una reducción significativa respecto a las semillas presentes en suelos bajo condición ambiental natural. Por otro lado, la presencia de semillas en suelos sometidos a un exceso de lluvias no fue afectada.

Así lucían los bancos de semillas
Imagen de los especímenes vegetales analizados durante la fase de emergencia de plántulas.

Es decir, “que llueva más durante el verano no va a generar un cambio ni en la vegetación ni en el banco de semillas, pero, por el contrario, si se presenta la sequía, los efectos son más severos en el banco que en la vegetación”, dice Basto.

Esta investigación duró dos meses durante el proceso de recolección de muestras, tres en el procesamiento del material, nueve en el registro de la emergencia de las plántulas y un semestre en el análisis y escritura del artículo científico. Así, la colombiana evidenció que las semillas no seguían el mismo patrón de respuesta y resistencia de la vegetación ante el cambio climático que indicaba Grime y que sí eran afectadas por la sequía.

A pesar de que esta investigación se realizó en territorio europeo y las condiciones del suelo difieren del colombiano, la docente considera que estos hallazgos permiten la formulación de nuevas preguntas de investigación con las cuales será posible ahondar en los efectos de cambio climático en las semillas. Basto también reconoce que es necesario entender las causas del problema hallado, es decir, si la sequía está afectando la producción de semillas, la germinación, dañando sus mecanismos de reparación o si está causando un daño directo a sus estructuras. Además, señala que este proyecto es importante ya que presenta resultados de investigación a partir de experimentos de largo plazo, lo cual debe, según ella, servir de referente para la implementación y financiación de actividades de investigación de largo aliento que arrojarán resultados mucho más sólidos.

“Nosotros tenemos una limitación y es que hacemos estudios concretos de uno o un par de años, pero los procesos biológicos son muy complejos y se requiere evaluarlos durante periodos de tiempo más largos para que, en el caso específico de las semillas, se logre incorporar los resultados de las investigaciones en los modelos que predicen la frecuencia e intensidad de la sequía en el escenario del cambio climático y mejorar su capacidad de predecir sus consecuencias”, reconoce.

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Sofía Basto, docente javeriana, durante el trabajo de campo de su investigación.

Por último, esta investigación realizada en Inglaterra hace un llamado a las instituciones públicas y privadas, académicos, universidades, tomadores de decisiones y a la ciudadanía para tomar conciencia sobre lo que está ocurriendo con los ecosistemas destinados a conservación, especialmente aquellos que hacen parte de la biodiversidad y riqueza nacional pero que, paulatinamente, pueden llegar a ser transformados por las condiciones adversas del cambio climático.

De igual forma, es un llamado a reflexionar sobre qué tanto conocemos sobre la capacidad que tienen los ecosistemas colombianos para recuperarse frente al cambio climático, como también a reconocer que aunque los banco de semillas mantienen la diversidad genética y las especies, permite la recuperación de la vegetación después de los disturbios y  reduce el riesgo de extinción de las plantas, podría estar siendo severamente afectado por el cambio climático y, con ello, incrementando la vulnerabilidad de los ecosistemas.

Universidad de Harvard, interesada en la investigación de la Javeriana

Universidad de Harvard, interesada en la investigación de la Javeriana

Investigadores de la Universidad de Harvard liderarán el evento ‘Construcción de capacidades para la investigación internacional – Building Capacities for International Research’, un encuentro liderado por la Pontificia Universidad Javeriana y su Vicerrectoría de Investigación para articular los conocimientos nacionales e internacionales sobre las metodologías y las correctas prácticas en el desarrollo de procesos de investigación.

El conversatorio se llevará a cabo en las instalaciones de la Javeriana del 20 al 23 de marzo de 2018 y contará con la participación de Ara Tahmassian, doctor en radiobiología de la Universidad de Londres y director de Investigación en Harvard, y Merce Crosas, doctora en astrofísica y directora del Instituto de Ciencias Sociales Cuantitativas de la misma institución.

Los expertos capacitarán a estudiantes, profesores y directivos javerianos en investigación colaborativa, criterios de publicación científica, gestión y ciencia de datos, administración de sistemas de información, financiación de proyectos de investigación y ética para el trabajo con seres humanos y animales.

Este encuentro académico será un espacio para la socialización de los estándares y modelos internacionales de investigación con el fin de transferir herramientas para la gestión de proyectos. Esto le permitirá a la comunidad académica javeriana potenciar su actividad investigativa.

La jornada de apertura será presidida por el padre Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J., rector de la Javeriana, el próximo martes 20 de marzo a las 8:00 a.m. en el auditorio Jaime Hoyos, S.J. de la misma institución. En caso de estar interesado en este encuentro, las conferencias serán transmitidas vía streaming a través de la página web javeriana.

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Videojuego contra el acoso sexual

Videojuego contra el acoso sexual

La mañana inicia para Violeta con malas noticias: al mirar su celular comprueba que olvidó poner la alarma. Se hizo tarde, justo el día de la entrevista de trabajo que había esperado por tantos días. A las carreras se baña, se viste, se arregla y come algo, lo importante es llegar a tiempo, pero las cosas se complican al entrar en la estación de Transmilenio: en medio de tanta gente que debe esquivar para tomar a tiempo el articulado, escucha todo tipo de “piropos” irrespetuosos, miradas que la recorren sin pudor de arriba a abajo, silbidos que –sabe muy bien– están dirigidos a ella, incluso la arrinconan con intenciones de tocarla abusivamente. ¿Qué puede hacer? ¿Ignorarlos? ¿Gritarles? ¿Intentar defenderse? ¿Podrá llegar a tiempo a su entrevista si se hace la de la vista gorda y lo deja como una anécdota más en un día desastroso? ¿O exige respeto buscando que la gente, y las autoridades del sistema de transporte, castiguen a los acosadores?

Todos estos dilemas son el eje de Poder Violeta, el videojuego para teléfonos móviles desarrollado por un grupo de profesores de la Pontificia Universidad Javeriana que busca generar conciencia sobre una realidad silenciosa, pero totalmente abrumadora: el acoso sexual a las mujeres dentro del sistema de transporte público. “Es un problema cotidiano en todas las megaurbes del mundo. Como investigadores, vimos que se podía representar en un videojuego, porque son artefactos culturales que permiten simulaciones de la vida real”, explica Carlos Torres, profesor asociado del Departamento de Diseño, doctor en Ciencias Sociales y Humanas, y líder de este proyecto.

La odisea trágica de Violeta nació en 2016, justo después de que Torres recibiera su título de doctorado. Su tesis se había centrado en otro videojuego, Hasta el cuello, en el cual exploraba la desigualdad contando la historia de una niña afrodescendiente que debe evitar que su codicioso contrincante le arrebate las monedas necesarias para superar una inundación que amenaza con separarla de su familia. Sin embargo, el resultado de aquella experiencia había dejado a su desarrollador con un mal sabor de boca: “No es un testimonio directo sino mi visión externa a un problema. Lo más interesante sería escuchar la voz de quien sufre el problema, pero muy rara vez una niña víctima de la desigualdad sabe diseñar videojuegos”.

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Varios escenarios de Transmilenio son mostrados en cada nivel del juego.

Para paliar ese sentimiento se puso manos a la obra. Aprovechando la convocatoria de apoyos a proyectos de creación artística de la Vicerrectoría de Investigación de la Javeriana, se unió con María Juliana Flórez, doctora en Psicología Social y profesora asociada del Instituto Pensar; Ómar Ramírez, magister en Diseño, profesor del Departamento de Diseño de la Javeriana y encargado del diseño metodológico de la investigación; y Roberto Cuervo, doctor en Diseño y Creación, investigador javeriano experto en paisajes sonoros, con quienes concluyó que la respuesta era facilitarle a las mujeres contar su experiencia a través del co-diseño, la modalidad colaborativa que permite concretar proyectos de diseño a través del trabajo progresivo en equipo. Un primer acercamiento con la Secretaría Distrital de la Mujer los convenció de que el día a día de las mujeres en el transporte público era la realidad indicada para contar en su videojuego.

“No hay cifras concretas, es un fenómeno subregistrado: las mujeres no denunciamos porque tenemos que ir al trabajo: o paras y denuncias el abuso, o sigues para tu sitio de trabajo”, explica Flórez, asesora del proyecto y mediadora de grupos focales y talleres de trabajo con diversas organizaciones feministas: Polifonía, Observatorio Contra el Abuso Sexual Callejero, Degénero, Mujeres Gordas sin Chaqueta y Rosario sin Bragas.

Aunque las cifras pueden ser esquivas, la Fiscalía General de la Nación ha registrado más de 11.000 casos de acoso sexual en Colombia desde 2008, año en que comenzó a considerarse como delito; asimismo, señaló que, entre 2016 y 2017, el 88% de las víctimas que entablaron denuncias por este crimen fueron mujeres. Asimismo, la organización internacional Oxfam asegura que, en el mundo, el 35% de las mujeres han experimentado la violencia sexual, y que en el 90% de los países con ingresos bajos y medios, el 90% de ellas ha sufrido el acoso sexual en el transporte público.


El reto de empoderar al jugador

A lo largo de 2017, la realidad que encierra a Poder Violeta se fue concretando en las instalaciones de la Javeriana. En cada taller de diseño coordinado por Torres, las activistas de las diferentes organizaciones feministas fueron traduciendo sus amargas experiencias en Transmilenio en la historia de Violeta. “Los talleres implicaron discusión y debate de la situación, y una validación de los avances del juego”, cuenta Flórez, y explica que en ellos también identificaron los distintos escenarios del sistema de transporte masivo bogotano en el que las mujeres habían sido víctimas de las diferentes modalidades de acoso.

Así, en la travesía de Violeta, desde el primer nivel, que narra el camino por una estación hasta el vagón donde parte el bus, se pueden experimentar acosos de tipo verbal: frases irrespetuosas, o silbidos y ruidos ofensivos; en otros, como en el que transcurre al interior de un articulado, se experimenta el acoso visual: aquellas miradas intimidantes que invaden el espacio  mínimo vital (aquel círculo que se abarca con los brazos extendidos) de una mujer; o también puede darse el acoso físico: cuando el acosador se acomoda de tal forma que la mujer solo puede pasar frente a él, tocando su ingle, o, incluso, cuando se toca abusivamente ciertas partes del cuerpo (senos, cola o la entrepierna). En todos ellos, el teléfono vibra y la pantalla se tiñe de color verde.

¿Qué hacer ante el acosador? La interfaz del juego propone tres opciones: se ignora la afrenta o se reacciona por medio de un grito o una táctica de defensa (en espacios cerrados, suele ser un codazo). El resultado de cada decisión es una fidedigna copia de la realidad: a veces, a pesar de que se alerte a los pasajeros, no pasa nada (entonces, se experimenta la frustración personificada en una frase victoriosa del antagonista, del tipo “entre más bravita, más bonita”); en otras, puede aparecer un policía que salve el día. Pero más allá de las experiencias del acoso, siempre se debe luchar contra el reloj: no se debe olvidar que el personaje principal va tarde para una entrevista laboral.

La pantalla se tiñe de verde cuando Violeta es acosada; al defenderse, se vuelve violeta (color del movimiento feminista)
La pantalla se tiñe de verde cuando Violeta es acosada; al defenderse, se vuelve violeta (color del movimiento feminista)

Poder Violeta hace parte de la tendencia de videojuegos con un objetivo social, la cual apareció en el siglo XXI buscando resaltar problemáticas de la vida real para que el jugador se concientice de ellas y, desde la reflexión, impulsarlo a generar cambios. Uno de los más famosos es el reconocido Papers Please, desarrollado en 2013 por Lucas Pope, que se centra en la inmigración desde el punto de vista de un agente inmigratorio que sella los pasaportes en la frontera de una ficticia exrepública soviética.

Fue, precisamente, en la etapa de talleres de co-diseño, que Torres se dio cuenta de que su proyecto podía generar un cambio dependiendo de quién lo jugara. “Las políticas que tienen que ver con el tema se dirigen a las mujeres, pero muy pocas se centran en el acosador. Lo ideal de nuestra apuesta es que los hombres lo juguemos y nos sintamos, de una manera simbólica, en los zapatos de una mujer usando el transporte público”, resalta.

Para generar esa conciencia, es necesario visibilizar el problema. De allí que el grupo de desarrolladores (conformado, además, por Jorge Iglesias, artista reconocido por sus trazos inusuales y sus dibujos eróticos, y por la firma de programación digital Cocodrilo Dog) busque fomentar el poder violeta: cada vez que una persona comparte en Facebook su experiencia dentro del juego, puede ganar un superpoder para defenderse de mejor manera en la próxima partida. “Ese es el poder violeta: propagar el mensaje”, insiste Torres.

Una apuesta que, desde ya, está generando réditos. El juego se lanzará este 13 de marzo en el Centro Ático, de la Universidad Javeriana, a las 5:00 p.m., y los usuarios de Andriod e iOS (el sistema operativo de los iPhone) podrán descargarlo sin costo alguno; sin embargo, desde inicios de este año, cuando los desarrolladores publicaron avances del videojuego en Facebook, recibieron la atención de múltiples jugadores y de trolls (agitadores digitales). “El gremio de los jugadores es muy machista, es supremamente hostil”, explica Torres ante las amenazas de algunos internautas de torpedear el lanzamiento.

Sin embargo, las críticas también vienen de quienes consideran los videojuegos como una invención del patriarcado. Una respuesta que se venía venir, de acuerdo con Flórez: “Hay diferentes perspectivas de feminismo y el juego no las abarca a todas ni necesariamente va a cumplir a cabalidad las aspiraciones de todos los grupos. De hecho, su objetivo no es representarlas sino suscitar debate”.

Positivo o no, lo cierto es que Poder Violeta está logrando, desde ya, su objetivo de promover la acción de sus posibles usuarios, tal y como lo resalta Torres: “El proyecto ha tenido mucha resonancia y ha sido un experimento maravilloso, ojalá en el futuro veamos más videojuegos desarrollados por mujeres”.

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Desde hoy, la edición 43 de Pesquisa Javeriana

Desde hoy, la edición 43 de Pesquisa Javeriana

Las elecciones para Congreso y Presidencia han marcado el inicio de este 2018. Siendo un tema de trascendencia, Pesquisa Javeriana le ha dedicado su informe especial de la edición 43, la primera del año, al análisis académico sobre cómo los partidos y los candidatos han configurado la actual campaña y qué pueden esperar los votantes en el corto plazo.

También lo invitamos a leer en este número:

  • Nuestra editorial sobre el papel que la ciencia está jugando en el actual panorama político.
  • Un reportaje sobre cómo se está transformando la Amazonía andina por cuenta de los proyectos hidroeléctricos en su cuenca.
  • La investigación que recaba información genética para prevenir o tratar tempranamente el cáncer de seno y de ovario en las mujeres.
  • El Proyecto Tramas, iniciativa de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, que rastrea las prácticas de prevención del VIH en la comunidad homosexual femenina.
  • La crónica sobre la transformación del teatro costumbrista colombiano al teatro moderno.
  • Analizamos cómo el cine documental está representando a las víctimas de la violencia.
  • La iniciativa académica de Colombia, Argentina y México para fortalecer la democracia en torno al manejo de los recursos naturales.
  • Infografía sobre los aportes que las investigadoras javerianas han realizado a la ciencia y el arte del país.

Si usted desea acceder a estos contenidos y no es suscriptor de El Espectador, puede descargar la edición digital (PDF) de nuestro número 43 en este enlace.

Elecciones Presidenciales 2018: candidaturas sin partidos y partidos sin candidatos

Elecciones Presidenciales 2018: candidaturas sin partidos y partidos sin candidatos

El 2018, año de elecciones en Colombia, inició sin ningún candidato presidencial definido. Una multiplicidad de nombres han puntuado en las encuestas, recogido firmas para avalar su aspiración y propuesto alianzas que apenas hasta ahora, en marzo, se habrán definido, pero lo cierto es que no hay claridad sobre quiénes integrarán el tarjetón final para elegir el próximo presidente.

Es un panorama totalmente atípico con respecto al de décadas atrás, cuando, con extensos meses de anticipación, los candidatos oficiales de los partidos viajaban por todo el país exponiendo los diferentes puntos de su programa de gobierno, convenciendo a los indecisos y aceitando sus maquinarias electorales de cara al gran día. El de hoy, con partidos fracturados y múltiples candidatos independientes, es un escenario producto de las reformas electorales del siglo XXI, en las cuales, entre otras disposiciones, se impuso un umbral mínimo de votos para alcanzar curules en el Congreso y se permitió a los políticos cambiar de partido, práctica conocida como transfuguismo.

Si bien con ellas se pretendía una competencia más justa, el resultado ha sido contraproducente. “Se pensó que la reforma volvía a abrir el espectro político, tal como sucedió en 1991 con la Constitución Política, y aunque llegaron muchos independientes, los políticos tradicionales lo aprovecharon para cambiarse de camiseta”, asegura Fabián Acuña, profesor asistente de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana e investigador de los procesos de selección de candidatos en los partidos políticos.

Pesquisa Javeriana lo consultó para analizar cómo han funcionado estas prácticas en el actual proceso electoral colombiano y qué nos depara hasta el día de la primera vuelta presidencial, el próximo 27 de mayo.


Pesquisa Javeriana: ¿Qué tan conveniente es para el proceso electoral iniciar el año hablando de precandidatos y no de candidatos presidenciales definidos?
Fabián Acuña:
En los procesos electorales los tiempos son muy importantes; por ejemplo, el electorado generalmente define sus preferencias semanas antes de la elección; entonces, si bien para la democracia puede ser deseable tener claridad acerca de las candidaturas muy temprano en el proceso, porque permitiría una amplia socialización de las propuestas y mayor información para el electorado, en ocasiones esa anticipación puede jugar en contra de los candidatos. Tenemos muchos ejemplos de postulantes que manifiestan su aspiración con bastante anticipación, y aunque presenten programas de gobierno construidos seriamente –no improvisados–, ello puede convertirlos en objeto de críticas prolongadas que desgastan candidaturas ante la opinión pública. Por esta razón, optan por campañas cortas. Además, el mismo proceso político se encarga de filtrar alianzas y candidaturas más estables.

Por otra parte, todo está establecido para que hoy, marzo 11, estrenemos una figura consignada en la Reforma Política de 2009, que son las consultas interpartidistas para selección de candidatos. Esto presenta diferentes aristas, pues los mecanismos de selección son distintos y cumplen diferentes funciones. No hay uno que sea mejor y otro peor. Con uno se ganan unas cosas y se pierden otras (ver recuadro).


PJ: ¿Pero cuánto gana la democracia con tantas propuestas y tan poco tiempo para socializarlas?
FA:
Definitivamente el escenario ideal para la democracia sería tener propuestas más claras y mayor tiempo para debatirlas, pero en la práctica este escenario ideal es el menos frecuente; al contrario, los tiempos electorales tienden a ser cortos, lo cual afecta principalmente al electorado, por la poca información que tiene de las diferentes opciones y propuestas a elegir, más en elecciones con amplia oferta de candidatos con diversas posiciones programáticas e ideológicas. Algo que nos ayudaría a reducir y hacer más clara la información para el electorado es tener partidos y/o movimientos más consolidados, evitando así candidaturas volátiles y personalistas, antes que programáticas. Pero definitivamente ese no es nuestro caso, al contrario, en esta elección –como en otras– campea la dispersión de propuestas que hace más compleja la decisión del votante promedio.

Esto es un fenómeno latinoamericano. Los partidos han perdido el monopolio de la representación, porque, si alguien quiere ser candidato, ya no necesita un partido, acude a recolectar firmas o se promueve a través de grupos significativos de ciudadanos. Esta es una figura con un espíritu democratizador, busca darle libertad y liderazgos alternativos a una persona que no tenga la maquinaria dentro de un partido para hacerse elegir, pero, como suele ocurrir en la región, con ella muchos políticos tradicionales se reinventaron, transformaron y convirtieron en independientes. Estar en un partido y en un colectivo los obliga a amarrarse a unas reglas y a un proyecto de grupo, pero es positivo que existan, porque no pasa lo mismo con una iniciativa individual. ¿A quién le rinde cuentas un independiente? A él mismo.


PJ: En ese aspecto, ¿es negativo ver que los candidatos de partidos tradicionales, que definieron nuestra política y nuestra vida en los siglos XIX y XX, hoy pidan que los dejen participar en coaliciones?
FA:
La respuesta se ha de dar en dos direcciones: por un lado, no me parece malo que estén buscando participar en coaliciones, pues este hecho evidencia que nuestro sistema político definitivamente se abrió. Décadas atrás se atribuía al cerramiento del sistema parte de la explicación del conflicto armado, vía exclusión de sectores alternativos al bipartidismo, y si hoy los partidos tradicionales están buscando alianzas y coaliciones es porque ya no son las únicas fuerzas en competencia o, como se asumía otrora, “las dos mitades de Colombia”. Por otro lado, en democracia ganan las opciones que logren agregar mayor cantidad de votos. La dificultad real es cómo y con quién se suman esos votos, y en Colombia es sabido que algunas alianzas con organizaciones o liderazgos políticos han estado condicionadas por acuerdos clientelistas y burocráticos o, en el peor de los casos –y con frecuencia–, se buscan alianzas con actores ilegales y armados para sumar esos votos.

Fabián Acuña, profesor asistente de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana
Fabián Acuña, profesor asistente de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana

En Colombia hemos pasado de la exclusión democrática, por ejemplo, en los años del Frente Nacional, a la inclusión total, como ocurrió con la Constitución de 1991, que dio paso a más de 70 partidos. Ambos casos son buenos y malos, porque, aunque con más partidos se da una mayor democracia, se obtiene menor gobernabilidad. Con la reforma política de 2003 se buscó tener partidos más grandes con propuestas serias, de largo plazo, pero hay que decir que las reformas toman tiempo en afincarse. Lo decía Jon Elster: “En política no es racional autoamarrarse, sino amarrar a otros”. Afiliarse a un partido obliga al candidato a cumplir con sus reglas y a seguir su ideología, pero en política todo el mundo quiere ser protagonista, lo cual nos lleva a que se abran válvulas de escape. En 2009 se dio un parágrafo transitorio que permitió el transfuguismo, para permitir la afiliación a otros partidos.


PJ: ¿Habría que realizar una nueva reforma política para corregir estas fallas?
FA:
La tentación de formular reformas políticas para solucionar fallas del sistema político siempre está latente. En Colombia no se han escatimado esfuerzos en esta dirección y propuestas se encuentran en diferentes direcciones, según las preferencias. Estoy de acuerdo con la necesidad de algunas reformas, pero entre cambiar las reglas de juego y profundizar la estabilidad de las actuales, en mi opinión es preferible la segunda opción.

A modo de aclaración, no estoy diciendo que sistema electoral tal y como está es perfecto, porque no lo es y tiene muchas dificultades, pero es más nocivo para el sistema político cambiar permanente las reglas de juego. Desde la Constitución de 1991, cada gobierno ha pretendido cambiar las condiciones electorales y esto genera inestabilidad. En todas las elecciones siguientes a la reforma política de 2003 se procuró alguna modificación. Y, como las reformas, las reglas de juego necesitan tiempo para que se afinquen, porque dan estabilidad. La democracia necesita reglas de juego claras y resultados inciertos. Lo mismo ocurre dentro de los partidos, pero una iniciativa independiente se las puede saltar, porque le interesa más hacer coaliciones. Yo creo que hay que apostar por los partidos. Muchas veces los vemos como focos de corrupción y clientelismo, y eso es verdad, pero son mejores las iniciativas colectivas que las individuales. América Latina ha padecido de populismos, caudillismos, que han venido por iniciativas individuales, que son solo nombres y no programas de partido.


PJ: Uno de sus temas de investigación es el de la consulta abierta para la selección de candidatos. ¿Qué tan conveniente es realizarlas en tiempos, como los actuales, de crisis económica, teniendo en cuenta la baja participación electoral que convocan?
FA:
La democracia es compleja, los procesos democrático-electorales son costosos, toman tiempo, en ocasiones se caracterizan por el inmovilismo, hasta que se logren consensos. Seguramente sistemas menos democráticos –o dictaduras– sean más “efectivos” y los procesos sean más expeditos, pero los costos suelen ser más altos en términos de restricciones a libertades, exclusión de sectores de la población o vulneraciones de derechos humanos. Generalmente, si combinamos argumentos de austeridad económica con los de la mala imagen del Congreso y los partidos políticos, podemos fácilmente proponer y justificar instituciones antidemocráticas.

Frente a las consultas partidistas abiertas, desde luego, el alto costo y la logística que se debe desplegar para garantizar requieren esfuerzos muy grandes, considerada baja participación que las ha caracterizado, pero, en lugar de eliminar este recurso democrático, se deberían establecer mecanismos que permitan responsabilizar a las organizaciones políticas para promover mayores niveles de participación. La alternativa sería volver a partidos autistas, antidemocráticos, que no consultan a sus militantes, ni al electorado, sobre sus decisiones internas, que terminan siendo tomadas, como siempre, en pequeños círculos de poder partidista. Creo que este sería un escenario peor. Finalmente, algunos que criticaron como inconveniente el alto costo de la consulta liberal en noviembre de 2017, decidieron optar por este recurso en marzo, creyendo que sería más austero, por tratarse de consultas junto a las elecciones de Congreso, y el valor terminó siendo cercano.


PJ: ¿Qué tan a conciencia puede votar un elector cuando, a dos meses de la elección, aún no hay candidatos definitivos?
FA:
Es normal que puntúen los candidatos independientes en las encuestas, pero el electorado va definiendo su voto cuando está más cercano el día de elección. Nosotros ya tuvimos un primer filtro: pasamos de alrededor de 50 candidatos en noviembre a poco más de 30 después de que se cerraran las inscripciones de listas al Congreso, y enero finalizó casi con diez candidatos, algunos de los que estaban a la espera del resultado de consulta interpartidista en marzo, porque la elección del legislativo siempre es un buen factor de medición: los partidos tendrán una muestra real de cuántos votos pueden lograr, mientras que los candidatos independientes deberán apelar a su imagen y al voto de opinión, que es bastante volátil, y los partidos con votos y congresistas elegidos tienen a favor un factor importante y tangible de negociación ante una eventual alianza o postulación de candidato a la presidencia.

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Los métodos de selección electoral partidista
Según la investigación de Acuña, en Colombia existen dos escenarios para que los partidos políticos elijan su candidato.

SELECCIÓN INTERNA

  • A puerta cerrada: El director o la Junta Directiva escoge al mejor candidato, una apuesta “dictatorial”, que prioriza la disciplina interna del partido.
  • Selección de congresistas: Con base en sus resultados electorales, el partido pide a los parlamentarios que avalen candidatos para ser considerados.


SELECCIÓN EXTERNA

  • Congresos y convenciones: El partido selecciona delegados en todas sus estructuras, que deciden tanto los candidatos a las elecciones como los cambios en política interna.
  • Encuestas o sondeos de opinión: El partido contrata a una firma encuestadora para medir el nivel de aceptación de sus candidatos; el ganador es ungido oficialmente.
  • Consulta cerrada: El partido hace una preselección de candidatos y les pide a sus afiliados que escojan al oficial que los representará en las elecciones.
  • Consulta abierta: Procede igual que la anterior modalidad, con la diferencia de que se le consulta a todo el electorado por una decisión. Es el mecanismo más democrático, pero el que fomenta menor disciplina de partido.