Ciencia colombiana, en manos de los más pequeños

Ciencia colombiana, en manos de los más pequeños

También hay científicos que van al colegio, salen a recreo y comparten la lonchera con sus amigos en diferentes rincones del país.

En el marco del IX Encuentro Nacional Ondas 4.0, celebrado del 6 al 8 de noviembre, alrededor de 90 niños pertenecientes a 36 grupos de investigación dieron a conocer los resultados de sus proyectos, que más allá de mostrar estadísticas y teorías, evidenciaron la solidaridad y compromiso que la infancia y la juventud tienen con sus comunidades.

El evento contó con la participación de 9 delegaciones internacionales provenientes de Costa Rica, Panamá, México y Ecuador.

“Queremos que nuestros padres sepan que podemos aportarles, ayudarles y demostrar que la juventud de ahora también puede seguir adelante”, afirma Valentina Rodas, estudiante de La Unión (Valle del Cauca) y protagonista de dicho evento, celebrado en la Pontificia Universidad Javeriana.

Pesquisa Javeriana decidió mirar desde la perspectiva de los futuros científicos del país y saber qué los está motivando a investigar. Por eso esta serie de fotografías no solo muestra proyectos; también revela los rostros de estos pequeños que dejaron volar su imaginación para responder preguntas que para algunos resultan ‘bobas ’ pero que para ellos significaría solucionar grandes problemas de salud pública, agricultura y medio ambiente, entre otros.

Proyecto de investigación: Diseño de estrategias para disminuir el índice de consumo de cocaína en estudiantes de la institución basándose en el uso ancestral de la coca de la cultura Murui.

Foto 6

En Puerto Leguízamo (Putumayo), el 80% de la población es indígena y por eso la coca se considera una planta tradicional y medicinal capaz de curar dolores, que ha sido utilizada de generación en generación. Cristian Cortés y Fernanda Medina hacen parte de un grupo de 15 estudiantes que buscan resignificar la coca mientras dan a conocer la ritualidad de su uso y disminuyen el consumo de estupefacientes entre sus compañeros.


Proyecto de investigación: Kispichidurkuna Sachakunata “Protectores de la plantas”.

Foto 1

Luis Becerra mezcla 70 gramos de barbasco, 60 de ortiga y 50 de ají picante en un frasco de un litro para crear un insecticida natural que elimina las plagas de un vivero de su resguardo. Para ello se basaron en la sabiduría de los mayores sabios y así preservar el conocimiento ancestral. Él trabaja con otros 14 compañeros y una docente en Yurayaco (Caquetá) y al graduarse del colegio quiere estudiar ingeniería ambiental, ayudar a su comunidad y validar los productos que hace.


Proyecto de investigación: Hallazgo de un método de clonación in vitro de una especie frutal en condiciones de manejo de laboratorio.

Foto 2

La Unión (Valle del Cauca) es un municipio dedicado a la agricultura. Valentina Rodas, como sus amigos, tiene padres que cultivan la papaya y por eso sabe que el cultivo de esta fruta les puede generar pérdidas, pues solo una de cada 15 cumple con los estándares de exportación. Con este antecedente decidió crear un método de clonación para que los cultivos mejoren y este fruto también deleite paladares en otros países.


Proyecto de investigación: Robot Hydrocleaner.

Foto 3

En Cartago (Valle del Cauca) hay un parque. En el parque hay un lago. Y en el lago hay basura. “Ahora, ¿cómo la sacamos?” Con esta pregunta Luna Chaverra creó Hydrocleaner, un robot que remueve los residuos sólidos del lago hasta la orilla para mejorar la calidad del agua y la supervivencia de tortugas, peces, patos y otros animales que viven en este hábitat. Ella, al graduarse, quiere seguir con sus pasiones: la mecatrónica y la química.


Proyecto de investigación: Significado de la simbología en los tejidos artesanales de la comunidad Inga, del municipio de Colón.

Foto 4

Reconocer el sol, una rana, un colibrí y hasta la figura de una mujer en los tejidos artesanales impulsó a estos niños investigadores a conocer y difundir el significado de los 12 símbolos más representativos del pueblo iInga en el municipio de Colón (Putumayo). Así, los más pequeños de la comunidad están recuperando las tradiciones milenarias y generando apropiación en las nuevas generaciones.


Proyecto de investigación: Diseño de un dispositivo electrónico basado en lenguaje braille.

Foto 5

En Atlántico, María Camila Puello y su grupo de investigación piensan que la discapacidad no se puede ver como una barrera de comunicación y por eso trabajan en un dispositivo electrónico efectivo, económico y portátil, basado en el lenguaje braille, que le permite a una de sus compañeras de colegio, con discapacidad auditiva y visual, una comunicación más asertiva.


Proyecto de investigación: Patrones ecoepidemiológicos que determinan la distribución espacio temporal del aedes aegypti del sector urbano del municipio de Soledad, Atlántico.

Foto 7

¿La cámara de un celular y una aplicación sirven para prevenir el dengue? Pues sí. Luego de observar y clasificar más de 2.500 larvas en parques, viviendas y espacios públicos de Soledad (Atlántico) pequeños científicos detectaron en su barrio la presencia del Aedes aegypti, el mosquito portador del virus de esta enfermedad. Desde ese momento se dedican a combatir este problema de salud pública por medio de campañas de prevención e información sobre los posibles criaderos del insecto.

Conozca los ganadores del evento aquí.

Reviva los mejores momentos del IX Encuentro Nacional Ondas 4.0

 

Bienvenidos a la selva

Bienvenidos a la selva

Este sábado 9 de noviembre es el día de los Parques Nacionales. Gracias a las 59 áreas protegidas que tiene el país y las selvas y bosques que son el hogar de nuestra biodiversidad es que se puede seguir haciendo investigación para conocer y conservar la riqueza natural que nos rodea.
Con este preámbulo les presentamos el ejercicio científico del antropólogo Carlos del Cairo y su grupo de trabajo en el Guaviare.

Nathalí Cedeño nunca había estado en el Guaviare. Ni siquiera conocía la Amazonía colombiana, pero sí se la imaginaba. Tal vez era por historias que escuchó, o tal vez por fotos o películas, pero “la imagen que tenía era una selva exuberante, con animales salvajes, mucha vegetación y sin humanos”, cuenta Cedeño, la diseñadora gráfica que hizo parte de un proyecto de investigadores javerianos que buscaba fortalecer las estrategias ecoturísticas de algunas comunidades de esta región.

Por eso, cuando cruzó el río para llegar a la vereda Playa Güío, a unos 17 kilómetros de San José del Guaviare, lo primero que la sorprendió fue ver una casita de madera con su jardín. Había viajado durante ocho horas desde Bogotá, y efectivamente empezaba a ver vegetación, animales salvajes y ríos, “pero también había personas viviendo una cotidianidad que yo no me esperaba encontrar”.

Era 2015, y unos meses antes la habían invitado a ser parte del grupo de investigación del profesor Carlos del Cairo, en el que también participaban varios estudiantes y egresados de antropología. Este grupo ya llevaba dos años involucrado con Playa Güío en un proyecto de investigación enfocado en las relaciones entre campesinos asentados en zonas de protección ambiental y su entorno. Durante todo ese tiempo ―de 2013 a 2015―, el grupo analizó las dinámicas de una comunidad de unas 50 familias que por décadas han vivido la guerra de diferentes maneras, pero que finalmente han aprendido a habitar este lugar.

El antropólogo Juan Sebastián Vélez explica que se usaron tres estrategias investigativas en el proceso. La primera “fue el trabajo etnográfico, que consistió en convivir con la comunidad mucho tiempo y, paralelamente, registrar su cotidianidad en un diario de campo y con fotografías”. En segundo lugar, organizaron grupos focales para conversar sobre la historia de la comunidad y sobre la biodiversidad de la zona. Y como tercera estrategia, “hicimos entrevistas semiestructuradas a profundidad para recolectar relatos biográficos y anecdóticos de estas personas sobre temas específicos”.

El profesor Del Cairo recuerda que, cuando terminaron de recoger toda la información, las personas de Playa Güío les manifestaron su interés en que siguieran trabajando en la comunidad, pero ya no solo en la investigación social convencional, sino en aportarles algo más concreto para su desarrollo. “Querían contar su historia tanto a la gente de afuera como a los niños y jóvenes de la vereda, y al mismo tiempo fortalecer su proceso de ecoturismo”, recuerda Del Cairo, quien añade que a mediados de la década de 2000 la misma comunidad había creado la Cooperativa Ecoturística Playa Güío (Cooeplag), para ese fin.

Así que al principio pensaron en unas cartillas que recogieran la historia de Playa Güío, sus atractivos naturales y los datos de contacto. Luego invitaron a Nathalí Cedeño a participar en el equipo para que se encargara del diseño de este material, “pero yo veía que había bastante información para proponer algo un poco más ambicioso”, recuerda la diseñadora.

Ilustrar Playa Güío

En 2014 arrancó el proyecto, que ganó la convocatoria San Francisco Javier, de la rectoría de la Universidad Javeriana, una iniciativa para apoyar estrategias con enfoque social que fomentan el desarrollo de las comunidades. Para ese momento, el equipo de investigación ya había organizado la información recolectada. Ahora no pensaba en cartillas, sino en “otros lenguajes gráficos, como infografías, mapas, recopilaciones de historias narradas por la misma gente, ilustraciones y videos”, afirma el profesor Del Cairo.

Para ilustrar toda la información de la vereda, Cedeño viajó a Playa Güío con el equipo en 2015. Durante cuatro días, identificaron aspectos clave para la construcción del material, recopilaron testimonios adicionales de la gente y se reunieron con adultos y niños para que ellos mismos hicieran dibujos del territorio. Además, recolectaron datos de la fauna local, de la agricultura, y de la oferta ecoturística, como el hospedaje en cabañas construidas por la misma comunidad, alimentación con productos locales como plátano, legumbres y pescado, y actividades como recorridos por ríos y lagunas, avistamiento de aves y micos, apreciación de pinturas rupestres, senderismo, entre otras.

Después, el equipo elaboró unas propuestas impresas que compartió con la comunidad para su validación, y, finalmente, con el apoyo de la Editorial Pontificia Universidad Javeriana, imprimió una colección de libros llamada Playa Güío: ecoturismo y esperanza, que incluye la historia de la vereda, una recopilación de relatos de la comunidad, un cuento ilustrado para niños, la reflexión metodológica del proyecto, un mapa de la fauna de Playa Güío y un calendario agroecológico. Además, se creó el sitio web de la cooperativa de ecoturismo y se montaron en plataformas virtuales cinco videos sobre la vereda, su gente, su tradición oral y su territorio.

Bienvenidos a Playa Güío

En total se imprimieron 300 copias de la colección; algunas se entregaron a los investigadores y otras se conservaron en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad. Pero la mayoría fueron enviadas al Guaviare: una parte para distribuirla entre las familias que participaron en el proyecto, otra para la cooperativa ecoturística y otra para ser repartida en bibliotecas, colegios, institutos técnicos, otras entidades públicas de San José del Guaviare y algunos municipios cercanos.

Un año después de terminar el proyecto, Nathalí Cedeño volvió a Playa Güío, pero esta vez como turista. Se puso en contacto con la cooperativa a través de su página web, y coordinó el hospedaje y la alimentación con don Álvaro, uno de sus representantes. Recuerda que había otros visitantes en la vereda, y don Álvaro les compartía con mucho orgullo ejemplares de los libros y se los prestaba para que los leyeran. Tal vez había pasado muy poco tiempo para medir el impacto real del proyecto, pero para la diseñadora “fue muy emocionante que este hombre se estuviera apropiando del material para compartirlo con los visitantes, porque finalmente ese era nuestro objetivo desde el principio”.

Casos comparados

Bocas del Raudal es otra vereda de la región y está ubicada en la entrada del raudal del río Guayabero. Damas del Nare, por su parte, está en las riberas del río Guaviare. Ambas tienen aspectos en común: fueron fundadas por campesinos del noroccidente amazónico, han sido afectadas por varios ciclos de violencia, y en algún momento dedicaron su economía a los cultivos ilícitos. Pero lo que más atrajo al investigador Carlos del Cairo y a su equipo fue la decisión de algunas familias de estas veredas de usar el ecoturismo como fuente de ingresos.

Desde 2017, y luego de terminar el proyecto en Playa Güío, el equipo se ganó dos convocatorias Laudato si’, de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Javeriana, enfocadas en apoyar proyectos relacionados con las problemáticas identificadas en la encíclica papal del mismo nombre. Con la primera, “nos dedicamos a elaborar un artículo con reflexiones sobre la relación entre ecoturismo, conflicto, posconflicto y explotación de recursos naturales”, explica Juan Sebastián Vélez, uno de los antropólogos investigadores.

Con la segunda convocatoria, y basándose en los resultados académicos de la investigación, diseñaron avisos para los senderos ecológicos con la información relevante de cada vereda, mapas del territorio, infografías con las especies de fauna y flora más importantes, y un libro con la historia de ambos lugares y de cómo el ecoturismo ha sido fundamental en su desarrollo.

Según Vélez, este proyecto logró que las comunidades compartieran sus experiencias y reflexionaran sobre alternativas para gestionar su ecoturismo de una forma más organizada y consciente del entorno natural. “Parte de eso se debe a la investigación, pero también a la determinación de ambas comunidades de aprender y de sacar adelante sus estrategias”, insiste el antropólogo.

Para leer más


TÍTULOS DE LAS INVESTIGACIONES: Estrategia para el fortalecimiento de las actividades organizativas, campesinas y ecoturísticas de la Cooperativa Ecoturística Playa Güío Dinámicas socioecológicas y ecoturismo comunitario: un análisis comparativo en el eje fluvial Guayabero-Guaviare
INVESTIGADOR PRINCIPAL: Carlos del Cairo
COINVESTIGADORES: Nathalí Cedeño, Juan Sebastián Vélez, Tomás Vergara, Daniel Ortiz, Stephany Paipilla, Iván Montenegro, Juan Eduardo Ortega, Angie Rodríguez, Sebastián Gómez, Juan Manuel Díaz
Facultad de Ciencias Sociales Departamento de Antropología
PERIODO DE LAS INVESTIGACIONES: 2013-2015 y 2017-2018

Antes de votar, revise a qué se pueden comprometer los candidatos

Antes de votar, revise a qué se pueden comprometer los candidatos

Quedan pocos días para que los colombianos vayan a las urnas a escoger a los próximos gobernadores y diputados departamentales, alcaldes y concejales municipales y ediles de las Juntas Administradoras Locales del país, por los siguientes cuatro años. La participación en este proceso, además de ser un derecho constitucional –Artículo 258– también es un deber ciudadano, pues es responsabilidad de cada colombiano participar democráticamente en la elección de sus mandatarios.

Para completar esta tarea efectivamente, es necesario tener una noción clara de cuáles son los ingresos y los gastos de los gobiernos locales, con el fin de saber qué tan realistas son los planes de gobierno propuestos por los candidatos a cargos públicos y evitar la corrupción. Según el informe La Integridad Pública en América Latina y el Caribe 2018-2019 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE- y el Mapa del Índice de Corrupción de Transparencia Internacional, Colombia es uno de los países más corruptos de la región.

Los municipios en Colombia tienen tres tipos de ingresos: sus recursos propios (32%), transferencias del Gobierno Nacional (43%) y recursos de capital (25%).

La Guía de Finanzas Territoriales es una reciente publicación del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana que entrega herramientas suficientes para votar de manera informada, pues presenta cómo funciona la distribución de los recursos económicos en las regiones.

Adicionalmente, el Observatorio viene trabajando desde mediados del 2019 en una serie de fichas que presentan el manejo dado a los recursos públicos por las administraciones municipales actuales de cerca de 400 municipios del país. Así, habitantes de municipios como Tuchín en Córdoba o Caucasia en Antioquia, por ejemplo, que no suelen recibir cubrimiento periodístico detallado de sus finanzas públicas, podrán encontrar información acerca cómo se ha gastado el presupuesto educación, salud y seguridad.

“Los datos vienen de los reportes enviados por los mismos municipios al gobierno central en un formato técnico y complejo que es difícil de entender incluso para los especialistas en finanzas territoriales”, dice a Pesquisa Javeriana el economista Luis Carlos Reyes, director del Observatorio. “La presentación de los datos ha sido simplificada y puesta en un formato amigable por los expertos en hacienda pública y diseño de la información del Observatorio Fiscal”.

En el siguiente video Reyes presenta un panorama general de las finanzas regionales, las fuentes de ingresos que tienen los municipios del país, y algunas recomendaciones para reconocer la veracidad de las propuestas hechas por los candidatos con base en el desempeño del actual gobierno municipal. En caso de requerir las fichas municipales, contactar al Observatorio Fiscal aquí.

Un recorrido histórico por los Premios Nobel

Un recorrido histórico por los Premios Nobel

Con el anuncio de que los médicos estadounidenses William G. Kaelin Jr. y Gregg Semenza, al igual que el biólogo británico Sir Peter Ratcliffe, obtuvieron el Premio Nobel de Medicina, se dio inicio hoy a una de las semanas más esperadas por la comunidad científica, académica, literaria y política del mundo: la revelación de los ganadores de este reconocido galardón internacional.

Hacia las 5:00 de la mañana, hora colombiana, y después de que el vocero del Instituto Karolinska explicara que el premio se debía a “sus descubrimientos sobre cómo las células sienten y se adaptan a la disponibilidad de oxigeno”, Kaelin Jr., Semenza y Ratcliffe se convirtieron en los galardonados número 110, 111 y 112 en la categoría de Medicina, la cual se entregó por primera vez en 1901.

A lo largo de estos 118 años se ha reconocido el trabajo, investigación y dedicación de 691 científicos y académicos en las áreas de Medicina, Física, Química y Economía (este último comenzó a entregarse en 1968 por iniciativa del banco central sueco), al igual que a la obra literaria de 114 creadores y la mediación propuesta por 133 líderes y expertos en la resolución de conflictos globales.

Con este reconocimiento, se han galardonado a 938 personas y organizaciones con la distinción creada a partir del testamento del químico y empresario sueco Alfred Nobel, más conocido por la invención de la dinamita; consciente del poder destructivo de su obra, en 1895 consignó como su última voluntad que su fortuna fuera dividida en cinco partes para financiar “a aquellos que, durante el año anterior, le hayan prestado el más grande beneficio a la humanidad”.

Por ser una semana destacada en el campo científico, Pesquisa Javeriana conmemora la historia de los Premios Nobel por medio de esta infografía.

Premios Nobel Mapa

Premios Nobel Línea

¿Qué ganaría Colombia si legaliza las drogas ilícitas?

¿Qué ganaría Colombia si legaliza las drogas ilícitas?

La erradicación de los cultivos de uso ilícito en Colombia es lo más parecido a una quimera: de acuerdo a las cifras del Observatorio de Drogas, la fuente que ofrece números oficiales sobre esta materia, en 2018 se erradicaron 59.977 hectáreas de coca de forma manual, un esfuerzo loable pero que, sin duda, se queda corto frente a las 169.018 hectáreas de coca registradas ese mismo año en el país.

Las dimensiones de esta diferencia han llevado al presidente Iván Duque y a su gobierno a proponer todo tipo de alternativas, desde el reinicio de las aspersiones aéreas con glifosato hasta liderar foros internacionales para resaltar el negativo impacto ambiental que los cultivos ilícitos están teniendo sobre la deforestación de la selva amazónica; incluso, ha buscado la ayuda de Estados Unidos, su principal socio en la lucha antinarcóticos, para incrementar la entrada a ese mercado de los productos colombianos que sustituyan a la coca o amapola, y que hoy son una alternativa para quienes los siembran.

Sin embargo, y pese a los avances en esta área, como la disminución de 2.000 hectáreas en el área neta sembrada de cultivos ilícitos en Colombia entre 2017 y 2018, certificada por la ONU, el debate sigue enfocándose en atacar este problema desde un enfoque criminal y no desde uno de salud pública, orilla desde la cual se sopesan los beneficios que tendría una eventual legalización de drogas como la marihuana o la cocaína en el país.

Pesquisa Javeriana conversó sobre este tema con Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana, quien plantea los problemas que trae la actual política de control a los cultivos ilícitos y los beneficios de su posible legalización.

Los imborrables años 70

Los imborrables años 70

Por las carreteras colombianas circulaba incólume, con sus inconfundibles curvas, el Renault 4. Concebido originalmente en Francia como un carro para la naciente clase media urbana, se consolidó como el ícono de las vacaciones familiares al cruzar el Atlántico y llegar a nuestras tierras. ‘El Cuatro’ se posicionó como el carro aspiracional por excelencia de una década que inició con una elección polémica y políticas regresivas que inspiraron un levantamiento popular a favor de distintas reivindicaciones sociales.

Todas estas ideas y su representación en el arte visual colombiano son abordadas en Múltiples y originales: arte y cultura visual en Colombia, años 70, el trabajo de los artistas plásticos e investigadores javerianos María Sol Barón y Camilo Ordóñez Robayo, publicado este año por la Editorial Javeriana. En sus páginas se redescubren las tensiones políticas, el auge de los medios visuales y la publicidad, la situación económica, las instituciones artísticas y todas las demás influencias en la obra de artistas colombianos como Bernardo Salcedo, Antonio Caro, Carlos Mayolo y Luis Ospina, entre otros.

 

 


FICHA TÉCNICA
TÍTULO:
Múltiples y originales: arte y cultura visual en Colombia, años 70
AUTORES: María Sol Barón Pino y Camilo Ordóñez Robayo
NÚMERO DE PÁGINAS: 502
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2019
Editorial Javeriana

Un año con Iván Duque

Un año con Iván Duque

Simplificación del sistema tributario para empresas y personas naturales, la no implementación de fracking en la extracción de hidrocarburos y respeto por los acuerdos de paz firmados en La Habana, fueron algunas propuestas hechas por el presidente colombiano Iván Duque Márquez durante su campaña para el periodo presidencial 2018-2022.

Dichas propuestas, así como su fidelidad al Partido Centro Democrático, en el cual ejerció como senador a partir de julio de 2014 y donde participó en la formulación de varias leyes, como la que busca impulsar en Colombia la llamada ‘economía naranja’ y la que amplía la licencia de maternidad de 14 a 18 semanas, llevaron a este abogado a convertirse en presidente de la República con 10’398.689 votos y un programa de gobierno basado en la legalidad, el emprendimiento y la equidad.

Aunque la victoria en las urnas se conoció el 17 de junio de 2018, su posesión como mandatario se llevó a cabo el pasado 7 de agosto de 2018 en la Plaza de Bolívar, de Bogotá. Hoy, a pocos días de cumplirse su primer año de gobierno, una serie de cuestionamientos acerca del cumplimiento de sus propuestas de campaña y decisiones bastante criticadas, como la radicación de la Ley de Financiamiento (reforma tributaria) que busca recaudar más de 14 billones de pesos para completar el presupuesto general de la Nación de 2020, ha generado duros juicios y viscerales defensas.
Pesquisa Javeriana conversó con Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana y especialista en temas de desarrollo económico, economía pública y microeconomía aplicada, acerca del desempeño y administración del presidente sobre el gasto público de los colombianos y el actual hueco fiscal con el recorte de impuestos a las empresas.

No basta con ser pilo

No basta con ser pilo

Ser colombiano, haber cursado y aprobado grado 11, ser admitido en una carrera profesional de una institución de educación superior con acreditación en alta calidad y estar registrado en la base de datos del Sisbén son algunos requisitos que los bachilleres debían cumplir para aplicar al programa Ser Pilo Paga, la iniciativa diseñada por el Ministerio de Educación Nacional durante el gobierno de Juan Manuel Santos para la financiar programas académicos de alta calidad.

El objetivo central de este proyecto era otorgar créditos 100% condonables a los más “pilos” del país y darles un apoyo de sostenimiento durante todo el periodo de estudios, pero una serie de críticas en torno a la desigualdad en la financiación de los programas entre las universidades privadas y públicas, la capacidad del Estado para sostener los 5 billones de pesos destinados a Ser Pilo Paga y la baja probabilidad de vigencia a largo plazo con la llegada de nuevos periodos presidenciales, lo llevó a su fin.

Ser Pilo Paga “hizo que cerca de 40.000 jóvenes de escasos recursos y excelencia académica hicieran realidad el sueño de estudiar en universidades acreditadas con alta calidad”, resaltó un informe del Ministerio de Educación en mayo de 2018.

Efectivamente, a inicios del 2019, pocos meses después del posicionamiento de Iván Duque como presidente, su ministra de Educación, María Victoria Angulo, anunció el lanzamiento del proyecto “Generación E”, una iniciativa para que los estudiantes con pocos recursos económicos pudieran tener acceso a la educación de alta calidad. Su meta: invertir 3,6 billones de pesos para que en cuatro años 336.000 jóvenes resulten beneficiados.

Pesquisa Javeriana conversó con Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana y miembro del comité asesor de la oficina de investigación del ICFES, acerca de los aciertos y desaciertos del programa SerPilo Paga y las implicaciones financieras de iniciativas como “Generación E” para la economía del país.

Humboldt también tiene cabida en la FILBO 2019

Humboldt también tiene cabida en la FILBO 2019

Los caminos de herradura en medio de la vegetación cambiante de las cordilleras andinas, los valles extensos, las caídas de agua, los volcanes de lodo, las sabanas, los árboles y las flores, la fauna, los pobladores… Como si se volviera en el tiempo, al Reino de Nueva Granada de inicios del siglo XIX, hoy se puede recorrer el biodiverso territorio colombiano.

Esta experiencia puede vivirse a través de la exposición museográfica ‘Cuadros de la naturaleza: Retratos de un viajero’, que recrea el recorrido que el naturalista alemán Alexander von Humboldt hizo por la geografía nacional hace 200 años. Los visitantes a la edición 2019 de la Feria Internacional del Libro de Bogotá son los espectadores de lujo del viaje que tomó lugar hace 200 años, inició en la bahía de Cispatá, en el actual departamento de Córdoba, y concluyó en el volcán Azufral, en Nariño.

La exhibición reproduce el material descrito en Humboldtiana neogranadina, la colección de libros de gran formato sobre los pasos de Humboldt por territorio colombiano, cuya edición lideró el académico Alberto Gómez Gutiérrez, profesor de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana, y contó con el apoyo editorial de las universidades Externado de Colombia, CESA, EAFIT, Andes y Rosario; la colección se publicó el año pasado con el sello de la Editorial Javeriana.

A la exposición en la FILBO, situada en la sala anexa al Auditorio José Asunción Silva, en Corferias, se sumaron el Instituto Humboldt, que aportó buena parte de su colección biológica y bibliográfica sobre el naturalista alemán, y el programa Humboldt en las Américas del Instituto Goethe.

Pesquisa Javeriana acompañó al profesor Gómez Gutiérrez para desentrañar algunos de los secretos de este apasionante recorrido.

Objeciones a la JEP: un debate interminable

Objeciones a la JEP: un debate interminable

A ningún lado condujo ayer, 29 de abril, el debate en el Senado de la República sobre las objeciones que el presidente Iván Duque le hizo a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). La sesión, que casi completó ocho horas, se centró más en las posibles inhabilidades de los legisladores que en la discusión jurídica y política sobre la decisión del primer mandatario, la cual se espera se retome hoy en la tarde una vez la Comisión de Ética resuelva, caso por caso, los impedimentos presentados.

La ley estatutaria de la JEP es un tema clave dentro del acuerdo de paz que el Gobierno y las FARC firmaron en septiembre de 2016, pues es la base para administrar la justicia transicional con la que el Estado espera llegar no solo a una verdad judicial sobre el conflicto armado, también a la reparación de sus víctimas que conduzca a una paz estable y duradera.

Sin embargo, el pasado 11 de marzo, el presidente Duque le presentó al Congreso seis reparos a esta ley. Uno de ellos tiene que ver con las funciones del Alto Comisionado para la Paz, pues se le quitan facultades para filtrar los listados de acogidos a la JEP; también se elimina toda posibilidad de la justicia ordinaria sobre los excombatientes que hagan parte de algún proceso de justicia para la paz.

Vanessa Suelt Cock, profesora asociada a la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Pontificia Universidad Javeriana, analizó las implicaciones del debate sobre las objeciones presidenciales a la JEP en el quehacer jurídico del país, en los actores envueltos en el conflicto armado, en la comunidad internacional y el imaginario político de los colombianos. En su opinión, esta situación “nos pone nuevamente en las discusiones del plebiscito por la paz porque están polarizando a la sociedad colombiana y afectando el cumplimiento del orden constitucional”.

Descubra aquí sus argumentos y saque sus propias conclusiones: