EE.UU. patenta tecnología javeriana para producir luz con mínimo impacto ambiental

EE.UU. patenta tecnología javeriana para producir luz con mínimo impacto ambiental

Profesores del Departamento de Física de la Pontificia Universidad Javeriana recibieron, de manos de la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos, el reconocimiento de patente por su tecnología OLED/cristales coloidales, investigación que viene desarrollándose desde 2010 y que utiliza la nanotecnología, para favorecer procesos ambientalmente amigables. Este trabajo se enfoca en el modelamiento, diseño y fabricación de dispositivos electroluminiscentes basados en moléculas orgánicas y partículas coloidales (microscópicas, de origen orgánico).

Esta innovación javeriana, denominada OLED, pretende mejorar la tecnología LED que actualmente se utiliza para sistemas de iluminación y en pantallas de alta definición, principalmente en televisores. Al utilizar material orgánico con propiedades de semiconductor de energía, este sistema puede consolidar ventajas competitivas clave, como un bajo costo de producción, un gasto limitado de energía y una mayor emisión de luz.

Su proceso de patente inició en 2014, cuando el grupo de investigación de Películas Delgadas y Nanofotónica (GPD&NF), con la certeza de que la investigación cumplía con el nivel inventivo mínimo como para aspirar a una patente de invención, inició el respectivo trámite de la mano de la Dirección de Innovación, de la Vicerrectoría de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana.. Un análisis preliminar definió que, efectivamente, existía un desarrollo científico-tecnológico que debía ser protegido, por lo cual se realizaron estudios de novedad y de patentabilidad para tramitar la solicitud de patente nacional ante Superintendencia de Industria y Comercio, con el título “Método para la fabricación de una película delgada formada por un cristal coloidal infiltrado con el polímero luminiscente MDMO-PPV formado a partir de esferas de sílice (SiO2) con estructura cúbica centrada en las caras (FCC)”.

En diciembre de 2015 la investigación recibió la patente en Colombia y, en ese mismo año, la Dirección de Innovación hizo la solicitud PCT (Patent Cooperation Treaty) de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, la cual busca la protección en otros países ahorrando costos. Después del correspondiente estudio de mercado, se presentó la tecnología en Estados Unidos y Corea del Sur, considerando que una posible transferencia tecnológica sería más probable en lugares con una destacada infraestructura para la fabricación de dispositivos como celulares, tabletas, televisores, computadores y, en general, en la industria de iluminación. Luego de esas valoraciones, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos aprobó la solicitud; aún se está a la espera de la respuesta de Corea del Sur.

Juan Carlos Salcedo, postdoctor en física y nanotecnología, profesor asociado del Departamento de Física de la Javeriana y líder de la investigación, plantea que este logro “pone de nuevo sobre la mesa el problema del rezago científico-tecnológico de más de 200 años que tiene el país. Ni las instituciones financiadoras nacionales, ni los centros de investigación o desarrollo tecnológico ni la comunidad científica, ni la sociedad en general, tienen claro qué es la ciencia, particularmente las llamadas ciencias físicas, exactas y naturales, ni mucho menos para qué sirve. La posición generalizada es que la ciencia es importante en la medida en que genera beneficios económicos a sectores empresariales bien definidos, lo cual no garantiza efectos necesariamente positivos en el desarrollo de procesos de conocimiento científico que corran, efectivamente, las barreras del conocimiento con independencia de su aplicación inmediata o determinada”.

Por su parte, Helena Jiménez, asesora de la Dirección de Innovación, reitera que el compromiso institucional sobre el desarrollo de procesos de protección intelectual y tecnológica se centra en los procesos de transferencia del conocimiento desde la académica hacia los diferentes sectores de la sociedad. “Desde esta oficina se hacen los esfuerzos necesarios para la búsqueda de aliados estratégicos con el fin de transferir la tecnología, ya que su misión más importante es lograr impactar el sector productivo a nivel nacional o internacional con las investigaciones que se generan al interior de la Universidad”. Asimismo, explica que, debido a las limitaciones de la industria colombiana, se buscaron mercados externos para consolidar esta transferencia.

Patente Rec2

Patente javeriana en lucha contra el cáncer

Patente javeriana en lucha contra el cáncer

Luego de más de 15 años de investigación sobre la planta Caesalpinia spinosa, comúnmente conocida como dividivi, investigadores de la Pontifica Universidad Javeriana y de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas recibieron la aprobación en los Estados Unidos de una patente para producir fitomedicamentos (medicamentos derivados de una planta) para el tratamiento del cáncer.

La patente aprobada protege una combinación de compuestos derivados del ácido gálico presente en el dividivi, árbol que crece en la región andina colombiana. Dicha combinación ya fue patentada en Colombia en 2015 y actualmente se encuentra en trámite una solicitud de patente en Brasil y otra en Canadá.

Luego de un estudio de patentabilidad (proceso para definir si la tecnología es apta para ser patentada), la Dirección de Innovación de la Javeriana apoyó a los investigadores en la redacción de la solicitud de patente y los asesoró en la definición de los países donde debería presentarse para su aprobación. Esta estrategia engloba mucho más que solo la patente y le apuesta a la creación de una empresa productora y comercializadora de fitomedicamentos que sirvan como coadyuvantes en los tratamientos convencionales contra el cáncer.

Susana Fiorentino, docente investigadora del Departamento de Microbiología de la Javeriana y líder de la investigación, asegura que esta nueva protección le da mayor valor al futuro fitomedicamento, generando así transferencia de conocimiento para que las empresas que adquieran la patente tengan mayor probabilidad de desarrollar productos con un alto impacto en el mercado.

El trabajo con el dividivi que ha realizado con su grupo de investigación y los resultados de sus investigaciones para realizar fitomedicamentos han sido publicados anteriormente por Pesquisa Javeriana.


 

Dividivi C

Un mueble dinámico: primera patente de la Javeriana Cali

Un mueble dinámico: primera patente de la Javeriana Cali

El proyecto Oasis Unplugged, nombre que se le ha concedido a este sistema mobiliario, propone el lugar ideal para que los estudiantes pasen su tiempo fuera de clases, relajados o estudiando en grupo. El mobiliario promueve su creatividad e interacción, pues provee una experiencia diferente de trabajo cada vez que es usado, dando a los usuarios la posibilidad de construir su propio espacio con diseños personalizados y adaptados a sus necesidades.

Este mueble está compuesto por cuatro módulos que pueden apilarse en uno solo para facilitar su disposición. Tres de ellos funcionan como asientos para dos personas cada uno y el cuarto es una mesa que, incluso, se puede rayar, pues cumple el papel de tablero. Cada módulo tiene dos piernas cilíndricas en cada lado que permiten apilarlas o conectarlas para que los usuarios diseñen sus espacios de trabajo; además pueden usarse para guardar pertenencias.

El proyecto inició gracias al liderazgo de Juan Pablo García, profesor de la Facultad de Ingeniería y coordinador del Programa ME310, quien propuso a la Javeriana trabajar en el reto de “Cómo diseñar espacios de descanso y estudio para el campus de la universidad”, teniendo en cuenta que los jóvenes posiblemente pasen la mayoría del tiempo dentro del campus de la universidad, ya sea estudiando, compartiendo con amigos, comiendo, realizando actividades extra o descansando.

El diseño de módulos de Oasis permite que cada quien arme el mueble según su necesidad.
El diseño de módulos de Oasis permite que cada quien arme el mueble según su necesidad.

Cuatro estudiantes de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, escogidos entre los mejores de las carreras de Ingeniería y Diseño, se aliaron a tres alumnos del IITK (Indian Institute of Technology Kanpur) para resolver este reto usando metodologías del Curso Global de Innovación ME310 que hace parte de la red SUGAR (Stanford University Global Alliance for Redesign). Durante los nueve meses que trabajaron juntos descubrieron, además. que la falta de espacios de descanso y estudio ocurre hasta en las mejores universidades del mundo.

“Todo este proceso nos dejó muchas enseñanzas para futuros proyectos. En primer lugar, nos muestra que a nivel interno tenemos la capacidad de redactar una patente, pues no tuvimos la necesidad de acudir a una entidad externa, y en segundo lugar, el programa en general nos enseña que sí se puede”, dice García a Pesquisa Javeriana. “Sí se puede trabajar entre universidad y empresa, sí se puede innovar a través de un proceso metodológico sin necesidad de tener títulos. Un estudiante puede hacerlo, un egresado, todos podemos hacerlo”.

El reto ahora, según el profesor García, está en implementar este sistema inicialmente en los espacios de la universidad y transferirlo al mercado, con empresas de la industria de los mobiliarios o incluso de plásticos.

El programa de innovación ME310 cumple 10 años de acción en la universidad y se han ejecutado más de 30 proyectos en donde se han vinculado alrededor de 88 estudiantes, quienes han tenido que dedicar 40 horas semanales a resolver los retos empresariales durante ocho meses. 

Así lucen los muebles al apilarse, facilitando la disposición de toda la estructura.
Así lucen los muebles al apilarse, facilitando la disposición de toda la estructura.

Patente: Oasis Plug
Inventores:
Pontificia Universidad Javeriana Cali:
Profesor: Juan Pablo García, Facultad de Ingeniería
Estudiantes:
Juan Pablo Castaño – Ingeniería Industrial
José Luis Ariza – Ingeniería Electrónica
Juliana Negrete – Diseño de la Comunicación Visual
Juan José Orrego – Ingeniería Electrónica

Indian Institute of Technology Kanpur:
Profesor: Shantanu Bhattacharya, Departamento Ingeniería Mecánica
Estudiantes:
Rutu Pillai – Arquitectura
Ankit Belchanda – Ingeniería Mecánica
Apoorva Agarwal – Arquitectura

Patente de corte mundial

Patente de corte mundial

Por más de una década, el mejoramiento de las condiciones de trabajo de los floricultores ha sido parte de la investigación del Centro de Estudios en Ergonomía (CEE) de la Pontificia Universidad Javeriana. Solo en 2015 se presentaron 892 casos de enfermedades laborales asociadas a esta actividad, lesiones mayormente vinculadas a las tareas repetitivas de corte de tallos.

Precisamente, los primeros estudios realizados por los investigadores javerianos detectaron que los trabajadores debían operar las herramientas de manera que su mano tuviera una apertura excesiva, ocasionando esfuerzo y posturas perjudiciales que generaban una lesión al convertirse en un trauma acumulativo.

Este hallazgo fue fundamental para buscar una solución y así elaborar una herramienta ergonómica para el corte de flores y frutos que se desarrolló en 2010-2011 y obtuvo patente nacional; esta misma fue posteriormente presentada en Estados Unidos y en julio de 2017 obtuvo la patente de invención.

“La patente confiere el derecho a la Javeriana para que sea la única que pueda explotar la invención durante 20 años e iniciar acciones legales por infracción si algún tercero la usa sin su autorización”, señala Adriana Peñaranda, abogada asesora en Propiedad Intelectual de la Dirección de Innovación en la Universidad.

Este derecho, permite el uso de unas tijeras ergonómicas que mejorarán las condiciones de miles de floricultores, en especial de la población femenina. Según cifras del Dane, la participación de mujeres dentro del sector es de más del 60%; solo en los municipios de la sabana de Bogotá se contabilizaron, para 2009, cerca de 38.000 mujeres vinculadas al área de producción en los cultivos.

Dice el investigador Jorge Enrique Córdoba, del CEE y uno de los responsables del nuevo diseño, que “es muy esperanzador ver cómo este producto se comporta en el mundo real y cómo reaccionan las personas. Es un proyecto de largo aliento, pues encontrar alternativas para las enfermedades osteomusculares profesionales es un proceso de años de ver cómo se mejoran. Nosotros, como centro de investigación, no somos fabricantes de herramientas, solo generamos el conocimiento para que funcionen”.

Según cifras oficiales, el 60% de la fuerza laboral en el sector floricultor es femenina.
Según cifras oficiales, el 60% de la fuerza laboral en el sector floricultor es femenina.

En conjunto con sus colegas Leonardo Quintana, Javier Fajardo y Álvaro Hilarión, desarrollaron el nuevo modelo como miembros del CEE de la Facultad de Ingeniería de la Javeriana.


El punto de partida de un invento

El principio de este proceso de invención se gestó en la realidad diaria de los cultivos: la actividad repetitiva del corte genera daños músculo-esqueléticos, en muchos casos incapacitantes para los trabajadores. Con el objetivo de comprender las causas que favorecen la aparición de estas afectaciones, desde 2007 los profesores Lope Hugo Barrero y Leonardo Quintana iniciaron la investigación.

Identificaron factores relacionados con posturas adoptadas por los trabajadores y el diseño de herramientas, y propusieron mejoras que van desde la incorporación de mejores tijeras de poda hasta mejores prácticas posturales.

Fue a partir de dichas recomendaciones que el foco se centró en el diseño de unas nuevas tijeras ergonómicas. De la mano del equipo de Ergonomía, Córdoba, diseñador industrial y mágister en Salud Ocupacional, elaboró un nuevo diseño que fue puesto a prueba en un mismo cultivo en 2011. Se realizó un estudio comparativo entre las tijeras tradicionales y el diseño propuesto para identificar cuál de las dos generaba mayores ventajas mecánicas a la población trabajadora.

Las pruebas se realizaron a la altura de codo y arriba de los hombros, dos posturas importantes desde la ergonomía. Como indica Shyrle Berrío, mágister en Ingeniería Industrial y responsable de estas pruebas, “se encontró que la tijera diseñada por el Centro generaba mayores ventajas mecánicas para el trabajador al ocasionar menor fatiga en varios músculos el brazo. Solo generaba mayor tensión muscular en postura de extensión”.

El nuevo diseño de tijeras mantuvo las manijas en posición vertical del diseño convencional, pero incluyó un sistema de agarre con mango rotativo con el fin de que el trabajador mantenga la muñeca en una posición neutra mientras acciona el mecanismo de corte, de manera similar al de una regadera de jardín.

Los investigadores también trabajaron en aspectos que van más allá de soluciones de diseño. “Ya no hablamos de cómo se comporta un músculo sino de cómo se siente la persona. Eso se hace con cualquier dispositivo nuevo. Se busca que el trabajador lo use, lo manipule, analice cómo lo percibe y evalúe el peso y el mecanismo para asegurarlo”, indica Córdoba.

Similar a una regadera de jardín, la nueva tijera permite que el operario mantenga su muñeca en una posición neutra.
Similar a una regadera de jardín, la nueva tijera permite que el operario mantenga su muñeca en una posición neutra.

Esto derivó en un estudio de usabilidad necesario para identificar cómo los trabajadores se sentían con este nuevo diseño. En este caso, la nueva tijera de poda generó calificaciones altas solo con las recomendaciones de mejorar su peso, pues algunos trabajadores manifestaron sentir el nuevo modelo más pesado.


Tijera certificada

Con los diseños aprobados y los resultados de las pruebas ejecutados, los investigadores iniciaron un largo camino con el acompañamiento y asesoría de la Dirección de Innovación de la Javeriana, en cabeza de Fanny Almario Mayor. Su participación fue crucial para establecer si era viable proteger estos desarrollos a través de alguno de los mecanismos de Propiedad Intelectual existentes y definir su potencial comercial. En 2013 se aprobaron dos solicitudes de patente en Colombia; más tarde, julio de 2017, EE.UU. concedió su aval.

Para el ingeniero Leonardo Quintana, director del CEE, la aprobación de la patente abre las puertas de muchas posibilidades: “Que la universidad use la patente para obtener un global manufactury (manufactura global) para que se produzca masivamente y que la Pontificia Universidad Javeriana reciba regalías por este concepto”. De hecho en la actualidad la universidad inició gestiones con potenciales clientes parar buscar la comercialización o licenciamiento de uso.

Este nuevo diseño y su patente marcan un nuevo paso sobre cómo permitir que un adelanto forjado en la Academia sea llevado al mercado para solucionar una problemática específica. Con su aplicación industrial se espera que estas nuevas tijeras impacten en las condiciones de salud de los floricultores en la medida que ya algunas empresas han manifestado interés en implementar las tijeras en sus cultivos.

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Para leer más sobre este tema:

En noviembre de 2012, cuando el sector flocricultor se preparaba para atender la demanda de San Valentín, publicamos un reportaje sobre las enfermedades musculo-esqueléticas que padecían sus trabajadores. Puede leerlo aquí.

Reconocimiento a la mejor investigación

/Foto: Felipe Abondano.
/Foto: Daniela Suárez.

El pasado 15 de septiembre, durante la clausura del XIV Congreso La Investigación en la Pontificia Universidad Javeriana, los miembros del CEE fueron reconocidos por su trabajo de investigación.

Leonardo Quintana, Jorge Enrique Córdoba, Javier Fajardo y Álvaro Hilarión recibieron el Premio Bienal Javeriano en Investigación 2017 en el área de Ciencias de la Salud, por su investigación Herramienta ergonómica para el corte de flores y frutos con mangos de agarre perpendiculares y de accionamiento rotativo.

Asimismo, la Dirección de Innovación destacó su trabajo como una de las nueve tecnologías y prácticas artísticas más destacadas que se hayan concebido dentro de la Universidad.


TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Evaluación comparativa de factores de preferencia uso de una herramienta de corte para floricultura con un nuevo diseño, versus la herramienta tradicional, estudio piloto (sin publicar)
INVESTIGADORES: Jorge Córdoba Sánchez y Leonardo Quintana Jiménez.
COINVESTIGADORES: Javier Fajardo y Álvaro Hilarión.
Facultad de Ingeniería Industrial
Centro de Estudios en Ergonomía
Pontificia Universidad Javeriana
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2011-2014

 

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: A field experiment comparing mechanical demands of two pruners for flower cutting
INVESTIGADORES: Lope H. Barrero, Shyrle Berrio y Leonardo Quintana Jiménez.
Facultad de Ingeniería Industrial.
Centro de Estudios en Ergonomía
Pontificia Universidad Javeriana
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2012

Planta bogotana contra el rotavirus

Planta bogotana contra el rotavirus

Le dicen suso o cenizo, pero para encontrarla en alguna plaza de mercado en Bogotá es mejor preguntar por vira-vira. No es difícil reconocerla, aunque se confunde con otras. Es una planta arbustiva de entre 60 cm y un metro de alto, con tallo delgado y hojas alargadas. Su color es verde pálido o incluso grisáceo, pero las flores, que son pequeñas y brotan en la parte de arriba, son amarillas. Las personas la usan desde hace mucho: con ella preparan bebidas para expulsar las flemas del resfriado, desinflamar la próstata o limpiar las vías urinarias. Crece en la sabana de Bogotá y algunas zonas de Boyacá, sobre todo en suelos rocosos, y aunque tiene primas muy parecidas en varios lugares del continente, esta especie, la Achyrocline bogotensis, solo ha sido reportada en esta zona del país.

Alba Nohemí Téllez, profesora del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias, cuenta que la vira-vira ha sido estudiada por su Grupo de Investigación de Fitoquímica desde hace más de 30 años. Según explica, lo que se quería desde entonces era dar un aporte científico sobre los componentes químicos de la planta y describir algún compuesto que no hubiera sido reportado en la literatura científica. Ya se le habían realizado estudios etnobotánicos y el grupo de investigación sabía de los amplios usos que tenía en medicina tradicional, pero les interesaba descubrir si esta planta tenía una actividad contra los virus.

Entonces se unió con el profesor Juan Carlos Ulloa, del Departamento de Microbiología de la misma facultad, y juntos, en 2011, empezaron los primeros análisis sobre las propiedades antivirales de la Achyrocline bogotensis. “Nuestro modelo principal de investigación es el rotavirus, la mayor causa de diarrea severa en niños en todo el mundo, así que decidimos enfocarnos en él”, aclara Ulloa, quien indica que desde las exploraciones iniciales notaron ciertas particularidades en esta planta exclusivamente colombiana que los llevaron a un nuevo reto investigativo: serían los primeros en estudiar la relación entre vira-vira y rotavirus.


Escudriñar la vira-vira

El profesor Ulloa se recorrió toda la sabana de Bogotá y parte de Boyacá buscando poblaciones de la famosa planta. Esta es una especie que no ha sido domesticada y por eso tuvo que recoger el material vegetal en campo. Durante esa travesía, se percató de que la vira-vira requiere condiciones especiales para crecer, es poco tolerante al agua y un ojo poco entrenado puede considerarla fácilmente como maleza. Sabía que la actividad de las sustancias puede ser mayor cuando está florecida, factor clave para determinar el espécimen que debía recolectar. Tomó tallos, hojas y flores –la parte aérea de la planta– y los llevó al laboratorio de fitoquímica, donde limpiaron muy bien el material y luego lo secaron a una temperatura de 40 °C, alejado de la radiación solar directa.

La patente obtenida luego de más de seis años explica el método por el cual se obtuvo la fracción antiviral HM1.
La patente obtenida luego de más de seis años explica el método por el cual se obtuvo la fracción antiviral HM1.

El siguiente paso fue moler el material seco y mezclarlo con agua y etanol para obtener un extracto. Este procedimiento, según Téllez, “no tiene efectos de toxicidad y es aceptado por la farmacopea”. Posteriormente, ese universo de sustancias presente en el extracto se fraccionó en partes más simples para luego aplicar una metodología de ensayos biológicos guiados, que consistió en enfrentar in vitro cada fracción obtenida con los rotavirus y describir los resultados obtenidos. “Esos bioensayos nos dijeron cuáles eran los compuestos de la planta responsables de la actividad antiviral”, afirma la profesora, quien agrega que su grupo de investigación ha estado a cargo de caracterizar los compuestos.

La diarrea que causa el rotavirus en los niños puede llevar a una deshidratación severa e incluso la muerte. Algunas poblaciones no tienen acceso a vacunas.

Gracias a técnicas avanzadas como la citometría de flujo, que examina múltiples parámetros en una sola célula y arroja datos numéricos bastante robustos, Ulloa pudo identificar una fracción con compuestos de la Achryrocline bogotensis capaz de adherirse a los rotavirus y evitar que entren a un sistema celular. El compuesto, al que denominaron HM1, no solo puede neutralizar la mitad de una población de rotavirus sino también penetrar las células infectadas y, desde allí, reducir su multiplicación. Eso significa que “la primera correspondería a una potencial estrategia de protección contra la enfermedad y la segunda sería de tratamiento”, explica Ulloa.


Más por analizar

Los datos recogidos en ese primer proyecto de exploración se convirtieron en la base de una solicitud de patente de invención en Colombia, que, con el acompañamiento y asesoría en propiedad intelectual y transferencia de conocimiento por parte de la Dirección de Innovación de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad, los profesores empezaron a gestionar en enero de 2016 y fue aprobada el 3 de agosto de 2017 por la Superintendencia de Industria y Comercio.

De acuerdo con Ulloa, la diarrea que causa el rotavirus en los niños puede llevar a una deshidratación severa e incluso la muerte. Pero lo peor de todo es que, si bien existen vacunas comerciales, hay poblaciones que no tienen acceso a ellas y, así lo tuvieran, estas pueden no funcionar contra todos los tipos de rotavirus, especialmente los emergentes. Además, no existen alternativas específicas para tratar el rotavirus –ni medicina occidental, ni un producto fitoterapéutico–, y “es en ese vacío donde quisimos tratar de contribuir”, insiste la profesora Téllez.

La patente explica el método por el cual se obtuvo la fracción antiviral HM1. Para lograrla fue necesario embarcarse en un segundo proyecto de investigación que evaluó la toxicidad de las sustancias obtenidas de este vegetal. Aunque el Vademécum Colombiano de Plantas Medicinales especifica su baja toxicidad, “los elementos que están allí son insuficientes y nosotros quisimos complementarlos para que estuvieran acordes con normas internacionales”, indica Ulloa, y agrega que los resultados nuevamente fueron muy positivos.

Investigadores
Juan Carlos Ulloa y Alba Nohemí Téllez, los investigadores detrás de este proyecto.

En este momento, la investigación está en una tercera fase que, dice Téllez, “pretende ahondar en la caracterización química de las sustancias que componen la planta, la búsqueda de la fracción menos compleja y la evaluación de marcadores de toxicidad hepática e intestinal no medidos a la fecha”. Estos estudios más profundos permitirán no solo rastrear fácilmente el HM1 en nuevas muestras, sino también determinar factores para el cultivo y la recolección del material que garanticen mayor concentración del compuesto. Todo esto con el fin de crear en un futuro un producto de consumo oral.

Según Ulloa, ahora que ya cuentan con la patente, el siguiente reto es, por un lado, desarrollar el cultivo de la vira-vira para garantizar la sostenibilidad y reproducibilidad de obtención de la materia prima y, por el otro, hacer pruebas in vivo. Aunque los resultados tienen un gran peso científico, la mayoría han sido arrojados por experimentos in vitro, es decir, fuera de organismos vivos. Las pruebas en animales podrían obviarse porque la planta tiene una tradición de uso sustentada en el vademécum de plantas medicinales, pero para comercializar su producto en el país primero deben realizar pruebas en seres humanos. “Si logramos cultivar la planta y comprobamos su actividad antiviral en personas, será algo verdaderamente beneficioso”, asegura Ulloa.


Para leer más

  • Ministerio de Protección Social. 2008. Vademécum Colombiano de Plantas Medicinales.

 


INVENTORES: Juan Carlos Ulloa, Alba Nohemí Téllez y Mayra Alexandra Téllez
Facultad de Ciencias
Departamentos de Química y Microbiología
Grupos de Investigación de Fitoquímica y Enfermedades Infecciosas, área de Virología
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2011-2017

¿Qué hay de nuevo?

¿Qué hay de nuevo?

Conocimiento al servicio de la sociedad

¿A qué se refiere el concepto de apropiación social del conocimiento? Foro de la Javeriana discutirá sobre el tema

Por: Daniela Abella | Fotografía por: Guillermo Santos

El próximo 14 de octubre, el vínculo ciencia-sociedad será protagonista del foro “La apropiación social del conocimiento: ¿una dimensión de la responsabilidad social universitaria?”, evento organizado por la Vicerrectoría de Investigación y la Oficina para el Fomento de la Responsabilidad Social Universitaria, que tendrá lugar en la Pontificia Universidad Javeriana. El foro propone hacer una reflexión académica sobre el concepto de apropiación social del conocimiento, que permita articular las políticas de fomento de la responsabilidad social con la de investigación, así como con la necesidad de que la investigación esté al servicio de la sociedad.

Participarán diferentes panelistas universitarios, responsables de la política de apropiación de Colciencias y otros expertos externos. Paralelamente, se organiza una muestra audiovisual de proyectos que incluyen un componente de apropiación social del conocimiento. Para más información, visite la página web del evento: http://www.javeriana.edu.co/investigacion/foro-apropiacion-social-del-conocimiento

¿Cómo está la salud mental de los colombianos?

Desde agosto, la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana inició la implementación de la IV Encuesta Nacional de Salud Mental, que servirá de insumo para construir un diagnóstico acerca de los problemas y trastornos mentales que sufren los colombianos. Se realiza en el área urbana y rural del territorio nacional, con una muestra representativa en la población mayor de siete años. La encuesta dará por primera vez datos concretos sobre la situación de salud mental de los niños y niñas de nuestro país, y le hará seguimiento a la encuesta de 2003 sobre adolescentes y adultos. Los resultados, que se prevé estarán listos en 2015, brindarán información que permitirá a planificadores y gestores generar políticas en salud mental basadas en la evidencia.

El estudio es financiado por el Departamento de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colciencias y es desarrollado bajo las directrices del Ministerio de Salud y Protección Social.

Patentar con proyección social

Estados Unidos aprueba primera patente a la Pontificia Universidad Javeriana

El pasado 27 de mayo, Estados Unidos aprobó la primera patente que presenta la Pontificia Universidad Javeriana en ese país. Es, además, la primera que se aprueba a nivel internacional, de las 7 con que cuenta actualmente. Desde 2009, ha iniciado 31 procesos de solicitud de patentes, una de las estrategias que busca darle otro tipo de valor a la actividad científica e insertarse en la política nacional de fomento a la investigación y la innovación. Con ello se “busca no solamente contar con registros que den mayor visibilidad a la universidad, sino también la transferencia del conocimiento. Además, gracias al uso de los mecanismos de protección de la propiedad intelectual, se espera tener la posibilidad de licenciar o ceder dicha tecnología, o explotarla directamente”, explicó a Pesquisa Mario Andrés Ortega, asesor en propiedad intelectual de la Dirección de Innovación.

La patente derivó de las investigaciones del grupo de Inmunobiología y Biología Celular de la universidad, y consiste en la protección de una fracción bioactiva proveniente de la planta anamú (Petiveria alliacea) que tiene actividad antitumoral, susceptible de convertirse en un medicamento para el tratamiento de cáncer de seno en mujeres. Se busca que, luego de pasadas algunas pruebas, sea en el futuro un tratamiento alternativo para este tipo de enfermedad, que dé un valor agregado a nuestra biodiversidad.

Los esfuerzos para encaminarse a lograr una patente van de la mano de la Dirección de Innovación de la universidad. Su propósito no solo es identificar conocimiento que pueda ser protegido por alguna modalidad de la propiedad intelectual, sino también contar con diferentes mecanismos para que la tecnología a proteger pueda generar productos o servicios que mejoren la calidad de vida de las personas, tanto a nivel nacional como internacional. Este proceso implica la identificación de los mercados, de posibles competidores o aliados, así como de inversionistas, con el fin de establecer una estrategia específica para cada tecnología y permitir su entrada al mercado global.

Para el caso de la presente tecnología, esta aprobación significa un gran paso, por contar con una patente aprobada en un país muy exigente para solicitudes realizadas por extranjeros.


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