El arte de describir el mundo con trazos

El arte de describir el mundo con trazos

Nadie ama lo que desconoce y mucho menos cuando no existe alguien que se encargue de mostrar que eso no solo es capaz de transformar cómo se ve la vida, sino también de narrar la historia de la humanidad. Por eso, Juan Pablo Vergara Galvis, profesor de la Facultad de Artes de la Pontificia Universidad Javeriana, ha dedicado más de 30 años de su vida a enseñar que las manos de los artistas pueden ser guiadas por los ojos del botánico y el zoólogo para hacer arte con trazos.

La cita está agendada de dos a tres horas por semana para encontrarse con jóvenes de diversas facultades de la Javeriana y mostrarles en cada sesión su pasión por la ilustración científica: el arte de describir el mundo a través del dibujo. Cada estudiante llega a la clase con un lápiz y papel; a partir de recursos gráficos, como diapositivas y copias con diseños impresos de especies botánicas, Vergara les enseña las formas que deben seguir.

Asisten de 20 a 30 estudiantes por clase, algunos de ellos pertenecen a colegios jesuitas y que inscriben esta asignatura con el propósito de definir si se dedicarán a este arte por el resto de sus vidas. Además, una de las actividades predilectas del docente javeriano consiste en llevar a los jóvenes al Jardín Botánico José Celestino Mutis, en donde les enseña a bocetar la estructura de hojas, follajes y diversos perfiles de vegetación.

Durante cada encuentro, este bogotano de 64 años discute con sus alumnos cómo ilustrar conceptos de biología, botánica o zoología, por mencionar algunas disciplinas, porque, según él, primero es necesario aprender a observar el mundo para posteriormente ilustrar y hacer de esta actividad un recurso sublime de narración gráfica. Tal y como lo señalaba el científico francés Yves Coineau: “El dibujo es una forma de expresión tan preciosa para la morfología como el lenguaje hablado lo es para la filosofía”.

I. Botánica 1
Las sesiones en el Jardín Botánico José Celestino Mutis, de Bogotá, son esenciales para que el profesor Vergara explique los aspectos fundamentales del trazo a sus estudiantes.

Con sus botas de escalador, Vergara entra al salón e inicia la clase. Uno a uno, sus alumnos hacen silencio mientras él acomoda una bufanda sobre su camisa a cuadros color azul; un sorbo de agua y está listo, empieza con una frase del francés George Cuvier, reconocido como el padre de la paleontología: “Sin el arte del dibujo, el desarrollo de la historia natural no hubiera sido posible”. ¿Qué quiere decir? ¿Qué significa esa afirmación en el contexto en el que se cree que la fotografía “ha reemplazado” al dibujo? ¿Cuál es la importancia del arte?

Si bien la ilustración científica se empezó a gestar en Europa desde la época del Renacimiento, los siglos XVIII y XIX fueron decisivos para el surgimiento de los primeros viajes y expediciones en las Américas, lo cual permitió el desarrollo de la historia botánica en el país.

Colombia fue uno de los primeros países suramericanos del siglo XVIII donde se empezó a hablar de una tradición histórica sobre ilustración botánica, cuenta el profesor Vergara durante su clase. Y menciona a José Celestino Mutis, a su juicio el precursor de este arte con el trabajo que realizó en la Real Expedición Botánica (1783 a 1816), en el cual produjo un inventario de la naturaleza que tenía el Virreinato de Nueva Granada durante el reinado de Carlos III de España; a este empeñole siguió la Comisión Corográfica, de 1850 a 1859, en cabeza del italiano Agustín Codazzi. Durante la segunda mitad del siglo XIX y hasta comienzos del XX, Colombia es recorrida por cerca de 140 exploradores, la gran mayoría europeos, muchos de ellos también dibujantes

La Expedición Botánica le permitió al país clasificar y registrar 2.708 especies de plantas y 974 anatomías en 7.618 dibujos de gran formato, monocromos y coloreados, y en 40 óleos sobre especies animales y grupos étnicos –llamados “fauna cundinamarquesa”–, según narra Vergara; para lograrlo fue necesario el trabajo de muchos dibujantes y pintores.

Su experiencia de más de 30 años como ilustrador, le ha permitido a Juan Pablo Vergara desarrollar un ojo experto hacia el más mínimo detalle botánixo y zoológico.
Su experiencia de más de 30 años como ilustrador, le ha permitido a Juan Pablo Vergara desarrollar un ojo experto hacia el más mínimo detalle botánixo y zoológico.

Así fue como la influencia traída por los españoles al continente permeó el oficio de la ilustración con un estilo lúgubre, originario de las pinturas religiosas y de la nobleza de aquella época. Sin embargo, gracias a las exploraciones hechas por los científicos, la interpretación de la ilustración cobraría después un nuevo significado con la botánica.

“El inventario de la ilustración botánica, obtenida luego de la Expedición Botánica, fue de 104 cajones de especímenes colectados, dibujos y grabados, de los cuales hay solo 1.270 piezas firmadas”, recuerda el profesor javeriano, quien añade que su gusto por el dibujo inició desde muy pequeño y por eso decidió estudiar Biología en la Universidad Nacional y Bellas Artes en la Academia de Artes Guerrero de Bogotá, para posteriormente poner en práctica sus habilidades como dibujante en el Jardín Botánico José Celestino Mutis.

Este maestro, como muchos lo reconocen, sabe muy bien que para ilustrar no solo se necesita disposición y voluntad, también “un deseo ferviente por investigar, conocer, amar, proteger y administrar la biodiversidad del país”. Por eso, pasar noches enteras en el herbario de la Universidad Nacional durante los años 80 le permitió entender que la labor de los botánicos, astrónomos y científicos durante la Expedición Botánica fue el primer paso para transformar la ilustración en Colombia y, por ende, el punto de partida para la apertura de instituciones que se encargaran del patrimonio natural del país.

La Escuela de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia fue la primera academia de este tipo fundada en 1867, seguida del Instituto de Ciencias Naturales de la misma universidad, la Oficina de Longitudes y Fronteras en 1902 –conocida ahora como Instituto Geográfico Agustín Codazzi– y el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt en 1993, entre otros.

Así luce el trabajo del profesor Vergara.
Así luce el trabajo del profesor Vergara.

Aunque su particular candado blanco sobre su rostro es una de sus características más evidentes, el profesor Vergara se destaca por la firmeza de sus manos, la seguridad con la que traza líneas, la calidad de sus obras y la paciencia que desborda cuando de educar se trata. Pero, ¿cómo entender que todavía es vigente una clase de ilustración botánica en una época en la que día a día nacen nuevos dispositivos tecnológicos con altas capacidades para capturar imágenes instantáneas?

A pesar de los enormes progresos tecnológicos ocurridos durante los últimos años, como la creación de la primera cámara fotográfica en 1826, el primer computador digital en 1940, el surgimiento de la era del internet en 1969 o el desarrollo de aplicaciones móviles como Instagram, en 2010, con la cual se pueden capturar y publicar fotografías inmediatamente, la perspectiva de un ilustrador científico presenta detalles y cuestiones de precisión en los trazos que ni aún estas innovaciones son capaces de exponer.

“Sin desvirtuar a la fotografía, resulta bastante complicado, a veces imposible, mostrar los diversos temas de la Ilustración científica con todo el detalle, volumen y textura que requiere”, reconoce Vergara. En ese sentido, la mano del hombre ha plasmado las huellas que él mismo ha dejado sobre la Tierra desde sus inicios; un ejemplo es la fuente de información arrojada por las pinturas rupestres en Colombia de los abrigos rocosos de Chiribiquete, o las presentes en el Desierto del Sahara datadas de hace más de 4.000 años.

Gif Armadillo

En ese sentido, la educación en arte y la responsabilidad que hay tras ello fueron dos de las tantas motivaciones que llevaron a Vergara a dedicarse a la docencia. De 1992 a 1994, mientras este ‘cachaco’ estudiaba arte y trabajaba como dibujante en el Jardín Botánico de Bogotá, la reflexión sobre su trabajo y la pasión por compartir su conocimiento lo llevaron a perfeccionar su técnica en la ilustración de plantas y animales para darlo a conocer a jóvenes interesados en desarrollar la ilustración como un medio para comunicar la ciencia, los mismos que ahora asisten a sus clases.

“Esto ha sido mi modo de vida por más de 30 años, con altos y bajos, pero he llegado a ver que la ilustración es fundamental en la comunicación por la frase ‘una imagen vale más que mil palabras’”, concluye.

Marta Zambrano: el rumbo de la política de ciencia

Marta Zambrano: el rumbo de la política de ciencia

Durante más de 20 años, el trabajo académico de la profesora Marta Zambrano se ha centrado en las relaciones de poder, las jerarquías sociales y los dispositivos del saber que han subalternizado a colectivos y agentes sociales, tales como la población indígena de Santa Fe de Bogotá en el período colonial y en la ciudad multicultural contemporánea. También ha examinado el choque y la confluencia entre memorias hegemónicas y disidentes, reflexionando sobre el lugar de las mujeres, la sexualidad y el colonialismo en la producción y olvidos de la historia oficial.  

“Las perspectivas críticas de las  ciencias sociales y del feminismo nos ayudan a contar otras historias y memorias” , dice esta antropóloga de la Universidad Nacional, doctora en Antropología de la Universidad de Illinois en Urbana Champaign.

El fruto de su trabajo ha quedado consignado en artículos académicos publicados en revistas indexadas y en libros como Trabajadores, villanos y amantes: encuentros entre indígenas y Españoles en la ciudad letrada. Santa Fe de Bogotá (1550-1650).

Marta Zambrano, doctora en Antropología.
Marta Zambrano, doctora en Antropología.

Ha sido merecedora de reconocimientos como el Premio Beth Dillingham, otorgado por la estadounidense Asociación Antropológica de los Estados Centrales, y el Premio de Docencia Meritoria, de la Universidad Nacional.

Marta Zambrano es uno de los conferencistas invitados al XIV Congreso La Investigación en la Pontificia Universidad Javeriana, en el cual hablará sobre el futuro de la ley de ciencia y tecnología en Colombia. El 14 de septiembre, en el Auditorio Alfonso Quintana S.J. del edificio Jorge Hoyos S.J. (edificio 20 del campus universitario), a las 8:00 a.m., hablará sobre la política pública de ciencia y tecnología en Colombia.

Si desea asistir a la conferencia, puede inscribirse aquí.

Tras el rastro del ferrocarril

Tras el rastro del ferrocarril

De la mano de Carlos Eduardo Nieto y Yenny Andrea Real, investigadores y profesores de Arquitectura de la Pontificia Universidad Javeriana, el equipo periodístico de Pesquisa redescubrió la historia del Ferrocarril de La Dorada (Caldas).

La que hace un siglo fuera la principal vía de comunicación y transporte de la región, se encuentra hoy sepultada por el olvido. Algunas de las célebres estaciones se han abandonado mientras los rieles, que ayudaron a construir el progreso, están ocultos por la maleza, el barro o, simplemente, desaparecieron.

Este es el testimonio del viaje por la memoria de Colombia,y el detrás de cámaras de los investigadores que intentan rescatar el patrimonio cultural de un proyecto que hace muchos años nos unió como nación, y de los periodistas que lo plasmaron en imágenes.

Artículo original: Lo que cuentan los rieles del ferrocarril de La Dorada (edición 39).

Lo que cuentan los rieles del ferrocarril de La Dorada

Lo que cuentan los rieles del ferrocarril de La Dorada

Bajo el sol ardiente del Magdalena, untados de repelente de la cara hasta los pies, dos investigadores javerianos persiguen los rieles del ferrocarril de La Dorada, que funcionó desde 1881 hasta 1985, y del cual ahora solo quedan ruinas. Algunas estaciones se salvan, como la de Ambalema o la de San Felipe, pero los rieles no son continuos, están tapados por la maleza o por construcciones o, en el caso de Armero, por la avalancha que desapareció la población y que, de paso, interrumpió la vía férrea, lo cual marcó el ocaso del ferrocarril de La Dorada.

El 15 de diciembre de 1881, el ingeniero Francisco José Cisneros entregó el primer tramo de la carrilera, que iba desde el puerto de Caracolí, al norte de Honda, hasta el centro de la ciudad: poco más de kilómetro y medio de lo que luego sería la vía férrea de 111 kilómetros, entre La Dorada y Ambalema. El trazado cumplía una función clave, dado que el río Magdalena interrumpe la navegación por los famosos saltos —o rápidos— de Honda. Todas las mercancías y los pasajeros que en los siglos XIX y XX navegaban por el Magdalena desde el sur o desde su desembocadura hacia el interior del país debían bajarse antes de llegar a esta población colonial y continuar a caballo o en mula. El tren solucionaría y agilizaría este impasse geográfico.

Aunque algunas estaciones han sido remodeladas, como la de Ambalema, otras se encuentran en muy malas condiciones.
Aunque algunas estaciones han sido remodeladas, como la de Ambalema, otras se encuentran en muy malas condiciones.

Pero ya no hay más ferrocarril que recorra esta ruta, porque ahora son las tractomulas y los autobuses los que cumplen la función de transportar la carga por las carreteras del país. Solo quedan los restos, que estos dos arquitectos, docentes e investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana han empezado a recorrer para armar, como en un rompecabezas, todos los elementos que conformaron la línea férrea: estaciones, bodegas, campamentos y oficinas de los administradores. Los puentes de hierro, que hoy pueden verse desde las carreteras que los reemplazaron, oxidados y camuflados entre la naturaleza, develan la historia de lo que en su época fueron los rieles que transportaban buena parte de la economía del país.


“El esfuerzo por mantener
esos árboles genealógicos del
patrimonio industrial tiene de
por sí un gran valor”.
Carl os Eduardo Nieto,
investigador principal


La investigación respondió “cómo la articulación de diferentes elementos del ferrocarril conforma el territorio general”, explica Carlos Eduardo Nieto, de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Javeriana. También buscó “articular las diferentes estaciones, los puentes y todos los demás elementos que conforman el sistema, porque tienen sentido solo si pueden ser vistos en un contexto territorial, si tienen una incidencia en la construcción social e histórica de un territorio, si han logrado mantener o crear nexos con una comunidad específica”, continúa.


“Los saltos de Honda
caracterizan este tramo como
elemento natural ordenador
de la lógica territorial y de
la configuración urbana del
municipio, y el ferrocarril
acopló su estructura funcional
y técnica a esta determinante
superior del territorio”.
yenny Andrea Real,
coinvestigadora


Su colega Yenny Andrea Real le explicó a PESQUISA cómo, tras recorrer los 111 kilómetros, que hoy producen una gran nostalgia y forman parte del patrimonio cultural del país, se definieron cinco tramos con características geográficas y funcionales propias.

En un barrio mariquiteño los rieles simplemente separan las casas construidas recientemente.
En un barrio mariquiteño los rieles simplemente separan
las casas construidas recientemente.

Reconstruir la historia del ferrocarril de La Dorada implicó muchas horas en bibliotecas y archivos, búsqueda de planos y aerofotografías, lecturas y conversaciones con tolimenses y caldenses. “Fue reconstruir esa línea férrea, ubicarla y comprender cómo su desarrollo transformó el territorio a su paso”, dice la arquitecta Real.

Los investigadores concluyen que “para el caso de los ferrocarriles, el proceso histórico de desarrollo, madurez y muerte de una infraestructura tan importante como la del ferrocarril de La Dorada resume dilemas nacionales acerca de la idea del desarrollo del país y de la modernización de las dinámicas territoriales, así como de los errores cometidos por los encargados de la planeación de este tipo de proyectos”.


TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Valoración patrimonial del Ferrocarril de La Dorada, desde la transformación del territorio en el tránsito entre el bajo y el alto Magdalena.
INVESTIGADOR PRINCIPAL: Carlos Eduardo Nieto
COINVESTIGADORA: Yenny Andrea Real
Facultad de Arquitectura y Diseño, Departamento de Arquitectura
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2014-2015

El país visto y narrado a través de Cromos

El país visto y narrado a través de Cromos

Peluquería que se respete en este país tiene entre pelos y tocadores la revista Cromos. No importa si es una vieja edición, la mirada de aquel que espera su turno se pierde entre esas páginas que cuentan el cambio de vida que tuvo un famoso o aquello que piensan las reinas días antes de la coronación. Lo curioso es que esta revista, creada el 15 de enero de 1916 por los payaneses Miguel Santiago Valencia y Abelardo Arboleda (padre del jesuita José Rafael Arboleda, fundador de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Javeriana), es mucho más que eso. Sin exagerar, se puede decir que la historia de Colombia ha sido narrada en Cromos. Ningún investigador que estudie algún suceso centenario de este país puede obviar esta revista; muchos le han sacado provecho a su invaluable archivo fotográfico, por ejemplo, pero pocos le han dado el crédito que se merece.

Tal vez por eso, y aprovechando este importante aniversario, un grupo de profesores de la Javeriana decidió pasar las páginas de las 4937 ediciones de Cromos y adelantar el estudio El país visto y narrado en cien años de la revista Cromos (1916-2016).

Pero, ¿cómo abarcar 100 años de historia y revisar todas las ediciones de la revista que, salvo un par de semanas después del incendio de sus talleres el 9 de abril de 1948, nunca ha dejado de circular? Lo primero que hizo el equipo interdisciplinario de trabajo fue definir una agenda de diez temas de estudio, con el fin de construir un repositorio de información básico: las distintas líneas editoriales (es decir, entender los vaivenes de la revista según las afinidades políticas de cada director), la imagen gráfica, belleza, moda, vida social y cotidiana, cultura y literatura, Bogotá y las regiones, espectáculos, deportes y la publicidad como correlato de la revista. Dada la coyuntura que vive el país, los investigadores incluyeron, además, una línea de tiempo de guerra y paz, con los hitos que cubrió la revista desde la década de los cincuenta.

Por tratarse de un corpus de estudio tan desbordante, se definió como pauta metodológica la revisión de las ediciones especiales de aniversarios (20, 25, 50, 80, 90 y 95 años, principalmente). “Este barrido fue muy importante porque nos dio claridad sobre los hitos del cubrimiento, los autores que publicaban en Cromos y los temas que habían sido relevantes en la revista. Con esa guía, cada investigador se metió en la colección para ahondar en los temas correspondientes, porque obviamente es insustituible el contacto con la colección”, dice la comunicadora Maryluz Vallejo, líder de la investigación.

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En el levantamiento inicial de esta información, los estudiantes de los cursos de Historia Social de la Comunicación e Historia de la Comunicación de Masas cumplieron un papel fundamental, porque gracias a ellos no se quedó ningún mes sin explorar y empezaron a aflorar datos e imágenes significativas.

Los investigadores descubrieron, por ejemplo, que durante los primeros 30 años la revista publicaba novelas por entregas; en 1958 publicó completo, en una sola edición, El coronel no tiene quién le escriba (publicado como libro en 1961). Descubrieron que había gente que coleccionaba la revista por las piezas de arte que se publicaban en la portada. Era una pinacoteca. Descubrieron que a través de Cromos uno puede seguir el desarrollo de las grandes obras de infraestructura vial, el sistema ferroviario, los cables de comunicación, edificios, urbanizaciones, aviación, etc. Descubrieron que los reporteros de la revista recorrían el país y que la gente de las distintas regiones se veía en Cromos; paradójicamente, el Chocó y La Guajira fueron por años el foco de grandes reportajes de altísima calidad literaria, escritos, entre otros, por Gonzalo Arango. Estos reportajes exaltaban a la vez la exuberancia y las necesidades de las regiones. De otro lado, muchos intelectuales reconocen que en Cromos hicieron lecturas importantes, porque el existencialismo pasó por estas páginas, al igual que los grandes debates que se dieron en el país en relación con la revolución sexual y la píldora.

“Quienes han leído con atención la revista saben que hizo una apuesta editorial audaz, queriendo parecerse incluso a Paris Match, pero como la mayoría de los lectores buscaban solo las reinas y la farándula, quedó el estigma de que Cromos era una publicación ligera”, agrega la profesora Vallejo.

De hecho, la revista fue muy política desde sus inicios, cuando declaró su espíritu liberal afín al republicanismo. Cubrió la guerra con el Perú, la época de La Violencia, el Frente Nacional, el paro del 77, la toma del Palacio de Justicia, además de las primicias que dio en los distintos procesos de paz. Cuando se estaba dando la negociación con el M-19, sacó una de las primeras entrevistas con Jaime Bateman.

En 1982, Margarita Vidal, la directora de la revista de ese entonces, fue nombrada por Belisario Betancur como comisionada de paz. Así lo recuerda la propia periodista: “Él me llamó y me ofreció que fuera su representante en la Comisión de Paz. Y yo le dije: ‘Bueno, yo acepto, desde luego, sin pensarlo dos veces, presidente. Pero acuérdese que yo dirijo una revista y la revista tiene que cubrir el proceso de paz. Ahora, evidentemente, yo no voy a ser la fuente. No puedo serla. Pero mis periodistas investigarán y tendrán otras fuentes’. Y me dijo: ‘Claro, eso se entiende’. Y yo nunca di ni la hora. No podía. Pero ellos, mis periodistas, se averiguaban por todos lados lo que pasaba en el proceso: entrevistaban a los comisionados; la periodista Ligia Riveros se tiraba por las tapias, eso era la cosa más increíble. Se cubrió muy bien así, con ellos investigando por su cuenta. Ese fue el compromiso”.

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Obviamente, para estar a la moda había que mirar Cromos, pero como resalta el estudio, la revista ha sido más que eso. “Lo que hemos querido demostrar es que para contar la historia del país es necesario pasar revista a Cromos, literalmente, porque justamente ese balance de los temas blandos con los temas duros hizo que no fuera tan sectaria como otros impresos, sobre todo en la época del bipartidismo”, dice la coinvestigadora María Isabel Zapata, del Departamento de Historia.

A raíz de esta investigación han surgido trabajos de grado sobre moda y belleza, que son dos tópicos fuertes en la agenda de Cromos, pero también sobre la evolución del deporte o sobre Ricardo Arbeláez, el ‘loco Arbeláez’, que entre 1972 y 1974 tuvo una columna de humor político llamada ‘El Alacrán’. “Un día estaba en clase de Periodismo de Opinión hablando de los antecedentes del periodismo de humor político, y tras mencionar a Arbeláez, un estudiante alzó la mano y me dijo: ‘Profe, él es mi abuelo’. El estudiante estaba haciendo su trabajo de grado sobre otro tema y a raíz de esto le tocó cambiarlo, porque era importante rescatar la vida y obra de este personaje clave de nuestra tradición periodística”, comenta la profesora Vallejo.

También se han descubierto fotografías y ediciones que habían pasado inadvertidas, incluso para Darío Forero, director de arte de Cromos, que lleva en el medio más de 20 años. “Gracias a este trabajo descubrí una edición muy bella de esa Bogotá moderna, costaba 50 centavos y nunca le había prestado atención. Todavía la tengo en mi escritorio”, dice.

La relación que se ha tejido entre la academia y el medio ha sido otro aporte valioso de esta investigación. “La experiencia fue muy enriquecedora”, afirma la editora de Cromos, Gloria Castrillón, quien fue el puente entre el medio y la universidad para publicar el especial de aniversario. “Pueden parecer visiones distintas, pero yo creo que son complementarias. El ojo de un periodista no siempre coincide con el del académico; el académico tiene una mirada más profunda, aunque no significa que nosotros no la tengamos. Uno como periodista tiene el ojo más entrenado para encontrar hechos, fotos o elementos. Entonces terminan siendo miradas complementarias”.

Esta investigación, que narra la historia sociocultural, política y económica del país visto por la revista, a través de una lectura cruzada entre textos, imágenes y anuncios, fue posible gracias a que las facultades de Comunicación y Ciencias Sociales ganaron la convocatoria de apoyo a proyectos de investigación-creación, una línea reciente de la Universidad para el fomento de la producción artística y creativa. Además de la publicación de un libro que mostrará en detalle los resultados del estudio, los investigadores han utilizado soportes audiovisuales para contar la historia de Cromos

Ahora el reto, como dicen, es reivindicar la revista, lograr que la gente entienda que para contar la historia del periodismo en Colombia y la misma historia del país es necesario pasar por Cromos. Después de todo, y más en estos tiempos, cualquier medio no cumple 100 años.

Novedades Editoriales Pesquisa 35

Novedades Editoriales Pesquisa 35

Televisión y construcción de lo público

Captura de pantalla 2016-03-10 a las 10.33.59 p.m.

José Miguel Pereira G., ed. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 150 págs. Colección Cátedra Unesco de Comunicación.

Como un homenaje a los sesenta años de la televisión en Colombia y los veinte de la Especialización en Televisión de la Pontificia Universidad Javeriana, la XXI Cátedra Unesco de Comunicación se centró en la televisión y la construcción de lo público. En el libro se compilan los textos de las conferencias centrales de la cátedra, que discuten temas como los sistemas televisivos, las transformaciones de la industria, los nuevos formatos y audiencias, las narrativas televisivas, entre otros. Además, se presentan los resúmenes de todas las ponencias, las cuales se pueden consultar en versión completa, junto con las memorias audiovisuales del evento, en el CD que acompaña el libro. La cátedra y esta publicación continúan el debate acerca de los modos de aproximación a la información, la deliberación pública y el derecho al entretenimiento.

Infancia y educación. Análisis desde la antropología

Captura de pantalla 2016-03-10 a las 10.33.02 p.m.

Maritza Díaz y Mauricio Caviedes, eds. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 236 págs. Colección Diario de Campo.

¿Cuál es el lugar que la educación atribuye a los niños y niñas en los diferentes grupos, clases o sectores sociales? ¿Cuáles son las consecuencias del lugar que atribuimos a niños y niñas en los cambios que viven nuestras sociedades? Bajo el horizonte de estas preguntas, los autores del libro ponen en tela de juicio las relaciones mecánicas que se han establecido entre la infancia y la educación, desde un punto de visto crítico: la antropología. El aporte fundamental que la antropología puede hacer al estudio de la infancia y la educación radica en la posibilidad de avanzar en estudios transculturales para entender el lugar de la infancia y sus transformaciones en diferentes contextos sociales, culturales y de clase.

De ahí que este libro cuestione la manera tradicional de entender la relación entre infancia y educación, a partir de un análisis comprensivo de los relatos de comunidades como la cubeo, las afrochocoanas y sociedades locales o fronterizas, como la bogotana y la venezolana, que se expresan en estudios de caso. A partir de dichos estudios, los lectores encontrarán reflexiones críticas y de rigor que buscan una comprensión amplia de los fenómenos antropológicos que suscita la pregunta por la infancia.

De esta forma, los autores intentan definir cuál es el lugar que la educación atribuye a la niñez en los diferentes grupos, clases o sectores socioculturales. En este libro, que hace parte de la colección Diario de Campo, los lectores podrán encontrar múltiples análisis desde la antropología, que buscan abrir el espectro de la mecanizada relación entre infancia, educación, y la ilusión de una mejor sociedad. Constituye, sin duda alguna, un reto de la antropología para la educación.

Civilización, frontera y barbarie. Misiones capuchinas en Caquetá y Putumayo, 1893-1929

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Misael Kuan Bahamón. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 220 págs. Colección Taller y Oficio de la Historia.

A finales del siglo XIX y comienzos del XX en Colombia, como consecuencia del proceso de Regeneración conservadora, se encomendó a las misiones capuchinas la labor de educar a las comunidades indí- genas en territorios de frontera, como Caquetá y Putumayo. Las misiones buscaban también incrementar la productividad de los nativos y asimilarlos como elementos útiles del orden mundial de explotación y exportación de recursos, un proceso complejo en el que juegan y se entremezclan decisiones políticas y económicas, la defensa del territorio y la ampliación de la frontera productiva. A partir de un levantamiento y estudio de fuentes primarias eclesiásticas —cartas e informes de misión inéditos—, Kuan logra reconstruir las acciones de las misiones, así como las técnicas y estrategias de resistencia de los indígenas: una doble historia de educación y civilización de lo entonces considerado como bárbaro, en el contexto de consolidación de la economía extractiva en el sur de Colombia.

La última utopía. Los derechos humanos en la historia

Captura de pantalla 2016-03-10 a las 10.34.11 p.m.

Samuel Moyn. Traducción de Jorge González Jácome. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 338 págs. Colección Fronteras del Derecho.

Hoy en día, el discurso que apela a la autoridad moral y política de los derechos humanos, como valores esenciales que requieren ser protegidos, se puede encontrar en todo tipo de conflictos alrededor del mundo. Sin embargo, todavía su historia no es bien conocida por quienes los invocan. Por ejemplo, se cree que su origen es el resultado de la materialización de un ideal moral tras el Holocausto que lentamente pero de manera firme se incrustó en la conciencia de los seres humanos de entonces.

Como respuesta a este tipo de interpretaciones míticas, Samuel Moyn, profesor de la de la Escuela de Leyes de la Universidad de Harvard, ha revisado a contrapelo la historia de los derechos humanos en este libro. De forma novedosa, Moyn considera que el origen de los derechos humanos, como discurso ampliamente usado y efectivo ideológicamente en la realidad política de todo el mundo, es resultado del impacto transformador de varios eventos de la década del setenta del siglo pasado, como el final del colonialismo formal y la crisis del Estado poscolonial.

El mayor aporte histórico de esta investigación se centra en lo que el profesor Jorge González Jácome, traductor de este libro, reconoce como el esclarecimiento del concepto de derechos humanos en la historia de las ideas, más allá de las ciencias jurídicas, políticas y las relaciones internacionales. Puesto que estos nacieron como la posibilidad de darles “poder a quienes no tienen poder”, sus promotores no siempre han reconocido que los derechos humanos “hoy se encuentran atados con el poder de los poderosos”. De ahí que este libro sea una revisión crítica de los derechos humanos como definición esperanzadora del futuro tras el despertar del sueño de la revolución: la última utopía.

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Novedades Editoriales

Novedades Editoriales

Nosotros y los otros. Las representaciones de la nación y sus habitantes. Colombia, 1880-1910.

Amada Carolina Pérez Benavides. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 327 págs. Colección Opera Eximia.

La configuración de una identidad común para los habitantes del territorio ha sido problemática en Colombia: la inestabilidad política, los conflictos armados y sus consecuencias sociales, la imposibilidad de articular las regiones o las distancias económicas entre los sectores de la población afectan la construcción de una nacionalidad.

En Nosotros y los otros se estudian algunos proyectos institucionales desde los cuales se ha representado a los habitantes del territorio, como lo son el Papel Periódico Ilustrado, el Museo Nacional de Colombia y los informes de las misiones católicas. Los discursos analizados le permiten a la autora mostrar cómo estas iniciativas solo tienen un alcance parcial, ya que siempre habrá historias alternas y divergentes que posibilitan la inclusión en la historia de distintas voces además de la oficial. El periodo elegido también es clave: finales del siglo XIX, recién constituida la República, y comienzos del XX, atravesado por la Guerra de los Mil Días y la posterior pérdida de Panamá.

El aporte investigativo de este libro se augura próspero. Así lo sugiere el novedoso método de análisis historiográfico que utiliza Pérez Benavides, en el cual se incluyen materiales tan diversos como piezas museográficas, artículos de prensa de los notables de la época y relatos de los misioneros que tenían un acceso directo a la realidad del país. También lo demuestra el Premio Bianual de Investigación en Ciencias Sociales y Humanas de la Pontificia Universidad Javeriana, otorgado pocos días antes del lanzamiento del libro.
Nosotros y los otros es un riguroso trabajo historiográfico que al mismo tiempo está destinado a un amplio público lector, gracias al uso de un lenguaje fluido y sencillo, que permite que cualquier persona interesada en la historia de Colombia se pueda acercar a él.

Autonomía artesanal: creaciones y resistencias del pueblo kamsá

Gloria Stella Barrera Jurado. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 246 págs. Colección Libros de Investigación.

Las artesanías de los kamsá y sus procesos sociales y culturales son leídos estéticamente en esta investigación, a la luz de la sociología del campo y del análisis decolonial, que reconoce el capital simbólico de las creaciones de este pueblo indígena: la presencia de la tradición que se respeta y perpetúa en los códigos artesanales y la emergencia de la individualidad como práctica de resistencia a las presiones externas de la comunidad.

Este homenaje implica un estudio riguroso sobre los tejidos, máscaras, esculturas, canastos y vasijas, y además evidencia críticamente una lucha cultural y política, en la medida que los kamsá se hallan ante el reto de lograr una autonomía para salvaguardar su vida, su territorio y sus derechos colectivos a través de sus creaciones. La lectura de este libro aporta a diversos campos de estudio, hace visible la resistencia del pueblo kamsá y participa en ella.

Tierra y género. Dilemas y obstáculos en los procesos de negociación de la política de tierras en Colombia.

María Fernanda Señudo Pazos. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 182 páginas. Colección Pensar

La distribución de la propiedad de la tierra ha sido un factor determinante en la historia colombiana. El protagonismo de agentes negociadores como la Asociación de Mujeres Campesinas, Negras e Indígenas de Colombia (ANMUCIC) y la creación de leyes de reforma agraria, como la Ley 30 de 1988 y Ley 160 de 1994, conforman el origen de discusión de Tierra y género, que analiza las representaciones de género y su influencia en la tenencia de la tierra. Tradicionalmente, quienes han participado en la distribución del territorio han sido sujetos varones intermediarios en las disputas políticas y económicas en representación social del campesinado colombiano. Señudo se plantea el interrogante de si existe una relación entre género y distribución de la propiedad del territorio, cuestión que resuelve con una visión sociohistórica crítica de los discursos femeninos y masculinos que simbolizan los agentes interventores en la formulación de la política de tierras en Colombia.

Avatares de la memoria cultural en Colombia.

Carlos Rincón. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 496 págs. Colección 2010.

Hagamos un ejercicio de memoria: la imagen que lleva este libro en su portada hace parte de una serie de fotografías del rostro y la figura de Simón Bolívar tomadas por Jorge Mario Múnera en Caquetá. Estas imágenes, a su vez, se encontraban dibujadas en las paredes de la casa de doña Mercedes Plazas, en el resguardo de Oropoya (Caquetá). Sin embargo, no fueron pintadas por ella, sino por un indígena huitoto con el fin de hacer memoria del genocidio perpetrado hace cien años contra su pueblo. Hacer memoria cultural no significa recordar el pasado sin más, sino que implica una mirada tenue sobre ese pasado que es imagen, fantasma. Esta es la visión de un autor cuya intención no es hacer memoria nacional, sino que vio en el pasado cultural de nuestra nación fantasmas e imágenes de un país imaginado. Bajo esta perspectiva, Carlos Rincón visita lugares comunes de la cultura en Colombia, los avatares de las formas simbólicas del Estado, los museos y el canon literario, para configurar un presente anclado en esa sutil mirada a las imágenes de un pasado quebrado. Así, el intento de acercarse al presente colombiano pasa por su consideración como posible masa de activos del quiebre de todos sus pasados futuros, y de que la violencia de más de medio siglo, el narcotráfico y el paramilitarismo forman parte de la textura de la identidad colombiana. Con este libro se cierra la Colección 2010 de la Editorial Pontificia Universidad Javeriana, que nació como una manera de leer, desde la academia, el Bicentenario de nuestro país.


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Novedades Editoriales

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ASHYI: Plataforma basada en agentes para la planificación dinámica, inteligente y adaptativa de actividades aplicada a la educación personalizada

Carrillo Ramos, Ángela Cristina, ed. ASHYI: Plataforma basada en agentes para la planificación dinámica, inteligente y adaptativa de actividades aplicada a la educación personalizada. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana / Colciencias, 2015. 132 págs.


Este libro presenta toda la información que se requiere para entender la importancia de la plataforma ASHYI, un planificador dinámico que caracteriza, selecciona y diseña actividades, a partir de aspectos del dominio de aplicación, los objetivos a lograr y los factores particulares del usuario, como personalidad, gustos, preferencias, entre otros. Esta herramienta tecnológica se puso en práctica en la PontificiaUniversidad Javeriana: la ASHYI-EDU, una nueva aplicación que acompaña y orienta a los usuarios/alumnos en su proceso académico, proponiendo actividades a realizar, de acuerdo con sus habilidades y dificultades. La implementación de la plataforma ha resultado exitosa en los dos cursos universitarios de pregrado de la universidad donde se ha puesto en marcha. El libro se produce para conocer más a fondo el funcionamiento de los algoritmos y demás elementos que componen esta innovadora herramienta.

Lecturas emergentes.

Flórez Flórez, Juliana. Lecturas emergentes. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 2 vols.

Esta segunda edición de Lecturas emergentes se divide en dos volúmenes que resaltan los ejes centrales del libro: el primero, El giro decolonial en los movimientos sociales, explica cómo el análisis de la acción colectiva en América del Sur ha estado mediado por las categorías binarias de la modernidad, impuestas desde una perspectiva eurocéntrica. Además, propone nuevos acercamientos a los movimientos sociales de la región, a partir de una perspectiva de corte transdisciplinar. El segundo volumen, Subjetividad, poder y deseo en los movimientos sociales, se concentra en el estudio de las dinámicas internas de los movimientos sociales, partiendo de la pregunta por la forma como los movimientos gestionan a su favor las relaciones de poder que surgen en su interior.

Elementos para una ética de la vulnerabilidad

elluchon, Corine. Elementos para una ética de la vulnerabilidad. Los hombres, los animales, la naturaleza. Trad. Juan Fernando Mejía Mosquera. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana / Universidad El Bosque, 2015. 300 págs.

El libro, originalmente escrito en francés, aborda la cuestión de lo viviente desde una ontología crítica que sienta las bases de una ética y de una política cuya pregunta central es la vulnerabilidad de los hombres, los animales y la naturaleza. En él, lo viviente es entendido como aquello que siente, que ‘vive de’, se nutre, tiene frío, conoce el hambre y la sed, necesita la luz, el aire y envejece. Así pues, lo viviente adquiere un matiz especial: no se trata de abordarlo como un hecho puramente biológico, sino también como un hecho social donde se pone en juego el cuidado de lo otro. Esta particularidad en la comprensión del objeto de estudio constituye esa realidad primera a la que nos vemos abocados en el entramado de una vida en la Tierra, que implica nuestra relación de cuidado con todo lo que nos rodea y marca una pauta para plantear una nueva manera de comprender los fundamentos de nuestra organización social y política.

Colombia siglo XX. Desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro Uribe

Torres Del Río, César Miguel. Colombia siglo XX. Desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro Uribe. Segunda edición corregida y aumentada. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 369 págs.

Este libro no puede considerarse simplemente como un manual más de historia política colombiana. La manera como aborda este siglo tormentoso (pero definitivo) es mucho más original. Primero, porque las preguntas que articulan el texto se formulan mirando el siglo XXI. Entre otros, el libro plantea interrogantes por la paz, la justicia y la memoria colectiva, pues para el autor “la historia no es solamente el pasado; abarca también el presente (…) como nos lo ha enseñado el historiador francés Marc Bloch”. El trabajo hace énfasis en aspectos historiográficos e históricos novedosos como el tratamiento de la política exterior en Colombia y el estudio de la institución armada en su relación con el Estado. También, a modo de epílogo, da claves de interpretación del gobierno de Álvaro Uribe Vélez.


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La fábrica del hombre. Historias de viajes y usos de los libros del Nuevo Reino de Granada en el siglo XVII

Guevara Salamanca, José Luis. La fábrica del hombre: historias de viajes y usos de los libros del Nuevo Reino de Granada en el siglo XVII. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 180 páginas.

Este texto es una invitación a los lectores a mirar las historias que rodean la creación de los libros que nacieron en el Nuevo Reino de Granada durante gran parte del siglo XVII. A partir de esta motivación, el autor ha reunido historias de impresores, objetos, materias primas y libros, con el fin de entender el pasado de la creación de estos en una sociedad que parece enfrentarse a ciegas a los profundos cambios en la forma de conocer y entender el mundo. Seguramente los interesados en conocer sobre la historia y la dimensión material de las publicaciones, editores de todas las áreas e historiadores culturales y de la comunicación encontrarán en estas páginas insumos para enriquecer sus discusiones y reflexiones sobre sus preocupaciones.

En tierras paganas.Misiones católicas en Urabá y en La Guajira, Colombia, 1892-1952

Córdoba-Restrepo, Juan Felipe. En tierras paganas. Misiones católicas en Urabá y en La Guajira, Colombia, 1892-1952. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 322 páginas.

Esta obra examina en detalle la presencia de dos comunidades españolas en territorio colombiano: los capuchinos en el Vicariato Apostólico de La Guajira, Sierra Nevada y Motilones (1905-1952); y los carmelitas descalzos activos en la Prefectura Apostólica de Urabá (1918-1941). Ofrece una visión panorámica y comparada de la labor de estos religiosos que, más allá de la mera esfera de la catequesis, fueron intermediarios que propiciaron una serie de transformaciones culturales. La intención es ver el encuentro de este par de comunidades religiosas con la población local, en dos remotas y agrestes regiones de frontera, desde la perspectiva de un sistema religioso concebido como sistema cultural. Tomando la modificación de las creencias como centro, el análisis abarca las demás esferas afectadas por los misioneros, tras un largo proceso de negociación cultural: el lenguaje, las prácticas alimenticias, el atuendo, las normas de higiene y arreglo personal, la noción del tiempo, las rutinas cotidianas, las actividades productivas, las formas de construcción, los espacios habitacionales, los sitios de culto, los modos de sociabilidad, el empleo del ocio, el uso de la música y las imágenes visuales.

Estados de excepción y democracia liberal en América del Sur.Argentina, Chile y Colombia (1930-1990)

González Jácome, Jorge. Estados de excepción y democracia liberal en América del Sur: Argentina, Chile y Colombia (1930-1990). Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 376 páginas.

Esta investigación cuenta cómo las críticas al liberalismo y a la democracia, propias del siglo XX, impactaron las construcciones teórico-constitucionales de los estados de excepción en Argentina, Chile y Colombia entre 1930 y 1990. El autor propone una mirada a la historia de las ideas jurídicas en la región a partir de un marco interpretativo de dos niveles: el primero conecta la política y el derecho, y el segundo integra la construcción global y local del derecho. Esto implica que, por un lado, los argumentos constitucionales sobre los estados de excepción se conectaron de diversas formas con las distintas ideologías políticas que se difundieron por la región en el siglo pasado; y por otro lado, que esas estructuras de pensamiento constitucional se fueron creando en el marco de lenguajes globales genéricos, que si bien fueron hegemónicos, al mismo tiempo permitieron a los juristas e intelectuales articular disímiles interpretaciones sobre sus realidades locales. Con el uso de herramientas de derecho comparado, estudios jurídicos críticos e historia de las ideas, el libro es una interpretación específica de la forma en que el derecho constitucional construyó su propio espacio político en donde los abogados se enfrentaron, algunas veces de manera irreconciliable, durante el siglo pasado.

Masonería, Iglesia, Revolución e Independencia

Ferrer Benimeli, S. J., José Antonio. Masonería, Iglesia, Revolución e Independencia. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015. 226 páginas.

Gran desconocida de la historia, la masonería ha suscitado y todavía suscita inquietud, reservas y oposición. Desde los constructores de catedrales hasta los masones contemporáneos defensores de la fraternidad universal, la masonería, sociedad iniciática y secreta, ha tenido serios problemas sociales, políticos y religiosos. Este estudio analiza, en una primera parte, las causas y consecuencias del enfrentamiento entre la Iglesia católica y la masonería desde la primera condena pontificia en 1738 hasta la publicación del actual Código de Derecho Canónico de 1983. En la segunda parte se acerca a la historia de la masonería en cuanto escuela de formación humana, con especial énfasis en la del siglo XVIII, y su presencia o ausencia tanto en la preparación y desarrollo de la Revolución francesa como en la Independencia de las Américas; además, analiza el real o presunto protagonismo desempeñado por la masonería a través de los Libertadores y las logias Lautaro.

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¿Qué hay de nuevo?

¿Qué hay de nuevo?

Formar para investigar

Estudio demuestra la necesidad de apoyar los semilleros de investigación existentes en la Universidad Javeriana y promover la creación de nuevos espacios para vincular estudiantes a la investigación.

Por: Daniela Abella Afanador | Fotografía por: Guillermo Santos

Los jóvenes investigadores han demostrado que pertenecer a un semillero de investigación de la Pontificia Universidad Javeriana implica un alto grado de compromiso y expectativa por ser parte de la reflexión y generación de nuevo conocimiento. En este contexto, la Universidad enfrenta un reto importante en su esfuerzo permanente de búsqueda de la excelencia para promover el desarrollo de las competencias investigativas en estos espacios.

Los semilleros empezaron a formarse en 1998 en la Javeriana. El primero fue el de Ciencia de la Información, Sociedad y Cultura, de la Facultad de Comunicación y Lenguaje; y en 2000, surgió el semillero del Instituto de Errores Innatos del Metabolismo. De acuerdo con un reciente estudio, en 13 facultades existen 49 semilleros de investigación, lo cual corresponde al 76 % del total facultades de la institución.

Las que cuentan con un mayor número de estos espacios son Ciencia Política y Relaciones Internacionales (8), Psicología (7), Ciencias (5) y Ciencias Sociales (4). En ellas se concentra el 55% del total de semilleros de la Universidad. La creación de estos espacios, en el 43% de los casos, fue iniciativa de los docentes y en el 26%, de los estudiantes; el resto han sido impulsados por los propios programas académicos o de asignaturas específicas.

Estos son algunos de los resultados del “Informe de caracterización de semilleros de investigación de la Universidad Javeriana”, liderado por la psicóloga Angélica Paola Torres y la economista Angélica María Quiroga, del Centro de Proyectos para el Desarrollo (Cendex).

Las investigadoras proponen generar espacios en el plan de trabajo de los docentes para que puedan dedicarse a ser tutores de los estudiantes en los semilleros. Además, aumentar los recursos para el desarrollo de actividades como viajes, reuniones, trabajo de campo, entre otras, y fortalecer la conexión entre el trabajo de los semilleros y otros espacios de investigación. Por último, al ser esta una actividad extracurricular, consideran que el recibir un incentivo académico podría motivar la vinculación o permanencia de estudiantes en los semilleros.

Historia de la televisión en el suroccidente: se amplía registro digitalizado
Por: Jorge Manrique Grisales

Con cerca de cinco mil registros digitalizados, procedentes de periódicos y documentos públicos y privados sobre la historia de la televisión en Cali, el Archivo Histórico Digital de Medios del Suroccidente Colombiano (Comhistoria) se incorporará, a partir de este año, al Centro de Recursos Académicos de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana, seccional Cali (CRAI).

Comhistoria nació en 2009 como parte de un proyecto de investigación. Posteriormente la iniciativa se enriqueció, tanto en alcance regional como en periodos estudiados, y con el tiempo llegó a cubrir información procedente de colecciones de Popayán y Pasto.

El proyecto gira en torno a dos consideraciones básicas: la necesidad de desarrollar historias de la comunicación desde las regiones, para posibilitar estudios comparativos, dado el predominio de referentes “centrales” en la historia de
procesos y medios de comunicación en Colombia; y contribuir a la conformación de bases documentales accesibles, diversificadas y pertinentes para la investigación histórica sobre comunicación en el país.

Se espera crear, alrededor de Comhistoria, una comunidad de usuarios con intereses en la investigación de procesos históricos relacionados con los medios de comunicación. Actualmente, el repositorio se encuentra alojado en uno de los servidores de la Javeriana Cali y funciona en la plataforma Space de acceso gratuito. Puede consultarse en http://comhistoria.javerianacali.edu.co/xmlui/page/inicio.

Rectificación

La revista Pesquisa informa a sus lectores que en la edición 25, correspondiente a septiembre-noviembre de 2013, omitió el nombre del investigador Javier Mauricio Fajardo Romero, en la noticia sobre la obtención de la patente por la herramienta de corte para los trabajadores del sector floricultor acorde con las características de la población colombiana. Estas tijeras resultaron del trabajo de grado de Fajardo y Jorge Enrique Córdoba, en ese entonces estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Javeriana. Pesquisa da crédito a uno de sus inventores, el maestro en diseño industrial (MDI) Javier Mauricio Fajardo Romero, quien actualmente reside en México D. F., donde trabaja en proyectos relacionados con ecodiseño y energías renovables, después de haber terminado su Maestría en Diseño Industrial en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)